martes, 19 de febrero de 2019

DOCE NOTAS ACERCA DE LA NOVELA DE MISTERIO DE RAYMOND CHANDLER


Raymond Chandler


Estimados amigos 


Hoy compartimos con ustedes esta nota tomada del blog Decálogos Literarios

Esperamos que la entrada sea de su agrado.


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El anterior Decálogo para escribir novela policíaca de Raymond Chandler es el más popular, pero es bastante condensado. En una reciente relectura de un libro maravilloso, EL GENERO NEGRO, de Mempo Giardinelli, encontramos que el tema se profundiza, se exploran cada uno de los enunciados y se recopilan otros más, con el valor agregado de provenir de unos de los decanos de la novela negra, considerado entre los tres más importantes escritores de la literatura norteamericana. ( él mismo admitía solo a Faulkner y a Hemingway por encima).



  Veamos esta joya: 




"Inmediatamente después de tales notas, y al margen de ellas, figuran algunas anotaciones del propio Chandler que constituyen un material riquísimo porque representan el más profundo pensamiento chandleriano sobre el género negro.


Mempo Giardinelli. Imagen tomada del diario Correo 

He aquí algunos extractos de esos apuntes titulados “Twelve notes on the mystery novels” que traduje para las primeras ediciones de este libro:

DOCE NOTAS ACERCA DE LA NOVELA DE MISTERIO:

1.-Debe ser una novela con credibilidad, tanto en sus situaciones como en el desenlace; con acciones, personajes y circunstancias plausibles (no se valen los finales tramposos ni las manidas historias de “círculos cerrados”. Nada de elaborar escenarios tan sofisticados como los de Agatha Christie en Asesinato en el tren a Calais).


2.-Debe ser técnicamente solvente, sólida, tanto en el método de asesinar como en el de detección. Nada de venenos fantásticos ni efectos falsos. Si el detective es un policía, debe proceder como si lo fuera y tener la mentalidad y el físico de uno de ellos. Conan Doyle y Poe fueron primitivos en este arte. Ellos hicieron cosas que hoy no pueden admitirse (también las policías eran rudimentarias en sus tiempos). Conan Doyle mostró que no sabía todo acerca de Scotland Yard y sus hombres. Christie comete la misma estupidez.


3.-Hay que ser muy honesto con el lector, algo que siempre se dice pero no siempre se hace. Los hechos importantes no solo no hay que ocultarlos; tampoco hay que distorsionarlos con falsos énfasis. Y los hechos no importantes no deben ser proyectados como si lo fueran para engañar al lector. Este debe tener todos los elementos para resolver el problema; tampoco crear tramas que exijan conocimientos especiales en los lectores.


4.-Debe ser realista, tanto en los personajes, como en escenarios y atmósferas. Debe tratarse de gente real en un mundo real.


5.-Debe haber una historia convincente y sólida, aparte de los elementos policiacos. La investigación en sí misma debe ser una aventura digna de ser leída.


6.-Para lograr esto, la historia debe contener algo de suspenso, aunque sea solo intelectual. Esto no quiere decir que deba haber amenazas y menos quiere decir que el detective deba vivir amenazado gravemente. Debe haber conflictos, físicos, éticos o emocionales y solo algunos elementos de peligro en el más amplio sentido de la palabra.




7.-Debe haber colorido, elevación y cierto brío en la narración.


8.-Debe tener la suficiente simpleza esencial como para ser explicado todo al final. Posiblemente esta sea una de las reglas más frecuentemente violadas. El desenlace ideal es aquel en el cual todo se revela y explica en un momento de la acción. Pero esto es raro, porque todas las buenas ideas son raras. La explicación debe ser no demasiado breve (excepto en los guiones). Pero debe ser interesante en sí misma; algo que los lectores estén ansiosos por saber y no una nueva larga historia con nuevos ambientes, nuevos personajes y nuevas complicaciones. No es juego limpio hacer que el lector retenga miles de trivialidades para después decirle que dos o tres eran las decisivas. Ni debe hacerse que el lector sepa de química, metalurgia o las costumbres de la Patagonia.


