martes, 5 de septiembre de 2017

PROYECTO FÓRMICO



Prodigiosos Hormigones



Estimados Liponautas

A muchas personas el título de la entrada puede hacerles creer pensar que hoy hablaremos sobre  el  bricolaje o la carpintería por la similitud entre la palabra fórmico con fórmica que es el nombre comercial de la melamina, ese plástico con el que se fabrica el recubrimiento de esos muebles hechos de aglomerado que se usan en oficinas y cocinas y que hace algún tiempo se vio envuelto en el escándalo al descubrirse que en China usaban el polvo de melanina para mezclarlo con leche en polvo para rendirla y que ciertos empresarios de ese país comunista ganaran más dinero a costa de la salud de sus semejantes. Pues la entrada de hoy no tiene nada que ver con eso más bien tiene relación con entomología y el cine.

Hoy tuvimos el atrevimiento de escribir otra entradilla al magnífico texto Proyecto Fórmico de nuestro Pacoman. La entrada de Pacoman nos pasea por el cine de terror o de desastres creado sobre la base de las hormigas. Los formícidos, esos insectos tan comunes que están muy presentes en la cultura del hombre de a pie. Podríamos comenzar con un vocablo como hormigueo que define esa parestesia que todos hemos padecido alguna vez.  

Charles Baudelaire

Es muy común en Venezuela por ejemplo decir como cumplido de alguien: Es una hormiguita, cuando esa persona es muy trabajadora. Aunque también se usa como insulto cuando decimos: Tienes la cabeza de una hormiga para señalar las  pocas luces de alguien. Para muchos de nosotros fueron nuestras compañeros de juegos aunque generalmente se convertían en nuestras primera víctimas enjuegos letales que iban desde inundar el hormiguero con una manguera o hacerlos estallar si podíamos robar un poco de gasolina que vertíamos subrepticiamente en el hormiguero, sin que nuestros padres se enteraran desde luego, para luego hacer estallar el gas acumulado en esas estrecha galerías esperando también que nuestra diminuta, aunque descomunal para los ancestros de los Mirmidones, humanidad no estallase también durante la maniobra. El tiempo nos hizo madurar un poco pero eso no evitó que muchos nos sigan llamando Ender el genocida.

Jean Henri Fabré.

Pero las hormigas no solo están en la cultura popular también están presentes en la alta cultura. Las hormigas tienen resonancias homéricas. Recordemos que Aquiles, el de los pies ligeros era Rey de los Mirmidones, pueblo que descendía de las hormigas (myrmex). Mucho tiempo después Charles Baudelaire remozaría el término al catalogar a los cultivadores del dandismo como los prodigiosos mirmidones en su ensayo El pintor de la vida moderna  del año 1863.

Maurice Maeterlink


Muchos más cercanos en el tiempo podríamos hablar del interés que por esos insectos mostraron literatos como el belga Maurice Maeterlink que escribió un famoso libro titulado La vida de las hormigas (1930). Y aunque nosotros recordemos no escribió un libro dedicado únicamente a las hormigas también haremos parte de esta pequeña pandilla de letras al francés Jean Henri Fabré creador de los famosos Recuerdo Entomológicos. El prefacio del libro La vida de las Arañas (1928) de Fabre fue escrito por el filofórmico Maetertelink.




En 1949 Fedric Brown publica su relato Ven y enloquece donde nos descubre el verdadero papel de las hormigas, y el nuestro, en el Universo. Recomendamos encarecidamente la lectura de este y de toda la obra de este escritor estadounidense. 



Mucho tiempo después y en otra categoría cultural las hormigas vuelven a tener un papel relevante. En enero de 1962 aparece por vez primera el Hombre Hormiga (Ant-Man) en el  Tales to Astonish #27 USA de la factoría Marvel Comics.  Algunos años después, en 1966, la firma Hanna Barbera crea la entrañable Hormiga Atómica que pobló de aventuras la tv venezolana durante muchísimos años.



En Venezuela las hormigas se vinculas en el imaginario local con una marca de galletas llamada Sorbeticos que usaba hormigas en su comercial televisivo como reclamo para promocionar su producto.





Pero ya es hora de no seguir gastando su valioso tiempo con nuestras peroratas insensatas y culminaremos nuestra compulsión escritural para dejarlos disfrtar del suculento y nutritivo plato preparado por Pacoman.




Bienvenidos sean al hormiguero!!


Richard Montenegro


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Proyecto Fórmico y el vol. 2 de la Crono-guía de Neutrón

Neutrón, Fantastic Films-Neutron es el decano de los fanzine de Fantaterror español, activo desde enero de 1974. Tras un descanso de 40 años, volvió para quedarse durante mucho tiempo, manteniendo un ritmo envidiable de publicación. ¡LARGA VIDA A NEUTRON! ¡LARGA VIDA AL PAPEL!

En estos días, su artífice, el inagotable y gran amigo del blog Grupo LiPo, Txemita Picapiedra (Don José María Gil Gil) se encuentra en fase de preventa del Volumen 2 de la Crono-guía: catalogación y análisis de todas las publicaciones españolas dedicadas a glosar y criticar el cine fantástico, desde los fanzines, llegando a los libros y pasando por las revistas, álbumes de cromos, etcétera. En este segundo volumen se analiza los mágicos años ochenta. El primer volumen se ocupó desde los inicios hasta 1979. Contacto y pedidos de estas maravillas en: klandestine666@hotmail.es.

La relación entre Neutrón y Grupo LiPo es amplia: no sólo los participes del Grupo han publicado en los volúmenes de Neutrón, sino que Neutrón ha aparecido varias veces en el blog: Neutrón,un fanzine de papel para siempre , Una visita al nuevo número de la Revista española Neutrón, Neutrón o el cine de ficción como fanzine, Una canción para cuando el hombre se haya ido y Obsesiones, Neutrones, Kronomonstruos, Simios, Caníbales y Vampirelas en Nocturna 2016.

