sábado, 31 de diciembre de 2016

LAS UVAS DEL TIEMPO




Estimados Amigos

Hoy compartimos con ustedes el poema de Andrés Eloy Blanco (CumanáVenezuela6 de agosto de 1896 – Ciudad de México21 de mayo de 1955) "Las 12 uvas del Tiempo". Un poema que usualmente los venezolanos escuchaban el 31 de Diciembre. Era muy común que las radioemisoras lo colocaran poco antes de la medianoche y la versión más conocida era la que recitaba el actor Raul Amundaray. Este poema fue escrito hace 93 años  el 31 de diciembre de 1923, en Madrid, una ciudad que a Andrés Eloy le debió parecer fría y solitaria. El poeta cumanés se encontraba en esa ciudad gracias a que su poema Canto a España había obtenido el primer premio en los Juegos Florales de Santander (Cantabria)

Aquí podrá leer el poema y escucharlo recitado por el mismísimo Andrés Eloy Blanco.

Hoy último día del año 2017 agradecemos a todos ustedes por la atención prestada a nuestro espacio. Y a pesar de las múltiples carencias que padecemos en nuestro país Venezuela les deseamos a todos ustedes una año nuevo acorde con sus deseos.

Gracias.

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Madre: esta noche se nos muere un año.

En esta ciudad grande, todos están de fiesta;

zambomba, serenatas, gritos, ¡ah, cómo gritan!;

claro, como todos tienen su madre cerca...

¡Yo estoy tan solo, madre,

tan solo!; pero miento, que ojalá lo estuviera;

estoy con tu recuerdo, y el recuerdo es un año

pasado que se queda.

Si vieras, si escucharas esta alboroto: hay hombres

vestidos de locura, con cacerolas viejas,

tambores de sartenes,

cencerros y cornetas;

el hálito canalla

de las mujeres ebrias;

el diablo, con diez latas prendidas en el rabo,

anda por esas calles inventando piruetas,

y por esta balumba en que da brincos

la gran ciudad histérica,

mi soledad y tu recuerdo, madre,

marchan como dos penas.



Esta es la noche en que todos se ponen

en los ojos la venda,

para olvidar que hay alguien cerrando un libro,

para no ver la periódica liquidación de cuentas,

donde van las partidas al Haber de la Muerte,

por lo que viene y por lo que se queda,

porque no lo sufrimos se ha perdido

y lo gozado ayer es una perdida.



Aquí es de la tradición que en esta noche,

cuando el reloj anuncia que el Año Nuevo llega,

todos los hombres coman, al compás de las horas,

las doce uvas de la Noche Vieja.

Pero aquí no se abrazan ni gritan: ¡FELIZ AÑO!,

como en los pueblos de mi tierra;

en este gozo hay menos caridad; la alegría

de cada cual va sola, y la tristeza

del que está al margen del tumulto acusa

lo inevitable de la casa ajena.



¡Oh nuestras plazas, donde van las gentes,

sin conocerse, con la buena nueva!

Las manos que se buscan con la efusión unánime

de ser hormigas de la misma cueva;

y al hombre que está solo, bajo un árbol,

le dicen cosas de honda fortaleza:

"¡Venid compadre, que las horas pasan;

pero aprendamos a pasar con ellas!"

Y el cañonazo en la Planicie,

y el himno nacional desde la iglesia,

y el amigo que viene a saludarnos:

"feliz año, señores", y los criados que llegan

a recibir en nuestros brazos

el amor de la casa buena.



Y el beso familiar a medianoche:

«La bendición, mi madre»

«Que el Señor la proteja...»

Y después, en el claro comedor, la familia

congregada para la cena,

con dos amigos íntimos, y tú, madre, a mi lado,

y mi padre, algo triste, presidiendo la mesa.

¡Madre, cómo son ácidas

las uvas de la ausencia!



¡Mi casona oriental! Aquella casa

con claustros coloniales, portón y enredaderas,

el molino de viento y los granados,

los grandes libros de la biblioteca

-mis libros preferidos: tres tomos con imágenes

que hablaban de los reinos de la Naturaleza-.

Al lado, el gran corral, donde parece

que hay dinero enterrado desde la Independencia;

el corral con guayabos y almendros,

el corral con peonías y cerezas

y el gran parral que daba todo el año

uvas más dulces que la miel de las abejas.



