domingo, 29 de marzo de 2020

Rescatando al soldado Ryan ¡Ups!,
Rescatando al soldado Ramón.
Perdón es:
Rescatando a la enferma España.



Salvando al enfermo Ramón.

España tuvo un PIB en dólares corrientes de 2019 (tomado de Wikipedia y esta del FMI) de 1.429.140 millones de dólares, lo que viene siendo 1,4 billones de dólares. Nótese que son billones europeos, en billones anglosajones estaríamos en 1.429 billones de dólares. Hoy 19 de marzo de 2020  el tipo de cambio ofrecía 1€ por 1,07$. Por lo que si divido estas magnitudes entre 1,07 las pasaría a euros, pero no lo haré pues esta magnitud está medida a precios corrientes de 2019 y ya han pasado unos meses, y por tanto hay algo de inflación y no quiero desvirtuar los datos ni posibles comparaciones con otros países como China, Italia, Irán y sobre todo Reino Unido.




Evidentemente cada día en España se produce 3.915 millones de dólares; divido el PIB anual entre 365 días (si, no tengo en cuenta que este año es olímpico y por tanto tiene 366 días). Voy a especular que este Estado de Alarma que vivimos va a tener un efecto de reducción entre un 1% y un 30% del PIB diario. Y voy a suponer que vamos a tardar 30 días en volver a la normalidad. Así el PIB perdido oscilará entre los 1.174,6 millones de dólares y los 35.239 millones de dólares.



A día de hoy China lleva acumulados3.249 fallecidos. China tiene 1.355 millones de personas. España sólo 47,1 millones de personas según Wikipedia.

Nuestra estrategia médica impulsada con nuestro Estado de Alarma no es reducir el número de infectados, sino su velocidad de contagio. El objetivo es modular la curva deinfectados, evitando que el pico supere el número de camas de cuidados intensivos de nuestro sistema sanitario, en ningún caso reducir el total de infectados. Es una muy buena intención, como todas las que empiedran el camino del infierno: que las menos de 4.000 camas UCI sean suficientes para los enfermos graves que las necesiten. Las vidas que se van a salvar con esta estrategia son aquellas que eviten sufrir la decisión del hospital de guerra. ¿Qué es la decisión del hospital de guerra? Muy fácil, cuando en plena batalla los primeros heridos empiezan a llegar al hospital de campaña, un sanitario decide qué heridos, los que tienen mayor probabilidad de salvarse, pasan a los quirófanos de campaña y que heridos morirán desangrados por falta de intervención quirúrgica de unos quirófanos absolutamente saturados.


Felipe Juan Froilán


Froilán Borbón sobrino del rey Felipe VI pasó a la fama por pegarse un tiro en el pie, algo común en su estirpe, eso y cobrar comisiones corruptas. Nosotros, con nuestro Estado de Alarma estamos cometiendo una suerte de froilanismo económico. Las vidas que salvemos gracias al confinamiento y al froilanismo serán aquellas que accedan a una cama UCI y que no habría sido posible de no decretarse el Estado de Alarma, es decir las que se han salvado de la decisión del hospital de guerra. Es complicado de cuantificar ese número de vidas salvadas, pero si el Reino Unido sigue con su estrategia arriesgada a corto plazo (limitar el número de muertos a menosde 20.000) pero efectiva a medio y largo plazo será muy sencillo realizar estimaciones comparables, al comparar infectados y mortandades entre ellos y el resto que hemos seguido estrategias de confinamiento.

Voy a asumir que el número de vidas salvadas gracias a nuestra estrategia de evitar la decisión del hospital de guerra se va a situar en 7.000 personas. Es un supuesto descabellado por excesivo, ya que sólo tenemos 4.000 camas de cuidados intensivos y cada infectado necesitará varios días de ingreso para mejorar, y he planteado un escenario de 30 días. Eso da una rotación brutal, pero mantendré este hiper optimista  supuesto. 7000 vidas es bastante más del doble de los que han muerto en China hasta hoy, siendo casi 30 veces más que nosotros.

¿Cuántos nos costará en PIB perdido cada una de estas vidas? En el supuesto más optimista, sólo una pérdida del 1% del PIB diario durante 30 días saldría a 167.805$, es decir 156.827€. En el peor de los casos: con un 30% del PIB diario durante 30 días saldría a 5.034.153$, es decir 4.704.816€.

