lunes, 7 de septiembre de 2015

VEN Y ENLOQUECE: EL DESIERTO EDITORIAL EN CARABOBO





Estimados Amigos

Hoy compartimos con ustedes esta crónica que gentilmente nuestro amigo José Carlos de Nóbrega nos cedió para ser publicada en este navío digital. El texto que leerán a continuación es un reclamo frente a las pésimas gestiones culturales que se suceden, al parecer sin cesar nunca, en nuestro pequeño burgo Valencia. Es lamentable que en una ciudad donde hacen vida escritores, artistas y científicos de innegable calidad, aún se deba sufrir el peso muerto de una burocracia inefectiva que vive solo para recibir sus 30 monedas de plata cada quince y último de mes.

Esperemos que esta entrada sirva para movilizar conciencias pero por ahora solo nos queda soñar  que alguna vez la burocracia cultural local funcione por lo menos a un cuarto de su capacidad.



Podríamos terminar con la despedida usual de este blog: Deseamos disfruten la entrada, pero hoy el mensaje sera enviado de forma individual a cada Liponauta con un homenaje a Fredric Brown. Así que nos despedimos con esta invitación:


Richard Montenegro




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EL DESIERTO EDITORIAL EN CARABOBO



“Conservador. Hombre de Estado al que los males presentes le encantan y que por tanto difiere del liberal, quien desea sustituirlos por otros diferentes”. 

Ambrose Bierce: Diccionario del Diablo. 

    





Fuimos invitados, sin saber a ciencia cierta por qué, a una reunión en la sede de la Secretaría de Cultura de la Gobernación del estado Carabobo, ubicada en el adefesio arquitectónico llamado “Museo de la Cultura”. La agenda de tan inusual cónclave, que se realizó el mièrcoles 2 de septiempre de 2015, se centraba en un censo de escritores, la política editorial estadal y la seguridad social de los cultores literarios. 

Ambrose Bierce

     La reunión, además de un bajo y poco significativo quórum –lo cual apunta a una frágil convocatoria-, se inició con una hora de retraso. El presídium estuvo integrado por especialistas jurídicos y una pléyade de funcionarios con cargos rimbombantes: los abogados Johnny Pérez, Jesús Villegas, Pedro Cabrera y las directoras ejecutiva y de Desarrollo Humano de la Secretaría de Cultura, Mónica Valencia y Chemir Colina. Repentinamente, surgió un tema fuera de la agenda en la convocatoria: el Plan Nacional de los Derechos Humanos. Los abogados ductores realizaron una exposición general sobre los derechos culturales de los venezolanos, haciendo referencia a la Constitución, la Ley Orgánica de Cultura y otros instrumentos jurídicos relacionados con el tema. Observamos con desconcierto que el discurso estéril del panel exaltaba, en una perniciosa lectura de solapa, a los colectivos [organizaciones sociales de vital importancia] para despreciar lo individual [una cosa es individuo y otra individualismo]. Nos quedamos con ciertas voces solitarias y aguafiestas, como Ambrose Bierce y Domingo Alberto Rangel, pues nos previenen acerca de las manipulaciones demagógicas de politicastros y burócratas de medio pelo.   

Domingo Alberto Rangel

     Lo que más nos indignó, fue el discurso y la praxis del funcionarismo que se enseñoreó de este lamentable encuentro. Por ejemplo, la seguridad social no es una contraprestación para los ciudadanos, se convierte en un valor de cambio para mantener a funcionarios indolentes en sus puestos, en otras palabras, la intermediación burocrática es un dique oscuro que contiene los procesos de cambio. Incluso, se estaba ponderando las bondades de los contratos de seguros privados, como si se tratase de una sesión de ventas de Dianética o Tupperware. Esa gran masa de dinero que va a la banca y las aseguradoras, debería destinarse para fortalecer el sistema nacional de salud. Desde el punto de vista político, los funcionarios apostaron entre líneas por la representatividad a expensas de la democracia participativa. Es la reivindicación del claustro en donde pocos transan nuestra calidad de vida con fines inconfesables.


Respecto a la política editorial de la Secretaría de Cultura, aduciendo la crisis del papel en el país, la Directora Ejecutiva y de Publicaciones desterró del estado Carabobo la publicación de libros en físico. Nos parece que esta grey de burócratas considera que se ahorran costos por partida doble: no publicándolos para no quemarlos en la pira funeraria del arte literario local. Se sacrifican dos pájaros en un solo holocausto. Propuso la publicación digital de los títulos, sin hacer referencia a ningún tipo de detalles que le escamotearan el almuerzo (la funcionaria apeló al estribillo para cantar una pavosa elegía: ¡apuren pues las propuestas, que ya son las doce!). Por supuesto, los libros serán sometidos a un Tribunal encapuchado [o, peor aún, encapillado] bajo el eufemismo del arbitraje. La estulticia y mediocridad del discurso inculpó a los cultores de la precaria promoción de las artes en Valencia de San Simeón el estilita: sus desencuentros y egos importunan de nuevo el almuerzo y la siesta de funcionarios tan abnegados. Es un anatema publicar la obra completa de Vicente Gerbasi, José Rafael Pocaterra, Teófilo Tortolero, Ida Gramko o Tomasa Ochoa, entre otros, según esta nueva resolución de provincias.  

Tomasa Ochoa

 
Reiteramos, pues, que esta Secretaría arroje la máscara y acompañe a las autoridades universitarias al centro comercial Sambil, pues esta locación es la más adecuada a su despropósito mercantil. Dejen que los escritores hagamos justicia poética por nuestra propia cuenta.

 José Carlos De Nóbrega
     


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Richard Montenegro. Perteneció a la redacción de las revistas Nostromo y Ojos de perro azultambién fue parte de la plantilla de la revista universitaria de cultura Zona Tórrida de la Universidad de Carabobo. Es colaborador del blog del Grupo Li Po: http://grupolipo.blogspot.com/. Es autor del libro 13 fábulas y otros relatospublicado por la editorial El Perro y la Rana en 2007 y 2008; es coautor de Antología terrorista del Grupo Li Po publicada por la misma editorial en 2008 y en 2014 del ebook Mundos: Dos años de Ficción Científica editado por el Portal Ficción CientíficaSus crónicas y relatos han aparecido en publicaciones periódicas venezolanas tales como: el semanario Tiempo Universitario de la Universidad de Carabobo, la revista Letra Inversa del diario NotitardeEl VenezolanoDiario de Guayana; en las revistas electrónicas hispanas Alfa EridianiValinor y GibralfaroRevista de Creación Literaria y de Humanidades de la Universidad de Málaga y en portales o páginas web como la española Ficción Científica, la venezolana-argentina Escribarte y la colombiana Cosmocápsula.

1 comentario:

  1. Pocos somos los que leemos en digital, a veces lo hago por necesidad y no por gusto. Siempre, siempre preferiré un libro impreso, para goce y disfrute.
    Qué idea, la de los "ideotas" proponer publicar sólo en digital.


    Happy

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