martes, 26 de febrero de 2019

"Cuando la televisión es manejada por el Estado se pierde la libertad de expresión": RENNY OTTOLINA




"Yo llegue a ser número uno por mis méritos, no por un carnét"




RENNY OTTOLINA | 15 DE DICIEMBRE DE 1971 


"Ser divo es, a veces, un gran inconveniente" 



Renny Ottolina, el astro de la televisión venezolana, regresará a Caracas el próximo día 3 de enero y reaparecerá con sus programas en la pantalla chica el 31 del mismo mes. El anunció lo ha hecho el propio Ottolina durante la entrevista que le hicimos recientemente al coincidir con él en Madrid.

Renny, quien ha pasado todo el año alejado de las pantallas, descansando en Europa y haciendo interesantes observaciones en la TV inglesa, se había trasladado desde Londres a la capital hispana con el fin de resolver asuntos personales.

Durante la entrevista, Renny me revela la reunión que sostuvo días antes con ejecutivos del Canal Ocho para finiquitar los detalles de su reaparición en la televisión local. En esa conferencia quedaron asentados de manera definitiva los puntos sobre los cuales trabajará Ottolina con su nuevo canal.

—Voy a presentar mi show meridiano a la hora de costumbre: 12 del mediodía, con una hora y media de duración. Y mi estelar programa Renny Presenta irá los domingos a las 9:00 pm con una hora de transmisión.

—¿Cuáles son las cosas nuevas que ofrecerás al telespectador?

—Lo nuevo que he visto y que pienso introducir en mis programas no tengo por qué revelarlo en estos momentos. Prefiero que lo vean cuando esté allá y puedan juzgar después de haberlo visto. Lo que sí puedo anunciar es que el formato de Renny Presenta cambiará por completo. Presentaré una línea de programa diferente y mejor, lo que equivale a decir que Renny Presenta se renueva.

—¿Algunas figuras que hayan sido contratadas?

—He visto muchos artistas que valdría la pena llevar; sobre todo aquellas que todavía no son conocidos personalmente en Venezuela. Pero todavía no han sido firmados. Por otra parte, voy a trabajar con un elenco de artistas venezolanos completamente nuevo, algunos de ellos aún no conocidos en el país.

Y Renny menciona, entonces, el nombre de César Prieto.

—¿Sabes quién es? —Me pregunta.

—No.

—Bueno, es un joven que trabaja en Shell. Tiene una voz maravillosa, pero nunca se lanzó como cantante. Ahora yo voy a lanzarlo en mi programa. Desde ahora mismo te puedo asegurar que será una gran revelación.



Le hablo a Renny sobre las nuevas normas que se quieren aplicar en la TV venezolana.

—¿Estás de acuerdo con la nacionalización de la TV?

—Totalmente en contra. Cuando la televisión es manejada por el Estado se pierde la libertad de expresión. Si no, miremos lo que ha sucedido en otros países. En lo que sí estoy seguro es en la reglamentación de la TV. Son dos cosas distintas. Y esta última es muy necesaria para un adecentamiento en la programación y en los mensajes publicitarios.

Le pregunto qué opina con respecto a los partidos políticos y su aspiración de que la televisión les conceda espacios gratuitos para su propaganda electoral que se avecina. Renny responde con otra pregunta:

—¿No quieren también páginas gratis en los diarios? ¿Y por qué no le piden vallas Vepaco?

Renny Ottolina ha concedido también una entrevista al Nuevo Diario de Madrid. Reproduzco algunos extractos de la misma:

—¿Eres el tipo mimado de la TV venezolana?

—¿Mimado? No. Todo lo que tengo me lo gané. No tengo que agradecerle nada a nadie. Más bien, diría que en la actualidad soy un handicap, pues de las 45 horas diarias de programación en los 3 canales comerciales de televisión que tenemos, yo debo de significar en un tiempo como de 1,5% y, sin embargo, facturo en publicidad 10%. Eso, lógicamente, no le hace ninguna gracia a la industria de la televisión como tal.