Se podría argumentar que una vida no tiene precio, y es cierto, para sus familiares, pero no para un estadista. Ser estadista es decidir sobre la muerte, tradear con ella, cada día en cada decisión. A principios de 2015 cuando se hizo público el debate de la cura de la Hepatitis C, hablo del Sovaldi y su principio activo Sfosbuvir (C22H29N3FO9P), medicamento fabricado por la multinacional estadounidense Gilead. En España, y gracias al oscurantismo del ministerio de sanidad del gobierno del PP, el mismo que redujo durante 10 años seguidos la sanidad pública y por tanto las camas UCI con las que luchar esta guerra, para mayor gloria de sus paniaguados de la sanidad privada. Su obscurantismo no nos permitió saber cuál era el coste del tratamiento.  La horquilla del coste parece que se situó entre 60.000 y 20.800€. En cualquier caso, el presupuesto del ministerio no alcanzó para pagar el tratamiento a todos los enfermos de España. Lo que en la práctica supuso la condena a muerte de una gran mayoría de ellos ¿de todos? No, de los cántabros no, porque el gobierno cántabro asumió el coste del tratamiento de sus enfermos. 




En 2015 era inaceptable asumir 60.000 euros de coste por salvar una vida pero ahora en 2020 vamos a asumir entre 156.827€ y 4.704.816€ por salvar una vida. Alguien debería explicárselo a los familiares de los fallecidos por hepatitis C.


by PacoMan




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by PacoMan 

En 1968 nace. Reside en Málaga desde hace más de tres lustros.

Economista y de vocación docente. En la actualidad, trabaja de Director Técnico.


Aficionado a la Ciencia Ficción desde antes de nacer. Muy de vez en cuando, sube post a su maltratado blog.

Y colabora con el blog de Grupo Li Po

viernes, 13 de marzo de 2020

RAY BRADBURY: Podemos usar los valores hispanos como un ejemplo en Estados Unidos





Queridos amigos del grupo LiPo

Ray Bradbury fue un escritor notable. En el siglo pasado escribió relatos futuristas que describían a los seres humanos del futuro, habló de una sociedad humana en Marte, y ahondó profundamente en el espíritu de los hombres, en la soledad, la esperanza, la autodestrucción y la guerra.
En ésta, una de las últimas entrevistas que se le hicieron, predice nuestra vida en el año 2025. El ya no está entre nosotros, pero su voz es importante, su esperanza, puesta en la necesidad de que los libros y la lectura persistan, en la forma que sea, como único recurso que nos permitirá superarnos y sobrevivir a cualquier peligro, requiere urgente atención, porque dice la verdad.
Nos alegra traer hoy a nuestra página esta entrevista traducida al español y de ese modo difundir su pensamiento.


Graciela Bonnet



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ENTREVISTA EN EXCLUSIVA PARA QUO A RAY BRADBURY ANTES DE MORIR

"TENDREMOS QUE VOLVER A ENSEÑAR A LEER EN PAPEL"

Fabián W. Waintal - 07/06/2012


La noche del 5 de junio falleció Ray Bradbury. Pero él no se fue. Dejando sus palabras como la mejor herencia, entre las últimas entrevistas que dio, tuvimos el honor de hablar con él en la tranquilidad de su casa de Los Ángeles. Con lentes de ilusión, corbata  y tirantes rojos, en pantalones cortos y medias blancas, el creador de El hombre ilustrado, Crónicas Marcianas, Fahrenheit 451, el guionista de Moby Dick nos recibió entre la intimidad de sus reliquias: 5.000 libros (seis copias de Hamlet y dos de Godzilla), 500 acuarelas o litografías, 400 tarjetas de Navidad, 1.000 fotografías (en una, posando al lado de George Burns cuando él tenía 14 años), 375 juegos, 200 celuloides originales de Walt Disney (su pasión), dos docenas de pósters de Moby Dick (Su película), seis máquinas de escribir (odiaba regalar las viejas) y ningún ordenador. Y en una entrevista exclusiva en la que tratamos de desvelar el futuro de la humanidad, habló de política, sexo, educación, tecnología y los ovnis. Así, con una grabadora en mano, Ray Bradbury imaginaba el mundo en el año 2025... sin él.


George Burns

P. ¿Cómo imagina un futuro tan lejano como el año 2025?

R. Supongo que el ser humano será más saludable, eso espero. Mi suegra vivió más de 96 años.

P. ¿Realmente cree que viviremos más?

R. Seguro.

P. ¿No habrá repercusiones a nivel social?

R. Tendremos que aprender a vivir mejor, no solo vivir mas. No es bueno tener 95 años si estás enfermo.

P. ¿El sida? ¿Podrá encontrarse la cura o vendrá otra enfermedad devastadora?

R. Tenemos que empezar a comportarnos como es debido. El sida apareció por las actividades supersexuales de los últimos 40 años. Pensábamos que podíamos controlarlo todo y no podemos. Los hombres, todos, pensamos que podemos conquistar el mundo sexualmente, pero no es posible. Nadie sabe qué pasará.

