viernes, 30 de noviembre de 2012

¡Leed, malditos, leed. !

Una tribu de letras Góticos y épicos



14 de Febrero de 2014



Leed, malditos, leed. Vivid las vidas que no podréis vivir de otra manera, escuchad lo que os tienen que decir quienes han cruzado antes que vosotros este extenso valle de lágrimas. Y pensad. Sentid. Dejaos tocar esas fibras delicadas que moran en vuestro interior y que esperan ávidas a los dedos oportunos que las afinen. Abríos al mundo y dejad que el mundo entre en vosotros. 

     Buscad; sobre todo, buscad.

     Queremos, sin duda, que nuestros jóvenes adquieran hábitos de lectura. Porque sabemos que los libros encierran tesoros que les van a ayudar a enfrentarse a un mundo donde la información nos satura, porque les van a brindar momentos de emoción que no pueden ni siquiera intuir, y también, por qué negarlo, porque ellos son quienes van a construir el futuro, el nuestro y el suyo, y queremos que lo hagan con el mayor de los fundamentos. 

     Pero ellos no quieren. O al menos, eso es lo que se vislumbra en una simple visita al aula de un instituto. La mayoría de los chavales confiesa sin miramientos que no lee en su tiempo libre más que las lecturas que se le imponen desde el colegio. Así que algo está fallando, algo estamos haciendo mal. Si es tan estupendo, ¿por qué se lo vendemos tan mal?

Cartel de la película They shoot hores, Dont they?  titulada en España Danzad,danzad malditos y en latinoamerica como Baile de ilusiones.

     Hace algún tiempo, hablando con un amigo profesor de Literatura sobre este tema, le pregunté si el fallo no estaría en el tipo de lectura que se les inculca en el colegio. Él reconoció que clásicos como “La Celestina” o “El libro del buen amor” no son los libros más apropiados para mentes de trece años, pero que también era falso que “Harry Potter” hiciera nuevos lectores entre los más jóvenes. “Los que leen Harry Potter me dijo solo leen eso; y sí, lo devoran, pero cuando se acaba, se acabó. No hay continuidad, no surge el interés por leer otro tipo de cosas.”

     Probablemente, de algún modo tengamos que preocuparnos por despertar esas inquietudes en los niños antes que en los jóvenes, y seguramente sea también un factor importante darles la suficiente libertad de elección para que se sientan cómodos y un buen abanico de títulos entre los que poder elegir. Quién sabe, tal vez debamos dejar de ser los guías en ese aprendizaje para convertirnos en simples acompañantes.

     En el siguiente texto, Amelia Castilla hace un análisis sobre los hábitos de los jóvenes lectores y la situación actual del mundo editorial en la literatura infantil y juvenil. Que ustedes lo disfruten


Nieves Delgado



Escritora y Docente de secundaria






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Una tribu de letras: Góticos y épicos



AMELIA CASTILLA 


10 DIC 2011



Fantasía o realismo, pero con mucha acción. Los superexcitados niños del siglo XXI se decantan por novelas de iniciación entre las secuelas de Harry Potter o las cuestiones pegadas a la vida. La literatura juvenil apenas sufre la crisis.




Unos son partidarios de El señor de los anillos y otros flipan con Harry Potter. Hobitts o aprendices de magos en Hogwarts gritan y corren como descosidos. Claro que enamorarse de un elfo puede mitigar la soledad en el patio. La imaginación es un arma invencible, tanto que puede convertir el recreo en algo soportable, mientras los demás juegan y comparten bocadillos en el patio del colegio. No importa que cuchicheen a su lado o que los chicos se metan con ella. Bien pensado mejor epatar contando que su elfo le ha besado y que juntos se han ido a dar un paseo por el bosque. A veces, los amigos también juegan con ella a internarse en el bosque. Pero no resulta tan fácil para los menos soñadores, se empieza cerrando los ojos y concentrándose mucho. Mejor con la luz apagada y la puerta cerrada de la habitación. "He visto una fuente ¿estoy cerca?", grita uno de los que buscan, sin suerte, iniciarse en los mundos ocultos, mientras en el iPod suena la voz de Lennon en una versión de Imagine. El espacio de la cocinita lo ocupa ahora una mesa nueva donde hacer los deberes y en las estanterías, a las aventuras de Stilton y Kika Superbruja se van sumando tomos heredados de las aventuras de Los Cinco, el cómic Persépolis y la trilogía Memorias de Idhún, entre otros títulos. En el colegio ya han leído El Lazarillo de Tormes, el Quijote o La Eneida. Los besos con príncipes azules, las luchas contra dragones en un mundo mítico más unas dosis de intriga imprescindible, que en un momento dado les puede acercar a la novela negra, forman parte del imaginario literario de una buena parte de los lectores de entre 10 y 13 años. En esa edad, el 100% lee por estudios, un 82,6% lee en su tiempo libre y de ellos el 77,1% lo hace diaria o semanalmente, según el barómetro de hábitos de lectura del Gremio de Editores.



