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domingo, 28 de abril de 2013

Buscan la solución al misterio de los legendarios jinetes númidas




Representación de uno de los temibles jinetes númidas

 

 

En busca del misterio de los númidas

Jacinto Antón/ Barcelona/ 19 MAR 2012 

Arqueólogos catalanes desentierran en las ruinas de Althiburos, en Túnez, el pasado de los jinetes más famosos de la antigüedad



Eorum in equitatu maxima laus fuit”. Su mayor gloria fue la caballería. La palabra númidas conjura la vertiginosa imagen de la caballería ligera más famosa y decisiva de la antigüedad. Los jinetes que ayudaron a Aníbal a convertirse en leyenda, que luego colaboraron resolutivamente a su derrota en Zama y que más tarde cabalgaron junto a César en sus campañas en la Galia. Convertida en indispensable fuerza auxiliar de las legiones, la caballería númida era tan emblemática como los honderos baleares, los arqueros cretenses o los nadadores bátavos. Tito Livio, admirado de su virtuosismo ecuestre los comparó con los desultores del circo, los acróbatas caballistas, por tener la misma capacidad de saltar de un caballo a otro, incluso en pleno combate. ¿Pero quiénes eran esos númidas ágiles y veloces que han dejado un rastro de sobresaltado respeto en el mundo antiguo?


Originarios de Numidia (abundante en feroces leones, decía Plinio), un reino que comprendía partes de Argelia, Túnez y Marruecos, entraron en contacto con los cartagineses, que los usaron como mercenarios (Serge Lancel ha dicho que fueron para Cartago lo mismo que los cosacos para el imperio ruso), y luego con los romanos. Divididos en tribus y facciones, a menudo enfrentadas, los númidas apoyaron a Cartago o a Roma y guerrearon contra una y otra en las Guerras Púnicas. Entre sus caudillos figuran grandes personajes de la antigüedad como Sifax, aliado de Cartago y casado con la desgraciada Sophonisba, entregada por su padre Asdrúbal Gisco; Naravas, inmortalizado por Flaubert en Salambó; Masinisa, amigo de Escipión el Africano, y Jugurta, que tuvo en jaque a la república romana con sus guerras y sobornos.



Excavaciones en Túnez. / UB


Las fuentes clásicas nos dan información escasa y confusa sobre el pueblo númida, más allá de su relación con Roma, y la historiografía y la arqueología no los ha tenido muy en cuenta. Así que en realidad son unos grandes desconocidos y si historia está llena de enigmas. A resolverlos en lo posible se dedican ahora sobre el terreno un grupo de arqueólogos de la Universidad de Barcelona (UB) encabezados por Joan Sanmartí que excavan desde 2006 en el yacimiento númido-romano de Althiburos (actual el Medeina), en el noroeste de Túnez, en la provincia de el Kef, a 215 kilómetros de la capital del país y a menos de 50 de la frontera argelina.

Las excavaciones, un proyecto catalano-tunecino en el que colabora el Institut Català d’Arqueologia Clàssica (ICAC), trata de sacar a los númidas de la oscuridad de la historia y de momento ya ha conseguido hacer retroceder su pasado la friolera de medio milenio, hasta al menos el siglo IX antes de Cristo. Alguno puede pensar que la cronología númida no es algo para quitarnos el sueño y menos con la que está cayendo, pero descubrir que hubo una gente en el Magreb que ya se había sedentarizado y construía núcleos urbanos antes del contacto con cartagineses y romanos es un puntazo para nuestra arqueología.

“La idea de excavar allí nació al observar el vacío de conocimientos que tenemos del mundo africano pre romano”, explica Sanmartí en su abigarrado despacho de la UB en el que destaca una vieja reconstrucción de la Acrópolis y la más bien incoherente foto de un grupo de guerreros apaches, entre ellos Jerónimo. “Existe un gran desequilibrio en comparación con lo que sabemos de la historia de la otra orilla del Mediterráneo, situación que tiene que ver con los planteamientos colonialistas con los que se ha trabajado en el Magreb, una arqueología de legitimación de la ocupación occidental que exaltaba y ponía en valor el pasado romano ignorando e incluso ocultando las muestras de civilización autóctona”. En Althiburos, como en la mayor parte del norte de África, esas huellas están bajo las ciudades romanas, si exceptuamos las grandes tumbas reales númidas.


