lunes, 2 de noviembre de 2026

Dr. Pedro Téllez Pacheco: La telepsiquiatría no sirve, la entrevista psiquiátrica requiere el encuentro presencial, por eso en el Hospital Psiquiátrico de Bárbula funciona una emergencia de 24 horas que atiende a unos 30 pacientes diarios

 




Estimados Liponautas

Hoy tenemos el gusto de compartir una entrevista al escritor y médico psiquiatra Pedro Téllez, director del hospital psiquiátrico Dr. José Ortega Durán, hecha por Rafael Simón Hurtado. 



Esta entrevista fue publicada en la revista digital Inagoagoa.


Esperamos disfruten de la entrada


Atentamente


La Gerencia.


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Dr. Pedro Téllez Pacheco: “En el Hospital Psiquiátrico de Bárbula funciona una emergencia de 24 horas que atiende a unos 30 pacientes diarios”.


Dr. Pedro Téllez Pacheco:

“El núcleo interpersonal de la psiquiatría no puede replicarse a distancia”

Rafael Simón Hurtado



Dr. Pedro Téllez Pacheco. Fotografía de José Antonio Rosales



Una conversación con el director del Hospital Psiquiátrico de Bárbula, el médico psiquiatra Pedro Téllez Pacheco (Valencia, 1966), rescata el legado institucional.


Ensayista, conferencista y bibliófilo, Téllez se formó en la Universidad de Carabobo y se especializó en el Hospital Psiquiátrico de Caracas.





92 vistas desde el 20 de feb de 2015 hasta el 1 de noviembre de 2026.


Su bibliografía refleja la doble vocación de médico y humanista: un ensayista que transita con naturalidad entre la clínica, la estética y la memoria cultural venezolana.


¿Podrías hacer una breve memoria histórica del psiquiátrico de Bárbula?

—El Hospital Psiquiátrico de Bárbula se inaugura formalmente en 1951. Obedece a una serie de políticas públicas y planes nacionales de la Dirección de Higiene Mental en el gobierno de Medina Angarita. El director nacional de salud mental era el Dr. José Ortega Durán. Hoy en día el centro lleva su nombre:  Dr. José Ortega Durán.




—Se hizo un plan nacional de salud mental que incluía una colonia rural psiquiátrica, que en su momento llegó a ser la segunda de América Latina en número de casos. La planificación comenzó antes de 1947, se continuó en gobiernos posteriores y la dictadura de Pérez Jiménez concretó la planta física. Los primeros médicos vinieron de la Colonia Psiquiátrica de Anare.


—Antes funcionaba un asilo de enajenados dirigido por el Dr. López Viedma, que cerró y los pacientes se trasladaron al hospital que funcionaba bajo el paradigma del tratamiento institucional, que combinaba hospitalización, laborterapia, arte y tratamiento comunitario. Era como una hacienda horizontal, una ciudad en el campo con publicaciones, anfiteatro, iglesia, pinturas y muebles hechos por pacientes. 


Un puente sobre el exilio


¿Hubo participación de médicos venezolanos y extranjeros? ¿Quiénes fueron los fundadores?

—Sí, hubo médicos venezolanos y extranjeros. Los fundadores incluyeron al Dr. Cristóbal Masia, su primer director; Rafael Betancourt Moreno, José Solanes, Román Prytcham y otros. Muchos eran republicanos españoles en el exilio (como Ortega Durán y José Solanes). Prytcham venía de Ucrania. Mi papá, el Dr. Pedro Téllez Carrasco, llegó en los años 60, en una segunda oleada.



¿En qué año comenzó la planificación y qué comprendía originalmente?

—La planificación es anterior a 1947. Originalmente incluía 15 pabellones, de 30. Todo lo que hoy forma parte de la Universidad de Carabobo: escuelas de enfermería, salud pública, facultad de ciencias de la salud, decanato, biblioteca, oncología, etc., eran pabellones del hospital psiquiátrico. El auditorio, control de estudios y otros espacios también integraban el centro. Se realizaban cirugías (incluyendo psicocirugía como lobotomías) en el que hoy es el oncológico. Era un gran hospital completo.



¿Cuál era la concepción original del tratamiento en la Colonia Psiquiátrica?

—Se inspiraba en autores como Francesc Tosquelles Llauradó. Superaba el modelo asilar clásico y era un hospital abierto: los pacientes dormían en pabellones pero tenían vida comunitaria, cafetines, talleres de laborterapia y arte. Se combinó el tratamiento institucional con el farmacológico (aquí se usó por primera vez en el continente la clorpromazina y la clozapina).



El arte como puente de lucidez


¿Qué rol tenía el arte?

—El arte tenía importancia fundamental. Había anfiteatro, proyecciones de películas diarias, obras de teatro hechas por pacientes y la revista Nanacinder, -nombre escogido por un paciente-, que funcionó varios años y fue la primera revista literaria de la zona (10-20 años antes que otras publicaciones regionales).



¿Quién promovía la revista y quién la dirigía?

—La promovían los psiquiatras fundadores y la realizaban los pacientes. El Dr. José Solanes y todo el equipo de médicos fundadores apoyaban la publicación. Solanes había tenido experiencia editorial en España. Mientras estudiaba colaboró con la revista “helix” (en minúscula) que salió en 1929, publicada por integrantes del movimiento surrealista.




—Luego, hubo un director, el Dr. Luis Erasmo Maldonado (quien era médico pero no psiquiatra), decidió cerrar Nanacinder, pues consideró que el relato “Luz, cenizas y espuma”, escrito por un paciente con las iniciales A.P., se parecía demasiado a una historia clínica, lo cual chocaba con el discurso médico tradicional.


