domingo, 31 de marzo de 2013

Por si no lo saben los Celtas tocaban la Lira



Ángel Román Ramírez

 

La imagen muestra los restos de un posible instrumento de cuerda hallado en High Pasture Cave, en la isla de Skye (Escocia) hace ahora dos años. Al parecer, como se puede leer en este blog, la pieza que se muestra podría ser el puente de una lira de quizá 2500 años de antigüedad. En el citado blog se explica que su aspecto es similar al de otros hallazgos de instrumentos musicales de este tipo, aunque estos son un millar de años más recientes. Por tanto, los restos de la lira escocesa, que podría haber constado de hasta seis cuerdas, serían los más antiguos de Gran Bretaña en lo que a cordófonos se refiere. 

 

 

Si atendemos al ámbito celta (y protocelta), la existencia de estos instrumentos debe presumirse más antigua. De hecho, en la cultura de Hallstatt encontramos algún ejemplo de lira grabada en un vaso de bronce, que podría remontarse al siglo ca. VII (o quizá VIII) a.C. Posidonio (FHGr., III, 23) describe al gremio de los bardos, poetas-cantores celtas, como unos mantenidos por sus señores, a quienes acompañaban en los viajes y recitaban sus andanzas. Estrabón (IV, 4, 4) también los menciona junto a los vates y los druidas, como parte de un sector de la sociedad muy distinguido entre los galos. Y Diodoro Sículo (V, 32), los presenta destacando que cantaban sus poemas acompañados de instrumentos "similares a las liras griegas".

Liras como la del hallazgo de Escocia podrían tener una estrecha relación con el cordófono que los antiguos celtas irlandeses llamaban crwth (o cruit). Su caja de resonancia era de madera y pudo llegar a tener 7 cuerdas (al menos, eso es lo que se podría pensar observando el grabado en piedra de la Lyre of Paule, considerada como the original celtic lyre). Al parecer, una característica recurrente de las primeras arpas gaélicas es la presencia de dos cuerdas afinadas en Sol por debajo del Do central, según explica Simon Chadwik, por lo que existe una posibilidad de que también la cruit estuviese afinada, y es solo una apreciación personal, dentro de ese ámbito (es decir, el Modo Hipofrigio).





La cruit debió ser un tipo de lira y no un arpa: primero, por sus características morfológicas; y, segundo, porque los griegos tenían un nombre específico para las arpas (sambukē) que Diodoro no nombra. Por si fuera poco, otro historiador, el romano Amiano Marcelino (s. IV d.C.), la identifica igualmente con la lira. Marcelino escribe en su obra Res Gestarum (XV, 9, 8) que los celtas se sentían muy orgullosos de ella y la consideraban "un símbolo de su cultura".

En definitiva, llama la atención cómo seiscientos años después de la Odisea los cronistas y poetas grecorromanos continuaron describiendo la manera de actuar de los bardos en La Céltica Transalpina, en La Bélgica o en La Celtiberia de igual manera que lo haría Homero en Od., VIII. Los textos de Posidonio, Estrabón o Diodoro retrataron al bardo celta siempre al lado de su señor, cantando las hazañas de éste acompañándose de su cruit. Asimismo, el bardo gozaría de una posición social privilegiada, de la misma forma que ocurría en el poema homérico: el aedo Demódoco era amable, es decir, muy querido y honrado por la gente (Od., VIII, 475-76); e incluso estaba considerado como divino (cf. Od., VIII, 45-48)

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Agradezco a Carmen L. y a Dani García de la Cuesta sus mensajes y comentarios aportados, sin los cuales la redacción y revisión de este post no habrían sido posibles.

Si quieres compartir este artículo, hazlo, pero no olvides citar autor y fuente. No seas piratilla, anda. Derechos de autor: Creative Commons, 3.0. © Ángel Román Ramírez, 2011 y Terrae Antiqvae, 2012.

Obras relacionadas:

- Chadwick, Simon: "Early Gaelic Harp Emporium". Early Music 36, nº 4. Oxford: Oxford University Press (2008), passim. De Chadwick también puede consultarse Early Gaelic Harp (2009) en internet (www.earlygaelicharp.info).

- Román Ramírez, Ángel: La Música en la Iberia Antigua: De Tartessos a Hispania (en prensa) © 2011, pp. 279 y sigs.

