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sábado, 5 de septiembre de 2026

Marjane Satrapi (1969-2026), historietista y cineasta iranofrancesa: Una sociedad sin compasión es una sociedad que se desmorona.


La ilustradora, novelista y cineasta franco-iraní, en una sesión de fotos en París.JOEL SAGET / AFP



El pasado , 4 de junio de 2026 falleció la escritora, dibujante, directora de cine y activista por la democracia Marjane Satrapi.


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Marjane Satrapi: "Las francesas han conseguido hacer del velo un símbolo de resistencia, cuando lo es de sumisión"


La autora de cómic y cineasta iraní publica 'Mujer, vida, libertad', donde cuenta a través de historietas la revolución iniciada en Irán tras la muerte de Masha Amini en 2022






 






Raquel Villaécija(Corresponsal) París

(Corresponsal)

París


Actualizado Miércoles, 29 noviembre 2023 - 22:59



Su casa es como un templo de luz donde se mezclan libros, flores y arte. Hay un jardín lleno de plantas y un gran lienzo de dos mujeres iraníes que ocupa toda una pared. Su gato blanco de ojos azules se pasea por la mesa durante la entrevista. Marjane Satrapi (Rasht, Irán, 1969) se enciende el primer cigarrillo y se atusa su melena negra. "Al gato le encanta la gente, es todo lo contrario a mí", reconoce.


Nos recibe para una entrevista a raíz de la publicación en castellano de Mujer, Vida, Libertad (Reservoir Books) una obra que ella, autora de cómic y cineasta, ha coordinado y que cuenta, a través de historias ilustradas de distintos artistas, la revolución iniciada en Irán tras la muerte en 2022 de Masha Amini, asesinada a golpes por la policía de la moral por no llevar el velo bien puesto. También acaba de filmar París Paradis, filme en el que han participado los actores españoles Eduardo Noriega y Rossy de Palma.

PARADIS PARIS - Trailer - Marjane Satrapi

https://m.youtube.com/watch?v=bjsUwt02iKE


Su obra maestra es Persépolis. ¿Es consciente de la influencia que ha tenido en distintas generaciones de mujeres?


No soy consciente, porque para eso tienes que encontrarte con gente que te lo diga, pero yo soy una persona solitaria, tengo tres o cuatro amigos. Sólo tengo vida social cuando hago cine. Yo odio salir. Creo que hay que ser humilde con el trabajo artístico que hacemos. Necesito tiempo para reflexionar y eso es algo que se hace en solitario.


      

En Mujer, vida, libertad usted dice que es la primera gran revolución feminista porque está apoyada por hombres...

Hemos tenido muchas revoluciones feministas en otro sentido, a menudo es para que se cambie una ley, pero hay pocos hombres que están ahí. Yo aquí hablo de revolución, de levantamiento, porque Irán, a lo largo de la historia, es el país que ha hecho más revoluciones, pero hasta ahora no ha supuesto un cambio cultural. Porque el dictador en Irán no es un hombre, no se llama Jameini, no se llama Franco o Pinochet. El dictador es una cultura y ésta se basa en el patriarcado. Si estuviéramos en una sociedad matriarcal, sería al contrario. Si esa cultura no evoluciona la democracia es una quimera, no existe. El slogan hoy es Mujer, vida y libertad. Una revolución feminista nunca llegará hasta el final si no tiene un apoyo de los hombres.



¿Qué es para usted el feminismo?


La versión del feminismo que a mí me gusta es el de los hechos, lo que hago con mis acciones. Un feminismo asumido y defendido por los hombres es un cambio cultural. Todo el mundo dirá que la revolución feminista más grande en el mundo es la de mujer, vida y libertad, eso se lo puedo asegurar.



Las iraníes han vivido siempre bajo mucha represión, pero, a diferencia de otros países, siempre se han rebelado ¿Son más combativas?


Está ligado a nuestra historia. La mujer es combativa porque nos han educado nuestras madres para eso. La mía siempre me decía: 'nadie te va a dar tus derechos, tienes que luchar para ganártelos'. En Irán la vida de una mujer vale la amistad de la de un hombre, su testimonio... El resultado de esas represiones es que la mitad de los estudiantes son mujeres. ¿No podemos estudiar? ¡Vamos a estudiar el doble! Hemos aprendido a luchar y esto es una cultura que viene de lejos.

      


¿Por qué cree que los hombres sí apoyan ahora esa revolución, y no antes?


Culturalmente han cambiado, esta generación tiene una relación con el mundo distinta a la que teníamos. Antes a tus preguntas respondían tus padres, ahora ellos tienen sus propios medios para encontrar respuestas. No teníamos acceso a la información y hoy abres internet y si eres homosexual ves que hay países donde eso se puede vivir en libertad. Ese conocimiento te permite avanzar. Los occidentales han logrado una cosa que se llama democracia, que es genial, y aspiramos a esa misma democracia. Los Derechos Humanos no son algo que se hace sólo para la sociedad occidental. El ser humano ha nacido para ser libre y por eso he querido hacer este libro, porque creo que la cosa más bonita del mundo es la libertad, pero hay algo más bonito que la libertad, que es el combate por la libertad.

     


  

En el mundo sólo hay algo más bonito que la libertad: el combate por la libertad




¿Cree que en algunas sociedades existe un feminismo mal entendido, de etiquetas?


El feminismo para mí es humanismo. Quiero ser considerado un ser humano y no quiero que se mencione mi sexo, que no tiene que ver con mi creación artística. Si decimos que mujeres y hombres crean de manera diferentes, entonces ¿tendríamos que hacer festivales de cine de negros y blancos? Porque no tienes la misma visión del mundo... Nos creamos pequeños guetos. Nunca he estado en guerra contra los hombres, que son excelentes compañeros de viaje. Luchamos por la humanidad, por el ser humano. Yo he nacido en Irán y no puedo acceder a otro país sin visa. Si naces en Noruega, aunque seas un asesino en serie, solo por ese hecho, te puedes mover, la tierra es un terreno de viaje para ti. La justicia comienza en el sitio donde naces. Es para mí eso es más un motivo de lucha, y concierne a la humanidad y a todos los sexos. El machismo es el rechazo de la democracia y lo vemos fuera. Con Trump o con los pseudo dictadores de hoy.



¿Ve alguna rebelión parecida a la de las mujeres iraníes en algún otro sitio?


Donde no haya derechos para ellas no podemos hablar de democracia. Estamos a punto de entrar en una nueva guerra fría, donde tenemos el eje dictatorial, con Rusia y China, y del otro lado, el eje democrático, que es frágil porque la democracia americana está completamente a la deriva. Cuando con Trump, después de lo que ha pasado, ves el porcentaje de americanos que le quieren... En todas las civilizaciones tienes una fase salvaje, otra de civilización y luego eso se convierte en decadencia. En EEUU han pasado directamente del salvajismo a la decadencia. Hoy el único lugar que es garante de la democracia es Europa.



¿Vamos a una sociedad más polarizada?


Hoy si eres palestino, eres terrorista, si eres proisraelí, es que defiendes al facha de Netanyahu. Pero en realidad: ¿Netanyahu es un corrupto? Sí. ¿Hamas es una organización terrorista? Sí. ¿Sufren los palestinos? Sí. ¿Y los israelíes? También. ¿Pueden vivir juntos? Sí. La respuesta a todo ello es sí y nadie tiene el monopolio del sufrimiento. Pero parece que hoy te obligan a elegir un campo y no es tan sencillo como eso. Cuando fueron los asesinatos de Charlie Hebdo una periodista me preguntó si con las caricaturas de Mahoma habían ido demasiado lejos. Yo le dije: ¿Es que la respuesta a una ilustración es una matanza? Nunca. Yo no elijo un campo, pero para eso hay que pensar , y el pensamiento exige un esfuerzo, mientras que el juicio no, ninguno. Por eso la gente juzga tan fácilmente. El arte es el vínculo que une los pequeños ladrillos en la sociedad: si los pones unos sobre otros se desmoronan, necesitas algo que los una y esto es la cultura. Una sociedad sin arte y sin cultura es una sociedad que se desmorona. Una sociedad sin compasión es una sociedad que se desmorona.



Las mujeres en Irán se quitan en velo, pero en Francia pelean para ponérselo, que no les obliguen a quitárselo...

En Francia no hemos entendido que el tema del velo no es un tema religioso, sino político y de identidad. No entendemos de dónde viene el problema. El significado del velo es que debes cubrirte del hombre porque eres un objeto. Pero las francesas han conseguido hacer del velo un símbolo de resistencia, cuando lo es de sumisión, por eso creo que es un problema más identitario, político. Pero si te cubres no es un símbolo de emancipación. En otros lugares se critica que ellas se pongan faldas cortas. Siempre son las mujeres y cómo se visten. ¿Pero y ellos? Que se laven los ojos, para que no tengamos que cubrirnos porque quizá ellos tienen que mirarnos con menos lubricidad.



