viernes, 20 de febrero de 2026

Ildemaro Torres y su humorismo gráfico en Venezuela: Una historia con fineza y complicidad del humor con viñetas en nuestro país

 




CRÓNICAS DEL OLVIDO


El humorismo gráfico en Venezuela, de Ildemaro Torres


Alberto Hernández lunes 21 de abril de 2025


Torres escribe la historia del humor gráfico venezolano con la gracia aportada por los dioses de la fineza y la complicidad de los protagonistas.

Fotografía: Fotovit 



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Existen libros —porque respiran y nadan como pez en el agua— que quien los abre comienza a vivir y a respirar también bajo el agua. Hay libros que son monumentos vivientes porque, pese a que no son estatuas, representan simbólicamente a un país, a un sueño. Y, bueno, hay un libro como El humorismo gráfico en Venezuela (Ediciones Maraven, 1982), calzado por Ildemaro Torres, que lo deja a uno sin aliento, aunque uno siga respirando, porque se trata de un trabajo de años, de un esfuerzo titánico por desentrañar un tema tan delicado y a la vez sabrosamente nuestro como el humor de tantísimos autores que nos han animado la vida o nos la han complicado, cuestión que a la larga es el objetivo del humorismo: saber que la inteligencia también es un lugar donde debemos instalarnos para deshacernos del aburrimiento y convertir lo contrario en un instrumento de lucha. O una herramienta que nos sirva para salir de los atolladeros en los que muchas veces nos meten o nos metemos.


Este voluminoso, grande y pesado libro de casi quinientas páginas, en papel glasé, fue producido por la Gerencia de Relaciones Públicas de Maraven, filial de Petróleos de Venezuela (aclaro, cuando existía). Las reproducciones en blanco y negro son de Alejandro Toro y fueron tomadas de las publicaciones El Zancudo, La Linterna Mágica, Fantoches, Caricaturas, Nos-Otras, Élite, Billiken y El Morrocoy Azul (1941). El Instituto Autónomo Biblioteca Nacional, el Servicio Fotográfico de la División de Hemeroteca, Mosaico, El Autógrafo y La Caricatura también forman parte del equipo que hizo posible este libro. Las reproducciones en color son de Pablo Krisk. Las fotografías y diseño gráfico de don Mariano Díaz. El montaje de artes de Aygraf, y fue Gráficas Armitano la encargada de la impresión. Puros cuarto bates. No hay duda. Y quien dude, que busque el libro para que lo disfrute y aprenda de este lado de una Venezuela que sí contó con gente jodedoramente inteligente, que no vaciló en construir una nación a través del humor y las ganas de rebelarse contra la mediocridad.


Dejemos que el libro hable.


 

El humorismo gráfico en Venezuela, de Ildemaro Torres (Maraven, 1982).
https://www.instagram.com/p/DSFhpj7kXAB/

2

El índice es amplio y generoso, pero no como quienes dibujan puesto que son picantes, urticantes, hilarantes a veces, sofocantes y todos los antes y después del ingenio usado por ellos, digo, por sus autores. Entonces, en la introducción, Torres, quien escribe con la gracia aportada por los dioses de la fineza y la complicidad de los protagonistas, dos componentes que si se juntan conducen a que los risorios se muevan con destacada aprobación. Igual, un movimiento de cabeza para sentirse aceptado por el mundillo de quienes se la pasan imaginando para tensarles (tensionarles, también se desdice) el ánimo a los demás, sobre todo a los mandones y abusadores. Retomo, sí, retomo agua, ron o miche, porque whisky no se puede, el tema que dejé un rato atrás, y cito a Ildemaro: “A fin de cuentas —escribió Guillermo Meneses en 1966, en su presentación del libro Así lo vi yo, de Eduardo Robles Piquer—, una caricatura es la expresión gráfica de la falta de respeto a todo y a todos”... Y así sigue Torres en un paseo cuya enjundia se agradece, puesto que se desplaza por los distintos autores que nos equilibran la vida en este asunto del diario respirar.


Pero sigamos con el índice.