Tomado de Terrae Antiquae




sábado, 30 de marzo de 2013

"Siempre se le debe dar un chance al poeta. Al poeta no hay que tapiarlo"

Refugiada en la memoria,

La última entrevista a Elizabeth Schön



Elizabeth Schon por Alfredo Cortina


El 17 de mayo de 2007 murió nuestra querida poeta y amiga  Elizabeth Schön



Con ella se va una Caracas que también está muriendo. Testigo de más de 70 años de cambios y aconteceres literarios, se fue clara de mente y de espíritu. Preferimos decir que ha volado, ligera como los colibries que se acercaban a su mágico jardín, dejándonos una poesía esplendorosa y plena. Para recordarle y rendirle homenaje, copiamos aquí la última entrevista en prensa que se le hizo en vida.


Refugiada en la memoria

“El poeta tiene que salir a buscar la palabra amorosa”

La poeta Elizabeth Schön tiene toda la autoridad para hablar de Caracas, sus autores y sus cambios. También para señalar que la poesía más reciente está llena de desarraigo y soledad, incluso para alojar la tristeza en sus ojos de eterno azul. Sin embargo, sus palabras no dejan de repartir esperanza para el planeta y su mirada sigue celebrando la poesía y la vida.

ERNESTO CAMPO. 
Diario El Nacional. Caracas.



A Elizabeth Schön le duele la falta de amor por la ciudad. Se resiste a aprobar que El Calvario esté lleno de talleres mecánicos y que la ciudadanía en vez de hablar en tono candoroso profiera insultos. Sin embargo, pronostica para Caracas, que no ha dejado de ser suya por diferente, y para el mundo una mejoría, un progreso que tenga acento social y que llegue al corazón del hombre.

Lo que impide que entre la tristeza a sus ojos azules, sin que se haga inmune a una realidad avasallante, es su capacidad intacta de asombro, esa ingenuidad que definitivamente es un don. Esa cualidad de celebrar aun desde el arraigo a una ciudad que tiene otra faz, otro olor y que se vive con acento distinto a la Caracas de su infancia y juventud. Y sobre todo está la memoria.

Esa que permite a las calles y los momentos seguir en su sitio sin que le haga falta escribir como su esposo Alfredo Cortina un volumen de una ciudad que se nos fue. Todo porque Caracas no se le ha ido ni se le irá.






LA CASA VERDE.


Como salido de una fábula el regufio de Schön no escatima en colores . Orquídeas, helechos , nísperos, guayabas, hablan del arraigo de Elizabeth a la naturaleza.

No está de acuerdo con las clasificaciones. Sea un relator de realidades de concreto o de mundos rurales el poeta merece consideración y oportunidades. Entiende que no se puede pedir que otro Whitman o Gerbasi salga como producto de un mundo urbano.

Sabe que no es posible y quizá tampoco sea deseable. Lo que sí es lícito es echar en falta una poesía que se aferre a alguna cosa, reclamar una poesía con un mínimo de amor a Caracas.“Después que el hombre se ha ido a la ciudad ha olvidado un poco a la naturaleza. Eso no es malo, es una transformación de la tierra que ha hecho el hombre en su entorno. Eso hace que no haya ningún poeta estadounidense que escriba hoy como Walt Whitman. Pero esas diferencias no pueden servir como un eje para calificar a una poesía mejor o peor que otra. Cada poesía tiene su territorio. Lo importante es que se establezca una voz singular.”

¿Entonces no se puede hablar de buenos y malos poetas?

-Siempre se le debe dar un chance al poeta. Al poeta no hay que tapiarlo. No estoy de acuerdo con esas clasificaciones. Por ejemplo, no puedes comparar a José Antonio Ramos Sucre con César Vallejo..."Cuando la poesía tiene como soporte nada más que el yo es porque ese yo refleja soledad y desarraigo. El amor es necesario para todo. Es la única virtud que queda libre"

¿Cómo es la relación de los poetas con la ciudad?

-En los poetas hay un amor oculto que los hace andar e investigar. Tienen que en el fondo amarla. Porque quien no ama destruye.

¿Consigue ese amor en las nuevas generaciones de poetas?

-Sí, pero también se evidencia una gran soledad. Cuando tu poesía tiene como soporte nada más que el yo es porque ese yo refleja soledad y desarraigo. El amor es necesario para todo. Es la única virtud que queda libre. Todos tenemos que amar. Si tú no amas ¿qué haces? Ni siquiera una preocupación tienes. Tú te preocupas por el ser humano, ¿por qué? Porque en el fondo quieres un bienestar para el otro. El amor no es nada más un beso, es algo mucho más amplio y profundo. Es desear que el otro esté igual, que esté amando también.



