Mostrando entradas con la etiqueta Ateneos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ateneos. Mostrar todas las entradas

lunes, 20 de mayo de 2024

José Napoleón Oropeza: Un Líder Cultural del Ateneo de Valencia, la Venezuela

 



NOTAS AL 2024

¿Memorias del futuro pasado?

Estas notas fueron escritas en 2002 (según indica la fecha de creación del archivo y que, además, ha sobrevivido a la  migración a cuatro computadoras). Recuerdo que nacieron con el propósito de optar a alguna beca para cursar estudios de pregrado en Estados Unidos.

Yo ya me había graduado de ingeniero casi un año antes, pero no tenía inconvenientes incluso de cursar de nuevo la misma carrera porque el agobio del «no hay futuro», me consumía como a Sarah Connor las llamas de sus pesadillas.


Era una competencia con pocas probabilidades de éxito, sin embargo, pasé hasta la segunda ronda y en esa vuelta tocaba hacer un ensayo sobre algún líder local y exponer por qué esa persona era un ejemplo a seguir. Escogí a José Napoleón Oropeza porque en aquella época yo participaba en un taller de lectura poética en el Ateneo de Valencia (al que jamás llamaré MUVA) y me pareció, que, a pesar de todos los escollos, Oropeza había logrado mantener el Ateneo a flote sin desvirtuar su propósito.

 
Para el Reflujo, tome MUVA

Sé que este texto puede parecer demasiado amable —la gestión de Oropeza tuvo sus bemoles—, pero la suma de sus aciertos creo que fue positiva y eso es lo que quiero rescatar ahora que el escritor nos ha dejado.

Después de que nuestro Skynet local ha mantenido por años su política de tierra arrasada, seguimos aquí, construyendo desde lo íntimo, desde lo privado, en el cine, la literatura, la música, incluso en las iniciativas públicas se cuela el espíritu crítico. El propósito del ateneo de Oropeza sigue en pie, vive en quien lee, pinta o escribe sin ánimo de complacer, sino de resistir.

Así que, si estás leyendo esto, tú eres la resistencia.


*******





Javier Domínguez

“No sigas el camino, en lugar de eso,

ve donde no exista uno y deja una huella”

  Ralph Waldo Emerson

 

            El tema del liderazgo y los líderes ha sido estudiado desde diversos ángulos desde el siglo XX. Se pueden tener tantas definiciones como autores se consulten, ningún concepto de liderazgo parece ser concluyente,  existen puntos de coincidencia y divergencia entre los investigadores, así por ejemplo, para Antonorsi y Szilágyi el líder es un guía “persona que conduce y enseña a otra el camino, es una persona que dirige y enseña a otra para hacer o lograr lo que se propone”.1 Sin embargo, para Maxwell el líder es la persona que puede influenciar a otras: “después de más de cuatro décadas de observar el liderazgo en mi familia, y después de muchos años de desarrollar mi propio potencial, he llegado a esta conclusión: el liderazgo es influencia”.2 Aunque ambas son diferentes, las apreciaciones se complementan y de ahí se puede argumentar que el liderazgo es la capacidad de motivar y enseñar a otros a trabajar por un objetivo común. Tanto el equipo de trabajo como el líder forman una dupla simbiótica en la cual el líder conduce a la meta a través de varios pasos, según Antonorsi y Szilágyi éstos son:

 

  1. Definir la realidad. ¿Dónde estamos?
  2. Compartir una visión. ¿A dónde vamos?
  3. Armar el equipo. ¿Quiénes vamos?
  4. Guiar al equipo. ¡Vamos!
  5. Celebrar los logros. ¡Llegamos!

