domingo, 10 de mayo de 2026

Carmen Seijas, necesita nuestro apoyo para iniciar el tratamiento de radioterapia.

 




Mi mamá Cármen Seijas, una venezolana, madre, abuela y gran profesional, fue diagnosticada de una metástasis en la región craneal, derivada de un cáncer originario de mama.

El tratamiento indicado es un ciclo de 15 sesiones de radioterapia 3D, para controlar el avance de la enfermedad, aliviar síntomas y mejorar su calidad de vida. 

El dinero recaudado será destinado a del tratamiento, exámenes y asistencia.

META 5000 DÓLARES

Transferencia a pagomovil: Banco Nacional de Crédito

Samuel González Seijas C. I. 10542934. 

Teléfono: 0412-9285995.

Cuenta 01090050252350541631. 

Email: samuelson008@gmail.com

Paypal: sernad.edpay@gmail.com 


Cualquier aporte suma. Si no puedes en estos momentos difúndelo por tus redes. ¡Gracias de corazón!


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lunes, 4 de mayo de 2026

Walt Whitman, un poeta parido por un periódico

 


Imagen tomada de aquí



LA ESFERA DE PAPEL Periodismo


Walt Whitman, el poeta que nació en la redacción de un periódico



Quien aún diga con cinismo que el periódico sólo sirve para envolver bocadillos, debe saber que a veces la prensa pare poetas. A Estados Unidos, por ejemplo, le dio a Walt Whitman, a quien Harold Bloom describió como el Shakespeare estadounidense, un bardo que, antes que versos, escribió noticias, crónicas y editoriales. "Estuvo en el negocio de los periódicos durante 20 años antes de publicar Hojas de hierba: esos años de escritura, esos miles de artículos incluyen elementos que prefiguran su sensibilidad y su estilo", opina Jason Stacy, de la Universidad Edwardsville de Illinois.


En 2019 Walt Whitman cumpliría 200 años y aún se desconoce el alcance de su obra periodística. Los libros de Herbert Bergman, Journalism I, II y III y el Archivo Whitman, que mantiene la Universidad Nebraska-Lincoln, son las únicas fuentes que siguen indagando en la faceta de la obra whitmaniana que menos atención ha recibido. El archivo, por ejemplo, cuenta con voluntarios que determinan, despacio y sin dinero, cuántos de los cientos de artículos que parecen de Whitman pero no van firmados son del autor de ¡Oh capitán, mi capitán!


Whitman fue mensajero en un despacho de abogados y tipógrafo antes de ser periodista, oficio en el que debutó con 20 años cuando era profesor en una escuela rural de Long Island. Lo hizo con la serie Papeles vespertinos del escritorio de un maestro de escuela, que publicó en el Hempstead Inquirer, el Long-Island Democrat y el Long-Island Farmer. En ellos dejó su primer legado: los whitmanismos, palabras inventadas o a las que dio nuevo uso, como to loafe (holgazanear), y que usó toda su vida y en todos los géneros: relatos, versos y cartas, como se puede ver en las que intercambió con su pareja, Peter Doyle.

Walt Whitman en 1848

También adelanta en esos textos los temas de sus libros: mejora de servicios públicos; abolición de la pena de muerte y la esclavitud, mejores salarios para las costureras o defensa de la higiene personal. En ¿Cómo terminaremos la guerra con México?, del 10 de diciembre de 1848, debate sobre si Texas será un estado esclavo o libre al final de la contienda, asunto en el que ahondará en la primera edición de Hojas de hierba. Es sólo una prueba de que no coge los temas del diario arrastrado por el calor del momento: los escoge y los extiende, y de ese modo, se convierte en un periodista por encima del acontecimiento.

Walt Whitman y Peter Doyle en Washintong DC en 1865


UN PERIODISTA POR ENCIMA DEL ACONTECIMIENTO


En la redacción, Whitman también entrenó el estilo. "¡Qué escandaloso fue el sol cuando se puso anoche! Lo observamos desde el ferry de Fulton colgando como una gran bola sobre los techos de Gomorra, al otro lado del río", escribe en una crónica sobre el barco que unía Manhattan con Brooklyn. Es 1846 y es periodista, pero en la segunda edición de Hojas de hierba (1856) incluye Crossing the Brooklyn Ferry, poema donde aparecen el mismo bajel y el mismo sol: también la misma cadencia de sus columnas que como sus versos contienen ritmo sin que haya rima.


Del periodismo a la poesía también se llevó su yo. En la serie Brooklyniana (1861-1862) publicada en el Brooklyn Standard, así como en los reportajes sobre la Guerra de Secesión del Brooklyn Daily Eagle o el New York Times informa en primera persona sobre hechos que luego abordará, sin límite de páginas ni adjetivos, en Redobles de tambor. Claro que entre la noticia y el verso, y entre la columna y el ensayo, hay diferencias y no es lo mismo el yo literario que la mirada periodística, pero en esos reportajes se puede ver al poeta cuajando personalidad, ideas y narrador.