Elizabeth Schön y Elsa Gramcko. 1948.


Tras la palabra amorosa

Como ama a la ciudad y a su gente, su voz es un llamado al contagio. Por eso señala la inexistencia de un verdadero amor por la ciudad y apunta a los poetas para que contribuyan a atajar este sentimiento. “Una de las funciones del poeta es buscar (entre el verbo rudo de las calles) la palabra amorosa. Aquí lo que se oye son insultos, que no es más que un desahogo de la soledad y la desesperación.”

“La Caracas en la que yo viví, en la que nací, es totalmente distinta a la de hoy. Salgo fuera y no la conozco. No ha sido respetada. Y eso se debe al poco arraigo que tiene el ciudadano. Por ejemplo, yo siempre iba a jugar a El Calvario. Eso se ha debido conservar como una zona de parque ¿Cómo va a estar esa zona llena de talleres de carros? No puedes prescindir de lo que hicieron los libertadores, porque eso fue. Eso me parece descuido, poco amor. Creo que una de las cosas esenciales que se ha perdido es el amor y sino hay amor lo que hay es interés, ausencia de amor por lo nuestro. Lo que es verdaderamente nuestro no nos lo puede quitar nadie. Nadie te puede quitar el nombre de Antonio José de Sucre o de Luisa Cáceres de Arismendi.”

Unas palabras después la mirada se le enciende cuando menciona a Alfredo Cortina, inventor, hombre de radio y compañero de ruta, y le toca referir su relación (la de él) con Caracas. Cuenta que viajaba para extrañar a Caracas y que su única afición en los viajes era montar en trenes y autobuses para conocer las ciudades. “Decía que disfrutaba mucho los viajes porque siempre estaba pensando en Caracas”. De allí deriva que Cortina haya editado aquél libro de añoranzas que es “La Caracas que se nos fue”, por haber sido uno de los primeros en notar el cambio que estaba sufriendo la ciudad. 



Elsa Gramcko, Elizabeth Schon e Ida Gramcko, Puerto Cabello c. 1940



¿Escribiría un libro similar, definiendo un momento en el que la ciudad que vivió se le escapó de las manos?

-La ciudad no se me ha ido. Esta es mi ciudad. Que hayan cambiado ciertas cosas no implica que la haya perdido. La ciudad que yo viví la tengo aquí, en mi memoria, no se va. La ciudad es una cosa que me acompaña. La ciudad no puede aparecer y desaparecer, siempre ha estado allí. Las calles de Las Mercedes a las que yo fui, no son iguales a las que yo vi y viví pero allí están. Yo veo las calles que no son iguales y veo dobles calles. Las que fueron junto a las que son. Lo que no es agradable para ninguno es pasearse por el centro de Caracas y tener que soportar malos olores. La ciudad que yo viví era pulcra, una maravilla.

En una ciudad como ésta y ante la realidad avasallante ¿qué oportunidad tienen el asombro y la ingenuidad?

-Todas las oportunidades. El asombro existe, yo no dejo de asombrarme. Esa es una de las cosas más necesarias para un poeta. Poder abismarse ante un árbol o un río.

¿Se puede escribir desde el desarraigo y sin embargo conservar un tono de celebración?

-Cuando un poeta habla de y desde el desarraigo está exigiendo, celebrando el arraigo que no halla en la realidad, reclamando aquello que es suyo y no encuentra.

Entonces, ¿qué lugar ocupa la poesía en la realidad?

-La poesía celebra la realidad. Le permite que ella pueda expresarse, hay una comunicación directa. La realidad se hace dócil a la poesía. Es la manera de que ella pueda reintegrarla. La poesía no puede prescindir de la realidad. Por otra parte, la poesía tiene la propiedad de arraigarse en lo que sientes dentro, que puede que no tenga que ver con lo que quiso decir el autor.





Goethe redivivo

Schön estima que la humanidad atraviesa por una crisis de valores y que lo que está viviendo materialmente el hombre son las peripecias del doctor Fausto, ese filósofo racionalista y luego mago, recreado por Johann Wolfgang Goethe, que vendió su alma al diablo a cambio de sabiduría. Pese a ello confía en que llegará el momento en que cierto equilibrio global haga que el progreso sea un bien colectivo.

