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viernes, 13 de septiembre de 2024

Ibsen Martínez: Los 911 que le dieron la bienvenida Fidel Castro en 1989 ya no son los mismos





“Los de entonces ya no somos los mismos”


Aquellos intelectuales venezolanos que en 1989 firmaron una carta de adhesión a Fidel Castro rechazan hoy el autoritarismo del régimen chavista

Ibsen Martínez

IBSEN MARTÍNEZ


JUN 05, 2014 - 17:51 EDT


En el fandango de locos que es nuestra América prosperó, hasta hace poco, la excéntrica costumbre de invitar al dictador cubano, Fidel Castro, a la toma de posesión de presidentes electos democráticamente. Si ya hemos dejado de hacerlo es solo porque el provecto y protervo comandante no está ya para esos trotes.


En Venezuela aún recordamos cómo la toma de posesión de Carlos Andrés Pérez, para su segundo y malhadado período constitucional (1988-1993), revistió la apariencia de una coronación monárquica. De todos los invitados a aquella apoteosis, Fidel Castro fue la estelar figura por quien se desmoñaron las damas del Country Club en su afán de estrechar la mano del Comandante durante un sarao muy mentado en aquel tiempo. Fue también por esos días cuando Castro dio en vestir traje oscuro y corbata para ocasiones muy señaladas, como la audiencia que le concedió el papa Juan Pablo II en 1996.


A los ojos de cualquier venezolano de mi generación, el traje azul marino y las coloridas corbatas que lució el Máximo Líder en la ceremonia inaugural de Pérez contrastaban socarronamente con la Colt 45 colgada al cinto con que pretendió dirigir un discurso ante el Congreso de mi país en su primera visita a Caracas, en 1959. Felizmente, Rómulo Betancourt, quizá el único ser humano en toda América Latina que no había sucumbido al hechizo de los barbudos era, al mismo tiempo, presidente de Venezuela (1958-1963) y ordenó desarmar a Castro, junto con sus hombres (cuesta llamar comitiva a aquella panda verde olivo de hirsutos cortagangantas), no bien aterrizaron en Maiquetía, apenas 22 días después de haber derrocado a Fulgencio Batista, el dictador saliente. Pero, ¿qué tiene que ver la evocación de ocurrencias del siglo pasado caribeño con el título de esta bagatela de asunto, digamos, cultural?



La respuesta quizá esté en un exaltado manifiesto de bienvenida, firmado nada menos que por 911 sedicentes intelectuales, entre académicos, poetas y artistas venezolanos, a la llegada de Castro a Caracas hace ya un cuarto de siglo. Me serviré de él porque ofrece una muestra, sin duda parcial pero significativa, de nuestro poetariado progresista que quizá permita caracterizar las tortuosas relaciones que hoy sostienen intelectuales y artistas venezolanos con la vociferante satrapía militar que expolia y desangra mi país ante la indiferencia de casi todo el mundo.


Como espécimen de un género latinoamericano por excelencia, el Manifiesto de los 911 es muy breve pero cabrillean suficientemente en él frases imbuidas de garciamarquezca postración ante el Hombre Imprescindible como para dudar de su linaje izquierdista.


Nada menos que 911 sedicentes intelectuales, entre académicos, poetas y artistas venezolanos, firmaron un manifiesto de bienvenida a Castro

“En esta hora dramática del Continente —declaraban los firmantes—, solo la ceguera ideológica puede negar el lugar que ocupa el proceso que usted representa en la historia de la liberación de nuestros pueblos”. Sigue diciendo el documento que en 1959 Castro triunfó sobre “la tiranía, la corrupción y el vasallaje” batistianos. Y termina así: “...afirmamos que Fidel Castro, en medio de los terribles avatares que ha enfrentado la transformación social por él liderizada y de los nuevos desafíos que implica su propio avance colectivo, continúa siendo una entrañable referencia en lo hondo de nuestra esperanza, la de construir una América Latina justa, independiente y solidaria”. Luego firman mis compatriotas, en orden alfabético: Abdala, Guillermo; Acosta, Vladimir y así, sucesivamente, hasta llegar a Zapata, Pedro León.

Junto a cada nombre, la lista añade una sucinta descripción del arte u oficio o disciplina, nivel de escolaridad, rango académico del abajo firmante y, en ocasiones, la opinión que de sí mismos tienen los infaltables wannabes: los igualados de siempre, los parejeros, los quiero y no puedo colados mayoritariamente en la lista. Así, junto a reconocidos escritores, artistas plásticos y académicos, se asoman borrosos “promotores culturales”, “artistas del fuego”, “editores alternativos” de no se supo nunca qué tipo de publicaciones, catedráticos de materias introductorias y el consabido batallón de cineastas de filme inconcluso de quienes nada se sabía entonces ni se ha podido saber.


El documento se lee hoy con nostalgia del año en que, con la caída del muro de Berlín, comenzó el colapso de la Unión Soviética. También con desengañada sonrisa al ver el nombre de entrañables, auténticos hombres y mujeres de ideas y de letras, de músicos, cineastas, gente de teatro y artistas plásticos, entreverado con el de los sempiternos logreros y lobbystas del presupuesto cultural del petroestado venezolano; todos saludando a un tiempo la visita de un tirano que en cosa de meses habría de fusilar, tras un juicio farsesco, a quienes se pensaban sus mejores amigos.


Podría pensarse que aquel manifiesto fue pura efusión de simpatía caribe por el Máximo Líder pero lo cierto es que se presentó también como respuesta obligada a otra carta abierta que los desaparecidos Reinaldo Arenas y Jorge Camacho, escritor el primero y pintor el segundo, ambos disidentes cubanos por entonces ya exilados, enviaron a Fidel Castro en diciembre del año anterior, apenas dos meses antes de la visita de éste a Caracas, emplazándolo a convocar un plebiscito luego de treinta años de ejercer poder omnímodo sobre la isla.


La Carta de París, como pronto fue conocida aquella exhortación, halló muchísimo eco en el mundo intelectual europeo y estadounidense y concitó la firma de unas cien personalidades; gente como Octavio Paz, Jack Nicholson, Juan Goytisolo, Saul Bellow, Yves Montand, Claude Simon, José Luis Aranguren, Bernard-Henri Lévy, Federico Fellini o Gérard Depardieu.


En la carta de los 911, como es de suponer, “no están todos lo que son ni son todos los que están”. Ciertamente, no figura nadie nacido a la vida pública venezolana a este lado del caracazo, nombre con que son conocidos los sangrientos motines y saqueos que estallaron en febrero de 1989, no bien se marcharon los dignatarios invitados a la coronación de Pérez.



Comparada con la lista de ultraconservadores —los llamados notables— que, encabezados por el humanista burgués por excelencia, Arturo Uslar Pietri, firmaba un año más tarde una artera declaración, modelo de antipolítica, que en opinión de muchos contribuyó enérgicamente a validar la defenestración constitucional de Pérez, gracias a una leguleya conspiración de la dirigencia de Acción Democrática —su propio partido—, los barones de la prensa y buena parte del empresariado, la lista de los 911 filocastristas podría pasar por una nómina de ingenuos, borreguiles buenos lectores de Las venas abiertas de América Latina, pero no es del todo así.


Por ejemplo, ese Alí Rodríguez, que en 1989 se definía escuetamente como “ensayista”, ¿será el mismo Alí Rodríguez, exguerrillero contumaz, que con Chávez llegó a ser embajador de Venezuela en Cuba, canciller, ministro de petróleos, presidente de la empresa petrolera estatal, ministro de economía y finanzas, secretario general de la Opep y, actualmente, secretario general de Unasur?

Imagen tomada de Climax


Un poco más arriba figura Elías Pino Iturrieta, brillante historiador que por entonces era decano de la Facultad de Humanidades en la Universidad de Central de Venezuela, autor de muchos libros y de uno muy especial: El divino Bolívar: ensayo sobre una religión republicana (Catarata, 2003), texto sin duda seminal para el desmonte del culto a Bolívar. Hoy, Pino Iturrieta es editor adjunto de El Nacional, acosado e insumiso matutino de oposición.


Abundan en la lista marxistas que, sin haber dejado de serlo, hoy denuncian los extravíos de la petrodiplomacia chavista, como lo hace el economista Héctor Malavé Mata, o los dislates del culto a la personalidad, como lo hace el profesor Alexis Márquez Rodríguez, paisano de Chávez, filólogo y académico de la lengua quien durante décadas mantuvo una popular columna sobre el castellano en América, columna de mucho predicamento entre nosotros.


Transcurrido un cuarto de siglo desde aquella visita, luego de quince años de hegemonía chavista, muchos de aquellos firmantes venezolanos siguen siendo figuras relevantes en nuestra cultura, aunque hoy bien podrían decir con Neruda: “nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos”.