Para celebrar este nuevo volumen de Neutrón traigo al blog: El Proyecto Fórmico que vio la luz en el Fantastic Films-Neutron 2ª Época nº 5, Septiembre de 2015. Volumen dedicado a los Bichos malos en el cine.




Apreciado lector ¿Cuál es la diferencia entre bicho y bestia? El bicho se puede pisar, la bestia no. A pesar de ello en este volumen: bichos y bestias aparecen juntos, pero no revueltos: arañas, murciélagos, perros, monstruos antediluvianos, cocodrilos, monos y muchos más, no podían faltar las hormigas. De esos laboriosos insectos me encargué yo con: Proyecto Fórmico.

Proyecto Fórmico rondaba mi cabeza desde 1994, cuando con los amigos del fandom barcelonés nos reuníamos a charlar de Ciencia Ficción, ir al Mercatde Sant Antoni y tomar cervezas. Posteriormente aquellos aficionados crearon el fanzine electrónico Ad Astra y la editorial AsociaciónCultura Mundo Imaginario. Pero eso es otra historia que merece ser contada en otro momento. Mi intención inicial era elaborar una única publicación electrónica dedicada a las hormigas, con cuentos escritos por mis amigos escritores (se los llegué a pedir, pero que yo sepa ninguno lo llegó a escribir), reseñas sobre novelas y cuentos dedicados a estos himenópteros. También se reseñarían cómics, videojuegos y películas con las hormigas por protagonistas. Todo este material vendría precedido por un ensayo inicial sobre la relación de los humanos y las hormigas. Todo quedó en nada, abandoné la idea definitivamente.

Tuvieron que pasar más de 20 años para que aquel proyecto se realizara en una pequeña parte: la reseña de las películas. Cuando Txema me llamó, tuve suerte aún no estaban asignadas, así que acepté encantado escribir un artículo sobre estos bichitos malos del cine, así salieron del baúl de los recuerdos las, ya viejas, hormigas.

Karina y su Baúl de los Recuerdos (1969)




by PacoMan



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Desde mediados del siglo XX el cine es el gran generador de monstruos.  Nuestros tan queridos monstruos los hemos creado, en un vano intento de exorcizar nuestros miedos colectivos. ¿Hemos creado? No, nosotros no. Cada tiempo tiene una potencia hegemónica que exporta su forma de organización y su visión del mundo. Tras el final de la Segunda Guerra Mundial (finalizada con el lanzamiento de dos bombas atómicas sobre Japón en Agosto 1945) las potencias dominantes y antagónicas son los EE.UU. y la URSS. Tras la desaparición de la URSS en 1991, Hollywood ha gobernado en régimen de monopolio creándonos nuestros maravillosos monstruos sin competencia alguna. Los que disfrutamos del cine fantástico hemos crecido disfrutando con los miedos colectivos americanos, hasta el punto de hacerlos nuestros.

¿Puede haber algo más opuesto a The american way of life que las hormigas? Las hormigas son jerárquicas hasta el extremo que su cuerpo es diferente según las funciones que deben desempeñar: los machos cuya única finalidad es fecundar a la única hembra fértil, la Reina y luego todas las hembras estériles: soldados, obreras, exploradoras. El bienestar-supervivencia del hormiguero es el único fin de esta sociedad, el individuo no existe per sé, siendo absolutamente prescindible y sacrificable. A diferencia de las abejas (que también son sociales) no vuelan (excepto la Familia Real y sólo en contados momentos), se arrastran, viven bajo el suelo, algunas invaden territorios y lo más significativo son mayoritariamente oscuras. El enemigo perfecto para los EE.UU.

Un joven Leonard Nimoy en Them!

Cabría esperar por tanto un verdadero aluvión de películas de hormigas… nada más lejos de la realidad. Digamos que es incluso llamativa su ausencia ¿Cómo es eso posible? Sobre todo cuando todos recordamos La humanidad en peligro (Them!, 1954)… pues hay dos más y algunas menores y prescindibles.



El espectacular lanzamiento de las películas de hormigas: 1954.







La guerra fría se libra en el pacífico. Mao Zedong se autoproclama presidente de la República Popular China y traerá de cabeza al presidente Eisenhower.  Justo acaban los combates de la guerra de Corea, 1950-1953 (aún a día de hoy no se ha firmado ningún tratado de paz, por lo que ambas Coreas siguen en guerra)  con una victoria pírrica para EE.UU. (frente a China y la URSS), que se ve obligado a aceptar la existencia de la comunista Correa del Norte. Este mismo año EE.UU. manda asesores militares a la recién independizada Vietnam, en un conflicto entre el Sur dominado por los aliados de la antigua potencia colonizadora: Francia y EE.UU. frente al Norte dominado por los aliados de China que acabaran desencadenando la guerra de Vietnam 1959-1975, lo que supuso la primera derrota militar severa de los EE.UU.[1]

Durante 1954, en los aislados atolones del Pacífico, continuaron las explosiones de bombas de hidrógeno iniciadas en 1952. Entre 1945 y 1992 los EE.UU. detonaron 1.054 bombas atómicas. Eisenhower había firmado un pacto en 1953 con el dictador Franco, lo que supuso el inicio del fin de la autarquía del régimen franquista. Elvis Presley graba sus primeras canciones y se estrena Godzilla (Gojira) dirigida por Ishiro Honda dando carta de nacimiento al Monster Movies japonés: los Kaijus.

En este año, 1954, se estrenan las dos películas “canónicas” que definen este breve subgénero.

LA HUMANIDAD EN PELIGRO



Them! es una de las primeras películas americanas del tipo Monster Movies, en particular las películas de monstruos venidas a más por mor de la radiación de las bombas atómicas. Fue dirigida por Gordon Douglas (director de wésterns) para la Warner Bros aunque fue realizada con un bajo presupuesto, en blanco y negro: carne de Serie B… sin embargo fue un éxito de taquilla gracias a que encantó a los quinceañeros come palomitas de las sesiones matinales y a los usuarios de autocines[2]. En España tuvimos que esperar su estreno hasta 1962[3].