P. ¿Cambiará el sentido de la familia?

R. Ya, hoy en día, la familia no existe en Estados Unidos y se le tiene que volver a dar el sentido que se merece. En Latinoamérica, la familia está más intacta y podemos usar los valores hispanos como un ejemplo en Estados Unidos. Tiene que cambiar. Así no podemos seguir.

P. ¿El divorcio seguirá creciendo? ¿Habrá más padres solteros?

R. Eso también tiene que cambiar. Los hijos necesitan del padre y de la madre, de una familia.

P. ¿Y los métodos de inseminación artificial con donantes de esperma u óvulos? ¿Harán que los hijos quieran buscar a sus verdaderos padres naturales?

R. Todo eso no tiene sentido. Son experimentos machistas que dicen "los hombres podemos hacerlo todo". Es como todas las cosas estúpidas que inventamos. Como los ordenadores, las cámaras digitales. Son todas basuras machistas. Los compras y después no los usas. Compramos todo tipo de máquinas y perdemos el sentido humano.

P. ¿El amor y la amistad?


R. No cambiará. Seguiremos siendo los mismos estúpidos románticos (ríe). ¿Cómo podemos abandonar el amor?


P. ¿Pero no cambiarán las relaciones como en el caso del amor cibernético, con conquistas amorosas entre ordenadores?

R. Eso no significa nada. Es como escribir cartas. No hay diferencia entre escribir con un ordenador y escribir cartas. Es igual que hablar por teléfono móvil. Puede cambiar el medio de comunicación, pero la relación humana será la misma.
 
P. ¿Los ordenadores no son el futuro?


R. Seguro que lo son, pero todo depende de cómo las uses.

P. ¿En qué sentido cambiarán nuestras vidas los ordenadores?

R. Ya nos han cambiado la vida, porque si vas a comprar un billete de avión, lo consigues en apenas segundos, en vez de horas o días. Cuando yo era pequeño, si quería viajar en tren para cruzar Estados Unidos, había que esperar durante horas en una cola.

P. ¿Los que no saben manejar ordenadores serán los analfabetos del mañana?

R. Yo tengo una máquina de escribir, no necesito ordenador. El correo electrónico y el fax no significan nada. No son esenciales.

P. Televisión vs. Libros ¿Cuál predominará? ¿La cultura visual o la literaria?

R. Tenemos que volver a los libros; si no, perderemos la civilización. Los libros tienen que estar en el centro. No pueden tener sustitutos. En Estados Unidos, nuestras prisiones están llenas de millones de personas que no saben leer. Si no podemos lograrlo nosotros en Estados Unidos, entonces el resto del mundo debería liderar el camino aferrándose a los valores familiares, a la creatividad y educando a los hijos en el colegio Ahí es donde empieza todo. Si no sabes leer, estás atascado, no se puede competir en el mundo.

P. ¿Cómo serán las revistas, diarios y libros del futuro?

R. Seguirán estando, porque tenemos que volver a enseñar a leer. Con el paso del tiempo se volverá a leer el diario, porque nos cansaremos de internet. Es difícil predecir. El vídeo y el DVD han sido el cambio más impactante, porque permite ahorrar dinero que uno antes gastaba en ir al cine.

P. ¿Habrá entonces videodiarios o videorrevistas digitales?

R. Habrá una combinación. Te doy un buen ejemplo: hay un vídeo de tres horas sobre la vida del general Patton. Pero no se puede decir todo sobre una persona en tres horas. Hay que buscar un libro que te dé más detalles. Se necesitan los dos medios. Sí habrá más vídeos con los que podrás aprender, pero en los casos en que quieras aprender más, vas a terminar leyendo un libro.

P. ¿Si ya hay problemas para ponerse de acuerdo en la interpretación de un texto, no será más elusivo y peligroso interpretar una imagen?

R. Seguro. ¿Quién no se acuerda de cuando Oliver Stone hizo una película sobre John F. Kennedy que era toda una mentira? Alguien debería hacer otra película que diga la otra versión, que Lee Oswald estaba solo y mató a Kennedy. Nunca lo sabremos, pero hay suficiente evidencia que dice que lo hizo una sola persona.

P. La Revolución Industrial centró la vida en las fábricas y alejó a los trabajadores de sus casas. ¿La Revolución de Internet promete una vuelta al trabajo desde la casa?

