miércoles, 11 de febrero de 2026

Oswaldo Trejo a Alberto Jiménez Ure: Mis obras, una vez que salen de las imprentas, evito leerlas. Hacerlo es narcisismo









Estimados liponautas


Hoy compartimos con ustedes esta entrevista que conseguimos hurgando en la web de Oswaldo Trejo, un escritor que posee poco material en la red. Ahora podrán leerla directamente sin descar ningún pdf. En la medida de nuestras posibilidades compartiremos más material de Trejo en este blog, incluyendo alguna  entrevista inédita de este escritor en la red de redes.


Esperamos que disfruten de la entrada.


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ENTREVISTA CON EL ESCRITOR OSWALDO TREJO 


«Soy incapaz de entregar volúmenes de 500 páginas, cada uno sobre lo Humano y Divino»


Por Alberto JIMÉNEZ URE

(En El Universal, Caracas, el 26-02-1989)





Aun cuando Oswaldo Trejo insinuó, durante nuestra conversación, que ya en También los hombres son ciudades (novela, 1962) su escritura delataba su futuro experimentalismo, hoy explícito en Texto de un texto con teresas (novela, 1975), atrevo sostener que pasó –sin previo anuncio- de un territorio signado por la linealidad o formulación clásica al goce ilimitado de la impenetrabilidad. Digo [im] penetrabilidad para querellarme con quienes sólo reconocen la literatura reglamentaria, convencional. Oportunamente, Barthes, Paz, Wilson y otros críticos notables defendieron la libertad o desparpajo de los hacedores frente a lectores anónimos o espectadores de esa ceremonia privada y sagrada llamada creación.

Quien [como Trejo] auténticamente escribe libre de bogas, exigencias empresariales-grupales culmina en un triunfo solitario: lograr mantener la necesaria separación entre autor y lectores.

Todo cuanto expuse amenaza con ofuscarme mientras esperaba, impaciente, platicar con mi amigo. Había llegado a Mérida para recibir una «distinción» por parte del «Vicerrector Académico» de la Universidad de Los Andes. Junto al abogado-escritor José Esteban Mantilla M. y Jesús Serra Pérez, gran poeta, crítico y Director del Instituto de Investigaciones Literarias Gonzalo Picón Febres, recibí al «Premio Nacional de Literatura» [1988] y autor de Escuchando al Idiota.

Lo acompañamos al hotel. Luego de los fastidiosos y obligatorios registros de identificación, fuimos con él hacia la Televisora Andina de Mérida [TAM] Francisco Rivera, Elvira Macht de Vera y yo. Los mencionados y respetables ensayistas venezolanos fueron invitados por la ULA para disertar sobre el trabajo intelectual del homenajeado. 

-¿Cuánto tiempo tenías sin venir a Mérida? –lo interrogué más tarde, en un apartado cafetín.

-7 años –rápido, me respondió.

-¿Cómo te sientes aquí?

-Bueno, Alberto, siempre que vengo a Mérida me sorprende encontrarla en ese proceso de crecimiento que inició luego de mi partida  [a comienzos del Año 1940] Mi ausencia ha sido larga, pero, he permanecido atento a lo que sucede en el Estado Mérida: mediante las informaciones periodísticas y comentarios que recibo de familiares o amigos […] Me hubiera gustado vivir largo tiempo aquí, tal vez sea todavía posible.

-El año pasado, Oswaldo, vino Juan Liscano a Mérida y me comunicó su deseo de quedarse en nuestra ciudad durante largos períodos. Las montañas cautivan a todos los hacedores. ¿Por qué no aprovechas y retomas tu tierra natal por residencia?

-Tendría que esperar concluir una serie de compromisos que me obligan permanecer en Caracas […] También necesito terminar algunos trabajos literarios, antes de acometer mi probable reinserción a Mérida. Empezaría por crearme un mundo de relaciones para el nuevo acostumbramiento: me agradaría empezar con breves y frecuentes viajes.