 

            Este es un esquema que puede verse dentro de la gestión del Dr. José Napoleón Oropeza quien se ha desempeñado como presidente del Ateneo de Valencia durante once años. Oropeza nació en Puerto Nutrias, Estado Barinas en 1950, vive en Valencia desde los quince años. De inteligencia precoz, aprendió a hablar latín fluidamente a los trece años y da sus primeros pasos en la literatura a través de la poesía. A los diecisiete recibe un  premio literario en el liceo José Rafael Pocaterra por un ensayo sobre la novela Cubagua -obra que él considera fundamental dentro de la narrativa venezolana- gracias a este reconocimiento entra a trabajar en el Ateneo de Valencia. A los diecinueve gana el Concurso de Cuentos de El Nacional, con la obra La muerte se mueve con la tierra encima. En 2002 vuelve a ganar este certamen con el cuento Entre la cuna y el dinosaurio. Obtiene su doctorado en Londres a finales de los años setenta y actualmente se desempeña como profesor de postgrado de la facultad de educación de la Universidad de Carabobo, el rol de docente ha acompañado a Oropeza durante toda su vida. A lo largo de su carrera como escritor ha publicado alrededor de doce libros y ha sido más reconocido por su labor como escritor que como gerente cultural. La intención de este ensayo es la de enseñar esta otra faceta de Oropeza como ejemplo de una gerencia pública eficiente.



            Como ya se señaló, Oropeza se inicia en el Ateneo a los diecisiete años, desde entonces se ha desempeñado en varios cargos dentro de la institución lo cual le permitió concebir su propio concepto acerca de la función de los ateneos y museos. Según sus propias palabras la función del ateneo es: “debe ser el gran vaso comunicante entre todas las instituciones... es el espejo de la comunidad y debe ser su gran líder” así mismo “deberían ser los espejos de la democracia en el sentido de la alternabilidad, la oportunidad de que la gerencia la efectúen miembros de la junta directiva de manera alterna.” Oropeza es electo como presidente del Ateneo en Marzo de 1991. En aquel entonces gana las elecciones con un programa muy concreto de trece puntos el cual se ha desarrollado desde el inicio de su gestión. La llegada de Oropeza no es entonces casualidad, ocurre como consecuencia de una visión muy clara de lo que se deseaba. Él logró transmitir sus esperanzas y sueños de una forma tan clara que logró hacer que los demás los tomaran como propios, entonces se puede comprobar que la influencia es ciertamente uno de los elementos fundamentales del liderazgo. Desde sus primeros días como presidente, Oropeza se fijó como misión modernizar la labor del Ateneo, porque éste permanecía anclado a una visión atrasada del quehacer cultural.  Sin embargo, mantuvo los programas permanentes como el Salón Michelena, la Bienal Pocaterra, los Cuadernos Cabriales y la biblioteca Enrique Tejera. De esta forma, se inició un proceso de cambios, conservando los logros de las gestiones anteriores. Oropeza identificó realidad del momento, decidió lo que debía modificarse y aquello que debía permanecer, cumpliendo así el primer paso del modelo enumerado al principio (¿dónde estamos?). El primer año de Oropeza al frente del Ateneo se inició con metas específicas entre las cuales se destacan:

§  Ampliación de la sede, hasta lograr la construcción de un edificio de ocho (8) niveles que albergue: biblioteca, cafetín, salas de exposición, espacio de usos múltiples, dependencias administrativas, depósito, auditórium y espacio para talleres.

§  Reorganización curricular de la casa de los talleres.

§  Reorganización de la biblioteca y restauración de los volúmenes históricos.

§  Creación del teatro infantil Cataplum.

§  Creación del circuito de títeres Correcaminos e implantación de módulos en diversos sitios del Distrito Valencia.

§  Cursos de formación y capacitación para el personal que labora en el Ateneo.

 

Con estos objetivos, el nuevo presidente fijó las metas de los próximos años, basado en ideas propias y ajenas, las cuáles transmitió a su equipo de trabajo. De esta forma, Oropeza pasa al segundo paso del esquema (¿a dónde vamos?) con metas claras y precisas.


