lunes, 23 de marzo de 2026

Manuel Armas y su ADN pictórico

 




El Arte es para muchos una manifiestación altamente espiritual, puede verse como un Don o una virtud producto de una condición genética propia de los ancestros o como dicen algunos herencia. Algo así podríamos esgrimir en el caso del Artista Manuel Armas qué es hijo de mi amigo el maestro Fredi Armas qué hace poco marchó  a la casa del padre eterno dejando un legado pictórico del cual hablaremos en otra ocasión.




Hoy hablaremos de su hijo, Manuel Armas joven artista plástico que viene pisando con pie propio los enigmáticos pasillos de las artes plásticas, con una obra refrescante y armoniosa donde comulgan ecuménicamente la forma y el color explorando universos sensoriales qué irradian paz y alegría. Para Manuel el arte significa entrega, pasión y libertad para crear sin complejos esferas sensoriales donde la vista se confabula con los demás sentidos y de esa forma generar una sinfonía visual qué impacta con temblor pictórico todos los sentidos del ser humano.




Porque en la obra de Manuel Armas se balancean de manera simbiótica la forma y el color, produciendo una especie de cataclismo sensorial qué provoca variadas emociones sinérgicas al contemplar su obra. En pocas ocasiones se ve tanta fuerza en una obra artística., como en los osos animados de Manuel Armas. Sus alegorías de los osos parecen levitar de manera solemne sobre el lienzo y la pintura parece deslizar una ternura atípica que proporciona un oleaje de inquietudes pictóricas. 




Porque en la obra de Manuel colinda la inocencia y la ternura con una pincelada lúdica y desafiante de un maestro que sabe como envolver a sus espectadores con un hechizo volcánico qué brota de su pincel con fuerza telúrica y así construir una obra que amalgama de manera sublime el agua y el fuego con fuerza hereditaria de quien sabe que por sus venas brota el mismo ADN pictórico de su progenitor qué desde el MAS ALLÁ seguro aplaude y sonríe por cada obra que proyecta el legado familiar que se perpetua hacia el infinito.




José Gregorio Medina



*******






 José Gregorio Medina.

Profesor de Literatura y amante de la Poesía.


*******


Enlaces relacionados:



Manuel Armas y su ADN pictórico



Luis Alberto Hernández, pintor venezolano: Yo no busco complacer a nadie, yo trabajo con una belleza vinculada con la visión de lo trascendente para provocar una emoción en el espectador




El Salón Michelena legítimo es y será un evento creado y organizado por el Ateneo de Valencia









































*******



viernes, 20 de marzo de 2026

Las Instrucciones para armar el meccano de Harry Almela

 




Alberto Hernández. Instrucciones para armar el meccano



I

Los honrados años de la infancia se reconstruyen bajo la bóveda de los cielos nocturnos. Se presume un lago, el asombro de un niño, el relato inocente en la superficie, la mirada acerca de los héroes fijados en una pared del cine en los años lejanos. Una corriente lenta hacia la oscuridad semeja un río mientras el medio siglo se consume en las marcas de la piel.

Un hombre, un poeta, confirmación de la patria encarnada en una muchacha adolescente, como motivo para desafiar páginas de un libro anterior y entrar definitivamente en estas Instrucciones para armar el meccano (Fundación para la Cultura Urbana, Caracas, 2006), en las que Harry Almela retorna airoso, niño y adulto, profanador de licencias, entre fábulas y meriendas, encaramados en un brocal.

El niño que escribe este libro es el mismo de los cincuenta años, el que no se cansa, el de la cicatriz en la frente… ante el espejo, a pesar de su capricho de ocultarse”.





II

La patria se gana o se pierde. En estos desganados años de contienda, en los que la poesía adquiere la fuerza del silencio o de la bulla callejera, el poeta Almela ha estimado regresar del exilio, del actual, éste en el que abunda la destreza de la memoria. Se podría afirmar, con todo el temor al yerro, que Harry Almela no ha dejado de estar en esa estación etaria, en el límite, entre la ventana abierta y el viejo arte de inventar retornos.

Hace poco, a propósito de su anterior libro, este cronista escribió: La patria también es un sueño al amanecer. El destello de una muchacha que camina sin ropa interior”. En este de hoy, el autor no extravía ese destello, el de la patria en la niñez, en la lejanía de algunos años, de ese medio siglo que avanza hacia la madurez y escancia el brindis de una poesía cada día más robusta.

MeccanoImagen tomada de aquí.


