jueves, 27 de julio de 2017

Milagros Bordones: Lo que hacemos los bailarines no nos pertenece, es del espectador





Estimados Liponautas

Una de las finalidades de nuestro portal es difundir  el talento local y hoy retomamos este objetivo regalandoles esta entrevista al bailarina valenciana Milagros Bordones.

Deseamos disfruten de la entrada.

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16/07/2016

Bailarina y maestra con 27 años de carrera



(Notitarde/)

Daniela Chirinos



Notitarde.- A las 7:00 de la mañana Milagros Bordones está lista para comenzar su estricta rutina. Parada frente al espejo del salón donde dictará clases, repasa mentalmente las coreografías y ejercicios para estirar y oxigenar cada músculo de su cuerpo. Éste es su instrumento de trabajo, su canal de expresión artística y el templo que resguarda su espíritu. Yoga, ballet y danza contemporánea. Ése es el orden del día.

Su cuerpo fibroso la delata. Cada centímetro ha sido trabajado para sostenerse a sí mismo -y otros como el suyo-, en posiciones casi acrobáticas y con la maestría que solo una bailarina como ella, con 27 años de trayectoria, puede lograrlo, y demostrar lo que aprendió junto a precursores de la danza y el ballet en la región, Juan Monzón y Nina Nikanorova, respectivamente.

Su historia la cuenta sentada de piernas cruzadas en la alfombra roja de las escaleras del Teatro Municipal de Valencia. Está cómoda. No es para menos, porque en los salones de este recinto y en la Escuela de Teatro Ramón Zapata, ha pasado casi 30 años formándose como bailarina en Valencia Danza Contemporánea.

En esta institución, fundada por Juan Monzón, también descubrió sus habilidades para enseñar a otros a contar historias con la danza, sobre todo a disfrutar la simbiosis con el público, cada vez que se sube a un escenario. Así se hizo coreógrafa y fundó su escuela Rendija Danza Contemporánea, en 1999.

  Me dedico 100% a esto. La danza es mi vida con todo lo que vibra en ella. Mis dos hijos, Carlos Jesús y Mariana García son bailarines; mi pareja, César Arrayago es coreógrafo e investigador y cocreador de Rendija  , que funciona bajo el lema: La danza es un bien para la humanidad.



El día en que se enamoró de la danza

Nada es producto del azar, sino del esfuerzo y la constancia. Esto lo aprendió del maestro Juan Monzón. Verlo bailar junto a su compañía en 1988, definió su vida.   Siempre cuento esto. Fui a la primera función de la Compañía de Danza Contemporánea de Carabobo (hoy, Valencia Danza Contemporánea). Ahí supe que esto era lo que quería hacer  .

Ese día se enamoró de la forma como esos bailarines se movían, sus trajes, su andar descalzos, la estética y la puesta en escena. Sobre todo, se dejó atrapar por las coreografías, que tocan temas comunes,   son más cercanos al ser humano  . En 2015, asumió la subdirección.   Ahí nací como bailarina, de la mano de mi papá Juan Monzón  .




  Rendija soy yo buscando mi lenguaje 


Desde 2010, se dedicó a su proyecto Rendija Danza Andante. Con esta agrupación han llegado hasta México y experimenta más con la danza.   Soy yo buscando mi propio lenguaje como coreógrafa, artista de la danza, como creadora  .

Se refiere a la integración de la literatura, las artes plásticas y visuales, a las obras como en Estéril, la primera de Rendija, que está basada en unos poemas suyos referidos a la mujer, mostraba con bocetos del artista y docente de la Escuela de Artes Plásticas Arturo Michelena, Luis Noguera.

El año pasado estrenaron Cuando hablemos desde el alba, inspirada en la obra Sonata del alba de César Rengifo. Este trabajo conjugaba la plástica con la danza, el vestuario y las posturas reflejan cuadros del maestro como Diciembre (1971), Una Rosa para mi ciudad (1971) y La flor del hijo (1954), todo esto al compás de la Sonata de Beethoven.



Nutrirse de otras artes


Hoy amanecimos lavados por la lluvia y nos asombró vernos tan limpios, sin odios, sin rencores, sin caca de pajaritos, sin nostalgias muertas de hambre, sin basura. Ojalá mañana llueva torrencialmente. Este poema de Mario Benedetti es el preámbulo de la obra Los sentimientos del maestro Juan Monzón, que Milagros está preparando junto a Yacanna Martínez, César Arrayago, Carlos Jesús García y Mariana García, para reestrenarla este 22 de julio, en el Festival de Teatro Juan Moreno de la Escuela Ramón Zapata. La pieza se presentó por primera vez en 1999, y es un repaso por la ira, el dolor, el amor y la alegría.

  Siempre hay que nutrirse de la literatura  , afinca. Con Valencia Danza Contemporánea montaron H2O (2007) que está inspirada en la obra de Laura Antillano, y Momentos de vida (1998), basada en un poema de Reinaldo Pérez Só.




  Esto que hacemos, no nos pertenece 

Con casi tres décadas de trayectoria, ha comprendido que la experiencia del bailarín no es solo la puesta en escena, sino que va más allá de lo estético, trasciende a lo sensorial y se conecta con el público.

Para ella, hoy el arte transforma,   no golpea como en otras épocas  . Se refiere al surrealismo, que irrumpió bruscamente para conseguir su lugar en la escena artística.   Ahora -dice- es más una invitación a disfrutar las propuestas, de regocijarse en ellas  .




- ¿Cuál ha sido la principal enseñanza que le ha dejado la danza?

- La danza hace bien al cuerpo y al alma, nos hace más cercanos a los demás, rompe la timidez, es un arte maravilloso. Desde que lo descubrí he querido compartir esto, porque lo que hacemos (los bailarines) no nos pertenece, es del espectador, porque experimenta, vive lo que le mostramos.

Tomado del Notitarde




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