R. Eso me parece bien, porque entonces podríamos trabajar compartiendo momentos con tu familia. Es bueno para las madres poder trabajar y estar al mismo tiempo con sus hijos.


P. ¿Cómo ve entonces a las industrias y las casas en el año 2025?

R. Más y más trabajo desde casa. Eso va a eliminar también el tráfico en las calles... Las autopistas no pueden estar peor que hoy.

P. ¿Habrá más tiempo libre o más trabajo?

R. Hoy en día ya tenemos más tiempo libre de lo que solíamos tener. Cuando yo era jovencito, los hombres trabajaban seis días a la semana, con un solo día libre. Después lo cortaron a cinco días y medio, con el sábado por la mañana; y ahora, la mayoría ni siquiera trabaja los sábados. No faltará mucho para que cambien de nuevo y trabajemos solo cuatro días, con el mismo sueldo. Seguro que habrá más tiempo libre, pero después habrá que saber aprovecharlo.

P. ¿Cómo?

R. Leyendo un libro (ríe).

P. ¿Nos inclinaremos más hacia la Naturaleza o hacia la Realidad Virtual?

R. Hace un tiempo me encontré con gente de cine, de efectos especiales y me mostraron todo sobre la Realidad Virtual. Son como los fuegos artificiales. A todos nos gustan los fuegos artificiales, pero cuando se terminan, el cielo queda vacío. Hay que encontrar un sentido filosófico sobre el universo y nuestro lugar en el universo, sobre la vida a años luz de la tierra...

P. ¿Cree que los encuentros en la tercera fase serán algo común en el año 2025? ¿Nos visitarán los extraterrestres abiertamente?

R. Nosotros vamos a ir al espacio a buscarlos. Nadie va a venir aquí.

P. ¿Serán amigos o enemigos?

R. Nunca los vamos a conocer. No existen para nosotros. Están demasiado lejos. La estrella mas cercana está a tres o cuatro años luz. Es decir, que a la velocidad de la luz tardarías cuatro años en llegar u ocho años a la mitad de velocidad. Tardaremos miles de años antes de encontrar las piezas que nos puedan transportar tan lejos. Y ni siquiera sabemos qué vamos a encontrar cuando lleguemos. Las posibilidades de que haya humanos son muy pocas.

P. ¿Por qué tendremos que ir a buscarlos? ¿Por qué no vendrán ellos por nosotros?

R. Porque somos los únicos seres vivientes en esta parte del universo. Somos las únicas criaturas vivientes en la tierra y nuestro sistema solar.

P. ¿Y los ovnis?

R. Los ovnis no existen. No tiene sentido. Conozco gente del Gobierno, conozco gente de la NASA, a Carl Sagan, a todos los astronautas. ¡Vamos! Si hubiera algo, ellos lo sabrían. No existen. Todos desearíamos que existieran los ovnis, pero no.





P. ¿La política en qué sentido cree que cambiará en el futuro?

R. Las campañas se harán con vídeos digitales. Los políticos no estarán tanto tiempo en televisión y podrán hacer un vídeo de una hora con sus argumentos, para mandárnoslos por correo electrónico a nosotros, los votantes. Así no necesitaremos sentarnos a ver a cierta hora un programa de TV y podremos intercambiar los vídeos con nuestros vecinos. Después, habrá que guardar el vídeo durante cuatro años (ríe), para tener evidencia de si mintieron o no.

P. Hace treinta años nadie hubiera dicho que el comunismo iba a morirse como un sistema que no funciona. ¿Pasará lo mismo con el liberalismo y el capitalismo?

R. No, porque el capitalismo es más saludable. Funciona. Es lo que permite que los hombres creen el futuro en sus garajes. Apple Computers fue creado por Steve Jobs y Wozniak en su garaje, con nada. En 1939 Von Kármán creó el JPL para ir a la Luna y Saturno, también en un garaje y con estudiantes. Eso no se puede lograr con regímenes totalitarios.

P. La gente en general no cree en los políticos. ¿No le parece que tiene que haber un cambio?

R. En todo el mundo la gente va perdiendo interés en sus gobiernos, ya sea porque los lapsos son largos o se vuelven arrogantes. Tiene que haber más de una potencia política, como en Estados Unidos, la republicana y la demócrata. Eso tiene que cambiar, tiene que haber dos potencias fuertes, para poder elegir.