Otra razón que ha llevado a Joan Sanmartí y su equipo a excavar es el interés por estudiar el proceso de formación de los Estados antiguos


Otra razón que ha llevado a Sanmartí y su equipo a excavar es el interés por estudiar el proceso de formación de los Estados antiguos. La misión de la UB ha aprovechado las buenas relaciones catalanas con Túnez y la receptividad tunecina ante el proyecto, aunque luego se han encontrado con la Primavera Árabe y la revolución que derrocó al presidente Ben Alí, lo que les costó no poder excavar el año pasado. Regresan el próximo día 30.

“De los númidas sabíamos que en la Segunda Guerra Púnica, en el siglo III antes de Cristo ya eran importantes, así que en el siglo IV cuando menos ya debía existir un Estado númida. La Numidia de las fuentes clásicas, como Salustio, es un mundo de grandes monarcas sometido a tensiones y turbulencias sucesorias, que Roma aprovecha y a menudo instiga. ¿Pero qué había antes?”. Le pregunto al estudioso antes de seguir cómo hemos de imaginarnos físicamente a los númidas. “Eran bereberes, paleo bereberes si quieres, hay una continuidad muy clara con ellos, de idioma, de escritura, el amazigh. Su estructura política era de base tribal, no tenían una idea de estado nacional moderno; una serie de grandes señores elegirían a un primus inter pares como rey. Las fidelidades eran variables y fáciles de comprar. Esa propensión a cambiar de bando que observamos en los númidas también se da en los iberos”.

Allthiburos está en un altiplano a casi 800 metros, un lugar muy bonito en el que destacan las ruinas de la ciudad romana, foro, capitolio, teatro. “Excavamos a lado y lado del capitolio, donde podemos; hemos encontrado los niveles antiguos númidas. No hay elementos visualmente espectaculares pero hemos hallado la pared de piedra más antigua de África, descontando las estructuras prehistóricas. Del siglo IX o X a. de C. No conocíamos ni una sola pared númida anterior al siglo III a. de C. Como ves resulta un salto temporal extraordinario”. Sanmartí subraya que se aprecia en la estratigrafía una evolución fluida y una continuidad cultural. “Es el primer paso para hacer una documentación científica de este mundo. Cierto, el interés monumental es muy pequeño, pero hemos llevado a los númidas 500 años atrás en la historia, hasta el siglo X a. de C, medio milenio antes de lo que nos mencionaban las fuentes escritas. Ahora sabemos que eran sedentarios en ese momento tan remoto, cultivaban viña, y luego olivo; no eran nómadas, se habían asentado. Y lo habían hecho puramente por desarrollo propio y no por influencia de Cartago. Había empezado el camino hacia estructuras estatales”.

Le pregunto a Sanmartí que habría pasado de no mediar los cartagineses y romanos. “Es una ucronía, ¿habrían desarrollado conceptos de ciudadanía como los del mundo griego y luego romano? No parece, su base era muy tribal, no creo que hubiesen dado lugar a una gran civilización de referencia”. En todo caso, recalca, para un país como Túnez es muy importante descubrir la dimensión histórica de su pasado, aunque también es cierto, matiza, que se recela en algunas instancias de los orígenes identitarios amazigh, bereber. Se ve a los númidas como paganos remotos, preislámicos. Más sospechosos que los cartagineses, al fin y al cabo de lengua semita.

Dese el punto de vista humano, Sanmartí está encantado con la experiencia. “La gente en el mundo rural tunecino es muy hospitalaria y amable; conservan identidades tribales”. No considera que los cambios en Túnez hayan traído un clima malo, y es optimista sobre el futuro del país. Los trabajos de la UB, de los que se acaba de publicar un impresionante primer volumen de memoria científica, no acaban en Althiburos: realizan prospección en todo el valle, estudian monumentos megalíticos, quieren excavar un gran túmulo. .. Los viejos jinetes, pues, seguirán revelando sus secretos.


