jueves, 2 de enero de 2020

El fanzine Mundo Imaginario.









En abril  de 1994 se inicia la matanza de tutsis y hutus moderados a mano de los hutus radicales en Ruanda. Kurt Cobain líder del grupo Nirvana se suicida. En las primeras elecciones libres de la República Sudafricana Nelson Mandela las gana, finalizando así el “apartheid”. En España Luis Roldan (exdirector de la Guardia Civil) se da a la fuga tras realizar números desfalcos del presupuesto de la benemérita, lo que origina la dimisión de varios ministros y en Mataró ve la luz el número uno del fanzine Mundo Imaginario dedicado al Terror, Fantasía, Cómic y Ficción. En sus páginas se dieron cita lo anunciado más juegos de rol, ilustraciones y como no un poco de cine fantástico.

El fanzine estaba editado por la Asociación Cultural Mundo Imaginario, que desde Abril de 1994 a Agosto de 1995 no faltó a su cita bimensual. Aunque en honor a la verdad los dos últimos volúmenes no están fechados. Son por lo tanto nueve números. Pero centrarnos únicamente en los fanzines sería minusvalorar una larga trayectoria editorial de la asociación. En el segundo lustro de los noventas sus actividades fueron frenéticas: talleres de literatura, cómic, autoedición, premios literarios y gráficos. Varias líneas de autoedición de ficción fantástica. La Asociación Cultural Mundo Imaginario organizó la Hispacón de 1997 en Mataró, sin duda el epítome de su obra.

El alma mater de todo el tinglado, que puso en el mapa fantástico a Mataró, una población costera barcelonesa, fue Claudio Landete Anaya. Secundado, eso sí, por un compacto grupo de colaboradores. Claudio cuando publicaba un ensayo lo hacía con su nombre y cuando era un cuento lo hacía como H.G. Daniels, pero en los primeros números tuvo que doblar varias veces, por lo que es fácil encontrar ambos nombres entremezclados. Claudio es un hombre pausado, educado, de trato afable e incluso tímido. Consiguió aunar un grupo entusiasta de jóvenes colaboradores en su ciudad natal y luego atrajo a parte de los ya granados aficionados activos en el fandom de Barcelona. Por aquella época, la tertulia de Barcelona se reunía en el Bar Mariona cerca de la librería Gigamesh, que ejercía de faro desde donde el fandom se organizaba.

Las publicaciones de Mundo Imaginario se identificaban fácilmente por su potente anagrama, realizado por Jordi Muñoz.

Las obligaciones laborales y económicas de Claudio fueron restando actividad a la Asociación, su esfuerzo se fue canalizando hacia la edición. De los más de diez proyectos iniciados, acabaron convergieron finalmente en la línea editorial Libro de Andrómeda que estuvo activo desde 1999 hasta 2012, momento del cese de actividades.

Veremos que el fanzine atravesó tres etapas: la primera es la búsqueda de una voz propia, la segunda, la de mayor calidad, pero por desgracia breve, es una vuelta de tuerca al modelo anterior enriqueciéndolo con colaboradores externos en volúmenes monográficos y la tercera etapa fue una vuelta al modelo original pero claramente depurado, sin colaboradores externos.


MUNDO IMAGINARIO #1. Especial terror

Fecha: Abril 1994

Dimensiones: 21 x 15 cm, 52 páginas ilustradas. Fotocopia en blanco y negro. Portada y contraportada papel, fotocopia en color. Grapado en lomo.

Coordinador: Claudio Landete. 

Redacción: Miguel Villa. 

Portada y Contraportada: Ananda Pont

Precio: Por suscripción, 3.000 pesetas seis números (cada número salía a 500 pesetas)

Sumario:
Once cuentos fantásticos básicamente de terror escritos por: Miguel Vila, Jorge Carrión, Silvia Tarragó, Albert Calls, Sergio Gutiérrez Pujibet, tres cuentos de H.G. Daniels, Maikel y David Maciá Alcaide.

Hay cuatro artículos: Claudio Landente firma un ensayo sobre el trabajo del dibujante James P. Starlin en la saga de Thanos. La redacción reseña las reediciones del cómic de Conan de Marvel.  La redacción también firma un directorio, con las direcciones postales (internet sólo era un sueño militar) de librerías españolas especializadas en género fantástico. J. M. Morón y Jorge Carrión en una primera entrega (de dos) hablan de la influencia de las obras literarias en el desarrollo de los juegos de rol, de pasada también se enumeran los cómics que han inspirado juegos de rol.

Sigue un portfolio de Fantasía Heroica con cinco ilustraciones y un cómic.

Es un primer número voluntarista, con muchísimos autores y con trabajos breves. Se percibe una clara intención de hacer participar al mayor número posible de asociados. Lógicamente hay un gran desnivel en la calidad de lo publicado, dada la gran cantidad de colaboraciones. Esto se irá corrigiendo en posteriores entregas, el número de colaboradores se irá reduciendo, aumentando la extensión de los trabajos publicados y con un aumento de la calidad media.






MUNDO IMAGINARIO #2. Especial Salón del Cómic.