—Existe una antología digital editada por el Gobierno de Carabobo, el Fondo Editorial Pocaterra: Nanacinder (1954-1962) Revista Literaria del Hospital Psiquiátrico de Bárbula, cuya recopilación y nota de cierre es de mi autoría, con prólogo de Carlos Yusti.


La curaduría del caos


¿Los pabellones estaban distribuidos por patología?

—Sí, había pabellón de alcohólicos, de niños, de pacientes agudos, etc. El hospital se masificó (llegó a más de 2.000 pacientes), hubo hacinamiento y violaciones de derechos humanos, lo que llevó a una reconversión y desinstitucionalización. Muchos pacientes salieron a la calle. El Estado no tenía recursos para mantenerlo.




¿Había una capilla o componente religioso?

—Sí, había capilla para que pacientes y familiares rezaran, pero la religión no formaba parte del esquema terapéutico. Históricamente, en el medioevo la religión tuvo un rol negativo, la quema de “brujas” que eran consideradas enfermas mentales.


El nuevo rostro del hospital


Pedro Téllez Pacheco en compañía de su equipo de trabajo planificando jornadas, en la biblioteca Pedro Téllez Carrasco. Fotografía de José Antonio Rosales


¿Cuál es la situación actual del hospital?

—La principal diferencia es que antes era para pacientes crónicos y ahora es para pacientes agudos, con estancia ideal de un mes. Funciona una emergencia de 24 horas que atiende unos 30 pacientes diarios. Está articulado con 12 Centros de Salud Mental Comunitarios (CESAME) que funcionan como una consulta externa municipalizada.




¿Qué diferencias hay entre pacientes agudos y crónicos?

—El crónico es una enfermedad estancada/ refractaria al tratamiento, con deterioro social; por eso se enfatiza en la rehabilitación y control de síntomas. Puede requerir institucionalización si no hay apoyo familiar. El agudo es  transitorio (ej. depresión, ansiedad) y responde al tratamiento.

Pabellón administrativo. Fotografía de José Antonio Rosales


¿Cómo distinguir una emoción normal de un problema de salud mental?

—Los problemas de salud mental se caracterizan por su intensidad, permanencia en el tiempo y, muchas veces, por la ausencia de causa proporcional (depresión endógena). Una tristeza reactiva ante un duelo significativo es normal y culturalmente esperada. Cuando la depresión es intensa, prolongada y sin causa aparente, amerita tratamiento combinado: psicoterapia y, en ocasiones, farmacoterapia. La combinación es superior a cualquiera de las dos por separado.


¿Las emergencias son realmente psiquiátricas?

—Sí, principalmente trastornos de ansiedad y depresión.


¿Con qué equipo cuentan?

—Fundamentalmente con talento humano: de 4 a 7 psiquiatras, 9 residentes, psicólogos, personal de enfermería y de 5 a 8 trabajadores sociales. Es un equipo multidisciplinario.

Residentes en la biblioteca Pedro Téllez Carrasco. Fotografía de José Antonio Rosales.



¿Cómo se capacitan los residentes?

—El posgrado de psiquiatría dura 3 años. Requiere título de médico cirujano más un 1 año de especialidad (medicina interna o general integral).


¿Se produce investigación en el hospital?

—Sí. En dos años consecutivos, trabajos del hospital (principalmente del servicio de psicología) ganaron el premio al mejor trabajo en el Congreso Nacional de Psiquiatría, con el cual se demostró superioridad de la terapia familiar sobre la individual en depresión; otro estudió patologías en personal de salud con guardias.


¿Hay grupos de apoyo familiar?


—Sí, el departamento de psicología los está implementando. Es poco usual pero efectivo, especialmente en psicosis y depresiones.


¿Cuál es la capacidad actual del hospital?

—88 camas para adultos (hombres y mujeres). Los niños se atienden en emergencia y en el psicopedagógico, pero no se hospitalizan.


¿Cómo funciona el servicio psicopedagógico?

—Contamos con apoyo para unos 100 niños/ estudiantes para mejorar rendimiento escolar y apoyo farmacológico si hay déficit cognitivo. Hay psiquiatra infantil.


¿Hay programas de seguimiento tras el alta?

—Sí, a través del CESAME (Centros de Salud Mental Comunitaria), donde los residentes del posgrado continúan el tratamiento ambulatorio e intervienen a nivel familiar.


¿Hay aumento de suicidios en Venezuela?

—La respuesta es compleja. No hay estadísticas definitivas para afirmarlo categóricamente. Mérida concentra un alto porcentaje debido a posibles factores culturales/endogamia. Aumentan conductas de autolesión en adolescentes ligadas a ansiedad, impulsividad, narcisismo, bullying y redes sociales. El suicidio es más frecuente en la vejez y en la adolescencicrisis


El Informe anual de Violencia autoinfligida del año 2024 hecho por el Observatorio venezolano de violencia afirma que en Venezuela hubo 1962 muertes por suicidio. La tasa de mortalidad fue de 6,9 muertes por cada 100 mil habitantes. Esta CIFRA representó una disminución del 15,7% frente al año 2023 donde hubo 2358 casos que generó una tasa de 8,2.


Entidades con mayores tasas:





El abordaje del estigma cruzado


¿Cómo se atienden pacientes con HIV?