Bajo el parral hay un estanque;

un baño en ese estanque sabe a Grecia;

del verde artesonado, las uvas en racimos,

tan bajas, que del agua se podría cogerlas,

y mientras en los labios se desangra la uva,

los pies hacen saltar el agua fresca.



Cuando llegaba la sazón tenía

cada racimo un capuchón de tela,

para salvarlo de la gula

de las avispas negras,

y tenían entonces

una gracia invernal las uvas nuestras,

arrebujadas en sus talas blancas,

sordas a la canción de las abejas...



Y ahora, madre, que tan sólo tengo

las doce uvas de la Noche Vieja,

hoy que exprimo las uvas de los meses

sobre el recuerdo de la viña seca,

siento que toda la acidez del mundo

se está metiendo en ella,

porque tienen el ácido de lo que fue dulzura

las uvas de la ausencia.



Y ahora me pregunto:

Por qué razón estoy yo aquí? Que fuerza pudo

más que tu amor, que me llevaba

a la dulce aninomia de tu puerta?

¡Oh miserable vara que nos mides!

¡El Renombre, la Gloria..., pobre cosa pequeña!

¡Cuando dejé mi casa para buscar la Gloria,

cómo olvidé la Gloria que me dejaba en ella!



Y esta es la lucha ante los hombres malos

y ante las almas buenas;

yo soy un hombre a solas en busca de un camino.

Dónde hallaré camino mejor que la vereda

que a ti me lleva, madre; la verdad que corta

por los campos frutales, pintada de hojas secas,

siempre recién llovida,

con pájaros del trópico, con muchachas de la aldea,

hombres que dicen: "Buenos días, niño",

y el queso que me guardas siempre para merienda?

Esa es la Gloria, madre, para un hombre

que se llamó Fray Luis y era poeta.



¡Oh mi casa sin cítricos, mi casa donde puede

mi poesía andar como una reina!

Qué sabes tú de formas y doctrinas,

de metros y de escuela?

Tú eres mi madre, que me dices siempre

que son hermosos todos mis poemas;

para ti, soy grande; cuando dices mis versos,

yo no sé si los dices o los rezas...

¡Y mientras exprimimos en las uvas del Tiempo

toda una vida absurda, la promesa

de vernos otra vez se va alargando,

y el momento de irnos está cerca,

y no pensamos que se pierde todo!

¡Por eso en esta noche, mientras pasa la fiesta

y en la última uva libo la última gota

del año que se aleja,

pienso en que tienes todavía, madre,

retazos de carbón en la cabeza,

y ojos tan bellos que por mí regaron

su clara pleamar en tus ojeras,

y manos pulcras, y esbeltez de talle,

donde hay la gracia de la espiga nueva;

que eres hermosa, madre, todavía,

y yo estoy loco por estar de vuelta,

porque tú eres la Gloria de mis años

y no quiero volver cuando estés vieja!...



Uvas del Tiempo que mi ser escancia

en el recuerdo de la viña seca,

¡Cómo me pierdo, madre, en los caminos

hacia la devoción de tu vereda!

Y en esta algarabía de la ciudad borracha,

donde va mi emoción sin compañera,

mientras los hombres comen las uvas de los meses,

yo me acojo al recuerdo como un niño a una puerta.

Mi labio está bebiendo de tu seno,

que es el racimo de la parra buena,

el buen racimo que exprimí en el día

sin hora y sin reloj de mi inconsciencia.



Madre, esta noche se nos muere un año;

todos estos señores tienen su madre cerca,

y al lado mío mi tristeza muda

tiene el dolor de una muchacha muerta...

Y vino toda la acidez del mundo

a destilar sus doce gotas trémulas,

cuando cayeron sobre mi silencio

las doce uvas de la Noche Vieja.





jueves, 29 de diciembre de 2016

Buen viaje Debbie



Estimados Amigos

ayer 28 de diciembre de 2016 falleció la actriz Debbie Reynolds en Los Ángeles, California (El PasoTexas1 de abril de 1932). Una figura icónica de la época dorada del cine que mantuvo una activa presencia en la actuación hasta el final de sus días. Su deceso sucedió un día después de la muerte de su hija Carrie Fisher. Aprovechamos este espacio para rendirle un modesto homenaje y desearle un buen viaje a los Puertos grises.