Instrucciones para armar el meccano es la justificación de un viaje, el de esa épica vital y literaria producida por el desarraigo, el despertar de nuevos mundos, la ruptura y revisión de un país ahora enfrascado en eternizar sombras y precipicios. En Dedicatoria para decir adiós se resume el ardor de la pérdida, la puesta en marcha de unos verbos en pasado: Es preciso escuchar eso/ que me llama/ cada noche desde el remoto día/ del dolor.// Y te pido perdón maestro,/ perdón por no seguir tus pasos. Esta primera incineración, este relámpago remoto, indica el rompimiento, la muerte de una infancia, porque el verano también pasa./ Y los caballos. Existe la punción, la rasgadura. El poema es también esa patria descompuesta, asomada con nombre y apellido. El poeta hombre y niño sabe hablar de horas convertidas en muros.



III

Sí, la lectura nos conduce a tiempos movedizos. La nostalgia nos acomoda en un lugar de esta casa que es el mapa. Nos arredra, nos empuja hacia un lugar del origen, hacia los espantos de calles oscuras, orillas donde Todo es recuerdo y principio,/ cartílago dudoso, fragua sin uso, y a sólo una pausa, Ahora hay licor y picadura,/ manchas en la piel a los cincuenta años. El niño que sigue siendo enfrenta al adulto que escapa hacia el lado remoto de la memoria.

Ya todo está perdido./ Vendrá el duro viento sobre la escuela.// Me iré del pueblo./ Vagaré por amplios y recientes caminos.// Miraré las estrellas.// Intentaré descifrar/ las huellas inútiles/ de gaviotas en la arena.// Amaré. Seguro que amaré// Sabré de tibiezas/ entre sábanas en un amanecer.// Probaré el licor y el cigarrillo./ Buscaré en los libros/ el sosiego que nunca habré de conocer.// Llegaré al próximo siglo/ ya cansado de la vida.// Para desaparecer hastiado en la penumbra.



La infancia, ese umbral del mundo, tiene sus paisajes, sus relámpagos, algunos apagados. El poema experimenta los legados de aquella otredad. Frente a Moisés, el bíblico, Almela convierte a Mariara en el centro del Universo. Acerca, con una mano en la oscuridad, el rostro de Charlton Heston: Porque fuiste el único profeta en ver cara a cara/ el áspero rostro de Dios. Y más próximo a la breve existencia del asombro, la poesía se instala en la permanencia de la casa, la otra casa, la patria más chica. Los viajes, los asuntos del tiempo trastocado. La Tierra siempre gira alrededor de un poema. Quien diga la contrario desconoce las mareas, de allí que Harry Almela, dueño de una voz que nos hinca y anima a la vez, también es propietario de una particular manera de borrarnos, amputarnos y completarnos con su sintaxis. Cada poema de este libro es un lector o todos los lectores.

IV

Y si el mundo es un verso en cada dolor, en cada instante de Harry Almela, muy cierto es que el escribir lo hace precipicio, abismo de su respiración. ¿Cómo armar el meccano? ¿qué instrucciones exactas para no entender que la biografía de una comarca atiende a un lago, a un almendrón, al mismo patio del poeta Utrera, a una madre que en la cocina traza el milagro de un pedazo de pan. Y de todo eso, de esas cabales instrucciones, la escritura constante, teorética de la carne y el espíritu. Entonces me dijeron:/ vete por allí, a decir lo que debes,/ a cantar lo que no has vivido/ y deseas con ardor. Así se hizo este poemario, con la vida vivida y la por vivir, con la sombra de un árbol mientras la patria heroica se sumerge en la rabia y los sueños, en la melancolía, en la revelación de los oficios, en la tardanza del silencio.

¿Cuántos viajes hacen falta en un libro para que el poema ocupe todo el dolor por la tierra prometida y luego olvidada en la carrera precipitada de un tren? Un niño viaja. Regresa adulto, tocado por la bruma de un cuerpo impune, despojado, anudado a la culpa.

Comienzo y fin, entrada y salida. En medio de estos extremos, la niñez, la madurez, el brillo de un día, la podredumbre del universo y sus bellezas. Un poema hace este libro, un solo poema lo consagra. Es todo un alfabeto, una confusión: ¿Y qué haremos ahora,/ al final del camino?.

Me toca celebrar por este hermoso trabajo de mi amigo Harry Almela. Me toca hacer un alto y desenfrenar tantos asuntos, como estos que amargan y ahogan: Hoy te veo sentado en la puerta de Galina,/ quejándote en voz baja:/ ¿A dónde se llevaron el país, poeta?/ ¿Cuál fue la luz que desobedecimos?/ ¿En cuál vuelta de juego nos extraviamos?. A modo de respuesta: la infancia siempre retorna, duele en su inocencia, como aquella patria que una vez se encontró con Pérez Bonalde.



El espíritu de nuestros más antiguos padres sabrá armar el meccano y hacerse en el silencio necesario.