Recoge el libro lo dicho arriba y otros añadidos que no registro porque me quedo con los que más me afectan o desafectan o infestan, digo: “Humorismo, ironía, sátira y comicidad”, “La gente del oficio”, “Las publicaciones humorísticas y sus dibujantes”, “Periodismo y humor en provincia”, “Primer Salón de Humoristas Venezolanos”. Y también el segundo y el tercero, “Salón Nacional de Dibujos Humorísticos”, “Primer Concurso de Caricaturas de El Carabobeño”, “El humorismo gráfico en la publicidad”, “La caricatura y la política”, “El petróleo como tema”, “Galería de personajes ficticios”, “Galería de personajes reales: La Delpiniada, La Sagrada, Leoncio Martínez (Leo), Francisco Pimentel (Job Pim), Andrés Eloy Blanco, Aquiles y Aníbal Nazoa, Kotepa Delgado y Miguel Otero Silva”, “Galería de humoristas gráficos: Claudio Cedeño, Eduardo Robles Piquer (Ras), Francisco Graells (Pancho), Régulo Pérez, Pedro León Zapata, Abilio Padrón y Eneko Las Heras”, y así hasta el final de la última página que queda en blanco por razones obvias.


 



3

Los dibujos van y vienen. Es tanta la historia aquí contenida que no da risa. ¿O sí? Pero de alguna manera se siente que existió un país en el que era posible añadirle a la realidad una ficción dibujada o verbal, rimada o no, en la que los personajes y los temas se multiplicaban y fundaban nación. Una ficción que tenía a la realidad como base para fabricarla. La ficción se recrea en cada instante en el que quien se cree dueño del poder pasa a ser sujeto de burla. Sujeto caricaturizable.


El humorismo gráfico dibuja nuestros defectos, sobre todo porque dibujar nuestros aciertos no tiene gracia. Y mucho mejor si dibuja los defectos ajenos. Allí está la gracia, aunque de la desgracia se puede extraer algo, manque sea una mueca de dolor de muelas que nos llevaría a concluir que aún es posible burlarnos de nosotros mismos, como debe ser.


 



4

Un punto aparte, porque nos toca de cerca, aunque Kiko Bautista y quien esto escribe no aparezcan mencionados por Ildemaro Torres, es el de Matarile, publicación de El Carabobeño en la que autores que vivían o viven en Maracay, como Eduardo Casanova y Emilio Agra, destacaban por su ingenio y jodedera ilustrada. Allí estuvo de metiche este cronista.


Ildemaro Torres grafica con palabras:


La promoción del humorismo hecha por el diario El Carabobeño a través de su Primer Concurso de Caricaturas, celebrado en 1981, y de la edición de su suplemento humorístico de aparición semanal llamado Matarile; si bien es de lamentar la abrupta interrupción de la publicación de dicho suplemento, el cual, a pesar de no haber alcanzado a salir sino en tres oportunidades, ya evidenciaba una calidad tal que le auguraba una proyección nacional y trascendencia dentro del periodismo de humor. Matarile era coordinado por el arquitecto y dibujante humorístico Ramón León, y tenía entre sus méritos el de ser la primera publicación que agrupaba, después de la desaparición de El Sádico Ilustrado, a los más conocidos escritores humorísticos y caricaturistas del país, y junto a ellos a promisorias figuras emergentes; estaban allí, entre otros: Kotepa Delgado, Aníbal Nazoa, Otrova Gomas, Roberto Hernández Montoya, Mahfúd Massís, Eduardo Casanova, Claudio Cedeño, León Levy, Régulo Pérez, Abilio Padrón, Zapata, Napoleón Pisani, Eneko Las Heras, Edmundo Vargas y Emilio Agra.


Matarile desapareció, añade quien esto escribe, por una caricatura de Eneko Las Heras en la portada del suplemento. El papa Juan Pablo II aparece vestido como Superman, con el característico gesto que lo aproxima a Clark Kent en el momento de abrirse la camisa y salir volando de alguna caseta telefónica. Esa imagen molestó al obispo valenciano, quien llamó de inmediato al presidente Herrera, quien solía estar presente —como Caldera u otros jefes de Estado— en los aniversarios del rotativo. Luis Herrera Campins llamó a la gerencia del periódico y puso como condición de su asistencia al evento la desaparición física de un suplemento que, para la Iglesia, era un nido de comunistas faltos de respeto y ateos practicantes de hechicerías peligrosas para la fe y la nación entera. En efecto, Matarile murió y sus deudos aún lo lamentamos, aunque seguimos jodiendo la parte, pero bien alejada, la mayoría, de alguna plebeyez comunistoide.


 



5

Un libro que para leerlo es necesario tenerlo como uno de consulta, como el vademécum del humor dibujado, gráfico o pintado de nuestro país. Tiene la facultad de curar algunas enfermedades propias del ánimo y de la locura.