            Luego de rodearse de un equipo de profesionales en las áreas administrativas y artísticas, formó una estructura organizacional horizontal, se rediseñaron los talleres creativos para la comunidad y así nació Fundataller, en un modesto local alquilado en la parroquia San José. Esta nueva fundación se encargaría de ser un semillero de nuevos artistas en las áreas de narrativa, pintura, fotografía, escultura, poesía. Además de ser un puente con la comunidad para seminarios literarios y de apreciación artística. Así Oropeza cumple con el tercer paso del esquema (¿Con quién vamos?) al rodearse de un equipo de trabajo que lejos de opacar su labor, ha sido la clave de su éxito dentro del Ateneo.


            En el transcurso de once años el Ateneo se ha enfrentado con el sempiterno problema del presupuesto, actualmente funciona con un gasto de doce de millones de bolívares mensuales, este ha sido el presupuesto desde 1996 (es decir, de $25,500 en 1996 a $12.500 en el 2002), sin embargo, la administración eficiente y la búsqueda de otras fuentes de financiamiento dentro de la industria privada (patrocinantes, donativos de materiales, etc) ha permitido no sólo mantener a flote la institución, sino llevar a cabo los programas de modernización. Otra solución ha sido el autofinanciamiento a través de iniciativas como la Librería Cubagua.  Esto demuestra una visión que va más allá de detenerse ante los problemas y llevarse las manos a la cabeza, la actitud del presidente ha sido la búsqueda constante de soluciones inmediatas y permanentes. La guía de los líderes en momentos difíciles es vital para mantener el entusiasmo dentro de las organizaciones. En este sentido, Oropeza ha sido un magnífico guía para el personal del Ateneo. Lo cual lo encaja perfectamente con el cuarto paso del esquema principal (¡Vamos!).



            Si bien para Oropeza aún quedan muchas metas por cumplir, es interesante hacer un balance de los avances durante su gestión, los proyectos enumerados al inicio de su programa se materializaron en el Museo Salón Arturo Michelena, finalmente inaugurado en noviembre de 2001, la estructura consta de seis pisos, salas de exposiciones, áreas administrativas, presidencia, terrazas, biblioteca y centro de documentación. La reorganización de los talleres dio como resultado la cátedra de estudios libres Ida Gramcko, Fundataller pasó a instalarse definitivamente en la calle posterior al Ateneo y ahora se conoce como la casa de los talleres. Así mismo en el año 1994 se iniciaron los cursos de apreciación artística que evolucionaron hasta permitir la creación del Centro Piloto Luis Eduardo Chávez en 1999. Este instituto tiene como misión la formación de profesionales en diversas áreas del arte y gerencia cultural, además de los talleres individuales de fotografía, dibujo, pintura, orfebrería y teatro. Sus egresados obtienen títulos avalados por el Ministerio de Educación Cultura y Deporte como Técnicos Superiores Universitarios en Arte. Como líder del Ateneo, Oropeza ha llegado lo suficientemente lejos como para celebrar sus logros, cerrando así el círculo del esquema inicial (¡Llegamos!).


            En el año 1999, Oropeza fue electo como presidente de la asociación de ateneos de Venezuela, desde ahí quiso transmitir su visión al resto de los ateneos del país y así nació la visión de los Museos sin Muros, es decir, diseñar instituciones culturales con el fin de establecer una relación geográfica y ecológica con la comunidad, además de tener una estructura organizativa que facilite el contacto con el hecho cultural. Sin embargo,  debió dejar el cargo por motivos de salud.


            Oropeza se ha definido así mismo como un soñador de grandes metas, tanto en su rol de artista, gerente y maestro, ha demostrado siempre ser una persona inspiradora que ha sabido rodearse de los mejores valores humanos en cada una de las áreas de su vida. Obviamente no se amilana ante los obstáculos y prefiere superarlos manteniendo la vista fija en su objetivo. Se ha involucrado con cada uno de los empleados del Ateneo de Valencia y conoce muy bien a su equipo de trabajo. Además disfruta de sus éxitos y ha demostrado que la gerencia pública eficiente es posible. Por estos elementos se puede concluir que José Napoleón Oropeza es un líder de la difusión cultural que sin duda ha dejado una huella para ser seguida.