-Hablemos del homenaje institucional que la Universidad de Los Andes, merecidamente, te ha preparado […]

-Mira, Alberto: jamás pasó por mi mente que pudiera ser honrado con el «Premio Nacional de Literatura», ello por cuanto nunca, en mi carrera literaria, he participado en concursos. No espero premios o recompensas. Cuando me informaron sobre el asunto, fui el primer sorprendido. Mucho menos imaginé que una muy prestigiosa institución como la Universidad de Los Andes, tan antigua, que hizo Mérida la ciudad de los doctores y letrados, me invitase para agasajarme.  Ella comparte conmigo el premio que es de mi Estado. Me conmueve, verdaderamente. Estoy agradecido.

Imagen tomada de aquí


Hicimos una pausa para refrigerios. José Esteban, el abogado antes mencionado, observaba, con mucha curiosidad, a Trejo. Sospeché que intentaba formularle alguna pregunta. Pero, se mantuvo inexplicablemente en silencio y el novelista miraba a los transeúntes.

-A propósito de tu obra, Oswaldo, advierto tu cambio [casi abrupto] de estilo –discerní para romper el mutismo-. De narrador clásico, lineal, proclive contar anécdotas, palpable en También los hombres son ciudades, culminas en lo que ciertos críticos califican «textualismo» o «escritura experimental». Acaso, ¿te cansaste de los lectores comunes para cautivar, mediante desenfados, algo inimaginable y recóndito?

-Comenzaré por aclararte lo referente al cansancio que le pueda producir a un escritor tener lectores comunes o no –frunció su entrecejo-. En mi extenso ejercicio escritural, de casi 40 años, jamás me planteé fórmulas para vincularme con lectores. Si era o no conveniente tenerlos, pocos o muchos. Redacto sin preocuparme por el destino de mi trabajo. Creo en aquella frase, tal vez muy egoísta: «Primero yo, después yo y siempre yo». En mi opinión, lo importante es el enfrentamiento con el acto de escribir: no se le puede pedir ayuda a supuestos lectores. Una vez que concluyo un texto, cuya justificación está en el hecho mismo de haberlo realizado, no contabilizo un «debe» y «haber» sobre lectores a quienes les haya interesado.

-Al respecto, Oswaldo, quiero decirte algo  […]

-De acuerdo, pero, necesito responder, con mayor amplitud, tu pregunta relacionada con la escritura directa, lineal, de anécdota abierta o cerrada, que aludes. Entre mis obras, También los hombres son ciudades es la que tiene, efectivamente, más lectores. La mayoría me habla de esa novela y del cuento Aspacia tenía nombre de corneta, mientras desconoce y le cansa Texto de un texto con teresas y otros afines que he publicado. El primero que escribí fue Escuchando al Idiota, que aparece en mi libro de cuentos titulado Los cuatro pies (1948) Diría que fue la levadura de todos mis relatos hasta la actualidad. También los hombres son ciudades fue un paréntesis para sacarme visiones de infante. 

-En los últimos tiempos, Trejo, la mayoría de los prosistas venezolanos ha claudicado ante las exigencias de las editoriales que evitan riesgos. Sólo publican cuanto pueden vender fácilmente. Los libros de relatos, novelas y ensayos de naturaleza histórica que deben ser poco profundos: en exceso periodísticos, cuyos temas seduzcan. ¿Qué opinas?

-Nunca he experimentado una situación como esa, Alberto, que rechazaría. Hasta el momento, ninguna editorial me ha solicitado un libro: ni extenso o breve, lo cual se debe a que tienen la certeza que no podría satisfacerlos con una obra para el consumo masivo. Eso me alegra. No estoy apto para desarrollar temáticas preestablecidas, con grandes ficheros a mano. Soy incapaz de entregar volúmenes de 500 páginas, cada uno sobre lo Humano y Divino […]