Harry Potter o 'El señor de los anillos' juegan el papel que los clásicos ejercieron sobre generaciones anteriores

En esa edad, en la que el cuerpo ya ha empezado a transformarse, su voz suena más grave y se sonrojan por cualquier bobada, un 48% lee revistas, un 26,7 tebeos y un 22,5% periódicos. "A los niños les gusta seguir las modas; la diferencia no resulta nada gratificante cuando estás creciendo. Ellos quieren lo mismo que sus compañeros y si se identifican con el personaje, cuando acaben con un libro buscarán la continuación", asegura Ester Blasco, profesora de Lengua del madrileño colegio Estilo.


La adolescencia, en lo que tiene de cambio físico y psicológico, forma parte de la misma esencia literaria. Ahora se lleva un género híbrido compuesto por sagas interminables que suceden en submundos de leyenda con una épica con cierta reminiscencia de la Edad Media, aunque se trate de lugares inventados. Entre los alumnos de este colegio privado se cuentan los chicos que siempre tienen un libro de ficción en la mochila y los que no los tocan y, en este último caso, no se debe a falta de estímulos. Los padres, cuya economía aún no ha saltado por los aires, se apresuran a comprarles los títulos que piden, más lo que ellos creen que les vendría bien leer, pero ¿los leen? Por su experiencia la profesora lo duda. "Los buenos lectores devoran los libros, pero no creo que lleguen al 10%". Surgen también casos excepcionales de niños de primaria leyendo títulos como Rojo y negro o Caperucita en Manhattan.

Como en otros aspectos de la vida, existen dos bandos bien diferenciados. Frente a los que no leen nada, emerge una generación que lee por todos los demás y un estadio intermedio, con un promedio de lectura de entre cinco y seis libros al año. En otro equipo juegan los que optan por una solución nueva y se quedan en el cómic, que para ellos tiene una recompensa inmediata a través de los dibujos y de un lenguaje exagerado. Expertos del sector editorial apuntan que en la fase siguiente, los jóvenes de entre 14 y 24 años el porcentaje de lectores baja al 68,9%. Una franja en la que el tránsito de una etapa a otra de la vida se hace más evidente y un tiempo en que las narraciones, cuyo desenlace lleva consigo la transformación del personaje, se leen como medicina para el alma. ¿Funciona entonces un término tan ambiguo como literatura juvenil? La librera Ana Escarabajal aconseja cualquier título que acabe por entregarlos en brazos de la literatura para adultos, en un abanico que abarca clásicos como El guardián entre el centeno, El niño con el pijama de rayas o una historia recientísima como Rumble de la dibujante Maitena, con todos los ingredientes para ser considerada como una novela de iniciación.


En el otro lado, se ubica los que huyen de la lectura, casi un 40%. Estos últimos, aparentemente, se conforman con el ordenador y el cine, algo que acabará por pasarles factura. "La ausencia de lectura revierte en la escritura y el lenguaje, que son los elementos que conforman el aprendizaje. Llegarán a la universidad sin saber construir frases, carecerán de vocabulario y no sabrán expresarse", concluye la maestra de Lengua.

Los hijos de padres lectores (8 de cada 10 de entre 6 y 14 años) leen una media de 3,3 horas semanales. Para ese círculo Harry Potter o El señor de los anillos juegan el papel que las aventuras de La isla del tesoro o las obras de autores como Julio Verne ejercieron sobre generaciones anteriores. Educados con la Wii o la Play Station, habituales del Rincón del Vago, habilísimos en manejar buscadores en Internet y acostumbrados a chatear, los jóvenes del siglo XXI necesitan novelas de aprendizaje que se pueden ver más que leer. Siguiendo esa máxima buscan lecturas donde pasen muchas cosas, y donde la cuestión sexual, con o sin resolver, ocupe una parte importante. La nueva literatura juvenil está a la altura de los tiempos que corren; más que divertir y formar se escribe para estimular al instante y en el momento. La educación tampoco se enfoca a potenciar la reflexión. Fuera de clase van sobrecargados de actividades paralelas. Forman parte del mundo de locura de los adultos. Sin tiempo para aburrirse.