Por él, por el libro, por supuesto, pasaron todos —aunque no le dio tiempo a Ildemaro Torres a saber de los varias aventuras maracayeras— los que vivieron caricaturizando, mofando, burlar burlando y demás ando posibles.


Queda que los interesados corran a ver dónde encuentran esta joya, porque en verdad os digo, hermanos míos, que será casi imposible. El que pueda hacerse de él, hágalo, pero no en el piso, por favor. Quien lo consulte, pasará muchas horas conociendo este país, tan extraño como el hecho de reír en lugar de llorar en estos sublimes días por los que pasa la patria, esa palabra tan manoseada y de poco buen humor.




https://letralia.com/ciudad-letralia/cronicas-del-olvido/2025/04/21/el-humorismo-grafico-en-venezuela-de-ildemaro-torres/



Alberto Hernández. Fotografía de Alberto H. Cobo.

Alberto Hernández


Poeta, narrador, periodista y pedagogo venezolano (Calabozo, 1952). Reside en Maracay, Aragua. En 2020 fue designado miembro correspondiente de la Academia Venezolana de la Lengua por el estado Aragua. Tiene un posgrado en literatura latinoamericana en la Universidad Simón Bolívar (USB) y fue fundador de la revista Umbra. Ha publicado, entre otros títulos, los poemarios La mofa del musgo (1980), Amazonia (1981), Última instancia (1989), Párpado de insolación (1989), Ojos de afuera (1989), Nortes (1991), Intentos y el exilio (1996), Bestias de superficie (1998), Poética del desatino (2001), En boca ajena: antología poética 1980-2001 (2001), Tierra de la que soy (2002), El poema de la ciudad (2003), El cielo cotidiano: poesía en tránsito (2008), Puertas de Galina (2010), Los ejercicios de la ofensa (2010), Stravaganza (2012), Ropaje (2012) y 70 poemas burgueses (2014). Además ha publicado los libros de ensayo Nueva crítica de teatro venezolano (1981) y Notas a la liebre (1999); los libros de cuentos Fragmentos de la misma memoria (1994), Cortoletraje (1999), Virginidades y otros desafíos (2000) y Relatos fascistas (2012), la novela La única hora (2016) y los libros de crónicas Valles de Aragua, la comarca visible (1999) y Cambio de sombras (2001). Dirigió el suplemento cultural Contenido, del diario El Periodiquito (Maracay), donde también ejerció como director, secretario de redacción y redactor de la fuente política. Publica regularmente en Crear en Salamanca (España), en Cervantes@MileHighCity (Denver, Estados Unidos) y en diferentes blogs de Venezuela y otros países. Sus ensayos y escritos literarios han sido publicados en los diarios El Nacional, El Universal, Últimas Noticias y El Carabobeño, entre otros. Parte de su obra ha sido traducida al inglés, al italiano, al portugués y al árabe. Con la novela El nervio poético ganó el XVII Premio Transgenérico de la Fundación para la Cultura Urbana (2018).






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jueves, 19 de febrero de 2026

Tulio Ramírez, Profesor de la UCV: Ahora la educación en Venezuela vive el peor tiempo desde la guerra federal y la universidad se nos está muriendo en los brazos

 

Tulio Ramírez, Profesor de la UCV.


“La educación vive el peor tiempo desde la guerra federal”


El gobierno ha escogido la implosión como política pública y no le preocupa la calidad educativa en ninguno de sus niveles, afirma el docente. “La Universidad se nos está muriendo en los brazos”




                                          



Por OLGALINDA PIMENTEL / R.OPIMENTEL@EL-NACIONAL.COM 


Tulio Ramírez, docente universitario de más de tres décadas y coordinador del vicerrectorado académico de la UCV, asegura sentirse “profundamente desolado” en el Día del Profesor Universitario. Le duele explicarlo, dice, pero es testigo del deterioro de la educación en el país y en la universidad. En la UCV, por ejemplo, ya no ve a los jóvenes estudiando en la Tierra de Nadie ni hay recursos mínimos para reponer los bombillos quemados. “La universidad se nos está muriendo en los brazos”.

Afirma que, como en el resto del país, la educación vive el peor momento de la historia venezolana. “Ni siquiera en la guerrafederal tuvo tantos tropiezos como en los 18 años de este gobierno. Aquí la guerra ha sido contra los sectores y uno de ellos ha sido la educación, víctima escogida por el gobierno que ha establecido políticas públicas explícitas para implosionar el sistema”.