—El programa CAISIDA (Centro de Atención de Enfermedades Inmunoinfecciosas), a cargo de la Dra. María Eugenia Belisario y con servicio de psiquiatría propio a cargo de la Dra. Astrid, funciona en las instalaciones de este Hospital. Opera como un programa independiente.


¿Se atienden pacientes que han cometido delitos?

—Se atienden en pacientes agudos pero no se hospitalizan (están bajo orden judicial). Se hacen informes para tribunales y jornadas mensuales en penales.


Vínculos institucionales


¿Qué relación tiene con las universidades?

—Tenemos relación con las universidades Arturo Michelena, Rómulo Gallegos, Cecilia Acosta, para pasantías. Pero no hay relación orgánica con la Universidad de Carabobo a pesar de la vecindad.



¿Hay relación con Hogares Crea?

—Sí, para pasantías de terapia psicosocial.

No hay servicio específico de adicciones en el hospital, aunque se ven psicosis por drogas. Se presentó un proyecto para comunidad terapéutica (no concretado).


La ilusión de la consulta virtual


¿Qué opinas de la telepsiquiatría?

—La telepsiquiatría no sirve, ni siquiera como orientación. Mucho menos la inteligencia artificial. Se usó en pandemia por necesidad, pero no se justifica ahora. La entrevista psiquiátrica requiere el encuentro presencial, la relación personal, la empatía y los fenómenos de transferencia y contratransferencia que son terapéuticos en sí mismos. Recomiendo a quienes usan telepsiquiatría privada que acudan a la emergencia del hospital, donde la atención es gratuita y presencial.


¿Qué opina sobre la presencia de coaches en salud mental?

—Es intrusismo profesional. Un psicólogo clínico requiere 5 años de psicología, más 3 de especialización; un psiquiatra, 6 años de medicina, 1 de postgrado general y 3 de psiquiatría. Un coach suele formarse en solo 3 meses. No tienen la acreditación ni el rigor necesario.


Las prioridades de un sistema en crisis


¿Por qué la salud mental no se prioriza?

¿La sociedad venezolana le da la importancia que merece?


—La salud es biopsicosocial. En los últimos 25 años, las políticas nacionales han transformado el sistema hacia la salud colectiva, la prevención y la atención primaria (Barrio Adentro), con énfasis en la inclusión social.

Se crearon miles de consultorios populares, se incorporó la odontología pública, rehabilitación y medicina comunitaria. Esto representa un cambio de paradigma. Aunque existen limitaciones económicas por el bloqueo y las sanciones, el sistema priorizó la salud y la defensa en la crisis, como el cuerpo prioriza órganos vitales.


¿Cuáles trastornos mentales están aumentando?

—Los trastornos de ansiedad, influenciados por el modo de vida. También el vacío espiritual, el narcisismo, el egoísmo y la soledad. Las redes sociales simplifican el lenguaje y conta-minan el concepto de “semiósfera”, término desarrollado por el semiólogo y lingüista ruso Iuri Lotman para definir el espacio cultural, social y simbólico en el que los seres humanos vivimos e interactuamos. Sus propietarios -Elon Musk, Bill Gates- tienen un historial preocupante. Necesitamos controlarlas, no que nos controlen.

El camino a luz esta lleno de huecos y goteras en la techumbre. Fotografía de José Antonio Rosales.


Paredes fuertes, techos rotos


¿Cómo se financia el hospital? ¿Cuáles son las limitaciones de infraestructura?

—Somos financiados por el Estado a través de Insalud y el Ministerio del Poder Popular para la Salud. Las limitaciones principales son de impermeabilización, cuando llega el periodo de lluvias, común en todo el país.


Desmantelar el estigma desde las aulas


¿Cuáles son los proyectos futuros del posgrado?

—Potenciar la sinergia docencia-asistencia. El hospital se vuelve más universitario. Con la integración de residentes en clases, revistas, visitantes. Ampliar el Centro de Salud Mental (CESAME). Luchar contra el estigma, mediante el trabajo de campo, la integración con escuelas y otras disciplinas. Con enfoque en la desinstitucionalización sin cerrar el hospital.


Si pudieras cambiar una cosa en la política de salud pública…

Unificaría todos los sistemas públicos de salud (Ministerio, Seguro Social, Salud Militar, Alcaldías, Barrio Adentro) en un Sistema Único Público Nacional de Salud. 



Fotografía de Yuri Valecillo






Pedro Téllez (Valencia, Venezuela, 1966). Ensayista. Conferencista. Bibliófilo. Médico psiquiatra. Egresado de la Escuela de Medicina de la Universidad de Carabobo, donde también cursó las Maestrías de Historia de Venezuela y Literatura Venezolana.  Ha sido profesor de estética en la Escuela de Arte «Arturo Michelena», Coordinador del Postgrado de Salud Mental en el Hospital Psiquiátrico de Bárbula. Ha publicado los libros: Añadir comento (1977). Fichas y remates (1998), Tela de araña (1999), La última cena del ensayo (2005) y Un Naipe en el camino de El Dorado (2007), Elogio en cursiva del libro de bolsillo (2007), Valencia sulaco (2019).  . Ha sido redactor en las revistas Poesía y La tuna de oro y colaborador de la revista Zona Tórrida, publicaciones   adscritas al Departamento de Literatura de la Dirección de Cultura de la Universidad de Carabobo. Colaborador en publicaciones periódicas tales como Predios, Arte de leer, Mañongo y Tiempo Universitario. 