Todos los datos apuntan que la literatura infantil y juvenil sufre la crisis editorial con menor intensidad. Autores de éxito, como Stephenie Meyer, autora de la saga Crepúsculo, Christopher Paolini -su nuevo título de la serie Eragon, Legado, se puso a la venta en noviembre en Estados Unidos con una tirada de dos millones y medio de ejemplares y ahora sale en español con 100.000 copias - o J. K. Rowling, ayudan y mucho a que las cuentas cuadren a final de año. La publicación de novedades de algunos de estos autores de culto se rodea de una parafernalia animada por las redes sociales y las webs de las editoriales: información puntual del estado de la novela y los capítulos que van escritos, pormenores de los protagonistas, detalles de la nueva portada para, a medida que se acerca la fecha de salida, ir lanzando mensajes de "falta menos de una semana", "apenas un par de días"..., todo ello trufado con entrevistas e información de la vida del autor y, por supuesto, encuentros físicos de fans.

Los datos en el sector resultan alentadores. Según el Gremio de Editores, un 12% de la venta se corresponde con el género infantil y juvenil, pero la facturación supone casi las tres cuartas partes del mercado interior. Los datos de 2010 sitúan las ventas en 228,23 millones de ejemplares. El precio medio de un título para adultos ronda los 12 euros frente a los 8,89 de los infantiles.


El panorama actual todavía es consecuencia de revolución literaria que estalló en 1997, cuando la editorial Salamandra adquirió los derechos de Harry Potter y la piedra filosofal. Las aventuras del joven mago dieron un vuelco a las costumbres de los adolescentes. De las historias de poco más de un centenar de páginas con argumentos que contaban con el visto bueno y asesoramiento de profesores y psicólogos, pasaron a una saga de más de trescientas páginas por título. El éxito, como ocurre siempre, fue de los lectores, pero las editoriales no perdieron la ocasión de convertirlo en negocio. Leyeron los siete tomos de la saga de curso en curso -solo en España se han vendido seis millones de ejemplares y otros tantos en América Latina- y crecieron con el personaje; muchos agotaron con esa lectura su primera juventud y de ahí se entregaron a otros géneros.

Con el éxito del joven mago creció también el poder del marketing como pieza clave del lanzamiento de los libros hasta el punto de identificar lo más vendido con lo mejor. Ahí mismo, las empresas creyeron descubrir un filón argumental en lo que se denomina como fantasy y que no ha parado de crecer desde entonces. Antonio Rodríguez Almodóvar, recopilador de cuentos antiguos, considera el fenómeno como literatura prêt-à-porter. "Funciona porque hay mercado, pero no creará lectores, solo consumo ocasional. La literatura debe tener la pureza de lo espontáneo, no se puede diseñar. Todo se queda en pasarlo bien, no se trata de libros que formen". Entre tanto, las editoriales siguen debatiéndose entre el reino de los vampiros y la moda de lo políticamente correcto, centrada en la educación en valores.



Góticos y épicos

- Temerario. El imperio de marfil.

Naomi Novik. Traducción de José Miguel Pallarés. Alfaguara. Madrid, 2011. 481 páginas. 17,95 euros.

- El secreto de Lucia Morke / El secret de Lucia Morke.

Inés MacPherson. La Galera. Colección Luna Roja. 257 páginas. 16,95 euros.

- El joven templario. Huérfano del destino

. Libro III. Michael P. Spradlin. Traducción de María Jesús Asensio. Bruño. Madrid, 2011. 298 páginas. 15 euros.

- El joven Sherlock Holmes. La joven desaparecida.

Shane Peacock. Traducción de Susana Andrés. Almadraba. Madrid, 2011. 386 páginas. 17,90 euros.

- Escuela de frikis. El examen final.

Gitty Daneshvari. Ilustrado por Carrie Gifford. Traducción de Laura Manero. Montena. Barcelona, 2011. 282 páginas. 15,95 euros (electrónico: 10,99).