En su obra siempre está muy presente la influencia de las mujeres de su familia...

He tenido la suerte de crecer en una familia donde las mujeres eran combativas. Mi abuela nunca dejó de decir no, pero ella no sabía ni siquiera que era feminista, no lo pensaba como una lucha. Aprendemos a luchar porque sabemos que no nos dan nuestros derechos. En la historia de la aviación, cuando arranca, había muchas más mujeres pilotos que hoy. A fuerza de decirnos cómo somos o lo que no podemos hacer, llega un momento en el que las mujeres ya no creen en sí mismas.


Una revolución feminista nunca triunfará si no tiene un apoyo de los hombre



¿Por qué dejó de hacer cómic?


Va a parecer pretencioso: hice un primer cómic y gané un premio y entre 2000 y 2004 tuve todos los premios que se pueden tener. Yo sé que sé hacerlo, por eso ya no me interesa. Lo interesante es aprender algo nuevo. Hice un filme y me di cuenta de que era mejor cuando trabajaba con los otros, porque ese trabajo colectivo me aportaba. Acabo de hacer una película con Eduardo Noriega y Rossy de Palma y ella le da igual el diálogo que yo he escrito, lo adapta a su manera y es magnífico. Ella hace el personaje. Detesto el pasado, por eso no me gusta que me hagan fotos. Quiero un coche que no tenga marcha atrás. El objetivo es avanzar no volver sobre un tema que ya funciona. Me gusta ir sobre un tema que sea un desafío y que me haga sentir en peligro.

Persépolis. Fragmento



No se siente cómoda en la zona de confort...


Odio el confort, lo que más me gusta en el mundo es el caos, porque el universo está hecho por un caos que intenta organizarse. Me encanta.



¿Qué le diría a la Marjane Satrapi que se exilió de Irán, la de Persépolis?


Hay cosas que necesitas una madurez para vivirlas, pero cuando tienes 20 años tienes necesidad de la aprobación de los otros. Casi hacemos actos de prostitución mental cada día para gustar. Me ha tomado mucho tiempo hacerme una pregunta: "¿A ti te gusta todo el mundo?" No, solo hay una minoría a la que quieres. Todavía me pasa, que me invitan a una fiesta y como soy entusiasta digo que sí pero luego no me apetece. La última vez me dijeron que la fiesta se anulaba y fue como si hubiera ganado el Euromillón, cuando hubiera sido suficiente decir no. Si algo le diría a esa joven es que aprendiera a decir no. Si no es un 'sí' entusiasta y definitivo, entonces es un no.



Ha hecho cómic, cine... ¿Algo que le quede en el tintero?


Acabo de filmar Paris Paradis, es un filme coral. Pero nunca he tenido planes, ni me he dicho voy a hacer esto o lo otro. Algo llega y lo intento. Y lo que hoy creo que querría hacer no es lo que quiero hacer dentro de años. Sí haré una película en Irán el día que pueda volver, pero no como la exiliada que soy. Porque mi análisis político está ligado a mi nostalgia y mi melancolía, y eso no lo puedes meter en una obra, salvo si es para hablar de eso. No hay que olvidar que he vivido 35 años de mi vida en Europa. Hace 23 años que no voy.



¿Volverá cuando la revolución triunfe?


Por supuesto, sé que lo hará y haré una película entonces, pero tengo que ir porque no hay nada que se parezca a Irán como Irán


https://www.elmundo.es/cultura/arte/2023/11/28/65662ff9fdddff3bb88b45b4.html


Murió la artista Marjane Satrapi, autora de 'Persépolis' y defensora de las mujeres iraníes







Conversation: Graphic Novelist, Director Marjane Satrapi



lunes, 15 de junio de 2026

Marjane Satrapi (1969-2026), luchaba sin velo, contra la represión en Irán con viñetas y celuloide


 



Estimados liponautas


El pasado , 4 de junio de 2026 falleció la escritora, dibujante, directora de cine y activista por la democracia Marjane Satrapi, debido a la tristeza causada por la muerte de su esposo Matías Ripa en el año 2025.

MATTIAS RIPA, ACTOR Y ESPOSO DE MARJANE SATRAP (FUNDACIÓN CINE MATTIAS Y MARJANE RIPA-SATRAPI / LAURA WILSON )





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Marjane Satrapi: ni supersimpática, ni supertolerante, pero…



22/10/2024 - Alfonso Bueno López


El próximo 25 de octubre tendrá lugar el acto de entrega de los Premios Princesa de Asturias 2024 en el Teatro Campoamor de Oviedo. El de Comunicación y Humanidades se ha otorgado en esta ocasión a la artista multidisciplinar iraní Marjane Satrapi. El jurado ha destacado su lucha por la libertad y los derechos humanos, y cómo Satrapi se ha convertido en un símbolo del compromiso social liderado por las mujeres.



«No sé realmente si lo que he hecho por la humanidad es tan notable», declaró la artista tras recibir en abril la noticia de la concesión del galardón, aprovechando la oportunidad «para celebrar la feroz lucha de mi pueblo por los derechos humanos y la libertad» y dedicando el premio al cantante de rap Toomaj Salehi, condenado a muerte por apoyar las protestas desencadenadas tras el fallecimiento de Mahsa Amini, la joven de 22 años que murió tras haber sido detenida por la policía de la moral iraní por no llevar el velo conforme estipula la ley islámica. Aunque el Tribunal Supremo de Irán acabaría anulando en junio la condena al rapero, la represión del régimen hacia su pueblo, especialmente hacia las mujeres, sigue siendo una realidad de la que Satrapi es una de las voces más críticas.

Protestas causadas por el asesinato de Mahsa Amini. Imagen tomada de aquí


Que se le haya concedido el Princesa de Asturias en la categoría de Comunicación y Humanidades, en lugar de en la de las Artes (otorgado a Joan Manuel Serrat), muestra una doble intención, reconocer la labor de la artista a la vez que se denuncia la violencia machista instaurada en Irán. Una tendencia cada vez más manifiesta a nivel internacional, como demuestra que en 2023 se entregara el Nobel de la Paz a la activista por los derechos humanos iraní Narges Mohammadi, pero aún insuficiente, como remarcaría la propia Marjane Satrapi al denunciar las reticencias de Josep Borrell para señalar a la Guardia Revolucionaria Islámica como organización terrorista. «El impacto real de este premio llegará el día en que se reconozca ese Estado como un Estado terrorista», declararía la artista en una rueda de prensa. «Borrell dice que no. Pero Irán está llevando a cabo cinco guerras en Irak, Líbano o Siria… Estos grupos terroristas no funcionarían sin la ayuda de Irán. ¿Qué más pruebas necesita para declararlos terroristas?».



En la misma rueda de prensa, la autora de Persépolis dejaría a un lado la solemnidad para decir claramente lo que piensa sobre su reconocimiento: «Si yo me convierto en símbolo del diálogo y de la tolerancia, si alguien como yo recibe este premio es que el mundo debe ir muy mal, porque no soy ni supersimpática, ni supertolerante ni estoy contra la violencia al 100%. Entonces digo, joder, si yo recibo este tipo de galardón es que las cosas deben estar muy mal».




Satrapi nació en 1969 en Rasht (Irán), siendo la única hija de Ebi y Taji Satrapi, una pareja progresista y de clase alta que al principio recibió con optimismo la revolución islámica liderada en 1979 por el ayatolá Jomeini para acabar con el régimen corrupto del Sah Mohammad Reza Pahleví. De la noche a la mañana al nuevo régimen se le cayó la careta, revelando un extremismo tiránico que mermó los derechos de las mujeres a su mínima expresión: las iraníes perdieron el derecho a solicitar el divorcio y la oportunidad de conservar la custodia de sus hijos, la edad mínima de una niña para contraer matrimonio se redujo de los 18 a los 9 años y se introdujo un código de vestimenta que obligaba a las mujeres a llevar el velo en público. En palabras de Marjane Satrapi, el régimen fue «un sueño que se convirtió en pesadilla y después en infierno».



Aunque Satrapi estudiaba en Teherán en una escuela laica, mixta y bilingüe, tuvo que ponerse el velo como el resto de sus compañeras y ver cómo las niñas eran separadas de sus amigos varones. A los diez años vivió esas injusticias desde la frustración, la rebeldía y el juego. En Persépolis recuerda cómo ella y sus compañeras de clase se quitaban los velos para atarlos y saltar a la comba en el recreo. Marjane desafiaría al régimen, vistiendo ropa occidental, escuchando punk y asaltando a sus profesores con preguntas incómodas y acusaciones de tergiversar la realidad. Preocupados porque acabara siendo detenida, sus padres la enviaron en 1983 a Viena para que continuara sus estudios. En Europa, Marjane seguiría desafiando a la autoridad. Sería expulsada de una residencia de monjas y descubriría la contracultura viviendo en la calle. Cuando estuvo a punto de morir de bronquitis no le quedó más remedio que volver a su país.




