sábado, 20 de junio de 2015

Dobleazul: Un cuento de Oscar Guaramato





¡Qué fría es esta mar, morocho!



Cuando aquel paquidermo de arena y humo nos lanzó a las aguas y pataleamos nuestra desesperación, yo traté de asirte, pero mi mano dañada apenas te rozó.


Mi mano de cuatro dedos. Mi mano sin anular.


Sabés que la tabla cortó de un solo tajo y con el dedo también se fue el anillo que me comprometía con Marialaura Altuna.


Ahora me llamarán el Mocho Sánchez o el Raso Tablón. Vos sabés que en Pilar el apodo es ley, y a todos los purretes les acomodan motes antes de caminar.    
   

Mi anular estaba sentenciado. ¿Te acordás del portazo que nos dio el ovejero? Le querosene para mojar la estopa y hacer una mita que entibiara el puchero y por res nos cerró de un golpe.


Los isleros no nos quieren. Piensan y en silbante inglés. En la noche guían a los piratas y los infiltran en nuestras avanzadas. Hacen señales con linternas. Una ventana iluminada puede indicar la ruta traicionera. Nos negaban agua, pero al británico llevaban tetera y jerez.


El bisel de la puerta magulló la falange, anular y mi anillo tenían su veredicto. Yo era dueño de mi anular cuando desembarcamos, y me robotizaba haciendo salvas, remedando a los filmes de tevé. ¿Te acordás que al arribo ento­namos el himno? ¿Te acordás que lloramos al izar la bandera?


Me agrada el dobleazul de mi bandera. Sien­do un pibe, en mi tarea escolar, dije que el cielo se metía en el río. Cielo y río y más cielo y el sol como un navio.


¡Qué fría es esta mar, morocho!


Pensé mucho en Marialaura Altuna, cuando le metimos el golazo al Sheffield. Imaginé su ale­gría, también pensando en mí, en el pisito pro­letario. En la vinada quizás asistirían los Pérez de la esquina. Nosotros en Pilar somos Sánchez y Pérez simplemente, sin llinis italianos ni karman alemanes.



       Después vino el infierno, las tenazas inglesas, y fuimos atrapados como conejos aturdidos. Miles y miles de conejos cautivos. Y nuestros gene­rales arriaron la bandera. Mi bandera dobleazul con su navío dorado.



Vos fuiste de los últimos en ser ametrallado. Vi tu esguince en la mitad del puente y traté de agarrarte, pero mi mano. . .



No volveré a Pilar. Un argentino manchado de derrota no puede andar por ahí con la frente nu­blada. Pienso en la pena de Marialaura Altuna, en tus Pérez y en mis Sánchez sin llinis y sin karman; en mi bandera dobleazul, vejada, y no quiero volver.



Si me vieras vos barquineando en este arisco yacaré de hielo. Mis nueve dedos resbalan del madero y las uñas no hincan y se quiebran como barro quemado.



¿Te acordás de la prueba que coroné en la estancia? El riojano quería divertirse y arregló la carrera. Seis pencos relinchones y seis cabal­gadores. El figurín, hijo de ricacho platense, peló el estribo y quedó de colero. Yo puse el co­razón en mis talones y a la tercera vuelta iba en la punta, solo en la punta como el gran Leguisamo. En el enorme toldo del ombú el patrón me entregó la bolsa con no sé cuántos pesos y nos fuimos al boliche, que sólo conocíamos de por­tada, y nos hartamos de sidra y vos maleaste una de padre y señor mío.


Pero ahora, si me mirás, llorás. Mis manos están entumecidas y este mañoso saurio me ha descabalgado.



Abajo, en posición horizontal, esperan mis compañeros del Belgrano.



         ¡Qué fría es esta mar, morocho!

Oscar Guaramato (1916-1987)

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Estimados Amigos

La entrada de hoy busca rendir homenajes y servir de recordatorio. Un 14 de junio de 1982 culminó la Guerra de las Malvinas. En 1983 fue publicado el libro de Cronicario, de Oscar Guaramato. El cuento Dobleazul forma parte de ese conjunto de de narraciones breves y es una elegía en prosa a todos aquellos desaparecidos con el ARA General Belgrano.