A pesar de sus mejorables efectos especiales, la película sigue manteniendo el interés y eso se debe a su magnífico guion: con argumento de George Worthing Yates (el guionista de referencia de los Monster Movies de los 50’s en Hollywood) pulido por Russell Hughes y Ted Sherdeman.



En Alamogordo se investigan unas muertes acaecidas en extrañas circunstancias. La aparición de una niña en shock que ha sobrevivido al ataque, algunas pisadas extrañas, azúcar, más muertes, destrucción propia de una excavadora, un extraño ruido que parece anteceder la destrucción; estos elementos marcan un tono creciente de intriga, que se mantiene hábilmente con la llegada de los doctores, padre e hija Medford, expertos en mirmecología (hormiga es myrmex en griego y formica en latín). No es hasta el minuto 28, transcurrida una cuarta parte de la película, cuando aparecen las hormigas de 2,5 metros de altura. Hormigas mutadas por las radiaciones de la primera explosión nuclear de 1945 en Alamogordo. Todas las apariciones de las hormigas estarán antecedidas por el ruidito, en lo que será su definitiva carta de presentación para la posteridad e imitado hasta la saciedad. Los efectos especiales para crear las hormigas gigantes son quizás lo que peor ha envejecido, muy lejos del preciosismo y laboriosidad de los efectos creados por Ray Harryhausen en la pionera El monstruo de tiempos remotos[4]. La cuestión la resuelve Ralph Ayers con la construcción de un prototipo de cuerpo entero a tamaño natural movido por cables y poleas, y una cabeza con todo lujo de detalles montada en una grúa. Solución rudimentaria pero mucho mejor (visualmente hablando), que la tomada por los Monsters Movies japoneses: un actor metido en un traje de látex destruyendo maquetas de Tokyo de cartón pintado.



Nuestros protagonistas inician el exterminio de las hormigas en el más estricto secreto; ya que según ellos la población se aterraría y entraría en un pánico homicida por el mero  conocimiento de la existencia de las hormigas gigantes… cuesta creerse semejante argumento, por muy grande que imaginemos la capacidad de propagación de las hormigas. En cualquier caso, este secretismo es obligatorio para una película de serie B que debe ahorrarse los grandes desembolsos monetarios necesarios para mostrar las acciones de combate del ejército frente a las hormigas gigantes. La cuestión se solventará totalmente con un helicóptero, 4 jeeps, dos docenas de soldados[5], un general con dos bazucas, un agente del FBI, un sargento de la policía local de Alamogordo y los dos doctores... un conato de romance no resuelto entre el agente del FBI y la joven doctora Medford (¿un precursor de Expediente X (The X-Files)?). A pesar de ello, consiguen destruir el primer hormiguero, pero descubren que las jóvenes reinas y algunos machos han salido de sus huevos y han huido. Se inicia la búsqueda de estas hormigas voladoras, para ello deben trasladarse a Washington D.C. para recabar el apoyo de las más altas autoridades y coordinar la búsqueda, pero manteniéndolo todo en el más estricto secreto, por aquello del ahorro de presupuesto. En las explicaciones a las autoridades el doctor Medford-padre[6] utiliza un documental mientras da un inteligente discurso sobre las hormigas y su capacidad destructiva: “son salvajes, feroces y valerosas en la lucha. Organizan guerras y en ellas se sirven de esclavos y prisionero a los que no matan”. Sorprendentemente en el documental se cometen dos errores: las hormigas si tiene ojos y no todas las especies de hormigas tienen aguijón con el que inyectar su efectivo ácido fórmico[7]. Localizado por fin el último hormiguero en las cloacas que desembocan en el rio Los Ángeles[8] se realiza rápidamente el ataque al nido para destruir la reina y los huevos.  El ataque debe hacerse con infantería, en lugar de con gas como la primera vez, ya que las hormigas han secuestrado a dos niños para proveer su despensa. Niños que de estar vivos, morirían de usarse el gas. Se narra de forma sencilla pero efectista, el ataque coordinación al hormiguero, rescatando a los niños vivos pero con el sacrificio de nuestro sargento de la policía local. Finalmente y gracias al heroísmo del aguerrido agente del FBI se consigue destruir a la reina y los huevos, esta vez sin eclosionar: la humanidad ha sido rescatada del peligro… pero ¿quién sabe qué efectos tendrán las decenas de explosiones de bombas atómicas realizadas con propósito experimental en terreno norteamericano? En palabras del Doctor Medford:

“… Cuando el hombre entró en la era atómica abrió la puerta a un nuevo mundo. Lo que encontremos en ese mundo, nadie puede predecirlo.  …” … afortunadamente cientos de Monster Movies nos lo han contado con pelos, patas, picos, plumas, escamas y todo lujo de detalles.


Esta joya del cine B debió inspirar a James Cameron: el efecto dramático de la niñita superviviente en estado de shock, retrasar al máximo la aparición de los monstruos dejando que la destrucción que han causado “aterre” por ellos, el ácido fórmico mejorado en forma de sangre corrosiva de los Aliens y el final épico de la destrucción de la reina con sus huevos aparecen punto por punto en su película, la segunda de la saga: Aliens, el regreso (Aliens, 1986), película que perfectamente podría haber estado interpretada por hormigas gigantes sin desentonar en lo más mínimo.

CUANDO RUGE LA MARABUNTA



Ese mismo año se estrena Cuando ruge la marabunta (The Naked Jungle, 1954) película en las antípodas de la anterior. Estamos ante una gran producción de la Paramount para mayor lucimiento de Charlton Heston y Eleanor Parker. Prueba de ello es el rápido estreno en Espana en Enero de 1955 sólo 10 meses después de hacerlo en EE.UU. Una película de acción mainstream que es precursora de las grandes películas de desastres que están por llegar, apoyada en unos magníficos, pero discretos efectos especiales. El productor es George Pal, responsable de algunas de las mejores películas de ciencia ficción de aquellos tiempos, por ejemplo La guerra de los mundos (The War of the Worlds, 1953), George quedó evidentemente satisfecho con la dirección de Byron Haskin,  gran especialista en efectos especiales, pues le encarga dirigir esta gran producción de aventuras, rodada en el elegante Technicolor que estaba a punto de sucumbir ante el chillón Eastmancolor.