- El ladrón del rayo (Percy Jackson y los dioses del Olimpo)

. Rick Riordan. Traducción de Libertad Aguilera Ballester. Salamandra. Barcelona, 2011. 288 páginas. 14,50 euros (tapa blanda: 12,50; novela gráfica: 136 páginas. 17 euros).

- Cielo Rojo.

David Lozano Garbala. Ediciones SM. Madrid, 2011. 475 páginas. 17,95 euros.

Tomado de El país




jueves, 29 de noviembre de 2012

España me da mucho, Ronda, donde estoy ahora, es un sitio incomparable"

Rilke, evocaciones desde Ronda



Rainer María Rilke



  • Se cumple un siglo de la estancia del poeta en la que llamó 'la ciudad soñada'

  • El 'Año Rilke' conmemora este aniversario con exposiciones y encuentros

  • 'No hay nada más inesperado en España que esta ciudad salvaje y montañera'
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Eva Díaz Pérez | Sevilla



Un hombre pasea por Ronda, se asoma a los vértigos del Tajo, se estremece con los matices de la luz, reconoce las sombras huidizas de las montañas. Rainer María Rilke recorre Ronda un día de diciembre de 1912 y descubre jardines dormidos. La ciudad malagueña se incorpora a su inventario de paisajes del asombro, un escenario donde encuentra el alma española. Por fin "la ciudad soñada"...




Hace un siglo de la estancia del poeta checo en el Hotel Reina Victoria de Ronda y la Fundación Unicaja y el Ayuntamiento de Ronda se han volcado en el Año Rilke con un programa de exposiciones y encuentros para recordar la estancia del autor de 'Elegías de Duino'.




Rainer María Rilke (Praga, 1875- Val-Mont, 1926) fue un poeta viajero. "Para escribir un solo verso hay que haber visto muchas ciudades", escribió. Sus poemas, cartas y sueños están enlazados de forma emocional y biográfica con varias ciudades. Rilke es Praga, su ciudad natal; es Viena porque representa como pocos esa ciudad de muerte y modernidad, la capital del imperio austrohúngaro que desaparecía en viejos recuerdos de valses y perdidas glorias. Pero también Rilke es Capri, donde sueña en la Villa Discopoli; es Venecia, leyendo poemas en jardines interiores con rosas de olores marinos, y es Trieste y sus vientos adriáticos azotando el hermoso castillo de Duino, propiedad de su amiga la princesa Marie von Thurn und Taxis, escenario en el que escribe su célebre elegía.
Una postal antigua de Ronda, con la iglesia de Santa Cecilia.
A Ronda llega después de haber visitado -con cierto desencanto- otras ciudades españolas como Toledo, Córdoba, Madrid y Sevilla. Sin embargo, en Ronda encuentra lo inesperado tal y como confiesa en una de las cartas que envía desde el Hotel Reina Victoria en el que se aloja: "He buscado por todas partes la ciudad soñada, y al fin la he encontrado en Ronda... No hay nada más inesperado en España que esta ciudad salvaje y montañera".



Desde su habitación en el Hotel Reina Victoria le escribe el 31 de diciembre de 1912 a su amigo el escultor Rodin: "España me da mucho, Ronda, donde estoy ahora, es un sitio incomparable, un gigante hecho de rocas que soporta sobre su espalda una pequeña ciudad blanqueada y reblanqueada de cal, y que, con ella a cuestas, avanza un paso sobre la otra orilla de un delgado riachuelo, exactamente igual que San Cristóbal con el niño Jesús".



El Rilke que viaja por España ha contemplado hermosas ciudades, pero aún le falta reconocer la sombra siniestra de las cosas. Sólo dos años más tarde, en 1914, estallará la Gran Guerra en la que Rilke verá morir a los hombres, devorados en el vientre de una pesadilla. El poeta formará parte del Archivo de Guerra de Viena donde escritores como Stefan Zweig o Hoffmannsthal escribieron el horror y la mentira de los cuentos de guerra. Quizás en Ronda, aún era feliz e inocente.



La Fundación Unicaja y el Ayuntamiento de Ronda han presentado el programa de actos del Año Rilke y que intenta rescatar el espíritu del homenaje que ya dedicaron en 1966. Comenzará en junio con la lectura compartida entre miembros de la Residencia Parra Grossi de Unicaja, escolares del Colegio Fernando de los Ríos de la Obra Social de Unicaja y la Escuela Oficial de Idiomas.