 Tomado de El País


lunes, 8 de abril de 2013

¿La crisis actual tiene algo que ver con la caída del Imperio Romano?





enero 25, 2013


En el siglo tercero después de Cristo el mundo sufrió un cambio climático. Hasta entonces el imperio Romano había disfrutado de un clima estable, cálido y húmedo, que incluso permitía el cultivo de la vid en Inglaterra, pero entre el año 200 y el 300 el clima se hizo más frío y seco, probablemente debido a varias importantes erupciones volcánicas registradas.

Como consecuencia del cambio climático la producción de cereal en Egipto, el norte de África y la península Ibérica, sus principales graneros, se redujo, como demuestran los registros. Al mismo tiempo las conquistas del Imperio Romano se habían detenido por falta de vecinos lo suficientemente ricos y débiles para que valiera la pena la expansión, y consecuentemente no había ingresos militares, pero los gastos militares no se redujeron sino que aumentaron. Las legiones debían mantenerse bien pagadas o se rebelaban y nombraban nuevos emperadores. La disminución de ingresos por debajo de los gastos y la reducción de cosechas provocaron la grave crisis económica del siglo tercero. La respuesta fue devaluar la moneda reduciendo su contenido en metales preciosos.



La inflación es tan antigua como el dinero: Contenido en plata del denario romano durante la crisis fiscal del siglo III.

El efecto de disminuir el valor del dinero es siempre el mismo, los precios se disparan, la economía se resiente y disminuyen aún más los ingresos por impuestos. La siguiente respuesta fue aumentar los impuestos y se incrementó la burocracia destinada a producir y hacer cumplir leyes cada vez más numerosas y complejas con el objeto de extraer la mayor cantidad de riqueza posible de las clases productivas, mientras los muy ricos estaban exentos de impuestos. El comercio a larga distancia, la principal fuente de riqueza del imperio, se colapsó por el exceso de impuestos, la inseguridad de las rutas, el empobrecimiento de la clase media y la devaluación de la moneda. Los ciudadanos hartos de impuestos abandonaban los oficios para vivir de los subsidios y en general los habitantes de las ciudades, la marca distintiva del imperio, las abandonaban por el campo. Los terratenientes cambiaban las cosechas de exportación por productos locales utilizados en trueque. Las monedas de oro y plata desaparecieron, acumuladas para retener su valor en una economía en declive. Aún hoy en día se siguen encontrando tesoros enterrados por sus dueños en los turbulentos siglos III y IV, y que no pudieron recuperar, como el reciente tesoro de 159 monedas de oro en St. Albans (Inglaterra).

La posesión de tierra no era una solución al problema de los romanos. Fácilmente imponible, estaba además sujeta al pillaje de las bandas de bagaudae, peligrosísimos indignados anti-sistema de la época. Para evitar que las tierras se abandonaran surgieron leyes obligando a los que las trabajaban a seguir haciéndolo de por vida y haciendo que los hijos heredaran esa obligación, creando la servidumbre que dio origen al sistema feudal, que sería adoptado dos siglos más tarde por los invasores bárbaros, que no eran terratenientes sino nómadas pastoriles.

En el año 251 una plaga de viruelas (auténtico cisne negro) diezmó a la población complicando la situación. En el año 260, aprovechando la derrota y captura del emperador por los persas sasánidas, el imperio se rompió en tres estados, los imperios Romano, Gálico y Palmirano, en guerra entre ellos y contra los invasores que los atacaban en todas sus fronteras. La Dacia y los Campos Decumanos fueron abandonados y Mesopotamia entregada a los persas, territorios perdidos para siempre.



El 260 fue el momento álgido de la crisis, con el imperio roto en tres estados y bajo ataque por todos los frentes.

A partir del 270 Aureliano empezó a restaurar el imperio expulsando a los invasores y derrotando a los secesionistas. Pero Roma nunca volvería a ser la que fue. A pesar de que el clima empezó a mejorar, su sistema económico había quedado irremediablemente dañado. Los bancos habían quebrado en masa. No había dinero para reconstruir lo destruido. La Pax Romana era una quimera y las ciudades se rodeaban de murallas. El imperio era ingobernable y se hizo necesario dividirlo. El feudalismo se extendía con los terratenientes que oprimían a sus siervos al amparo del estado. Lo único que quedaba de la antigua Roma era su ejército que se transmutó en un ejercito de mercenarios dirigido por mercenarios.



