martes, 13 de noviembre de 2012

No puedes obtener respuestas finales sobre el universo desde dentro, hay que salir fuera y echarle un vistazo :

Una entrevista a Robert Heinlein por J. Neil Schulman





Entrevista a Robert Heinlein por J. Neil Schulman


Traducción de J.M. de la Torre para Pórtico Luna

 


30 de Junio de 1973.



SCHULMAN: De acuerdo. ¿Por qué no empezamos con la pregunta número uno? 

HEINLEIN: Pregunta número uno: “Cree usted que el viaje en el tiempo es posible o es meramente un ardid de la ficción?”
No hay base para creer o no creer en esta cuestión, Neil. No tenemos ningún dato desde el que trabajar. No hay hasta el presente ninguna teoría del tiempo satisfactoria. No tenemos la más ligera idea de como podrías clavar tus dientes en el tejido del tiempo (sea lo que sea). El viaje en el tiempo, tal como ahora, viene bajo el epígrafe de fantasía, en tanto que se requiere una para postular algo sobre lo cual no sabemos nada. Yo no considero el viaje en el tiempo ni como posible ni como imposible. No tengo opinión sobre su posibilidad o imposibilidad porque no tenemos datos sobre los cuales hacer un juicio. Pero resulta un excelente recurso para contar historias, particularmente historias que especulan sobre la condición de la humanidad y su futuro, y así sucesivamente y en adelante; ha sido usado casi enteramente para ese propósito, incluyendo Un yanqui de Connecticut en la corte del Rey Arturo que es en buena medida un panfleto político y social expresado en forma de historia, por ir a una historia de viajes en el tiempo del siglo pasado y una que ni siquiera usa una máquina del tiempo, sólo lo postula. Y lo mismo es cierto, por supuesto, de La Máquina del Tiempo de H. G. Wells y su Cuando el durmiente despierta. En ambos casos estaba usando un recurso de viaje en el tiempo para permitirse especular sobre la condición humana.



SCHULMAN: Si se las apañase para encontrar una máquina del tiempo, ¿volvería atrás e intentaría estrangularse a sí mismo cuando era niño para ver si el universo se colapsaba alrededor suyo?

HEINLEIN: No. No lo intentaría. (risas) En primer lugar, no estoy en absoluto  descontento de haber vivido la vida que he vivido. En segundo lugar, si estrangulaba al niño y el universo se colapsase a mi alrededor a consecuencia de ello - el punto de vista del solipsista - entonces habría probado mi tesis fallando probar mi tesis. Quiero decir que si acabas con un cero - sin observador, ¿me sigues? - No sabrías si funcionó o no. Si  te vas a  empeñar en la noción de que el universo cesa de existir si tú mueres, entonces no estás capacitado como un observador externo para ver que pasa. El solipsismo tiene sus propias paradojas lógicas.

SCHULMAN:  Okey. Mejor procedamos con la pregunta número dos, entonces.

HEINLEIN: “Quisiera saber más sobre tu teoría de que ‘no importa cuan individualista te sientas, realmente eres sólo una parte de un organismo en evolución.’”

SCHULMAN: ¿Te cité correctamente sobre esto?



HEINLEIN: Has puesto un pequeño énfasis aquí: “ realmente sólo una parte de.” Lo que yo creo que dije - el libro está en la otra punta de la habitación y no voy a sacarlo - fue que “eres  parte de un organismo en evolución” no “realmente sólo una parte de.” Diferencias en el énfasis, ¿me sigues?

SCHULMAN: Sí.

HEINLEIN:  Igual que tú eres J. Neil Schulman y eres también parte de la población de un área conocida como New York City. Pero no es un caso de J. Neil Schulman siendo “realmente sólo una parte” de New York City. Eres J. Neil Schulman y resultas ser también uno de ese grupo de población llamado por ese nombre. Ahora, hay una cuestión de énfasis aquí. Tú dices, “¿puedes probarlo?” Bueno, no puedo probar que eres “realmente sólo una parte de” pero observo que eres sólo una parte de. Ningún énfasis en ello, simplemente lo observamos. Tienes padres. Tienes al menos la posibilidad de procrear. Asumo que estás al tanto más o menos de la teoría de la evolución.

SCHULMAN: Hasta cierto punto.

HEINLEIN: .... Sí. Simplemente observamos que somos parte de este proceso que continua.

SCHULMAN: Ahora, creo que lo que estaba preguntando aquí era la pregunta más filosófica... en otras palabras, puedo ver que tengo padres y vengo de la cadena evolutiva.

HEINLEIN: Sí.

SCHULMAN: Pero la frase “organismo en evolución” parece sugerir que tienes un ser con control central o algo... o al menos algún plan central.