¿De qué ha servido el progreso?


-Hay que distinguir. La ciencia es para todos. Es tanto para el africano, el chino, el europeo. Lo que pasa es que es más fácil trabajar y estudiar la materia que arreglar el corazón del hombre, da menos que hacer. Porque la materia se deja investigar, es callada.




EL RINCÓN DE LOS INVENTOS. 

Elizabeth Schön y Alfredo Cortina

En la casa de la poetisa sobran los espacios en los que el hombre de radio e inventor, Alfredo Cortina dejó constancia de lo que podía hacer con sus manos.


La infancia, las letras y el mar

Alrededor de los ocho años despertó en Elizabeth Schön la pasión por los árboles, por el equilibrismo y por el azul del cielo. “Yo sentía que ese azul era la falda de la virgen”, dice con la timidez propia de un niño que relata una travesura, que está cometiendo alguna infidencia. Luego, su memoria no escatima para acercarse otra vez al mar, y los ojos terminan delatándola y su mirada azul guardando el vaivén de sus tardes en Puerto Cabello.Llegó allá después de que se le murieran su mamá y su abuela. También el encuentro con Alfredo Cortina sucedió en aquel lugar de la costa de Carabobo. Porque “las Gramcko también son de Puerto Cabello”“El mar de El abuelo, la cesta y el mar es el de Playa Verde, lo que se llamaba Mare hasta hace poco y fue una playa salvaje del litoral, sin carretera. Claro que tiene algo de Puerto Cabello pero más de Playa Verde donde Alfredo construyó una casa. Porque Alfredo hacía de todo.” "El mar de El abuelo, la cesta y el mar es el de Playa Verde, lo que se llamaba Mare hasta hace poco y fue una playa salvaje del litoral, sin carretera. Claro que tiene algo de Puerto Cabello pero más de Playa Verde donde Alfredo construyó una casa. Alfredo hacía de todo"


¿Quién es El abuelo? ¿Estaría pecando de superficial si lo tomara como Dios?

-No, no es una lectura superficial. Cuando ella se va del lado de El abuelo él queda como una cruz. Mucha gente le ha visto cosas religiosas al libro. Nunca lo hice con esa intención. Yo lo creé porque no tuve abuelo y siempre quise tenerlo. Yo inventé la figura del abuelo y el acercamiento total entre él y la niña, inconscientemente ¿Sabes cómo comienza el abuelo? A mí me gustaba mucho “Alicia en el país de las maravillas” Yo quería hacer un libro sobre las cosas que me pasaban, basándome en ese libro. Escribí el primer capítulo, pero no me gustó. Entonces empecé a escribir el último poema de El abuelo y no sé por qué dije: ‘éste es el último poema que va en este libro que estoy haciendo’. Así, cuando salió El abuelo se me iluminó lo que iba a escribir.


Eso demuestra la capacidad de la poesía para llenar un espacio...

-La poesía trata un espacio que no es el espacio exterior. El espacio exterior es medible. El espacio de la poesía no puede ser calculado ni de largo ni de ancho. En la poesía no hay espacio, es completamente distinto. Por ejemplo, ¿dónde está el espacio cuando creas una metáfora?


Mutar con la palabra Hanni Ossott no se equivocaba al señalar la capacidad que tiene la poesía de instaurar realidades. Lo decía en un ensayo, a partir de un recorrido por la obra de Elizabeth Schön. Con esa premisa como marco en la conversación surgió el nombre de uno de sus escritores dilectos, el chileno Vicente Huidobro.


La pista la da una línea del Canto II de Altazor: Y ese beso que hincha la proa de tus labios.

“Ahí está la transformación, convertir el labio en proa. La proa es la que va adelante, la que guía. El labio se transforma en una guía. La poesía hace una realidad. Nunca has visto un labio que se convierta en una proa. Ese es el milagro de la poesía, su propósito. Crear una realidad que no encuentras en la realidad cotidiana. Por más que quieras no la vas a encontrar nunca.”