En Irán se sentiría como una extranjera. Estudió Bellas Artes en la Universidad de Teherán, retratando a modelos que en lugar de posar desnudas estaban cubiertas por un velo. A los 21 una depresión la empujaría a casarse, buscando una falsa salida a la opresión. El fracaso de su matrimonio haría que abandonara Irán definitivamente, estudiando en la Escuela de Artes Decorativas de Estrasburgo y, posteriormente, trasladándose a París, donde actualmente sigue residiendo. A partir de 1997 se dedicaría a escribir e ilustrar libros infantiles como Adjar o Los monstruos tienen miedo de la luna.



En París, miembros del colectivo L´Association sugirieron a Satrapi que trasladara sus recuerdos de infancia a una novela gráfica. La autora pensaba que el cómic no tendría mayor repercusión que las cincuenta fotocopias que había pensado repartir entre sus amigas, pero el primer tomo de Persépolis, publicado en el año 2000, sería un gran éxito con el que obtendría el premio Coup de coeur a la mejor autora revelación del Festival de Angoulême. El guion del segundo tomo también sería galardonado en Angulema, mientras que el tercer y cuarto tomo de la serie acabarían por consagrarla a nivel internacional.




En Persépolis, la autora opta por narrar su historia con un blanco y negro naíf y expresionista, acorde con una época y un país sin matices, donde la protagonista es una niña irreverente, que tiene que convivir con el horror de la barbarie religiosa. Satrapi narra los hechos más traumáticos de su infancia y adolescencia, como la detención y asesinato de su tío Anouch, pero no se muestra complaciente consigo misma, siendo capaz de mirarse en el espejo más oscuro al narrar cuando se vio obligada a vender droga en Viena, su depresión o sus coqueteos con el nacionalismo en el transcurso de la guerra entre Irán e Irak. Persépolis es un honesto y comprometido relato autobiográfico, que atrapa a quien se adentra en sus páginas.



Satrapi creó una novela gráfica de singular profundidad. Quien diga que el cómic social comenzó con Persépolis solo demuestra su desconocimiento del medio, pero el éxito de la obra hizo mucho por la visibilización del cómic hecho por mujeres, contribuyendo a cambiar las condiciones de un medio tradicionalmente masculino, además de mostrar a los lectores la realidad de Irán.



En palabras de la autora: «Mi propósito era contar la historia de Irán a través de mi propia historia, con mi nombre, para no parecer una socióloga o una historiadora. Solo soy una persona que nació en un tiempo y lugar concreto y fue testigo de algo». Por encima de otras obras prestigiosas, como Maus, de Art Spiegelman, o Watchmen, de Alan Moore, Persépolis es un libro presente en las estanterías de muchas personas que no suelen leer cómics, y eso es un gran logro.


L’École des filles.

Su siguiente cómic sería Bordados, publicado originalmente en Francia en 2003 por L’Association, una historia que explora el mundo íntimo de las iraníes a través de las conversaciones entre mujeres de distintas generaciones de su familia durante la hora del té, mientras los hombres duermen la siesta. Pollo con ciruelas se editaría en 2004 y narraba la historia de otro pariente de Satrapi, Nasser Ali, un intérprete de tar (un laúd tradicional iraní) que perdió la ilusión de vivir. El cómic recibiría el premio al mejor álbum en el Festival de Angoulême.



Satrapi dejaría a un lado el cómic para centrarse en otras facetas, como sus tapices y sus lienzos de retratos femeninos, exhibidos en salas de exposiciones parisinas como la Galería Jérôme de Noirmont, o su faceta más conocida como realizadora. Debutaría en el cine codirigiendo, junto al también historietista Vincent Paronnaud, Persépolis (2007), la adaptación al cine de animación del cómic más conocido de la autora. La película contaría en su doblaje con la participación de Chiara Mastroianni y su madre, Catherine Deneuve. El gobierno de Irán envió una carta a la embajada francesa en Teherán para protestar contra la película y presionó a los organizadores del Festival de Cine de Bangkok para que la eliminaran de la programación. Persépolis fue aclamada como una lograda adaptación al cine de la obra de Satrapi, llegando a ganar el Premio del Jurado de Cannes en 2007 y una nominación a un Óscar.

Persépolis. 2007.Trailer

Su segunda incursión en el cine, de nuevo junto a Vincent Paronnaud, sería otra adaptación de uno de sus cómics. Pollo con ciruelas (Poulet aux prunes, 2011) se rodaría en imagen real con un reparto que incluía a Golshifteh Farahani, Maria de Medeiros, Mathieu Amalric y Chiara Mastroianni. El filme fue premiado en los festivales de Abu Dhabi y São Paulo.



Su debut cinematográfico en solitario, La bande des Jotas (2012), supuso su primer fracaso. Tal vez la autora se propuso demasiado, pues no solo dirigió la película, sino que escribió el guion y asumió el papel protagonista. 



Con The Voices (2014) dio el salto a Hollywood, por primera vez con una historia ajena. Al ser preguntada por la diferencia a la hora de afrontar el proyecto declararía: «Pongo todo mi corazón, mi cerebro, mi sensibilidad. Incluso si la historia no es mía, desde el momento en que la abrazo y la imagino, se vuelve mía».


Chicken With Plums | Official Trailer HD (2011)

https://m.youtube.com/watch?v=H79dIulykzA

En su siguiente película, Madame Curie (Radioactive, 2019), adaptaría el libro ilustrado de la autora Lauren Redniss Radiactivo. Una historia de amor y efectos colaterales para rendir tributo a la científica pionera en el campo de la radioactividad y uno de los referentes que han marcado el espíritu de insubordinación de Satrapi: «Marie Curie, igual que yo, fue una inmigrante en París educada para ser una mujer independiente, pero lo que más me gusta de ella es que fue un genio, con todo lo que implica serlo: no ser una persona fácil con quien convivir. Y mientras a los hombres se les perdona fácilmente este detalle, las mujeres tienen que estar siempre guapas y ser amables, o llevar arreglado el pelo».

Madame Curie (Radioactive, 2019).


Con este largometraje, la directora reivindicaría la necesidad de hacer más películas sobre grandes figuras femeninas: «Si la mitad de la población mundial son mujeres, la mitad de las historias deberían ser sobre ellas». La última producción cinematográfica dirigida por Satrapi hasta la fecha es Paradis Paris (2024), una comedia de humor negro protagonizada por Monica Bellucci y Rossy de Palma.

Radioactive – Official Trailer - 2019| Prime Video

https://m.youtube.com/watch?v=mU0oOUTo5zo


Satrapi tenía la esperanza de que en unos años Persépolis hubiera quedado obsoleta, pero más de veinte años después de su publicación, el cómic sigue siendo un reflejo de los abusos cometidos contra las mujeres en Irán. Aun así, la autora se muestra esperanzada por la respuesta que está dando la población iraní tras el asesinato de Mahsa Amini: «Es una mezcla de alegría y tristeza. Tristeza porque, de nuevo, tenemos que perder a nuestros hijos. Y alegría porque la cultura ha cambiado. Este es el primer movimiento feminista que conozco en el mundo en el que las mujeres llevan a los hombres a protestar con ellas. Están detrás de estas chicas, están todas unidas. Es realmente un movimiento de derechos humanos. Se ha convertido en un movimiento global de la juventud contra el arcaísmo, de la democracia contra la dictadura».



La artista coordinaría la antología de cómic Mujer vida libertad, un trabajo colectivo publicado en 2023 donde participan diecisiete autores y autoras iraníes (como Mana Neyestani, Touka Neyestani, Bahareh Akrami y Shabnam Adiban) e internacionales, incluyendo al valenciano Paco Roca y a la madrileña Patricia Bolaños. Con esta obra, Satrapi pretende explicar qué ocurre en Irán y lanzar el mensaje a sus compatriotas de que no están solas. El cómic se ha publicado online en farsi de forma gratuita, para que puedan acceder a él todas las iraníes. La autora se muestra optimista respecto al destino de su país: «El Irán del mañana es el Irán de las mujeres, apoyadas por los hombres».