Una película a la que su nombre esta unido mientras el cne exista y seamos capaces de guardar los recuerdos es:  Cantando bajo la lluvia (1952). vean a continuación un trozo de ese inolvidable filme 






A continuación mencionaremos otro filme no tan famoso como el anterior (del año 1996) pero que tiene un publico cautivo dentro de la comunidad de frikis alrededor del mundo: Las manías de Mama




Buen viaje Debbie te deseamos desde esta isla en este inconmensurable océano de silicio.




«Star Wars (1977)», poema de Luis Alberto de Cuenca





miércoles, 28 de diciembre de 2016

«Star Wars (1977)», poema de Luis Alberto de Cuenca





Hace ya tanto tiempo que no puedo acordarme,
pero sé que ocurrió. No sé dónde. En galaxias
improbables, difusas. Acaso en mi cerebro
tan sólo. No recuerdo ni el tiempo ni el lugar,
pero pasó. Las cosas importantes que pasan
parecen no pasar. Una chica muy pálida
venía de algún astro a jugar en tu sueño
contigo: era tu amiga, la que se fue de viaje
por el cielo, y volvía para no abandonarte
nunca más. Sonreía como una aparición
surgida de las páginas de una novela gótica
y, a la vez, como un hada de los hermanos Grimm.
Se hacía llamar Leia en nuestros juegos. Leia
Organa, para ser más precisos. Un nombre
que sonaba a romance galáctico, a balada
espacial, a cantar de gesta del futuro.
Un nombre que sabía a chicle americano
y a bolsa de patatas fritas en el descanso
de una doble sesión de cine, y a caricias
desmañadas, y a celos, y a promesas de amor.
Hace ya tanto tiempo que no puedo acordarme,
pero sé que ocurrió. Y sé que a la princesa
Leia irán dirigidas mis últimas palabras
cuando la luz se apague, y que repetiré
su nombre en mi agonía (como si Ella tuviese
un nombre) antes de hundirme en la noche total






Tomado de Insula Baranaria


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Estimados Amigos


Ayer falleció Carrie Fisher (Los Ángeles21 de octubre de 1956) la malhumorada y sarcástica princesa Leia que se adueño del imaginario de millones de personas a los hizo volar en tiempo y en el espacio hasta un lejano tiempo y galaxia. Una mujer de armas a tomar capaz de soportar las torturas del terrorífico Darth Vader. Para muchos fue el modelo a seguir a la hora de buscar una novia que soportara esas extrañas aficiones de esa tribu que terminaron llamando frikis. Por esta razón decidimos compartir el poema «Star Wars (1977)» del escritor, filólogo,  traductor, ensayista, columnista, crítico, editor literario e investigador español Luis Alberto de Cuenca Prado.


Luis Alberto de Cuenca Prado

El texto fue tomado del libro La vida en llamas del apartado subtitulado «Carteles de cine».




Desde este blog le deseamos un buen viaje a los Puertos grises a Carrie Fischer, esa saeta que guió por distancias estelares los sueños de millones de personas.


Richard Montenegro










Richard MontenegroPerteneció a la redacción de las revistas Nostromo y Ojos de perro azul; también fue parte de la plantilla de la revista universitaria de cultura Zona Tórrida de la Universidad de Carabobo. Es colaborador del blog del Grupo Li Po: http://grupolipo.blogspot.com/. Es autor del libro 13 fábulas y otros relatos, publicado por la editorial El Perro y la Rana en 2007 y 2008; es coautor de Antología terrorista del Grupo Li Po publicada por la misma editorial en 2008 , en 2014 del ebook Mundos: Dos años de Ficción Científica y en 2015 del ebook Tres años caminando juntos ambos libros editados por el Portal Ficción Científica. Sus crónicas y relatos han aparecido en publicaciones periódicas venezolanas tales como: el semanario Tiempo Universitario de la Universidad de Carabobo, la revista Letra Inversa del diario Notitarde, El Venezolano, Diario de Guayana y en el diario Ultimas Noticias Gran Valencia; en las revistas electrónicas hispanas Alfa Eridiani, Valinor y Gibralfaro, Revista de Creación Literaria y de Humanidades de la Universidad de Málaga y en portales o páginas web como la española Ficción Científica, la venezolana-argentina Escribarte y la colombiana Cosmocápsula

martes, 27 de diciembre de 2016

BLACKSAD: El reverso de Walt Disney.