El guion está basado en el cuento del autor alemán Carl Stephenson Leiningen contra las hormigas (Leiningen Versus the Ants, 1938)[9]. Salvo minúsculos cambios; la plantación de café es sustituida por cacao en la película, la trama de acción es tomada punto por punto del cuento. En 1901 un joven americano de 19 años llega a Brasil y de la nada consigue crear una plantación (con la colaboración de la tribu de nativos que vivían por allí). En 20 años construye la más moderna e importante plantación irrigada gracias a la construcción de una presa. De repente aparece la marabunta[10] amenazando con destruir totalmente la plantación. El terror que producen las hormigas no es debido a su tamaño, si no a su número. Leiningen, en lugar de huir como hacen todos sus vecinos, decide enfrentarse a ellas: creando fosos de agua y de gasolina que son sucesivamente superados por las hormigas hasta cercar a los supervivientes en la mansión de la plantación. Leiningen decide, a la desesperada, volar la presa atravesando el ejercito de  hormigas que los cercan, casi pierde la vida en el intento, pero finalmente consigue su objetivo y el agua liberada arrasa los campos y a todas las hormigas.  Existe un claro mensaje político en el cuento que se diluye ligeramente en la película. En la Europa de 1939 era evidente el auge del comunismo representado por la férreas hormigas que lo invaden todo, se enfrentan al capitalismo, representado por un emprendedor irredento, un capitán de hombres (los indígenas hacen de remedo de obreros y agricultores) que les hace frente y finalmente  las hace retroceder.

Los más que correctos efectos especiales evitan mostrar las hormigas atacando animales o seres humanos, excepto cuando atacan al encargado de la esclusa, escena en la que vemos como algunas hormigas recorren su cuerpo y cara de forma más que verosímil. Los efectos especiales como la inundación o las hormigas pasando los fosos sobre hojas siendo magníficos quedan en un segundo plano, dejando todo el protagonismo a la pareja de protagonistas.



La tormentosa relación amorosa no existe en el cuento, siendo mérito de los guionistas: Ranald MacDougall y Ben Maddow. Nuestro protagonista pide a su hermano que le busque esposa en los EE.UU. cansándose por poderes con la elegida. Al llegar a la plantación, Leiningen descubre que su esposa ya estuvo casada, cuestión que él no perdona, pues “debe ser el primero en todo”. Se nos representa a un autoritario hombre hecho a sí mismo, que no se detiene ante ningún reto, justo y estricto, sobre todo consigo mismo. Su esposa es culta, inteligente, sofisticada, brillante, pero no pero ello menos tenaz que su marido. Entablan una tensa relación de admiración, con una fuerte tensión sexual no resuelta que va mutando en enamoramiento. El magnífico guion da pie a continuos lucimientos de la pareja de actores, a pesar de las limitaciones interpretativas de Heston. El clímax de la relación se alcanza cuando ella decide quedarse y afrontar el peligro de la invasión de las hormigas, junto a su marido, gesto que impresiona definitivamente a éste y a los nativos de la plantación.

En resumen una magnífica película de aventuras, sobre la que el tiempo parece no pasar.

Los setentas, o cuando los hippies se hicieron mayores.




La sociedad norteamericana recibe varios varapalos en la década de los años setenta, por un lado su derrota sin paliativos en la guerra de Vietnam, por otro el estallido de la crisis del petróleo caracterizada por una profunda crisis económica iniciada por el alza sostenida en el tiempo de los precios del petróleo que abarca desde 1973 hasta principios de los ochentas y por otro el Watergate, en 1974, que obligó a dimitir al presidente Nixon. Sin duda acontecimientos que atacan frontalmente a The american way of life modificándolo hasta volverlo irreconocible al final de esa década. Tiempos de convulsos cambios en la sociedad americana: liberación de la mujer y de las minorías étnicas.



La evolución natural de las películas de Serie B de los años cincuenta se transforma en los setentas en películas que nunca se estrenaran en el cine, que son concebidas para ser emitidas en televisión: los telefilms. En los ochentas con la proliferación de los reproductores caseros de video, la categoría evolucionara a películas concebidas para distribuirse directamente en video.




SUCESOS EN LA CUARTA FASE



Tenemos que esperar hasta 1974 para encontrar la magistral Sucesos en la cuarta fase (Phase Four) dirigida por Saul Bass siendo esta su única película como director, aunque si filmó algunos cortos de ciencia ficción como por ejemplo, Quest (1983)[11]. Sin embargo donde destacó fue como cartelista de Hollywood, siendo el autor de la mayoría de carteles de los films americanos de Alfred Hitchcock.

Esta película, al igual que Encuentros en la tercera Fase (Close Encounters of The Thrird Kind, 1977, guion y dirección de  Stephen Spielberg) utiliza la categorización elaborada por el ufólogo Josef Hynek[12] en 1972 para clasificar los encuentros (close encounters) con Ovnis. Hynek crea una escala del 1 al 4[13]. El primer tipo son los avistamientos de Ovnis en el cielo, los del segundo tipo son aquellos con evidencias de aterrizaje del Ovni, los del tercer tipo son los avistamientos de alienígenas, los del cuarto tipo, como en la película que nos ocupa, implica que voluntaria o forzadamente los humanos entran en el Ovni.