La crema de la crema de aquellos 911 ha terminado encarnando una obstinada oposición “de centro izquierda” al chavismo

En efecto, si atendemos tan solo a los 123 abajo firmantes que en 1989 se describían a sí mismos como escritores (algo así como el 13,3 % del total de saludantes), vemos que la abrumadora mayoría de ellos enfrenta hoy decididamente el modelo castrochavista —de algún modo hay que llamarlo, sobre todo ahora que [el líder del partido Podemos] Pablo Iglesias, autoproclamado bolivariano peninsular, lo ha propuesto a los españoles—.



Esa mayoría ha generado desde hace mucho más de quince años no solo obras laureadas (tal el caso de Alberto Barrera Tyszka, premio Herralde de novela 2006, coautor de una autorizada biografía crítica de Chávez, columnista y acérrimo adversario del régimen), sino toda una masa de significados críticos del neopopulismo latinoamericano, la manipulación política de la memoria histórica, la militarización de la sociedad, la constitucionalidad política, el papel del Estado en la educación y la cultura, la gestión de la riqueza petrolera, la violencia criminal y, last but not least, la pérdida de soberanía que entraña haber convertido al poder ejecutivo venezolano en un aberrante protectorado político de Cuba.


¿Circulan ideas en Venezuela? ¿Debaten los intelectuales de mi país? Hace tres lustros la conversación pública se afanaba en discernir la verdadera naturaleza del chavismo. ¿Populismo carismático radical o militarismo latinoamericano a secas? ¿peronismo caribeño? ¿neotorrijismo patrimonialista? ¿y qué rayos debíamos entender por bolivariano? ¿Por qué había que nacionalizar de nuevo, una y mil veces, el petróleo? Los accidentes del proceso revolucionario han forzado a aterrizar los temas.


Así, hoy se interpela duramente al gobierno, como lo hace la historiadora Inés Quintero, autora de best sellers sobre el procerato independentista, sobre la adoctrinadora versión de la historia patria que el poschavismo ha hecho obligatoria en los libros de texto de escuela elemental. Angel Alayón, economista y director de Prodavinci, el más influyente medio digital del país, exclusivamente dedicado a literatura e ideas, desenmascara persuasiva y garbosamente la inviabilidad del socialismo del siglo XXI.

Desbocado ya, desde hace meses, el autoritarismo, adoptado por Nicolás Maduro el método fidelista —machacar, intimidar, encarcelar— como única manera de lidiar con más de cien días de protestas estudiantiles que, a fines de mayo, arrojaba un saldo de 44 asesinatos impunes, más de mil detenciones y decenas de denuncias de torturas, el cariz dictatorial de este régimen híbrido no está ya en discusión. Moisés Naím parece haber zanjado al fin el debate caracterizando atinadamente el régimen venezolano como “dictadura posmoderna”. Venezuela no es ya escenario acogedor para los equilibristas fiadores intelectuales del neopopulismo latinoamericano, a la manera del posmarxista argentino Ernesto Laclau.


La concentración de todo el poder en una misma persona, el verticalismo centralizador tan caro a Fidel Castro y sus epígonos, ha ahogado hasta las leales, zalameras disidencias que tanto aprecian algunos dictadores. El régimen instaurado por Chávez no admite sino la obsecuente adulación de los mujiquitas, derivación del bachiller Mujica, personaje de Doña Bárbara con que Rómulo Gallegos satirizó a los áulicos civiles de los espadones.


Así, un país de poetas como Rafael Cadenas, laureado en 2009 con el Premio Feria Internacional del Libro de Guadalajara para la Literatura en Lenguas Romances, hombre cuyos poemas memoriza todo venezolano culto desde hace generaciones, o el desaparecido Eugenio Montejo (1938-2008), que en 2004 obtuvo el Premio Internacional Octavio Paz de poesía y ensayo, no han merecido sino el escarnio propio de guardias rojos chinos de parte de las autoridades culturales venezolanas.



Característicamente, el poeta Luis Alberto Crespo (1941), antiguo director del Papel Literario de El Nacional, y de quien no vacilo en decir que en su columna semanal Unión Libre desplegaba hace ya treinta años una de las mejores prosas de la lengua, es desde 2013 embajador de Venezuela ante la Unesco. “Chávez es el mejor poeta del país”, afirmó galanamente Crespo al instalar un Festival Internacional de Poesía. El actual ministro del Poder Popular para la Cultura, el músico Fidel Barbarito, piensa lo mismo. Farruco Sesto, el anterior ministro de Cultura, opina igual.


Es claro que el núcleo duro de la intelligentsia venezolana actual, la crema de la crema de aquellos 911, ha terminado encarnando una obstinada oposición “de centro izquierda” al chavismo. Para irnos entendiendo, estarían ellos más cerca de la española Rosa Díez, del partido Unión Progreso y Democracia (UPyD) que de Pablo Iglesias, el telegénico chavista vallecano de Podemos.


Algo que, bien o mal debería tener en cuenta el viajero, corresponsal, o simple observador de pájaros que aún piense que todo lo que en Venezuela se opone al chavismo es élite blanca, ultraderecha pura y dura, nómina de contratados de la CIA o todo lo anterior.




Ibsen Martínez es escritor venezolano


Tomada de El País



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lunes, 26 de agosto de 2024

Alberto Barrera Tyszka: Llevado por la estupidez en 1989 le di la Bienvenida al tirano Fidel Castro

 



Hay que hacerse una pregunta: ¿Quien pagó ese remitido en dos periódicos de circulación nacional?

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Bienvenido, Fidel


“Firmar el remitido de Bienvenida a Fidel, en 1989, fue un lamentable error. (…) -llevados por la efusión polarizante, por la vanidad, por la estupidez- nos hicimos cómplices de una dictadura; que resiste el peso de su propio fracaso, reinventando permanentemente su débil mentira, y demostrando que la melodramatización de la política es altamente rentable”.


ALBERTO BARRERA TYSZKA | 30 JULIO 2023

El 1 de febrero de 1989, en un desplegado a página completa del periódico El Nacional, apareció un remitido que destacaba en gran tamaño dos palabras: “Bienvenido, Fidel”. En tres días más, estaba por realizarse lo que después se llamó “La coronación”: un fastuoso y enorme evento que celebraba el comienzo de la segunda presidencia de Carlos Andrés Pérez. Se habían convocado a diversas personalidades internacionales, casi todos los mandatarios del continente habían confirmado su asistencia. La posibilidad de que también llegara Fidel Castro, sin embargo, había desatado una polémica. Existía cierta presión, en diferentes ámbitos, cuestionando su presencia en la cumbre. El remitido público era una expresión de solidaridad con el dictador cubano.


Fue un texto breve pero desbordado: “Nosotros, intelectuales y artistas venezolanos al saludar su visita a nuestro país, queremos expresarle públicamente nuestro respeto hacia lo que usted, como conductor fundamental de la Revolución Cubana, ha logrado en favor de la dignidad de su pueblo y, en consecuencia, de toda América Latina. En esta hora dramática del Continente, sólo la ceguera ideológica puede negar el lugar que ocupa el proceso que usted representa en la historia de la liberación de nuestros pueblos. Hace treinta años vino usted a Venezuela, inmediatamente después de una victoria ejemplar sobre la tiranía, la corrupción y el vasallaje. Entonces fue recibido por nuestro pueblo como solo se agasaja a un héroe que encarna y simboliza el ideal colectivo. Hoy, desde el seno de ese mismo pueblo, afirmamos que Fidel Castro, en medio de los terribles avatares que ha enfrentado la transformación social por él liderizada y de los nuevos desafíos que implica su propio avance colectivo, continúa siendo una entrañable referencia en lo hondo de nuestra esperanza, la de construir una América Latina justa, independiente y solidaria”.


El manifiesto estaba firmado por 911 intelectuales y artistas. Yo fui uno de ellos.


Nadie me pagó por hacerlo. Nadie tampoco me obligó. Nadie puso mi nombre sin consultarme. No firmé bajo engaño. Yo tenía 28 años y había publicado un libro de poemas. Fidel llevaba tres décadas en el poder y ya había dado contundentes muestras de su condición de tirano. Había encarcelado, torturado y asesinado a adversarios y disidentes; había perseguido y encarcelado a los homosexuales; buscaba suprimir cualquier tipo de diversidad. Había militarizado la sociedad y concentrado en su persona todo el poder. Había cancelado -hasta como hipótesis en el imaginario colectivo- cualquier posibilidad de alternancia gubernamental… Ya había ocurrido el famoso caso Padilla. Ya había sucedido el éxodo del Mariel, en el que por fin pudo escapar de Cuba Reinaldo Arenas. La perestroika había sacudido a la Unión Soviética el año anterior y en unos meses más, en ese mismo 1989, caería derribado el Muro de Berlín… ¿Acaso todo esto no era suficiente?, ¿qué más se necesitaba saber para negarse a firmar ese remitido?


Hay quienes todavía sostienen que, en el fondo, la invitación de Carlos Andrés Pérez respondía a una estrategia geopolítica: lograr que Fidel regresara al circuito diplomático continental y, de esta manera, poder hacer una mejor presión internacional para comenzar a flexibilizar el régimen cubano. Por supuesto que nada de esto se vio en el evento. El espectáculo fue otro.