    
Estimados Amigos

Hoy tenemos el gusto de presentar nuevamente un atildado articulo de Joan Antoni Fernández acerca de la historieta Blacksad  creado por los artista españoles Juan Díaz Canales Juanjo Guarnido. Estos creadores se dieron a la tarea de forjar una historia del género negro en  un mundo enclavado en el tiempo histórico de los 50/60 pero habitada por una animalidad antropomorfa. Quizás este recurso venga de la siempre presente influencia de Disney que no rodea pero creemos que solo es una forma de retomar el testigo de esa famosísima obra  Maus de Art Spiegelman donde el historietista  representaba a  judíos como ratones, alemanes como gatos y polacos gentiles como cerdos. El protagonista de la historia de Díaz-Guarnido es John Blacksad un detective privado calcado de los clásicos arquetipos detectivescos de Hammet y Chandler. Curiosamente el apellido del personaje es BlackSad, quizá un juego de palabras recordandonos  la caja de arena de los gatos que se convierte en el cementerio de sus deposiciones. Si se se le colocara la N respectiva Blacksad se convertiría en Blacksand y eso ería literalmente en español  Arena negra y quizá una indicación de hasta donde debe sumergirse en inmundicia el detective para poder resolver los casos que se le presentan. Aunque el significado del apellido Blacksad también es curioso Tristeza negra. Otro vuelta de tuerca con el significado de las palabras en un idioma donde azul, blue también es tristeza.


Guarnido y Díaz junto a Blacksad

No seguiremos quitándole el tiempo así que lo dejamos con otro magnifico texto de Joan.

Deseamos disfruten de la entrada.


Richard Montenegro




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 Joan Antoni Fernández  



Resulta sorprendente, pero en mis crónicas sobre cómics famosos no suelo mencionar autores españoles del panorama actual. Y no será por falta de candidatos, desde luego. Sin hurgar demasiado en la memoria me vienen a la mente nombres del calibre de Vicente Segrelles (El Mercenario), Daniel Torres (Roco Vargas) o Sergio Aragonés (Groo) que llevan muchos años en el candelero internacional.


En esta ocasión vamos a romper moldes y dar un salto hacia delante. El presente artículo pretende ponerse al día centrándose en dos creadores autóctonos y a la vez jóvenes. Se trata de los creadores de una colección de cómics muy reciente, casi de rabiosa actualidad, no en vano el primer tomo de la serie tan sólo data del año 2001. Por supuesto me estoy refiriendo al fenómeno Blacksad.  Una obra que cuenta con tres álbumes publicados hasta la fecha, aparte de un “Cómo se hizo...” y alguna edición de coleccionista, amén de un par de historietas cortas de sólo un par de páginas. Y todo ello repleto de premios nacionales e internacionales.



En efecto, los autores de esta obra tan notable son dos jóvenes españoles. Como guionista y creador del personaje tenemos a Juan Díaz Canales (Madrid, 1972), director artístico de su propia empresa (Tridente Animation) y también dibujante. Pero en la presente obra el responsable de la parte gráfica es Juanjo Guarnido (Salobreña, Granada, 1967), ilustrador que ha pasado por Forum ilustrando personajes Marvel hasta recalar en Disney París. Ambos se conocieron hace años trabajando en el estudio madrileño de animación Lápiz Azul. Allí Juan Díaz Canales ya tenía escrito y dibujado en blanco y negro un primer guión de “Un lugar entre las sombras”, la primera aventura del detective John Blacksad. Una gran amistad y la afición de ambos por el cómic les llevó a colaborar en el ambicioso proyecto de convertir Blacksad en un álbum de mayores dimensiones, desarrollando más y mejor todos los personajes de la historia, convirtiéndolos en unos subyugantes animales antropomorfos. Y tras varios años de trabajo surgió un álbum completo.


El primer volumen de Blacksad, titulado Un lugar entre las sombras como en el guión original, contaba con 48 páginas y fue editado por Dargaud en Francia el mes de octubre de 2000. Apenas un més más tarde Norma lo publicaría en España y sería tal su éxito que recibiría el Premio a la Mejor Obra Nacional y al Autor Revelación en el XIX Salón del Comic de Barcelona. Y eso sólo en nuestro país. En todos los salones y festivales de cómic de Europa fue dejando huella a la vez que arrancando distinciones.



¿Cuál es el secreto de un éxito tan inmediato y arrollador? El guión, sin ser malo, no presenta novedad alguna digna de tener en cuenta, suena a historia archiconocida. Se trata de un episodio (el primero de una serie a tenor del resto de volúmenes que conforman la obra) dentro del más puro género negro, ambientado en los Estados Unidos de los años cincuenta, repleto de arquetipos y con un desarrollo lineal que abunda en los clichés más manidos. Si bien es cierto que bien contada y amena, nos encontramos ante una historia policiaca sin giros ni sorpresas, sin ideas originales en su desarrollo. Un típico relato de detectives como tantos otros.