Fecha: Junio-Julio 1994

Dimensiones: 21 x 15 cm, 52 páginas ilustradas. Fotocopia en blanco y negro. Portada y contraportada papel, fotocopia en color. Grapado en lomo.

Coordinador y maquetador: Claudio Landete. 

Redacción: Miguel Villa. 

Portada: Sergio Armengol & Ananda Pont

Precio: Por suscripción, 3.000 pesetas seis números (cada número salía a 500 pesetas)

Sumario:

Dos cuentos: uno de terror de Jorge Carrión y el otro de ciencia ficción de David Maciá Alcaide. Nueve artículos, tres firmados por la redacción: un obitorio del dibujante de humor José Escobar, el segundo con las bases de tres concursos promovidos por la Asociación Cultural Mundo Imaginario en: narrativa, cómic e ilustración, el tercero un sesudo y  breve análisis del mito del dragón en las culturas clásicas. Albert Calls habla sobre el Image, el nuevo rostro del cómic. Claudio Landente reseña novedades de cómic y realiza unas entrevistas a los dibujantes: Sergio Aragones, al dúo Carlos Pacheco y Salvador Larroca y al asesor Miguel G. Saavedra. La ilustradora Ananda Pont diserta sobre el Manga y su presencia en el 12º salón del cómic de Barcelona. Yolanda Folgorona glosa la figura del escrito J. R. R. Tolkien. J. M. Morón y Jorge Carrión en su segunda (y última) parte del artículo sobre juegos de rol, lo dedican a las películas que han generado exitosos juegos de rol en castellano. Son: Star Wars, James Bond 007, Cazafantasmas y la serie televisiva Buck-Rogers.

El porfolio de ilustraciones, con ocho, está dedicado a las mujeres fatales.

En este segundo volumen, se evidencia la búsqueda de un estilo propio, mientras que en el primero sobreabundaban los cuentos en este segundo lo hacen los ensayos. Aún son demasiadas las colaboraciones lo que fuerza su brevedad, los cuentos si van alargando su extensión. La evolución, algo típico en los primeros números de los fanzines, sigue su curso, hacia encontrar el modelo definitivo.





MUNDO IMAGINARIO #3.

Fecha: Agosto-Septiembre 1994

Dimensiones: 21 x 15 cm, 52 páginas ilustradas. Fotocopia en blanco y negro. Portada y contraportada papel, fotocopia en color. Grapado en lomo.

Coordinador y maquetador: Claudio Landete. Redacción: Miguel Villa. Portada: Moisés Terrero
Precio: Por suscripción, 3.000 pesetas seis números (cada número salía a 500 pesetas)

Sumario:

Tres cuentos; dos de terror los de Sergio Gutiérrez Pujibet y el de Albert Calls. El de Damián Patón es de ciencia ficción.

Ocho ensayos; dos firmados por la redacción uno de noticias breves de novedades editoriales de tebeos y una reseña del Salón del Fanzine que tuvo lugar en Mataró. Santi Blanco habla de las adaptaciones al cómic de la saga Star Wars. Claudio Landete entrevista al editor de cómics Sergi Gràs. Amanda Pont habló de los esperpentos que definió Valle Inclán aplicados al mundo del manga, que resulta que se llaman: super deformed o SD. De nuevo Claudio Landete (bajo su pseudónimo de H.G. Daniels) realiza una crítica de la novela El refugio de Juanmi Aguilera y Javier Redal. David Maciá Alcaide glosa la figura, a través de su obra, del maestro del género fantástico Theodore Sturgeon. El duo rolero por excelencia, J. M. Morón y Jorge Carrión nos hablan de aquellos juegos de rol que nacieron espontáneamente, es decir 100% originales. Miguel Vila (que realiza los artículos de redacción) vuelve a la carga con otro artículo erudito de la antigüedad, esta vez sobre la epopeya del rey de Sumeria: Gilgamesh, todo un viaje iniciático del héroe escrito siete siglos antes de Jesucristonihil novum sub sole (nada nuevo bajo el sol).

El habitual porfolio con nueve ilustraciones se dedicó a una parada de Monstruos.

En esta tercera entrega se comienza a afianzar el modelo de fanzine, tres o cuatro relatos de extensión intermedia, varios artículos y un portfolio con ocho o nueve ilustraciones. El número de colaboradores se reduce, y se afianza el núcleo duro de ellos, fácilmente identificables en el sumario.






MUNDO IMAGINARIO #4.

Fecha: Octubre-Noviembre 1994

Dimensiones: 21 x 15 cm, 52 páginas ilustradas. Fotocopia en blanco y negro. Portada y contraportada papel, fotocopia en color. Grapado en lomo.

Coordinador y maquetador: Claudio Landete. 

Redacción: Miguel Villa. Portada: A. Pont y Moisés Terrero

Precio: Por suscripción, 3.000 pesetas seis números (cada número salía a 500 pesetas)

Sumario: Seis cuentos. Cuatro de terror: Ricardo Mesa Santos, dos de Mariarita Pennington Evans (que hace su triunfal irrupción en el fanzine) y el de Manuel Amayones Ruiz. Uno de ciencia ficción de H. G. Daniels y el último de Jorge Carrión dedicado a la fantasía.

