domingo, 26 de marzo de 2017

De cómo me enteré de la existencia de un círculo secreto de escritores fantásticos venezolanos y de sus mimetizados lectores.







Estimados Amigos

Hoy es domingo, el día del suplemento infantil en el periódico y por esta razón compartimos este festivo acercamiento al que hace el escritor Guillermo Moreno al ensayo de Richard Montenegro “La Extraordinaria historia de la literatura fantástica en Venezuela” publicado en la revista Tiempos Oscuros Número 8. Revista elaborada por la dupla dorada Ricardo Acevedo Esplugas Carmen Rosa Signes Urrea

Deseamos disfruten de la entrada y que descarguen la Revista Tiempos Oscuros número 8 dedicada a la literatura fantástica venezolana.


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Guillermo Moreno



Nunca fui —y creo que en estos momentos no lo soy y no lo seré— buen jugador de pelotica de gomas, futbol, básquetbol y cualquier otra actividad que uno de joven realizará al aire libre. Dada esa característica, yo tendía a pasar mí tiempo, cuando no era rechazado a la hora de conformar los equipos para jugar pelotica de goma, viendo TV o leyendo. Esta última actividad se me dio siempre muy bien — a pesar de que aprendí a leer cuando la mayoría de las personas normales, grises y comunes aprenden a leer—  pues mi madre es educadora, por lo tanto, nuestra biblioteca era extensa, aunque escasa en lo referente a textos literarios.

Ricardo Acevedo Esplugas Carmen Rosa Signes Urrea. Directores de la la revista Tiempos Oscuros

Me encontré en su momento, siendo un niño que estaba en tercero o cuarto grado de educación básica, leyendo las enciclopedias de de 5to y 6to grado. Gracias a ello me enamore de las ciencias sociales, la historia y la literatura.



En búsqueda del último amor me embarqué a las profundidades de la biblioteca de mis padres, donde encontré un volumen de las Mil y una noches, que solía leer a escondidas, porque tenía imágenes subidas de tono… ¡Oh! ¡Sett Zobeida!, y la Docta Simpatía. Y otras que me espantaban, la imagen del gigante de negro que empalaba y devoraba a los hombres de Simbad, el marino, no era muy agradable a la vista. Otro libro que devoré con ahincó fue la Biblia. El antiguo testamento estaba lleno de imágenes interesantes. El Éxodo, Los Jueces luchando contra los cananitas, moabitas y amorritas. Sansón y Dalila, David y Goliat. El pobre Job, Jeremías, Ezequiel e Isaías… y si hablamos del nuevo testamento el Libro del Apocalipsis con sus imágenes tan perturbadores, inquietantes como atrayentes.  Como sea, más que un texto doctrinario, el Santo Libro fue para mí un catalizador para mi imaginación.



Y así, las cosas fueron sucediendo hasta que llegando a mi adolescencia descubrí cuatro cosas que cambiarían mis percepciones:

 1) La Odisea y la Ilíada. 

2) La existencia de la biblioteca Don Luis y Misia Virginia en Guatire

3) Que con una tarjeta podías sacar libros de la biblioteca por un mes 

4) una amiga me enseñó una novela titulada El Cantico de los Saurios de Jeff Grubb y Kate Novak

Luego me prestaría una titulada El Legado, de R.A Salvatore. Ese número de préstamos aumentaría, hasta que decidió no facilitarme más textos porque yo corría el riesgo de perder varias materias.



Esta última situación me obligó a dos cosas: 1) conseguir mis propios textos y 2) ponerme a escribir. Y sí, claro, aprobar las materias… ¡Que las 3 Marías ( en Venezuela son Físca, Química y Matemática) y Dibujo Técnico fueron mi tormento, curiosamente una María también me atormenta, pero de buena gana!



 La mayoría de mis escritos pertenecían al género que hoy se denomina Fantasía Medieval, y que yo conocía como Fantasía Épica. También escribí algunos de Espada y Brujería, e intente con el terror. Recuerdo un cuento, tétrico, donde un alumno mata a un profesor y luego se suicida; y otro donde trataba de emular a Oscar Wilde.  