—Estando donde estás, entonces, ¿no has tenido que agradecer algo a nadie?

—Todo lo he trabajado yo. Ni tan siquiera digo ese clásico de: “todo se lo debo al público”. El público me ha aceptado porque lo que le ofrezco es bueno; si no, ¡ya me habrían tirado tomates!

—¿Eres realmente el número uno?

—En Venezuela la gente dice que lo soy, pero comprende que es una pregunta a la cual yo no puedo contestar.

—¿Cuál ha sido la clave de tu éxito?

—Saber qué es lo que se quiere; saber cuál es la mejor manera de conseguirlo, y tener la voluntad suficiente para hacerlo.



—¿Tú sabes auténticamente lo que quieres?

—En mi trabajo, sí. Como persona estoy contento de mí mismo, pero no satisfecho.




—¿Has sabido siempre cómo conseguir lo que te has propuesto?

—En líneas generales, sí. Los medios que se utilizan son decisivos a la hora de un triunfo o de un fracaso, aunque siempre existe la incógnita y la emoción de un resultado. ¿Que por encima de qué saltaría para lograr mis propósitos? Creo que por encima de nada, pues así no valdría la pena.

—¿Definirías lo que haces como un negocio?

—Sí. Es un negocio de emociones. Si estas no existen, hay que crearlas, y no por eso es falsedad. Falso sería no conseguirlo. Mira, no olvides que a la gente hay que darle sueños, pero en este caso mis sueños tienen que ser concretos, porque lo ven millones de personas.




—¿Te sientes divo?

—Me he hecho divo. Y la gente lo mantiene. Llevo muchos años de divo en mi país y esto es, a veces, una ventaja, pero a veces es un gran inconveniente, porque el público prejuzga sin conocer




Tomado de El Nacional






lunes, 25 de febrero de 2019

Con Chávez lo que va tener Venezuela es más pobreza y desempleo : PLINIO APULEYO MENDOZA





PLINIO APULEYO MENDOZA | 12 DE AGOSTO DE 2000 
"Bolívar era un oligarca"

Por Beatriz de Majo Ana Cecilia Peña



Plinio Apuleyo Mendoza se ha convertido en una referencia importante en Colombia. Ha dejado de ser el escritor-periodista-editorialista de antaño para convertirse en una opinión calificada y contundente sobre todo lo que ocurre en el país y fuera de él. Su observación del fenómeno venezolano es exacta, pero además es capaz de avanzar criterios críticos agudos y agresivos. Viene con frecuencia a Venezuela donde tiene a una querida hermana instalada desde hace años. Los amigos lo consienten, saben que Plinio es un invitado de calibre, retador, inteligente, ácido. Por ello, para disfrutar de su verbo y de su intelecto, de tanto en tanto lo mantienen cautivo en la isla de Margarita, y desde allí El Nacional conversó con él.

—Usted es hijo de dos aguerridos personajes, un ex ministro de Defensa y una mujer batalladora. ¿De allí su afán por polemizar y controvertir a través de sus opiniones?

—Mi padre fue un hombre público. Senador, ministro, editor, periodista, embajador en Venezuela y Centroamérica. Mi madre fue periodista y siempre trabajó en las actividades públicas. Nací en un ambiente de gente muy comprometida con la vida política y periodística del país. Creo que eso desarrolló en mí una capacidad para ver las cosas, discutirlas y polemizar si es el caso.

—¿Hacia dónde cree que se dirige Colombia en estos momentos?

Yo diría que soy muy pesimista. Los colombianos hemos dejado crecer dos problemas muy graves: la guerrilla, que tiene 40 años, y el narcotráfico, que le sirve de sustento económico. Esos dos problemas nunca se habían visto juntos. Se habla mucho de la guerrilla que hubo en Centroamérica, y finalmente se encontró una solución negociada para ese conflicto, pero el elemento nuevo en nuestro caso es que está de por medio el narcotráfico que les da a las organizaciones guerrilleras un inmenso poder económico. Los cultivos de coca, laboratorios y pistas clandestinas están en la zona controlada por la guerrilla. Tenemos una guerrilla que es impopular, que no tiene sustento en el pueblo, pero que tiene unos recursos económicos muy grandes. No veo una salida fácil para este problema.

