viernes, 22 de junio de 2018

Juan Martins y Bartleby salen a escena





Bartleby sale a escena



Carlos Yusti


Reseñar libros imaginarios es una actividad algo más compleja que hacerlo con libros reales e impresos. Algunos escritores lo han hecho de manera excepcional como Stanislaw Lem, Borges, Bolaño, Blaise Cendras, Luis Goytisolo y de nuestro patio SantiagoKey-Ayala, por nombrar sólo algunos.

Aunque sin duda escribir sobre libros imaginarios debe esconder una ironía soterrada tanto hacía los reseñadores habituales como a la reseña en sí, en cuanto a estilo y forma.

Por ese motivo quisiera que esta reseña se leyera, sobre dos libros de Juan Martins, como si tratara  de un texto algo imaginario, endeble en sus contornos y más que una reseña es un vuelo rasante, fantasmal. Son dos libros de ensayos: El delirio del sentido, desde una poética del dolor y otros ensayos y Él es Vila-Matas, no soy Bartleby, ambos editados por Ediciones Estival en el año 2014. Es necesario aclarar que los libros de Juan Martins tienen algo de inmateriales y que el escritor español Enrique Vila-Matas tienes todas las particularidades de ser un escritor inventado, un personaje moldeado en literatura, pero que escribe y desordena los discursos (y géneros) al uso, convirtiendo lo literario en un juego rigurosamente serio, pero despojado de formalidad pastosa.

El libro El delirio del sentido, desde una poética del dolor y otros ensayos, tiene un título engañoso. En primer lugar no es un libro de ensayos sobre literatura, poesía o sobre el dolor. No hay ensayos separados como tal y más bien parece que Martins escribió los texto de forma aislada y después ensambló el libro como una unidad. Lo otro es que el libro no remite al lector a la poesía, sino al teatro. Es si quiere una inteligente disquisición sobre el actor, la escena, el cuerpo y el lenguaje. En el pórtico el autor trata de aclarar de que va el libro y escribe: “La palabra le es común al poema y al drama(…)El texto dramático escrito como poema, la escritura desde la fragilidad del género”. Martins intenta descubrir los nexos entre el poema y el actor; del cuerpo como envoltorio retorcido de la palabra poética.

Por supuesto esta imbricación del cuerpo y el texto poético, arrojado a un escenario teatral, tiene que conducir al director polaco Jerzy Grotowski que convirtió el teatro en un inusual laboratorio y cuya experimentación con el cuerpo del actor expandió lo teatral más allá de una aquilatada puesta en escena para convertirlo en un hecho, casi desnudo, en el que el actor, lejos de ser un divo, era sólo un cuerpo vibrando más allá de las palabras y dejando en carne viva las emociones más profundas. Por eso Martins escribe: “…que el actor sea responsable de aquellas emociones tanto como el dramaturgo”.

En el pórtico del libro Martins recomienda leer un anexo necesario “donde trato de clarificar una poética para el actor”.

El libro de Martins es también una indagación del crítico teatral que es al mismo tiempo dramaturgo. De igual modo es una exploración teórica, abierta y sin complejos del trabajo actoral con la palabra y del cuerpo del actor convertido a su vez en un signo más del alfabeto teatral. El nudo central del libro  puede resumirse en una frase de Pessoa citada por Martins: “Creo que el teatro tiende a ser meramente lírico y que el enredo del teatro es, no la acción ni la progresión y la consecución de la acción, sino, abarcando más, la revelación de las almas”.

Este libro de Martins es un delicia para actores y actrices. Los que gustan del teatro encontraran un buen material para entender el teatro actual. Las teorías expuestas en el libro no son definitivas, pero son un aporte, en un estilo cuidado, inteligente y bien documentado, para la discusión.

El otro libro  Él es Vila-Matas, no soy Bartleby, podría considerarse como un recorrido por la obra del escritor Enrique Vila-Matas. No obstante esta travesía no es el que realizaría un crítico común; es más bien un peregrinaje hecha por un devoto lector hacia un trabajo de escritura siempre cambiante y que mezcla los géneros (amén de utilizar los soportes de otras literaturas) para crear una obra bastante singular y que reconcilia con la palabra escrita, con esa literatura trajeada de sorpresa y deslumbramiento. Más que una valoración es un gesto de fraternidad de un lector agradecido o como lo escribe Martins: “Si he valorado la obra de Vila-Matas antes he tenido una relación más espiritual y creativa con ella ( o por lo menos lo intento”.