Entonces uno se siente un poco afortunado porque se ha topado con esa realidad que ha asegurado no conseguiría en ninguna parte. Veo la casa que parece no soltar la bocanada del tiempo, esos colores intensos que si los cuento el lector pensará que los estoy fabulando y ese rincón encantado lleno de inventos de su esposo. Reparo en que si bien no terminó escribiendo como Carroll, con ese espíritu que aun se sorprende y sonroja, Elizabeth Schön vive como Alicia.








viernes, 29 de marzo de 2013

Hernán Cortés, primer cronista de Indias

y el verdadero autor de 'La historia verdadera de la conquista de la Nueva España'





El historiador francés, Christian Duverger, asegura que el autor de 'La historia verdadera de la conquista de la Nueva España' fue el conquistador y no Bernal Díaz del Castillo

 

Luis Prados

 

 México 9 FEB 2013 

 

 

El historiador y antropólogo francés, Christian Duverger, profesor de la Ecole des Hautes Etudes en Sciences Sociales de París, acaba de arrojar una bomba en las tranquilas aguas de la historia de la literatura en español y en la percepción del pasado de españoles y mexicanos. En su libro, Crónica de la eternidad, fruto de 10 años de investigación y presentado el jueves en la capital mexicana, demuestra que Bernal Díaz del Castillo nunca pudo escribir La historia verdadera de la conquista de la Nueva España y que su autor no fue otro que el propio Hernán Cortés como señalan las pruebas reunidas. El cronista-soldado, el testigo crítico de la Corona y de la versión oficial de la historia, el viejo cascarrabias sentimental, obsesionado con la recompensa económica y el reconocimiento de su gloria, el gran periodista de la Conquista de México se desvanecería para dejar su lugar al conquistador. El bachiller de Salamanca, el aventurero renacentista, el señor de la guerra satanizado por la historia, se convertiría así en un líder humanista y, como añade Duverger, “en el verdadero fundador, como dijo Carlos Fuentes de Bernal, de la novela latinoamericana”.

Christian Duverger, con su libro. / PEP COMPANYS



Crónica de la eternidad, escrita como una investigación policial que hace su lectura amenísima –“decidí no enfocar mi mensaje para el mundo académico y sus polémicas sino para el gran público”-, va señalando paso a paso las incongruencias de la Historia verdadera que impiden que Bernal Díaz del Castillo sea su autor. Pero ¿cómo nadie reparó en ellas en todos estos siglos? Duverger responde: “Muchos dudaron, pero la fuerza de los esquemas mentales, de los prejuicios, los disuadió. Yo pertenezco a una escuela de historiadores que fomenta la duda cómo método. Y lo primero que me sorprendió es que Bernal abre su crónica diciendo “terminé de escribirla el 26 de febrero de 1568 en Santiago de Guatemala, sede de la Audiencia (de los Confines)…”, cuando la Audiencia en esos años estaba ¡en Panamá! Nadie revisó eso, ¿por qué mis colegas no lo descubrieron?”


Esa fue la primera pista, pero vendrían más. Por ejemplo, Díaz del Castillo, que hace gala en su crónica de gran intimidad con Cortés durante la Conquista, no es citado por éste en ninguna de sus Cartas de relación ni aparece en ninguna lista de la época de los poco más de 500 hombres que le acompañaron; comienza a escribir a los 84 años lo que sería un caso portentoso de memoria; lo hace para enmendar la plana a la supuesta versión oficial de fray Francisco López de Gómara, pero su Historia de la conquista de México publicada en Zaragoza en 1552 fue prohibida por la Inquisición al año siguiente y jamás viajó a América; presume de ser un soldado raso pero despliega una gran erudición con citas de clásicos griegos y latinos o de la Biblia impensables en alguien de su condición.

Además, sostiene el historiador francés, un análisis del estilo de la crónica revela que su autor estaba impregnado de prosa latina y construcciones propias del náhuatl, que solo alguien como Cortés, según Duverger, fascinado con México e “inmerso en un proceso de mestizaje pudo dejar que penetraran en su manera de escribir en castellano”. Dos características que coinciden con las Cartas de relación del conquistador.


Duverger va eliminando candidatos a la autoría entre la docena de compañeros de Cortés que sabían leer y escribir –ninguno pudo ser testigo de todo lo relatado- hasta toparse con el conquistador. Crónica de la eternidad, una segunda parte de Cortés, la biografía más reveladora, publicada también en México por Taurus en 2010, comienza a desvelar el misterio al entrar en los años finales de éste cuando vuelve a España, un periodo al que se ha prestado poca atención.