Bienaventurados
Lectura de poemas, presentación del libro "Instrucciones para armar el meccano"
475 Visualizaciones desde el 22 nov 2006 hasta la fecha de publicación de la entrada



https://laliebrelibre.wordpress.com/guarimba/resenas/meccano-alberto/


*******

Harry Almela


(Caracas, 1953 – Mariara, 2017) Licenciado en Educación, mención Literatura, por la Universidad de Carabobo (1990). Ensayista, escritor, poeta, editor y narrador venezolano.


Coordinó, en 1992, el Taller de Creación Literaria, mención Poesía, del Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (Celarg), en donde además se desempeñó como investigador. Fundó, en 1991, la editorial La Liebre Libre, activa hasta 2003. En 1996 asistió al Curso para Profesores de Lengua y Literatura Española en el Instituto de Cooperación Iberoamericana, de Madrid, y realizó el Curso de Posgrado en Técnicas Editoriales en la Universidad de Barcelona. Colaborador asiduo de publicaciones venezolanas como Papel Literario, del diario El Nacional.


Ganador del Premio Bienal de Poesía Francisco Lazo Martí (1989), el 46º Concurso de Cuentos del diario El Nacional (1991), la Bienal de Poesía José Rafael Pocaterra (1994), la Bienal de Literatura Casa de la Cultura de Maracay (1994), la Bienal de Literatura Miguel Ramón Utrera (2004) y la Bienal de Poesía Abraham Saloum Bittar (2014), entre otros reconocimientos. Fue becario de la Fundación John Simon Guggenheim, de Nueva York (2009).


Autor de Poemas (1983), Ventana de emergencia (1990), Cantigas (1990), Muro en lo blanco (1991), Fértil miseria (1992), Frágil en el alba (1994), El terco amor (1997), Los trabajos y las noches (1998), Palabra o indigencia (2000), La patria forajida (2006), Instrucciones para armar el meccano (2006) y Los daños colaterales (2019, edición póstuma de La Poeteca), entre otros.


https://cultura-urbana.com/autores/harry-almela/



*******

Alberto Hernández. Fotografía de Alberto H. Cobo.


Alberto Hernández, es poeta, narrador y periodista, Fue secretario de redacción del diario El Periodiquito. Es egresado del Pedagógico de Maracay con estudios de postgrado de Literatura Latinoamericana en la Universidad Simón Bolívar. Es fundador de la revista literaria Umbra y colabora además en revistas y periódicos nacionales y extranjeros. Ha publicado un importante número de poemarios: La mofa del musgo (1980), Última instancia (1985) ; Párpado de insolación (1989),  Ojos de afuera (1989) ganadora del 1r Premio del II Concurso Literario Ipasme; Nortes ( 1991), ; Intentos y el exilio(1996), libro ganador del Premio II Bienal Nueva Esparta; Bestias de superficie (1998) premio de Poesía del Ateneo de El Tigre y diario Antorcha 1992 y traducido al idioma árabe por Abdul Zagbour en 2005; Poética del desatino (2001); En boca ajena. Antología poética 1980-2001 (México, 2001);Tierra de la que soy, Universidad de Nueva York (2002). Nortes/ Norths (Universidad de Nueva York, 2002); El poema de la ciudad (2003). Ha escrito también cuentos como Fragmentos de la misma memoria (1994); Cortoletraje (1999) y Virginidades y otros desafíos.  (Universidad de Nueva York, 2000); cuenta también con libros de ensayo literario y crónicas. Publica un blog llamado Puertas de Gallina. Parte de su obra ha sido traducida al árabe, italiano, portugués e inglés. 
Enlaces relacionados:


miércoles, 18 de marzo de 2026

Están invitados hoy 18/03/26 a la presentación de la novela de Cesia Hirshbean: La condesa y el organista por parte de Marisol Marrero y Héctor Torres en la librería El Buscón a las 4:30 p. m.

 




Hoy 18 de marzo a las cuatro  y media de la tarde se presenta en la librería El Buscón del Trasnocho Cultural, la nueva novela de la escritora y docente Cesia Hirshbean: La condesa y el organista.


 

Este sugerente título nos ubica en el encuentro de dos mundos en el que la ficción y la realidad se dan la mano para pasearnos por una obra que influenciada por el Romanticismo nos acercará al mundo seductor que atrapa la música. Editada por Abediciones (UCAB), explora las pasiones y el contexto histórico entre el final del siglo XIX y principios del XX.



Una minuciosa investigación documental, aborda la agitación política, las revoluciones sonoras y la sensibilidad artística de la época romántica.

Franz LisztImagen tomada de aquí.

Sin llegar a convertirse en una biografía, la vida de este y de otros destacados compositores de la época, como Franz Liszt y Gustav Mahler, así como la del emperador Maximiliano y su esposa Carlota, se cuelan en el acontecer de la trama enriqueciéndola con el rigor histórico.

