viernes, 19 de octubre de 2012

¿POR QUE VER CASABLANCA? .

Un texto de Régulo Castro








¿POR QUE VER CASABLANCA?



Régulo Castro


Porque sí.

Está bien, no es política ni académicamente correcto, luego entonces:

Porque Casablanca es un clásico del cine de la era dorada hollywoodense.

 Ok, no es El Ciudadano Kane, no es las Uvas de la Ira, no es Un Tranvía llamado Deseo, no es Psicosis y muy pocos, en términos estadísticos nadie, recuerda el nombre de su director: Michael Curtiz ni de sus guionistas los hermanos Julius y Philip Epstein y Howard Koch.

Aún así insisto, Casablanca es un clásico, una obra maestra.


Al menos en mis términos, según los cuales un clásico es una obra maestra del lenguaje establecido en un momento determinado de la historia de algún arte, que a la vez descubre caminos hacia el futuro de ese mismo lenguaje, caminos que serán recorridos, explorados y conquistados por las siguientes generaciones de hacedores de clásicos y por nosotros, esos que seguimos sus señales en la maravillosa aventura de seguir adelante.

Dicho esto, a continuación paso a detallar algunos otros de mis porques, los usos magistrales del lenguaje establecido del arte de contar historias audiovisuales y algunos de los nuevos caminos hallados, algunos parcialmente recorridos otros apenas señalados:


*          El excelente uso de la canción “As time goes by” como leit motiv de la música incidental y especialmente de su manejo como elemento narrativo, que la convierte en un signo dramático de increíble poder en la relación entre los protagonistas. Incluso frases de la letra de la canción _que no fue escrita para la película_ parecen aparecer en los diálogos especialmente en las cavilaciones de Rick e Ilsa. Si la miramos desde una lectura clásica esta canción cumple la función del Coro en las tragedias griegas, por un lado la letra sirve como comentario y reflexión externa sobre lo acontecido a los personajes principales y de anticipación aciaga de lo que podría ocurrir, función que es reforzada por el uso de variaciones orquestales de la misma en aires ominosos la mayoría de las veces. Por otro lado la canción sirve como signo que enlaza el destino de Ilsa y Rick a la vez que el del personaje que funge como Corifeo: Sam; en quien se cumple al mismo tiempo el trabajo de otro personaje infaltable en el diseño dramático griego: El Oráculo, el individuo con el poder de convocar a su través la voz de los dioses, en Casablanca, la agorera “As times goes by”.  


*          Un señalamiento de orden dramatúrgico novedoso para esos días: la relación amorosa en la cual el desconocimiento del pasado del otro es un acuerdo fundamental: we said: no questions _ Dijimos que no haríamos preguntas.

 *         Otro señalamiento, este de orden escénico: El desarrollo de una escena dentro de otra escena. La secuencia de suspenso que se desarrolla dentro de la escena de interpretar _ en diégesis _ la canción de aire español de la cantante que se acompaña a la guitarra.


*          El manejo magistral del lenguaje visual. Estamos en 1942, las técnicas del claroscuro están en su apogeo y Casablanca no podía filmarse de otro modo, recordemos que esta es una producción de un gran estudio con dos grandes estrellas como eran Ingrid Bergman y Humphrey Bogart, por ello la dirección se mantendría dentro del canon ya fuertemente establecido en Hollywood. No es una obra “de autor” en el sentido que veinte años después llegaríamos a considerar trabajos como este. Sin embargo, la dirección de arte, cámara y uso de la luz, tomó descubrimientos del cine negro del cual Bogart fue parte importante y los integró a un film en principio de limitadas ambiciones artísticas, destacamos el uso de sombras, de las siluetas, de los múltiples focos de luz.