Tres ensayos: Reseñas de libros publicados recientemente realizada por Claudio Landete, J. M. Morón y Jorge Carrión realizan una amplia reseña del juego de rol Battletech, la redacción firma un breve pero reflexivo ensayo sobre organismos cibernéticos donde se citan las películas Terminator, 1984, de James Cameron y Robocop, 1987, de Paul Verhoeven.

Sigue un amplio dosier dedicado al 1º Salón del Fanzine organizado por la Asociación Mundo Imaginario: una amplia relación de los fanzines participantes (una panorámica del estado del arte de los fanzines en 1984), una razonadas conclusiones del Salón. Miguel Vila reflexiona sobre los fanzines y se pregunta si son prensa invisible, Claudio Landete resumió la conferencia impartida por Miquel Barceló y Guillem Sánchez sobre cómo escribir ciencia ficción.

El habitual porfolio ocho de ilustraciones, en esta ocasión tributando a los: Guerreros Tecnológicos.

En el cuarto volumen es de consolidación. El núcleo duro ya está establecido, aunque se incorporen algunos nuevos colaboradores que tendrán un largo recorrido, pero encajando en un modelo de fanzine ya rodado. Sin embargo, se está gestando un cambio de tendencia: los monográficos (sobre todo en los artículos) que se inicia con este volumen y que durará hasta el séptimo, es decir tendrá cuatro entregas.






MUNDO IMAGINARIO #5.  Especial Novela Negra


Fecha: Diciembre 1994 - Enero 1995

Dimensiones: 21 x 15 cm, 52 páginas ilustradas. Fotocopia en blanco y negro. Portada y contraportada papel, fotocopia en color. Grapado en lomo.

Coordinador: Claudio Landete. Redacción: Miguel Villa.

Diseño portada: Santi Blanco. 

Contraportada: Jordi Armengol.

Precio: Por suscripción, 3.000 pesetas seis números (cada número salía a 500 pesetas)

Sumario:
Cuatro cuentos, uno de terror de Mariarita Pennington Evans, dos de ciencia ficción de H. G. Daniels y uno de fantasía de David Maciá Alcaide.

Once artículos. Cuatro de ellos sin conexión con la Novela Negra: Francisco Mancera (un servidor) reseña la novela de Salvador Sainz Estruch (terror), Santi Blanco hace un repaso a las películas de ciencia ficción que se iban a estrenar en aquellas fechas. Claudio Landete entrevista a Luis Vigil (entrevista que se reproduce en este volumen de Neutron) y Jorge Carrión comenta su fascinación por el film acabado de estrenar, en aquellos momentos: El cuervo (1994) de Alex Proyas y lo entronca en una serie de cómics de superhéroes de Marvel.

Los otros siete artículos están dedicados a la Novela Negra, para mi gusto, consigue reunir a un ramillete de colaboradores externos a la Asociación y conseguir el volumen de más calidad del fanzine. Abre el fuego, nunca mejor dicho, J. M. Morón con un artículo dedicado a los relatos policiacos de Edgar Allan Poe, es decir los protagonizados por Auguste Dupin. La redacción (el consabido Miguel Vila) realiza un bosquejo de Sherlock Holmes, tomó el relevo Joan Proubasta presidente de la recién creada Asociación Círculo Holmes, (ahora en 2019 se está celebrando su 25 aniversario) profundiza el análisis de Sherlock, el primer Detective Consultor. Vicente Llorca realiza un análisis de la novela negra partiendo de uno de los grandes: Hammet. El asiduo colaborador de Neutron: Carlos Díaz Maroto se estrena en Mundo Imaginario con un magnífico ensayo sobre Cine Negro con una extensa Filmografía Esencial que hizo las delicias de los aficionados.  Albert Calls analiza los impactantes cómics de Enrique Sánchez y Jordi Bernet, nada menos que Torpedo 1936. Jordi Armengol analiza el genial cómic de Frank Miller Sin City.

Portfolio ocho ilustraciones dedicados al Crimen Organizado, S.A.

Estamos ante el volumen más redondo. Hemos entrado de lleno en la segunda etapa: los colaboradores habituales realizan interesante trabajos desde las áreas que conocen bien y la incorporación de nuevos colaboradores con una larga trayectoria en sus áreas de especialización, aportando valiosos artículos. La única excepción es la mía, que aporto una reseña de una novela de terror, ni de lejos relacionada con el tema del monográfico.





MUNDO IMAGINARIO #6.  Especial Fantasía


Fecha: Febrero – Marzo 1995.

Dimensiones: 21 x 15 cm, 52 páginas ilustradas. Fotocopia en blanco y negro. Portada y contraportada papel, fotocopia en color. Grapado en lomo.


Coordinador y maquetador: Claudio Landete. 

Redacción: Miguel Villa. 

Diseño portada: Santi Blanco. 

Portada: Juan José Lomas. 

Contraportada: Ramón Vila.