P. ¿La educación?

R. Como te dije, hay que enseñar a leer.

P. ¿La moda? ¿Cómo vestiremos en el año 2025?

R. Nadie puede adivinarlo. Yo mismo tuve una entrevista con uno de los diseñadores de vestuario de Paramount Pictures hace 25 años, y cuando le pregunté sobre la moda del futuro, me dijo que no se puede predecir porque una vez que se predice, sucede, y la predicción se termina. Mira cómo usan los jóvenes la gorra al revés. ¿De dónde vino? De un director, Spike Lee, que se la puso al revés. Y los chicos no saben de dónde lo sacaron... En el futuro, las gorras tendrán que volver a usarse del derecho.



Spike Lee

P. ¿Qué opina de las mujeres que usan ropa de hombre o los hombres que usan pelo largo? ¿Seguirá así?

R. ¿A quién no le gustaría diferenciar entre hombres y mujeres? Hace poco fui a una librería y había una mujer hermosa, con el pelo largo y un cuerpo excelente. Pero cuando se dio la vuelta... era un hombre, un joven con una preciosa coleta (ríe).

P. ¿La religión?

R. Tiene que volver, aunque nunca se fue. El universo y el cosmos parecen algo imposible. No hay nadie en el mundo que no se haya asombrado mirando las estrellas en el cielo. Ese es un sentimiento religioso. Uno no necesita la iglesia para eso. Pero se necesitan iglesias, con maestros que no sean políticos, para que nos enseñen a comportarnos mejor.




P. ¿Los ídolos del futuro?

R. Tampoco se pueden predecir. Mira Elvis Presley. Todavía es un misterio para mí. Billy Idol es un admirador mío, y mi hija está casada con uno de los integrantes del grupo de rock Eagles. Así que los conozco personalmente y sé que pasaron los 60 sin destruirse. Mira Vivaldi... estuvo perdido durante doscientos o trescientos años. Y justo en las décadas de 1940 y 1950 lo redescubrimos. ¿Qué podrá venir después del rock? ¿Cómo podremos sacarnos de encima el rap?




P. ¿Los barrios cambiarán? ¿Se terminará el sueño americano de la casita con jardín?

R. Tal vez los vídeos nos conviertan en más privados. Vamos a ser mas hispanos. Con el patio de atrás en vez del jardín en el frente. Es una gran tradición. Todos necesitamos un momento de privacidad.

P. ¿Y la seguridad? ¿Adios a las puertas abiertas de casa y a dejar las llaves en el coche?

R. Esto también va a tener que cambiar. Cuando eduquemos de nuevo a la gente, desde los cinco o seis años, se reducirán las oportunidades de que se vuelvan criminales.

P. ¿Se reducirán el crimen y la violencia, entonces?

R. Tienen que reducirse. Aunque no se puede predecir, hay que prevenirlo.

P. ¿Cómo?

R. Con educación. La educación lo es todo.  Como te dije antes, los convictos no están educados. ¿Qué sentido tiene una prisión si no es una universidad?

P. ¿Los videojuegos serán los únicos juguetes de nuestros hijos?

R. Siempre hubo juegos que no servían para nada. Yo los tuve, como los trenes eléctricos. Muchos tienen cierto sentido práctico. Uno crece queriendo ser bombero o ingeniero electrónico. Tal vez los que juegan con simuladores de vuelo quieran viajar mañana a la Luna, como astronautas.

P. Nostradamus predijo que el año 2025 sería el año de la paz mundial. ¿Será así?

R. Nunca. El ser humano ama la guerra, nos encanta matarnos entre nosotros. Las guerras nunca se van a terminar.

P. ¿La guerra no terminará destruyendo a la humanidad?

R. No. Sería imposible. Gracias a Dios, somos demasiados. La bomba atómica o la de hidrógeno no son lo suficientemente grandes. Parecen grandes, pero la Tierra es mucho más grande todavía.

P. Resumiendo, ¿cómo será el mundo en el año 2025... sin usted?

R.
 Creo que en diferentes formas mejorará. Tendrán que aprender a controlar el nivel de población. Se aprenderá más sobre la medicina. Las Naciones Unidas tendrán que hacer algo. Durante cincuenta años han hecho muy poco. Y la educación será el paso más importante hacia una civilización mejor.


