Por el hecho de
que personas y personajes me constituyan a su antojo, me siento
con la autoridad de escribir en torno a quienes hacen posible que se mantenga
abierto el telón de la vida, ya que suelo confundirlos, equipararlos y
mostrarme condescendiente con sus caprichos. Ahora bien, en estas líneas quiero
rendirles tributo.
Ambos, por regla general, tienen nombres que conforman sus modos de ser. Un
autor, con el mismo esmero que los padres ponen al elegir los nombres de sus
hijos, es celoso al bautizar a sus personajes. Ernesto Sábato decía que si el
personaje que estaba creando debía llamarse Alejandra: Alejandra la llamaba… si
la llamase Marta o Ester perdería su rasgo característico, su empuje, su yo
vital.
Otro aspecto, de suma importancia, es que vienen a representar lo que el
destino les deparó. Por ello me detendré un momento en El gran teatro del mundo de Pedro Calderón de la Barca. En esta
alegoría El Autor tiene la misión de
repartir los papeles y El Mundo, que
es el gran teatro, la responsabilidad de prestar los recursos a cada recitante.
El Autor, al hacer el reparto, puede decir
con desparpajo: tú serás rey; he ahí tus súbditos, tú serás agricultor;
preñarás la tierra, tú serás dramaturgo; crearás personajes a imagen y semejanza
de las personas que creo. A lo sumo les queda obrar bien y aceptar, por duro
que sea, que ningún papel es deleznable: todos tienen un objetivo clave en la
escena.
Una persona requiere asumir personajes. Su pervivencia reside en su
capacidad de ser otro… y un personaje precisa del aliento de vida de las
personas. Sin ese aliento sería – en palabras de Juan Carlos Gené – un
fantasma literario que vaga como una sombra.
Por último, debo señalar que a diferencia de las personas los personajes
no mueren, es más, ni siquiera envejecen… son los únicos seres que pueden
sacarle la lengua a la muerte.
Francisco José Aguiar
*******
Francisco José Aguiar, Cojedes, Venezuela, 1.985. Narrador, poeta y dramaturgo. Licenciado en Educación Mención Castellano y Literatura por la Universidad Nacional Experimental de los Llanos Occidentales Ezequiel Zamora (UNELLEZ). Cursó el Taller de Formación Teatral que auspició la Compañía Nacional de Teatro (CNT) en el año 2014. Es tallerista de la Casa Nacional de las Letras Andrés Bello y miembro activo de la Sociedad Bolivariana Capítulo Cojedes.
Estimados Amigos De niños generalmente queremos como los superhéroes que pueblan las historietas o buscamos que característica nos puede emparentar con Spiderman, el boy scout de Superman o el neurótico de Batman. A mas de un lector de este blog seguramente le ha pasado y ha sonreído para sí al recordar como hizo caminar a papá o mamá por todas las ópticas de la ciudad para conseguir la montura de anteojos más parecida a la de Clark Kent. Yo sin temor puedo afirmar que padecí la manía de identificar esas características que unían este mundo tridimensional a ese universo de tinta y papel. Un hecho incuestionable es el de que a Mafalda no le guste la sopa y eso me hermanó con la hija de Quino. Mas de una vez escuché el comentario de mi madre y de mis hermanas al servir el respectivo plato de sopa en la mesa: Ya vas a chillar como Mafalda.Todo lo anterior no es mas que el preámbulo para presentar una noticia sobre la antigüedad de la sopa, al parecer es un plato mas antiguo de lo que se pensaba y estoy más que seguro que no es una buena noticia para Mafalda ni para ninguno que no le guste la sopa. Definitivamente no es una grata noticia que la sopa esté atormentándonos desde hace tanto tiempo y por eso recuerdo esa vieja historia judía donde se le promete a los hombres justos un paraíso libre de la sopa. Esperamos disfruten de la sopa, !Puaff!, de la entrada
La sopa tiene muchas variaciones: pollo con fideos, crema de tomate,
de patata y puerro, por nombrar unas cuantas. Sin embargo, durante gran
parte de la historia humana, la sopa fue mucho más simple, requiriendo
nada más que hervir una pierna de carne u otro trozo de comida en agua
para crear un caldo caliente y nutritivo.
Asi que, ¿quién inventó ese primer tazón de sopa?
La mayoría de las fuentes indican que hacer sopa no llegó a ser común, en alguna parte, entre 5.000 y 9.000 años atrás. La "Enciclopedia Oxford de Alimentos y Bebidas en América" dice, por ejemplo, "hervir
no fue una técnica de cocina de uso común hasta la invención de los
contenedores impermeables y resistentes al calor, hace alrededor de
cinco mil años".
Eso está probablemente equivocado en por lo menos 15.000 años.
Ahora, por lo visto, parece que los contenedores impermeables y
resistentes al calor fueron inventados mucho antes de lo que se pensaba.