Precio: Por suscripción, 3.000 pesetas seis números (cada número salía a 500 pesetas)

Sumario:

Siete cuentos presenta esta entrega, tres de terror el ya habitual de Mariarita Pennington Evans, se estrena Armando Boix y cierra Antonio Larrosa. Dos de ciencia ficción uno del nuevo colaborador Manuel Diez y otro del alias habitual H. G. Daniels. Dos son los que se encuadran en fantasía, los habituales Claudio Landete y Jorge Carrión.

Hay tres amplios artículos: una extensa reseña de las novedades de cómics firmado por la redacción, Carlos Díaz Maroto repite con un gran artículo sobre Mitología y Stop-Motion acompañado por la filmografía de Ray Harryhausen. Cinco años más tardes Carlos publicó en Calamar ediciones un libro imprescindible sobre este tema: Ray Harryhausen. El mago del sop-motion. Otro ilustre del fandom barcelonés se incorporó como colaborador: Julián Díez (periodista madrileño en aquellos días vivía y trabajaba en Barcelona) con un sesudo artículo sobre la naturaleza del héroe.

El habitual portfolio de nueve ilustraciones está dedicado a la magia blanca.

Hemos alcanzado la madurez del fanzine, este volumen y el anterior conforman la segunda etapa: potentes número monográficos en ensayos y un reducido pero excelente conjunto de cuentos (aunque en este volumen no se cumpla, pues son siete cuentos). Los habituales porfolios denotan una suerte dispar, mientras que algunos colaboradores van mejorado a entregas vistas otros se estacan. El desembarco de colaboradores consagrados arrincona al rol y en cierta medida al cómic, potenciando la literatura y el cine, entroncando con la corriente principal de fanzines españoles de aquella época. Sin embargo esta tendencia entra en crisis, el siguiente ejemplar es de clara transición a la tercera fase.

Hoy en día puede parecer pueril que en los fanzines de los noventas se incluyeran extensas filmografías como las que incluyó, en los dos últimos números, Carlos Díaz Maroto. Cabe recordar que en aquellos días internet era un proyecto de informáticos militares y las bibliotecas patrias no tenían obras de referencia de este tipo de cuestiones: el género fantástico no gozaba de la respetabilidad que hoy en día aparenta gozar.





MUNDO IMAGINARIO #7.  Especial Sci – Fi.


Dimensiones: 21 x 15 cm, 52 páginas ilustradas. Fotocopia en blanco y negro. Portada y contraportada papel, fotocopia en color. Grapado en lomo.Coordinador: Claudio Landete. 

Redacción: Miguel Vila. 

Diseño portada: Santi Blanco. 

Contraportada: Ramón Vila.

Precio: Por suscripción, 3.000 pesetas seis números (cada número salía a 500 pesetas)

Sumario:

Cuatro cuentos. Dos de terror firmados por Marta Abelló, H. G. Daniels. Uno de ciencia ficción de Armando Boix y un extenso cuento de fantasía, ganador del primer certamen literario Cronos (organizado por la Asociación Mundo Imaginario) firmado por Mariarita Pennington Evans. Se da la feliz circunstancia que estos dos últimos autores no suelen escribir textos de estos subgéneros, Armando es más habitual en la fantasía y el terror mientras que Mariarita es asidua al terror.

Cinco son los ensayos de este volumen, la habitual reseña de novedades de cómic firmado por la redacción. De nuevo la redacción (es decir Miguel Vila) hace una breve catalogación de las obras de ciencia ficción en cuatro categorías, un repaso a las recientes novedades de ciencia ficción en el cómic de Claudio Landete. Santi Blanco realiza un amplio repaso a las novedades que el cine tenía programadas en el verano del 95. Francisco Mancera (es decir, yo) firma un extenso análisis sobre la irracionalidad (económica) de suscribirse a un fanzine.

El habitual portfolio de ocho ilustraciones está vez dedicados al Space Opera.

En este cuarto ejemplar dedicado a los monográficos, la homogeneidad sufre un revés. La segunda etapa se ha cerrado y este número es una transición entre la segunda y tercera etapa. No asoman las colaboraciones consagradas que le daban ese plus de calidad a los dos anteriores volúmenes.  Sin embargo el nivel de calidad es alto y superior al desarrollado en los primeros ejemplares, sobre todo en los relatos. Mi largo ensayo, desde una perspectiva ajena al fandom y que sólo cultivo yo: el economicismo, rompe el equilibrio de los monográficos que ya no se volverá a restablecer.





MUNDO IMAGINARIO #8. 

Fecha: Sin datar, aunque corresponde al ejemplar de Junio-Julio 1995.

Dimensiones: 21 x 15 cm, 52 páginas ilustradas. Fotocopia en blanco y negro. Portada y contraportada papel, fotocopia en color. Grapado en lomo.

Coordinador: Claudio Landete. 

Redacción: Miguel Vila. 

Portada: Ramón Vila. 

Contraportada: Ramón Vila.

Precio: Por suscripción, 3.000 pesetas seis números (cada número salía a 500 pesetas)

Sumario:

Tres cuentos: Javier Mayugo abre con uno de terror, Albert Calls sigue con un estupendo y extenso cuento de fantasía y cierra el número Pedro Linares con uno de ciencia ficción.