«Escribo a causa de esa imposibilidad –expuso para terminar la entrevista-. No de corrido, sino deletreando. Así igual leo los textos de colegas. Mis obras, una vez que salen de las imprentas, evito leerlas. Hacerlo es narcisismo» 





https://www.researchgate.net/publication/330292971_ENTREVISTA_CON_EL_ESCRITOR_OSWALDO_TREJO_EL_UNIVERSAL_CARACAS_1989



Enlaces relacionados:


Oswaldo Trejo en el Salón de relegados (XI)





lunes, 9 de febrero de 2026

Eugenio Montejo y Guillermo Arriaga: Y la Tierra giró para acercarlos

 



Estimados Liponautas


Hoy le hacemos llegar el relato de como  Guillermo Arriaga, llegó a conocer al poeta venezolano Eugenio Montejo  (Caracas, 19 de octubre de 1938 - Valencia, 5 de junio de 2008) y de como obtuvo la autorización por parte del poeta pata incluir unos versos suyo en el guión de la película 21 gramos. Todo un relato muy campbeliano de viaje, de búsqueda y conformación del heroe. Ciertamente no sabemos que tanto de verdad y que tanto de reconformación de la realidad o de la memoria tiene la narración. Pero no podemos negar que el cuento tiene su encanto, más aún con el sabor nacionalista de tener como protagonista a un poeta local y que llegamos a conocer y a coincidir en algunas de las colas oficinescas de la Universidad de Carabobo. Montejo sabía de las taras propias del submundo universitario. Recuerden de como en este blog compartimos con ustedes una carta de Montejo dirigida al Director de Cultura de la Universidad de Carabobo del año 1974 en la entrada: Quisiera pedirte que gestionaras mi aumento, aquí en Lóndres estoy muy apretado. Una carta de Eugenio Montejo a Felipe Herrera Vial..

21 GRAMOS 2003 trailer subtitulado       


Arriaga dice que el uso del fragmento del poema de Montejo en la película 21 gramos le sirvió de impulso al escritor venezolano y lo hizo más conocido. Nosotros creemos que eso sucedió fuera de Venezuela. En nuestro país recordamos que cuando vimos la película junto con unos amigos, que eran empleados de la Universidad de Carabobo, la mención a un poeta venezolano les pareció curiosa y cuando les participamos que el poeta era Montejo no les provocó ninguna reacción porque no lo conocían. Venezuela es el país donde los escritores son conocidos solo si son políticos, funcionarios de cierto peso , escriben telenovelas o salen en televisión. Lo usual es que los escritores solo sean  famosos entre escritores y unos cuantos lectores. Nosotros somos creyentes de que en Venezuela hay dos formas de  medir la popularidad o fama  los poetas: la primera con disgusto y la segunda con gusto. Con disgusto es cuando te meten en el canon y los estudiantes deben padecer la lectura de algún autor y con gusto  cuando algún poema o fragmento se hace parte de la vida diaria como por ejemplo cuando un grafitero escribe con aerosol sobre una pared un verso de algún poeta o cuando recitan el poema de algún escritor en todas las radios por lo menos una vez al año como sucede con Las Uvas del Tiempo de Andrés Eloy Blanco todos los 31 de diciembre. Aunque es bastante curiosa la cantidad de visitas, unas 13.459 desde el año 2007, en el video del poema "En otro cuerpo" una grabación de su participación en el renombrado y muy cuestionado Festival de Poesía de Medellín. Comparenla con las 1334 Visualizaciones del poema "Terredad" que fue subido en 2021.

Conocen la expresión: "Un secreto a voces" para hablar de algo que todo el mundo conoce pero que nadie publicita o comenta, el equivalente en el mundillo literario de Venezuela sería "Un secreto mudo" porque los escritores solo son famosos dentro del gremio, un caso extremo de endogamia literaria. Exceptuando los casos que mencionamos hace unos momentos.

Y la Tierra giró para machacarnos

Imagen tomada de aquí


Un caso curioso dentro del vademecum cultural popular venezolano es el del poco aprecio por Sean Penn, como persona. Usualmente la mayoría de la gente solo lo recuerda porque usaba como pera de boxeo a Madonna. Así que no estamos seguros de como recibiría el público venezolano que Sean Penn, ese que machacaba a Madonna, recitara los versos de Montejo.