Frente a la idea tradicional de un Cortés aislado y perdedor, el historiador se centra en la etapa (1543-1546) que pasó en Valladolid y descubre a un hombre intelectualmente muy activo, que organiza en su casa una academia en la que se dan cita los notables de la ciudad y se discute sobre temas como “el cronista y el príncipe” o “la historia oral y la historia documentada”.



En esos años, asegura Duverger, es cuando el conquistador, que ha visto cómo todas sus cartas al emperador Carlos V “no solo han sido prohibidas sino también quemadas en plaza pública” en 1527, concibe su plan. “Cortés decide que su público es el futuro. Está orgulloso de lo que hizo y es consciente de que la marca que el hombre deja en la tierra es más fugaz que los libros. Si la Corona quiere matar su memoria, borrarle de la historia, él sabe que su aliada es la posteridad”.


Cortés contrata a López de Gómara, a quien confía sus archivos para que escriba la historia oficial –en su testamento dejará dicho que se le paguen 500 ducados por el trabajo- al tiempo que él escribe sus memorias, “inventando al personaje del soldado anónimo con la libertad de un novelista”, dice el historiador, que subraya que la estructura de las dos obras es idéntica.


Cortés muere en 1547, la obra de Gómara es prohibida –“su poseedor corría el riesgo de pagar una multa altísima, equivalente al precio de 20 mulas”- y su manuscrito permanece oculto durante dos décadas. Pero la sublevación de los tres hijos de Cortes en México al frente de los herederos de los conquistadores contra las Leyes de Indias que amenazaban con confiscar sus propiedades en 1566 resucita el texto. La crónica escrita por Cortés viaja a América con intención de convertirse en el gran golpe de efecto que legitime la causa de los primeros criollos. La conspiración fracasa y los hijos del conquistador son detenidos y enviados al exilio. Antes, los hermanos envían “el documento a Guatemala, donde vive Bernal, uno de los pocos supervivientes de la Conquista” y cuya existencia está por primera vez documentada en 1544.




Su hijo, Francisco Díaz del Castillo, afirma Duverger, aprovecharía la oportunidad de mejorar su posición en sus pleitos “convirtiéndose en hijo de héroe”, haciendo modificaciones para incluir el nombre de su padre e incurriendo en flagrantes contradicciones “como criticar algunos párrafos de Gómara que nunca aparecieron en su versión dada a la imprenta” y que solo pudo conocer Cortés. El manuscrito sufriría algunas manipulaciones más hasta su definitiva impresión en Madrid en 1632 con el título que conocemos y la autoría de Bernal.


En la obra de Duverger, Cortés aparece como un héroe y Carlos V como un villano. “Para Cortés, el emperador es un personaje débil, que pasa el tiempo guerreando por Europa. No entiende que en plena era de las exploraciones, de la apertura de nuevas rutas comerciales, se desaproveche la oportunidad. Tras 15 años en Santo Domingo y Cuba, cuando entra en México instala una convivencia diferente a la de la Corona. Impone su visión mestiza y no la genocida que se ha practicado en el Caribe”.


“El México mestizo que conocemos hoy es producto de la visión de Cortés”, afirma el historiador, que espera impaciente la reacción del público de ambos lados del Atlántico a su hallazgo y sueña con que algún día la Historia verdadera se publique bajo el nombre de su verdadero autor: Hernán Cortés.


Tomado de El País



jueves, 28 de marzo de 2013

Lo que nos trajo internet:

La poesía semirrobótica y las ficciones de 141 caracteres



La nueva narrativa que llegó con internet




Viernes, 30 de noviembre de 2012 



Un cuento de 120 caracteres; los pensamientos imposibles de un niño curioso; un texto casi tan largo como un libro, tan difícil de dejar de leer como una gran novela; la poesía automática de los buscadores, todos géneros narrativos nacidos o fortalecidos en la era de la web.


Hay muchos más ejemplos, como la transformación del género epistolar con el desembarco del correo electrónico o la novela en Twitter. Pero en este recorrido por las nuevas -o renovadas- formas de contar, hemos elegido hablar de estos cuatro casos:

Ficción >141 caracteres

 Empezamos con Twitter, ya que la red social está en estos días organizando un clic festival de ficción en su plataforma, que se extenderá hasta el 2 de diciembre. Nuestro primer caso es el de los cuentos brevísimos, como este:


Entonces la margarita, queriendo saber si la querían, se deshojó a sí misma y murió.