Hay cuatro artículos. La redacción firma uno de sus clásicos artículos ultracortos con una docta disquisición sobre el relato de terror. Le sigue una reflexión de Jorge Carrión sobre la evolución de los cómics y si podría llegar a catalogarse de corrupción de la fantasía. Claudio Landete cierra el artículo sobre las novedades de los cómics de ciencia ficción iniciado en el número anterior y por último la redacción realiza una extensa reseña sobre el mundo del cómic.

En esta ocasión el portfolio consta de nueve ilustraciones dedicadas a los superhéroes.

Este número inicia la tercera etapa: una vuelta a los orígenes, retomando el núcleo duro de los colaboradores de siempre, sin aportaciones ajenas y centrándose en el cómic y la ilustración. Los cuentos son cada vez más largos y de gran calidad. Un modelo estilizado y reconocible.






MUNDO IMAGINARIO #9. 

Fecha: 1995. Supongo que en verano-otoño, en todo caso previo a Octubre cuando se celebró la Hispacon.

Dimensiones: Se cambia el formato, a uno semejante al cómic de grapa de toda la vida: 24 x 17 cm, 32 páginas ilustradas. El papel es satinado y es impreso, no fotocopiado. Portada y contraportada papel en blanco y negro. Grapado en lomo.

Coordinador: Claudio Landete. 

Redacción: Miguel Villa. 

Portada: Ernie Chan (Marvel). Portada profesional, por la que se pagan derechos a sus dueños, en un intento de colocar el fanzine en un nivel semiprofesional.

Sumario:

Desaparece el porfolio de ilustraciones, aunque como siempre abundan las ilustraciones que adornan lo textos y se recude el número de cuentos. Esto explica la reducción de páginas desde las usuales 52 a las 32 de este último volumen.

Únicamente dos cuentos de terror los de Javier Mayugo y Mariarita Pennington Evans

Cinco artículos. La redacción cambio su formato habitual y crea una sección de noticias donde abundas las noticias de cómics, sigue unas cuantas reseñas de libros: tres de Óscar Olivares Lucio, una de David Maciá Alcaide, otra de Claudio Landete y dos de J. M. Morón. Miquel Barceló firma un artículo sobre Narrativas fantásticas. Cierra Claudio Landete con un artículo sobre la época Hiboria en Conan.

El último suspiro del fanzine, la Asociación Mundo Imaginario, intentó reposicionar el fanzine con un formato de cómic de grapa, llenando el contenido con reseñas de novedades y selectos cuentos. No funcionó. Se abandonó el fanzine. Debemos recordar que en Agosto de 1995 Mataró organizó la Hispacon y que fueron los miembros de la Asociación Mundo Imaginario llevaron sobre sus hombros gran parte del esfuerzo. Pura cuestión de agotamiento: de tiempo y de recursos. Simultáneamente Mundo Imaginario realizó un ingente trabajo de edición, primero de forma amateur y luego con un carácter semiprofesional en los Libros de Andrómeda.


by PacoMan




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by PacoMan 

En 1968 nace. Reside en Málaga desde hace más de tres lustros.

Economista y de vocación docente. En la actualidad, trabaja de Director Técnico.


Aficionado a la Ciencia Ficción desde antes de nacer. Muy de vez en cuando, sube post a su maltratado blog.

Y colabora con el blog de Grupo Li Po



miércoles, 1 de enero de 2020

Traduciendo a Bolaño: Entrevista con Natasha Wimmer por Joshua Barnes





  17 de Enero de 2013 



Natasha Wimmer había trabajado para Farrar, Straus y Giroux durante varios años cuando se le presentó la oportunidad de traducir al inglés Los Detectives Salvajes la primera novela del escritor chileno Roberto Bolaño. No había oído hablar del autor antes, pero Wimmer leyó el libro en español y quedó maravillada. "Era el mejor libro que había leído en español o en inglés en mucho tiempo", dijo. Aún así, Wimmer pensó que no conseguiría el trabajo: Christopher Andrews, que ya había traducido By Night in Chile y Distant Star de Bolaño, era la opción preferida. Sin embargo, por un golpe de suerte, Andrews estaba demasiado ocupado para abordar el proyecto y Wimmer se encargó de ello. Después de que The Savage Detectives fue lanzado en los Estados Unidos, tanto el libro como su difunto autor se convirtieron en sensaciones literarias. Eso fue en 2007. 

Desde entonces, Wimmer ha traducido la magnum opus 2666 de Bolaño, una colección de sus artículos titulada Between Parentheses (Entre paréntesis), y la última novela publicada por Bolaño, Woes of the True Policeman, entre otras. Además, ha realizado otros proyectos de traducción, incluyendo tres libros de Mario Vargas Llosa, y ha escrito un ensayo biográfico sobre Bolaño. Wimmer también trabaja ocasionalmente como crítico de libros y actualmente imparte un seminario sobre traducción en la Universidad de Princeton. En diciembre de 2012, City of Asylum/Pittsburgh la trajo al Northside donde habló de sus experiencias traduciendo a Bolaño y leyendo extractos de Woes of the True Policeman.