Un elegantísimo Fidel Castro, de impecable traje y corbata, fue la sensación de la cumbre. La crónica de la época destaca que “hasta las señoras del Country Club querían tomarse fotos con él”. Como si fuera una estrella de rock, los medios de comunicación lo seguían a todos lados, a veces con infantil fascinación. Castro declaró que tanto él como su equipo de seguridad habían tenido muchas dudas sobre su asistencia, dadas las continuas amenazas que recibía y la cantidad de planes que siempre estaban en marcha para asesinarlo, pero que la lectura del manifiesto de bienvenida firmado por tantos intelectuales lo llevó a tomar la decisión de viajar a Venezuela. Formar parte del remitido, entonces, podía incluso en ese momento, ofrecer cierto prestigio, una fugaz ilusión de celebridad.


Nada de esto tenía -para los venezolanos- la dimensión de gravedad y de tragedia que tiene hoy día. El tema comenzó a ser percibido, a ser analizado y debatido, de otra manera una década después, a partir de 1999, cuando Hugo Chávez asumió la Presidencia y comenzaron los cambios, entre ellos un tipo de relación oficial muy distinta entre Venezuela y Cuba. En esos primeros años, a medida que Chávez empezaba a desmantelar el Estado y a imponer su proyecto autoritario y militarista, en el contexto de una polarización política cada vez más encendida, la sociedad también empezó a buscar explicaciones, a hacerse otras preguntas, a revisar de otra manera su propia historia. Dentro de esos análisis, el viejo remitido de 1989, y quienes lo firmamos, pasamos a ser de pronto casi cómplices y responsables directos de la destrucción del país, de la llegada del “castrochavismo” a Venezuela. 



La anécdota me sirve ahora para resaltar nítidamente las diferencias de recepción y vivencia de un mismo suceso, por una misma sociedad en dos circunstancias culturales y emocionales distintas. También es útil para despachar temprano una de las más socorridas fórmulas con las que se pretende resolver este dilema: asegurar que los intelectuales o artistas que apoyan -a veces de forma incomprensible- causas o movimientos claramente autoritarios lo hacen porque reciben un sueldo: son oportunistas tarifados, se han vendido sin pudor y sin gracia, solo son unos farsantes mercenarios. Obviamente, hay casos así. Pero esta sentencia no sirve para contestar a la interrogante central: ¿por qué un grupo de intelectuales y artistas, sin que nadie nos pagara nada, firmamos un alborozado manifiesto de adhesión pública a un impresentable tirano caribeño? La realidad -por suerte para todos- suele ser más rara y más compleja que una simple receta, que la ecuación que sostiene frecuentemente la polarización política.


Creo que, de entrada, es imprescindible cambiar la noción que tenemos de los intelectuales. Hay que dejar de pensar en esa antigua figura del intelectual que -como decía Foucault- pretendía ser “conciencia y elocuencia” de la tribu. Los intelectuales solo pueden ser percibidos así en sociedades donde nadie lee y donde no existe el debate ciudadano. Es más saludable pensar que los intelectuales son tan irracionales como todos los demás, que no siempre saben mirar y entender la realidad, que en política se equivocan con la misma frecuencia que cualquier otra persona.


El siglo XX -a partir del nazismo, del fascismo y por supuesto de la experiencia soviética- produjo agudas y luminosas reflexiones sobre la relación entre los intelectuales y el totalitarismo. Obviamente, las experiencias son distintas cuando se piensa y se actúa desde adentro, bajo la amenaza, el control y la violencia institucional, que cuando se hace desde afuera de un sistema totalitario. Si se está adentro, el tránsito entre la irremediable necesidad de sobrevivir y el disimulo oportunista que termina convertido en devoción puede ser sutil, ligero, muy eficaz. Serguéi Dovlátov, un extraordinario escritor que logró salir de la Unión Soviética gracias a Joseph Brodsky, resumen este trayecto de la siguiente manera: “Había decidido vender mi alma a Satanás y acabé regalándosela”.


El caso de los intelectuales que desde afuera genuinamente establecen una relación de fervor con este tipo de antiguas o modernas tiranías es más complejo. Este sometimiento voluntario suele justificarse por la existencia de una utopía o por el deslumbramiento ante el poder y el magnetismo de un líder. Leszek Kolakowski propone también otra característica para analizar el problema: la dualidad del intelectual entre su sentido de superioridad e independencia de pensamiento y su aislamiento y su necesidad de ser parte de una colectividad. El intelectual requiere constantemente ser reconocido, necesita demostrar que es un intelectual, legitimarse con la validación pública. No hay nada mejor para superar esta contradicción -según sostiene el académico polaco- que apoyar “la causa de los desvalidos”.


En este sentido, Cuba, al inicio, ofreció un relato muy tentador: en una pequeña isla del Caribe, los desvalidos se rebelaron en contra de un tirano apoyado por el poderoso imperio norteamericano. De inmediato, gran parte de la intelectualidad del planeta celebró y se congregó alrededor de esta ilusión revolucionaria. Y eso no estuvo mal. El problema está en lo que tardaron -tardamos, y todavía algunos tardan- en liberarse y salir de ese espejismo.


No deja de ser paradójico que sea en 1971 -ya con una década de consolidación violenta del modelo autoritario fidelista- cuando se da la primera crisis importante de buena parte de la intelectualidad del mundo con el régimen cubano. La detención del escritor Heberto Padilla y su posterior “autocrítica” -tras 38 días de prisión- marcó un referente insoslayable. Esa confesión pública -que puede verse ahora en un reciente y fascinante documental de Pavel Giroud– muestra de manera nítida lo que debe ser un artista en una revolución: Padilla renuncia a sí mismo, se avergüenza y reconoce que bajo su disfraz de “escritor rebelde” solo había un traidor, “a mí -dice- me importaba mucho más mi importancia literaria que la importancia de la revolución”; reniega de sus libros, los tacha de “derrotistas”, “amargados”, “resentidos”… acusa a algunos de sus ex amigos, denuncia a la prensa extranjera, ensalza a los soldados y a los gloriosos miembros de los cuerpos de seguridad del Estado; y -por supuesto, no faltaba más- habla del generoso líder, único y verdadero creador de la revolución: “Y no digamos las veces que he sido injusto con Fidel, de lo cual nunca realmente me cansaré de arrepentirme”. Así es el intelectual que el autoritarismo desea y tolera.


Sorprende que aun después de este caso, que supuso la crítica y el alejamiento de grandes apoyos del proceso cubano (Sartre, Calvino, Alberto Moravia, Marguerite Duras, Susan Sontag, Octavio Paz, Carlos Fuentes, Vargas Llosa…), Fidel lograra todavía mantener cierto prestigio. Escritores como Gabriel García Márquez, Julio Cortázar o Augusto Monterroso, manteniendo un leve espíritu crítico en algunos momentos, siguieron siendo leales a la revolución, anclados casi siempre en el argumento emocional que se sustenta en la desigual batalla de los desvalidos que se defienden de los ricos y de los poderosos.


Esta misma narrativa es la que sostiene el relato del bloqueo y suele tener una eficacia asombrosa. Resiste el peso de su propio fracaso, reinventando permanentemente su débil mentira, y demostrando que la melodramatización de la política es altamente rentable. Todavía para mi generación fue muy difícil entender y asumir que podíamos y debíamos estar en contra del bloqueo pero también en contra de la Revolución.


Firmar el remitido de Bienvenida a Fidel, en 1989, fue un lamentable error. Y no porque eso haya tenido algún tipo de consecuencia concreta en todo lo que ocurrió después en Venezuela, sino porque -llevados por la efusión polarizante, por la vanidad, por la estupidez- nos hicimos cómplices de una dictadura. Atendimos el espejismo de un lenguaje y obviamos el horror de los hechos. Todo esto es cierto. Pero, como contraparte, también es cierto que el dilema entre la tragedia de la realidad y las alternativas para transformarla sigue sin resolverse. Para nosotros, la esperanza sigue siendo un enorme problema político. 


En una mesa redonda, a propósito del “destino de los intelectuales”, realizada en Nueva York en 1985, George Steiner dijo lo siguiente: “Creo que desde hace tiempo, desde la Revolución Bolchevique, se ha desatado un movimiento de esperanza entre los intelectuales, se han abierto numerosas ventanas a la esperanza: varias de ellas se debieron a esa Revolución, otras a la Primavera de Praga y el régimen de Dubcek, y otras más a Cuba y al Chile de Allende. A posteriori es muy fácil decir que, en cada ocasión, uno fue rematadamente estúpido y que era previsible que todo acabara en catástrofe, tiranía y corrupción (…) Lo que ahora me interesa es saber qué pasará con la propia naturaleza del pensamiento, con la epistemología del pensamiento, si no abrimos más ventanas”. Casi cuatro décadas después, cercados por la polarización, encerrados en tiempos de corrección política y cancelaciones, estas dudas siguen teniendo una pertinencia impresionante. Steiner proponía un ejemplo fabuloso: “Supongan ustedes que un estudiante se presenta a cualquiera de nosotros, como ya ha sucedido, y nos dice ahora: Han enterrado a gente viva en San Salvador. Ya no puedo soportarlo. Soy un ser humano y debo hacer algo (…) Díganme ustedes qué harían si alguien les dijera: Sé que de unirme yo a la izquierda todo acabará, si ganamos, en brutalidades estalinistas de la peor especie; y que de unirme a la derecha el resultado será un coronel fascista más, o un generalísimo, o cualquier otra cosa por el estilo. No tiene caso hacer nada, ¿verdad?, ¿responderían acaso que estamos obligados, para madurar, a aceptar el principio freudiano de la realidad?, ¿qué no hay elección posible porque, gane la izquierda o la derecha, todo acabará sin remedio en atrocidad?”.