Como acotación personal debo decir que de joven leí con fruición casi toda las obras de Thomas Mann. Sus novelas eran para mi incansables catedrales del lenguaje. No me interesaba las tramas ni los personajes; estaba subyugado por ese excelso manejo de las palabras. Pensaba que la literatura era belleza construida frase a frase. En fin Vila-Matas no es Mann, pero sus libros para Martins deben ser catedrales menos solemnes en las cuales la escritura es un juego de espejos que distorsiona los discursos y traspapela otras escrituras. Libros donde la ficción y la realidad dejan sus formalidades rutinarias para ser sólo literatura, sólo palabras con un belleza singular, extraña y hasta asombrosa; pero belleza al fin y al cabo.



Entrar en el cuerpo escritural de Vila-Matas es como entrar a un escenario de tramas cambiantes en la que otras literaturas se combina para revelar al lector la fuerza súbita de las palabras, su inigualable hechizo. Ya no hay fronteras para el lector o el autor. La obra participa como un personaje más hecho a base de literatura escrita/leída. Alberto Hernández escribe en el prólogo del libro: “En el mar inquietante de Vila-Matas anda un lector que corre el riesgo de desaparecer durante el viaje. Digo: leo y me borro. Creo que esa es en el fondo la intención de Juan Martins al meterse de lleno en algunas de las obras de este escritor de quien conocemos el gesto de captarnos como cómplices de sus andanzas. Pero más allá de esta certidumbre, Vila-Matas es el narrador de los escritores, de él embutido en su propia sombra: encarnada lectura de su respiración”.

Un libro emblemático de Vila-Matas podría ser Barletby y compañía. Aquí es todos lo rictus de su escritura; la combinación de géneros (novela que es un ensayo que es una investigación que es una antinovela, etc.) y sus inevitables referencias literarias.

Byung-Chul Han en su libro “La sociedad del cansancio” escribe que elrelato de Melville, Bartleby, puede tener una lectura patológica. En virtud de lo cual escribe: Bartleby desarrolla síntomas que serían característicos de la neurastenia. Visto así, su fórmula «Iwould prefer not to» («Preferiría no…») no expresa ni la potencia negativa del «no-…» (nicht-zu) y tampoco el instinto que inhibe y que sería esencial para la «espiritualidad». Antes bien, representa la falta de iniciativa y apatía que acaban con la vida de Bartleby.”. Vilas-Mata va un poco más allá de esta patología del agotamiento y lo coloca como figura icónica de los escritores del no. Martins escribe: “Aquello llamado literatura pareciera esta cada vez más cerca de un producto comercial. De esto huye nuestro protagonista o por lo menos quiere explicarnos cuando va a la captura de escritores bartlebys los cuales no escriben,…”

Bartleby sale a escena y su público es un muro, el silencio…Martins acota: “ La escritura No busca lo sublime, el silencio para la organización de las ideas. Inexcusable ante las convenciones atribuidas al escritor y también al lector por supuesto”.

Martins no oculta sus afinidades como lector y escribe: “Soy entonces lector de Vila-Matas. Lector parcial, siempre limitado pero en encuentro grato con su literatura”.

Más allá de las intenciones valorativas y exploratorias de Juan Martins como lector del escritor español, el libro puede leerse como una novela, un ensayo, una crónica y un diálogo con una escritura tan irreal y translúcida como los personajes de una novela imaginaria; de ese personaje que se escribe y va escribiendo un tejido sutil de literaturas hasta quedar atrapado similar a una mosca en una tela de araña.

Dos excelentes libros escritos con pasión, pero sobre todo con inteligencia e impecable estilo.