En septiembre, se verá la exposición 'Un siglo de huéspedes en Ronda. La huella de Rilke' en el Convento Santo Domingo, donde se recreará la habitación 208 que acogió al poeta, y, en el mismo mes, el encuentro literario 'De poesía con Unicaja', que contará con Félix Grande, Francisca Aguirre y José García Pérez. Ya en octubre se colocará una placa conmemorativa en el Museo-Biblioteca de Rilke.



De su viaje español, sólo encontró el alma española en Ronda. Su idea de España es heredera del imaginario gestado por el romanticismo alemán. Una concepción que se va deshaciendo a lo largo del viaje con el desengaño entre lo soñado y lo contemplado. Sólo se salvaría Ronda, la ciudad que no le defraudó y que se llevó en su memoria. "Del río en el abismo del tajo/ reflejando las desgarradoras luces de la altura (y de mí)/ y de todo esto para hacer solamente una cosa, Señor, de mí, del sentimiento".


Tomado de El Mundo




miércoles, 28 de noviembre de 2012

Por qué cada vez más estadounidenses viven solos






BBC Mundo


Viernes, 27 de abril de 2012

Clientes solitarios, ensimismados con sus tabletas y teléfonos inteligentes, en una de las típicas cafeterías que hay por doquier en Estados Unidos. Es una escena que se repite en distintos lugares públicos, pero también cada vez más en la intimidad del hogar. Y es que en este país, vivir solo se está convirtiendo en una realidad más común.

Esa es, por lo menos, la conclusión que se puede extraer de las estadísticas del censo nacional, según las cuales hay más de 31 millones de hogares que ahora están compuestos por una sola persona, cuatro millones más que en 2000.


En cada década desde 1960 ha habido más personas que viven solas, una preferencia que recientemente ha sido detallada en lanzamientos editoriales y en análisis de académicos.

Y aunque la discusión se ha centrado en Estados Unidos, es una característica que va mucho más allá. En Francia y en Japón, en India y en Brasil, en Suecia y en China, también hay más personas que parecen desdeñar la vida en compañía. (ver recuadro).

Tendencia internacional

 
No sólo en Estados Unidos hay cada vez más personas que viven solas.
  • El diario The Guardian escribió cómo, según la organización Euromonitor International, el número de personas que viven solas a nivel mundial pasó de 153 millones en 1996 a 277 millones en 2011.
  • En Japón, en el 31,5% de todos los hogares en 2011 vivía solo una persona, de acuerdo con Euromonitor International. En 2001 el porcentaje era del 27,9%.
  • En Francia, según un informe de 2011 del Instituto Nacional de Estudios Demográficos, una de cada siete personas vive sola. Este porcentaje creció en los últimos 50 años. Pasó de 6% en 1962 a 14% en 2007.
  • En los países nórdicos la tendencia también va en aumento. Suecia es el país del mundo con más personas que viven solas (47%), mientras en Noruega el porcentaje es de 40%.
  • El diario The New York Times señaló cómo tres de las naciones con el mayor crecimiento de personas viviendo solas son China, India y Brasil.

Según los expertos consultados por BBC Mundo, detrás de esta tendencia hay razones culturales y económicas, pero también, de manera muy particular, una importante influencia de esos dispositivos tecnológicos que estamos utilizando cada vez más.

"Juntos pero solos"

Sherry Turkle es una investigadora de la universidad MIT, en Massachusetts, Estados Unidos. Ella escribe sobre "el lado subjetivo" de las relaciones personales con la tecnología y hace unos meses publicó un estudio sobre cómo las tabletas y teléfonos celulares afectan nuestra vida social.

Turkle acuñó el término "Alone Together", antítesis que significa que estamos siempre conectados y simultáneamente solos. Para ella, esa es la clave detrás del auge de quienes rechazan una intimidad en compañía.

"La tecnología les permite a las personas sentirse más cómodas viviendo solas", le dice a BBC Mundo.


Explica que si bien no tienen compañía en casa, muchos sienten que no es un problema si igual pueden estar siempre en contacto con sus amigos y familiares, más allá del lugar donde se encuentren.

Es lo que Turkle califica como poder llevar la vida social a todas partes. Vivir solo se ha convertido, hasta cierto punto, en una experiencia social.

Eso tiene un efecto claro -pero ambivalente- sobre las relaciones físicas. Unos señalan que la tecnología está reduciendo el contacto personal y creando una ilusión errática de comunidad. Para otros, la tecnología también tiene el poder de gestar relaciones personales, como ocurre con los sitios en internet para encontrar romances.