En esta entrevista, que incluye preguntas de la audiencia después de la lectura, Wimmer habla sobre cómo convertirse en traductor, la polémica nota al final de Woes of the True Policeman, aprender sobre Bolaño mientras vivía en ciudad de México, y la relación de Estados Unidos con la literatura traducida.



- ¿Cómo te convertiste en traductor?

- Aprendí español porque cuando tenía 10 años mi familia se mudó a Madrid donde vivimos durante cuatro años. Más tarde, estudié literatura española en la universidad y pasé un año en Madrid. Después de graduarme, me mudé a Nueva York para trabajar en ediciones con Farrar, Straus y Giroux, donde fui encargada de las traducciones. En algún momento estuvimos buscando una traducción del escritor cubano Pedro Juan Gutiérrez, pero no pudimos encontrar una muestra que fuera aprobada por el editor en jefe. Pensé: "Debería probar con esto". Ese fue el comienzo de mi carrera de traductora.

- ¿Era la traducción la mejor manera de encajar en la escena literaria?

 Leí que desde que estabas en la universidad dijiste que "nunca te convertirías en un escritor de ficción", aunque te encanten los libros. 

- Me di cuenta de que no tenía el talento para convertirme en un escritor de ficción, así que reorienté mis esfuerzos. Comprendí que no tenía que escribir ficción necesariamente. Hay muchas obras increíbles de no ficción y de escritura crítica, además de que me encanta el ensayo. La publicación fue mi primer intento, pero me gustaba más el papel de traductor que el de editor.



 -¿Por qué prefieres ser traductor? Ser editor es un cargo muy público, que requiere diplomacia. Como traductor trabajas exclusivamente con un texto y estás mucho más solo, lo que no me importa.

 El problema puede ser que traducir ejercita sólo en una parte del cerebro y no llegas a ser muy analítico. Así que he hecho algunas revisiones y acabo de empezar a enseñar, que son buenos complementos para el trabajo de traducción. 

- ¿Qué estás enseñando? 

- Un seminario de traducción en Princeton. Quería que esta clase fuera el tipo de clase que me hubiera gustado tomar. La traducción es algo que se puede hacer sin capacitación -soy esencialmente autodidacta, como la mayoría de los traductores en Estados Unidos-, pero es un oficio y se puede aprender mucho en clase. Te permite empezar con ventaja y no tener que cortarle los dientes a un pobre escritor que sufre las consecuencias. Woes of the True Policeman, 2012. Farar, Strauss y Giroux.

 -Ahora hablemos de "Las aflicciones del verdadero policía". Hay una nota en la parte de atrás del libro, escrita por la viuda de Bolaño, Carolina López, de quien estaba separado en el momento de su muerte. La nota explica cómo se encontró la novela y que sus partes se encuentran en "diferentes etapas de revisión, aunque el nivel general es alto".

 -Es una descripción larga y complicada. Me temo que no tengo ninguna información interna sobre cómo se elaboró el libro. La nota es de la propiedad, y lo que dice, esencialmente, es que el libro fue empalmado de varias versiones de un manuscrito completo.

 -¿Tienes alguna idea de por qué el libro está siendo publicado ahora?

-No me lo pregunto. Y eso es cierto con los otros libros póstumos como el Tercer Reich. No sé por qué salieron a la superficie cuando lo hicieron, pero lo que es impresionante es que Bolaño tenía tantos manuscritos de primera clase por ahí. Por qué fueron retenidos o por qué fueron encontrados, no lo sé. 

-Has traducido alguna de las otras ficciones de Bolaño: 2666 y Los detectives salvajes. ¿Hay algo que hayas notado en Woes of the True Policeman que te haya dado una nueva perspectiva sobre el autor? 

-El personaje, Amalfitano, es también un personaje de 2666 y la forma en que Bolaño escribe sobre él en Woes of the True Policeman te da la sensación de que está enamorado del personaje. Lo compara con Christopher Walken y da varias biografías espléndidas que casi suenan a burlas de escenas similares en libros anteriores. Por ejemplo, en Woes of the True Policeman Amalfitano es retratado como el héroe de la resistencia en todo tipo de países latinoamericanos y un brillante erudito. Tal vez esos retratos son irónicos, pero si no lo son, tengo la sensación de que Bolaño podría haberlos suavizado o recortado un poco si hubiera terminado el libro. Pero, por supuesto, eso es pura conjetura de mi parte. 

-Hablemos de la traducción, del cerebro detrás de The Savage Detectives, que ya estaba muerto en el momento en que comenzaste el trabajo. ¿Investigaste cómo era Bolaño como persona primero?