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Juan Martins. (Maracay,Venezuela, 3 de noviembre de 1960 - 30 de agosto de 2026) Poeta y dramaturgo. Escritor. Crítico Teatral con trayectoria internacional. Editor. Destacado con varios premios. Mención de honor como finalista en el «V Premio El espectáculo Teatral», 2011. Madrid, España con Duchamp, 11:45. Primer Premio en el «XVI Concurso Nacional de Literatura IPASME», 2008 con Saldré de tu piel de cuero. Premio «Miguel Ramón Utrera», 2007, mención dramaturgia con la obra Caramelo de Nueva York*. «Premio Bienal de Literatura Augusto Padrón», 2004, género dramaturgia con la pieza Caperucita ríe a medianoche. «Premio Mayor de las Artes», mención dramaturgia. Conac, 2004 con la pieza Dollwrist. Ha publicado Poética para el actor (2000 y en imprenta una nueva reedición) y Cartas del corazón para Edith Piaf y otras piezas (2002) en esta, editorial «The Latino Press» de Nueva York. Con la misma editorial ha publicado su antología Caperucita ríe a medianoche y otras piezas (2014) y Monos azules en Times Square.(2014) a cuatro manos junto al insigne escritor Isaac Goldemberg, anteriormente publicada en el 2008 con la editorial «Cuadernos del Teatro San Martín de Caracas». Su teatro ha sido traducido al francés y al portugués. Entre otras publicaciones y premios. Colaborador en revistas de crítica teatral, tanto en Venezuela como fuera de su país (España, Cuba y Argentina). Se ha distinguido como crítico en diferentes festivales latinoamericanos de teatro (Brasil, Ecuador y Argentina). Conduce la revista de crítica literaria y teoría teatral Teatralidad. Ha recibido el premio «Mejor dirección» con el espectáculo Mariana de José Ramón Fernández e interpretado por la actriz Mirla Campos en el III Festival Internacional de Teatro Clásico Adaptado 2012. Argentina. Él es Vila-Matas, no soy Bartleby y El delirio del sentido, desde un poética del dolor y otros ensayos son sus más reciente libros de ensayos publicado en «Ediciones Estival», Venezuela. Con la misma tiene en imprenta su otro libro de ensayo De qué hablo cuando hablo de Murakami (2016).Como investigador es coautor del libro «Análisis de la dramaturgia Venezolana actual». España, Editorial ADAE, bajo la dirección del destacado José Luis García Barrientos y coordinado por el maestro Leonardo Azparren. Recién galardonado con el «Premio III Bienal de Literatura de Poesía Abraham Salloum Bitar».

*Pieza y artículos traducidos al portugués por  Rogério Viana:«O autor, professor e crítico venezuelano Juan Martins, do qual traduzi o texto teatral ‘Caramelo de nova york’, publica na Venezuela alguns blogs. Em um deles faz críticas a peças de teatro e a livros, embora o blog tenha o título de ‘Crítica Teatral’ apenas. Esta semana Juan Martins enviou-me a crítica que fez do livro “Las teorias salvajes”, da escritora argentina Pola Oloixarac, publicado pela Editorial Entropía, de Buenos Aires e que no Brasil foi publicada, recentemente, pela Editora Benvirá, com o título de ‘As teorias selvagens’»….(leer más)

Su más recientes libros que podrás leer desde Issuu:




Teatro

Duchamp, 11:45 (fragmento)

Caperucita ríe a medianoche (escena primera)

Dollwrist (capítulo primero, escena primera)

Poesía

Ese animal que engaña mi vientre

Suele vestir de sombra

Soy una herida que se deja atenuar

Deseos de casa

Ensayo

‘Ocaso’ de Edilio Peña

La literatura-idea

Felisberto Hernández: el doble del cuerpo

Crítica teatral

El Juguete inexorable

Principito. «El musical»

Reseña

«El simio albino» de Edilio Peña



https://dramaturgia.wordpress.com/biografia/


https://eldienteroto.org/wp49/juan-martins-2/



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Carlos Yusti en Barcelona, con la estatua de Colon al fondo, al final de la Rambla donde desemboca en el puerto.

Carlos Yusti (Valencia, 1959). Es pintor y escritor. Ha publicado los libros Pocaterra y su mundo (Ediciones de la Secretaría de Cultura de Carabobo, 1991); Vírgenes necias (Fondo Editorial Predios, 1994) y De ciertos peces voladores (1997). En 1996 obtuvo el Premio de Ensayo de la Casa de Cultura “Miguel Ramón Utrera” con el libro Cuaderno de Argonauta. En el 2006 ganó la IV Bienal de Literatura “Antonio Arráiz”, en la categoría Crónica, por su libro Los sapos son príncipes y otras crónicas de ocasión. Como pintor ha realizado 40 exposiciones individuales. Fue el director editorial de las revistas impresas Fauna Urbana y Fauna Nocturna. Colabora con las publicaciones  El correo del Caroní en Guayana y  el Notitarde en Valencia y la revista Rasmia. Coordina la página web de arte y literatura Códice y Arte Literal


 Tomado de Letralia







































01/09/2026


31/08/2026

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