HEINLEIN: No quiere... Yo no quiero decir eso. Los evolucionistas difieren en sus nociones como si hay o no algún plan central o si la cuestión entera es automática, o lo que pueda ser. Todo lo que quise decir de verdad es que aunque nos sentimos como si fuéramos individuos juiciosos, si lo consideras en términos de cuatro dimensiones con el tiempo como la cuarta dimensión, eres parte de una rama... una porción ramificada con una conexión física real que se retrotrae al pasado y una conexión física que se extiende al futuro hasta un tiempo en el que se corta de un tajo.

Si no tienes hijos entonces se corta en ese punto. Yo mismo no tengo hijos, no obstante no estoy muerto todavía, tampoco. Pienso, sin embargo, que estás más interesado en una parte de más adelante: “si es así pero retenemos el libre albedrío, ¿por qué deberíamos poner el bienestar de todo el organismo por encima del nuestro?” La cuestión sobre si pones o no el bienestar de tu especie - tu raza - por encima del tuyo propio es una oportunidad para que te afirmes a ti mismo y yo me afirme a mí mismo.

SCHULMAN: ¿Sobre que premisa?

HEINLEIN: [Citando la pregunta] “Si dices que hay algo que no puedes justificar sobre una base puramente racional, entonces ¿qué otra base hay para justificarlo?” Eso es a lo que estás llegando, estás tratando de hacerlo cosa de elegir entre racional o irracional.

SCHULMAN: Bueno... racional y no racional si acaso.

HEINLEIN: Muy bien. [pausa larga] Uh, estoy intentando enunciar esto claramente. Y dices que esta última pregunta conduce a la siguiente: “¿Hay alguna justificación para aceptar algo basado en la fe? ¿Cómo puedes probar esto dado que haciéndolo estás rechazando la razón como arbitro final?” Bien, hay un montón de implicaciones en tu pregunta, un montón de presunciones ocultas.



SCHULMAN:  Supongo que sí.

HEINLEIN:  Sí, en realidad. Todo el rato, a través de esto, puedo ver que te consideras a ti mismo como un racionalista y consideras a la razón como el arbitro final sobre cualquier cosa.

SCHULMAN: Bueno, estoy básicamente empezando con la epistemología Objetivista de Ayn Rand.

HEINLEIN: Bueno, no voy a hacer comentarios sobre la epistemología de la señorita Rand, tengo nociones de mi propia cosecha. ¿Has leído algo de Alfred Korzybski?

SCHULMAN: No, sólo estoy familiarizado con su trabajo a través del suyo; lo ha mencionado usted unas cuantas veces.

HEINLEIN:  Sólo a través de mi propio trabajo. ¿No has leído Ciencia y Cordura, por ejemplo?

SCHULMAN: No, no lo he leído.

HEINLEIN: ¿Y no estas familiarizado con su acercamiento a la epistemología?

SCHULMAN: Sólo lo que usted ha mencionado.

HEINLEIN: Uh, huh. [Interrupción] Uh, he estado hablando con la señora Heinlein; ahora déjame ver.
Déjame darle la vuelta un poco a estas preguntas. Si has leído Forastero en tierra extraña, probablemente has recogido lo que pienso sobre la fe. No consideró la fe como una base sobre la que creer o dejar de creer en nada. Por otro lado, Neil, hay muchas cosas - prácticamente todas las cuestiones importantes de la filosofía - que no están sujetas a respuestas finales puramente mediante la razón. En mi opinión, no están sujetas a respuestas finales simplemente mediante la razón. Esto ha sido tratado en una extensión considerable por los filósofos en el pasado, e incluso hay un termino - un termino técnico - para ello llamado “noumenos” por oposición a “fenómenos”. Los fenómenos son cosas que puedes captar a través de tus sentidos físicos o  a través de mediciones hechas con tus sentidos físicos a través de instrumentos y todo eso; en otras palabras, los fenómenos son cosas que podemos conocer sobre el universo físico. Noumenos se traduce como las cosas inconocibles. Las cosas que no podemos conocer: ¿Cuál es el propósito del universo? ¿Por qué estás aquí en esta Tierra? ¿Qué debería hacer un hombre con su vida? Todos esos amplios y abiertos, generalizados, ilimitados “por qués”. Son todos noumenos, y consecuentemente no están sujetos - consecuentemente por definición - estas cosas no están sujetas a respuestas finales simplemente mediante la razón. Mi propia actitud sobre esto se muestra bastante en muchas partes de este último libro [Tiempo para amar] en el que Lazarus Long indica que él no ha sido capaz de encontrar ningún propósito al universo con más significado que los gametos usando zigotos para crear más gametos. Él se expresa de este modo en un punto, entonces le da la vuelta del derecho y del revés y lo expresa de otro modo para decir que por todo lo que él sabe, no hay propósito más importante en el universo que hacer un niño con la ayuda de la mujer que amas.