Rafael Simón Hurtado. " Al fondo la Basílica de Nuestra Señora de Chiquinquirá en Maracaibo. Estado Zulia


Rafael Simón Hurtado

Escritor y periodista venezolano. Licenciado en comunicación social egresado de la Universidad Católica Cecilio Acosta (Maracaibo, Zulia). Ha obtenido el Premio Municipal de Literatura Ciudad de Valencia (años 1990 y 1992), el Premio Nacional de Periodismo Científico (2008),  el Premio de Periodismo “Jesús Moreno” (Universidad de Carabobo, 2009) y el Premio Nacional de Literatura “Rafael María Baralt" (2016). Ha publicado el libro de cuentos Todo el tiempo en la memoria y las crónicas literarias “Leyendas a pie de imagen, croquis para una ciudad”. Fue editor-director de la revista cultural Laberinto de Papel y de las publicaciones de divulgación científica Saberes Compartidos y A Ciencia Cierta, todas de la Universidad de Carabobo. 


Enlaces relacionados:













































jueves, 29 de octubre de 2026

La UCAB es chavista: para ellos la ética política es diferente de la ética pura

 







Estimados Liponautas


Hoy solo zarandeamos un poco la memoria. 


Esperamos que disfruten de la entrada.


Atentamente


La Gerencia


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El importante e infeliz comunicado generado en la UCAB


Por Gustavo Coronel -abril 16, 2024


Debilita la lucha contra la dictadura


Cuando leí en La Gran Aldea (ver:  https://lagranaldea.com/2024/04/13/el-largo-brazo-de-los-analistas-y-el-lobby/) la reseña de una reunión en la Universidad Católica Andrés Bello dudé de su veracidad. No era fácil creer en un reunión en el seno de una universidad de prestigio y de decididas luchas por la democracia, cuyos objetivos fuesen los de tratar de impedir sanciones externas a la dictadura venezolana y promover la candidatura presidencial de Manuel Rosales. Aunque reconozco el pleno derecho que asiste a un grupo de compatriotas de reunirse para establecer una posición en torno a un asunto de interés nacional, me pareció extraña su orientación, pues los asistentes mencionados incluían a varios quienes hacen mucho énfasis en la unidad de la oposición mientras la reunión parecía estar dirigida a erosionar la candidatura de unidad de María Corina Machado y a pedirle a Estados Unidos que no reanudara las sanciones petroleras a Venezuela, oxigenando al régimen de Nicolás Maduro.


La existencia de un comunicado por parte de los asistentes a esta reunión y de más de 600 otros firmantes  en señal de acuerdo con lo allí discutido, despejó  todas las dudas que había tenido sobre su existencia.


¿Dónde se llevó a cabo y quienes asistieron?


La reunión se efectuó en una oficina de la Universidad Católica Andrés Bello, aparentemente convocada por el rector Arturo Peraza S.J. Dada la postura que prevaleció en esa reunión, en aparentemente clara discrepancia con la candidatura de María Corina Machado y para pedirle a Estados Unidos que no impusiera de nuevo  las sanciones petroleras a la dictadura de Nicolás Maduro, somos de la opinión que la sede elegida para la reunión fue infortunada, dado que solíamos asociar a la UCAB con un apoyo total a los resultados de la elección primaria de octubre de 2023, favorables a María Corina Machado. La nota de La Gran Aldea nos dice que en la reunión el rector Peraza promovió la candidatura de Manuel Rosales.




Los nombres de los asistentes mencionados en la nota de La Gran Aldea incluyen, cito textualmente: “Jesús, Alfredo Infante, muy activo en la convocatoria. Abrió el encuentro el propio Infante, luego hablaron Luis Vicente León, seguido por el profesor Michael Penfold y después el dirigente del partido Un Nuevo Tiempo, Stalin González. También asistieron personas vinculadas con Fedecámaras como Jorge Botti, Jorge Roig y Tiziana Polesel; miembros del partido Fuerza Vecinal como el alcalde de Chacao, Gustavo Duque, y David Uzcátegui. Por el Foro Cívico estuvo Mariela Ramírez; por Primero Justicia (PJ), Henrique Capriles, Tomás Guanipa, María Beatriz Martínez y el alcalde de Maracaibo, Rafael Ramírez; de otros espacios de la sociedad civil participaron la psicóloga Colette Capriles, quien ayudó en la organización de la reunión; la abogada Claudia Nikken, miembro de la delegación opositora de Barbados; el director de teatro Héctor Manrique; y un par de sacerdotes más vinculados al Centro Gumilla. Hubo intervenciones de distinto tenor. Una de las que más impactó fue la del rector Peraza, quien sostuvo que no entendía cómo la Plataforma Unitaria (PU) aún no apoya a Manuel Rosales. ‘¿Cómo es posible que sigan sin tomar una decisión? Lo que corresponde es apoyar a Rosales y después ver cómo se entienden con la señora’, sentenció. La señora es María Corina Machado”.



Si este párrafo es correcto, es indudable que allí se produjo un ataque fuerte en contra de la unidad de la oposición. Ese es el caso, entre otros, de Capriles, de León, del padre Peraza, de Roig, de Stalin González, de Botti. La nota agregaba, al final:


“Una fuente en Washington, relacionada con estos temas, explicó que petroleras y gasíferas internacionales, bonistas, figuras de la boliburguesía y parte del empresariado están impulsando y financiando la agenda antisanciones. Para ese fin, se indica, es clave que el candidato opositor participe y dé tinte de legitimidad a las próximas elecciones presidenciales”.


Hago notar: yo estoy en Washington, pero no soy la fuente mencionada.