Oscar Wilde

En fin, que esto se está haciendo largo, lo cierto es que escribí mucho, y cuando en casa compramos el primer ordenador escribí más. Practique tanto que, me jactó al menos entre mis familiares, de ser el que más rápido mecanografía. Esta nueva fase seria alentada por el descubrimiento del internet. Encontré allí las listas de correo yahooNeraka y Qualinost sería mi casa y una suerte de escuelita—, páginas y foros donde había concursos de escrituras —El Orbe de los Dragones y Los Premios Encrucijada—, otros sitios donde te leían y te comentaban. Otros lectores que discutían las novelas que habían leído. Durante mucho tiempo estuve informado, e hice muy buenos amigos…. Todo suena bien, salvo por una cosa: Todos esos amigos eran de otros Estados. La mayoría españoles, mexicanos y argentino ¿Y los venezolanos? Pues brillaban por su ausencia. Para mí la literatura fantástica y de ciencia ficción nacional no existía. Tenía la impresión, errada sin duda, que toda expresión artística venezolana o era comercial o iba por los derroteros de la crítica social. Hasta ahora, la TV no me había demostrado lo contrario.

Conocería, a escritores venezolanos entrados el siglo XXI —aunque no descartó que conociera a paisanos en los otros foros, pero como uno no anda preguntando nacionalidades, siempre me ha parecido feo— creo que el contacto más memorable  fue con Vladimir Vásquez y su blog.

Vladimir Vásquez

Si han llegado hasta aquí, se preguntaran sobre ¿El por qué de tan pretencioso preámbulo? La respuesta es sencilla, pues todas estas suposiciones que estoy planteando aquí se vinieron abajo, de forma paulatina. Resulta ser que sí hay un círculo movido de escritores y lectores de fantasía venezolanos. Gente que ha aportado mucho al género aquí y fuera de nuestra tierra, que son poco conocidos por eso de que “uno no es profeta en su tierra”. Y, porque sin duda, soy una suerte de ermitaño… pero lo que tambaleó con mayor fuerza mis percepciones y prejuicios fue el ensayo titulado “La Extraordinaria historia de la literatura fantástica en Venezuela” del autor  Richard Montenegro. Este texto fue publicado en la revista Tiempos Oscuros Nº 8 dedicado al panorama literario venezolano, al menos este número.



En este ensayo, el Señor Montenegro se embarca en una tarea interesante: hacer un recorrido cronológico de la evolución de la literatura fantástica, de ciencia ficción y ciencia fantástica en Venezuela. Para esta tarea titánica partirá desde varias categoría, entre ellas: el tiempo, donde tratara de determinar ¿Cuál fue la obra más vieja de ciencia ficción o fantasía escrita por un venezolano? Pero también ¿Cuál es la más vieja ambientada en Venezuela? La otra variable será el escenario ¿Qué obras, sin importar el autor, está ambientada en Venezuela? Y el autor ¿Cuáles obras, sin importar donde y cuando estén ambientadas, fueron escritas por venezolanos? Déjenme decirle, que el ensayo barrió el piso con mis preconcepciones.



Resulta que Venezuela tiene una tradición de literatura fantástica y de ciencia ficción muy vieja y rica. Que muchos autores han aprovechado, y aprovechan, a Venezuela como escenario; en este punto se puede observar una transición un poco desagradable, pues pasamos de ser un mundo desconocido —gracias a las selvas densas que tenemos— a un sitio donde cualquier pillo, o inculpado, puede escapar para esconderse. El autor señala series de anime como Black Lagoon, y a mí me viene a la mente la segunda temporada de True Detective.  


También me percaté que existe una generación que en su momento se esforzó por mantener viva la antorcha y el amor por la ciencia ficción, y que esta gente venía del mejor sitio del universo: La Academia (Estoy haciendo alusión tanto a la USB como a la UCV, esta ultima mi Alma Mater) en fin, que esa idea que quien les escribe tenia, donde esto era un erial literario era puro error.



Gracias al trabajo del señor Richard, y a esta revista, he descubierto una historia interesante, y un legado —muy faramallero yo— que perfectamente puedo reclamar y del cual puedo sentirme participe.