En pocas palabras, no siempre vivir solo es igual a estar solo. Y en esto juega un papel importante la tecnología.

 Viajar para trabajar

 

Pero la tecnología es sólo una de las aristas del tema. Puede explicar por qué una persona se siente cómoda viviendo sin compañía, pero no necesariamente por qué las personas deciden en primer lugar irse a vivir solas.

Daniel Russell analiza la soledad y el apoyo social en la universidad del estado de Iowa, en Estados Unidos. Dice que por la difícil situación económica, encontrar trabajo se ha vuelto más difícil y esto afecta la vida en compañía.

"Ahora uno tiene que estar dispuesto a viajar a donde esté el trabajo. Eso puede hacer que sea más difícil desarrollar relaciones cercanas o vivir con otras personas", le dice a BBC Mundo.
Sin embargo, cabe anotar que esto se ha desarrollado de manera simultánea con la tendencia opuesta: según un informe reciente del censo de Estados Unidos, entre 2005 y 2011 se incrementó el número de jóvenes adultos que por la situación económica decidieron no irse a vivir solos y permanecer en la casa de sus padres.

En otros casos, la decisión de vivir solo no se trata de una elección. La viudez o la imposibilidad de conseguir una pareja estable hacen que los hogares unipersonales sean la única alternativa.


Valores liberales

 

Pero achacarle exclusivamente a la situación económica o a los azares del destino la decisión de irse (o no) a vivir solo deja de lado un factor cultural: también parece haber un deseo creciente, más allá de lo que dicte el dinero disponible.

En muchos países, sobre todo los más desarrollados, encontrar una casa unipersonal es un paso casi natural en el desarrollo del individuo. Es una señal de realización personal y de independencia, que está cimentada en los valores liberales.

Esto va de la mano con otras tendencias: datos del censo también revelan que las personas están esperando cada vez más para casarse, una característica de largo plazo que el censo registra desde mediados de los años 50.

A esto se agrega la alta tasa de divorcios en el país.

Y como puede ser comparativamente más costoso vivir solo que en pareja, escoger lo primero puede verse también como una señal de poder. Para vivir solo hay que poder hacerlo.

"Antes, la única forma en que las personas creían encontrar la felicidad era en una relación de pareja", dice Judy Ford, autora de un libro sobre el tema.

"Ahora lo que estamos viendo es que hay muchas más maneras", concluye.

 

No sólo jóvenes

 

Erik Klinenberg es un sociólogo de la universidad de Nueva York que ha estudiado el tema de la soledad en los últimos años.

En un artículo reciente para The New York Times, Klinenberg resaltó que no sólo los jóvenes tienen el deseo de vivir solos.

Explica que cinco millones de estadounidenses entre los 18 y los 34 viven solos, 10 veces más que en 1950.

Agrega que el grupo con el mayor crecimiento de solitarios son los estadounidenses de mediana edad: 15 millones de personas entre 35 y 64 años están en esa condición.



Tomado de BBC




martes, 27 de noviembre de 2012

Historiadores buenos e Historiadores malos

y la enmienda del sesgo ideológico del polémico ‘Diccionario Biográfico Español’






Historiadores contra revisionistas

 

Una treintena de especialistas en el siglo XX participan en una obra que enmienda el sesgo ideológico del polémico ‘Diccionario Biográfico Español’

 

 

Tereixa Constenla.

Madrid.  7 ABR 2012



Presentar En el combate por la historia (Ediciones Pasado y Presente) como un contradiccionario, una réplica corregida de las fallidas reseñas del siglo XX incluidas en el Diccionario Biográfico Español de la Real Academia de la Historia (RAH), es un astuto ardid comercial, pero le hace un flaco favor a la causa que les animó a todos, editor e historiadores, a sumarse al proyecto. Sin quererlo, fomenta esa visión de que la historia española del siglo XX puede ser contada desde dos puntos de vista y que los historiadores están parcelados en los mismos bandos que en la Guerra Civil. Y en verdad los únicos bandos posibles son obvios: historiadores buenos e historiadores malos.