Su autora es Gabriela Agudo y fue publicado por la cuenta de Twitter clic @microcuentos, que concentra algunos de los ejemplos más interesantes del género, que tiene aroma a haiku japonés (poesía de tres versos y poquísimas palabras): 


Sentarse junto a ella mientras duerme, mirarla; esperar a que empiece la película muda de sus sueños. (Vicente Luis Mora)


La cuenta @microcuentos pertenece al venezolano Lenin Pérez Pérez, "creativo publicitario y lector voraz de ficción", quien le contó a BBC Mundo que comenzó el proyecto hace tres años y medio para "explorar las posibilidades literarias de lo breve".


Empezó publicando casi indiscriminadamente, pero luego empezó a filtrar los textos apócrifos y hoy solo suma los de autores a los que puede rastrear, consagrados o aficionados.


De hecho, dice, "no siempre los autores consagrados son quienes obtienen más RTs (que son más citados por otros tuiteros)".

 ¿Existe una fórmula para escribir cuentos breves? "Pues no", admite Pérez Pérez, "no existe siquiera una fórmula para reconocerlos". Y dice que a veces hay discusiones "bizantinas" sobre si un texto publicado en @microcuentos es o no un cuento.


Uno de sus favoritos es este, anónimo:


Pobre loro: por juego le enseñé a decir tu nombre y se enamoró.




La cuenta de Pérez Pérez no es la única dedicada a la publicación de microrrelatos, hay otras varias, como clic @cuentos_cortos, donde se publicó esta narración: 


Caminó durante horas, hasta que su cuerpo no pudo mas. Se quitó su armadura humana y su espíritu desapareció. (via clic @Mr_Darko)


Y también hay autores que se dedican a explotar el género en la red social. El español Pep Bruno ( clic @pep_bruno) se ha planteado el desafío de publicar -al menos- un cuento corto todos los días en su cuenta de Twitter. Este es uno de los más recientes: 


Salí por televisión (y no encontré el modo de volver). Os sigo desde el otro lado.


Algunos no se dejan restringir por los 140 caracteres, y estiran las posibilidades del medio hasta, inclusive, la novela. Es el caso del colombiano clic Héctor Abad, quien está hace tiempo jugando una suerte de cadáver exquisito unipersonal, componiendo en Twitter la novela "Los mil trinos y un trino". O también clic Rafael Vives, quien hila tuits para componer cuentos cortos, pero no tanto, generalmente surrealistas. 


Pero la de Abad y Vives es otra historia. Mientras tanto, ustedes, lectores de BBC Mundo, ¿se atreven a enviarnos un relato de microficción? Háganlo a través de clic Facebook o clic Twitter, y no se olviden de colocar la etiqueta #ficcionbreve.

Poesía mitad humana mitad robótica


El sitio web clic googlepoetics.com es un experimento que expone el resultado lírico que puede tener la interacción humano-máquina. 


Sus creadores se dieron cuenta de que el sistema de sugerencias de Google, que va ofreciendo completar las opciones de búsqueda a medida que se escribe, es un impensado creador de poesía, parte obra de la máquina, parte de los humanos que van creando las tendencias de búsqueda.


El sitio es en inglés, pero en BBC Mundo hicimos algunos experimentos con el mismo principio. Colocamos en la caja del buscador Google uno o dos términos de búsqueda y dejamos que el sistema sugiriera opciones en base a ellos. El resultado es una lista de 4 líneas, que pueden leerse como versos de un poema breve. Aquí, dos ejemplos:




¿Se atreven ustedes a hacer sus propios experimentos y enviarnos una captura de pantalla vía clic Twitter, utilizando la etiqueta #poesiadegoogle y mencionando @bbcmundo?

Cosa de niños...


- Gael, ¿querés un chocolatín?


- No, mami, hoy ya comí un alfajor a la mañana y otro a la tarde. No es necesario tanto dulce, ¿no?


Esta desopilante conversación se dio entre Fiorella y Gael, madre e hijo. No salió publicada en un libro ni una revista, tampoco pasó de boca en boca. Fiorella la publicó en Facebook. Aunque existen ya en papel los libros de compilaciones de frases e ideas ingeniosas de los niños, la novedad es que las redes sociales abrieron la puerta a que cualquier mamá, papá, tío, tía, etc., pueda hacer lo propio y compartirlo con sus contactos.