A su vez, debo decir que este es un texto interesante que vale la pena leer. Es ameno, educativo y envolvente. Aclaró muchas de mis inquietudes, a la par que generó otras tales como  ¿Qué le espera a la literatura fantástica y de ciencia ficción en Venezuela? ¿Cómo ha afectado el contexto histórico y político a la literatura de fantasía y ciencia ficción? Al margen de eso ¿Cuáles subcorrientes de la fantasía y ciencia ficción son más atractivas para el escritor y lector venezolano? ¿Tenemos futuro aquellos que nos gustan la Espada y Brujería, y la fantasía medieval? ¿Cómo será un elfo, enano, mediano y orco caraqueño? Uyyy ya se me fundió el coco.



Por último, no me queda más que recomendar este ensayo, si quieres conocer el “Estado del Arte” en Venezuela, al margen de tu nacionalidad y origen,  la rica historia — ¡Vaya que es rica!— de la literatura no convencional en este país de las maravillas; el ensayo de Richard Montenegro no tiene perdida. Es, como diría un profesor que tuve en pregrado: ¡puro lomito, y sin el grasero!

¿Todo fue bueno? Lo único malo que le encontré al ensayo fue la maquetación. Vamos, leer un texto en doble columna resultó molesto y muy lento. Especialmente para quien, como yo, lo hizo en un dispositivo electrónico. De paso, este texto es ambrosia literaria que me ha llenado de esperanza, ojala nuestra literatura en este género siga creciendo… y quiera la Diosa Fortuna —Señora de nosotros los politólogos— que algún día el panorama editorial cambie, y se pueda ver en cualquier tienda textos de diversos géneros escritos por venezolanos, pero en especial fantasía y ciencia ficción— Sin importar las pretensiones o si es puro y sucio escapismo— y menos autoayuda, menos bestseller de autores extranjeros y otros textos de señoras que sin bien estar de muy buen ver, son colirio para los ojos, me parece una pérdida de papel —y es una opinión personal de la cual este blog no se hace responsable— los textos “escritos por ellas”.


En conclusión: La Extraordinaria historia de la literatura fantástica en Venezuela, es una lectura obligatoria, que no tiene desperdicio y que vale la pena degustar. 




Guillermo J. Moreno R.

Especialista en Derecho y Política Internacional de la UCV.  Amante de la literatura, especialmente la fantástica. Aficionado a maltratar teclados y disparar relatos. Bloguero a medio tiempo y reseñador pretencioso de oficio. Autor del blog Antesala al Portal Oscuro. He trabajado con páginas de fanfiction como Action Tales y Blogs como La Cueva del Lobo,  y LosForjadores, también participe  en las Antología Action Tales, Western Tales  de la Editorial española Dlorean.   Participó en el primer concurso  Venezolano de Literatura Fantástica y Ciencia Ficción: Solsticios del 2014, en la categoría Fantasía, donde obtuvo mención honorifica con el relato La Soldada. 


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Richard MontenegroPerteneció a la redacción de las revistas Nostromo y Ojos de perro azul; también fue parte de la plantilla de la revista universitaria de cultura Zona Tórrida de la Universidad de Carabobo. Es colaborador del blog del Grupo Li Po: http://grupolipo.blogspot.com/. Es autor del libro 13 fábulas y otros relatos, publicado por la editorial El Perro y la Rana en 2007 y 2008; es coautor de Antología terrorista del Grupo Li Po publicada por la misma editorial en 2008 , en 2014 del ebook Mundos: Dos años de Ficción Científica y en 2015 del ebook Tres años caminando juntos ambos libros editados por el Portal Ficción Científica. Sus crónicas y relatos han aparecido en publicaciones periódicas venezolanas tales como: el semanario Tiempo Universitario de la Universidad de Carabobo, la revista Letra Inversa del diario Notitarde, El Venezolano, Diario de Guayana y en el diario Ultimas Noticias Gran Valencia; en las revistas electrónicas hispanas Alfa Eridiani, Valinor y Gibralfaro, Revista de Creación Literaria y de Humanidades de la Universidad de Málaga y en portales o páginas web como la española Ficción Científica, la venezolana-argentina Escribarte y la colombiana Cosmocápsula.


sábado, 25 de marzo de 2017

Valencia cumpleañera


Antiguo escudo de valencia, el que fue y el que será

Estimados Amigos

Hoy nuestra ciudad Nueva Valencia del Rey cumple 462 años y tenemos el gusto de compartir este texto de nuestro amigo Freddy Ordaz para celebrar una vuelta más al Sol de nuestro burgo.

Esperamos disfruten de la entrada.