Pero la parte gráfica sí que resulta de lo más espectacular. Juanjo Guarnido se forjó en la llamada “generación Forum”, junto a gente como Salvador Larroca o Carlos Pacheco. Pero al revés que éstos, él no dio el salto a Marvel. Tras aprender el oficio de animador en el estudio madrileño Lápiz Azul, colaborando en proyectos para Tintín o La Pantera Rosa, acabó trabajando para Disney París. Allí comenzó a realizar layouts y storyboards para películas como “Goofy e Hijo” y “El Jorobado de Notre-Dame” entre otras. Todo ello, de alguna forma, queda reflejado en el cómic de Blacksad y le confiere un aspecto cautivador, casi cinematográfico. Es como visionar un film de la Disney, pero mucho más adulto y real.



Hasta la fecha los tres tomos editados de las aventuras del detective John Blacksad son historias autoconclusivas. En ellas aparece el protagonista, un típico detective privado con las facciones de un gato negro y que resulta un trasunto de Phillip Marlowe, gabardina incluída. Los guiones son muy directos, sin grandes florituras pero manteniendo el ritmo en todo momento. Crímenes, corrupción, sexo y violencia por un tubo, sin concesiones. Que los personajes sean animales antropomorfos, dentro de un cuidado dibujo muy en la línea del mejor Walt Disney, sin duda es un buen reclamo. Según Juan Díaz Canales lo que se pretende con ello es buscar una similitud con las fábulas y la mitología, hacer que al primer golpe de vista el lector ya sepa cómo es cada personaje. Un gato siempre será agil, un perro leal, una rata traidora... Interesante mensaje, pero sin duda lo más sorprendente es que los lectores tenemos la impresión de hallarnos ante el reverso de los dibujos edulcorados de la Disney. Y sin la bobaliconería marca de la casa.



Por orden de aparición, el primer volumen de Blacksad se titula “Un lugar entre las sombras” y ya en su primera página nos presenta al personaje reconociendo el cadáver de una estrella amiga suya, todo ello narrado  de una forma cinematográfica y terriblemente expositiva. Conviene resaltar que otro de los puntos clave en el dibujo de Juanjo Garnido es el color, sin duda extraordinario en todos sus matices. Resulta una auténtica borrachera para los sentidos, al igual que la minuciosidad con la que se construye cada viñeta, ambientándola  e iluminándola de manera impecable.



Igualmente se nota que Juanjo Garnido proviene del mundo de la animación. Los planos y contraplanos son soberbios, nada tienen que envidiar a un buen film policíaco y el lector se zambuye en la historia casi como si estuviera visionando una película interpretada por Bogart, Robinson o Cagney. A ello también ayuda un sólido guión que, aunque en exceso convencional en su desarrollo,  cuenta con unos diálogos bien diseñados y una fluidez narrativa que impelen a leer con verdadera fruición hasta llegar al final. Sin duda “Un lugar entre las sombras” es un debut apabullante que deja con ganas de más historias, como lo muestra la gran cantidad de premios obtenidos por la obra.

El segundo tomo de Blacksad se titula “Arctic-Nation” , fue publicado en mayo del 2003 y cuenta con 56 páginas. En esta ocasión el personaje cambia de escenario y se enfrenta al racismo en una pequeña barriada. El jefe de policía Karup es un oso polar blanco y al parecer está implicado en la desaparición de una niña negra a la que Blacksad está buscando. De nuevo detalles interesantes, como la forma de copo de nieve haciendo de enseña en las filas racistas, una organización tipo Ku-Klux-Klan. El guión sigue sin ser original y se presta a todo tipo de convencionalismos. Al leer tenemos la impresión de que “ya hemos visto esa película”, pero su dinamismo y los extraordinarios dibujos nos enganchan de nuevo.



