jueves, 27 de diciembre de 2007

FÁBULA V . DE 13 FÁBULAS Y OTROS RELATOS





El nunca pensó que volvería. Extrañamente él recordaba todo, antes y después de Leipetra. Nunca pensó que el Hades solo era una estación intermedia antes de volver bajo el sol. Veía a su alrededor con disfrute y percibía con entusiasmo los olores de la estación.

Entre el vulgo era capaz de reconocer a antiguos héroes que no recordaban sus hazañas aun cantadas por los poetas. Se les acercaba pero ellos le rechazaban con extrañeza.

Él veía el encender del alumbrado publico y se asombraba del poder del hombre. Sin embargo algo le faltaba, solo se sentía y recordó el amor que le había sido arrebatado. Comenzó a buscar con celo pero no la hallaba. La gente le huía con pavor contenido  hasta que una vez en un ágora moderna de ferrosos nervios sintió su presencia. Siguió el invisible hilo y ante la escalera mecánica se detuvo. Leyó un cartel que decía mercado y estacionamiento. No era nada de eso, era el infierno. Recordó su antigua hazaña y dijo “nunca más”. Bajó con entereza,  y se encontró rodeado de rapsodas, sofistas y tenderos que pesaban sus diversos frutos y compradores que regateaban 100 gramos. Con ojos nuevos vio ese fruto que tan familiar le había sido en su olvido y que llamaban libro. Vio centauros y ninfas, ajenos a su condición, sumergidos en su sueño de olvido y   pequeñas imitaciones de Atlas que en vez de llevar con dificultad el orbe sobre la espalda, lo llevaban sonriendo en bolsas rojas que colgaban de sus brazos. Siguió caminando y al fin la consiguió vestida con trozos de cielo y asediada por sátiros, ninfas y centauros. Él se le acercó, le recitó antiguos versos y ella sonrió bella y ajena sin reconocerle. Intentó vanamente sacarle del olvido tañendo música como él solo lo hacía. Pero el sortilegio seguía sin quebrantar. Sintió una vaga presencia y miro en todas direcciones hasta que halló al soberano de esa región. Se le acercó y éste, después de sorber un poco de café esspreso, le ofreció sonriente  el mismo trato, recalcándole que nunca viera hacia atrás. Él aceptó y se dijo que esta vez no se equivocaría. Tañó su música y se dirigió a la escalera mecánica, la miró y le dijo:

-Ven

Ella sonrió y avanzó con un libro en sus manos. Él siguió con parsimonia y decisión a la salida. Cientos de ojos brillaban, en la oscuridad camuflada con ráfagas de luz, flotando en la música. Sin mirar atrás salió del centro comercial y caminó varias cuadras escoltados por los postes del alumbrado público. Fue inútil, Euridice y la cultura permanecen en el infierno.







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Richard Montenegro. Perteneció a la redacción de las revistas Nostromo y Ojos de perro azul; también fue parte de la plantilla de la revista universitaria de cultura Zona Tórrida de la Universidad de Carabobo. Es colaborador del blog del Grupo Li Po: http://grupolipo.blogspot.com/. Es autor del libro 13 fábulas y otros relatos, publicado por la editorial El Perro y la Rana en 2007 y 2008; es coautor de Antología terrorista del Grupo Li Po publicada por la misma editorial en 2008 y en 2014 del ebook Mundos: Dos años de Ficción Científica editado por el Portal Ficción Científica. Sus crónicas y relatos han aparecido en publicaciones periódicas venezolanas tales como: el semanario Tiempo Universitario de la Universidad de Carabobo, la revista Letra Inversa del diario Notitarde, El Venezolano, Diario de Guayana; en las revistas electrónicas hispanas Alfa Eridiani, Valinor y Gibralfaro, Revista de Creación Literaria y de Humanidades de la Universidad de Málaga y en portales o páginas web como la española Ficción Científica, la venezolana-argentina Escribarte y la colombiana Cosmocápsula.


Entrada actualizada el 16 de Diciembre de 2015


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