Nada de esto justifica el remitido que firmé dándole la bienvenida a un tirano. Intento, si acaso, complejizar ese momento, no excusarlo. Pienso en él con la distancia de los años y con la evidencia de un presente sin desenlaces posibles, en un país donde lo que más escasea es la ilusión. ¿Qué podemos hacer entonces con la indignación, con las genuinas y desesperadas ansias de cambio?, ¿dónde ponemos la esperanza?



Tomado de La Gran Aldea


Reinaldo Arenas entrevista | Escritor Cubano habla sobre el régimen Castrista




Lo que predijo Carlos Andrés Perez sobre Hugo Chávez y venezuela.


Alberto Barrera TyszkaEscritor, poeta y guionista

Estudió Letras en la Universidad Central de Venezuela. Después de trabajar en agencias de publicidad y periódicos, terminó escribiendo guiones para la televisión. Ha publicado novelas, cuentos, poemarios y libros de no ficción. Es coautor, junto a Cristina Marcano, de Hugo Chávez sin uniforme, primera biografía del líder venezolano. Ha ganado el Premio Herralde de novela (2006) y el Premio Tusquets de novela (2015). Su libros están traducidos a varios idiomas. Es colaborador de El País y de Letras Libres, columnista de The New York Times en español y del portal Prodavinci. Vive entre México y Venezuela.


https://premioggm.org/persona/alberto-barrera-tyszka/


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sábado, 10 de agosto de 2024

Bienvenido Fidel Castro a Venezuela: 911 intelectuales y tan poco seso...

 




Estimados Liponautas

Hoy compartimos con ustedes un triste recuerdo.  911 "intelectuales y artistas" publicaron  en los diarios El Nacional y 2001, entre el 1 y 3 de febrero de 1989 un texto de Bienvenida al dictador cubano Fidel Castro. Castro había sido invitado para la toma de posesión de su "amigo" Carlos Andrés Pérez. Y obviamente Castro no iba a desaprovechar la oportunidad de ser la vedette de este evento donde no tenía que gastar nada. Luego vendrían los sucesos "espontáneamente organizados" por la izquierda y la élite económica venezolana del 27 y 28 de febrero, ahora conocidos como "El Caracazo".
 
Es realmente asombrosa el grado de adulación  y de desconocimiento de la realidad cubana de estos miembros de élite cultural venezolana. Aunque creemos que solo volvían la vista hacia otro lado, porque hasta José Napoleón Oropeza incluyó su firma y él estaba al tanto del grado de abyección del régimen cubano.


Ninguno parece recordar los intentos de invasión de Castro a Venezuela  o como se negó Castro a ayudar al escritor venezolano Alí Lameda, cuando fue apresado por el régimen opresor de Corea del Norte. Curiosamente la firma de Alí Lameda no está en este documento. Esta terrible zalamería siempre me hace recordar la convención de la películas de vampiros, donde el monstruo siempre pide a la víctima ser invitado al aposento. 


Y precisamente eso fue lo que hicieron estos 911 "intelectuales y artistas" invitar al monstruo para tener el honor de ser devorados por él, si solo hubiesen sido devorados ellos no sería problema, lo terrible es que el monstruo está devorando al país. Algo que los Castro y Cuba saben hacer muy bien. Solo debemos recordar como Cuba le ha estado chupando la sangre a Venezuela desde que se instauró el Chavismo.  Otra película que puede reflejar muy bien la situación de Venezuela, invadida por agentes letales (y leales a la dictadura venezolana) cubanos, chinos, rusos y de otras nacionalidades, es "La invasión de los usurpadores de cuerpos"


Justo ayer hablaba con un amigo sobre este hecho y sus afirmaciones fueron tajantes: 
- Todos esos intelectuales y artistas fueron o son colaboracionistas de un ejercito invasor y constitucionalmente son corresponsables de la terrible situación que padecemos todos los venezolanos actualmente. Ahora hay que investigar cuantos de esos "intelectuales" actualmente son enchufados o aupadores de esta dictadura del siglo XXI...

Esto solo es un botón de todo lo que dijo mi amigo que cerro su disertación así:
- ...tanto brillo académico, tanto talento, tanto genio unidimensional,tantos artistas, tantos intelectuales y tan poco seso...

A continuación podrán leer la declaración de bienvenida y ver a todos los firmantes coadyuvantes de este proceso que se llamó o se llama "Socialismo del siglo XXI" ...

Es sumamente triste ver y escuchar como el lamesuelismo se adueña de figuras mediáticas tales como Maite Delgado, que emite declaraciones como estas:


Solo debemos trabajar y olvidarnos de los derechos fundamentales para convertir a Venezuela , en otra isla de la Felicidad como lo es Cuba...

 Es irónico que que sean 911 los firmantes de este manifiesto de bienvenida a un tirano. El 911 es el número telefónico de emergencia en los Estados Unidos y en Venezuela de la operadora de telefonía móvil Movistar. Desde hace lustros Venezuela ha estado marcando el número pero hasta ahora no ha recibido ayuda alguna...


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Manifiesto de Bienvenida a Fidel Castro


Publicado en El Nacional y 2001, entre el 1 y 3 de febrero de 1989


Nosotros, intelectuales y artistas venezolanos al saludar su visita a nuestro país, queremos expresarle públicamente nuestro respeto hacia lo que usted, como conductor fundamental de la Revolución Cubana, ha logrado en favor de la dignidad de su pueblo y, en consecuencia, de toda América Latina. En esta hora dramática del Continente, sólo la ceguera ideológica puede negar el lugar que ocupa el proceso que usted representa en la historia de la liberación de nuestros pueblos. Hace treinta años vino usted a Venezuela, inmediatamente después de una victoria ejemplar sobre la tiranía, la corrupción y el vasallaje. Entonces fue recibido por nuestro pueblo como sólo se agasaja a un héroe que encarna y simboliza el ideal colectivo. Hoy, desde el seno de ese mismo pueblo, afirmamos que Fidel Castro, en medio de los terribles avatares que ha enfrentado la transformación social por él liderizada y de los nuevos desafíos que implica su propio avance colectivo, continúa siendo una entrañable referencia en lo hondo de nuestra esperanza, la de construir una América Latina justa, independiente y solidaria.