Sucesos en la cuarta fase narra el descubrimiento y estudio científico de unas hormigas aparecidas en Arizona que supuestamente son las responsables del ataque a un poblado humano cercano a unos magníficos hormigueros. Película de bajo presupuesto, narrada con una parsimonia propia de los setenta, de hecho comparte tempo y estilo con La amenaza de Andrómeda[14] donde la propia ciencia y sus gadgets son coprotagonistas de ambos films. Pero sin duda las estrellas son las hormigas, tratadas con mimo y esmero, muchas secuencias son un puro documental. Entre los dos científicos humanos enviados para su estudio y las hormigas, se entabla una relación a veces de mutuo estudio con comunicación basada en las matemáticas, otras veces de mutuo respeto y finalmente de mortal enfrentamiento. Los humanos atacan su hormiguero para estimular a las pasivas y contemplativas hormigas. La reacción llega y las hormigas atacan las pocas casas humanas que quedan y el laboratorio científico instalado junto a los monumentales hormigueros. La única superviviente humana, una quinceañera, se une a los científicos huyendo de la destrucción fórmica. Los científicos cuentan con algún veneno y su inteligencia como únicas defensas. Tras lanzar el veneno contra las hormigas asaltantes estas caen fulminadas. Las hormigas hacen llegar el mortal veneno a su reina, a través de obreras suicidas que van acercando en breves postas mortales el veneno por el interior del hormiguero, hasta que finalmente consiguen que la reina lo sintetice y cree una nueva generación de soldados inmunes. No sólo son estas las mejores imágenes de la película sino una impresionante declaración de intenciones: el enfrentamiento de dos concepciones de sociedades, la colectiva de las hormigas y la humana basada en la individualidad de sus especímenes. Este enfrentamiento, que genera admiración y rechazo es la base de cientos de obras de ciencia ficción, que narran el primero encuentro humano con alienígenas. De hecho, estas hormigas que nos ocupan podrían ser perfectamente alienígenas como el final del film nos sugiere. Tras esta escena épica, la película se precipita en una loca destrucción mutua y que finaliza con el intento desesperado, del último científico superviviente de destruir la reina en el centro de su propio hormiguero. Al ser hija de su tiempo, el final de la película es sorprendente: el científico fracasa, pero las hormigas le perdonan la vida. Es por tanto en el intento de destruir la reina, cuando se produce el encuentro cercano en la cuarta fase, sugiriendo el título de la película que el hormiguero, de hecho, es una nave espacial; vamos un Ovni. Sin duda eran otros tiempos, con otros valores y otros mensajes muy distintos a los actuales, dirigidos a un tipo de público, que ya no va a los cines pero si lo hacía en 1974.


Y como si de los monarcas españoles de la Casa de Austria se tratase, aquí acaban los films “mayores” sobre hormigas, dando paso a los “menores”:  

El IMPERIO DE LAS HORMIGAS



El imperio de las hormigas (H. G. Wells’ Empire of the Ants, 1977) dirigida por  Bert I. Gordon (especializado en dirigir Monster Movies), es una de esas pocas veces que hay que darle la razón al doblador: esta película no se parece en nada (excepto que aparecen hormigas) al cuento H. G. Wells El imperio de las hormigas (Empire of The Ants, 1905)[15]. En el cuento, (ubicado a principios del siglo pasado) un cañonero brasileño recibe instrucciones de acabar con una marabunta poco usual; las hormigas se han asentado permanentemente en los poblados humanos conquistados en el río. Establecido el contacto, se vislumbra la existencias de unas curiosas hormigas de unos cinco centímetros, que usando herramientas comandan a las hormigas normales en comportamientos tácticos de combate impropios de las hormigas. En este escenario de aislamiento selvático Wells especula con la posibilidad de una evolución de las hormigas en paralelo a los humanos. Wells es pesimista; dada la ferocidad y fertilidad de las hormigas cree que acabarán derrotando a los humanos.

Sin embargo la película está ambientada a finales de los setenta, en plena crisis del petróleo. Este ambiente de crisis económica se palpa perfectamente en la película recreada en esa época en una costa norteamericana (podría ser Luisiana). Frente a la costa se están lanzando al mar de forma definitiva desechos radiactivos, pero desgraciadamente un bidón llega roto a la playa vertiendo su contenido, para que unas hormigas se impregnen de la sustancia radioactiva, lo que les permitirá mutar, aumentado en tamaño e inteligencia. Previamente a estas escenas el film arrancó con un documental donde se informa a los expectores, que las hormigas se caracterizan por el uso de feromonas para transmitir órdenes de obligado cumplimiento.