—¿Cómo se han expresado esas políticas?

—En 2001 con el Decreto 1011, a través del cual el gobierno quería controlar a los colegios privados con supervisores itinerantes ad hoc que no aparecían en su estructura ministerial y que tenían el poder de destituir a directores y maestros en caso de no cumplir con las directrices oficiales. Luego, en años posteriores, hubo reiterados intentos por imponer en la educación primaria y la media los diseños curriculares con la intención de ideologizar y adoctrinar a los estudiantes; pero todos han sido infructuosos gracias a la oposición de la sociedad civil; en 2010 aprobaron entre gallos y medianoche, la Ley de Educación con el solo fin de controlar, pero cuyo artículo 36 fue impugnado porque viola la autonomía. En 2015 fue realizada la consulta nacional con la idea de imponer otro modelo curricular en 2016, mas en 2017 el gobierno decidió otro diseño que vuelve a las asignaturas de toda la vida.

—¿Qué indica esto?

—Que existe una política sistemática de adoctrinamiento y de control en todos los niveles de la educación. Desde el primer plan de la patria se ha reafirmado que la misión de la educación es formar valores socialistas y no el talento que necesita el país para progresar como sociedad; se quiere asegurar que las generaciones futuras se cohesionen en un proyecto político cada vez más totalitario. Ese es el mismo que ha caracterizado a otros proyectos socialistas del siglo XXI. Por eso hoy tenemos una educación en franco deterioro en la que la preocupación del gobierno dejó de lado la calidad. Ha construido en estos 18 años un pobre circuito escolar para los pobres y hoy se ha agudizado porque el poco talento que queda en el país está haciendo maletas para irse al exterior a buscar oportunidades, no ya de trabajo sino de vida. No hay migración sino huida.

—¿Cuál es el futuro para las universidades autónomas?

—Desde 2007 el gobierno ha reconducido el presupuesto universitario, por lo que los rectores suplican a la AN créditos adicionales para poder funcionar. Para este 2018 el gobierno ha dado 18% del presupuesto solicitado por todas las universidades. ¿Qué consecuencia trae esto? Que si en la UCV se quema un bombillo no hay cómo remplazarlo. Los bombillos se mudan de salón en salón para poder dar clases. Tampoco hay recursos tecnológicos porque la universidad, además, ha sido objeto de vandalismo y no hay capacidad financiera para reponer los equipos. Si usted va a cualquier universidad autónoma en este momento la conseguirá en ruinas, convertida en ranchón.

—¿Aumenta la diáspora académica?  

—La diáspora está representando una sangría de recursos por años de formación desde 2011. Hace 3 años se señaló que 20.000 profesores de 3 universidades (UCV, USB y LUZ) se fueron del país. Con esa cantidad podemos decir que una universidad desapareció. Hoy, aunque no hay información oficial, la cifra ronda los 4.000 profesores e investigadores de renombre. Son 30 años de formación académica perdida. Eso se traduce en que en la UCV hay 40% de abandono estudiantil y eso es muchísimo. De cada 10 estudiantes, 4 dejaron de inscribirse porque si bien tienen formación no les garantiza empleo. ¿Cuál fue el detonante? Una profesora decidió un plan B cuando sus hijos dejaron de desayunar con Toddy y tomaron solo leche; y dijo que se iba cuando en vez de leche desayunaran con agua, y ya lo están haciendo.

—¿Cuál será el futuro de la sociedad venezolana?

—El gobierno nos está llevando al siglo XIX no solo en el aspecto de Caracas; dentro de poco nos pareceremos a Cuba, si no hay cambio en Venezuela. No hay Mugabe que dure 100 años ni Zimbabue que lo resista. Una recuperación del país nos llevará a niveles de 1998, son dos generaciones en 30 años. Hay que crear las condiciones.


Una carrera que cierra sus puertas

Desde 2007 se ha verificado que los estudiantes de Educación son cada vez menos. “Desde hace 10 años hasta hoy la UCAB ha cerrado menciones enteras, la UPEL graduó apenas 3 profesores de la materia Matemáticas, 10 de Biología y 10 de Física. ¿Cuándo se va a subsanar esto? Nunca. Los estudiantes no quieren ya estudiar Educación porque saben que el techo de trayectoria es muy bajo y que mucho más gana un bachaquero. Así, en vez de estudiar para ser profesores optan por estudiar la carrera de Matemáticas en la Facultad de Ciencias de las universidades. El problema es que los estudiantes tampoco están bien preparados para ingresar en esas áreas de Ciencias Básicas”.