La Universidad Católica Andrés Bello muestra serias contradicciones internas.


Parecen existir serias contradicciones en el seno de la UCAB, pues mientras el rector tiene una posición francamente melcochosa y complaciente con relación al régimen de Maduro, el director de su Centro de Análisis Político, Benigno Alarcón, sostiene una posición principista muy clara en sus análisis, como puede verse aquí: https://politikaucab.net/2024/04/08/hora-de-definir-posiciones-dentro-y-fuera-de-venezuela-con-maduro-o-con-la-democracia/, donde dice: “Se vienen desarrollando dos estrategias de lobbying paralelas, en las que participan actores internos y externos. Una aboga por que se eliminen las sanciones como mecanismo de presión, un cabildeo que ha perdido fuerza ante los acontecimientos de restricciones electorales y actos de represión y otra que considera que las sanciones siguen siendo una herramienta que genera impacto en determinados sectores del gobierno y que pudieran marcar la diferencia en momentos clave en estos meses electorales”.


Alarcón parece estar pensando en su propio rector cuando agrega: “La situación en Venezuela no admite medias tintas ni existen posiciones intermedias y acomodaticias y que reaccionarán acusándonos de maniqueísmo: es hora de definir posiciones tanto para los actores internacionales como para los actores internos: ¿Estamos con Maduro o estamos con la democracia?”.


El comunicado generado por los asistentes a la reunión de la UCAB


A  la versión dada por La Gran Aldea sobre lo acontecido y dicho durante la reunión, de tono favorable a Rosales y a la eliminación de las sanciones, agregamos el texto del comunicado, el cual está redactado con mucho cuidado, pero formula claramente un pedido de eliminación de las sanciones y carece de un claro apoyo a la candidatura unitaria de María Corina Machado o su designada.  El comunicado, firmado por 647 compatriotas,  dice:


“Atendiendo al hecho de que la mayoría manifiesta hoy el deseo de votar en la elección presidencial del 28 de julio de 2024, a pesar de las dificultades presentes, como vía para la transformación del conflicto y superación de la crisis, que mantiene a la mayoría de nuestra población en condiciones de vida inaceptables, diversos ciudadanos, ciudadanas y sectores de la  sociedad civil, de sectores empresariales, la academia y universidades, las iglesias y comunidades de fe y de organizaciones sociales, comprometidos con la libertad, la democracia y la necesidad de independencia e integridad de las instituciones del Estado valoramos como indispensable, tras un proceso de consultas y diálogo social, hacer públicas las siguientes consideraciones:


1)  Las ciudadanas y ciudadanos venezolanos estamos llamados a defender el derecho constitucional a establecer libremente nuestra voluntad política y procurarnos el desarrollo económico, social y cultural, como condición esencial para el ejercicio y disfrute de los derechos humanos, su promoción y fortalecimiento.  La garantía de estos derechos depende en esencia de la lucha cívica por el respeto y ejecución de procesos constitucionales y políticos que los hagan vigentes en la práctica.


2) El gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, como parte en el proceso de negociación México-Barbados, tiene la obligación de cumplir con lo acordado en materia de derechos políticos y garantías electorales con relación a la elección presidencial.  En especial, debe garantizar a los venezolanos y venezolanas que se encuentren en el país o en el exterior que puedan ejercer su derecho a elegir, para lo cual es necesario, entre otras acciones,  ampliar el lapso y las capacidades para el registro o actualización de datos de los electores; que los candidatos, candidatas y partidos puedan concluir el proceso de postulaciones a la elección sin más restricciones que las que establece la Constitución y las leyes; que se desplieguen las misiones calificadas de observación electoral, nacionales e internacionales; que el sistema electoral sea debida y oportunamente auditado, con la participación de todos los actores y en compañía de la observación electoral calificada; que los candidatos inscritos y la diversidad de actores políticos y sociales puedan llevar adelante, en seguridad, la campaña electoral; que desde el Estado se respete la normativa electoral.


3) La Plataforma Unitaria de Venezuela, también como parte en el proceso de negociación México-Barbados, junto a los demás factores democráticos que participaron en la primaria, tiene igualmente la obligación de honrar lo acordado en Barbados, a pesar del incumplimiento reiterado de la contraparte;  el legítimo derecho a exigir la plena garantía de los derechos civiles y políticos de todos, incluyendo el respeto al mandato del proceso primario del 22 de octubre de 2023; y asimismo la responsabilidad de conciliar, de manera urgente, un candidato o candidata presidencial que pueda efectivamente participar en la elección planteada y movilizar a su electorado.


4) El gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, la Plataforma Unitaria de Venezuela, la diversidad de actores políticos y sociales, así como todos los ciudadanos y ciudadanas estamos llamados a promover un discurso público y un clima político y social favorable al desarrollo de un proceso electoral pacífico y participativo, sin injerencias externas, con respeto a la ciudadanía, la autoridad electoral, los actores políticos, la Constitución y las leyes del país.


5) La comunidad internacional debe mantener su compromiso de coadyuvar a abrir oportunidades para la transformación del conflicto político, a través de la vía electoral y el diálogo, contribuyendo a construir incentivos para avanzar hacia una negociación integral y estructural que ofrezca garantías a todas las partes, para que el conflicto se administre en el marco del Estado de Derecho y, sobre todo, considerando a quienes más han sufrido por la prolongación del conflicto y sus consecuencias sociales y económicas. Las señales que debe enviar la comunidad internacional deben ir en la dirección de apoyar a Venezuela a reintegrarse a sus circuitos económicos y geográficos naturales, reinstitucionalizar las relaciones diplomáticas y destrabar el diálogo político y social con todos los sectores del país.