Y aún así, obviamente ninguna de estas cosas son respuestas;  son sólo expresiones de lo que a Lazarus Long resulta gustarle. Ahora, ¿resulta que te gustan el chocolate y la leche malteada?



SCHULMAN: Uh, sí.

HEINLEIN: Ahora, ¿las prefieres a la leche malteada de fresa?

SCHULMAN: Sí, yo diría que sí.

HEINLEIN: ¿Puedes justificarlo mediante la razón?

SCHULMAN: No, diría que es un juicio puramente subjetivo.

HEINLEIN: Exacto. Es correcto. No implica a la fe y no implica a la razón.

SCHULMAN: Pero estoy usando datos internos; hay datos sobre los que estoy actuando.

HEINLEIN:  Exacto. Los datos internos te dicen qué te gusta más... pero no te dicen por qué. Esto se aplica también a muchas otras cosas sobre el universo: es tu propia evaluación interna, subjetiva, de ello, no ninguna respuesta final dada mediante la razón o la racionalidad.

SCHULMAN: Esto trae a colación el final de Hijos de Matusalem (Las cien vidas de Lazarus Long) en el que Lazarus Long parece tomar justo la actitud opuesta.
Tengo una cita aquí:
“Los últimos dos siglos y medio han sido sólo mi adolescencia... los hombres... nunca tuvieron suficiente tiempo para abordar las cuestiones importantes. Mucha capacidad y no bastante tiempo para usarla adecuadamente.”

Y entonces le preguntan: “¿Cómo propones abordar las cuestiones importantes?
“‘¿Cómo podría saberlo? Pregúntame de nuevo dentro de unos quinientos años.?’
“‘¿Crees que eso marcará alguna diferencia?’
“‘Lo creo. De todas formas me dará tiempo para trotar por ahí y recoger algunos hechos interesantes...’”
Un poco después: “‘... Tal vez no haya razones.’
“‘ Sí, tal vez es sólo un chiste colosalmente grande sin ningún sentido.’ Lazarus se levantó y se rascó sus costillas. ‘Pero puedo decirte esto... he aquí un mono que va a seguir trepando y mirando a su alrededor suyo para ver que puede ver, mientras el árbol aguante.’”



HEINLEIN: Y eso es exactamente lo  que está haciendo al final del siguiente libro.

SCHULMAN: Sólo colgando.

HEINLEIN: Uh, sí. Entretanto se postula que ha pasado un par de miles de años intentando esto, y lo otro, y ha alcanzado un significado. Ha alcanzado una opinión; está expuesto llanamente en la primera parte del libro: que no puedes obtener respuestas finales sobre el universo desde dentro. Él dijo que tendrías que salir fuera y echarle un vistazo. Y el hombre al que le está hablando, Weatheral, dice: “‘ Entonces ¿tú crees en la inmortalidad?” [En el libro se usa el termino “vida posterior”.] Y Lazarus dice. “Espera, espera, espera, espera, ahora - ¡todos quietos! Yo no dije que creía en la inmortalidad; yo no creo en nada. Porque las creencias se meten en el camino de los hechos.” Ha hecho ciertas observaciones y  estas le han dado ciertas opiniones limitadas, y entre las opiniones limitadas que tiene está la hipótesis de trabajo de que no hay respuestas finales que obtener del ser humano dentro del universo, que la posición de la observación no permite esto, obtener respuestas finales. ¿Me sigues?

SCHULMAN: Okay.

HEINLEIN: No hay nada inconsistente sobre el final de Hijos de Matusalem y lo que el hombre tiene que decir un par de miles de años después; es tan sólo que ha pasado un par de miles de años intentando esto que había dicho que iba a intentar y todavía no ha obtenido ninguna respuesta final.

SCHULMAN: Supongo que esto nos lleva a la pregunta número quince de la página dos.

HEINLEIN: Pregunta quince de la página dos: “¿Qué sabría un hombre de 2300 años que no sepamos nosotros?” Neil, no tengo la menor idea; ¡ni siquiera tengo cien, todavía! Recuerda, esto es una obra de ficción. “No se necesitaría un hombre de 2300 años para escribir las memorias de Lazarus Long?” Desde luego, ¿pero conoces alguno? Esto es una obra de ficción. Si me las he apañado para hacerle en todo convincente como un hombre extremadamente viejo - no necesariamente veintitrés siglos, pero extremadamente viejo - entonces es exitoso como obra de arte, como obra de ficción. Si entretiene al lector mientras hace eso entonces es una comercialmente exitosa obra de arte. Pero no tengo veintitrés siglos de edad; ni siquiera tengo un siglo, todavía.

SCHULMAN: Sólo quería comprobar esto.

HEINLEIN:  De acuerdo.

 Tomado de Pórtico Luna




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