Tomado de Quo





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Graciela Bonnet

 Nació en Córdoba, Argentina, en 1958. Es Licenciada en Letras por la Universidad Central de Venezuela (1984). Ha trabajado 25 años como correctora de pruebas y supervisora de ediciones por contrato para todas las editoriales venezolanas, entre ellas Monte Avila, Planeta, Biblioteca Ayacucho, ediciones de la Casa de la Poesía, Pomaire, Eclepsidra, Santillana, Editorial Pequeña Venecia, La Liebre Libre. Experiencia de tres años como redactora free lance para una editorial de libros de autoayuda. Escritora fantasma (sin firma) realizó investigaciones para crear libros, novelas, tesis y monografías. Es dibujante amateur. En 1997 el grupo editorial Eclepsidra publicó su poemario "En Caso de que Todo Falle." En 2013 editorial Lector Cómplice editó "Libretas Doradas, Lápices de Carbón" En el año 2000 participó del encuentro de Mujeres Poetas en Cereté, Colombia.








miércoles, 11 de marzo de 2020

Poesía y suicidio, un libro de Miguel Marcotrigiano: Un recorrido por “La escritura como profesión y el suicidio como vocación y forma de vida”


Anne Sexton


CRÓNICAS DEL OLVIDO

Poesía y suicidio, de Miguel Marcotrigiano

Alberto Hernández

“Querido amigo,
tendré que hundirme con otros cientos
en un ascensor de carga al infierno.
Seré una cosa ligera.
Entraré en la muerte
como alguien que perdió sus lentes.
La vida se ha medio agrandado.
El pez y los búhos son hoy feroces.
La vida se inclina hacia atrás y hacia adelante.
Ni siquiera las avispas pueden encontrar mis ojos”.

Anne Sexton: “Nota de suicidio”.

1

La más convincente nota suicida es la que nunca se escribe y trama todo para que parezca una angelación. Así lo he venido pensando desde la infancia cuando una mañana descubrí el cuerpo muerto de Luis Arévalo, colgado de una alcayata detrás de la puerta de su cuarto. Desde la ventana por la que me asomé pude ver sus ojos apagados, perdidos, su lengua oscura y su cuerpo totalmente estirado, como si el suelo lo aspirase.

Comienzo con este recuerdo porque el niño de aquella edad —nueve o diez años— no entendía cómo un hombre, que la mañana anterior tomó café frente a mi familia, horas después aparece ahorcado después de dejar el trabajo de obrero en el lejano paisaje de un pueblo donde me levanté.

Luis Arévalo nunca escribió una nota suicida. No supo hacerlo. Tampoco era poeta. Fue un suicida desde que nació porque llevaba la marca en su silencio, en la manera de mirar y despedirse todos los días en el patio de mi casa en Valle de la Pascua.

Ahora, urgido por los libros, por la muerte ajena, la provocada por propia mano, reviso el pasado de aquella que aún me perturba. He estado cerca de conocidos y amigos suicidas y autodestructivos, esa lenta agonía que termina con una explosión, y me inclino a pensar sobre sus poemas o sobre sus tormentos.

El suicidio es una de las aventuras más reveladoras del ser humano. Es una muerte muchas veces pensada, ingeniada, elaborada, calculada, administrada. Detrás de la calma de un sujeto podría estar aposentada la muerte con vocación vigilante. Es la muerte que comienza como un signo y termina como un símbolo. Es la muerte que desemboca en la razón de quien suprime el mundanal ruido y se recoge en la mansedumbre del silencio. Podría decirse que es la única muerte donde la poesía tiene espacio abierto, toda vez que se trata del tema más trabajado por el verbo de quien más tarde habrá de dejar las líneas de una despedida, porque no es una sola: el poeta/suicida alterna la agonía vital con el poema y en él se vacía hasta la muerte. Cada poema escrito es un acto suicida, la aliteración de un amago que se convierte en acto íntimo, solitario, individual, como el mismo acto de crear el poema.

Quien escribe poesía y es habitado por tantos yos, termina matando el único que lo acosaba: los otros viven en el poema. Ser presa de ese ego manifiesta el deseo de ser su propio ejecutor: el ahogo, el veneno, el corte de las venas, el disparo en el pecho o en la cabeza, entrar en el mar para perderse en su fondo y la poesía, tentación que recurre a la melancolía, a la depresión, a la cueva oscura y deja cerca el papel donde explica, se disculpa, exonera o culpa. O es el caso de quien se suicida y deja la duda, la pregunta funeraria, el silencio en el aún vivo, otra manera de ser muerte.



Miguel Marcotrigiano fue seducido por el tema. ¿Y quién no? Da para estudiar, desentrañar misterios, encajarse en el discurso del “obstinado”, del desahuciado, del desamparado, del angustiado, del que no quiere nada con la vida. El suicidio y su lenguaje: signo y símbolo de quien tiene en la muerte “una realidad al alcance de la mano”.

Poesía y suicidio, publicado por la Editorial Académica Española en 2012, es el título que escogió nuestro autor para entrar en este vertedero de escombros anímicos, porque de alguna manera la muerte es una convocatoria que el agónico transforma en un montón de notas dolorosas, forenses, pero también en materiales que servirían para prologar la indagación de la muerte como estilo de vida.