Ezra Greenspan


Whitman vive en la edad de oro del periodismo, tiempo en el que un papel más barato, mejores rotativas y la aparición de las primeras agencias de noticias afianzan a la prensa como puntal de la democracia. Él lo sabe y por eso sigue a rajatabla la máxima del redactor: escribir para que le entienda la mayoría. Ezra Greenspan, autor de Walt Whitman y el lector americano, cree que el narrador que emplea en sus libros bebe de esa idea, por eso el suyo no es un yo a secas sino un yo-tú que invita a dialogar. Para Greenspan, esa relación es aún más estrecha "en Hojas de hierba, donde sus lectores alcanzaron un grado extraordinario de identidad e intimidad con él" y uno de los motivos que explican el impacto que aún sigue produciendo su lectura.

Stephen CraneImagen tomada de aquí.


Esa conexión se aprecia en las crónicas de Nueva York, ciudad que observó con un ojo crítico pero esperanzado, distinto al de su colega Stephen Crane, a quien se puso como modelo a los redactores de la primera mitad del siglo XX. Se instauró así un tipo de cronista más descreído, en el que se miró Hemingway, y quizás la elección de ese espejo contribuyó a que la obra periodística de Whitman quedara arrinconada. Pero la posteridad le tenía otro honor reservado: ser el padre de la poesía estadounidense y el verso libre, un título menos perecedero que el papel de periódico.




https://www.elmundo.es/cultura/laesferadepapel/2018/11/27/5bf839b222601dfd288b4647.html



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domingo, 3 de mayo de 2026

Reynaldo Pérez Só EN TERCERA PERSONA

 

 



EN TERCERA PERSONA


En realidad fue en Tocuyito donde el poeta nace, no en otra parte. Si una vez hubo otro sitio, sería Caracas, 1945. Vivió en Guanare, Acarigua, Maracaibo, Antímano. En Tocuyito escribe sus primeros versos. Desde allí se traslada un tiempo a Maracay (1966), donde reside, para estudiar Ingeniería Agrónoma, luego a París (1967-1969).


De izquierda a derecha aparecen J.M. Villarroel París, Eugenio Montejo, Reynaldo Pérez Só, Alejandro Oliveros y Teófilo Tortolero


Publica por primera vez sus poemas, en Zona Franca, y más tarde en El Nacional. En 1971 publica en Monte Ávila Para morirnos de otro sueño.



Este mismo año funda con Alejandro Oliveros y otros poetas valencianos, la revista Poesía que más tarde estará a su cargo por más de cien números. Imparte Talleres de Lectura de poesía en 1975, en la Universidad de Carabobo, hasta el 2000. Tanmatra, 1972; Nuevos Poemas, 1975; 25 Poemas, 1982. Se gradúa de Licenciado de Educación en la Universidad de Carabobo, igualmente en Medicina. En la Universidad Federal de Río de Janeiro, hace postgrado en Literatura Brasilera.


Revista Poesía Nº 121. Dedicada a la poesía en judeoespañol


Mientras estudia Medicina, en Bárbula, funda la editorial Amazonia y la revista La Tuna de Oro. Para 1986 aparece Matadero y crea Ediciones Poesía. Otros libros, Reclamo, 1992; Px, 1996 y Solonbra, 1998. Desde entonces no publicará ningún libro, salvo una Antología aparecida en Monte Ávila en 2003. Ha escrito cuentos, no recogidos en libro, monólogos y otros intentos literarios. Para el año 2000 se residencia por algunos años en Canarias, especialmente en Tenerife donde ejerce Medicina del mar. Para el 2007 vuelve a Tocuyito no como poeta, sino como médico. Será el poeta homenajeado en la octava edición del Festival Mundial de Poesía de Venezuela, 2011.



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Reynaldo Pérez Só. Caracas, 1945 – Valencia, 2023. Poeta, ensayista, traductor, editor, profesor y médico. Se desempeñó como Jefe del Departamento de Literatura de la Dirección de Cultura de la Universidad de Carabobo. Fue co-fundador de la revista Poesía, la cual dirigió durante varios años. Entre sus libros de poesía destacan: Para morirnos de otro sueño (1971); Tanmatra (1972); Nuevos poemas (1975); 25 Poemas (1982); Matadero (1986); Reclamo (1992); Px (1996); Solonbra (1998) y Rosae rosarum (2011). Su vida y su trayectoria literaria fueron reconocidas por el Festival Mundial de Poesía de Venezuela y el Encuentro Internacional POESIA Universidad de Carabobo. Pérez Só es Premio Nacional de Literatura (2019 – 2020).


Tomado de la Revista Poesía.




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El Autorretrato de Reynaldo Pérez Só y su tardío homenaje



Reynaldo Pérez Só: la poesía no es más que un instante de oración, muy íntimo sin ninguna utilidad meramente física, un dar sin peso materializado



Recital Poético en Homenaje al poeta valenciano Reynaldo Pérez Só, en la Casa Steinworth de San Cristóbal, el 11 de agosto 2023



“PX”, DE REYNALDO PÉREZ SÓ: LECTURA DE LA AGONÍA



Pedimos una pequeña ayuda para nuestro amigo el poeta Reynaldo Perez So, Premio Nacional de Literatura 2021.



ADHELY RIVERO EN SOL DE SED



Los 53 años de la Revista Poesía: Cauce y camino de los ríos encontrados



Fáver Páez: "Te concibo intraducible y desnuda como un poema de Reynaldo Pérez So..."

Tres poemas