Esperamos que disfruten de la entrada


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La Gerencia



En otro cuerpo (Eugenio Montejo, Venezuela)

13.459 Visualizaciones desde el 9 may 2007 hasta el 8 feb de 2026

https://m.youtube.com/watch?v=IJb8mTxoTW0





Eugenio Montejo; Terredad
1334 Visualizaciones desde el 10 abr 2021 hasta el 9 feb de 2026


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Por qué elegí el poema de Eugenio Montejo en «21 Gramos» y cómo sucedió?, por Guillermo Arriaga


JULIO 27, 2021


Por: Guillermo Arriaga



Contaré aquí por qué elegí el poema de Eugenio Montejo en «21 Gramos» y cómo sucedió. Alguna vez, en casa de Jaime Aljure, mi editor, le dije que no encontraba poetas poderosos. Sacó un libro de Montejo y me leyó en voz alta un par de poemas.


Quedé prendado de la elegancia y la fuerza de Montejo. En una visita a Caracas, pedí su número de teléfono y después de varios días de dudarlo y como vil fan, me atreví a llamarlo. Apenas me escuchaba y me pidió volver a marcarle.


Al contestarme le dije que era un novelista mexicano y que deseaba conocerlo. Me citó, para mi horror, a las siete de la mañana en domingo en un café céntrico. Tenía una cena y dormiría tarde, pero se trataba de Montejo y no pensé cancelar.


Nos encontramos. Los únicos en el café a esas horas. Eugenio Montejo vestía impecable. Traje y corbata. Se aprestaba a un largo viaje. Se portó generoso y amable. Intercambiamos libros y nos despedimos.


En repetidos viajes a Caracas, pregunté en varias librerías por sus libros. No los habían reeditado. Una tristeza. Para mí el mayor poeta vivo y no era conocido en su tierra. En cuanta entrevista me hacían allá, no desaproveché para promover su obra.


Cuando escribí «21 Gramos» decidí hacerle un homenaje a su inmenso poema «La tierra giró para acercarnos». Lo incluí y se decidió producir la película. Le mandé un mail para contarle y respondió con un escueto mensaje de agradecimiento y de alegría por ello.


Cuando los abogados del estudio vieron que había incluido un poema, me informaron que era necesario un documento por escrito y notariado donde Montejo. Le escribí a Eugenio pidiéndoselo. No respondió. Desesperado intenté llamarle. Nada. Le mandé docenas de mail. Nada.


Los abogados americanos me advirtieron: «si no hay autorización por escrito, el poema no va». Le mandé más correos a Montejo implorando por el documento. Nada. «No va», insistieron los abogados. Pregunté qué podía hacerse.


La única alternativa era que yo entregara un documento notariado donde me hiciera responsable financiera y legalmente por cualquier demanda que el autor ejerciera contra el estudio. Lo entregué. No deseaba que el poema se excluyera de la película.


La película se exhibió en varios países y el nombre de Montejo empezó a ser conocido. Se reimprimieron sus libros en Venezuela con grandes tirajes, y el público venezolano se paraba a aplaudir en los cines cuando Sean Penn recitaba su poema.


Me sentí feliz del éxito del poema pero aún pendía sobre mí una posible demanda por incluirlo, hasta que una noche recibí una llamada. Era Montejo. Se disculpaba por no haber contestado los correos. Él pensaba que se trataba de un cortometraje estudiantil y que exagerábamos al pedirle un documento notariado. Que nunca pensó que Sean Penn fuera quien hiciese mención a su poema. Nos hicimos amigos. Juntos viajamos a Valencia, su ciudad, a presentar «Los elefantes nunca olvidan», cortometraje dirigido por Lorenzo Vigas y que yo produje.