La mayoría de los 33 especialistas reunidos para este proyecto llevan años investigando el siglo XX y gozan de reconocimiento. Hay, además, algunos que participaron en el Diccionario como Fernando Puell o Carlos Barciela. “Yo no estoy ni con unos ni con otros, pero lo que no puedes es justificar el golpe de Estado. Un golpe es un golpe y no el Glorioso Alzamiento, y tampoco puedes llamar solo ‘bando nacional’ a unos porque igual de nacionales eran unos que otros. El problema de aquella obra es que unas cuantas voces han contaminado el resto, es un libro que salió tarado”, sostiene Fernando Puell, profesor de Historia Militar en el Instituto Universitario Gutiérrez Mellado de la UNED y coronel retirado, que aportó 40 biografías a la colección de la RAH y que analiza las operaciones militares durante la Guerra Civil y el papel del Ejército durante el régimen franquista en el libro de Pasado y Presente.

A Carlos Barciela, catedrático de Historia e Instituciones Económicas de la Universidad de Alicante, le disgusta la etiqueta de contradiccionario. “Yo no he hecho contrainvestigación nunca. He hecho investigación y lo que se va a publicar es la labor de muchos años de trabajo”, puntualiza. Aportó al Diccionario unas 200 biografías de ingenieros agrónomos, recopiladas durante ocho años, y dos entradas para En el combate por la historia. En la que dedica a la reforma agraria demuestra que fue un aspecto capital para los sublevados: “Resulta llamativo que desde agosto de 1936 empiezan a promulgar decretos que tienen como finalidad paralizar la reforma agraria de la República y devolver las tierras a sus propietarios”.

El sesgo ideológico y el escaso rigor que impregnaban algunas biografías sobre el siglo XX encargadas por la Real Academia de la Historia indignaron el año pasado a Gonzalo Pontón, histórico editor de Crítica que ahora ha fundado la editorial Pasado y Presente. Le pidió a Ángel Viñas que coordinase una obra que sintetizase con rigor lo ocurrido entre 1931 y 1975, con la actualización de lo investigado en los últimos años, y que ha derivado en un volumen de casi 1.000 páginas. “Aquí hay una escuela historiográfica muy sólida y sensata, y no podíamos permitir que los historiadores españoles fuesen los representados por la RAH”, expone Viñas.

Casi nadie le dijo no. Entre los 33 firmantes figuran algunos de los máximos especialistas en ese periodo: Paul Preston, Julio Aróstegui, Julián Casanova, Enrique Moradiellos, Ricardo Miralles, José-Carlos Mainer, Josep Fontana y Eduardo González Calleja. “Están representadas tres generaciones: una de mayores como Elorza o Fontana; la intermedia con gente como Casanova y la más joven que está haciendo un trabajo muy riguroso como Jorge Marco, Gutmaro Gómez Bravo o José Luis Ledesma”, afirma el coordinador de la obra, que arremete contra el revisionismo —y algunos exponentes del mismo— en un duro epílogo.

El volumen incluye las biografías de 12 protagonistas del periodo (Aguirre, Azaña, Companys, Franco, Pasionaria, Carrillo, Largo Caballero, Mola, Negrín, Prieto, Primo de Rivera, Rojo y Serrano Suñer), además de 41 capítulos sobre las cuestiones más sobresalientes de la Segunda República, la Guerra Civil y el Franquismo (entre otros: anarquistas, reforma agraria, conspiraciones, operaciones militares, nacionalismos periféricos, la violencia, la Iglesia, el exilio, la represión o la política exterior de la dictadura). “Se hace una puesta —o respuesta— al día al Diccionario y a toda una ola de revisionismo que es jaleada por la derecha entusiásticamente defendiendo que la Guerra Civil y la Dictadura fueron meros accidentes y que medio país estaba enfrentado al otro medio. Se ha reunido a la gente seria que ha investigado cada tema”, señala Josep Fontana, catedrático de Historia Económica y autor de una treintena de obras. “Personalmente, cuando se desataron las iras por el Diccionario, tampoco acepté criticar la obra en conjunto. Lo que es imperdonable es que se haya montado sin control y que una parte anule la validez de la obra entera. Yo espero que este libro sea una ayuda para poner las cosas en su sitio”, confía Fontana.

Franco, por Paul Preston...

Decir que Franco fue una figura mediocre no explica cómo llegó al poder absoluto (...) al compararle con Hitler y Mussolini, y tuvo mucho en común con ambos, se tropieza con el hecho de que Franco tenía la afición de jugar a las quinielas y que ganaba de vez en cuando.