El arqueólogo de la Universidad de Harvard, Ofer Bar-Yosef , y sus colegas, informaron el año pasado en la revista Science sobre el hallazgo de ollas de cerámica, de 20.000 años de antigüedad, en una cueva de China. "Cuando nos fijamos en las mismas, se puede ver que estuvieron sobre el fuego", dijo Bar-Yosef.
Su descubrimiento es posiblemente los utensilios de cocina más
antiguos del mundo, pero saber exactamente lo que sus usuarios estaban
elaborando con ellos no es seguro. Tal vez era alcohol, o tal vez una
sopa. Fuera lo que fuese, el descubrimiento demuestra que los
contenedores impermeables y resistentes al fuego son mucho más antiguos
que 5.000 años.
Ese tipo de contenedor, sin embargo, no era ni siquiera necesario
para lograr hervir agua. Un antiguo elaborador de sopa simplemente
podría haber cavado un pozo, forrarlo con piel de animal o de piel
intestinal, llenar su "olla" con agua, y dejar caer dentro unas rocas
calientes.
La potencia de expansión del vapor agrieta las rocas,
una característica distintiva que aparece por primera vez en el
registro arqueológico hace alrededor de 25.000 años en Europa
Occidental, dice el arqueólogo John Speth, profesor emérito de antropología en la Universidad de Michigan, en Ann Arbor.
Pero Speth dice que hervir y hacer sopa podría tener aún más antigüedad.
Él comenzó a pensar acerca del acto de hervir en el pasado después de ver un episodio de la serie de televisión "Survivorman", en la que el anfitrión, Les Stroud, hierve agua en un recipiente de plástico. "Usted puede hervir sin utilizar piedras calientes", comenta Speth.
Hace mucho tiempo los posibles cocineros podrían haber formado un
recipiente con corteza de árbol o con la piel de un animal, dice Speth.
Sin embargo, encontrar evidencia de ello sería increíblemente difícil,
dado que esos tipos de material, por lo general, no se conservan en el
registro arqueológico.
Speth ha argumentado que los neandertales, nuestros antiguos
parientes que vivieron hace alrededor de 200.000 a 28.000 años, habría
necesitado de la tecnología de hervir para obtener la grasa de los
huesos de animales, a fin complementar su dieta de carne magra, de modo
que pudieran evitar la muerte por envenenamiento de proteínas.
Los riñones y el hígado están limitados en cuanto a la cantidad de
proteína que pueden procesar en un día. Cuanta más cantidad de la misma
se consume, el amoníaco o los niveles de urea en la sangre pueden
incrementarse, dando lugar a dolores de cabeza, fatiga e incluso la
muerte. Por tanto, los seres humanos deben obtener más de la mitad de
sus calorías de la grasa y los carbohidratos.
"Si los neandertales hervían huesos para obtener la grasa, podrían haber bebido el caldo resultante", dice Speth.
Los neandertales probablemente cocinaban de alguna manera, concluyen los científicos. Un estudio de 2011, publicado en "Actas de la Academia Nacional de Ciencias" (PNAS) informa
que se encontró evidencia en Irak de granos de almidón cocinados al
estar incrustados en dientes fósiles de neandertal con una antigüedad de
46.000 años.
"Esto no prueba que ellos hicieran sopas o guisos", dice Speth -algunos han sugerido que la comida se habría parecido a la harina de avena-, "pero yo diría que es bastante probable".
Poner una fecha al primer tazón de sopa en el mundo es probablemente
imposible. Los antropólogos no han podido determinar con certeza cuándo
el hombre fue capaz, por primera vez, de controlar el fuego, o cuándo el
cocinar por sí mismo fue inventado (aunque ello fue probablemente hace
más de 300.000 años, antes de que el Homo sapiens surgiera a la luz, aduce el primatólogo de Harvard, Richard Wrangham (derecha)en su libro "Catching Fire").
Y la historia es probablemente diferente para la gente en distintas
partes del mundo. Parece que la cerámica fue inventada en el este de
Asia miles de años antes de que surgiera en el oeste del mismo
continente, anota Bar-Yosef. "Tal vez el acto de hervir no
fue tan importante en la zona occidental porque tenías pan para
equilibrar todo la proteína consumida", advierte.
En otras partes del mundo nunca han tenido tradición de hervir la comida. "Muchos de los cazadores-recolectores no usan recipientes para nada", dice Speth. En lugares como Tanzania y el Kalahari, hay tribus que no hervieron nunca el agua hasta que llegaron los europeos.
Speth dice, sin embargo, que es muy probable que los humanos
estuvieran cocinando sopa en algunos lugares hace por lo menos 25.000
años. Si nuestros antepasados estuvieron hirviendo algún caldo antes de
ello, pues bueno, sólo tenemos que esperar y ver lo que los arqueólogos
desentierran.
La fecha es más que propicia para desearles a ustedes nuestros silenciosos lectores unas Felices fiestas ayudados por esos increíbles personajes creados por el maestro Quino. Quien no desea los buenos deseos de Miguelito, Susanita, Libertad, Mafalda, Manolito, Guille y Felipito. Con ellos el grupo Li Po
les desea Felices Fiestas.