El emperador Aureliano consiguió reunificar el Imperio pero no resolver la crisis económica.
Durante más de un siglo Roma fue capaz de contener militarmente a sus enemigos, aunque nunca volvió a tomar la iniciativa. Pero en el año 338 se inició en Asia Central la peor sequía en 2000 años de registro dendrográfico. Una sequía que duró 40 años hasta el año 377 y que dejó sin recursos a los nómadas pastoriles de esa amplia región, que se agruparon en la confederación Huna y se desplazaron hacia el Oeste arrasándolo todo a su paso y desplazando o destruyendo a todos los pueblos en su camino. Para el año 370 los Hunos habían llegado al Norte del Mar Negro, donde procedieron a conquistar a los Alanos y a destruir y poner en fuga a los Reinos Godos. En el 395 comenzaron a atacar el imperio Romano. Quince años más tarde Roma había sido saqueada por los Visigodos y agonizaría durante medio siglo.

La confluencia de factores climáticos, epidemias, malas decisiones políticas y económicas, guerras innecesarias, gasto por encima de lo recaudado, destrucción de la moneda y extracción abusiva de la riqueza de las clases productivas para sostener a las improductivas no ocurre por casualidad. Es una constante miremos donde miremos, los reinos musulmanes de la Península, el imperio Español, el Japón de 1930, los imperios de Mesoamérica, la Isla de Pascua y muchos otros. Siempre se añade una crisis de liderazgo, que es a la vez consecuencia de la crisis y causa de su empeoramiento.



Crisis de liderazgo: Durante la crisis del siglo III, entre el 251 y el 300 Roma tuvo 31 emperadores.

Los sistemas organizativos van incrementándose progresivamente en complejidad conforme se enfrentan a retos. Cada nivel de complejidad añadido supone un coste y produce un beneficio. Es una ley de los sistemas que debido a las ineficiencias ineludibles cada nivel que incrementa la complejidad presenta un mayor coste y un menor beneficio, al tiempo que hace el sistema menos robusto. Cuando la organización se ha hecho tan compleja que consume la mayoría de los recursos que se generan, el sistema deja de expandirse y entra en un estado en el cual trata de sobrevivir a las crisis mediante medidas cortoplacistas, dado que la completa regeneración del sistema es imposible de realizar por quienes se benefician de él. Es en ese estado cuando inevitablemente termina por haber una confluencia de factores que superan la capacidad del sistema y dado que no hay arreglo parcial posible, el sistema se derrumba, bien por agentes externos o internos. La aparición de un liderazgo fuerte y capaz, como el de Aureliano puede retrasar el final del sistema, pero no evitarlo.



Adivina en qué punto nos encontramos.

Henos aquí en otra encrucijada de la historia, habitando el sistema organizativo más complejo jamás diseñado y que habiendo llegado a sus límites se enfrenta a una confluencia de factores que lo ponen a prueba. En ausencia de liderazgo que retrase su final, de nosotros depende, no salvar el sistema, sino desmontarlo y reconstruirlo bajo nuevos principios, dado que el sistema no puede ser salvado. No se puede construir un sistema sostenible bajo las premisas del actual y con las estructuras del actual. Todos debemos ser anti-sistema, pero en un sentido creativo, no destructivo, concentrándonos en el sistema que debe sustituirle, porque la alternativa es, como sucedió en Roma, dejar que el nuevo sistema lo organicen los ganadores de la crisis, lo que podría producir un feudalismo moderno.

Los que no creen en la fragilidad del sistema deberían saber que actualmente el mundo tiene reservas de comida para 74 días (ver llamamiento de la ONU), y que esa cifra sigue una tendencia descendente a lo largo de la última década, donde la mitad de los años se ha consumido más comida de la que se ha producido. Las cosechas son nuestro talón de Aquiles ante el cambio climático, como lo fueron para Roma.

Jared Diamond sobre los motivos del colapso de las sociedades




Tomado de Paleorama en la red.




lunes, 14 de enero de 2013

Una inscripción cristiana del siglo II, considerada la más antigua, muestra curiosos elementos paganos



Octubre 4, 2011 




Foto: Epitafios de la primera mitad del siglo III d. C.