Miguel Marcotrigiano

Luis Arévalo, aquel lejano y anónimo personaje —que el niño que fui descubrió ahorcado—, es el síntoma, la denotación de un recuerdo que queda como la nota final que nunca escribió.

Podría afirmar que las notas suicidas son prólogos de la acción misma de darse muerte. En el caso de quienes no la escriban, su vida es una representación de lo que habría de suceder y de lo que los sobrevivientes le añadan a esa experiencia final.



2

Marcotrigiano divide su estudio en tres partes: “Palabra y acto del suicidio”, “Biografía de autores suicidas” y “Estudio de la poesía de Martha Kornblith, capítulo en el que sustenta su investigación.

Gelindo Casasola. Fotografía de Gabriel Pilonieta


Por estas páginas pasan los nombres de Gelindo Casasola, Carlos Rodríguez Ferrara y la misma Kornblith como poetas que dejaron una obra poco extensa, pero que en ella reflejaron la intensidad de su existencia.

La base de la indagación del académico caraqueño engarza con la tesis la obra suicida y el acto suicida, rótulo que da pie para revisar —por ejemplo— la travesía de Arnold Ludwig, quien es citado por Misrahi, y quien estudió la vida de “1.005 escritores y otros artistas y profesionales de éxito del siglo XX”, con la cual pudo concluir que eran sujetos psicóticos, depresivos, pacientes con desórdenes afectivos y con tendencia al abuso de drogas o alcohol. Igual, concluyó que muchos de ellos sufrían de trastorno bipolar, razón por la cual es opinión casi general que los escritores, pero sobre todo los poetas, son atacados por la melancolía o depresión maníaca.

Recoge nombres conocidos de creadores que fueron víctimas de esa sombra que es la depresión: Van Gogh, Mahler, Gauguin, Rossetti, Händel, Porter, Balzac, Poe, Shelley, Byron, Hölderlin, Dinesen, Hemingway, Plath. Muchos de ellos autodestructivos. Se añaden los nombres de Larra, London, Pavese, Lowry, Quiroga, Kennedy Toole, Reinaldo Arenas, Benjamin, Chatterton, José Asunción Silva, Virginia Woolf, Maiakovski, Alfonsina Storni, Anne Sexton, Pizarnik, Ajmátova, Lugones, Mishima, Artaud, Nerval, Celan, Dylan Thomas, Primo Levi, entre otros.

Y una expresión tajante: “La escritura como profesión y el suicidio como vocación y forma de vida” redondea el epílogo lapidario de quienes escogieron ese camino.

Nuestro autor afirma también:

La vida simbólica que ofrece la literatura parece cobrar mayores dimensiones en la poesía, puesto que ésta tiene la propiedad de transformarse en una ficción que, a la vez, constituye una suerte de interioridad activa o en actividad.

Martha Kornblith


3

Esta inflexión, que podría servir de entrada o epígrafe a un trabajo sobre el mismo tema:

…la poesía constituye un simulacro y la vida y la muerte se disputan ese territorio en ella.

El poeta suicida vive en un constante afán por desaparecer con su verbo, desde el mismo poema, por dejar el paisaje que lo atormenta, por deshacerse de los fantasmas que a diario lo visitan.

La adicción pesimista juega un rol importante en su decisión de dejar de existir.

La imagen de Nerval colgado de un poste de luz mientras la nota suicida es sacudida por el viento revela que quien se quita la vida acomete el último poema, en este caso, romántico. La de Paul Celan mientras se hunde en las oscuras aguas del Sena. La de Hemingway al momento de ponerse el cañón de la escopeta en la boca. Cada uno signado por un temblor profundo y el deseo de deshacerse de la vida lo más rápidamente posible. Para el suicida la agonía no es nada sublime. Para el poeta suicida es el silencio absoluto el que lo salva de su sique. Borrar el poema, borrarse de su yo trascendente.


Sylvia Plath
Dos textos de poetas citados por Marcotrigiano, que se quitaron la vida y dejaron una obra imprescindible en el mundo de las letras: Sylvia Plath y Cesare Pavese:

La mujer alcanza la perfección. / Su cuerpo muerto porta la sonrisa del deber cumplido./ (…) Sus pies desnudos parecen estar diciendo: / Hemos llegado hasta aquí, es el fin.