—¿Cree en la voluntad de paz de la guerrilla?

No. La guerrilla no ha abandonado su proyecto estratégico que es la toma del poder para establecer un sistema comunista, marxista, leninista. Nunca han desconocido ese perfil ideológico que tienen, pero naturalmente su proyecto táctico es el proceso de paz. Ellos consideran que el proceso les depara ventajas de orden militar. Tienen una zona de despeje de 42.000 kilómetros que es una base militar desde donde planean todo. Allí llevan a los secuestrados, pagan sus rescates, se cultiva y se exporta coca y, finalmente, todo eso les representa una ventaja militar.

Plinio Apuleyo es un buen conocedor de Venezuela y debe tener opiniones muy estructuradas sobre él.

¿Cómo nos ve evolucionar en estos tiempos de cambio?

—Estoy muy inquieto con Venezuela. Es un país absolutamente polarizado. Dividirlo en una guerra, en un enfrentamiento de clases es muy peligroso. Veo, de todas maneras, ciertos visos autoritarios por parte del Gobierno, en especial del Presidente. Pienso que hay un propósito de cambiar la situación geopolítica de Venezuela con las alianzas tradicionales que ha tenido, y todo eso me parece que es un motivo grandísimo de inquietud.

—El presidente Chávez menciona con frecuencia la oligarquía venezolana de las épocas pasadas y presentes y les atribuye responsabilidades en el deterioro social, político y económico del país. Usted es un conocedor de la literatura, del significado de las palabras, de la historia. ¿Cómo interpreta las afirmaciones del presidente de los venezolanos en ese terreno?



—No entiendo a qué llama oligarquía, porque realmente sería un sistema dinástico, de gentes privilegiadas, que se reparten entre ellos el poder a espaldas de la mayoría. Cuando repaso la lista de los presidentes venezolanos cualquiera que sea la crítica sobre su gestión de gobierno no creo que todos hayan nacido en cunas privilegiadas. Reviso la historia y no encuentro en Betancourt ni en Leoni ni en Caldera ni en Carlos Andrés ese privilegio de cuna que sugiere la palabra oligarquía, me parece que eso es injusto. Además, quiero recordar que Bolívar siempre tuvo un gran temor a la guerra de clases. Ese enfrentamiento lo desató Boves, defendiendo los intereses del régimen y enfrentando a los pardos contra los oligarcas. Bolívar era un oligarca, no era un prototipo del venezolano popular y él lo supo tanto que fusiló a Piar por eso y se opuso a esa corte horizontal de la sociedad venezolana. Incluso, en su Decreto de Guerra a Muerte pudo restablecer un corte vertical entre los americanos y los españoles para darle un sentido a esa guerra que el lideró en nombre de la libertad. Me parece terriblemente equivocado ese tipo de planteamientos sociales que no llevan sino a un enfrentamiento. ¿Qué va a ocurrir con los oligarcas si los empresarios se van del país, si se alejan las inversiones, si hay una emigración de capital? Lo que va tener Venezuela es más pobreza y desempleo. Es decir, con ese tipo de discursos se van a incrementar los males que se quieren remediar.

Tomado de El Nacional



domingo, 24 de febrero de 2019

Señores generales en la Gran Sabana no hubo una victoria militar, hubo una masacre contra nuestro pueblo




Mis amigos poetas de Mérida o Valencia, algún psiquiatra o un editor llanero guardaran y guardan silencio frente a los crímenes que se cometen en nuestra tierra, pueden ser pueblos originarios, pueden ser mineros asesinados por decenas, puede ser un cacique cuya persecución se denunció, como en el caso de Sabino Romero. El poeta orgánico seguirá hablando a favor del gobierno, seguirá soñando con editar una revistita o hablando de los poetas asesinados por el homónimo en la “actuación política” de Maduro o sea Francisco Franco.