*          El manejo inobstrusivo de recursos del simbolismo en un melodrama. Siguiendo un tanto los hallazgos del cine de tono expresionista filtrado por el cine negro hollywoodense, la puesta en escena de Casablanca marca gestos y objetos simbólicos con inusual fuerza en un film “comercial”, como en la escena donde Rick después de una violenta escena con disparos presenciada por todos los asistentes al Café-casino, les tranquiliza con un breve discurso en medio del cual se detiene brevemente en una mesa y al paso endereza una pequeña copa caída y sigue adelante hasta el piano donde ordena a los músicos reiniciar su trabajo y que todo siga como antes, sendo gesto simbólico de “poner todo en orden” como si el incidente anterior no tuviera la menor importancia, como el levantar una copa que alguien tropezó. Notemos que la copa (o su sucedáneo el vaso) es un referente usado varias veces en la historia marcando momentos climáticos en la escena de flasback entre Ilsa y Rick en Paris que cierra con una copa que Ilsa tropieza, imagen que se repite también como cierre en la escena flasforward siguiente donde es Rick quien vuelca su vaso; en otro momento en una escena secundaria de mostración, Carl el maitre del Café comparte un trago con una pareja alemana que celebra su inminente partida hacia América y Carl saca de un bolsillo “su copa” que de alguna manera viene a simbolizar la esperanza del cambio, del giro del destino en un tono feliz en esta escena, en un tono infortunado en las antes citadas.

*          Un guión con pocas concesiones al entorno patriotero de sus días. Un guión donde la mayoría de los personajes navegan en una ambigüedad moral rayana en la indolencia, algo bastante atrevido en un film dirigido a las grandes masas y en pleno desarrollo de la segunda guerra mundial cuando la necesidad de motivar a los ciudadanos estadounidenses hacia la necesidad del esfuerzo bélico era de primordial importancia y donde el grueso de la producción cinematográfica estaba saturada de héroes prístinos y verticales como el Lazlo de Casablanca.


*          El manejo magistral del arte del diálogo. Nos referimos al arte de la dramaturgia anglosajona heredera de la tradición griega de Sófocles, Aristófanes, Eurípides, pasando por Shakespeare, por el West End londinense, el Broadway de Nueva York y por Hollywood. De lo entonces reciente se toma la sutileza del humor, de las ironías, lo entredicho, lo sugerido; de la tradición antigua se toma la construcción de diálogos siguiendo la retórica clásica, la establecida en tiempos del senado de la República Romana, la pragmática del discurso de Cicerón. Un ejemplo:

De la escena desenlace de la historia amorosa entre Ilsa, Rick y Lazlo, donde el habilidoso Rick despide a su amante, le confirma al marido el adulterio, logra que ambos hagan lecturas distintas de sus palabras y se vayan de brazos, felices y contentos.

Rick (el amante): Hay algo que debe saber antes de irse.
Lazlo (el esposo): No le he pedido a usted ninguna explicación.
Rick:     Pero voy a dársela porque puede tener importancia. Dijo que sabía lo de Ilsa y  
             yo.
Lazlo:   Sí.
Rick:   Pero no sabía que anoche estaba conmigo cuando llegó usted a buscar los
           salvoconductos. No es cierto Ilsa?
Ilsa: (la amante): Sí.
Rick  :  Lo intentó todo y nada dio resultado, y quiso convencerme de que aún seguía
            enamorada de mi, pero eso terminó hace ya mucho tiempo. Para salvarle,               
            pretendió que no era así, e hice ver que le creía. (1)

Intentemos un juego creativo e imaginemos este diálogo en un contexto jurídico, con las modificaciones necesarias:

El Abogado: (Al jurado) Hay algo que debe saberse antes de finalizar este juicio, porque  
                                        puede tener importancia (al testigo) Dijo que sabía lo de su esposa  
                                        y Rick.
                                                                  (murmullos entre el público)
El Juez: (Martillando)   Silencio! Silencio!
El Abogado:                  Dijo que sabía lo de su esposa y Rick.