 





1 Antonorsi B. Marcel y Szilágyi Alejandro. Liderazgo (concepto, proceso, maestría personal).  Visión compartida. Caracas.

2 Maxwell, Jhon. Desarrolle al líder que está en usted. Editorial Caribe. 1996.



En Persona: José Napoleón Oropeza
215 Visualizaciones desde el 7 oct de 2014 hasta el 22 de ene de 2026



José Napoleón Oropeza

Puerto Nutrias, 1950 – Valencia, 2024. Narrador y ensayista. Licenciado en Educación egresado de la Universidad de Carabobo (1972). Doctor en Literatura por el King’s College London (1982). Fue profesor de la Universidad de Carabobo en la Cátedra de Teoría y Análisis Literario de la Maestría de Literatura Venezolana. Como gestor cultural, presidió el ateneo de Valencia (1991-2007) y la Federación de Ateneos de Venezuela (1991-1994).


Su obra narrativa comprende diversos títulos: Parte de la noche (Cuentos. Universidad del Zulia, Maracaibo, 1971), La muerte se mueve con la tierra encima (Cuentos. Monte Avila Editores, Caracas, 1972), Las redes de siempre (Novela. Monte Ávila Editores, Caracas, 1976), Ningún espacio para muerte próxima. Cuentos 1969-1976  (Cuentos. Monte Ávila Editores, Caracas, 1979), Las hojas más ásperas (Novela. Monte Ávila Editores, 1980), El bosque de los elegidos (Novela. Fundarte, Caracas, 1986) Entre el oro y la carne (Novela. Editorial Planeta Venezolana, Caracas, 1990), La guerra de los caracoles (Cuentos.  Monte Ávila Editores, Caracas, 1991), Testamento de un pájaro (Novela. S.d., 1992 – Universidad de Carabobo, 1999), La carta que contenía arena (Cuentos. Monte Ávila Editores Latinoamericana, 2002) Entre la cuna y el dinosaurio. Cuentos completos 1972-2002 (Cuentos. El otro, el mismo, 2006)), Las puertas ocultas (Novela. Bid&Co Editor. 2011), El cielo invertido (UCAB – Bid & Co Editor, Caracas, 2016), La lluvia inconclusa (novela. Rubiano Ediciones, 2022) y El huésped invisible. Cuentos. 2002-2015 (Monte Ávila Editores, Caracas, 2023). Su obra literaria abarcó también la poesía, el ensayo y la crítica destacándose con títulos como: Para fijar un rostro y El habla secreta.


Premio de Poesía Alberto Arvelo Torrealba (s.d., 1970). Premio Único de Cuentos de la Universidad del Zulia (s.d., 1971 y 1972). Premio Único del Concurso Anual de Cuentos del diario El Nacional con su cuento La muerte se mueve con la tierra encima (1971). Premio de Prosa de la Universidad de Carabobo (s.d., 1971). Premio de Novela Guillermo Meneses por su novela Las redes de siempre (1975). Premio Municipal de Prosa Manuel Díaz Rodríguez (s.d., 1983). Premio CONAC Narrativa (s.d., 1987). Premio Cuarenta años de la Universidad de Carabobo (s.d., 1999). Premio Bienal de Literatura Orlando Araujo por el libro El habla secreta. Rostros y perfiles de la poesía venezolana del siglo XX y XXI (primera parte. 2001). Premio de Cuentos de El Nacional por el texto Entre la cuna y el dinosaurio (2002). Doctorado Honoris Causa en Educación, otorgado por la Universidad de Carabobo (2007). Premio de la Crítica a la Novela por su novela Las puertas ocultas  (2011). Individuo de Número de la Academia Venezolana de la Lengua (2015). Premio Nacional de Cultura Mención Literatura por su trayectoria literaria (2021-2022).  Premio Nacional de Literatura por su obra El habla secreta. Rostros y perfiles de la poesía venezolana del siglo XX y XXI (segunda parte. 2023). ​


Su obra ha sido incluida en diversas antologías y muestras de narrativa venezolana.



https://ficcionbreve.org/autor/jose-napoleon-oropeza/



 *******


******** 




Javier Domínguez. Valencia. Venezuela.