Callan y calculan y algunos se atreven a colocar el muro de la red social de la que es participe algún enlace, donde intenta intoxicar una noticia ya conocida, certificada, tan sólida como una roca de granito y es el caso de la represión que ejerció la FANB contra la población pemón, respiremos profundo y notemos la flatulencia de una nota en el periódico Ciudad de Valencia.



Imagino que detrás de este tipo de notas propagandísticas, estará la mano de nuestro Joseph Goebbels tropicalizado, o sea de Jorge Rodríguez. Y es que este crimen me hace recordar a aquel plumífero general, que parecía que cuyo grito de guerra era “SÁLVESE QUIEN PUEDA” o sea Rangel Gómez, recordar es vivir, en esos días cuando asesinaron a decenas de mineros en Tumeremo, recordar es vivir, aquí niega los hechos, con vehemencia: 


Y luego frente a una realidad que lo arropaba todo, ocurre que el general llorón se autocorrige.




Para el gobierno venezolano, la mentira es tremendamente cotidiana, el segar la noticia es crónico y el batallón de personas generalmente tarifadas para vapulear cualquier crítica es tan corriente y común que a veces asusta, no solo censuran medios independientes, o los ahogan financieramente, los desaparecen o les aplican terrorismo judicial y persiguen a periodistas, envían a prisiones militares a trabajadores, inventan mamotretos jurídicos para judicializar las luchas del magisterio, etc.

En la Gran Sabana la FANB penetro territorios indígenas con lujo de fuerza, criminalizando la lucha de estos pueblos y disparando a mansalva, que dio como resultado decenas de heridos y dos muertos hasta ahora:


Me dice un alto pana (compañero) de Carabobo que ya algunos poetas de esos gobierneros, algún cuenta cuentos y un par de periodistas, ya se reunieron para lavarle la cara a los que participaron en las acciones contra el pueblo Pemon, están reunidos preparando la “artillería” verbal para quien llegue a decir que se reprimió, persiguió y asesino. Es que en la Venezuela madurista ya se cuentan por decenas casos parecidos, ojala y esta vez no aparezca nuestro Fiscal y poeta gobiernero advirtiendo de las consecuencias que puede traer quien dude de la “verdad oficial”.

Mientras tanto a esperar que la lerda justicia se lleve a cabo y claro ya pagara algún teniente o tenienta, pero entre generales no se pisan las charreteras, pueden ser Pinochet, Videla o Padrino López, etc. Los hombres con soles sobre sus hombros siempre estarán fuera de los reflectores. La vida y sus detalles del tamaño de una catedral.

Notas a pie de página: Ojala y no se le ocurra a la impresentable ASAMBLEA NACIONAL CONSTITUYENTE crear la medalla “Batalla Gran Sabana” en única clase, son capaces, de eso y de más.

Al final entre Ureña y Cúcuta lo que hubo fue una batalla de minitecas, con algunos discjokey de lujo. Solo eso en lado venezolano poco falto para que pusieran un Karaoke y que los asistentes pudieran cantar al son de las maracas.


Yo en el Táchira, no me acerque a Caracas o Valencia para evitar rollos con algunos de esos personajes que hasta ayer eran los chicos del PRV o Ruptura y hoy son solo patriotas cooperantes del gobierno, si de ese gobierno que ataca a nuestros pueblos originarios con saña inaudita.


En el Siglo XXI de no ser por las redes sociales, la opinión publica la controlarían los gobiernos del 1 al 100, lo digo en el caso de Venezuela donde el madurismo cierra, censura, colapsa, evita, bloquea, vapulea o por lo menos intenta hacerlo a cualquiera que disienta.



Yuri Valecillo




Yuri Valecillo, fotógrafo nacido en Valencia, la de Venezuela dándose lo que ahora es un gusto mantuano en Venezuela en el 2019: Tomarse un café. Ahora el el café es sumamente costoso en Venezuela, en esta tierra los alimentos alcanzan precios que rozan las nubes.