En diciembre de 2005 aparece el tercer tomo de la serie, “Alma Roja”, también de 56 páginas. Aquí la historia gira hacia el desarrollo de la energía atómica y la carrera nuclear, con todo un mundo de intereses, espionaje y corruptelas que la envuelven. Como siempre, la ambientación resulta soberbia. El protagonista, en horas bajas, está trabajando como guardaespaldas cuando la irrupción de un viejo profesor y conocido suyo le hará sumerjirse en una intriga política de alcance internacional. Aunque también conocerá a la bella escritora Alma Mayer. Última aventura hasta el momento, si bien ya no posee el halo a novedad de los anteriores episodios continúa destilando la magia suficiente para hacernos pasar un buen rato. Prueba de ello es que ya existe en el mercado una edición para coleccionistas con 40 páginas extra añadidas, repletas con fichas de los personajes, entrevistas a los autores y detalles inéditos del making of.



Y por si fuera poco, también se ha publicado una edición de lujo con formato especial y el aliciente de una lámina numerada y firmada por los propios autores. Si además añadimos para los muy fanáticos que también existe un tomo titulado “Cómo se hizo Blacksad”, sin duda empezaremos a entender que nos hallamos ante todo un fenómeno mediático.


Sea como fuere, según aseguran sus creadores, ya existen varios guiones escritos hasta llegar al número cinco de la serie. Después de ello sólo el tiempo dirá hacia dónde se dirige Blacksad. De momento ya ha sido publicado con éxito en todo el mundo, incluso en Estados Unidos. A pesar de contar con un guión excesivamente clásico, sin duda su dibujo y su propio estilo hacen de Blacksad uno de los cómics más frescos y originales realizados en los últimos tiempos.

¡Si Walt Disney levantara la cabeza!


                                                              

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Richard MontenegroPerteneció a la redacción de las revistas Nostromo y Ojos de perro azul; también fue parte de la plantilla de la revista universitaria de cultura Zona Tórrida de la Universidad de Carabobo. Es colaborador del blog del Grupo Li Po: http://grupolipo.blogspot.com/. Es autor del libro 13 fábulas y otros relatos, publicado por la editorial El Perro y la Rana en 2007 y 2008; es coautor de Antología terrorista del Grupo Li Po publicada por la misma editorial en 2008 , en 2014 del ebook Mundos: Dos años de Ficción Científica y en 2015 del ebook Tres años caminando juntos ambos libros editados por el Portal Ficción Científica. Sus crónicas y relatos han aparecido en publicaciones periódicas venezolanas tales como: el semanario Tiempo Universitario de la Universidad de Carabobo, la revista Letra Inversa del diario Notitarde, El Venezolano, Diario de Guayana y en el diario Ultimas Noticias Gran Valencia; en las revistas electrónicas hispanas Alfa Eridiani, Valinor y Gibralfaro, Revista de Creación Literaria y de Humanidades de la Universidad de Málaga y en portales o páginas web como la española Ficción Científica, la venezolana-argentina Escribarte y la colombiana Cosmocápsula.

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Joan Antoni Fernández nació en Barcelona el año 1957, actualmente vive retirado en Argentona. Escritor desde su más tierna infancia ha ido pasando desde ensuciar paredes hasta pergeñar novelas en una progresión ascendente que parece no tener fin. Enfant terrible de la Ci-Fi hispana, ha sido ganador de premios fallidos como el ASCII o el Terra Ignota, que fenecieron sin que el pobre hombre viera un céntimo. Inasequible al desaliento, ha quedado finalista de premios como UPC, Ignotus, Alberto Magno, Espiral, El Melocotón Mecánico y Manuel de Pedrolo, premio éste que finalmente ganó en su edición del 2005. Ha publicado relatos, artículos y reseñas en Ciberpaís, Nexus, A Quien Corresponda, La Plaga, Maelström, Valis, Dark Star, Pulp Magazine, Nitecuento y Gigamesh, así como en las webs Ficción Científica, NGC 3660 y BEM On Line, donde además mantenía junto a Toni Segarra la sección Scrath! dedicada al mundo de los cómics. Que la mayoría de estas publicaciones haya ido cerrando es una simple coincidencia... según su abogado. También es colaborador habitual en todo tipo de libros de antologías, aunque sean de Star Trek ("Últimas Fronteras II"), habiendo participado en más de una docena de ellas (Espiral, Albemuth, Libro Andrómeda, etc.). Hasta la fecha ha publicado siete libros: "Reflejo en el agua", "Policía Sideral", "Vacío Imperfecto", “Esencia divina”, “La mirada del abismo”, “Democracia cibernética” y “A vuestras mentes dispersas”. Además, amenaza con nuevas publicaciones. Su madre piensa que escribe bien, su familia y amigos piensan que sólo escribe y él ni siquiera piensa.