Vía: Live Science | Owen Jarus | 30 de septiembre de 2011 (Traducción: Guillermo Caso de los Cobos. para Terrae Antiqvae)

Unos investigadores han identificado lo que se cree que es la inscripción cristiana superviviente más temprana en el mundo, arrojando luz sobre una antigua secta que seguía las enseñanzas de un filósofo del siglo II llamado Valentinus.

Oficialmente llamada NCE 156, la inscripción está escrita en griego y datada en la segunda mitad del siglo II, el momento en que el Imperio Romano estaba en la cúspide de su poder.

La inscripción es un artefacto que contiene escritos que están tallados sobre piedra. Los únicos restos cristianos escritos que sobreviven de la misma época son fragmentos de papiros que citan parte de los evangelios y están escritos en tinta. Las inscripciones en piedra son más duraderas que los papiros y son más fáciles de visualizar. La inscripción NCE 156 no cita directamente los evangelios, pero en su lugar  alude a las creencias cristianas.  





"Si la misma es en realidad una inscripción del siglo II, como creo que probablemente lo es, se trataría del objeto material cristiano más antiguo que poseemos", dijo a Live Science el investigador del estudio Gregory Snyder (foto superior), del Davidson College, en Carolina del Norte.

Snyder, quien detalló el hallazgo en la edición más reciente de la  "Journal of Early Christian", cree que es un epigrama fúnebre, que incorpora elementos tanto cristianos como paganos. Su trabajo cubre 50 años de investigación, llevada a cabo al lado de múltiples expertos, y gran parte de ella en italiano. La inscripción está en la colección de los Museos Capitolinos de Roma.




"Asumiendo que el profesor Snyder tenga razón, es claramente la inscripción cristiana más temprana identificada", dijo Paul McKechnie (foto superior) , un profesor de historia antigua en la Macquarie University, en Australia, quien también ha estudiado la inscripción.

Según la traducción de Snyder, la inscripción dice:

Para mi baño, los hermanos de la cámara nupcial llevan las antorchas,
[aquí] en nuestros salones ellos las necesitan para los [verdaderos] banquetes,
incluso mientras alaban al Padre y glorifican al Hijo.
Allí [con el Padre y el Hijo] está la única primavera y fuente de la verdad.

Los detalles sobre la procedencia de la inscripción son incompletos. Fue publicada por primera vez en 1953 por Luigi Moretti en el "Bullettino della Commissione archeologica Comunale di Roma", una revista de arqueología italiana que se publica anualmente.

La única referencia donde fue encontrada es una nota garabateada sobre un papel con la impresión de la inscripción, dijo Snyder. Según esa nota, la inscripción se halló en los suburbios de Roma, cerca de Tor Fiscale, una torre medieval. En la antigüedad, la ubicación de la torre habría estado a unas cuatro millas de un camino llamado la Vía Latina.

¿Cómo fue datada?

 



Margherita Guarducci (foto superior), una epigrafista italiana bien conocida que falleció en 1999, propuso la datación para la inscripción en el siglo II hace más de cuatro décadas. Ella argumentaba que la forma en que fue escrita, con un estilo de letras griegas clásico, era sólo utilizado en Roma durante los siglos I y II d. C.

Después de esos siglos las letras cambiaron. Por ejemplo, la letra omega, Ω, se convierte en algo cercano a la letra W. La letra sigma, Σ, cambia a un símbolo que se asemeja a la letra C.

Snyder esencialmente añade más evidencias a la teoría de Guarducci. Él analizó un catálogo de 1968 con más de 1.700 inscripciones de Roma llamado "Inscriptiones graecae urbis Romae". En el mismo, halló 53 casos de inscripciones griegas con formas de letras clásicas.

"Ningún caso se ha encontrado en el cual, a juicio de los editores del catálogo, una inscripción con las formas de las letras clásicas establecidas en el 156 d. C. pueda ser localizada en la segunda mitad del siglo III o en el siglo IV", escribe Snyder en su trabajo de investigación.

Además, Snyder analizó un inventario de inscripciones de la cercana Nápoles publicadas en una serie de dos volúmenes en la década de 1990, llamado "Iscrizioni greche d'Italia". Halló sólo dos ejemplos que podrían datarse en el siglo III. "En suma, la propuesta de Guarducci al datarla en el siglo II, hacia el 156 d. C., es más fuerte que nunca", según escribe.