Guaramato es un excelente escritor que en la actualidad es poco recordado. Para verificar  lo dicho solo hay que hacer una búsqueda en la red y se darán cuenta de la pobre cantidad de material existente referente a él . 

Una de las funciones del Grupo Li Po es facilitar material poco común que permita "recordar los hechos de los hombres" y por esta razón decidimos compartir este cuento que es inédito en la red.

Esperamos que este sea el inicio del rescate de los trabajos de Guaramato y este breve relato sirva de homenaje a todos los caídos en esa guerra que hoy parece tan lejana.


Richard Montenegro


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Oscar Guaramato


Nació el 8 de mayo de 1916, en Maracay, Estado Aragua. Es autodidacta. Se inició en el perio­dismo en publicaciones de vida efímera, a la vez que alter­naba su labor cotidiana como obrero en unaprocesadora láctea de la capital aragüeña. Variaría de ocupaciones, ya como inspector sanitario, secretario de juzgado, maestro alfabetizador hasta radicarse en Caracas, donde fue cola­borador del semanario "Fantoches" dirigido por el maestro Leoncio Martínez y en igual forma se incorporó a "El Na­cional", en 1943. Poco tiempo después pasaría a ser inte­grante del cuerpo de redacción de este diario, hasta la fecha en calidad de redactor especial. Fue Presidente de la Asociación Venezolana de Periodistas hasta completar el pe­ríodo en octubre de 1957. Ha publicado Biografía de un Es­carabajo, cuentos, 1950; Por el Río de la Calle, estampas, 1945; La Niña Vegetal y Otros cuentos, 1956, que vendría al galardón Municipal de Prosa del siguiente año. Anteriormen­te, en 1943, obtuvo el primer premio en el concurso de cuen­tos organizado por la revista "Alas" de Barquisimeto y en el mismo año el segundo premio en el concurso anual del Semanario "Fantoches". Ha figurado entre los ganadores del certamen anual de cuentos de "El Nacional". Algunos de sus cuentos han sido traducidos al checo, al rumano, al ita­liano, al inglés y al portugués. Figura en varias antologías nacionales e internacionales, entre ellas las referentes al cuento moderno, editadas en Italia y España. Su libro Cuen­tos en Tono Menor, figura en las ediciones de Monte Ávila. Promoción de Periodistas "Leoncio Martínez".

Traemos a esta Biblioteca, en la Serie El Libro Menor, un hermoso conjunto de trabajos menudos, crónicas, quizá cuentos, producto de la tarea diaria de este excelente escritor. El título señala bien el contenido: Cronicario.

Reseña bioliteraria extraída de la contraportada de Cronicario



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Richard MontenegroPerteneció a la redacción de las revistas Nostromo y Ojos de perro azul; también fue parte de la plantilla de la revista universitaria de cultura Zona Tórrida de la Universidad de Carabobo. Es colaborador del blog del Grupo Li Po: http://grupolipo.blogspot.com/. Es autor del libro 13 fábulas y otros relatos, publicado por la editorial El Perro y la Rana en 2007 y 2008; es coautor de Antología terrorista del Grupo Li Po publicada por la misma editorial en 2008 , en 2014 del ebook Mundos: Dos años de Ficción Científica y en 2015 del ebook Tres años caminando juntos ambos libros editados por el Portal Ficción Científica. Sus crónicas y relatos han aparecido en publicaciones periódicas venezolanas tales como: el semanario Tiempo Universitario de la Universidad de Carabobo, la revista Letra Inversa del diario Notitarde, El Venezolano, Diario de Guayana y en el diario Ultimas Noticias Gran Valencia; en las revistas electrónicas hispanas Alfa Eridiani, Valinor y Gibralfaro, Revista de Creación Literaria y de Humanidades de la Universidad de Málaga y en portales o páginas web como la española Ficción Científica, la venezolana-argentina Escribarte y la colombiana Cosmocápsula.

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