Ese viaje en carretera, de casi dos horas y media, lo guardo como uno de los mejores de mi vida. Montejo me deslumbró con anécdotas y relatos sobre su vida, sobre Caracas, sobre Venezuela, sobre su brillante poesía.


Nos volvimos a ver en México y me llamó para invitarme a la entrega del Premio Octavio Paz que merecidamente le fue otorgado. Desafortunadamente, Eugenio murió al poco tiempo por cáncer pulmonar. Lamenté, y aún lamento, su partida. Le quedaban decenas de poemas por escribir.


En estos tiempos aciagos para Venezuela, nada mejor que releer a Montejo y recordar la belleza y claridad de su escritura.


 


La tierra giró para acercarnos

La tierra giró para acercarnos,

giró sobre sí misma y en nosotros,

hasta juntarnos por fin en este sueño,

como fue escrito en el Simposio.

Pasaron noches, nieves y solsticios;

pasó el tiempo en minutos y milenios.

Una carreta que iba para Nínive

llegó a Nebraska.

Un gallo cantó lejos del mundo,

en la previda a menos mil de nuestros padres.

La tierra giró musicalmente

llevándonos a bordo;

no cesó de girar un solo instante,

como si tanto amor, tanto milagro

sólo fuera un adagio hace mucho ya escrito

entre las partituras del Simposio.


Eugenio Montejo

 


https://cesarmiguelrondon.com/intereses/tambien-sucede/por-que-elegi-el-poema-de-eugenio-montejo-en-21-gramos-y-como-sucedio-por-guillermo-arriaga/





A continuación el dialogo de la película donde se recita el fragmento del poema: 
 

Paul Rivers (Sean PennCristina Peck (Naomi Watts)
 


Paul Rivers: -Hay un número oculto en cada acto de la vida, en cada aspecto del universo, fractales, materia… hay un número que clama por decirnos algo…. te estoy aburriendo.

Cristina Peck: -No, no, yo…, lo siento.

Paul: -Lo se, lo que intento explicar es que los números son una puerta para entender un misterio que es mayor que nosotros. El modo en que dos personas desconocidas llegan a conocerse. Hay un poema de un escritor venezolano que empieza: “La tierra giró para acercarnos más, giró sobre si misma y en nuestro interior hasta que por fin nos reunió en este sueño”

 

Cristina: -Muy bonito

Paul: -Tienen que ocurrir tantas cosas para que dos personas se conozcan. En el fondo, eso son las matemáticas.



La transcripcion del dialogo fue tomada de Jaquemate









En la siguiente entrevista radiofónica que le hizo en su programa "¡Los Increibles!, el escritor  Leonardo Padrón a Eugenio Montejo, este último recita los tres verso que recita Sean Penn, en el minuto 16:28.



Los Imposibles de Leonardo Padrón con Eugenio Montejo: Poesía para el mundo🌎

Enlaces relacionados:






































sábado, 7 de febrero de 2026

Según Heráclito no se puede comer dos veces la misma dona y Nietzsche decía que la dona que no te mataba te fortalecía : Donas y Filosofía


Las Donas de Atenas



Estimados Liponautas


Hoy compartimos con ustedes una entrada donde se relaciona el concepto matemático de del toroide con un ente gastronómico hecho de harina y azúcar. Esta entidad comestible y rica en calorías ligeras es conocida como donuts, donas, roscas o rosquillas. Y se este toroide de harina se usa como ejemplo y herramienta para explicar las posiciones filosóficas de ciertos pensadores célebres. 


Conan The Barbarian (1982) Anvil of Crom Opening Theme

https://m.youtube.com/watch?v=MUbiiXZSLNU


La expresión usada para ejemplificar a Nietzche no fue de nuestro agrado y preferimos parafrasear la expresión mas conocida del filósofo aleman por haber sido usada en la primera película de Conán, el barbaro dirigida por John Milius. Tampoco nos gusto la frase dedicada a Descartes ¿no hubiese sido más sencillo decir?: Como donas , por lo tanto existo.