6) En ese sentido, es necesario que se preserve la ruta de flexibilización de participación de Venezuela en el mercado energético internacional y se evite que su reversión, en medio de la campaña presidencial, no sólo tenga impactos negativos en la calidad de vida de la población, sino que complique aún más las posibilidades de continuar las negociaciones que nos permitan las mejores condiciones competitivas para el próximo proceso electoral y el tránsito de más largo plazo hacia la reinstitucionalización y el reencuentro nacional con la edificación de un Acuerdo Integral de Convivencia Política y Social.


Los venezolanos y venezolanas tenemos derecho a la libre determinación, a transitar la ruta electoral, entendiendo que el voto es hoy la principal herramienta, pacífica y democrática, para expresar los deseos de transformación política, social y económica de las grandes mayorías y representa la oportunidad de mediar en la construcción de los mecanismos de resolución de la crisis. Esto requiere un compromiso de todos  con progresos sólidos, sustanciales e irreversibles que prioricen el respeto y la garantía de los derechos de todos, pues “no se trata solo de elegir gobernantes sino de democratizar la sociedad y de incorporar a todos los sectores de la población al progreso social”.


Caracas, 12 de abril de 2024


Siguen 647 firmas.


Comento de la siguiente manera:


Concuerdo plenamente con  el punto 1.  Sobre el punto 2 hago notar que allí se habla de respeto para los candidatos inscritos pero no se hace  referencia alguna de apoyo a los derechos de las candidatas María Corina Machado y Corina Yoris, negados por el régimen. Es en el punto 3 donde se le asigna a la Plataforma Unitaria el deber de defender la candidatura de la ganadora de las primarias de octubre, sin que los firmantes del comunicado expresen mucho entusiasmo propio. Concordamos con el punto 4. El punto 5 suena irreprochable, aunque podría interpretarse como un llamado a la coexistencia con el régimen, al hablar de ofrecer garantías a todas las partes mediante una negociación integral y estructural.


Considero el punto 6 inaceptable.


El punto 6 dice textualmente: “Es necesario que se preserve la ruta de flexibilización de participación de Venezuela en el mercado energético internacional y se evite que su reversión, en medio de la campaña presidencial, no sólo tenga impactos negativos en la calidad de vida de la población, sino que complique aún más las posibilidades de continuar las negociaciones que nos permitan las mejores condiciones competitivas para el próximo proceso electoral y el tránsito de más largo plazo hacia la reinstitucionalización y el reencuentro nacional con la edificación de un Acuerdo Integral de Convivencia Política y Social”.


Este es el punto donde, a pesar de la cautela en el uso del lenguaje, se le ve la cola al saurio. Aquí se pide la no reanudación de las sanciones petroleras a fin de poder continuar las negociaciones con el régimen y para no perjudicar las condiciones de vida de la población. Si esto es dicho con la mejor intención posible, creo necesario decir que los firmantes muestran una total ignorancia de la realidad política venezolana. Aquí se habla de no aplicar sanciones para incentivar al régimen a continuar negociaciones, ignorando que la cosa es al revés, que las sanciones serían la respuesta necesaria a la violación del diálogo por parte del régimen. ¿Hasta cuándo seguir dándole al régimen el beneficio de la duda, cuando han abusado de esta actitud una y otra vez? De igual manera, parece mentira que se siga pensando que las sanciones son la causa de las privaciones del pueblo venezolano, cuando es público y notorio que Tareck el Aissami y su pandilla se apropiaron de miles de millones de dólares de la nación ante las narices cómplices de buena parte del régimen y que los ingresos del régimen podrían satisfacer las necesidades básicas del pueblo si se administrasen honestamente. Nos preguntamos cuántos de los 647 firmantes del comunicado de la UCAB han reflexionado sobre esto antes de poner su firma para apuntalar el régimen forajido.


Lo dicho en este punto revela una ingenuidad rayana en la estupidez o, peor aún, una expresión de apoyo al régimen. Es debido a este punto que La Gran Aldea define al comunicado como el producto de un cabildeo de factores interesados en mantener al régimen libre de hacer sus barrabasadas, siempre y cuando fluya la actividad petrolera sin trabas. ¿Quiénes son ellos? La Gran Aldea menciona los siguientes: las empresas petroleras como Chevron y Pdvsa y sus mensajeros, los alacranes de la seudo-oposición, los empresarios prostituidos al régimen, así como algunos venezolanos que poseen bonos de Pdvsa y juegan a la protección de sus intereses (algunos de ellos miembros de la pandilla chavista/madurista).


Lo que estamos viendo en Venezuela es, con buenas o malas intenciones, la pérdida de la brújula moral, sin la cual una sociedad se va inevitablemente al foso. La necesidad de esa brújula moral no parece estar clara para algunos de los asistentes a la reunión de la UCAB.


Michael Penfold, uno de ellos, nos dice:


“Lo cierto es que el debate (venezolano), tal como está planteado, es inútil y solo va a profundizar frustraciones y ahondar en más divisiones y conflictos. La razón por lo cual eso está ocurriendo, es porque toda la discusión se ha dado en el plano cuasi moral (quiénes son los buenos y los malos). Esto impide enfrentarlo desde el plano de la ética política. (subrayados míos).