El telefilm tiene como principal activo a su protagonista, la neumática Joan Collins en el papel de una agresiva empresaria inmobiliaria. Empresaria que está perpetrando un fraude: vender parcelas de un exclusivo centro residencial que aparentemente ha iniciado su construcción, sin estarlo realmente. Para cerrar las ventas se traslada con sus potenciales clientes a dicha zona. Alquila el yate de un capitán en horas bajas y recorre el lugar con sus invitados. Los guionistas; el propio director y Jack Turley, crean un variopinto grupo de personajes donde representar todo tipo de comportamiento coetáneos a la época; viejos caraduras gorrones, despreocupados gigolós (actualmente se considerarían violadores), proletarios castigados por la crisis, aparentes triunfadores pero que realmente son cobardes acomplejados. Lo cierto es que el film fracasa allí donde Them! triunfa magistralmente: en generar suspense. Ni las relaciones humanas narradas tiene credibilidad, ni interés y tampoco la presentación de las hormigas genera suspense.  Gordon intenta copiar a otro Gordon, en este caso Douglas (el director de Them!) y nos muestras planos subjetivos desde la perspectiva de las hormigas, para ello divide la imagen en 8 o 9 círculos (sin llegar a superponerse), que repliquen la vista facetada de las hormigas, mientras emiten el ruidito característico que toda hormiga mutada, que se precie, debe emitir. Finalmente el grupo de especuladores inmobiliarios se encuentra con las mutadas hormigas, que igualan en altura a los humanos, iniciándose las subsiguientes carreras y consabida cacería de humanos. Los guionistas imparten justicia divina dando muerte a aquellos personajes moralmente reprobables, haciéndolos padecer en función de su pecado. Los efectos especiales son lamentables, se recurre a grabar hormigas en sus menesteres diario (por cierto de varias especies distintas) y gracias al montaje, se les hacer coincidir con los personajes actuando en un mismo fotograma. El truco es más que evidente pues no se respetan ni el espacio, ni las proporciones. Para las escenas en que las hormigas dan muerte a los humanos se construyó medio cuerpo de hormiga, como en Them!, pero al ser más pequeñas debe ser el propio actor el que se aferre a la hormiga para darle movimiento, en su lucha mortal. El grupo se reduce drásticamente y se inicia una persecución final rio abajo… y de repente llegan a una pequeña ciudad. Y es como si empezara otra película, aparentemente se han salvado, pero empiezan a sospechar que algo no va bien, ante la manifiesta imposibilidad de comunicarse con el exterior. Curiosamente ahora sí, se genera suspense creciente hasta que se descubre que las hormigas controlan a los humanos a través de un baño semanal de feromonas que la reina brinda a los siervos humanos. La misión de los esclavos es producir azúcar para las hormigas. De una forma chapucera, pues la reina está sin más protección que dos policías, los protagonistas logran herir a la reina y huir. La reina herida da la orden de destruir a todos los humanos… lo que acaba liberándolos del hechizo feromático y generando una matanza. En la huida final, la malísima estafadora inmobiliaria encarnada por Joan Collins muere (¡por fin!). Un oportuno camión cisterna es usado como excepcional bomba (¿un  precedente para los atentados del 11S?)  contra la refinería que hace las veces de hormiguero… efecto especial que no están mal del todo. La normalidad y moralidad se reestablece: los únicos supervivientes son los humanos moralmente intachables: el capitán maduro, el gigolo bueno[16] y la bella-tonta- soltera pura reina del chillido.


INTRUSOS LETALES



En el mismo año 1977, se estrena el telefilm Intrusos letales, que también se puede encontrar con el título de Hormigas,  (It happened at Lakewood Manor ( también distribuida como Ants!), 1977) dirigida por Robert Scheerer, habitual director de capítulos de series de TV como Vacaciones en el mar, Fama e incluso Star Trek la nueva generación. Un proyecto menos ambicioso, pero más conseguido que la anterior película. 



Un desaprensivo ejecutivo pretende aprovechar la revalorización de los hoteles que la legalización del juego va a ocasionar en la zona. Para ello insta a la propietaria del antiguo, pero coqueto, hotel Lakewood Mano a su venta. El hotel ha iniciado una ampliación y renovación de sus instalaciones. Serán estas obras las que perturben la paz del hormiguero. El argumento se complementa con historia humanas pergeñadas por Guerdon Trueblood (guionista habitual de telefilms), donde destacan personajes femeninos rompedores para su tiempo: joven sexualmente proactiva e independiente, madre divorciada que sale adelante con su descendencia, ejecutiva agresiva que compite con su compañero (aunque acabe seducida por él), propietarias de hotel, una funcionaria pública resolutiva. Aunque el papel protagonista lo encarne un hombre de acción, el capataz de la obra, interpretado por Robert Foxworth. La película consigue mantener la atención y generar cierto suspense. El espectador sabe que las hormigas son las responsables del ataque a los humanos, pero los protagonistas no, iniciándose la búsqueda de una explicación. Mientras tanto continúan los ataques. Aunque el capataz sospecha de las hormigas no queda establecida su autoría porque curiosamente, estas no atacan siempre que pueden. Fruto de la frustración el capataz ataca con una retroexcavadora el hormiguero, simultáneamente la funcionaria pública hace analizar las hormigas y gracias a eso se descubre su culpabilidad en los ataques. La oportuna reproducción de un video documental sobre hormigas nos informa, que la continua contaminación de su entorno las ha forzado a adaptarse: asimilando estas sustancias perniciosas que liberan en el interior de sus víctimas a través de la mordedura de sus  mandíbulas. Estas sustancias ponzoñosas explican los extraños síntomas de los primeros atacados. Las hormigas se han vuelto más territoriales repeliendo duramente cualquier ataque a su hormiguero, pero curiosamente sólo atacan a seres mayores que ellas cuando estiman que son suficientes en número para vencer al intruso. El ataque al hormiguero por parte del capataz desencadena una ofensiva total de las hormigas que toman el hotel planta por planta, obligando a los supervivientes a grandes peripecias para escapar. Las autoridades cercan el hotel con un foso ardiente de gasolina para contenerlas, mientras realizan distintos intentos de rescate de los acosados supervivientes del hotel. No se ha escatimado en medios mecánicos y las escenas de los distintos rescates no desmerecen la comparación con cualquier película de acción. Las mejores escenas se producen cuando finalmente la pareja de protagonistas deben soportar que las hormigas se desplacen sobre sus cuerpos sin moverse, evitando así ser atacados, mientras esperan la llegada de los refuerzos que finalmente les rescata. Previamente al rescate final, el agresivo ejecutivo ha recibido su justo castigo moral al tener que  lanzarse al vacío huyendo de las hormigas, pues no fue capaz de permanecer inmóvil mientras las hormigas se paseaban sobre su cuerpo. Curiosamente las autoridades creen que el ataque con la excavadora que realizó el capataz, acabó efectivamente con la reina del hormiguero (sic).


Los efectos especiales de las hormigas son correctos. Alternan primeros planos de un grupo de hormigas en sus quehaceres ordinarios, con primerísimos planos de un grupo de ellas sobre una porción de cuerpo humano: un pie, una mano, el pecho… con planos de medio cuerpo de los protagonistas con algunas hormigas sobre su cuerpo (igual que en Cuando ruge la marabunta, 23 años antes) además de manchas que imitan hormigas y alguna hormiga añadida en el montaje que deambula por lugares “incomodos” para los actores. La invasión de las hormigas del hotel es lo menos conseguido, pues en los planos generales hacen pasar manchas en las paredes por hormigas. 