 -Esa es una pregunta muy pertinente para Bolaño, ya que su primera novela, Los detectives salvajes, es bastante autobiográfica, hasta el punto de que un amigo suyo me dijo que el 98% de ella es cierta, o está basada en hechos reales. No investigué mucho antes de traducir esa novela, pero después de terminarla escribí un ensayo biográfico sobre él, que requirió mucha investigación. Fue muy esclarecedor. No estoy segura de que conocer la información que descubrí hubiera cambiado mi traducción, pero definitivamente arrojó luz sobre muchas cosas de la novela. Algo peculiar de Bolaño es que quiso escribir lo que llamó la "Novela Total". Con esto quiso decir que quería que todas sus novelas estuvieran interconectadas. Así que verás a algunos de los mismos personajes aparecer de novela en novela en diferentes formas, pero también verás a esos personajes aparecer en su vida. Siempre he pensado que lo divertido sería producir una edición comentada de The Savage Detectives. Por ejemplo: hay un grupo de jóvenes poetas en The Savage Detectives llamados “los realistas viscerales”, pero en la vida real Bolaño comenzó un grupo llamado los infrarrealistas en la Ciudad de México. Algunos de los ex-infrarrealistas tienen un sitio web sobre su estancia en la Ciudad de México con Bolaño. En él se comentaba amargamente cómo Bolaño se había vendido, cómo debería haber permanecido como poeta, y cómo eran los verdaderos personajes de la novela. 



-Incluso viviste en Ciudad de México mientras traducías The Savage Detectives... ¿Qué aprendiste de esa experiencia? 

-Mi esposo y yo vivíamos en una calle paralela a la calle Bucareli donde se encuentra el Café Quito de The Savage Detectives, llamado La Habana en la vida real, y es básicamente el mismo que cuando Bolaño estaba allí. El viaje fue útil en todo tipo de formas; había referencias que me hubiera costado mucho encontrar si no hubiera estado en México. Por ejemplo, hay una referencia en The Savage Detectives a alguien llamado El Santo, que pensé que podría ser un santo o una figura religiosa. Pero, por supuesto, es uno de los luchadores más famosos de la historia de México. Cuando estás en México, él está por todas partes: coges una revista y hay un artículo sobre El Santo, hay carteles de él. Mi marido se metió mucho en la lucha con máscaras y fue a todo tipo de partidos; yo fui solo a uno. 

-Parece que pasaste mucho tiempo y energía investigando y traduciendo el libro. ¿Tienes idea de cuánto tiempo pasó Bolaño revisando y cuánto de tu trabajo es la revisión del mismo libro? -Esa es a menudo la pregunta que se hace el traductor, pero Bolaño fue un escritor muy cuidadoso, que reescribió mucho. Me tomo todo el tiempo que puedo en las traducciones, pero no es interminable. Repaso cinco o seis borradores, pero con pruebas y revisiones, es aún más que eso. -En el tiempo que has pasado investigando a Bolaño, ¿has averiguado cómo se percibía a sí mismo como escritor en el exilio?

 -Bolaño tenía una relación complicada con el concepto de exilio. Si lees sus ensayos tienes la impresión de que está un poco harto de que la gente le pida que hable de ello todo el tiempo. Tiene un largo ensayo sobre el exilio en el que dice varias cosas que posiblemente deberían tomarse con cuidado; podría ser muy sarcástico en su no ficción. Dice que nunca fue exiliado porque el idioma español era su patria, pero se burla de ello más tarde. Es interesante que el pueblo español donde eligió vivir era un pequeño pueblo de playa en la costa al norte de Barcelona en la Costa Brava. Es el tipo de ciudad donde hay 10.000 habitantes en invierno y 150.000 en verano. En realidad no hay ningún lugareño. Es una ciudad de exilio en cierto modo. 

- Hablemos de los matices de las lenguas. Me sorprendió saber que "The Part About Fate" de 2666 era difícil de traducir. Pensaría que tus experiencias como estadounidense en Nueva York, de donde viene el reportero afroamericano, te ayudarían a traducir los coloquialismos y las voces en inglés. 

-Sí y no. Sí, en el sentido de que soy estadounidense y vivo en Nueva York, pero no en el sentido de que nunca he sido muy buena con la jerga y en la jerga de género específico. Había todo tipo de trampas en esa sección porque no quería que sonara trillado o falsamente imitativo. Así que mi editor y yo debatimos si debíamos hacer que el lenguaje sonara más americano y folklórico, pero al final no hicimos mucho, sino muy pocos giros, como el uso de la palabra "folklórico". El truco consistía en equilibrar algunas opciones de palabras neutrales con un vocabulario específico que no fuera demasiado chocante, pero que también sugiriera rasgos de carácter y entornos particulares. En última instancia, lo que lo llevó a cabo fue la fe en los detalles de la historia. No es sólo el estilo y el carácter lo que establece el ambiente, sino también la trama y los detalles. 

-Me imagino que manejar los matices del español fue aún más difícil. Los lugares donde vivió Bolaño tienen su propio tipo de español, con diferentes ritmos, jerga y aforismos. ¿Cómo manejaste eso? 