Narrador. Autor de los libros de cuentos “El camino de los hilos” (2005) y “Mundos diagonales” (2015). Y la novela inédita “Crónicas del triunfo”.

2do. Lugar en el XI Concurso de cuentos de La Policlínica Metropolitana 2017. Caracas. Venezuela.



Actualmente es coordina el taller de narrativa “Escribe tu cuento” en la Fundación La Letra Voladora. Además de colaborar con microcuentos en el sitio web www.microcuentos.es





























































































15/03/2026
12/12/2025


sábado, 4 de mayo de 2024

José Napoleón Oropeza, narrador y ensayista venezolano: Yo soy un poeta de la vida, porque yo le pongo pasión a todo lo que hago

 



Estimados Liponautas

El pasado domingo 17 de marzo de 2024,  desapareció físicamente el escritor venezolano José Napoleón Oropeza, el hijo ilustre de Puerto de Nutrias, población del estado Barinas. Por esta razón compartimos con ustedes esta entrevista hecha por la periodista Marisol Pradas en el año 2007, como un modesto homenaje, recordatorio y despedida...


Alcaldía de Ciudad de Nutrias, estado Barinas, Venezuela (2001).



*******


Oropeza: No he hecho otra cosa que ser el soldado que siempre fui





"Creo en la necesidad del riesgo, al menos si queremos tener el derecho a luchar por un ideal perenne y nunca completamente consciente de toda interpretación y valoración; ese según el cual un día Orfeo no se dará la vuelta, y la verdad del poema volverá a la luz del entendimiento, absoluta, inviolada, generadora de vida, incluso desde la oscuridad de la omisión y la muerte" 

escribió George Steiner para una conferencia en homenaje a Leslie Stephen en la Universidad de Cambridge*.



José Napoleón Oropeza comenzó bien 2007. La editorial El Otro, El Mismo acaba de entregarle un libro que reúne un conjunto de cuentos titulado "Entre la Cuna y el Dinosaurio" y la Universidad de Carabobo le conferirá el 21 de marzo el Doctorado Honoris Causa.




Quiso realizar la entrevista en un salón aparte de su oficina del Ateneo de Valencia teniendo como fondo la obra "La Sirena" de Fernando Wamprechs, consumada con tiza de colores y trazos dejados como al descuido, nacida en un taller para enseñar a los niños a pintar realizado allí años atrás.




Aquellos que lo conocen, lo quieran o lo desestimen, no podrán negar la fuerza que tienen sus ojos, observadores y penetrantes, negados a los vicios del alcohol y las drogas, que le han permitido viajar por los dos ríos en que confluye su quehacer narrativo y el trabajo intelectual que también desarrolla como docente y gerente cultural. Son ojos dedicados a descubrir los secretos de cualquier manifestación artística que tenga frente de sí.



- Considero que la distinción que me brinda mi universidad es un homenaje a mis alumnos. Propicio en el aula de clases el dialogo entre quienes son partícipes. Siempre he creído que estar allí es entregarse a una vivencia única, a una vivencia del día. Y así como es un homenaje a mis alumnos también lo es a los excelentes docentes que ha tenido la UC, donde nos formaron a nosotros, la generación que surgió del año 1972. En esa época había en la Facultad de Educación docentes de gran vocación, eso no quiere decir que ahora no lo hayan; con identificación plena de lo que significa ser un universitario a carta cabal; el que escribe, el que estudia, el que investiga, el que infunde conocimientos; participa en comisiones y se convierte en guía para la comunidad. Para mi será siempre memorable haber sido alumno de Esther Fernández Faraldo, Carlos Bazan y Rene Boissiere.