1. Guillermo Abdala, escultor

2. Carmen Absueta, escritora

3. Ángel Eduardo Acevedo, escritor

4. Josefina Acevedo, cineasta

5. Elizabeth Acosta, investigadora Inst. de Investigaciones Econ. y Sociales UCV

6. Enriqueta Acosta, prof. UCV

7. Maruja Acosta, prof. Sociología UCV

8. Oscar Acosta, director teatral

9. Vladimir Acosta, coordinador de la Facultad de Economía UCV

10. Lola de Acuña, prof. LUZ

11. Emilio Agra, artista gráfico

12. Gilberto Agüero Gómez, dramaturgo

13. Sadia Aguilar, historiadora

14. Carlos Aguirre, titiritero

15. Jacqueline Aguirre, periodista

16. Marcial Aguirre, artista plástico

17. Yohana Ahumada, actriz

18. Alberto Alcalá, periodista

19. Gilberto Alcalá, periodista

20. Gustavo Alcalá, escritor

21. Luis Alcalá, prof. UDO

22. Aureliano Alfonzo Torres, cineasta

23. Ángel Alvarado, escritor

24. Hernán Alvarado, artista plástico

25. Iris Alvarado, artista plástica

26. Ramón Alvarado, prof. Economía UCV

27. Gisela Alvaray, directora de la Escuela de Educación UCV

28. Adolfo Álvarez, prof. Educación UCV

29. Eduardo Álvarez, escritor

30. Humberto Álvarez, periodista

31. Javier Álvarez, cineasta

32. María del Mar Álvarez, prof. Trabajo Social UCV

33. Maritza Álvarez, coordinadora Inst. de Investigaciones Económicas UCV

34. Sergio Alves Moreira, escritor

35. Ana Amundaray, fotógrafa

36. Raiza Andrade, prof. Sociología ULA

37. Luis A. Angulo, escritor

38. Laura Antillano, escritora

39. Sergio Antillano G., crítico de arte

40. Alfredo Anzola, cineasta

41. Carmen Aranguren, prof. ULA

42. Elizabeth Araujo, periodista

43. Edmundo Aray, escritor

44. Ignacio Luis Arcaya, ex canciller

45. Armando Arce, cineasta

46. Ernesto Arends, prof. ULA

47. Romelia Arias, vicepresidenta del Ateneo de Caracas

48. Carmen Amelia Arma, investigadora ININCO

49. Alfredo Armas Alfonzo, escritor

50. Lali Armengol, dramaturga

51. Ruperto Arocha, prof. Filosofía UCV

52. César Arteaga, prof. Derecho UC

53. Jorge Arteaga, pintor

54. Pilar Arteaga de Hernández, promotora de espectáculos

55. Verónica Artigas, actriz

56. Solange Arvelo, artista plástica

57. Alberto Arvelo Mendoza, cineasta

58. Alberto Arvelo Ramos, escritor

59. Consuelo Ascanio, prof. Administración UCV

60. Francisco Ascanio, farmacéutico

61. Haydée Ascanio, cineasta

62. María Elena Ascanio, promotora cultural

63. Rodolfo Ascanio, prof. Medicina UCV

64. Michelle Ascencio, directora de la Escuela de Letras UCV

65. Omar Astorga, prof. Filosofía UCV

66. Rosamaría Atencio, cineasta

67. Alidha Ávila, cineasta

68. Ligia Ávila, escritora

69. María Magdalena Ávila, promotora cultural

70. Sonia Azparren, economista

71. Carlos Azpúrua, cineasta

72. Guadalupe Babia, investigadora UCV

73. Aquiles Báez, músico

74. Juan Carlos Báez, historiador

75. Carmen Elena Balbás Rivas, prof. Comunicación Social UCAB

76. Jorge Ball, fotógrafo

77. Ricardo Ball, director de la Escuela de Comunicación Social LUZ

78. Rubén Ballesteros, vicerrector académico UC

79. José Balza, escritor

80. Jorge L. Barboza, escritor

81. Alberto Barrera, escritor

82. Olegario Barrera, cineasta

83. Juan Barreto, periodista

84. Luz Marina Barreto, prof. Filosofía UCV

85. Oswaldo Barreto, escritor

86. Pedro Barreto, escultor

87. Rafael Ángel Barreto, presidente IVCA

88. Sergio Barreto, investigador CENAM-UCV

89. Abdala Barrios, escritora

90. Fabricio Barrios, comunicador social

91. Gladys de Barrios, prof. UPEL

92. José Barroeta, escritor

93. Luisa Barroso, periodista

94. Cristóbal Bastidas, prof. Trabajo Social UCV

95. Oscar Bastidas, prof. Administración UCV

96. Oscar Battaglini, historiador

97. Carlos Becerra, prof. Arquitectura UCV

98. Francisco Bechara, decano de la Facultad de Odontología UCV

99. Ramón Belisario, pintor

100. Giovanna Bellarino, fotógrafa

101. Freddy Bello, prof. UC

102. Mauro Bello, pintor

103. Milena Bello, prof. UC

104. José Gregorio Bello Porras, escritor

105. Dolly Benavides, periodista

106. José Benedetto, arquitecto

107. Edgar Benítez, psiquiatra

108. Luna Benítez, periodista

109. Manuel Bermúdez, escritor

110. Winston Bermúdez, economista

111. Luis Bermúdez Romero, escritor

112. Pedro Beroes, escritor

113. José Berroterán, músico de “Un Sólo Pueblo”

114. Marisela Berti, actriz

115. Edme Betancourt de García, vicerrectora administrativa UC

116. Luisa Bethencourt, prof. CENDES

117. Teresa Biancelli, prof. Historia UCLA

118. Luis Bigott, coordinador de la Facultad de Humanidades UCV

119. Marcelino Bisbal, director de la Escuela de Com. Social UCV

120. Antonio Blasco, prof. UC

121. Miguel Bolívar, prof. Sociología UCV

122. Modesta Bor, compositora

123. Jorge Borges, actor

124. José Borges, actor

125. Eudis Borra, prof. Medicina UCV

126. Velia Bosch, escritora

127. Carlos Botto, prof. Medicina UCV

128. María Teresa Boulton, fotógrafa

129. Gabriel Bracho, pintor

130. Helena de Bracho, periodista

131. Sandra Bracho, fotógrafa

132. América Bracho E., periodista

133. Martiniano Bracho Sierra, escritor

134. Madilia Braga Díaz, prof. de Ballet

135. José Luis Briceño, prof. Economía UCV

136. Mirna Briceño, prof. Trabajo Social UCV

137. Argimiro Briceño León, promotor cultural

138. Roberto Briceño León, prof. Sociología UCV

139. Luis Enrique Brito, fotógrafo

140. Luis Britto García, escritor

141. Jacques Broquel, bailarín

142. Ana Brumlick, arquitecta

143. Luisa Bujanda, psicóloga

144. J. J. Burgos, escritor

145. Manuel Caballero, escritor

146. Antonio Cabezas, artista gráfico

147. Erubí Cabrera, productora teatral

148. Jesús María Cadenas, miembro del Consejo Universitario UCV

149. José Luis Cadenas, fotógrafo

150. Rosita Caldera, periodista

151. María Calderón, músico

152. Sari Calogne, directora de la Escuela de Educación UCV

153. Agustín Calzadilla, ex presidente de la Comisión de Derechos Humanos

154. Juan Calzadilla, escritor

155. Pedro Calzadilla Álvarez, historiador

156. Juan Antonio Calzadilla Arreaza, escritor 

157. Luisa Camacho, investigadora social

158. Yolanda Camacho de Rodríguez, Grupo “Las Moño Suelto”

159. Alberto Camarriel, prof. Economía de la UCV

160. Milagros Camejo Octavio, Grupo “Las Moño Suelto”

161. Carmen Teresa Camino, pintora

162. Antonio Campos, director teatral

163. Beatriz Campos, prof. de la UDO

164. Miguel Ángel Campos, escritor

165. José Campos Biscardi, pintor

166. José Canache, escritor

167. Aureliano Canchica, prof. de Educación UCV

168. Malula Capello, escritora

169. Graciela Capriles, psicóloga

170. Simonne Capriles, economista

171. Alfredo Caraballo, prof. Sociología UCV

172. Arturo Cardozo, historiador

173. Lubio Cardozo, escritor

174. Freddy Carquez, prof. Medicina UCV

175. Gonzalo Carrero, prof. Trabajo Social UCV

176. Julio Carrillo, escritor

177. Margot Carrillo Pimentel, prof. ULA

178. Elisa Carvalho, prof. Humanidades UCV

179. Elisa Casado, prof. Educación UCV

180. Ramón Casanova, prof. de CENDES

181. Victoria Casanovas, prof. Economía UCV

182. Nora Castañeda, coordinadora administrativa de Economía UCV

183. Antonio Castejón, decano de la Fac. de Ciencias Experimentales LUZ

184. Marianela Castés, prof. de Medicina UCV

185. Adicea Castillo, prof. Economía UCV

186. Alfrides Castillo, prof. Sociología UCV

187. Carlos Castillo, cineasta

188. Evelia Castillo, actriz

189. Freddy Castillo, escritor

190. Jorge Castillo, arquitecto

191. María Teresa Castillo, presidenta del Ateneo de Caracas

192. Ocarina Castillo, directora de cultura UCV

193. Omar Castillo, periodista

194. Zoila Castillo, cineasta

195. Gregorio Antonio Castro, director de la Escuela de Sociología UCV

196. Guillermo Castro, investigador ININCO

197. Claudio Cedeño, caricaturista

198. Gema de Cedeño, pintora