La mayoría, como Fiorella, son mamás, que citan las frases ingeniosas y comentarios agudos de sus hijos en las redes sociales. Mara, quien tiene dos hijos, las publica en Facebook y en su clic blog. El siguiente es un ejemplo de los diálogos que comparte: 


- Mami ¿le puedo decir algo a dios?

- (Dudando) Mmmm, sí.

- Ah y, ¿cómo hago?


¿A ustedes se les ocurre algún diálogo con hijos, sobrinos, nietos, que quieran compartir? Compártanlo con nosotros vía clic Facebook.

Los formatos largos


Con el ingreso del periodismo al mundo de la web la insistencia se volvió más y más hacia la compresión, condensación, abreviatura de los textos. "La gente no quiere leer mucho, quiere enterarse de todo en un vistazo", se decía. De hecho, todavía se dice, y las audiencias le reconocen valor a la brevedad.

Pero tras el escenario central ocupado por lo sucinto, en los márgenes -paradójicamente- fue haciéndose un lugar el texto de largo formato. El motivo, según Bobbie Johnson, es que "los formatos largos son muy buenos -en ocasiones la única manera- para desentrañar la verdad acerca de las ideas complejas que dan forma a nuestro mundo". Johnson es periodista y cofundador de clic Matter (la cita es del video de presentación del proyecto), una revista digital que lleva la tendencia de la narrativa extensa al extremo: se publica una vez por mes y contiene un solo, muy largo, artículo, que se vende a 99 centavos de dólar en formatos para libros electrónicos, móviles y tabletas. Va por el número uno, el tiempo dirá si su apuesta fue acertada. 


Pero textos largos ya hay y había antes de Matter. Lo que pasó en la web es que alguien identificó el apetito por ellos, sobre todo desde que surgieron proyectos como Instapaper (que permite almacenar textos para ser leídos sin conexión, más tarde), los los lectores de libros electrónicos, tabletas y móviles inteligentes.


Entre esos pioneros en registrar la tendencia están clic longform.org y clic longreads.com. Los dos sitios aparecieron en 2010 y compilan textos largos de diversas fuentes. Longreads tuvo su origen aún antes, como una cuenta de clic Twitter


Al lanzar longreads.com, Mark Armstrong, su fundador, publicó en su clic blog un texto en defensa de lo extenso. Dice allí: "Algunos ya lo entienden. The Atlantic, Lapham's Quarterly, Esquire, Vanity Fair y otros están colocando la etiqueta #longreads a sus textos más largos. Estos medios entienden algo que otros no: este es el futuro de las publicaciones en línea. El mundo está listo para más textos largos". 

"Mi impresión es que esta moda por los textos largos se dio por dos razones: primero, por la aparición de las tabletas y los lectores de libros electrónicos, que tienen interfaces más sencillas en las que el usuario se concentra en una sola tarea; segundo, porque cada vez leemos más lo que nos recomiendan otros a través de redes sociales, y es más probable que alguien comparta un artículo genial, ameno y extenso que una nota periodística breve y sin chiste", le explica a BBC Mundo Iván Santisteban, uno de los fundadores de clic Canasta Básica, uno de los equivalentes en español de longreads.com y longform.org. 


El título del sitio está inspirado en el nombre que se le da en América Latina a la lista de productos esenciales que requiere una familia, porque Santisteban y quienes lo acompañan en el proyecto consideran que los textos que eligen constituyen "lecturas esenciales".


Los criterios de selección de Canasta Básica son simples: que el texto tenga más de 2.000 palabras, que no sea pago, que no esté sólo en PDF y que pueda leerse en una una sola página (lo que hace fácil transferirlo a un lector de libros digitales).


Pero hay algo más, dice Santisteban: "si el artículo te interesó tanto que lo leíste de principio a fin, y luego quisiste compartirlo con algún amigo, probablemente deba ir en Canasta Básica".


Para él, este artículo de Leonardo Haberkorn, " clic El pueblo que quiso salir en televisión" (publicado originalmente por la revista Gatopardo), sobre un pueblo uruguayo que vivió una tragedia televisada, resume todo lo que debe tener un buen texto largo de no ficción. 


Si quieren enviarnos un relato breve (de 140 caracteres o menos), un poema de Google (captura de pantalla) o un diálogo ingenioso con un niño, pueden hacerlo vía clic Twitter, clic Facebook, clic Google+ o utilizando el siguiente formulario.

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 Tomado de la BBC