9.-Debe esperarse que el receptor sea un lector razonablemente inteligente. Aunque esta es una cuestión muy difícil de definir.


10.-La solución debe verse inevitable una vez revelada. Esta es una regla importante en cualquier ficción. Hay que hacer que el lector no se sienta trampeado ni loco, o en todo caso que sienta que el engaño es honorable.


11.-No hay que hacer todo a la vez. Si se trata de una obra de enigma, más o menos fría, no puede también incluirse una aventura violenta ni un apasionado romance. Por otra parte, una atmósfera de terror destruye un pensamiento lógico. El detective no puede estar amenazado y ser un héroe al mismo tiempo; ni el asesino puede ser una víctima atormentada por las circunstancias y a la vez un pesado.


12.-Debe penarse al criminal en un sentido o en otro, pero no necesariamente mediante la acción legal. Contrariamente al criterio popular, este requerimiento no tiene nada que ver con la moralidad. Simplemente, es parte de la lógica de la detección.


Aunque el título refiere a doce notas o reglas, en realidad son más pues hay una addenda del propio Chandler, con fecha de revisión el 18 de abril de 1948, en la que se incluyen otras trece ideas sobre el género.




ADDENDA A LOS APUNTES SOBRE LA NOVELA DE MISTERIO (EXTRACTOS) 

1.-La perfecta historia detectivesca no puede ser escrita. El tipo de mente que pueda desarrollar un problema perfecto no es el tipo de mente que pueda producir el trabajo artístico de la escritura.


2.-El camino más efectivo para concebir un simple misterio es hacerlo detrás de otro misterio. Pero eso es prestidigitación literaria. Esto es volver loco al lector, a lo Christie, haciéndolo resolver un problema equivocado.


3.-Se ha dicho que "a nadie le importa el cadáver". Pero esto es palabrería. Significa tirar a la basura un elemento valioso. Es como decir que la muerte de tu tía no te importa más que la muerte de un desconocido.


4.-Los diálogos petulantes y pretenciosos nunca son agudos.


5.-Un misterio seriado no puede hacer una buena novela de misterio. Las novelas por entregas basan su éxito en que el lector no puede leer el siguiente capítulo enseguida. En forma de libro, estos cortes dan el efecto de un falso suspenso e irritan al lector.


6.-Los asuntos amorosos siempre debilitan una novela de misterio, porque si se ha creado suspenso esto es antagónico y no complementario para resolver el problema. Los asuntos amorosos que interesan a este trabajo son aquellos que complican el problema porque agregan dudas al detective, pero los cuales al mismo tiempo uno como lector siente que no sobrevivirán a la historia. Un verdadero buen detective nunca se casa; él ha perdido las esperanzas y eso es parte de su encanto.


7.-El hecho de que el amor interese en las grandes revistas y en los guiones cinematográficos no hace que esto sea artístico. Las revistas no se interesan por los cuentos de misterio como un arte; no se interesan por ninguna escritura como arte.


8.-El héroe de las historias policiacas es el detective. Todo hace a su personalidad. Si su detective no tiene personalidad, usted creó uno muy pequeño. Y así tendrá muy pocas buenas historias de misterio. Naturalmente.


9.-El criminal nunca puede ser el detective. Esta es una vieja regla. Por esta razón: el detective por tradición y definición es el buscador de la verdad. Y es una amplia garantía para el lector que el detective siempre esté en su lugar.


10.-La misma imposición debe aplicarse en las historias en primera persona en que el narrador es el criminal. Personalmente, creo que las narraciones en primera persona pueden ser acusadas de deshonestidad, porque posibilitan la supresión del razonamiento del detective al tiempo que solo dan cuenta de sus palabras y actos. El detective toma decisiones que no se dan a conocer al lector: dice los hechos pero no explica lo que esos hechos producen en su mente. ¿Es esto una convención permisible o es fraude? Para mí es fraude, porque el lector debe llegar al desenlace junto con el detective.


11.-El asesino nunca debe ser un loco. El asesino no es tal si no ha cometido asesinato en el sentido legal.