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 Freddy Ordaz

Valencia estuvo de plácemes, bajo un cielo despojado y soleado con una rigurosa temperatura, mientras algunas casonas con sus arcillosas y grisáceas tejas lucían medias peinadas por la brisa ascendente de un ardiente verano, para prepararle a la cumpleañera ciudad el arribo de sus 462 años. Se recuerdan sus angostas calles que completaban la cuadricula del casco histórico donde se esparcía la  alegría. También el bullicio y, en alguna esquina el  silbato del tranvía. Estampas que han quedado guardadas en  algunas memorias o bien en la magia de Niepce; un manto que recoge imágenes que aún dicen algo. 


 Una vista de Valencia por Bellerman en 1844

En mí espigada adolescencia, recuerdo aquellas veces cuando descendía desde La Pastora y caminaba sobre hojas  resecas de su otoño que rebozaba las aceras, hasta llegarme  a la Plaza , siempre quieta, siempre adormecida, llena de historias de vida vibrante, sus árboles danzaban al compás  de la música que hacia flotar la retreta dominguera. Hoy  oigo el tiempo acumulando mis sueños. Valencia creciste  entre camorucos y guafas habitadas por serpientes a la vera  del río, por eso te convertiste en la novia del sol y, tu  lago te obsequio un espejo de abril. 

Plaza El Indio. Estatua del escultor Alejando Colina que homenajea al Indio Guacamaya

Te vieron crecer, crecer los indios Tacariguas, al  ritmo de tambor y guarura, comandados por el aguerrido y  defensor de la comarca: Guacamayo. Ahora estas construidas  sobre los cuatro vientos. La gente llego más tarde,  aparecieron sin saber de dónde, peleando por un pedazo de  sol, luego las fabricas que enmohecía  la atmósfera y,  por ultimo los automóviles para inaugurar el caos y los  enredos, convirtiéndola en una colonia de mercaderes, que lentamente se fue rompiendo radicalmente el entorno de su vieja arquitectura, muchas de ellas con antecedentes de  lejana presencia: La Casa   Consistorial (Concejo  Municipal), Casa Danesa, Teatro Rivolí etc. Frente a esta  circunstancia impropia de algunos gobernantes disecados por  el tiempo, se alinearon con la indolencia de algunos  caprichosos propietarios para golpear los rostros  coloniales, donde se jugo con todo, por los desmanes  perpetrados. 

Concejo municipal. Antigua Casa consistorial durante la colonia. edificio demolido bajo la administración municipal de Juan Seijas
 
Desde allí se viene borrando las huellas del antepasado  de Valencia, ciudad históricamente culta y solera, entre la  fatiga del humo y el polvo, para darle paso al cemento y a  la cabilla que poco a poco fue tapiando su policromía,  quedando otras vetustas moradas de la periferia como  testigos mudos, arropadas en un mundo sin lamento, sin  llanto, arrinconadas para pasar inadvertidas. Desde una  ventana de un viejo edificio oteo la ciudad cubierta de un  sol plomizo que la blanquea en marzo, como en abril o, como  un anticipado mes navideño ¿Que es lo que ha ocurrido?  Ahora veo el pasado entumecido por una niebla, así como de  llanto. Pero tú sigues ahí, siempre  soleada. Gloriosa, con tu canto libertario. 

Hotel Carabobo en 1952

Atravesé la ciudad, en un preciso momento cuando el viejo reloj de la Catedral , anunciaba el ocaso de la tarde. Al  cruzar una calle de otro tiempo, se escondía entre las  malezas otra maquina -léase Caterpillar- mientras observo  los restos de un muro qué apenas sostiene aleros heridos de 
 los cuales cuelgan unos desmayados y azulados arabescos. La orden parece, derrumbar. Mis pasos por lo tanto se agigantan por un nuevo fantasma que ronda a la agredida ciudad: La violencia. Al regreso a casa un rosario de tristezas me  invadió ese domingo, dibujando leves y amargas realidades.


Una vista del centro de valencia en 1977

Giró en mí el misterio del ayer y el de hoy. Sólo quedan añoranzas arrastrando culpas, no hay que hacer nada salvo,  recordar lo irrecordable. 