PARADIS PARIS - Trailer - Marjane Satrapi

https://m.youtube.com/watch?v=bjsUwt02iKE


Marjane Satrapi es doctora honoris causa por las universidades belgas UC Louvain y KU Leuven, Comandante de la Orden de las Artes y las Letras de Francia y, desde 2024, miembro de la Academia de las Bellas Artes del país galo. Pero el reconocimiento de su figura no ha menguado su rebeldía ni su obligación como artista de hacerse preguntas. Por encima de todo, es consciente del papel impuesto a las mujeres y de la necesidad de superarlo: «Siempre hemos tenido que portarnos como la sociedad espera. Es un sistema impuesto por la educación. Yo, personalmente, no me comporto como se espera de mí. Las mujeres, en realidad, tendríamos que comportarnos de una manera inesperada. Tal vez toda la humanidad debería comportarse de forma inesperada».


Persépolis. Fragmento



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Alfonso Bueno


Apasionado del cine, la música, el arte, la literatura y los cómics, Alfonso Bueno López es un guionista, escritor y traductor nacido en Madrid en 1977. Ha publicado sus historietas de cómic en España, Argentina, EE.UU. y México, en revistas como Cthulhu, Terminus, Bloke’s Tomb of Terror, Killer Toons o La Resistencia. En 2020 publicó con Grafito Editorial su primera novela gráfica, Satanela, realizada junto al dibujante Diego Simone. Ha escrito tres ensayos de cine, publicados por Diábolo Ediciones: Más allá del arcoíris (2018), ¡Desenfunda forastero! (2019) y Sangre, sudor y puños (2020). En la actualidad prepara un nuevo libro de cine y otros proyectos literarios, además de traducir cómics de los años cincuenta.




https://www.hoyesarte.com/literatura/marjane-satrapi-premio-princesa-de-asturias-ni-supersimpatica-ni-supertolerante_330503/



Murió la artista Marjane Satrapi, autora de 'Persépolis' y defensora de las mujeres iraníes











miércoles, 27 de mayo de 2026

Julio Verne a Robert H. Sherard: "No he tenido lugar alguno en la literatura francesa"

 


Estimados Liponautas

Hoy le hacemos llegar esta entrevista hecha al hombre que pudo ver el futuro que hallamos curucuteando un poco en la red. Y la presentamos aquí con nuestro montaje acostumbrado.

Esperamos que la disfruten


Atentamente


La Gerencia


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Ya publicamos aquí la entrevista (habla del sitio original de donde fue tomada esta entrevista) que concedió Jules Verne al periodista británico Gordon Jones, en 1904, y que sería la última, porque Verne moría unos meses después, el 24 de marzo de 1905. Si aquella tenía el interés periodístico de ser la última, esta que les traemos –en realidad una entrevista/reportaje- ahora lo tiene por ser una de las más completas y en la que Verne toma más veces la palabra para contarnos como trabajaba. Nos habla de su juventud y los comienzos como escritor, del mundo geográfico y público que le rodeaba y, rompiendo con la leyenda de un escritor sedentario, de sus muchos viajes. Como se destila de la frase que encabeza este escrito, también nos muestra toda la melancolía y el pesimismo que embargaron el invierno de sus días y que nos lo hizo llegar en sus postreras novelas. Hoy Verne es el segundo escritor más traducido de todos los tiempos, después de Doña Agatha Christie.


El periodista inglés Robert Harborough  Sherard tuvo el privilegio de entrevistar a Verne en dos ocasiones, la que les mostramos fue la primera -1893-, la otra tuvo lugar en 1903. Sherard hizo la entrevista para McClure’s Magazine, una prestigiosa revista mensual estadounidense que inauguró lo que se dio en llamar el periodismo Muckraker, que consistía en denunciar la corrupción política, la explotación laboral y en “escarbar” en los trapos sucios de personalidades e instituciones de la época. El periodista por aquella época vivía en París, y además de escribir en prensa, escribió dos novelas y una amplia producción del género biográfico, como la biografía de Emile Zola, aunque fue más conocido por la biografía de su amigo, Oscar Wilde. Como en la otra entrevista de Verne que publicamos, la traducción está a cargo del vernólogo cubano Ariel Pérez, que también es el autor de las notas del final del texto. He tenido la osadía de incluir mis propias notas en el interior del texto, espero que me lo perdonen.


Javier Coria


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“El gran pesar de mi vida ha sido el hecho de que nunca he tenido lugar alguno en la literatura francesa”.



Por: Robert H. Sherard



El hombre decía estas palabras al tiempo que su cabeza se inclinaba, y una gran tristeza parecía asomar en la alegre y cordial voz.


“No he tenido lugar alguno en la literatura francesa”. ¿Quién era aquel que hablaba así, con la cabeza gacha y con tono de tristeza en su alegre voz? ¿Algún escritor de folletines baratos, pero populares para la prensa?, ¿algún hombre de letras que nunca ha tenido escrúpulo en declarar que se ha ganado su vida con su pluma como instrumento y que siempre ha preferido el dinero en efectivo de la Sociedad Francesa de Letras a la gloria y el honor? No. Extraño, monstruoso, así parece ser, pero nuestro hombre no es otro que Jules Verne. Sí, Jules Verne, el Jules Verne, su Jules Verne y el mío también, aquel que nos ha deleitado a todos en el mundo entero durante tantos años y que seguirá encantando a muchos durante generaciones y las generaciones por venir.


Fue en la habitación de descanso de la Sociedad Industrial de Amiens que el maestro me dijo estas palabras, con una tristeza que no olvidaré jamás. Era como la confesión de una vida sin sentido, el suspiro de un viejo hombre sobre el que nunca se puede regresar atrás. Me causó un dolor tan profundo oírlo hablar de aquella manera y todo lo que pude hacer fue decirle, con verdadero entusiasmo, que era para mí y para otros tantos millones, un gran maestro, el objeto de nuestra admiración y de nuestro respeto incondicional, el novelista que nos deleita mucho más de lo que lo hubiera hecho cualquier otro novelista. Pero, solo se limitaba a agitar su cabellera gris y decir: “No cuento para nada en la literatura francesa”.



Sesenta y seis años, y todavía se mantiene fuerte de espíritu, muchos rasgos de su cara me hacen recordar a Víctor Hugo; como un viejo capitán de mar, rojo de cara y lleno de vida. Un párpado ha comenzado a caer ligeramente, pero la mirada se mantiene firme y clara. De su persona emana un aroma de bondad y de gentileza que han sido siempre las características del hombre, del cual Hector Malot (1) dijo, algunos años atrás, que era el mejor de los compañeros; del hombre al que el frío y reservado Alexandre Dumas quería como a un hermano; del hombre que no tiene ni ha tenido nunca, a pesar de su gran éxito, un enemigo real. Desafortunadamente, su salud le preocupa. Últimamente sus ojos se han debilitado, y por momentos se siente incapaz de guiar su pluma y hay algunos días en los que la gastralgia lo martiriza. Pero sigue tan valiente como siempre.


“He escrito sesenta y seis volúmenes” -dijo-, “y si Dios me concede vida llegaré a ochenta” (2). Recordemos que Jules Verne contabilizaba sus escritos en volúmenes. El sexagésimo sexto y sexagésimo séptimo volúmenes correspondían, respectivamente, a las dos partes de Aventuras de un niño irlandés que apareció poco después de esta entrevista, en noviembre de 1893.



Jules Verne vive en el Bulevar Longueville, en Amiens, en la esquina de rue Charles Dubois, en una espaciosa casa que renta. Es una casa de tres pisos, con tres filas de cinco ventanas que abren hacia el bulevar, tres ventanas en la esquina, y tres más que tienen su ubicación hacia la rue Charles Dubois. Las entradas para los automóviles y otras cosas, dan a esta calle. Desde las ventanas ubicadas hacia el bulevar se puede tener una vista muy pintoresca del pueblo de Amiens con su vieja catedral y otros edificios medievales. Justo delante de la casa y al otro lado del bulevar pasa una vía férrea que, extendiéndose exactamente en la dirección contraria a la ventana del estudio de Verne, desaparece bajo un público jardín donde se dibuja un gran templete, en el que, en los días de buen clima, la banda militar de la ciudad toca. Esta combinación constituye, en mi opinión, el emblema mismo del gran escritor: el tren, con el rugido y el estrépito de lo ultramoderno y el romance de la música. Y, ¿no es gracias a esta asociación de la ciencia y el industrialismo con todo lo que existe de romántico en la vida que las novelas de Verne poseen una originalidad que no puede encontrarse en los trabajos de ningún otro escritor vivo, incluso ni entre los hombres que sí tienen un lugar dentro de la literatura francesa?