McKechnie dijo que, después de revisar el trabajo de Snyder, está de acuerdo con la datación. "La primera vez que leí su artículo me encontraba lejos de estar seguro, pero la segunda vez que lo leí me convenció su argumento sobre las formas de las letras".

Valentinus

Foto: Fresco de las criptas de Lucina representando posiblemente a Daniel entre los leones y rodeado de figuras como el "Buen Pastor" y una mujer interpretada como la "Virgen María". Siglo II.






El autor de la inscripción probablemente seguía las enseñanzas de un hombre llamado Valentinus, un maestro de los primeros cristianos que con el tiempo sería declarado hereje, dijo Snyder. La presencia de la inscripción sugiere que una comunidad de sus seguidores pudo haber vivido en la Via Latina durante el siglo II.

"Sabemos que Valentinus fue un famoso maestro gnóstico del siglo II, que vivió en Roma algo así como 20 años, y que era muy sofisticado..., poético, con talento, pensador, orador, escritor".

Sus enseñanzas se cree que están preservadas, hasta cierto punto, en el Evangelio de Felipe, una antología del siglo III que fue descubierta en 1945 en la localidad de Nag Hammadi, en Egipto. Tal evangelio es un conjunto de creencias gnósticas, algunas de las cuales fueron probablemente compuestas en el siglo II, estando escritas de un modo críptico. Sin embargo, como  en la inscripción, también se refiere, de manera destacada, a una "cámara nupcial".

Por ejemplo, casi al final del evangelio, se lee:

"Los misterios de la verdad son revelados, aunque como modelos e imágenes. La cámara nupcial, sin embargo, permanece oculta. Ella es Santa dentro de lo Santo. El velo al principio ocultaba cómo Dios controlaba la creación, pero cuando el velo se rasgue y las cosas ocultas sean reveladas esta casa quedará desierta, o más bien será destruida. Y la divinidad en su conjunto huirá de aquí, pero no irá al Santuario de los Santos, ya que no será capaz de mezclarse con la luz acrisolada y la plenitud perfecta (pléroma), sino que va a estar bajo las alas de la cruz y bajo sus brazos ..."

"No está muy claro lo que la cámara nupcial pueda ser; la misma sólo se explica hasta cierto punto, pero en los términos crípticos del Evangelio de Felipe;  sería un ritual que involucraría la libertad y la purificación, y la unión con la divinidad", argumenta McKechnie.

Tal vez, en lugar de un ritual real, la cámara nupcial sea una metáfora.

"Puede ser una metáfora de algo que sucederá en la muerte o puede ser una especie de ritual que ocurre cuando las personas están aún con vida. Que usted consiga un nuevo tipo de existencia o estado espiritual sobre la base de este tipo de boda o casamiento con su contraparte ideal espiritual", adujo Snyder.

"Algunos grupos pueden haberlo celebrado como un ritual concreto; otros tal vez lo percibían en términos metafóricos. Me gusta la idea de que está conectado con la muerte del creyente, el cual ha abandonado la envoltura mortal y disfruta de una nueva vida con el espíritu", agregó en un correo electrónico de seguimiento.

Pero hay algunas diferencias importantes entre los valentinianos y otros cristianos. "Valentinianos en particular y gnósticos en general, la mayoría de ellos no obtenía, por ejemplo, el martirio", dijo McKechnie. "Ellos no pensaban que fuera un error o una ilegalidad realizar las cosas que los mártires cristianos se negaban a hacer, como tomar un juramento en nombre del César u ofrecer incienso a una estatua, o ese tipo de cosas".

La razón de su falta de prejuicios tiene que ver con las creencias de los valentinianos sobre todas las cosas físicas. "Ellos creían que no sólo la materia o el mundo físico era malo, sino también que la materia o el mundo físico era insignificante", dijo McKechnie. "Por lo tanto, no era importante lo que tú o tu cuerpo hicieran en el mundo físico. Lo principal era el mundo de la mente".

Los valentinianos también fueron probablemente influenciados por los primeros filósofos griegos como Platón, según ha investigado Snyder, y no cree que ellos hubieran interpretado la historia de la resurrección de Jesús de una manera literal. 