(***)

Basta de palabras (…) La muerte tiene una mirada. Vendrá la muerte y tendrá tus ojos (…). Bajaremos mudos por el torbellino…



4

Para arribar a su objetivo, al mundo fronterizo de Martha Kornblith, nuestro ensayista e investigador repasa los nombres de los poetas e intelectuales venezolanos que se suicidaron: Augusto Mijares, Gloria Stolk, Carlos Rangel, Argenis Rodríguez, Arturo Uslar Braun. También menciona a José Antonio Ramos Sucre, Elías David Curiel, Ismael Urdaneta, Luisa E. Larrazábal, César Dávila Andrade, Alirio Ugarte Pelayo…, de quienes hace una semblanza de su existencia y de su contenido poético donde el signo de la muerte marca la mirada del suicida.



Martha Kornblith dejó tres títulos: Oraciones para un dios ausente (Monte Ávila Editores, 1995), en el que Marcotrigiano estudia la muerte, la palabra, la memoria y la locura. En ese material uno de los poemas revela la cicatriz permanente de la autora: “Clínica Monserrat”.

Salvo las horas del miedo
también era posible reír.

Menciona al poeta José Asunción Silva , uno de los suicidas más insignes de la poesía latinoamericana.



En esa clínica, ubicada en Bogotá, nuestra autora vivió una temporada para rehabilitación psiquiátrica. La tragedia familiar, las muertes de sus seres queridos, detonaron su esquizofrenia.

En otro aparte de su angustia:

…suicidarme se ha convertido en mi divertimento, mi vocación.

En su segundo trabajo, El perdedor se lo lleva todo, editado por Pequeña Venecia (Caracas, 1997), el colombiano Vargas Vila asoma su rostro invitado por Marcotrigiano: “Cuando la vida es un martirio, el suicidio es un deber”. El juego como metáfora, como experticia de la banalidad.

Y cierra con su último y definitivo libro, el anterior y éste publicados post mortem: Sesión de endodoncia (Eclepsidra, Caracas, 1997), en el que el desamparo es la imagen que atestigua el postrer aliento de la joven poeta venezolana nacida en Perú.

El material de Marcotrigiano contiene opiniones y referencias de la crítica nacional, en el que se observan diferentes posiciones, calificaciones y perfiles de quienes abordaron su obra completa o alguno de los libros mencionados.

La mayoría de los autores definieron la poesía de Martha Kornblith como confesional, conversacional, narrativa, de breve extensión, “sentida y sufrida”, dolida, de un “descuido formal y honestidad”.

Marta Sosa dice que es una poesía donde habita una “impudicia confesional”. Yolanda Pantin y Alicia Torres: “Una escritura desde la conciencia de la enfermedad”.



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El autor de Poesía y suicidio expresa:

Un esquizofrénico, al cometer suicidio, no actúa contra su propio yo. Por tanto, no debería hablarse, en sentido estricto, de suicidio en un caso como este. ¿Quién dicta el poema? ¿Quién da la orden fatal? Las respuestas seguramente se hallarán en el entramado “sígnico” de su obra.

(Desde la mirada opaca de Luis Arévalo el niño dejado atrás se pregunta: ¿cuál yo decidió que aquel hombre iletrado decidiera escribir la nota suicida con el silencio de su cuerpo?).




Tomado de Letralia

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Alberto Hernández. Fotografía de Alberto H. Cobo.


Alberto Hernández, es poeta, narrador y periodista, Fue secretario de redacción del diario El Periodiquito. Es egresado del Pedagógico de Maracay con estudios de postgrado de Literatura Latinoamericana en la Universidad Simón Bolívar. Es fundador de la revista literaria Umbra y colabora además en revistas y periódicos nacionales y extranjeros. Ha publicado un importante número de poemarios: La mofa del musgo (1980), Última instancia (1985) ; Párpado de insolación (1989),  Ojos de afuera (1989) ganadora del 1r Premio del II Concurso Literario Ipasme; Nortes ( 1991), ; Intentos y el exilio(1996), libro ganador del Premio II Bienal Nueva Esparta; Bestias de superficie (1998) premio de Poesía del Ateneo de El Tigre y diario Antorcha 1992 y traducido al idioma árabe por Abdul Zagbour en 2005; Poética del desatino (2001); En boca ajena. Antología poética 1980-2001 (México, 2001);Tierra de la que soy, Universidad de Nueva York (2002). Nortes/ Norths (Universidad de Nueva York, 2002); El poema de la ciudad (2003). Ha escrito también cuentos como Fragmentos de la misma memoria (1994); Cortoletraje (1999) y Virginidades y otros desafíos.  (Universidad de Nueva York, 2000); cuenta también con libros de ensayo literario y crónicas. Publica un blog llamado Puertas de Gallina. Parte de su obra ha sido traducida al árabe, italiano, portugués e inglés.