Casa de Verne en Amiens



LA RESIDENCIA DEL NOVELISTA


Una alta pared bordea la Rue Charles Dubois y esconde el patio y el jardín de la casa de la vista del transeúnte. Una vez que se llama a la puerta ubicada en la pequeña entrada lateral, esta es abierta y uno se encuentra en un patio pavimentado. En la dirección opuesta se encuentran la cocina y las oficinas; a la izquierda un agradable jardín repleto de árboles y a la derecha, la casa, a la que conduce una larga fila de anchos pasos que bordean la fachada. A través de un pórtico repleto de flores y palmeras, que adornan la entrada al lugar, el visitante llega a la sala. Esta es una habitación ricamente amueblada con mármoles y bronces, bellas figuras colgantes y butacas muy cómodas. Era la típica habitación de un hombre acomodado, que lleva una vida de ocio, pero sin ostentación. Parece una habitación poco usada, y esta es la realidad. Tanto el señor como la señora Verne son personas muy simples, que no se preocupan por mostrar, pero sí por su tranquilidad y comodidad. El comedor, que es la habitación inmediata, solo se usa en el caso de cenas especiales o grandes fiestas familiares y el novelista y su esposa realmente comen en una pequeña habitación que está al lado de la cocina. Desde el patio se puede divisar en la esquina lejana de la casa una alta torre. La escalera en forma de espiral lleva a las habitaciones del piso superior de la torre, y en la cima de la escalera se llega al dominio privado del señor Verne. Un pasillo con alfombras rojas, al igual que las de la escalera, con mapas marinos y otros, da a una pequeña habitación amueblada con una simple cama de campaña. Contra una ventana sobresaliente se encuentra una pequeña mesa sobre la que se puede ver una gran cantidad de hojas de papel delicadamente cortadas. Sobre la repisa de la pequeña chimenea, se encuentran dos estatuas, una de Molière y la otra de Shakespeare y sobre estas una pintura de acuarela, que representa la entrada de un yate de vapor a la bahía de Nápoles. Es en esta habitación en la que Verne trabaja. La gran habitación vecina es una biblioteca con varios estantes llenos de libros que van desde el techo hasta la alfombra.


Hablando de sus métodos de trabajo Verne dijo: “Me despierto todas las mañanas poco antes de las cinco –quizás un poco más tarde en invierno–, y a las cinco ya me encuentro en mi escritorio y permanezco trabajando hasta las once. Trabajo muy despacio y con gran cuidado, escribiendo una y otra vez hasta que cada oración tome la forma que deseo. Siempre tengo, al menos, en mi cabeza, hasta diez novelas por adelantado, temas y argumentos preparados, así que ya ve, si Dios me da vida, pudiera terminar sin dificultad las ochenta novelas de las que le hablé. Pero es en las correcciones donde invierto la mayor parte del tiempo. Nunca estoy satisfecho antes de la séptima u octava revisión y las corrijo una y otra vez, hasta que se pueda decir que la última corrección tiene pocos rastros de lo que una vez fue el manuscrito original. Esto significa un gran sacrificio, tanto desde el punto de vista monetario como de tiempo, pero siempre he intentado hacer todo lo que esté a mi alcance para respetar la forma y el estilo, aun cuando las personas nunca me han hecho justicia en ese sentido”.

Julio Verne de Niño con sus padres


Estamos sentados en la biblioteca de la Sociedad Industrial. Delante de Verne había, de un lado, una gran pila de revisiones. “La sexta corrección” –dijo–. Del otro lado, un largo manuscrito que miré con gran interés, “esto es…” -dijo el novelista, con su genial sonrisa–, “…es solo un informe que voy a enviar al Concejo Municipal de Amiens, del que soy miembro (3). Se trata de Rapport sur l’exploitation du Théâtre municipal presentado en el Concejo Municipal de Amiens en su sesión del 17 de enero de 1894. Muestro gran interés por los asuntos del pueblo”.


Le había pedido al señor Verne que me contara de su vida y su trabajo. Me dijo que diría cosas que nunca antes había dicho. Mi primera pregunta fue sobre su juventud y su casa natal y esto fue lo que me dijo:


“Nací en Nantes el 8 de febrero de 1828, de manera que en estos momentos tengo sesenta y seis años. Debe ser mejor que se me pregunte por mis impresiones de la vejez y no por los recuerdos de mi niñez. Éramos una familia muy feliz. Nuestro padre, un hombre admirable, era parisino de nacimiento, o más bien, de educación. Realmente nació en Brie, pero fue educado en París, donde cursó sus estudios universitarios y se graduó como abogado. Mi madre era bretona, de la ciudad de Morlaix, de manera que por mis venas corre una mezcla de sangre bretona y parisina”.


Estos elementos son interesantes desde el punto de vista psicológico y ayuda a las personas a entender el carácter de Jules Verne que une el amor a la soledad, el lado religioso y la adoración del mar del bretón, el saber vivir y la alegría de vivir de un frecuentador de bulevares. Claretie escribió sobre esto: “Es igual a esas personas que suelen frecuentar los bulevares de París. Tiene ese carácter desde la punta de los dedos hasta la de los pies” (4). Jules Claretie escribió: “Parisino hasta la punta de los pies por el espíritu y cosmopolita por la imaginación; jovial, inventor, infatigable, frecuentador de bulevares y solitario”. (Jules Verne, París, A. Quantin, 1883, p. 6).

Casa de Verne en Nantes


“Tuve una juventud muy feliz. Mi padre era abogado en Nantes y estaba en posesión de una buena fortuna. Era un hombre cultivado y de buenos gustos literarios. Escribía canciones en la época en que aún en Francia se escribían; esto fue en los años desde el 1830 hasta el 1840. Pero era un hombre que no tenía ambiciones y aunque podría haberse distinguido en el campo de las Letras –si así lo hubiera querido–, evitaba todo tipo de publicidad. Sus canciones se cantaban dentro del ámbito familiar. Muy pocas de ellas fueron impresas. Puedo comentarle que ninguno de nosotros ha sido ambicioso; hemos intentado disfrutar nuestras vidas y hacer tranquilamente nuestro trabajo. Mi padre murió en 1871 a la edad de setenta y tres. Podría, por tanto, haber dicho: “Tenía dos años cuando el siglo nació”, para distinguirse del célebre comentario de Víctor Hugo con respecto a su fecha de nacimiento. Mi madre murió en 1885, dejando treinta y dos nietos y si contamos a los primos y primos hermanos, en total serían noventa y siete descendientes (5). Todos sus hijos aún vivimos, dicho de otra forma, la muerte no nos ha llevado a ninguno de los cinco. Somos dos varones y tres hembras y todos estamos vivos en estos momentos. Los hombres y las mujeres de Bretaña son de constitución sólida. Mi hermano Paul era y es mi más estimado amigo. Sí, realmente puedo decir que no solo es mi hermano, sino que es, además, mi amigo más íntimo. Y nuestra amistad comenzó desde el primer día que puedo recordar. ¡Qué excursiones tan maravillosas solíamos hacer montados en botes remendados a través del Loire! Cuando tenía quince años no había un solo rincón que no hubiésemos explorado. ¡Qué embarcaciones más peligrosas eran aquellas y que riesgos corríamos! A veces yo era el capitán, en otras ocasiones era Paul. Pero Paul era el mejor de los dos. Conoce que después se alistó en la marina, se pudo haber convertido en un funcionario muy distinguido, si no hubiera sido un Verne, es decir, si hubiese tenido alguna ambición”.


“Empecé a escribir cuando tenía doce años. Escribía entonces poesía, y los poemas no eran muy buenos. Aún recuerdo una que compuse para el cumpleaños de mi padre. Fue recibida muy bien, incluso, fui felicitado y me sentía bastante orgulloso. Recuerdo que por esa época solía pasar un gran tiempo ocupado con mis escrituras, copiando y corrigiendo y nunca llegaba a sentirme satisfecho con lo que había hecho”.


“Supongo que unos pueden ver en mi amor por la aventura y por el mar lo que sería el giro que tomaría mi mente unos años más tarde. Ciertamente, el método de trabajo que tenía ha permanecido conmigo durante toda mi vida. No creo que haya hecho en alguna ocasión algún trabajo chapucero”.


“No, no puedo decir que fui particularmente atrapado por la Ciencia. De hecho, nunca lo he estado, es decir, nunca he hecho estudios científicos, ni los he llevado a la práctica. Pero en la época en que era un muchacho adoraba ver como trabajaban las máquinas. Mi padre tenía una finca en Chantenay, en la desembocadura del Loire. Cerca del lugar se encontraba la fábrica gubernamental de máquinas de Indret. En ninguna de mis estancias en Chantenay dejé de visitar la fábrica. Allí, me quedaba de pie horas y horas observando como las máquinas hacían su trabajo. Esta característica ha seguido conmigo por el resto de mi vida. Aún hoy, siento tanto placer en mirar cómo trabaja la máquina de vapor de una locomotora como en contemplar un cuadro pintado por Raphael o Correggio. Mi interés en las industrias humanas siempre ha sido un marcado rasgo de mi carácter, tan marcado, de hecho, como mi amor por la Literatura -de la que hablaré luego- y mi deleite por las bellas artes que me han llevado a visitar cada museo y galería de alguna importancia en Europa. La fábrica de Indret, las excursiones en el Loire y mi intento de escribir versos fueron las tres grandes pasiones y ocupaciones de mi juventud”.