12.-Hemos dicho que no hay posibilidad de perfección absoluta en las obras de misterio. Por la razón que dimos en la primera nota y por otra: la actitud del lector consigo mismo. Hay lectores de todas clases y de muchos niveles de cultura: está el adicto al enigma, que establece una competencia entre su agudeza y la del escritor, y si él adivina la solución se siente ganador; está el lector que solo se interesa en sus sensaciones de sadismo, crueldad, sangre y muerte (algo de esto hay en todos); una tercera clase es el lector “preocupado-por-los-personajes", al que no le preocupa mucho la solución; la cuarta clase es la más importante, y es el intelectual literario que lee estas novelas porque éstas son casi las únicas clases de ficción que no le quedan grandes. Estos lectores saborean el estilo, las caracterizaciones, los vaivenes de la trama y demás virtuosidades mucho más que la solución. Pero usted no puede satisfacer a todos los lectores. Yo, como lector, casi nunca trato de encontrar la solución al misterio. Simplemente, no considero importante la lucha entre el escritor y el lector. Para ser franco, creo que esa lucha es un entretenimiento para tipos de mentalidad inferior.



13.-Se ha sugerido que toda ficción depende, en cierta forma, del suspenso. Pero la técnica del suspenso es una cualidad del escritor. Responde más bien a esa curiosa dualidad psicológica en la mente del lector, que le permite preocuparse por lo que hay escondido detrás de la puerta pero a la vez sabiendo que el héroe o la heroína no morirán. ¿Qué es lo que crea este efecto? De las muchas posibles razones, yo sugiero dos: la inteligencia y las emociones funcionan en niveles distintos. La reacción emocional ante las imágenes visuales y los sonidos, o las evocaciones ante las descripciones literarias, son independientes del razonamiento. El primitivo elemento del miedo nunca está lejos de la superficie de nuestros pensamientos; cualquier cosa que lo llame puede derrotar a la razón por un rato. La otra razón es que en cualquier tipo de literatura u otras proyecciones la parte siempre es más determinante que el todo. La escena que el lector tiene ante sus ojos es la que domina sus pensamientos. Es al final que el libro, visto como un todo, será recordado y considerados sus méritos, pero durante la lectura el factor dominante es el capítulo.



Tomado de Decálogos Literarios

lunes, 18 de febrero de 2019

Cinco Mañanas Juntas: Un poemario de Milagro Haack






Crónicas del Olvido

“CINCO MAÑANAS JUNTAS”,  DE MILAGRO HAACK

**Alberto Hernández**

“La voz entrecortada, asida a la imagen, a los sonidos que la albergan, prestigian la senda de este libro de Milagro Haack. En esta ocasión, como en ´Luto de otra boca´, la autora abreva en el poema cortante, despojado pero cargado de significados”.

**A.H.**

1.-

Podría parecer un lustro dentro del poema. Son muchos y muchas las referencias, los instantes vividos mientras el texto se elaboraba. La poesía afirma y niega, se hace tiempo y espacio, orbital porque gira mientras es pronunciada. La hora de su elaboración se resume en cada mañana, en cada amanecer mientras el cuerpo se habitúa al clima y se aposenta sobre las ideas.

El poema que corta la respiración. Ese texto afilado, cuchillo, que traza una línea entre la mirada y el soplo del aliento. La poesía se queda instalada mientras su autora saborea el café frente a las primeras horas que se hacen semana o devuelven el giro de las horas a su deseo de escribir lo que ha visto.

Con “Cinco mañanas juntas” Milagro Haack (Umbra Editores y el Fondo Editorial de la Secretaría Sectorial de Cultura del Estado Aragua, Maracay 2003), su autora confirma su vocación poética, al añadirle de sus libros anteriores el tiempo para consagrar las palabras que no dejan de acosarla.

Con este volumen se topa con el ella público y casero. La poeta es la voz de su silencio. La alternativa única de saberse parte de los sonidos que muchas veces interfieren entre el bocado verbal que la asimila como mujer y el tiempo que la señala como experiencia.

2.-

Por estas páginas pasa la infancia, también la mujer ya hecha, formada, la mujer que no deja atrás la memoria, que la conserva y la usa como escenario para labrar las palabras, los versos que hacen de esas “mañanas” instante para no dejarse llevar por el ruido citadino.