199. Ismael Cejas, prof. ULA

200. Audio Cepeda, fotógrafo

201. Alfredo Chacón, escritor

202. Ana Cointa Chacón, periodista

203. Germania Chacón, promotora cultural

204. Roberto Chacón, prof. ULA

205. Román Chamorro, cineasta

206. Rubén Chamorro, cineasta

207. Oscar Chaparro, cineasta

208. Irwing Chapellín, artista plástico

209. Haydée Chavero, prof. Arte UCV

210. Carmelo Chillida, ex vicerrector UCV

211. José Luis Chiquito León, secretario UC

212. César Chirinos, escritor

213. Diego Nicolás Chirinos, periodista

214. Edmundo Chirinos, ex rector UCV

215. Orlando Chirinos, escritor

216. Frank Cisneros, dibujante

217. Vial Cisneros, arquitecto

218. Omar Luis Colmenares, periodista

219. Héctor Colmenares Díaz, escritor

220. Hely Colombani, escritor

221. Aída Cometta Manzoni, escritora

222. Alberto Comte, escritor

223. Yorlando Conde, director de teatro T-POS

224. Amanda Contreras, prof. Trabajo Social UCV

225. Elsy Contreras, tallista

226. Fernando Contreras, prof. ULA

227. Gustavo Contreras, prof. UC

228. Diómedes Cordero, escritor

229. Rafael Cordero, prof. Psicología UCV

230. Jesús Cordero Giusti, promotor cultural

231. Armando Córdoba, prof. Economía UCV

232. Víctor Córdova, prof. Economía UCV

233. Máximo Corrales, promotor cultural

234. Marbella Correa, prof. UFM

235. Belkis Cortez, prof. ULA

236. Laura Cracco, escritora

237. Virgilio Crespo, Danzaluz

238. Jacinto Cruz, actor

239. Teresa Cuberos, prof. UCV

240. Alfonso Cuesta y Cuesta, escritor

241. Luis Cuevas, pintor

242. Víctor Cuica, músico

243. Miguel Curiel, cineasta

244. Nicolás Curiel, director teatral

245. Antonio E. Dagnino, actor

246. Maruja Dagnino, cineasta

247. Luis F. Damiani, prof. Sociología UCV

248. Miguel Elías Dao, cronista de Puerto Cabello

249. Haleis Dávila, prof. Sociología UCV

250. Rui De Carvalho, psiquiatra

251. Pablo De La Barra, cineasta

252. Venancio De La Cruz, prof. Trabajo Social UCV

253. Mario Del Moral, músico

254. Paúl Del Río, pintor

255. Cruz Elena Delgado, promotora cultural

256. Kotepa Delgado, escritor

257. Fernando Delgado Espinoza, médico

258. Igor Delgado Senior, escritor

259. María Cristina Di Prisco, prof. Medicina UCV

260. Rafael Di Prisco, escritor

261. Luisa E. Díaz, promotora cultural

262. María Lucía Díaz, prof. Comunicación Social UCV

263. Mercedes Díaz, actriz

264. Raúl Díaz, pintor

265. Trino Díaz, vicerrector administrativo UCV

266. Oscar Díaz Punceles, escritor

267. Gustavo Díaz Solís, escritor

268. Franca Donda, fotógrafa

269. Josune Dorronsoro, crítico de arte

270. Pedro Duno, escritor

271. Paulino Durand, actor

272. Aracelys Echeverría, arquitecto

273. Elías Eljuri, decano de la Facultad de Economía UCV

274. Perán Erminy, crítico de arte

275. Ralph Erminy, arquitecto

276. Julio Escalona, prof. Psicología UCV

277. Elisa Escámez, actriz

278. Elba Escobar, actriz

279. Kiddio España, director del Teatro Estable de Oriente

280. Homero Español, prof. Economía UCV

281. María Eugenia Esparragoza, cineasta

282. Gioconda Espinel, prof. Trabajo Social UCV

283. Manuel Espinoza, artista plástico

284. Elena Estaba, directora de Planeamiento UCV

285. Malila Estaba, pintora

286. Rosa Estaba, prof. Geografía UCV

287. Rosa Estacio, prof. Economía UCV

288. Arnaldo Esté, prof. Filosofía UCV

289. Gaudi Esté, escultora

290. Edna Estéves, coordinadora del vicerrectorado administrativo

291. Raúl Estevez, prof. Física ULA

292. Víctor Fajardo Cortez, prof. CENDES

293. Humberto Farfán, coordinador de Trabajo Social UCV

294. David Fermín, prof. ULA

295. Alexis Fernández, escritor

296. Beatriz Fernández, prof. CENDES

297. Federico Fernández, fotógrafo

298. Gladys Fernández, directora de la Escuela de Administración UCV

299. José Fernández, prof. Psicología UCV

300. José Humberto Fernández, titiritero

301. Liliana Fernández, prof. UCV

302. Hugo Fernández Oviol, escritor

303. Marisol Ferrari, bailarina

304. Yoston Ferrigni, prof. Sociología UCV

305. Lady Fonseca, prof. de Trabajo Social UCV

306. Nereida Fonseca, promotora cultural

307. Roberto Fontana, fotógrafo

308. Celso Fortoul, prof. Ingeniería UCV

309. Lydda Franco Farías, escritora

310. Luis Fuenmayor, rector UCV

311. Elizabeth Fuentes, periodista

312. Rafael Fuentes, promotor cultural

313. Maite Galán, promotora cultural

314. Alberto Galíndez, actor

315. Francisco Gallardo, director teatral

316. Eduardo Gallegos Mancera, escritor

317. Orlando Gámez, músico

318. Raquel Gamus, prof. UCV

319. Alix García, secretaria del Consejo Universitario UCV

320. Jesús García, antropólogo

321. Luis García, fotógrafo

322. Luis R. García, periodista

323. Luis Rafael García, periodista

324. Marcela García, prof. UCV

325. María García, prof. LUZ

326. Víctor García, promotor cultural

327. Yajaira García, periodista

328. Zacarías García, artista plástico

329. Humberto García Arocha, ex ministro de Educación

330. Gonzalo García Bustillos, ex ministro de la Secretaría de la Presidencia

331. José Francisco García Marcano, prof. UC

332. Manuel García Pulido, coordinador de la Facultad de Humanidades UCV

333. Emiro García Rosas, periodista

334. José Luis Garrido, artista gráfico

335. Judith Gasparini, actriz

336. Paolo Gasparini, fotógrafo

337. Esther Gautier, presidenta de CENATEV

338. Francisco Gavidia, prof. ULA

339. Gertrudis Gavidia, prof. ULA

340. Inmaculada Gavidia, cineasta

341. Jesús Gazo, s.j., presbítero

342. Elena Gil, cantante

343. Frida Gil, músico de Un Solo Pueblo

344. Ricardo Gil, historiador

345. Carlos Giménez, director teatral

346. Lulú Jiménez Valdivia, investigadora CELARG

347. Jorge Giordani, prof. CENDES

348. Nagliegli Godoy, coordinadora Galería “Viva México”

349. Xitlalli Godoy, actriz

350. Jesús Golindano, periodista

351. Valmore Gómez, cineasta

352. Ileana Gómez C., traductora

353. Asdrúbal González, historiador

354. Beatriz González, historiadora

355. Carlos A. González, prof. Medicina UCV

356. Cristina González, periodista

357. Eberto González, prof. UFM

358. Franklin González, prof. Trabajo Social UCV

359. Gonzalo González, politólogo

360. Noel González, junta directiva de FEVEC

361. Oswaldo González, prof. UC

362. Raúl González, fotógrafo

363. Reddy González, artista plástico

364. Roberto González, artista plástico

365. Manuel González Abreu, prof. Economía UCV

366. Néstor González Acuña, prof. Administración UCV

367. Alí González P., miembro del Consejo Universitario UCV

368. Beatriz González Stephan, prof. UCV

369. Jesús Alberto González Vegas, prof. Medicina UCV

370. Marisela Gonzalo, semióloga

371. Elsa Gramcko, pintora

372. Ida Gramcko, escritora

373. Omar Granados, prof. ULA

374. Edgardo Greco, promotor cultural

375. Aníbal Grunn, actor

376. Jesús Enrique Guédez, cineasta

377. María Guédez, ceramista

378. Cleides Guerra, directora Escuela de Idiomas UCV

379. Cristóbal Guerra, periodista

380. Elena Guerra, prof. Trabajo Social UCV

381. Ibrahím Guerra, director teatral

382. Carmen Priscila Guevara, prof. UDO

383. Emil Guevara, prof. UCV

384. Arturo Gutiérrez, escritor

385. Jesús Rafael Gutiérrez, prof. Medicina UCV

386. José Albano Gutiérrez Pacheco, prof. UC

387. Eduardo Guzmán, arquitecto

388. Manuel Guzmán, director Revista Letras UCV

389. Mario Handler, cineasta

390. Maryam Hanson, prof. UCV

391. Ana Cristina Henríquez, cineasta

392. Alba Rosa Hernández, prof. USB

393. Amelia Hernández, periodista

394. Ana Rosa Hernández, prof. Trabajo Social UCV

395. Augusto Hernández, fotógrafo

396. Emely Hernández, prof. Arte UCV

397. Enrique Hernández, arquitecto

398. Gustavo Hernández, promotor cultural

399. Josefina de Hernández, prof. CENDES

400. Lesbia Hernández, diseñadora gráfica