CÓMO FUE EDUCADO


“Fui educado en el Liceo de Nantes, donde permanecí hasta que concluí con mis clases de Retórica. Luego, fui enviado a París a estudiar Derecho. Mi asignatura favorita siempre ha sido la Geografía, pero en la época en que estuve en París fui completamente atrapado por los proyectos literarios. Estaba bajo la gran influencia de Víctor Hugo, de hecho, me encontraba muy excitado leyendo y volviendo a leer sus trabajos. Por aquel entonces, podía recitar páginas enteras de Nuestra señora de París, pero fueron sus obras de teatro las que más influyeron sobre mí y fue, bajo esta influencia, que a los diecisiete años comencé a escribir varias tragedias y comedias, sin contar las novelas. De esta forma, escribí una tragedia en verso, en cinco actos, titulada Alexandre VI, que era la tragedia del papa Borgia. Otra de las tragedias en cinco actos y en verso que escribí por esa época fue La conspiration des poudres, con Guy Fawkes como héroe. Un drame sous Louis XV, fue otra de las tragedias en versos, y en cuanto a las comedias existía una en cinco actos y en verso titulada Le heureux du jour. Todo este trabajo fue realizado con el mayor cuidado y con la constante preocupación por el estilo. Siempre he cuidado mucho el estilo, pero las personas nunca me han dado crédito por eso”.

Julio Verne en 1856, año en que conoció a Honorine Deviane


“Llegué a París a estudiar en la época en que abundaban aquellas jóvenes trabajadoras y coquetas y todo lo que significaba desapareció del Barrio Latino. No puedo decir que frecuentaba las habitaciones de muchos de mis compañeros de estudio, porque, como se conoce, nosotros, los bretones, somos personas muy selectivas, y casi todos mis amigos eran viejos compañeros de la escuela de Nantes, los que habían tenido la oportunidad de llegar, al mismo tiempo que yo, a la Universidad de París. Casi todos eran músicos, y en ese periodo de mi vida era músico también. Entendía armonía y creo, ahora puedo decirle, que si hubiera elegido la carrera musical podría haber tenido muchas menos dificultades que otros para tener éxito. Víctor Masse era uno de mis amigos estudiantes y también lo era Delibes –Léo Delibes, compositor romántico (nota de J.C.)-, con quien llegué a entablar una íntima relación. Solíamos tutearnos. Estos eran los amigos con los que tuve relación en París. Entre mis amigos bretones estaba Aristide Hignard, un músico, que aunque había ganado el segundo Premio de Roma, nunca salió de la multitud. Solíamos colaborar juntos. Escribía la letra y él, la música. Compusimos una o dos operetas que fueron escenificadas, y algunas canciones”.


“Una de estas canciones se titulaba Los Gavieros, interpretada por el barítono Charles Bataille, y fue muy popular por aquella época. El estribillo según recuerdo era algo así como:


Alerta,


Alerta, muchachos, alerta,


El cielo es azul, el mar es verde,


Alerta, alerta”


“Otro de los amigos que conocí siendo estudiante y que ha continuado siendo mi amigo desde entonces se llama Leroy, actualmente diputado de Morbihan. Pero el amigo a quien le debo la deuda más profunda de gratitud y afecto es a Alexandre Dumas hijo, a quien conocí por primera vez a los veintiún años. Nos hicimos amigos casi al instante. Fue el primero en animarme. Pudiera decirse que fue mi primer protector. No nos hemos encontrado desde hace un buen tiempo pero, mientras viva, nunca me olvidaré de su gentileza, ni tampoco de lo que le debo. Me presentó a su padre; colaboramos juntos. Escribimos una obra titulada Les pailles rompues, que fue escenificada en el Gymnase (6), además de una comedia en tres actos, Onze jours du siège, que fue puesta en escena en el Teatro Vaudeville (7). En aquel entonces vivía en una pequeña pensión mantenido por mi padre y soñaba con la fortuna, lo que me condujo a una o dos especulaciones en la Bolsa. Debo agregar que estas no convirtieron en realidad mis sueños. Sin embargo, extraje algún beneficio de mis constantes visitas a la Bolsa, porque fue ahí donde llegué a conocer los secretos del comercio y de la fiebre de los negocios, las que he descrito y usado a menudo en mis novelas”.


“Al mismo tiempo que especulaba en la Bolsa, colaboraba con Hignard en operetas y canciones, con Alexandre Dumas en comedias; envié dos cuentos a dos revistas. Mi primer trabajo apareció en la revista Museé des familles, donde podrá encontrar una historia mía sobre un loco en un globo, que marca el inicio de la línea que iba a seguir en todas mis novelas (8). Por aquellos años era secretario del Teatro Lírico y luego, secretario del señor Perrin. Adoraba la escena y todo lo que estaba conectado a ella y escribir obras de teatro ha sido siempre el trabajo que más he disfrutado”.

Imagen tomada de aquí.


EL PRINCIPIO DEL ÉXITO LITERARIO


“Tenía veinticinco años cuando escribí mi primera novela científica. Se tituló Cinco semanas en globo. Fue publicada por Hetzel en 1861(9) e inmediatamente se convirtió en un gran éxito”.


Al llegar a este punto de la conversación interrumpí a Verne y le dije: Quiero que me diga cómo escribió la novela y por qué, y qué preparación tenía para hacerlo. ¿Tenía conocimiento de cómo se viajaba en un globo o había tenido alguna experiencia propia?

Honorine Deviane en 1857, año de su matrimonio.


“Ninguna -contestó Verne-, escribí Cinco semanas en globo, no pensando en una historia sobre una ascensión en globo, sino en una historia sobre África. Siempre he sentido una gran pasión por la geografía y los viajes y quise dar una descripción romántica de África. De manera tal que no había otra forma de llevar a mis viajeros hacia África a no ser en un globo, y esta es la razón por la que introduje un globo en la historia. En ese momento nunca había hecho un ascenso en globo. De hecho, solo he viajado en globo en una ocasión en mi vida. Fue en Amiens, mucho después de que mi novela fuese publicada (10). La travesía se verificó en tres cuartos de hora, debido a que tuvimos un problema al subir. Godard, el aeronauta, estaba besando a su pequeño hijo al tiempo que el globo comenzaba a elevarse; de manera que tuvimos que llevar al chico con nosotros y el globo estaba tan pesado que no pudo ir muy lejos. Viajamos hasta Longeau, una ciudad por la que pasó antes de llegar aquí. Puedo decirle que tanto en el momento en que escribí la novela como ahora, no tengo fe en la posibilidad de dirigir globos, a excepción de que se estuviera en una atmósfera completamente estática como, por ejemplo, en esta habitación –es raro que aquí Verne no hable de su amigo Nadar, que sobrevoló París en Le Gèant, en 1863, y que en la guerra franco-prusiana comandó una compañía de aeróstatos (nota de J.C.)-. ¿De qué manera se puede construir un globo que logre enfrentar corrientes de seis, siete u ocho metros por segundo? Es solo un sueño puro y simple, aunque creo que si la pregunta alguna vez fuera resuelta esto podrá ser posible con una máquina que fuera más pesada que el aire, siguiendo el principio del pájaro que puede volar aun cuando es más pesado que el aire”.


¿Entonces no tenía ningún estudio científico en el que basarse?


“Ninguno. Puedo decirle que nunca he estudiado Ciencias, aunque gracias a mi hábito de leer he podido adquirir conocimientos que me han sido útiles. Soy un gran lector y cada ocasión que leo lo hago con un lápiz en la mano. Siempre llevo un cuaderno conmigo e inmediatamente apunto, tal y como lo hacía ese personaje de Dickens (11), algo que me interese o que pueda ser de posible uso en mis libros. Para darle una idea de mis lecturas, vengo aquí todos los días después de almuerzo y de inmediato me dispongo a trabajar y leo de principio a fin hasta quince publicaciones distintas, siempre las mismas quince, y puedo asegurarle que son muy pocos los artículos que escapan a mi atención. Cuando veo algo de interés lo anoto. Leo publicaciones tales como Revue bleue, Revue rose, Revue des deux mondes, Cosmos, La nature de Tissandier y L’astronomie de Flammarion. También leo los boletines de las sociedades científicas, sobre todo aquellos de la Sociedad Geográfica. Debo significar que la Geografía es mi pasión y mi tema de estudio”.

Honorine Deviane y Julio Verne en 1857.