Pero también la mujer/ niña.

Por algo Saint John Perse y E.S. Eliot forman parte de este conjunto de textos, que se ha hecho organismo vivo. El primero reza: “Infancia, amor mío, no hay más que ceder… ¿Y lo dije, entonces? /Yo no quiero aún esos lienzos por remover, en lo incurable, / en las verdes soledades de la mañana…¿Y lo dije entonces?/ no hay más que servir/ como una vieja cuerda”.

Eliot se aproxima con estas líneas: “¿Quién es el tercero que camina siempre a tu lado?/ Si cuento, sólo vamos tú y yo juntos/ Pero si miro hacia delante por el camino blanco/ Siempre veo al otro caminando junto a mí”.

Ese alguien, el que se ha ido para siempre, carne y sangre cercanas, el hermano que ya no está, es la savia de estos dolores de la memoria que Milagro Haack entregó a los lectores en estas hojas que hoy leemos de nuevo.

3.-

“Le ruega
a la raíz sacar el retiro
impuesto
sin ningún equipaje

Cuadro uniformado
de cinco mañanas juntas
se ignoró

en la modesta visita”.

Todas las lecturas posibles, el misterio de su contenido. El momento de ese tiempo, la partida, el extrañamiento de ese quien avalado por la ausencia convertida en mirada mientras el día comienza. Y han sido cinco los momentos, los que armonizan con el poema para hacerse poesía, esa intrusa, arribista, que toma por asalto el sorbo de café y el parpadeo de las primeras horas.

Allá lejos –tan cerca- ha quedado la infancia, el aroma del desayuno, la silueta de la montaña, la persistencia de los recuerdos. El amado que se va para siempre, “el pequeño cuerpo/ sobre la cama (…) empapado de una extraña ausencia (…) dentro del vestido de la hermana/ saliendo por la puerta/ que da al patio (…) con sobrepeso en sus zapatos/ de los nunca saboreados/ caramelos/ caminando    Dios/ hacia tu castigo   soportable”.

Es asunto de estarse en el poema, ese instante, el momento en que ese “pequeño cuerpo” se debate entre la fiebre y la mañana que se junta en relieve con el patio. ¿Cuántas miradas bastaron para construir el poema mientras esas mañanas se acumulaban en la memoria? ¿Cuántos referentes posteriores, señales verbales, corporales, espirituales para elaborar el ánima del poema?

Cada texto –invención voluble, verbal, consonante- representa un retiro al silencio. Quien escribe calla mientras pule con su alma los versos que habrán de celebrar o tributar una vida. Y en estos poemas de Milagro Haack la lectura promueve un homenaje a aquel que aún está en el imaginario familiar o personal. Alguien anda por ahí en el poema hecho poesía. Alguien que ha sido cultivado con el recuerdo se mueve entre los versos. Ese misterio que a veces es moderación o escándalo, el afecto, el amor como patrimonio humano.

El poema lo descubre sí:

“Resuelve/ ya decir mucho que llorar/ llamándote/ por todo el sonido/sordo y descalzo a los pies/ hermano/ que opuesto no alegrarse/ le gusta solo  sueño/ / ya decir lo mucho que llorar/ rincón/ ahora   deseando/ que/ la abraces”.

El largo sueño de la muerte habita en cada vida aquí señalada, porque el texto poético se asume como proximidad en el que no tiene afinidad con quien se ha ido. Cada poema es una oración, una veneración, la solidez de la brevedad de la existencia, pero sin olvidar que el olvido también forma parte del recuerdo. El olvido es memoria acumulada, escondida. En este caso, la memoria aviva el misterio del texto, a veces incomprensible, porque así ha sido el dolor, el desgarramiento: unas mañanas que se juntan para expandir el tiempo.

AsÍ:

“No pretendo/ olvido/ que te parezcas al señuelo/ impuesto a temprana edad por sortilegio/ sólo/ conoce lo engañoso de su camino/ azulando hasta el arco sonido// materno antojo// vestido de sola mudanza/ que ya descoser   anunciado líquido/ desahogo/ sabiéndote// Ave de Paso”.