SE ACABÓ LA FIESTA, LA LARGA TRAVESÍA POR EL DESIERTO.



Nada o casi nada queda, tras la década de los setenta, para el cine de hormigas. Cabe destacar únicamente la primera película de animación completamente realizada por ordenador: Antz(Hormigaz, 1998) dirigida por Eric Darnell y Tim Johnson, una fábula que narra la vida de una hormiga obrera con mayores aspiraciones y que se rebela a su destino. Excusa que permite criticar tanto la alienación que produce el colectivismo como al individualismo. En este contexto el general de las hormigas planea derrocar a la reina y exterminar a las hormigas obreras, lo que convierte la película en un alegato contra los totalitarismos ya sean comunistas o fascistas. Nuestra pequeña protagonista deviene en pieza fundamental del fracaso del golpe de estado y de la posterior democratización de la vida del hormiguero.


Y nada más hasta 2007. El 11 de Septiembre de 2001 (el 11S)  se producen los ataque suicidas de los terroristas de Al Qaeda contra el Pentágono y las Torres Gemelas en los EE.UU. que consiguieron estrellar varios aviones, que previamente habían secuestrado. Estos atentados han modificado el orden internacional mundial y sin duda alguna los temores de la sociedad norteamericana.



Estos nuevos temores explican una nueva variante del tradicional Monster Movies: bichos en los aviones. Destaca Serpientesen el avión (Snakes on a Plane, 2006) dirigida por David R. Ellis. La siguiente y última película intenta aprovechar este filón pero con lamentables resultados.

HORMIGAS ASESINAS



Hormigas Asesinas (Destination: Infectation, 2007 en DVD también se comercializó como Swarm o Deadly Swarm) telefilm canadiense dirigido por George Mendeluk (especializado en telefilms). Una reina de hormiga toro y sus obreras acaban introduciéndose en un avión comercial que realiza el trayecto de Barranquilla (Colombia) a Miami. La única explicación que la guionista Mary Weinstein nos da de esta bizarra premisa es a través de un pasajero aquejado de una extraña intoxicación, que en pleno vuelo muere y de su cuerpo sale un mar de hormigas que rápidamente desaparecen, colándose por las rendijas, hacia las entrañas del avión. Establecen su hormiguero en el compartimento de carga, pero les encantan los cables eléctricos y tuberías de conducción del fuel. El protagonismo humano lo compone la doctora entomóloga Carrie Ross (interpretada por Jessalyn Gilsing) y el Marshall del avión (obligatorio en los vuelos norteamericanos tras el 11S) Ethan Hart (interpretado por Antonio Sabato Jr) que rápidamente entablan algo más que amistad. De vez en cuando y sin motivo aparente un grupo de hormigas frenéticas se lanzan a través de los conductos del aire sobre algún pasajero o tripulante, incluido el capitán. La doctora y el Marshall inician la búsqueda del hormiguero y de paso intentan restablecer el control de los pilotos sobre el carburante, a pesar de la fuga que han provocada las hormigas. Todas las autoridades aeroportuarias de la zona cierran su espacio aéreo en cuanto saben que el avión está infectado con hormigas toro. Finalmente se le permite el aterrizaje en un apartado aeropuerto militar norteamericano. Ante el riesgo de propagación de las hormigas toros en suelo patrio, las autoridades americanas deciden destruir el avión, una vez se encuentre en tierra para garantizar la total destrucción de las hormigas, lo que supondrá la muerte de los 44 pasajeros del avión. Mientras tanto, nuestra pareja de protagonistas consiguen restablecer el control de los pilotos sobre el carburante, lo que permite al avión llegar al aeropuerto militar asignado, e incluso les ha dado tiempo a intimar, a pesar de estar rodeados de hormigas en todo momento. A todo esto una alta funcionaria  americana con escrúpulos alerta a la televisión de lo que está pasando con el avión, cuestión que salvará la vida de los pasajeros, pues cuando los soldados estaban a punto de disparar sus bazucas sobre el avión llegan las cámaras. Tras la evacuación del pasaje la doctora destruye el avión lanzando una bengala que prende en el carburante derramado,  destruyendo a las hormigas. Sin embargo el telefilm acaba mostrando a la superviviente reina… afortunadamente no se ha perpetrado ninguna continuación, que esa imagen final promete.


Los pobrísimos efectos especiales de las hormigas se concentran en el consabido primerísimo plano de un grupo de hormigas en sus labores domésticas, alternándolos con planos medios del actor que está siendo atacado por las hormigas. Hormigas que son añadidas al fotograma infográficamente.



IT CAME FROM THE DESERT

Y para acabar una última película de bajísimo presupuesto, que si se llega a rodar, y todo va bien, no se estrenaría hasta 2016. Por la red ya circula un tráiler: It came from the Desert, basado en el famoso juego de aventura gráfica para el ordenador Amiga desarrollado en 1989. Este juego narra la lucha del geólogo Greg Bradley que tras la caída de un meteorito en 1951, en pleno desierto americano, se debe enfrentar a un ejército de hormigas gigantes… demasiados parecidos con La humanidad en peligro (1954) para ser mera coincidencia.

A MODO DE CONCLUSIÓN

Parecía prometedor hablar de películas de hormigas, pero el filón se acaba rápidamente tras las tres primeras. Algo sorpresivo si lo comparamos, por ejemplo, con las películas de arañas ¿a qué se debe? Probablemente porque las hormigas realmente no nos aterran, no en vano en nuestro subconsciente colectivo occidental las identificamos con la laboriosidad y son el contraejemplo del dolce far niente de la cigarra. Quizás la desaparición de The american way of life precipitó la desaparición de sus enemigas, las hormigas mutantes. O quizás el testigo dejado por las hormigas haya sido recogido por otro tipo de monstruo social jerarquizado: ¿los Borg de Star TreK? ¿Los propios Aliens? ¿los zombis?