Carlota y su prometido Maximiliano por Louis-Joseph Ghémar (1857).


Del mismo modo, la libertad creativa le permite a Hirshbean explorar en las profundidades de la psique de Anton Bruckner, presentando así a un hombre apasionado y atormentado por su vocación musical y una devoción mística junto a las sombras que estas le despiertan. Esto es posible, justamente, gracias a la entrada de la condesa Henriette von Fürsten. Personaje ficticio de una refinada construcción literaria, la condesa encarna la sensibilidad aristocrática y la castidad consagrada. Su encuentro con Bruckner, mediado por el aroma a palo de rosa y la resonancia de un piano Bösendorfer, no representa una mera anécdota biográfica, sino el catalizador de una transformación espiritual.


Anton Bruckner


La presentación de este libro estará a cargo del periodista Hector Torres y la escritora Marisol Marrero quien ya ha expresado: “ Sumergirse en las páginas de La condesa y el organista, la más reciente obra de Cesia Hirshbein, es aceptar una invitación a un territorio donde la música se convierte en lenguaje de la memoria y la ficción se entrelaza con la historia para crear un universo irrepetible. La novela abre un espacio en el que el lector se ve transportado a la transición entre el siglo XIX y los albores del XX, cuando la música no era mero entretenimiento, sino una forma de fe, un modo de habitar el mundo”.



El libro ya está a la venta en las librerías Kalathos y El Buscón, así como en Mercado libre y Amazon.com


Lo más conmovedor, sin embargo, es la humanidad que la autora insufla en sus personajes. La condesa Henriette, aunque ficticia, se siente tan real como Bruckner: ambos comparten la dualidad de la existencia, la luz y la sombra, la fortaleza y la vulnerabilidad. En esa oposición, descubrimos que la ficción no es un mero artificio, sino una forma de verdad que ilumina lo que la historia oficial no alcanza a decir.

Hölderlin

El lenguaje, trabajado con la precisión de un orfebre, se convierte en puente entre mundos. Cesia parece recordar las palabras de Hölderlin: «el lenguaje es el bien más preciado y más peligroso». Con él, la autora construye un espacio donde la música se vuelve metáfora de la vida, y la literatura, celebración de lo humano.






*******



Cesia Hirshbein


Fürstenfeldbruck (Alemania), 1946. Narradora. Licenciada en Letras por la Universidad CAtólica Andrés Bello. Cursó estudios de postgrado en filosofía y literatura latinoamericana contemporánea en la Universidad Simón Bolívar. Fue profesor titular y directora del Instituto de Estudios Hispanoamericanos de la U.C.V. Profesora visitante del Departamento de Estudios Iberoamericanos de la Universidad de Jerusalem y del Instituto de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Londres. Es autora del libro de cuentos Hombres que eran bosques y otros relatos y las novelas El hilo de Miriam y La condesa y el organista. También ha publicado varios libros académicos y de ensayo.


https://ficcionbreve.org/autor/cesia-hirshbein/







Marisol Marrero Higuera

Nació en Tenerife, España, desde niña vive en Venezuela. Es socióloga y psicologa social, egresada de la Universidad Central de Venezuela. Tiene una maestría en Psicología social.Se ha desempeñado como profesora universitaria. Tiene varios libros publicados en poesía,novela y ensayos.En narrativa destacan: Las brujas modernas vuelan en la red (Editorial universitaria Tropykos,2001). Llote von Indien. La coloniera de Tovar (Caracas, Fundación Ludovico Silva, 2001); Segunda edición, 2003. Alonso e Isabel (2006). Niebla de pasiones Editorial Planeta, Autores Españoles e Iberoamericanos (2007). Rosas y duraznos (2011). Buitres en la sabana (2015). Chichiriviche ¿Primer pueblo fundado en Tierra firme? (Mérida, Editorial La Escarcha azul,2000).Tributo  de sangre. Saga Familiar (Ayuntamiento de Candelaria. Culturalias. Santa Cruz de Tenerife, España, 2022.)


Foto de Héctor Torres: Fernando Bracho Bracho




Escritor, profesor y promotor de proyectos editoriales. Fundador y editor del portal literario ficciónbreve.org. Ha coordinado el Premio de Cuento Policlínica Metropolitana para Jóvenes Autores. Su obra abarca los géneros: cuento, novela o crónica. Ha publicado El amor en tres platos (2007), El regalo de Pandora (2011); La huella del bisonte (2007, 2012), Caracas muerde (2012), Objetos no declarados (2014) y La vida feroz (2016). Es coeditor del portal La Vida de Nos.


LIBROS PUBLICADOS POR EL AUTOR
Quince que cuentan. II Semana de la Nueva Narrativa Urbana
Tiempos de ciudad. III y IV Semana de la Nueva Narrativa Urbana 2008-2009