Una vista de la avenida Bolívar norte en los años 90
Sin embargo Valencia esta ahí multiplicando historias, buscando respuestas entre el fluir y otear horizontes, con  su espada libertaria mostrando su antigua batalla por un  mismo destino. Al concluir su festivo día, la novia del sol  con vestidura  color naranja, marcho con sus músicos,  poetas, pintores y sus hijos que nacieron de ella,  zigzagueando calle arriba, calle abajo entre una   atmósfera  invadida por anuncios  publicitarios  y  neones; fue dejando atrás unos jóvenes  malabaristas con vestimentas parecidas a alguna bandera,  bajo el semáforo en rojo, salpicados de gases, en un
asfalto que atrapa luces nocturnas, sellando días soleados, entre un cantar y  un florecer. 


Avenida Bolívar norte en los años 2000

 


freddyordaz@yahoo.com



Freddy Ordáz


Freddy Ordáz

Artista plástico y amante de la ciudad de Valencia. colaborador del blog del grupo Li Po.


viernes, 24 de marzo de 2017

Invitación a Diálogos Coreográficos para celebrar a Valencia en sus 462 años





El grupo Li Po tiene el gusto de invitar a todos sus lectores valencianos a celebrar mañana 25 de marzo de 2017 el día de Valencia con los Diálogos Coreográficos en el Museo de Arte Valencia (antiguo Ateneo) ubicado en la intersección de la avenida Bolívar norte con la calle Salóm.

Diálogos coreográficos es una espacio para hacer propuestas para plantear ideas, para conversar sobre lo que se presenta, un espacio para la critica, la sugerencia, la sonrisa todo enlazado con la magia que genera el movimiento.

Los asistentes podrán disfrutar de los trabajos de  las siguientes agrupaciones:

  • Danza Uno. Con Gustavo Gámez del Distrito Capital.


  • Compañía Valencia Danza. Esta agrupación presentará la pieza !YO SOY COCUICITEÑO SEÑOR! un trabajo dedicado a Valencia elaborado por la coreógrafa Milagros Bordones  y ejecutado por los bailarines  MARIANA  GARCIA, CRIS MENDOZA. CARLOS JESUS GARCIA Y JORGE RODRIGUEZ.


En esta presentación podrán degustar textos tomados del libro Azules y de brumas del finado médico, escritor y Cronista de Valencia Guillermo Mujica Sevilla que serán acompañados de Valses Venezolanos y temas de Eleazar Agudo y Angel Rada. será un entretejido de cuenta cuentos, poesía música y danza contemporánea.

La actividad se realizará en la plazoleta que se encuentra a la entrada de la edificación y es totalmente gratuita.

Los esperamos.




miércoles, 22 de marzo de 2017

Bernie Wrightson, “Maestro de lo Macabro”.



                                    


Estimados Amigos

Hoy compartimos la despedida que le hace nuestro amigo Joan Antoni Fernández a un grande la historieta: Bernie Wrightson uno de los padres de La cosa del pantano.

Entren y recorran la obra de este inolvidable creador.

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Nos ha dejado Bernie Wrightson, ilustrador y dibujante de grandes cómics de terror, famoso co-creador junto al escritor Len Wein del personaje de “Swamp Thing” (La Cosa del Pantano). Justo es que, tras su marcha, rindamos un sentido homenaje a su talento excepcional, a ese estilo único en el sombreado que le otorgó la fama en el exigente mundo del arte gráfico.





   Bernie Wrightson nació el 27 de octubre de 1948 en Dundalk, un suburbio de Baltimore. La misma ciudad donde muchos años antes naciera el escritor gótico EdgarAllan Poe. Todo un guiño del Destino, sin duda. Ávido lector de cómics, con sólo 15 años de edad, un joven Bernie descubría el trabajo de otro genial artista de la ilustración: Frank Frazetta. Este personaje sería muy importante en el rumbo de su vida, y no sólo como maestro. Otras influencias evidentes en el estilo del principiante Wrightson fueron grandes ilustradores como Graham Ingels, Roy Krenkel, Al Williamson y Al Dorne entre otros.



   Aunque algunos creen que Franklin Booth (1874-1948) fue también decisivo en la formación de Wrightson, sin negar su influencia en el mismo, no lo cuento entre los más importantes. 