¿Con cuál novela se siente más satisfecho? ¿Es "Entre el Oro y la Carne" la definitiva?


Con "El Bosque de los Elegidos". Desde el punto de vista de la imaginación, de la fantasía, del lenguaje. Historia de una gran ambigüedad y una gran poesía. Sé que es una novela tal vez difícil de comprender a diferencia de "Entre el Oro y la Carne" celebrada por la critica y por el escritor Denzil Romero como la primera obra mía de "gran madurez". Hay un espejeo en todos mis libros con los fantasmas de mi infancia y adolescencia y "Entre el Oro y la Carne" es la primera vez que me alejo de mi historia personal porque me impuse novelar a una figura real como Felipe Pirela: Imaginar cómo pudo haber sido su vida; su dolor, su desgracia, su caída y en definitiva su muerte. Pero además me propuse inventar un Alter Ego de lo que siempre he querido ser: Un periodista. Inventé la figura de Javier Díaz para meterme en el alma de ustedes.


Felipe Pirela – El Malquerido



La novela que dijo que nunca se la publicarían en Venezuela: ¿Cómo va?



Yo espero publicarla mas temprano que tarde. Se llama "Las Puertas Ocultas" y en cierta forma es mi homenaje a dos grandes escritores cubanos, Reinaldo Arenas y José Lezama Lima. Es una novela que sigue la tetralogía de la invención del país que está en todas las novelas mías, "Las redes de siempre", "Las Hojas más ásperas", "Los caballos vencidos" y "Las Puertas Ocultas". Aparte de eso es una experiencia que yo narro allí, contando lo que yo viví tratando de conocer a Reinaldo Arenas e imaginando cómo sería ese encuentro con él pues pasé miles de dificultades para conocer al personaje. Finalmente lo conocí en New York cuando había salido de Cuba. Es una novela de una atmósfera religiosa que tiene que ver con el conocimiento del alma cubana que en buena parte se ha nutrido en lo mitológico de la santería. Con ella no cierro el ciclo porque se cierra con "Los caballos vencidos" (inédito) que es la obra con la cual no es que muere Eduardo, el Alter Ego de mis novelas, pero en definitiva es cuando Eduardo asumirá su rol de escritor. El último libro de esta tetralogía es la experiencia de Eduardo en un seminario buscando a Dios de otra manera. No buscando a Dios queriendo ser sacerdote.




¿Qué escribe en la actualidad?



Un libro de relatos que tienen que ver con la tragedia de Vargas. Hubo una cantidad de historias que a mi me impresionaron vivamente. Hay un trabajo periodístico que me impresionó mucho realizado por Yelitza Linares quien escribió una crónica esplendorosa sobre lo que fue la tragedia de Vargas.




A mediados de los 70 José Napoleón Oropeza (1950-2024) viajó a Cuba buscando a Reinaldo Arenas (1943-1990), recibiendo por respuesta que no existía.Esta anécdota la narró Oropeza en la novela de  "Las puertas ocultas" ( editada en Caracas por Bid & Co. en 2011).

Reinaldo Arenas lo cuenta en esta entrevista hecha en Estados Unidos.
Reinaldo Arenas entrevista | Escritor Cubano habla sobre el régimen Castrista





¿No ha seguido la línea ensayística nacida en "Los Perfiles del Agua"?