Eso fue, un instante, un vuelo emergente, un rato en la vida, “ave de paso”, poema que se lee y se recuerda cada día, cinco mañanas juntas para jamás olvidar.

Esta lectura promete muchas lecturas. Este libro se abre como un abanico para permitir la abrupción de otros recuerdos: la madre, el paisaje que se cubre de interiores, la sombra, una niña que se pasea entre las palabras, ella, la misma poeta: el luto, pasos y Dios, la poesía.

4.-



Milagro Haack nació en Valencia, estado Carabobo, Venezuela, en 1954. Estudió dibujo en la Escuela de Bellas Artes “Arturo Michelena”. Así mismo, ha realizado talleres de lectura y poesía en el Departamento de Literatura de la Universidad de Carabobo.

Ha publicado los poemarios “”Temple ajeno” y “Puertas que no me pertenecen”, entre otros. Con éste obtuvo mención honorífica en la Bienal José Rafael Pocaterra (1990-1992). 








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Alberto Hernández. Fotografía de Alberto H. Cobo.


Alberto Hernández, es poeta, narrador y periodista, Fue secretario de redacción del diario El Periodiquito. Es egresado del Pedagógico de Maracay con estudios de postgrado de Literatura Latinoamericana en la Universidad Simón Bolívar. Es fundador de la revista literaria Umbra y colabora además en revistas y periódicos nacionales y extranjeros. Ha publicado un importante número de poemarios: La mofa del musgo (1980), Última instancia (1985) ; Párpado de insolación (1989),  Ojos de afuera (1989) ganadora del 1r Premio del II Concurso Literario Ipasme; Nortes ( 1991), ; Intentos y el exilio(1996), libro ganador del Premio II Bienal Nueva Esparta; Bestias de superficie (1998) premio de Poesía del Ateneo de El Tigre y diario Antorcha 1992 y traducido al idioma árabe por Abdul Zagbour en 2005; Poética del desatino (2001); En boca ajena. Antología poética 1980-2001 (México, 2001);Tierra de la que soy, Universidad de Nueva York (2002). Nortes/ Norths (Universidad de Nueva York, 2002); El poema de la ciudad (2003). Ha escrito también cuentos como Fragmentos de la misma memoria (1994); Cortoletraje (1999) y Virginidades y otros desafíos.  (Universidad de Nueva York, 2000); cuenta también con libros de ensayo literario y crónicas. Publica un blog llamado Puertas de Gallina. Parte de su obra ha sido traducida al árabe, italiano, portugués e inglés. 

domingo, 17 de febrero de 2019

El Cubo Blanco un espacio de Educación Artística en construcción en Venezuela. Tu puedes ayudar a edificar este espacio





El Laboratorio Experimental de Artes es un espacio de educación artística para niños, niñas y adolecentes con el fin de desarrollar capacidades, actitudes, hábitos y comportamientos, habilidades y destrezas creativas en función de las artes en general.



El propósito de esta difusión es conseguir donantes dispuestos a colaborar con cualquier recurso físico u económico para la construcción de este Cubo Blanco de la Fundación Los Monseñores, un lienzo abierto a las posibilidades.

Los Monseñores han tenido la "genial idea" de inhabilitar la reproducción del video en otros sitios web. Definitivamente que esta acción deja mucho que desear, pero que podemos hacer, así que  tendrán que ver directamente en youtube el video. A continuación le dejamos el enlace:

https://www.youtube.com/watch?v=HG9mNgAmxu0&feature=youtu.be





El video anterior hasta este momento 190 visualizaciones. Esperamos incrementar sus visualizaciones con esta entrada y lograr que mucha gente colabore en la consecucion de este sueño.




Estamos en construcción... Sí deseas donar o colaborar con algún recurso físico o económico...
Puedes contactarnos a través de:
fundacioncolectivodeartes@gmail.com / losmonsenores@gmail.com Nuestra cuenta Bancaria:
Banco SOFITASA FUNDACION COLECTIVO DE ARTES J-408957752 0137 0035 42 0000 0740 51

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