Franklin Booth, Ilustración para McClure's Magazine en 1914

Recordemos que la técnica inusual a pluma y tinta del portentoso ilustrador que fue Booth se generó fruto de un malentendido. Este artista, para aprender de joven, copiaba las imágenes de libros y revistas. Al hacer copias muy detalladas de lo que, sin él saberlo, eran grabados en madera, desarrolló una técnica de miles de líneas que en su variación creaban esa extraordinaria sensación de cambios de densidad y sombras. Algo muy hermoso, pero que a diferencia de los dibujos de  Wrightson, resulta más frío y distante.



   Por el contrario, mayor influencia se percibe en las ilustraciones de otro de los grandes, el injustamente olvidado y víctima del Comics Code Graham Ingels (1915-1991). Los dibujos de sus cadáveres en descomposición, siempre tan fascinantes, resultan de forma paradójica mucho más vitales e inspiradores para el estilo humanista que  Wrightson forjó durante su vida.



   Pero sería Frank Frazetta, a quien conoció de joven en una convención, la persona que le diera el espaldarazo definitivo. En Nueva York fue él quien le presentó a los editores de DC Comics, en especial Dick Giordano, facilitándole en 1969 su primer trabajo para ellos. 


La primera historia como profesional, publicada en la colección “House of Mistery”, ya tenía un título definitorio: “El hombre que se mató a sí mismo”. Luego llegaría el héroe de espada y brujería “Nightmaster”, en colaboración con el escritor Denny O’Neil. Aunque la cosa no acabó de cuajar y otros artistas ocuparon su lugar para seguir con el personaje.



   También para Marvel realizó algunas series, como “Chamber of Darkness” de Stan Lee y “Tower od Shadows”, igual que alguna historia de “King Kull”. No obstante, parece que su estilo no acababa de ser del gusto de Stan Lee, por lo que sus colaboraciones fueron espaciándose.




    Fue en 1971 cuando los caminos de Wrightson y Len Wein se juntaron para crear “Casa de Secretos”, la primera aparición de su personaje más conocido, “The Swamp Thing”. Esta historia de ambiente victoriano fue el preludio del lanzamiento, en 1972, y ya en un entorno contemporáneo, de ese humanoide vegetal que tanta fama les proporcionara a ambos. Incluso ya en 1982 el director de cine Wes Craven realizó una primera película bastante exitosa.


   Pero Wrightson seguía creando; en 1972, junto al escritor Marv Wolfman, dio forma al personaje de “Destino”, el cual aparecería en el primer número de “Weird Mystery Tales”. Un personaje que algo más tarde aprovecharía Neil Gaiman en su icónica serie “The Sandman”.


   Los setenta fueron años convulsos. Wrightson se incorporó a Warren Publishing y  publicó en revistas de terror emblemáticas como “Eerie” y “Creepy”. Allí fue probando nuevas técnicas y adaptando divertidas historias de clásicos del terror, como “El Gato Negro” de Edgar Allan Poe, o “Aire frío” de H. P. Lovecraft. Junto a otros ilustradores (Jeff Jones, Michael Kaluta, Barry Windsor-Smith) abrió un lugar en Manhattan llamado “The Studio”. Allí se realizaban obras alejadas del cómic: carteles, grabados, calendarios. El propio Wrightson creó un calendario y un libro para colorear, titulado “Monstruosas criaturas”. Y claro, se publicó una recopilación de cómics suyos bajo el nombre genérico de “Berni Wrightson: Master of the Macabre”.


   A principios de los ochenta, entre 1980 y 1983, se abrió a un público más “entendido” y publicó para la revista Heavy Metal, la réplica americana de la francesa Métal Hurlant. En sus páginas creó un nuevo personaje, el “Captain Sternn”, una especie de antihéroe espacial, bastante amoral. Y luego, junto a Bruce Jones, publicó la novela gráfica “Freak Show”.


    
Pero sin duda el trabajo que más fama le dio fueron las cincuenta láminas a pluma y tinta para ilustrar la reedición de la  novela “Frankestein” (Dodd, Mead & Company, 1983).  Semejante obra de arte logró que compararan su estilo al del mismísimo Gustave Doré (1832-1883) en “La Divina Comedia” “El Quijote”. También adaptó al cómic la película “Creepshow”, de Stephen King. Como consecuencia de ello, realizó varias colaboraciones con el escritor, como por ejemplo las ilustraciones para el libro “La Torre Oscura V: Lobos del Calla”.