"Ciertamente, no es el caso de que ellos hubiera considerado que era una resurrección física. Los cristianos de esta variedad en particular (que incorpora la filosofía de Platón) generalmente hablaban de desechar el cuerpo material como algo no tan deseable, no tan bueno", dijo.





 Foto tomada de  Wikipedia: Epitafio de Abercius. Inscripción cristiana de finales del siglo II

Cristianos y paganos


Al analizar la inscripción, Snyder también notó algunas similitudes con los epigramas funerarios compuestos para los no cristianos. En esas inscripciones las imágenes nupciales de casamiento se utilizan de una manera trágica.

Un ejemplo, escrito hace unos 2.100 años, dice en parte:

Soy Theophila, de corta vida e hija de Hecateo. Los fantasmas de los muertos solteros estuvieron cortejándome, una joven doncella para el matrimonio. Hades superó a los otros y se apoderó de mí, porque él me deseaba, mirándome como a una Perséfone, más deseable que Perséfone. Y cuando  grabó las letras sobre su lápida sepulcral, lloró por la chica Theophila de Sinope, su padre Hecateo, quien compuso las antorchas de la boda no para el matrimonio, sino para Hades...


"Por lo general, esas imágenes de boda son trágicas", dijo Snyder. "Aquí está una prometedora joven entrando en la plenitud de la vida, y que de pronto es arrebatada lejos para ser prometida y casada con el Hades".

Lo que la inscripción cristiana del  siglo II hace es convertir esta convención en su cabecera principal. "Ellos juegan con eso..., no es una caída, sino que esperan una nueva vida".

Snyder dijo que la mezcla de cristianismo y tradiciones paganas de la inscripción es sorprendente. Él comentó a Live Science que habia estudiado las primeras pinturas cristianas en la Via Latina, las cuales mezclan los temas bíblicos, como la historia de Sansón o la resurrección de Lázaro, junto con figuras de la mitología clásica como la de Hércules.

"Ese tipo de cosas yo las encuentro particularmente interesantes, porque parecen sugerir un período de tiempo en el cual la identidad cristiana es flexible", dijo Snyder.

"¿Es sólo en uno de los dos o entre paganos y cristianos?", le pregunto. "O es que hay realmente algo, más bien como un espectro? ¿O son en realidad una especie de dos en algunos aspectos?".

 Tomado de Terrae Antiquae




30/11/2025

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Los Romanos eran más altos que los napolitanos actuales

Esqueletos de Pompeya revelan secretos de la vida familiar romana



La profesora de la Universidad de Cambridge, Mary Beard, junto a los esqueletos hallados y examinados en Pompeya


Vía: BBC News Europa | Mary Beard | 14 de diciembre de 2010 (Traducción: Guillermo Caso de los Cobos.)

Los restos de la ciudad romana de Pompeya, destruida por una erupción volcánica en el año 79 d. C., continúaa proporcionando ideas interesantes e inesperadas sobre la vida romana, desde la dieta e higiene hasta la diferencia entre ricos y pobres.


La despensa de un sótano debajo de un amplio almacén agrícola, en el pequeño suburbio de Oplontis estaba lleno de granadas. Para muchos de los pompeyanos que trataban de encontrar un refugio de la erupción del Monte Vesubio debió de parecerles fuerte y seguro.



Alrededor de unas 50 personas se refugiaron allí. Sabemos que lo hicieron, porque en 1980 los arqueólogos encontraron sus esqueletos bien conservados. No obstante, ellos se vieron vencidos por los escombros volcánicos y gases de combustión en el mismo lugar donde esperaban que se salvarían.



Sabemos cómo murió esta pobre gente y sabemos qué los mató. Pero estos esqueletos también pueden decirnos cosas fascinantes acerca de cómo vivía la gente, en realidad, en Pompeya. Hay algunas sorpresas muy simples.






La sífilis

Para empezar, a menudo nos imaginamos que los romanos, o cualquier persona en el pasado, para lo que es el caso, eran mucho más pequeños de lo que nosotros somos. Bueno, pues no es así. De hecho, en promedio, eran más altos que la población de la moderna Nápoles.