“En mi biblioteca personal se encuentran todos los trabajos de Elisée Reclus -por el que siento gran admiración-, y todos los de Arago. He leído una y otra vez, debido a que soy un lector muy cuidadoso, la conocida colección Le tour du monde, una serie de relatos de viajes. Poseo miles de notas actualizadas sobre diferentes temas y en estos momentos cuento con veinte mil notas que pueden ser revertidas en mi trabajo, pues hasta los días de hoy no han sido usadas. Algunas de estas notas fueron tomadas en conversaciones. Me gusta oír hablar a las personas, con la condición sobre todo que hablen sobre tópicos de los que conocen”.


¿Cómo ha podido hacer lo que ha hecho sin estudio científico alguno?


“He tenido la buena fortuna de venir al mundo en una época donde existen diccionarios de todo tipo. Es suficiente buscar en el diccionario el tema sobre el que necesito una información, y ahí está. Por supuesto, con mis lecturas, he recopilado también una gran cantidad de información y, como le dije anteriormente, muchas ideas siempre rondan en mi cabeza. Fue así como, un día, en un café, en París, leí un artículo de Le siècle, donde se afirmaba que un hombre podría viajar alrededor del mundo en solo ochenta días. Inmediatamente mi mente se iluminó con la posibilidad de que debido a la diferencia horaria, el viajero pudiera adelantar o retrasar un día en su viaje. Había encontrado un argumento para una historia. No escribí la historia hasta mucho después. Siempre llevo varias ideas en mi cabeza durante años -diez o quince en algunas ocasiones-, hasta darles la forma definitiva”.


“Mi objetivo ha sido dar una imagen de la Tierra y no solo de la Tierra, sino del Universo. Recuerde que, en algunas ocasiones, he llevado a mis lectores más allá de la Tierra. Al mismo tiempo he intentado mantener la belleza en el estilo. Se dice que no puede haber estilo en una novela de aventura. No es cierto, aunque admito que es más difícil escribir una novela de este tipo a un nivel literario aceptable, que escribir el tipo de novelas modernas, basadas en un estudio profundo de los personajes de la misma. Quiero aclarar -dijo Verne elevando ligeramente sus anchos hombros- que no soy un gran admirador de la llamada novela psicológica, porque no entiendo que tiene que ver una novela con la psicología. Exceptúo aquí a Daudet y De Maupassant (12). Siento gran admiración por este último. Es un genio que ha recibido del Cielo el don de escribir sobre muchas cosas y lo ha hecho tan natural y fácilmente como un árbol de manzanas produce manzanas. Mi autor favorito, sin embargo, es, y siempre ha sido, Dickens. No sé más de cien palabras del idioma inglés, de manera que tengo que leer sus obras en traducciones. Declaro -dijo Verne, mientras situaba sus manos en la mesa como para insistir-, que he leído diez veces, al menos, todas las obras de Dickens. No puedo decirle que prefiero a Dickens y no a Maupassant, porque no hay comparación posible entre los dos. La prueba de mi admiración por Dickens es mi próxima novela, Aventuras de un niño irlandés. Soy también y siempre he sido, además, un gran admirador de las novelas de Cooper –James F. Cooper, autor entre otras de El último mohicano (nota de J.C.)-. Al menos quince de ellas las considero inmortales”.





LAS INSATISFACCIONES DEL GENIO


Entonces, con aire de meditación pero hablando en alta voz, Verne agregó: “Cuando me quejaba de que mi lugar en la literatura francesa no había sido reconocido, Dumas solía decirme: Debías haber sido un autor americano o inglés. Entonces, tus libros traducidos al francés, hubieran tenido una enorme popularidad en Francia y habrías sido considerado por tus compatriotas como uno de los más grandes escritores de ficción. Pero las cosas son tal y como son, no cuento en la literatura francesa. Quince años atrás, Dumas propuso mi nombre para la Academia y como en ese momento tenía varios amigos en la Academia entre los que estaban Labiche, Sandeau y otros, parecía que era la gran oportunidad para que se determinara mi elección y el reconocimiento formal de mi trabajo. Pero nunca ocurrió. Cuando recibo cartas de América dirigidas a Señor Jules Verne, miembro de la Academia francesa no puedo evitar una sonrisa. Desde el día en que mi nombre fue propuesto han habido, desde entonces, no menos de cuarenta y dos elecciones en la Academia Francesa que, por así decirlo, se ha renovado completamente, pero sigo siendo ignorado”.


Fue entonces que Verne dijo las palabras que, por su importancia, he ubicado al principio de este artículo.


Para cambiar la conversación le pedí al maestro que me hablase de sus viajes y dijo:


“Me he dedicado a la navegación por puro placer, pero siempre con el objetivo de conseguir información para mis libros. Esta ha sido mi preocupación constante y cada una de mis novelas han sido beneficiadas por mis viajes. De esta forma, en Un billete de lotería se encuentra la narración de mis experiencias y observaciones personales en una excursión que tuve la oportunidad de realizar a Escocia, a las islas Iona y Staffa; así como también de un viaje a Noruega en el año 1862, cuando remonté el canal de Estocolmo hasta Christiana pasando por noventa y siete esclusas. Fue un viaje extraordinario de tres días y tres noches en un vapor y luego llegamos en carriola a la parte más salvaje de Noruega, Telemark, y visitamos las cataratas de Gosta que tiene una altura de novecientos pies. En Las indias negras está la descripción de mi gira por Inglaterra y mi visita a los lagos escoceses. La idea original de Una ciudad flotante sobrevino cuando viajaba hacia América, en al año 1867, a bordo del Great Eastern. Allí visité New York, Albany y las cataratas del Niágara y tuve la maravillosa oportunidad de ver el Niágara cubierto de hielo. Fue el 14 de abril y había algunos torrentes de agua entrando a raudales a través de algunos orificios abiertos en la superficie helada. Matías Sandorf fue el resultado de una excursión desde Tánger (13) hasta Malta (14) en mi yate, el St. Michel, bautizado así en honor a mi hijo Michel, que me acompañó, así como también lo hicieron su madre y mi hermano Paul. En 1878 tuve una instructiva y agradable excursión a través del Mar Mediterráneo junto a Raoul Duval, el hijo de Hetzel y mi hermano. Viajar era el gran placer de mi vida y fue, con gran pesar, que, en 1886, fui forzado a abandonar tal distracción a consecuencia de mi accidente (15). Seguramente, conoce la triste historia de cómo un sobrino mío, que me adoraba y que también quería mucho, vino a verme un día a Amiens y después de murmurar algo, ferozmente, me apuntó con un revólver y me disparó, hiriendo mi pierna izquierda. A consecuencia de este hecho, nunca más he podido caminar como lo hacía antes. La herida nunca se ha cerrado y nunca me han extraído la bala. El pobre muchacho estaba fuera de sus cabales. Luego, dijo que lo había hecho para atraer sobre mí la atención, de manera que se escucharan mis demandas por un puesto en la Academia francesa. Ahora está en un asilo y temo que nunca se curará. El gran pesar que esto me trajo es el hecho de que nunca más podré ver América de nuevo. Me hubiera gustado visitar la ciudad de Chicago este año (16), pero dado el estado de mi salud y esta herida que no cierra, será imposible para mí salir de Francia. Amo a América y a los americanos. Comoquiera que es americano y está escribiendo para ellos –Sherard nació en Londres, aunque la entrevista era para un medio americano, de ahí la confusión de Verne (nota J. C.)-, asegúrese de decirles que si me aman -que conozco que sí, debido a que recibo miles de cartas todos los años desde Estados Unidos-, les devuelvo su afecto con todo mi corazón. ¡Si pudiera ir y poder verlos a todos, esa sería la gran alegría de mi vida!”.


“Aunque la mayoría de las descripciones geográficas en mis novelas son extraídas de mis observaciones personales, en algunas ocasiones he tenido que apoyarme en las cosas que he leído para hacer las descripciones. En Aventuras de un niño irlandés, la novela sobre la que le hablé, y que muy pronto será publicada, describo las aventuras de un muchacho en Irlanda. La historia comienza cuando el chico tiene dos años de edad y termina cuando cumple los quince, que es cuando hace su fortuna y la de sus amigos, lo que constituye un desenlace para la novela, ¿no lo cree así? En el libro, el joven viaja por toda Irlanda y como nunca he visitado ese país, mis descripciones de los lugares y escenarios han sido tomadas de los libros que leo”.