- Yo me propuse desde "Los Perfiles del Agua" escribir para explicarme a mi mismo, los hallazgos y las búsquedas de los años 70' pero al mismo tiempo escribir textos sobre lo que ha sido la literatura venezolana en la poesía, en el cuento y en la novela. En "Los Perfiles del Agua" indago sobre las obras que son el fundamento de la literatura universal y latinoamericana. Toco muy brevemente la literatura venezolana por lo que decido con estos tres ensayos escribir lo que ha sido la poesía y la narrativa venezolana del siglo XX. Y estoy dándole forma al libro sobre el cuento venezolano en el siglo XX a propósito de la evolución del cuento en Venezuela. Espero concluirlo este año. El titulo provisional que tengo es "La Batalla de los Libros".




¿Cómo un escritor llega a conocer el resto de las artes?



Los poetas dicen que se sorprenden por la penetración que yo tengo, sin ser poeta, supuestamente, del trabajo de ellos. Que yo los analizo y ellos se sorprenden que yo pueda ver el poema desde adentro. Todo el arte es poesía. No estoy inventando el agua tibia. La fuerza del arte surge del lenguaje poético. Todo el arte es la invención de una suprarealidad, de otra realidad. Todo surge del conocimiento como creador que soy de la lectura de la poesía. Comencé leyendo y escribiendo poesía antes que otras cosas.



Pero aparte de eso yo me dedique hace mucho tiempo a estudiar las artes visuales como poesía. A través de unos materiales, de los colores, planos, pinturas, líneas y la fotografía, poesía del instante. La escultura es poesía convertida en volumen. Todo surge del conocimiento y del amor que tengo por la poesía.




¿Usted es o no poeta?



Yo soy un poeta de la vida, de todo lo que hago. Soy un poeta dando clases. Soy poeta como presidente del Ateneo de Valencia porque yo le pongo pasión a todo lo que hago, desde escribir, hasta salir a comprar algunas cosas para mi casa en el supermercado.




¿Qué significa la Bienal Arturo Michelena?



El Salón Michelena convertido ahora en Bienal ha sido la gran escuela por los que pasan por el Ateneo de Valencia y también para los espectadores. Es la gran puerta del arte venezolano. Ha sido realmente una especie de universidad del arte. Comenzando porque tiene una biblioteca especializada que no tienen siquiera las universidades.



Como presidente del Ateneo de Valencia no he hecho otra cosa que ser el soldado que siempre fui cuando ingresé como miembro regular a los 17 años, admitido por ganar un premio de ensayo siendo estudiante de quinto año de bachillerato.




Del extenso currículo de José Napoleón Oropeza, por falta de espacio, solo podremos destacar que a los 28 años alcanzó el rango de profesor titular de la Universidad de Carabobo. Obtuvo su título Mph/Phd en el King`s Collage de la Universidad de Londes donde es invitado a dar seminarios. También da clases de postgrado en las universidades Simón Bolívar y Los Andes. Fundó y es docente de la Maestría de Literatura Venezolana de la UC. Presidente del Ateneo de Valencia desde el año 1991. Ha ganado dos veces el concurso de cuentos de El Nacional, en el año 1971 con La muerte se mueve con la tierra encima y en el 2002 con "Entre la Cuna y el Dinosaurio".




Sus obras literarias publicadas, los cuentos, Parte de la Noche, La Muerte se Mueve con la Tierra Encima, La Guerra de los caracoles, Ningún espacio para muerte próxima, La Carta que contenía arena y Entre la Cuna y el Dinosaurio. Las novelas, Las Redes de Siempre, Las Hojas más ásperas El bosque de los Elegidos, Entre el Oro y la Carne y Testamento de un Pájaro, y los ensayos Los Perfiles del Agua y El Habla Secreta.




José Napoleón Oropeza se levanta todos los días a las 4 AM. Escribe. Lee. Piensa. Desde que era seminarista cuando leía a escondidas, a la luz de unas velas, los mundos que se abrían a sus ojos con los libros. Perseverancia que permanece lúcida e incólume. La verdad del poema es una presencia real. Voz intacta (Notitarde, 17/02/2007, Confabulario).-



* STEINER, George: Pasión Intacta, Editorial Siruela, España, 1997, p71.