   Tampoco puede olvidarse sus colaboraciones con otro grande, el escritor Jim Starlin. Su primera creación fue “Heroes for Hope” para Marvel en 1985, una historia que usaba a los mutantes como excusa para concienciar a los lectores sobre la hambruna que azotaba África. De forma parecida, hicieron para DC Comics “Heroes Against Hunger”, con Superman y Batman de protagonistas. Seguirían otros trabajos como “Spider-Man: Hooky” y “Hulk y la Cosa: El gran cambio”. Pero sus mejores obras, también con Jim Starlin, fueron las mini-series “The Weird” y “Batman: The Cult”, ambas para DC, y “Punisher POV” para Marvel.



   Poco a poco, las obras de Bernie Wrightson fueron espaciándose. Todavía salieron algunos trabajos interesantes, como “Tarzán: Le Monstre” (Dark Horse 1998), o su divertida parodia de La Cosa del Pantano para Los Simpson en “Bart Simpson Treehouse of Horror 11”. Allí daba a luz a una “Cosa del Calamar” como hilarante remedo de su más famosa creación.




   Mención aparte merecen sus aportaciones como diseñador en películas importantes, de las que podemos destacar títulos muy emblemáticos: “Ghostbusters”, “The Faculty”, “Galaxy Quest”, “George A. Romero’s Land of the Dead”, “Serenity” o “The Mist” de Stephen King y dirigida por Frank Darabont... Toda una lista impresionante, desde luego.Y no podemos olvidar sus fantásticas portadas de discos, en especial las que hiciera para la banda de rock Meat Loaf.



   Por desgracia, el tumor cerebral que desde 2014 fue mermando sus capacidades, acabó siendo fatal. Nos queda la ingente obra que supo crear, esos trazos retorcidos con una extraña luminosidad que surge desde unas sombras genialmente dotadas de movimiento. Como claro exponente de ello, por un lado tenemos esa Cosa del Pantano dotada de un verde sombrío, palpitante incluso en la oscuridad. Y cómo no, un extraordinario Frankestein, por completo alejado de los cánones del Boris Karloff cinematográfico. Un ser convertido bajo los trazos de su pluma en una figura atormentada, terrible y bella en su propia fealdad.



   Tamaña proeza sólo puede ser lograda por los más grandes. Y sin duda Bernie Wrightson lo era, por ello ostenta sin discusión el título de Maestro de lo Macabro.

   Descansa en paz. Maestro.


                                                                                                           Joan Antoni Fernández



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Joan Antoni Fernández nació en Barcelona el año 1957, actualmente vive retirado en Argentona. Escritor desde su más tierna infancia ha ido pasando desde ensuciar paredes hasta pergeñar novelas en una progresión ascendente que parece no tener fin. Enfant terrible de la Ci-Fi hispana, ha sido ganador de premios fallidos como el ASCII o el Terra Ignota, que fenecieron sin que el pobre hombre viera un céntimo. Inasequible al desaliento, ha quedado finalista de premios como UPC, Ignotus, Alberto Magno, Espiral, El Melocotón Mecánico y Manuel de Pedrolo, premio éste que finalmente ganó en su edición del 2005. Ha publicado relatos, artículos y reseñas en Ciberpaís, Nexus, A Quien Corresponda, La Plaga, Maelström, Valis, Dark Star, Pulp Magazine, Nitecuento y Gigamesh, así como en las webs Ficción Científica, NGC 3660 y BEM On Line, donde además mantenía junto a Toni Segarra la sección Scrath! dedicada al mundo de los cómics. Que la mayoría de estas publicaciones haya ido cerrando es una simple coincidencia... según su abogado. También es colaborador habitual en todo tipo de libros de antologías, aunque sean de Star Trek ("Últimas Fronteras II"), habiendo participado en más de una docena de ellas (Espiral, Albemuth, Libro Andrómeda, etc.). Hasta la fecha ha publicado siete libros: "Reflejo en el agua", "Policía Sideral", "Vacío Imperfecto", “Esencia divina”, “La mirada del abismo”, “Democracia cibernética” y “A vuestras mentes dispersas”. Además, amenaza con nuevas publicaciones. Su madre piensa que escribe bien, su familia y amigos piensan que sólo escribe y él ni siquiera piensa.