Lazlo: (como testigo) Sí.
El Abogado:                Pero no sabía que anoche estaba con Rick cuando llegó usted a
                                     buscar los salvoconductos, como consta en la declaración de su  
                                     esposa (Ilsa). No es cierto?
Lazlo:                         Sí.
Abogado  :               La señora Lund lo intentó todo y nada dio resultado, y quiso
                                  Convencer a Rick de que aún seguía enamorada de él, pero eso  
                                 terminó  hace ya mucho tiempo. Rick, para salvarle, pretendió que no
                                 era así, e hizo ver que le creía.

En términos del discurso deliberativo clásico el principio es el siguiente:

1.- Exordio. El orador atrae la atención sobre sí y sobre la importancia de lo que a continuación procederá a expresar: Hay algo que debe saber antes de irse.

2.- Proposición.  dijo que sabía lo de Ilsa y Yo.

3.- Refutación. Anticipando en este caso las inevitables objeciones y desviando la atención hacia donde conviene: Pero no sabía que anoche estaba conmigo….

4.- Pruebas. No es cierto Ilsa?

5.- Confirmación.   Lo intentó todo y nada dio resultado, y quiso convencerme de que aún seguía enamorada de mí.

6.- Refutación. Pero eso terminó hace ya mucho tiempo.

7.- Conclusión. Para salvarle, pretendió que no era así, e hice ver que le creía. 


Es este el origen de la tradición del diálogo argumentativo en la dramaturgia occidental: el discurso jurídico deliberativo establecido para la posteridad por Cicerón en varios de sus escritos. La tradición anglosajona ha hecho de estos procedimientos un canon que resulta fascinante descubrir en Shakespeare y Wilde entre tantos. Este Canon sobrevivió en la escritura anglosajona para el cine hasta al menos los 70’s. (2)

*          La dirección de actores. El tratamiento poco convencional del tono de los diálogos, al darles un tono conversacional en un drama, género siempre proclive a la hipérbole. Por otra parte la coreografía de gestos dramáticos de tenor simbólico que abrió caminos que en el cine comercial facilitó el desarrollo del diseño de personajes y puestas en escena desde una perspectiva más sicológica.

*          Más de esto. Recordemos que en esos días de los años 40 y hasta entrados los sesenta, en el mundo occidental las escuelas de actuación eran academias donde se enseñaba la tradición teatral y esto pasaba por la declamación y el canto, es decir por el entrenamiento en el manejo musical del tiempo y la palabra. En el cine acá y allá _ en América y Europa _ las actuaciones partieron de esta tradición, en la cual el estilo de los diálogos hace imprescindible el domino del arte del “Timing”, esa habilidad para decir los textos concertados en cierto tempo y ritmo, en un fraseo característico donde la interacción musical entre los dialogantes lo es todo. Un ejemplo: todas las escenas de Ilsa y Rick, y destacando de entre el resto del film el contrapunto entre Rick y Ugarte el personaje del gran maestro Peter Lorre.


*          De los hallazgos de la entonces emergente nueva escuela de actuación cinematográfica citamos la actuación de Sam, el pianista, en la escena donde ve a Ilsa aparecer en el café de Rick. Sin pronunciar palabra alguna, mas sin los manierismos propios de la pantomima, Sam nos muestra primero su sorpresa, desagradable al parecer y luego confirma nuestros temores sobre lo que la presencia de Ilsa en Casablanca podría desencadenar, y todo sin pronunciar palabra alguna, y con una economía de gestos digna de un De Niro, y estamos hablando de un personaje secundario con poca participación real más que la de servir de marco y médium a la omnipresente canción “As time goes by”. En un film más tradicional o conservador ( o mediocre) aún hoy día, se contentarían con poner en su boca textos como:

Oh Dios! Es Ilsa!
Oh Dios! Pobre señor Rick! Es Ilsa!
Oh Dios! Es la señorita Ilsa! Me temo que su presencia en Casablanca abra la puerta a eventos que prefiero no imaginarme. Pobre señor Rick