Tomado de Azul Fortaleza



Leer para Comprender José Napoleón Oropeza
85 visualizaciones 23 feb 2015


José Napoleón Oropeza

Puerto Nutrias, 1950 – Valencia, 2024. Narrador y ensayista. Licenciado en Educación egresado de la Universidad de Carabobo (1972). Doctor en Literatura por el King’s College London (1982). Fue profesor de la Universidad de Carabobo en la Cátedra de Teoría y Análisis Literario de la Maestría de Literatura Venezolana. Como gestor cultural, presidió el ateneo de Valencia (1991-2007) y la Federación de Ateneos de Venezuela (1991-1994).


Su obra narrativa comprende diversos títulos: Parte de la noche (Cuentos. Universidad del Zulia, Maracaibo, 1971), La muerte se mueve con la tierra encima (Cuentos. Monte Avila Editores, Caracas, 1972), Las redes de siempre (Novela. Monte Ávila Editores, Caracas, 1976), Ningún espacio para muerte próxima. Cuentos 1969-1976  (Cuentos. Monte Ávila Editores, Caracas, 1979), Las hojas más ásperas (Novela. Monte Ávila Editores, 1980), El bosque de los elegidos (Novela. Fundarte, Caracas, 1986) Entre el oro y la carne (Novela. Editorial Planeta Venezolana, Caracas, 1990), La guerra de los caracoles (Cuentos.  Monte Ávila Editores, Caracas, 1991), Testamento de un pájaro (Novela. S.d., 1992 – Universidad de Carabobo, 1999), La carta que contenía arena (Cuentos. Monte Ávila Editores Latinoamericana, 2002) Entre la cuna y el dinosaurio. Cuentos completos 1972-2002 (Cuentos. El otro, el mismo, 2006)), Las puertas ocultas (Novela. Bid&Co Editor. 2011), El cielo invertido (UCAB – Bid & Co Editor, Caracas, 2016), La lluvia inconclusa (novela. Rubiano Ediciones, 2022) y El huésped invisible. Cuentos. 2002-2015 (Monte Ávila Editores, Caracas, 2023). Su obra literaria abarcó también la poesía, el ensayo y la crítica destacándose con títulos como: Para fijar un rostro y El habla secreta.


Premio de Poesía Alberto Arvelo Torrealba (s.d., 1970). Premio Único de Cuentos de la Universidad del Zulia (s.d., 1971 y 1972). Premio Único del Concurso Anual de Cuentos del diario El Nacional con su cuento La muerte se mueve con la tierra encima (1971). Premio de Prosa de la Universidad de Carabobo (s.d., 1971). Premio de Novela Guillermo Meneses por su novela Las redes de siempre (1975). Premio Municipal de Prosa Manuel Díaz Rodríguez (s.d., 1983). Premio CONAC Narrativa (s.d., 1987). Premio Cuarenta años de la Universidad de Carabobo (s.d., 1999). Premio Bienal de Literatura Orlando Araujo por el libro El habla secreta. Rostros y perfiles de la poesía venezolana del siglo XX y XXI (primera parte. 2001). Premio de Cuentos de El Nacional por el texto Entre la cuna y el dinosaurio (2002). Doctorado Honoris Causa en Educación, otorgado por la Universidad de Carabobo (2007). Premio de la Crítica a la Novela por su novela Las puertas ocultas  (2011). Individuo de Número de la Academia Venezolana de la Lengua (2015). Premio Nacional de Cultura Mención Literatura por su trayectoria literaria (2021-2022).  Premio Nacional de Literatura por su obra El habla secreta. Rostros y perfiles de la poesía venezolana del siglo XX y XXI (segunda parte. 2023). ​


Su obra ha sido incluida en diversas antologías y muestras de narrativa venezolana.



https://ficcionbreve.org/autor/jose-napoleon-oropeza/



 *******


Enlaces relacionados:








15/03/2026