miércoles, 19 de octubre de 2011

"¿Es posible que hable de mí?, ¿Quién soy yo? ¿Quién es ese Henry Miller?"

Palabras iniciales del libro "Querida Brenda: Sus cartas de amor a Brenda Venus"

y una carta de Henry Miller a su ultima musa




Portada de la edición española del libro "Querida Brenda"


"La misma tarde en que tenía pensado asistir a una conferencia de Henry Miller en una escuela de arte dramático se quemó mi casa. No asistí a su conferencia, pero unas semanas después todavía continuaba queriendo conocerle. Empecé a buscar su dirección para escribirle. Al mismo tiempo intentaba reamueblar mi casa. En una subasta descubrí la primera edición de una colección de libros titulada Mujeres a través de los tiempos. Abrí uno de los volúmenes y, doblada en el interior, encontré una carta de Henry Miller a una mujer. ¿Cómo hubiera podido no pujar por esos libros? Tres mil dólares después tenía los libros y la dirección de Henry Miller. Le escribí incluyendo la carta que había encontrado, así como unas cuantas fotografías "de actriz" pensando que podrían despertar su curiosidad.

Portada de la edición en inglés del libro "Querida Brenda"

Unos días más tarde Henry Miller envió la primera de las 1500 cartas que habría de escribirme. Llegamos a ser buenos amigos, y quizás algo más.

 BRENDA VENUS"

Palabras iniciales del libro "Querida Brenda: Sus cartas de amor a Brenda Venus"






...... Brenda!


Esta mañana ha llegado tu maravillosa, maravillosa carta. La he leído con lágrimas en los ojos. Dios mío, qué bellamente expresas tus pensamientos y sentimientos. A veces, mientras te leo, me pongo a temblar y me pregunto: ¿Es posible que hable de mí?, ¿Quién soy yo?  ¿Quién es ese Henry Miller?. Y todas esas cosas. No parece posible que una persona pueda despertar tanto amor, tanta adulación y adoración. Brenda, Brenda, me dejas mudo, ante tan amorosa elocuencia, mi lengua queda atada. Me preguntas si veo todo eso en tus ojos. Naturalmente que sí, amada mía. Todo está escrito en tus ojos. Y en toda Tú.  Vibras por todos tus poros, incluso cuando no dices nada. Sabes, muchas veces me despierto de noche, enciendo la luz y miro tu foto, tu imagen es la estantería. Siempre irradia no sólo belleza sino pureza, integridad, confianza. Pienso en ti como una flor del profundo sur, con toda su esplendorosa fragancia y aparente fragilidad. En realidad, eres tan fuerte como un tigre, y tan peligrosa, si estás enfadada. Me temo. Mi visión se debilita. He estado escribiendo sin gafas. Pero con tal de saber de ti soy capaz de cualquier cosa. Sí, mi querida, mi queridísima Brenda, sólo gracias a ti continúo vivo. Lo sé mejor que nadie.Te amo, te amo, te amo. Lo eres todo para mí.


Tu Henry.



No hay comentarios:

Publicar un comentario