*          Y ya para cerrar. No importa cuánto esfuerzo le dediquemos a contextualizar un film de tantos años ha, en nuestros días siempre se corre el riesgo de que los diálogos de una obra como Casablanca resulten una retahíla de lugares comunes, muchos de ellos de un potencial paródico irresistible. Esa es una de las cargas de las obras maestras, la de generar un universo de copias, secuelas, pre-cuelas, remakes, citas, remedos, caricaturas, imitaciones, plagios, revisiones, correcciones; en otras palabras, la mayoría de las obras maestras son asimiladas en las culturas que las producen hasta perderse de vista su origen y muchos de sus maravillosos hallazgos se convierten en simples lugares comunes. Una anécdota, mi hijo de 21 años, otaku, que no ha visto la película, ni es aficionado al cine clásico, se cruzó mientras yo reveía Casablanca  preparando este texto y la reconoció casi de inmediato, lo que resultó una gran sorpresa para ambos; y es que filmes clásicos como Casablanca están por todas partes, especialmente en las incontables citas paródicas que pasan por Monty Phyton, Groucho Marx, Mel Brooks, Woody Allen, Leslie Nielsen, Bugs Bunny, Los Simpsons, los Animaniacs y en prácticamente todas las telenovelas, las de acá, allá, acullá y del más allá. Así de común es su presencia en la cultura que compartimos.


Bien. Prepárense para ver una historia audiovisual llena de secuencias, sonidos, música, escenas, imágenes, diálogos y frases que ya conocen aunque jamás hayan visto la película: BIENVENIDOS AL MUNDO DE CASABLANCA.

(1 ) Recomendamos al lector cinéfilo o simple curioso como quien escribe, analizar desde esta lectura ejemplos de discursos deliberativos en los abundantes filmes y series de televisión que incluyen juicios, jueces y abogados; recomendamos especialmente el argumento final del personaje de Al Pacino en Perfume de Mujer, o los de Gregory Peck en Matar a un Ruiseñor, o los perturbadoramente dulces de la maravillosa sicótica de Kathy Bates en Misery al inicio afirmando su carácter de fan devota y criatura  inofensiva, y luego justificando su total inmisericordia: ¡Bravo!

En el estilo dialógico más tradicional recomendamos el duelo verbal entre el personaje Margot Channing (Bette Davis) y Edison Deblin (George Sandres) en Eva al desnudo o Todo sobre Eva, en la escena donde Margot ha llegado tarde a la lectura de una nueva pieza teatral y Eva ha aprovechado la ocasión para hacerse notar ganándose la admiración de todos y la aprensión de Margot al final del excelente diálogo. En estilo más contemporáneo sugerimos los inquietantes  intercambios entre Hannibal Lecter (Anthony Hopkins) y la agente Sterling (Jody Foster) en sus escenas a través del simbólico cristal de las celdas en El Silencio de los inocentes, especialmente destaco el que cierra el Dr. Lecter con una cita del musical Oklahoma!: la gente podría pensar que estamos enamorados…genial el guión, genial la dupla Foster-Hopkins.   



        (2) En días más recientes hay un film basado en una pieza teatral adaptada al audiovisual por su propio autor, que rescata de alguna manera esta tradición del arte del diálogo: Mi Cama de Zinc, de David Hare, quien por cierto escribió también el guión de Las Horas, Mi Cama de Zinc es un auténtico  tour de force entre tres personajes inmersos en un peculiar trío amoroso.


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 Este texto fue leído durante el reestreno de la película Casablanca en Valencia, la de Venezuela el sábado 6 de octubre de 2012.




2 comentarios:

  1. Gracias por comentar Álvaro de Sousa Holstein. Esperamos que a partir de ahora frecuentaes nuestro blog. Pásala bien.

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