“En mi trabajo, estoy adelantado por varios años. La próxima novela, es decir, la que se publicará el próximo año, se titula Maravillosas aventuras de Antifer, y ya está completamente terminada. Es la historia de la búsqueda y hallazgo de un tesoro y el argumento gira en torno a un problema geométrico muy curioso. Estoy muy apegado a la novela que aparecerá en 1895, aunque no puedo decirle nada más por el momento, porque aún no ha tomado forma (17). Al tiempo que elaboro estas historias, también escribo cuentos. En el próximo número de Le Figaro, que será publicado para las Navidades, saldrá un cuento mío titulado El señor Re-sostenido y la señorita Mi-bemol. Seguramente conoce que el re-sostenido y el mi-bemol son exactamente la misma nota en el piano. ¿Ya ve entonces el argumento? Ahí está implícito mi conocimiento musical. Nada de lo que uno ha aprendido deja de utilizarse alguna vez en la vida”.

Arbol geneálogico de Julio Verne.


“Las personas me preguntan a menudo, tal y como lo ha hecho, la razón por la que resido en Amiens; especialmente yo, que era tan parisino en mis instintos. Como le he dicho, soy de sangre bretona y adoro la calma y la tranquilidad y nunca podría ser más feliz que estando en un claustro. Una vida tranquila, llena de estudio y trabajo, es mi deleite”.


“Llegué a Amiens en el año 1857 (18). Aquí conocí a la mujer que es ahora mi esposa, por aquel entonces -su nombre era Señora de Vianne- era viuda y tenía dos pequeñas hijas. Los lazos familiares y la tranquilidad del lugar me han mantenido desde entonces atado a Amiens. Es algo bueno, porque como Hetzel me comentó hace unos días, si viviera en París hubiera escrito, al menos, diez novelas menos de las que he hecho. Disfruto mucho mi vida aquí. Ya le he dicho cómo es que trabajo por las mañanas y leo por las tardes. Hago tanto ejercicio como puedo. Ese ha sido el secreto de mi salud y mi fuerza. Continúo estando apasionado por el teatro y siempre que hay una obra en el pequeño teatro de la localidad puede estar seguro que podrá encontrar a la señora Verne y a su esposo en su luneta. Días atrás, cenamos en el Hotel Continental (19). Lo hicimos con el propósito de tener un momento de distracción y para darles un descanso a nuestros sirvientes. Nuestro único hijo, Michel, vive en París, donde está casado y tiene hijos. Ha escrito, con cierta competencia (20), algunos artículos científicos. Tengo solo una mascota. Seguramente habrá visto en mi casa un cuadro de mi estimado y viejo perro Follet”.

Michel Verne


UN ESCRITOR MAL PAGADO


Al llegar a este punto de la conversación le hice entonces a Verne una pregunta que aunque algo indiscreta, me pareció necesaria. He oído que los ingresos que Verne recibe por sus maravillosos libros están muy por debajo de los que gana un periodista ordinario. De fuentes confiables me ha llegado el comentario de que los ingresos de Jules Verne no llegan a un promedio anual de cinco mil dólares. Verne dijo: “Me gustaría no hablar sobre ese tema. Es cierto que mis primeros libros, incluyendo mis más exitosos, se vendieron por una ínfima parte de su valor, pero después de 1875, es decir, luego de escribir Miguel Strogoff, mis ingresos fueron reconsiderados y comencé a ganar una justa porción de las ganancias de mis novelas. No tengo queja alguna. Tanto mejor si mi editor ha ganado dinero también. Ciertamente, pudiera recriminarme a mí mismo el hecho de no haber concertado mejores contratos. Así, La vuelta al mundo en ochenta días produjo en Francia una ganancia de diez millones de francos y Miguel Strogoff, siete millones, de los que he tenido mucho menos que mi parte. Pero no soy y nunca he sido un hombre que se preocupe por el dinero. Soy un hombre de letras y un artista. Vivo siguiendo un ideal, generando nuevas ideas y mejorando con entusiasmo mi trabajo, y cuando he hecho mi trabajo aparto todo de mi mente y olvido tantas cosas que, a menudo, me acomodo en mi estudio y comienzo a leer una novela de Jules Verne, y la leo con placer. Si mis compatriotas hubieran tenido un poco más de justicia conmigo, esto lo habría apreciado un millón de veces más que una ganancia de algunos miles de dólares que viniese de mis libros. Eso es lo que lamento y siempre lamentaré”.


Eché un vistazo a la insignia roja que lo acredita como oficial de la Legión de Honor, pegada a los botones de la confortable chaqueta azul del maestro.


“Sí –dijo-, ese es un reconocimiento”. Entonces, con una sonrisa dijo: “Fui el último hombre condecorado por el imperio. Dos horas después de firmado el decreto que me hizo miembro de la Legión de Honor, el imperio dejo de existir. Mi promoción al grado de oficial se firmó en julio del año pasado. Pero no son las condecoraciones lo que ansío. Lo que deseo es que las personas reconozcan lo que hecho o lo que he intentado hacer y no lo dejen pasar por alto. Soy un artista” -repitió Jules Verne, preparándose para levantarse al tiempo que apoyaba su pie en la alfombra.


“Soy un artista” -dijo Jules Verne.


Tan pronto como este artículo sea leído en toda América, seguramente se hará eco de sus palabras.


(Publicada en McClure’s Magazine, núm. 2, vol. II, enero de 1894 –se publicó al año siguiente de ser realizada, en otoño de 1893-, con el título: “Jules Verne at home. His own account of his life and work”).


Traducción española y notas: Ariel Pérez. Edición y notas interiores: Javier Coria. Ilustración de Josep M. Maya.


NOTAS:


1-Literato y novelista francés (1830-1907). Autor de interesantes novelas, entre las que deben citarse Las víctimas del amor y Sin familia.


2-Recordemos que Jules Verne contabilizaba sus escritos en volúmenes. El sexagésimo sexto y sexagésimo séptimo volúmenes correspondían, respectivamente, a las dos partes de Aventuras de un niño irlandés que apareció poco después de esta entrevista en noviembre de 1893.


3-Se trata de Rapport sur l’exploitation du Théâtre municipal presentado en el Concejo Municipal de Amiens en su sesión del 17 de enero de 1894. Jules Claretie escribió: “Parisino hasta la punta de los pies por el espíritu y cosmopolita por la imaginación; jovial, inventor, infatigable, frecuentador de bulevares y solitario”. (Jules Verne, París, A. Quantin, 1883, p. 6).


4-Jules Claretie escribió: “Parisino hasta la punta de los pies por el espíritu y cosmopolita por la imaginación; jovial, inventor, infatigable, frecuentador de bulevares y solitario”. (Jules Verne, París, A. Quantin, 1883, p.6).


5-La madre de Jules Verne murió en 1887.


6-La obra fue escenificada en el Teatro Histórico en 1850 y representada nuevamente en 1868 en el Teatro Gymnase.


7-Se conoce que Onze jours du siège fue escrita por Verne junto a su amigo Charles Wallut. La participación de Dumas hijo nunca se pudo comprobar.


8-Se trata de Un voyage dans l’air que apareció en la revista en 1851.


9-Cinco semanas en globo fue escrita en 1862 y tenía treinta y cuatro años (y no veinticinco). La novela fue publicada por Hetzel un año después, en 1863. Se desconoce si fue el propio Verne quien comete varios errores con estas afirmaciones o si es algún error de parte del periodista.


10-El 28 de septiembre de 1873, Jules Verne hizo una ascensión en globo. Al otro día, su relato apareció en Journal d’Amiens con el título Chronique locale. Ascension du Météore. Más tarde en 1873, el relato fue publicado por Jeunet en Amiens en forma de libro: Veinticuatro minutos en globo. Un siglo después en 1973, Daniel Compère editó el mismo texto junto a Una ciudad ideal en la oficina cultural de Amiens y en 1979 Francis Lacassin lo incluyó en Textes oubliés.


11-Se trata del señor Pickwick.


12-Su nombre completo era E. R. A. Guido de Maupassant (1850-1893). Célebre y fecundo novelista francés, el discípulo más aventajado de Gustavo Flaubert. Murió loco.


13-Ciudad de Marruecos, situada en la costa sudoeste del Estrecho de Gibraltar.


14-Isla del Mediterráneo, situado al sur de la de Sicilia.


15-Recuérdese que el yate fue vendido antes de este accidente.


16-Una exposición universal gigante tuvo lugar en Chicago en 1893.


17-Se trata de La isla de hélice.


18-Es en 1856 cuando Verne llega por primera vez a Amiens, y es en 1857 cuando se casa con Honorine.


19-El Hotel Continental, ya desaparecido, estaba situado en rue de Trois-Cailloux, número 62, al otro lado del teatro de la ciudad.


20-Michel Verne escribió una crónica científica en el suplemento literario de Le Figaro en 1888.



Javier Coria

Redactor en Revista Rambla | Web |  Otros artículos del autor

Periodista, fotógrafo, escritor e investigador.



https://www.revistarambla.com/jules-verne-en-casa-su-propia-narracion-de-su-vida-y-obra/



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08-06-2026