401. Loyola Hernández, internacionalista

402. Régulo Hernández, prof. Economía UCV

403. Earle Herrera, escritor

404. José Rafael Herrera, prof. Filosofía UCV

405. Luis Alfredo Herrera, prof. Veterinaria UCV

406. María Helena Herrera, investigadora CENDES

407. Francisco Herrera Luque, escritor

408. Benjamín Hierro, pintor

409. Daniel Honaggn, bailarín

410. Solveig Hoogesteijn, cineasta

411. Magali Huggins, prof. Trabajo Social UCV

412. Lilian Hung, prof. CENDES

413. Isabel Hungría, actriz

414. Mirtila Illas Gil, abogada

415. Rafael Iribarren, arquitecto

416. Eva Ivanyi, directora artística

417. Rodolfo Izaguirre, crítico cinematográfico

418. Ariel Jiménez, artista plástico

419. Edgar Jiménez, promotor cultural

420. Elisa Jiménez, prof. Psicología UCV

421. Alberto Jordán, periodista

422. Josefina Jordán, escritora

423. Josefina Juliac de Palacios, vicepresidenta del Ateneo de Caracas

424. Manón Kubler, cineasta

425. Olga L. de García Arocha, prof. Medicina UCV

426. Diana Labrador, actriz

427. Luis Lander, prof. Economía UCV

428. Edgardo Lander L., prof. Sociología UCV

429. Américo Lares, prof. UDO

430. Ronald Lares, prof. UPEL, Maturín

431. Morella de Larriva, prof. UNELLEZ

432. Ramón Larriva Contreras, promotor cultural

433. Vladimir Lazo, prof. Economía UCV

434. Edgar Leal, prof. Ciencias UCV

435. Vielma Lehmann, investigadora ININCO

436. Hernán Lejter, director teatral

437. Andrés A. León, director de teatro

438. Enrique León, director de teatro

439. Ernesto León, pintor

440. Jesús Alberto León, escritor

441. Ramón León, arquitecto

442. Adeliz León Guevara, escritor

443. León Levy, escritor

444. Boris Lima, prof. Trabajo Social UCV

445. Tiburcio Linares, prof. UCV

446. Rita Liprandi, prof. CENDES

447. Antonia de Lisio, investigadora CENAM-UCV

448. Marcelo Lizarraga, diseñador gráfico

449. Antonio Llerandi, cineasta

450. Belén Lobo, bailarina

451. Emiro Lobo, pintor

452. Enrique Lobo, arquitecto

453. Alí López, prof. ULA

454. Carmen López, periodista

455. Daniel López, actor

456. Edilio López, promotor cultural

557. Carlos Mujica, escritor

558. Héctor Mujica, escritor

559. Ildemaro Mujica, actor

560. Lohengri Mujica, titiritero

561. Yolanda de Mujica, escultora

562. Gastón Murat, actor

563. Donald Myerston, cineasta

564. Álvaro Naranjo, investigador de cine

565. Guillermo Natera, prof. ULA

566. Luis Navarrete Orta, prof. Letras UCV

567. Tania Navarro, prof. Odontología UCV

568. Eudes Navas Soto, escritor

569. Aníbal Nazoa, escritor

570. Claudia Nazoa, cineasta

571. Laura Nazoa, crítico de danza

572. Leonardo Nazoa, prof. CENDES

573. Juan Negrete, prof. UCV

574. Michael New, cineasta

575. Carlos Noguera, escritor

576. Simón Noriega, escritor

577. Ada Nucetti, actriz

578. Jorge Nunes, escritor

579. Miguel Ángel Núñez, prof. UCV

580. Tito Núñez, escritor

581. J. R. Núñez Tenorio, escritor

582. Carlos Ochoa, escritor

583. Juvencio Ochoa, médico

584. Nelly Ochoa, ceramista

585. Verónica Oddo, actriz

586. Enna Olivar, escritora

587. Ligia Olivieri, pintora

588. Gabriela Omerz, investigadora ILDIS

589. José Napoleón Oropeza, escritor

590. Carlos Ortega, periodista

591. Joaquín Ortega, prof. UCV

592. Frank Ortiz, escritor

593. Jaime Ortiz, director de la Cinemateca Arlequín

594. Aníbal Ortiz Pozo, caricaturista

595. Nelson Osorio, prof. de Letras UCV

596. William Osuna, escritor

597. Yolanda Osuna, escritora

598. Alejandro Otero, artista plástico

599. Mariana Otero, lic. en Letras

600. Ana Teresa Ovalles, presidenta del Ateneo de Barquisimeto

601. Caupolicán Ovalles, presidente de la Asoc. de Escritores de Venezuela

602. Omar Ovalles, prof. UCV

603. Tibisay Ovalles, promotora cultural

604. Edilberto Pacheco, prof. Trabajo Social UCV

605. Abilio Padrón, pintor 

606. Juan Páez Ávila, escritor 

607. Jesús Páez Puerta, cantautor

608. Ángel Palacios, junta directiva de FEVEC

609. Antonia Palacios, escritora

610. Inocente Palacios, escritor

611. Lucila Palacios, escritora

612. Elio Palencia, dramaturgo

613. Ramón Palomares, escritor

614. Luis Pardi, actor

615. Gianfranco Parisi, prof. ULA

616. Francisco Parra, promotor cultural

617. Orlando Pastor Díaz, folklorista

618. Carlos Paván, prof. Filosofía UCV

619. Antonio José Pavón, pintor

620. Yanira de Paz, prof. letras LUZ

621. Carlos Pecheneda, cineasta

622. Edilio Peña, dramaturgo

623. Pablo Peñaranda, prof. Psicología UCV

624. Gustavo Pereira, escritor

625. Juvencio Pereira, escritor

626. Mirna Pereira, pintora

627. Iván Pereira Cellis, cineasta

628. Eddy Rafael Pérez, escritor

629. Manuel Pérez, pintor

630. Mary Carmen Pérez, pintora

631. Mario Pérez, librero

632. Milagros Pérez, periodista

633. Ramón Elías Pérez, escritor

634. Régulo Pérez, pintor

635. Ernesto Pérez Baptista, prof. ULA

636. Marelys Pérez Marcano, prof. Trabajo Social UCV

637. Ramón Pérez Piña, actor

638. Cecilio Pérez Tovar, periodista

639. Cruz Pernía, artesano

640. Blas Perozo Naveda, escritor

641. Horacio Peterson, director teatral

642. Edgar Petit, pintor

643. Félix N. Pifano, crítico de arte

644. Sandra Pinardi, lic. en Letras

645. Elías Pino Iturrieta, decano de la Facultad de Humanidades UCV

646. Iris Pinto, promotora cultural

647. Nallery Pinto, historiadora

648. Roger Pinzón, cineasta

649. Rafael Pizani, ex rector UCV

650. Marianela Ponce, escritora

651. José Ángel Porte-Acero, prof. Psicología UCV

652. Carlos Portillo, investigador social

653. Dilcia Potenza, jefe del área de Literatura de la UPB

654. Aída de Prado, educadora655. Manuel Prado, medico

656. Nelson Prato, prof. CENDES

657. Adrián J. Prays, prof. Filosofía

658. Ibrahím Prieto, junta directiva de FEVEC

659. Luis Beltrán Prieto Figueroa, educador

660. Samuel Prince, cantante

661. Carlos E. Puche, pintor

662. Edgar Queipo, pintor

663. Florentino Querales, músico de “Un Sólo Pueblo”

664. Ismael Querales, músico de “Un Sólo Pueblo”

665. Jesús Querales, músico de “Un Sólo Pueblo”

666. Manuel Quijada, ex ministro de Fomento

667. Alberto Quintero, promotor de espectáculos

668. Alfonso Quintero, abogado

669. Ednodio Quintero, escritor

670. Inés Quintero, investigadora del Instituto de Historia UCV

671. Pedro Julio Quintero, ceramista

672. Valentina Quintero, periodista

673. Víctor Quintero, arquitecto

674. José QuinteroWeir, escritor

675. Livio Quiroz, cineasta

676. Víctor Rago, director de la Escuela de Antropología UCV

677. Vilma Ramia, promotora cultural

678. Gilberto Ramírez, artista plástico

679. Rafael Ramírez Camilo, prof. UCV

680. Alexis Ramos, secretario UCV

681. María Elena Ramos, investigadora de arte

682. Nelson Ramos, pintor

683. Francisco Ramosoteldo, artista gráfico

684. Domingo Alberto Rangel, escritor

685. Julieta Ravard, psicoanalista

686. Carlos Rebolledo, cineasta

687. Guillermo Rebolledo, dir. del Instituto de Investigaciones Econ. UCV

688. Diana Reches, ecologista

689. Ángela Rengifo, educadora

690. Rafael Rengifo M., prof. CENDES

691. José Rodolfo Rico, prof. UCV

692. Irlanda Rincón, investigadora CENAM-UCV

693. Pedro Rincón Gutiérrez, ex rector LUZ

694. Gladys Rincón Palo, prof. UNIMET

695. Jorge Rivadaneira, escritor

696. Aura Rivas, actriz

697. Humberto Rivas, titiritero

698. Ivonne Rivas, lic. en Letras

699. Rómulo Rivas, actor

700. Celalba Rivera, escritora

701. Dulce María Rivero, grupo “Las Moño Suelto”

702. Emilcen Rivero, escritor 

703. Nelson Rivero, actor

704. Víctor Ángel Rivero, prof. Economía UCV

705. Pedro Robles, escritor

706. Eduardo Robles Piquer (RAS), crítico de arte

707. Mariano Rocha, abogado

708. Alberto Rodríguez, escritor

709. Alberto Rodríguez, prof. ULA

710. Alí Rodríguez, ensayista

711. Antonieta Rodríguez, “Luto Activo”