El universo de las hormigas puede y debe dar mucho más juego en el cine fantástico, hay buenas historias ya escritas[17] y cientos por escribir… seguro que volveremos a aterrarnos cuando escuchemos su ruidito característico mientras nos observan agazapadas … esperando una nueva oportunidad.
by PacoMan
 









[1] Formalmente la primera derrota se produce el 21 de Abril de 1961 cuando fracasa la invasión de Bahía Cochinos en Cuba, contra el régimen comunista de Fidel Castro reconocida el 24 de Abril de 1961 por el presidente Kennedy con su ya famoso: “Dice un viejo aforismo que la victoria tiene cien padres y la derrota es huérfana”.

[2] Esa pequeña joya que es Matinee (1993, Joe Dante) captura, sin duda alguna el ambiente de aquellos días y como se proyectaban este tipo de películas en sesiones matutinas de los sábados en los cines americanos.

[3] Eran otros tiempos y ya se sabe: “las hormigas no saben nadar” y por eso tardan 8 años en llegar.

[4] Este es el primer film de monstruos radiactivos El monstruo de tiempos remotos (The Beast from 20.000 Fathoms) de 1953, basado “lejanamente” en un cuento de Ray Bradbury, cuyos magistrales efectos especiales creó Ray Harryhaussen con la técnica del Stop-Motion. Para conocer más de los Rays: http://grupolipo.blogspot.com.es/2014/02/bradbury-y-harruhausen-dos-rays-y-sus.html

[5] Uno de ellos un jovencísimo sargento, un mínimo papel no acreditado, que no era otro que Leonard Nimoy, el futuro Señor Spock el oficial científico de la Enterprise.

[6] Ejemplo arquetípico de Buen Doctor tanta veces visualizado, pero en su reverso tenebroso: el Mad Doctor.

[7]   Curiosamente ninguna otra película aparecen hormigas usando su aguijón (si bien es cierto que no todas tienes) inyectando ácido fórmico. Lo cual no deja de producirme cierta perplejidad.

[8] El encauzamiento del rio Los Ángeles es de los más filmados del mundo, memorables son sus escenas en: Grease (1978, dirigida por Randal Kleiser ) y Terminator 2: el juicio final (Terminator 2: Judgment day 1991, dirigida por James Cameron).

[9] Este cuento fue su mayor éxito, aunque también publicó bajo el pseudónimo Stefan Sorel. El cuento fue traducido al español en dos ocasiones y publicado en tres ocasiones en antología de terror. En 1948 se realizó una adaptación radiofónica, con William Conrad como Leiningen, este mismo actor interpreta al comisionado brasileño en la película.

[10] En realidad la marabunta u hormigas legionarias no ataca a animales grandes, pero en términos generales el cuento y la película son muy respetuosa con lo que se conocía de este interesante fenómeno, que no sólo se da en algunos tipos de hormigas… y que ha dado mucho “juego” en la Ciencia Ficción, claro ejemplo de ello son los Necroferos (Necromongers) de Las crónicas de Riddick (The Chronicles of Riddick, 2004) dirigida por David Twohy.

[11] Que codirigió con su esposa, siendo la adaptación cinematográfica del cuento Hielo y Fuego de Ray Bradbury.

[12] El propio Hynek hace un cameo en la película de Spielberg.

[13] Existe un quinto tipo de encuentros pero fue creado posteriormente por Steven Greer.


[14] (The Andromeda Strain, 1974) dirigida por el propio escritor de la novela del mismo nombre: Michael Crichton.

[15] Publicado por primera vez en The Strand Magazine, ha sido traducido dos veces al castellano, la primera en 1938 por Alfonso Hernández Catá con el título: El reino de las hormigas y en 2002 por Rafael Santervás bajo el título: El imperio de las hormigas.

[16] Que la necesidad obligó a “prostituirse” siendo el concubino de la pérfida Joan Collins

[17] Por ejemplo la novela Historia de una Hormiga de Pedro Gálvez Ruiz publicada por primera vez en 1978 por la editorial Debate y reeditada por Ultramar en 1983 bajo el título La hormiga. El francés Bernard Werber en 1991 inició la publicación de su exitosa trilogía sobre hormigas, desgraciadamente sólo se han traducido las dos primeras entregas en Plaza & Janes.




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Richard MontenegroPerteneció a la redacción de las revistas Nostromo y Ojos de perro azul; también fue parte de la plantilla de la revista universitaria de cultura Zona Tórrida de la Universidad de Carabobo. Es colaborador del blog del Grupo Li Po: http://grupolipo.blogspot.com/. Es autor del libro 13 fábulas y otros relatos, publicado por la editorial El Perro y la Rana en 2007 y 2008; es coautor de Antología terrorista del Grupo Li Po publicada por la misma editorial en 2008 , en 2014 del ebook Mundos: Dos años de Ficción Científica y en 2015 del ebook Tres años caminando juntos ambos libros editados por el Portal Ficción Científica. Sus crónicas y relatos han aparecido en publicaciones periódicas venezolanas tales como: el semanario Tiempo Universitario de la Universidad de Carabobo, la revista Letra Inversa del diario Notitarde, El Venezolano, Diario de Guayana y en el diario Ultimas Noticias Gran Valencia; en las revistas electrónicas hispanas Alfa Eridiani, Valinor. miNatura, Tiempos Oscuros y Gibralfaro, Revista de Creación Literaria y de Humanidades de la Universidad de Málaga y en portales o páginas web como la española Ficción Científica, la venezolana-argentina Escribarte y la colombiana Cosmocápsula.
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by PacoMan 

En 1968 nace. Reside en Málaga desde hace más de tres lustros.
Economista y de vocación docente. En la actualidad, trabaja de Director Técnico.

Aficionado a la Ciencia Ficción desde antes de nacer. Muy de vez en cuando, sube post a su maltratado blog.

Y colabora con el blog de Grupo Li Po


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