-Bolaño es chileno, pasó sus años de formación en Ciudad de México, y vivió la mayor parte del resto de su vida en Barcelona. Sí, me preocupaba no poder capturar eso. Recuerdo que hubo una crítica que decía: "Esta traducción está bien, pero nunca va a capturar el rango de español que usa Bolaño, especialmente en The Savage Detectives". Ese libro está lleno de jerga de los años 70 de Ciudad de México, y parte de ella ni siquiera es jerga real, es jerga que él recordaba a medias o inventó. Investigué todo lo que pude para averiguar lo que él estaba tratando de decir, pero ¿capturé la diferencia entre el español mexicano y el español chileno o el peruano o el castellano en la novela? No. Eso está perdido. Pero aunque ese es un elemento de su estilo, no es el único. Incluso algunos lectores españoles podrían perderse algunos de los matices de esos diferentes tipos de español. Si usted es un lector de español castellano, lo más probable es que no sepa la diferencia entre una expresión mexicana y una expresión colombiana. 

-Como traductor de español, ¿cómo se pasa del original a la última versión del libro? ¿Qué intentas lograr de borrador en borrador? -Normalmente traduzco de cinco a ocho páginas al día. Primero, hago un borrador tan rápido como puedo, en un inglés muy rudimentario. A la mañana siguiente lo repaso y lo pongo en forma, que es la mayor parte del trabajo. Eventualmente vuelvo atrás y afino todo el libro, lo que todavía implica una revisión bastante sustancial. Entonces lo leo en papel.

 -Para las segundas ediciones, ¿se fija otra vez en el español frase por frase? 

-Sí, lo hago. Vengo de un entorno editorial, así que de alguna manera lo considero un proyecto de edición cuando está en esa fase. Si tuviera todo el tiempo del mundo, volvería a leer el borrador final contra los españoles.

 -¿Cómo sabes por ti misma que lo que funciona en otro idioma funciona en inglés? ¿Tienes un proceso específico para determinar eso? -Soy muy consciente del ritmo. Es lo que más me preocupa a la hora de traducir. Con el ritmo adecuado se puede reconstruir lo que se ha perdido de un idioma a otro. El ritmo adecuado también facilita que el lector se involucre de forma natural con el texto. 

-Hay una estadística citada a menudo que dice que sólo el 3% de la literatura en los Estados Unidos es literatura traducida. En una entrevista de 2011, el traductor Eliot Weinberger dijo que la cifra real es más bien del 0,3%. ¿Qué opinas del estado actual de la literatura traducida en Estados Unidos? 

-A los traductores se les hace mucho esta pregunta y no hay una buena respuesta. Obviamente, la diferencia tiene mucho que ver con la posición política de los Estados Unidos y el dominio del idioma inglés. Es un hecho que cuando se escuchan las noticias en otros países, Estados Unidos está en lo más alto de los titulares, y cuando se escuchan las noticias en Estados Unidos, Alemania no es el número uno en cobertura. Pero, dicho esto, hay mucha literatura que se traduce en Estados Unidos, si la gente la busca. Además, los libros que se traducen en los Estados Unidos tienden a ser muy literarios o de mercado masivo. No hay mucho en el medio, lo que tiene sentido, porque la gente quiere sentir que está recibiendo algo "extra" cuando está leyendo una traducción. Quieren leer lo mejor de cierta literatura, o quieren pura diversión. Aún así, muchas cosas buenas salen a la superficie, y aunque muchos escritores interesantes son descuidados, la situación no es tan grave como algunos dicen. 

-Ahora que has terminado "Las penas del verdadero policía", ¿en qué estás trabajando?

 -Memorias del escritor español Marcos Giralt Torrente sobre su relación con su padre, que era artista. Se llama Tiempo de vida en español, que es difícil de traducir porque puede significar el tiempo de vida de una persona ("tiempo de vida") así como el tiempo que le queda por vivir antes de morir ("tiempo restante"), y también tiene un indicio subyacente del imperativo "tiempo para vivir", en el sentido de "aprovechar el día". Se trata de que el padre de Giralt Torrente se está muriendo de cáncer, y su experiencia ha sido pasar los dos últimos años de su vida totalmente comprometido con él, tratando de compensar los problemas que tenían antes. Debería salir el próximo otoño.

Traducción al español: Graciela Bonnet


Natasha Wimmer. Foto: Olivia Stransky 


Natasha Wimmer es una traductora estadounidense mejor conocida por sus traducciones de 2666 y The Savage Detectives del novelista chileno Roberto Bolaño del español al inglés. Wimmer aprendió español en España, donde vivió cuatro años. Estudió literatura española en Harvard.

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Graciela Bonnet

 Nació en Córdoba, Argentina, en 1958. Es Licenciada en Letras por la Universidad Central de Venezuela (1984). Ha trabajado 25 años como correctora de pruebas y supervisora de ediciones por contrato para todas las editoriales venezolanas, entre ellas Monte Avila, Planeta, Biblioteca Ayacucho, ediciones de la Casa de la Poesía, Pomaire, Eclepsidra, Santillana, Editorial Pequeña Venecia, La Liebre Libre. Experiencia de tres años como redactora free lance para una editorial de libros de autoayuda. Escritora fantasma (sin firma) realizó investigaciones para crear libros, novelas, tesis y monografías. Es dibujante amateur. En 1997 el grupo editorial Eclepsidra publicó su poemario "En Caso de que Todo Falle." En 2013 editorial Lector Cómplice editó "Libretas Doradas, Lápices de Carbón" En el año 2000 participó del encuentro de Mujeres Poetas en Cereté, Colombia.