712. Beatriz Rodríguez, prof. de Psicología UCV

713. Carlos César Rodríguez, escritor

714. Consuelo Rodríguez de Ascanio, diseñadora

715. Dalia Rodríguez, psicóloga

716. Fernando Rodríguez, prof. Filosofía UCV

717. Imperio Rodríguez, periodista

718. José Rodríguez, fotógrafo

719. Juan Rodríguez, caricaturista

720. Juan Gregorio Rodríguez, prof. ULA

721. Luis Cipriano Rodríguez, prof. Historia UCV

722. Luisa Rodríguez, historiadora

723. Manuel Alfredo Rodríguez, escritor

724. Marta Yadira Rodríguez, periodista

725. Nelson Rodríguez, periodista

726. Orlando Rodríguez, crítico teatral

727. Rosángela Rodríguez, prof. Filosofía Pedagógico de Barquisimeto

728. Manuel Rodríguez Campos, director Biblioteca UCV

729. Irene Rodríguez Gallad, prof. Historia UCV

730. Alfredo Roffé, crítico cinematográfico

731. Violeta Roffé, escritora

732. Alexis Rojas, junta directiva de FEVEC

733. Carlos Germán Rojas, fotógrafo

734. Emilia Rojas, actriz

735. José de la Cruz Rojas, prof. ULA

736. Reinaldo Rojas, historiador

737. Armando Rojas Guardia, escritor

738. Violeta Rojo, crítico cinematográfico

739. Lukó de Rokha, pintora

740. Denzil Romero, escritor

741. Luis Romero, prof. Filosofía UCV

742. Jesús A. Rondón, prof. ULA

743. Luis Emilio Rondón Bravo, músico

744. Pavel Rondón, prof. Economía UCV

745. Winston Rosalles, actor

746. Helia de Rosario, prof. CENDES

747. Rafael Rosel, escritor

748. Milagros Rosell, promotora cultural

749. Bernardo Rotundo, promotor cultural

750. Cerina Rotundo, actriz

751. Emiro Rotundo, prof. Economía UCV

752. Alfredo Rugeles, compositor y director de orquesta

753. Bernabé Ruiz, arquitecto

754. Nidia Ruiz, prof. Sociología UCV

755. Leopoldo Ruiz Paolini, prof. UC

756. Roberto Ruiz T., vicerrector académico UCV

757. Domingo A. Ruiz V., prof. CENDES

758. Margara Russotto, escritora

759. Keyla Saab, prof. Educación UCV

760. Carmiña Sadner Montilla, prof. Educación UCV

761. Inés de Sáez, prof. Educación UCV

762. Simón Sáez Mérida, prof. Sociología UCV

763. Elizabeth Safar, investigadora ININCO

764. Luis B. Salas P., prof. UCV

765. Adolfo Salazar Quijada, prof. Administración UCV

766. Elsa Salazar, arquitecto

767. Jesús Salazar, escritor

768. Trina Salazar, prof. ULA

769. Johnny Salazar R., escritor

770. Helena Salcedo, periodista

771. Marcelo Salcedo, promotor cultural

772. Ernestina Salcedo Pizani, escritora

773. Oscar Sambrano Urdaneta, director de la Casa de Bello

774. Ana María San Juan, investigadora de Sociología UCV

775. Belén San Juan, educadora

776. Antolín Sánchez, fotógrafo

777. Eneida Sánchez, promotora cultural

778. Lourdes Sánchez, ceramista

779. Pedro Sánchez, promotor cultural

780. Carlos Sánchez D. dramaturgo

781. Mamela Sánchez Urdaneta, directora de Publicaciones UCV

782. Sonia Sanoja, bailarina

783. Jesús Sanoja Hernández, escritor

784. Denis Santacruz, prof. Educación UCV

785. Ramón Santaella, prof. Economía UCV

786. Duilia Santana, cineasta

787. Rodolfo Santana, dramaturgo

788. Aída Santana Nazoa, prof. UCV

789. Andrés Santeliz, director de la Escuela de Economía UCV

790. Desirée Santos A., periodista

791. Xavier Sarabia, director teatral

792. Helena Sassone, crítico de arte

793. Helena Scannone, investigadora de arte

794. Elizabeth Schon, escritora

795. Yolanda Segnini, historiadora

796. Teresa Selma, actriz

797. Jesús Serra, escritor

798. Vladimir Sersa, fotógrafo

799. Sergio Sierra, documentalista

800. Alfredo Silva Estrada, escritor

801. Héctor Silva Michelena, prof. Economía UCV

802. José Silva Salguero, periodista

803. Freddy Siso, cineasta

804. Milagro Socorro, periodista

805. Mónica Socorro, artista plástico

806. Francisco Solórzano, periodista

807. Heinz Rudolph Sonntag, prof. CENDES

808. Antonieta Sosa, artista plástica

809. Miguel Octavio Sosa, director de FUNTACA

810. Arturo Sosa, s. j., Centro Gumilla

811. Jesús Sotillo, periodista

812. Carmen Alida Soto, prof. Bibliotecología UCV

813. Carmen Alida Soto, prof. UCV

814. Tarik Souki, cineasta

815. María Clenticia Stelling, prof. UCAB

816. Abilio Suárez, prof. UDO

817. Bernardo Suárez, arquitecto

818. Martín Szinetar, escritor

819. Néstor Tablante y Garrido, bibliógrafo

820. Tulio Tagliaferro, director de cultura LUZ

821. José León Tapia, escritor

822. Iraida Tapias, actriz

823. María Josefina Tejera, investigadora literaria UCV

824. Benjamín Terán, cantautor

825. Ana Rita Tiberi, actriz

826. Cecilia Todd, cantante

827. Roberto Todd, promotor cultural

828. Tecla Tofano, escritora

829. Jesús Torrealba, prof. UCV

830. Ramón Torrealba, investigador de la comunicación

831. Alberto Torres, músico832. Alexis Torres, prof. ULA

833. Freddy Torres, dramaturgo

834. Fredzia Torres, prof. Psicología UCV

835. Ildemaro Torres, escritor

836. Lilia Torres de Parisca, prof. UCV

837. Amneris Tovar, prof. UCV

838. Marianela Tovar, lic. en Letras

839. Fernando Travieso, arquitecto

840. Oswaldo Travieso, prof. UCV

841. Antonio Trujillo, escritor

842. Manuel Trujillo, escritor

843. Ugo Ulive, director teatral

844. Isabel Urbaneja, cineasta

845. Iván Urbina Ortiz, prof. Administración UCV

846. Carmen Luisa Urbina, prof. UFM

847. Segundino Urbina, prof. UFM

848. Adriana Urdaneta, bailarina

849. Alberto Urdaneta, director CENDES

850. Belkys Urdaneta, periodista

851. Claudia Urdaneta, promotora cultural

852. Josefina Urdaneta, escritora

853. Luis Urdaneta, artista plástico

854. Luz Urdaneta, bailarina

855. Nora Uribe, prof. Comunicación Social UCAB

856. Robin Urquhary, educadora

857. Betania Uzcátegui, pintora

858. Juan Vicente Vadell, prof. Derecho UC

859. Manuel Vadell, editor

860. María de Vadell, editora

861. Argenis Valbuena, prof. Trabajo Social UCV

862. Judith Valencia, prof. Economía UCV

863. Mildred Valera M., prof. Economía UCV

864. Haydée Valles, prof. UCV

865. Chela Vargas, prof. Historia UCV

866. Edmundo Vargas, pintor

867. Vilma Vargas, prof. Letras UCV

868. Alejandro Vásquez, prof. Comunicación Social LUZ

869. Orlando Vásquez, artista plástico

870. Enrique Vásquez Fermín, prof. Educación UCV

871. Berta Vega, escritora

872. Lucila Velásquez, escritora

873. Orlando Venturini, prof. UCV

874. Ballardo Vera, escritor

875. Helena Vera, escritora

876. Nilda Vera, prof. ULA

877. Omar Verde, decano de la Facultad de Veterinaria UCV

878. Oswaldo Verenzuela, grabador

879. Elvira Veroes, prof. Humanidades UCV

880. Fabiola Vethencourt, prof. UCV

881. José Luis Vethencourt, psiquiatra

882. Lolita Vethencourt, prof. Administración UCV

883. Ángel Vilanova, escritor

884. Mercedes Villa de Márquez, psicóloga UCV

885. Luis Villafaña, licenciado en Filosofía

886. Alcides Villalba, prof. UCV

887. Federico Villalba, escritor

888. Johnny Villalba, escritor

889. Federico Villanueva, arquitecto

890. Freddy Villarroel, artista plástico

891. Edwin Villasmil, pintor

892. Margarita Villegas, artista plástico

893. Mario Villegas, periodista

894. Silvio Villegas, prof. ULA

895. Alfredo Vitoria, vicepresidente del Ateneo de Barquisimeto

896. Frank Viloria, prof. UCV

897. Oscar Viloria, prof. UCV

898. Ludmila Vinogradoff, periodista

899. Pável Vizcaya, actor

900. Carlos Viso, prof. UCV

901. Carlos Viso Carpintero, historiador

902. Carlos Viso Fajardo, prof. Educación UCV

903. Fruto Vivas, arquitecto

904. Germán Rivas, prof. Trabajo Social UCV

905. Pedro Juan Vives Suriá, presbítero

906. Gladys Volcán, prof. Economía UCV

907. Carlos Walter, prof. CENDES

908. Andreína Womutt, bailarina

909. Damely Yeguez, directora de Trabajo social UCV

910. Eduardo Zambrano Colmenares, escritor

911. Pedro León Zapata, artista plástico


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