Nos preguntamos:


¿Es que hay una ética política diferente a la ética pura y simple?



https://www.elnacional.com/opinion/el-importante-e-infeliz-comunicado-generado-en-la-ucab/




miércoles, 28 de octubre de 2026

Manuel Terrín, escritor español y concursante profesional en el 2012: Ahora los premios son más pequeños, a veces no te pagan y no te dan los viáticos

 


El poeta cordobés Manuel Terrín Benavides muestra algunos de sus premios. EDP 


Estimados Liponautas

Hoy compartimos con ustedes esta vieja entrevista donde Manuel Terrín, concursante literario profesional se queja frente a los bajos montos de los premios en en año 2012. No estamos al tanto de la situación en este 2026 en España pero si de la situación que padecemos en Venezuela donde el salario mínimo es de 130 bolívares, frente al dólar que hoy 28 de octubre tiene un valor de 888,12 bolívares que viene a ser como el 14,64% de un dólar. Supuestamente cuando José Napoleón Oropeza recibió el Premio Nacional de Literatura de Venezuela correspondiente al lapso 2021- 2022 el monto otorgado fue el equivalente al valor de dos pensiones mensuales (es decir dos salarios mínimos) por dos años.


Quizá le pidanos ayuda a nuestro amigo By PacoMan para que nos aclare la situación con cursiva y económica de la España actual.

Esperamos que disfruten de la entrada.

Atentamente

La Gerencia.


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ENTREVISTA:


"Tengo más premios que obras"


Manuel Terrín ha ganado 1.769 certámenes de literatura.- El poeta lamenta que los recortes hayan afectado a su remuneración


Albacete - 10 ENE. 2012 - 02:49 VET

Esta entrevista forma parte del proyecto final de la asignatura de Digital de los alumnos de la 25ª promoción de la Escuela de Periodismo UAM / EL PAÍS 2011


Año, certamen, lugar, obra, premio. Por este orden y todo rigurosamente apuntado con una antigua máquina de escribir, Manuel Terrín Benavides (Montoro, Córdoba, 1931) toma nota de los certámenes literarios que ha ganado. Asegura que son 1.769 hasta hoy, aunque en el momento en que se publique este artículo puede que sean más.


El propio Terrín dice que un periódico de Los Ángeles le definió como el escritor que más premios literarios ha ganado en el mundo. "No me interesa aparecer en el Guinness de los Récords al lado del que más chorizo come", contesta el poeta, de 80 años, sentado entre medallas, placas y estatuas en el salón de su piso de Albacete.


Llegó a esta ciudad de joven para trabajar de técnico en el Ejército del Aire. A los 20 años no pensaba en la poesía ni mucho menos, por eso estudió electrónica aeronáutica. Terrín descubrió su segundo amor más tarde. Con 32 años acabó el Bachillerato de letras, pero tuvo que pasar otra década antes de que empezara a participar en certámenes. Corría el año 1969. Fue un amigo el que le animó a concursar y, cuando recibió su primer premio, el poeta no daba crédito a lo ocurrido.


El autor no dispone de ordenador y para estar al tanto de las convocatorias de los concursos confía en un grupo de amigos

El 2008 fue su año récord: ganó 81 premios


En las paredes del pasillo y del salón de su casa se alternan cuadros bucólicos y diplomas, mientras los muebles cobijan fotos de familia, pequeñas columnas y otros premios en forma de pantera, caballo o ciervo. Un Quijote dorado luce encima de una mesilla de cristal y una placa conmemorativa evita que los libros de una estantería pierdan el equilibrio. En realidad, la mayoría de sus trofeos yace en el archivo municipal de su ciudad natal, donde hasta le han dedicado una calle. "Ya no cabían todos esos premios en casa... Necesitábamos espacio", se excusa la musa inspiradora, su mujer. Joaquina se sienta en otro sofá, con la televisión de fondo, pero no se pierde ni una palabra de su esposo. Se limita a asentir con la cabeza, sin esconder el profundo orgullo que se filtra por sus ojos.


Caballero de otro tiempo


Pese a su abrigo negro y la expresión seria en las fotos, Terrín es un caballero al que le encanta hablar tanto de literatura como de cocina manchega. Con tono tranquilo discurre de las obras de Manrique a Machado, algunos de sus autores favoritos, y confiesa que ninguno de sus dos hijos se dedica a la escritura. Mientras habla, suena el teléfono. Le llaman desde la Universidad de Málaga para anunciarle la transferencia del último premio ganado apenas un día antes. "Hoy invito yo", afirma con una sonrisa de oreja a oreja. Terrín no va a recogerlos todos. Para hacerlo, tendría que desplazarse de un lado a otro del país -y en alguna ocasión, incluso en el extranjero- casi cada semana.


Cuando se le pregunta por la cantidad de dinero que gana anualmente con su arte, el poeta y escritor minimiza. "Claro, no son premios importantes como el Planeta... si le quitas los impuestos [aunque muchos premios estén exentos de retenciones, para la mayoría de las remuneraciones suelen rondar el 19%), los gastos de desplazamiento para las ceremonias de entrega... se trata apenas de una ayuda para la economía familiar". Para demostrarlo, desaparece unos segundos detrás del umbral de la puerta y vuelve con unas hojas amarillentas entre las manos. Es ahí donde apunta en una tabla el resumen de su éxito desde 1971. Durante los primeros años se mantuvo en una modesta media de 12-14 certámenes ganados, pero la década de los ochenta marcó el cambio. Al prejubilarse con 55 años, el poeta pudo dedicarse enteramente a la escritura, y eso se refleja de manera muy clara en las estadísticas. Entre las líneas de la tabla trazada a mano, el total de premios recibidos empieza a superar los 50, hasta llegar a 81 en el año récord, 2008.