La falta de escrúpulos en bombardear pueblos asturianos y el uso de mercenarios marroquíes revelaron que Franco sentía por los obreros de izquierdas el mismo desprecio racista que le habían despetado las tribus del Rif.

Llevó a cabo una guerra de terror, en la que la matanza de tropas contrarias se vería acompañada de una represión despiadada de la población civil. Se propuso realizar una inversión en terror para establecer los cimientos de un régimen duradero.

A partir de 1953, empezó a forjar una nueva imagen: la de padre del pueblo. Fue el momento en que en la práctica se retiró del puesto de Jefe del Ejecutivo (...) se quedó con obligaciones rutinarias que cumplía al estilo de un monarca.

...y por Luis Suárez

Montó un régimen autoritario, pero no totalitario, ya que las fuerzas políticas que le apoyaban, Falange, Tradicionalismo y Derecha, quedaron unificadas en un Movimiento y sometidas al Estado.

Al producirse la revolución de octubre de 1934, Franco fue llamado a Madrid como consejero del ministro, colaborando en la extinción de la revuelta sin tomar parte en las operaciones.

Una guerra larga de casi tres años le permitió derrotar a un enemigo que en principio contaba con fuerzas superiores. Para ello, faltando posibles mercados, y contando con la hostilidad de Francia y de Rusia, hubo de establecer estrechos compromisos con Italia y Alemania.

El 22 de noviembre de 1966 Franco presentó ante las Cortes la Ley Orgánica del Estado, que fue aprobada en referéndum por una mayoría muy considerable. El Régimen se daba a sí mismo una Constitución, que Franco consideró como un éxito personal.








lunes, 26 de noviembre de 2012

«El Príncipe» de Maquiavelo con los ojos de Tezuka




Herder Editorial publica la gran obra del pensamiento político renacentista

22/03/2012 



«El Príncipe» de Maquiavelo tampoco escapa al trazo y al dibujo del manga. Este peculiar género artístico y narrativo de la cultura popular de nuestro tiempo es una eficaz esponja capaz de absorber cualquier bicho viviente cultural, incluso aquellas obras de la llamada alta cultura.

Algo tiene el manga cuando lo bendicen, y es esa naturalidad para convertir en dibujo hasta los más sesudos estudios, los más poéticos libros, y hasta los más enjundiosos tratados de filosofía. No se olvide que la edición en versión manga de «El Capital» de Carlos Marx ya ha vendido más de ciento veinte mil ejemplares. 


Nietzsche y Dante, sacados de la manga

 

Bien lo saben en Herder Editorial que hasta el momento, traducidos directamente del japonés, ya ha puesto en circulación «Así habló Zaratustra», de Nietzsche, y «La Divina Comedia», de Dante. Ahora, en una jugada evidentemente maquiavélica, publican en manga «El Príncipe», del propio Nicolás de Maquiavelo, uno de los tratados políticos más importantes de todos los tiempos.

Funcionario, diplomático, probablemente intrigante habitual (profesional sería mucho decir) los Médicis le apartaron de los círculos del poder lo que sin embargo acabaría de lanzar su carrera como escritor. 


Refugiado en su casa natal, a apenas quince kilómetros de Florencia, Maquiavelo se dedicó a vivir la vida rodeado de obreros y operarios que trabajaban en su finca, pero se cuenta que al caer la noche se volvía a vestir sus ropajes de antiguo funcionario y se dedicaba a escribir. 

Vienen de Japón


De ahí surgió «El Príncipe», y aunque no está demostrado que alguna vez pronunciara la frase «el fin justifica los medios, en su libro, dedicado a Lorenzo de Médici, dibuja (aquí con el trazo japonés de la editorial japonesa East Press Co, y su grupo de ilustradores, bajo la dirección del editor Kosuke Maruo), principios que desde el Renacimiento han sido determinantes para comprender el poder y los gobiernos. 

En definitiva y resumiendo los ejes de «El Príncipe» son ¿cómo conseguir el poder? Y lo que aún suele ser más difícil, ¿cómo conservarlo? Por supuesto, valga otra vez la redundancia, en 1521, seis años antes de su muerte, Maquiavelo se curaba maquiavélicamente en salud: «Desde un tiempo a esta parte, yo no digo nunca lo que creo, ni creo nunca lo que digo, y si se me escapa alguna verdad de vez en cuando, la escondo entre tantas mentiras, que es difícil reconocerla«.



Un concurso maquiavélico: «¿Y tú, qué clase de gobernante eres?»