Imagen tomada de aquí


Imagínense si hubiesen seleccionado a Lao Tse: La dona que puede ser comida no es la verdadera dona.

La receta de la dona varía a lo largo de América por lo que la entidad toroidal hecha de carbohidratos puede ser frita u horneada. 

Imagen tomada de aquí


En Venezuela la palabra dona sustituyó la rosca o rosquilla, convirtiéndose durante mucho tiempo un disparador de los recuerdo televisivos.

Imagen tomada de aquí.


Ya que los primeros programas donde se vio el consumo constante de donas fue en las series policiales estadounidenses. 


Imagen tomada de aquí


Aquí le dejamos un video corto que habla del origen de la relación entre donas y policías.

La curiosa relación entre policías y Donas



Y a falta de donas le dejamos aquí un video donde TJ Hooker esa serie televisiva transmitida por Venevisión y protagonizada por James Tiberius Kirk, perdón, por William Shatner comía hamburguesas con Romano. aunque nosotros siempre preferíamos las escenas donde aparecía Heather Locklear.



Stupid Shit in TJ Hooker: Eat your Burgers, Romano


Aunque parece que el tierno vínculo entre los policías y las donas se ha visto algo resquebrajado en la actualidad.




Donkin Donuts ha estereotipado y ofendido a policías, ahora promueve su respeto


Ahora dejaremos que disfruten de la entrada.

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FILOSOFÍA EXPLICADA CON DONAS


POR: ALEJANDRO ALBARRÁN - 09/12/2015


 

Un cartelito digno de Osho



   

 

UNA DIVERTIDA IMAGEN NOS EXPLICA LA FILOSOFÍA A PARTIR DE DONAS




Una dona también es un toro. Un toro de pan dulce que está frito, la mayoría de las veces, en grasa de cerdo. La palabra “toro” (del latín torus) significa “protuberancia” o “elevación curva” y también se emplea en geometría para nombrar a la superficie de revolución generada por una circunferencia que gira alrededor de una recta exterior, es decir, a la dona.

Imagen tomada de aquí


En estos divertidos ejemplos se emplearon postulados filosóficos muy populares sustituyendo los ejemplos con donas. Si Homero Simpson hubiera leído El libro de los veinticuatro filósofos seguramente hubiera pensado en cambiar la segunda frase del libro por esta: "Dios es una dona infinita cuyo centro se halla en todas partes y su circunferencia en ninguna". 

Según Homero Simpson el Universo tiene forma de dona.


Aquí la imagen que nos explica la filosofía con donas: 




 


Heráclito: "No se puede comer dos veces la misma dona".


Platón: “Todas las donas comparten la idea de donicidad”.


Aristóteles: “Una dona contiene su donicidad”.


San Agustín: “Las donas necesitan gracia divina para ser donas por completo”.


Descartes: “El agujero de la dona demuestra la existencia de la dona”.


Locke: “Las donas tienen buen sabor para mí”.


Hume: “Las donas existen porque yo me imagino las donas”.


Kant: “Una dona = mi experiencia total de las donas”.


Wollstonecraft: “La mujer merece donas también”.


Mill: “Las donas son buenas si hacen feliz a la gente”.


Kierkegaard: “Yo tengo fe en que las donas son deliciosas”.


Marx: “Todo el mundo merece donas”.


Nietzsche: “No te detengas ante nada para conseguir tu dona”.


Saussure: "Begnet, Krapfen, Ciambella, Buñuelo = Dona".


Wittgenstein: "Repostería frita, 0, un giro en el estacionamiento, llanta de repuesto".


Beauvoir: “El patriarcado es responsable de la forma de la dona”.



https://pijamasurf.com/2015/09/filosofia-explicada-con-donas/


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Qué es la TOPOLOGÍA? Donas, tazas y espacios topológicos.

https://m.youtube.com/watch?v=9YdpvOYvqS4&pp=ygUQZG9uYXMgZmlsb3NvZsOtYQ%3D%3D