Las ganancias también fluctúan. El año pasado acumuló unos 28.000 euros brutos. Sin embargo, los recortes han llegado también a los certámenes de literatura y el escritor afirma que no es posible vivir de eso. "Los premios son mucho más reducidos y a veces incluso no pagan", denuncia, pero declina especificar quien. "Además, ya no costean el viaje y las ceremonias de entrega son mucho más austeras".


Profesión: concursante


¿Dónde encuentra el tiempo para escribir tanto? Terrín admite que siempre ha tenido facilidad con los versos, pero todos los días intenta sentarse, aunque sea un rato, delante de su máquina de escribir ("una pieza de museo", como la define). "No me pongo una plumita en el cuello, ni madrugo para trabajar", destaca. Lo que más le gusta componer son los sonetos sobre su tierra natal y "las cosas de la vida", pero a veces incluso se atreve con relatos. Eso sí, siempre textos breves. "Intenté escribir una novela, pero me aburría como una ostra... Al fin y al cabo, entre componer poemas, buscar los concursos, preparar la documentación, las fotocopias, ir a correos para enviar la inscripción... es como un trabajo de oficina", bromea, pero admite que tiene "más premios que obras". Si un texto no sale ganador de una competición, Terrín suele enviarlo a otros concursos. A veces esta estrategia le ha causado problemas. "En alguna ocasión me han acusado de autoplagio. El jurado puede fallar con retraso y ha ocurrido que he enviado un poema a un certamen sin saber que ya había ganado otro con el mismo texto", explica.


El autor cuenta con 24 libros de poesía y seis de prosa publicados. Sin embargo, dice que no tiene ni idea de cuántas copias se han vendido. Y la emoción de ganar un nuevo concurso tras haber triunfado en más de 1.000 certámenes ("¡1.769!", corrige) ya no es la misma que al principio, aunque siempre es "una gran alegría". En ocasiones, incluso ha repetido victorias.


Terrín no tiene ni ordenador y para estar al tanto de las convocatorias de los concursos confía en un grupo de amigos aficionados a la literatura. Cada sábado desde hace más de 25 años los 15 miembros de la asociación cultural Alcandora se reúnen en Albacete para intercambiar opiniones y noticias de competiciones, a pesar de no contar con subvenciones públicas para organizar actividades relacionadas con la escritura.


No todo es tan fácil como ganar premios en la vida del poeta cordobés. La Asociación Damnificados por Terrín (ADT), un grupo de escritores anónimos que se dedica a criticarle en foros literarios en Internet, se encarga de complicarlo. Denuncian supuestas irregularidades en los fallos de los jurados e incluso le desean la muerte para poder obtener algún que otro premio. A los que le acusan de ser cazapremios el escritor contesta orgulloso: "Sí, lo soy. ¿Y qué hay de malo?".



Los concursantes compulsivos



A Ana C. Gómez, redactora de contenidos de la web Premios Literarios, no le gusta nada la palabra cazapremios. "Existen escritores que participan de forma habitual en concursos literarios, a veces de forma profesional, como único medio de vida, al igual que concursan con sus obras los arquitectos o los diseñadores y nadie les llama así", sostiene. Vivir del certamen, asegura, es posible: "Conozco a más gente que a partir de una determinada edad -de jóvenes es más raro- vive exclusivamente de los premios, y que además lo hace de forma siempre limpia".


Para ella, solo pueden definirse cazapremios los que recurren a la trampa. "Hay autores que participan con obras ya premiadas en otros concursos o prácticamente iguales -algo que las bases normalmente prohiben- a las que simplemente les cambian un par de versos o escriben con distintas palabras una idea de otro, etc", explica. De todas formas, es cada vez más fácil descubrir el plagio, gracias a Internet.


Las nuevas tecnologías han facilitado mucho la vida de los concursantes. "Enterarse de las bases no es hoy día difícil, gracias a Internet", afirma Gómez. "Y luego es cuestión de llevar un cuadro claro donde apuntar cada premio, la obra enviada, con qué seudónimo, fecha de fin de plazo, fecha de fallo y algunos detalles más, como quién ha ganado cada año para así ver qué tipo de cosas se premian en un concurso determinado y adaptarse a ellas. Sobre esta tabla van tachando, coloreando y eliminando cada cual a su manera".


La redactora conoce muy bien el nombre de Manuel Terrín: "Escribe bien, según los entendidos. Poco arriesgado o innovador, pero bien". Sería imposible no hacerlo, puesto que el poeta cordobés a menudo se convierte en protagonista de las discusiones del foro de la página web, casi siempre como diana de criticas.


En otro foro literario el escritor Luís Vea García comenta: "Yo he sido uno de los que le he sufrido. Y lo digo con la sonrisa en los labios porque en muchas ocasiones en las que he quedado segundo o tercero, él ha sido el vencedor. Aunque también he tenido el gusto de ganar y luego ver cómo su nombre era pronunciado como uno de los participantes, lo cual ha añadido mérito a mi premio".


Vea llegó a ganar un centenar de premios entre 1999 y 2003. Más que vivir del certamen, cree que se puede "sobrevivir" de ello, aunque no sea fácil. "Dejé de presentarme en concursos cuando cuando me di cuenta de que el premio ya no era un medio para darme a conocer, sino se había convertido en el fin de mi escritura", admite el autor.



https://elpais.com/cultura/2012/01/10/actualidad/1326150003_850215.html



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