—¿Cuáles son las consecuencias?

—La improvisación, como la Misión Simón Rodríguez que supuestamente forma especialistas, o exonerar a los estudiantes de las materias de ciencias, como lo hizo. Eso aunado con la diáspora trae consecuencias gravísimas para la ciencia y la tecnología y se están viendo ya. En una reciente investigación científica observamos que la publicación de artículos científicos en revistas arbitradas comenzó a decaer: hoy solo se produce menos de 1%. No necesitamos una sociedad titulada, como la cubana, sino una formación de calidad.

—¿Qué podemos temer? ¿Podría plantearse una ayuda humanitaria para la educación?

—Yo temo que los que se fueron no regresen, porque no hay nada que ofrecerles. Si no hacemos algo no van a regresar. Por eso creo que lo primero es plantearnos un programa de feliz retorno, mediante el cual se les garanticen las condiciones de vida y de trabajo para que decidan volver, con financiamiento de la industria petrolera. Eso es sembrar petróleo.     


http://revistaculturalcarohana.blogspot.com/2019/03/revista-carohana-hanni-ossot.html




miércoles, 18 de febrero de 2026

Yoyiana Ahumada: Caroni Polvo de Oro, de Marisol Marrero nos muestra la voluptuosidad y los dolores del Sur de Venezuela




 Caroni Polvo de Oro : la reciente novela de la escritora hispano- venezolana Marisol Marrero que fue presentada ayer en la Librería Kalathos. Una novela tan especial, cuya protagonista está inspirada en un personaje real, amerita arrancarla de las páginas. 



Siempre que leo una novela busco esa " hiper identidad" el vuelo ficcional de esa otredad de los personajes. Si un personaje es y no es una persona 



Es un personaje cuando puedes insuflarle vida y despertar ese fantasma literario. 




Valentina, me llevó por delante. Esa aviadora, mujer corajuda y valiente, una heroína cuyo viaje se va tramando en relación con la fuerza de ese paisaje portentoso. La fuerza de sus aguas " agua de monte a monte" dirá Gallegos, de los tepuis ( en lengua original) de las cuevas, de la asombrosa flora, del reino animal. La naturaleza de Guayana, tierra que desde que uno la pisa, te dispara la sensación de que perteneces a algo superior. Recuerdo mi primera vez frente al Roraima. No pude sino postrarme ante aquella huella osea de divinidad. 



La autora ahonda en esa voluptuosidad, pero no pierde pisada de los " dolores del Sur" de la mafia terrible que genera el extractivismo del oro y otros minerales, ni la oportunidad de denunciar el ecocidio monstruoso del Arco Minero



La naturaleza como señaló Ana María Hurtado es pulsión erótica, encarnada en la relación amorosa entre Orinoco y Caroni



Valentina encarnada fue mi forma de celebrar esta novela y a la obra sostenida y profunda de esta escritora 




La novela como apunto Edgar David Vidaurre Miranda toca un hondo contenido arquetipal expresado en distintos niveles o en los espacios físicos que la recorren. 




El evento lo organizo el piloto y escritor Jimmy Marull quien fue el Soplo de inspiración de la historia, finalmente la poeta Lidia Esther Salas Rincón leyó las palabras del poeta, narrador y pianista Fermin Higuera Alvarez ( cuánto te extrañamos) y cerró esta servidora. 

A casa llena en un recueentro con gente tan querida como Gustavo Löbig, Magaly Salazar Sanabria y Carmina Canta fue un acto de psicomagia. Un llamado a la belleza.



Fue un día inolvidable! 

De allí, con el personaje en los zapatos, salí corriendo a recoger mi Accesit que gané con mi carta en el Concurso de la Societe. Un capitulo para recordar



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Marisol Marrero Higuera

Nació en Tenerife, España, desde niña vive en Venezuela. Es socióloga y psicologa social, egresada de la Universidad Central de Venezuela. Tiene una maestría en Psicología social.Se ha desempeñado como profesora universitaria. Tiene varios libros publicados en poesía,novela y ensayos.En narrativa destacan: Las brujas modernas vuelan en la red (Editorial universitaria Tropykos,2001). Llote von Indien. La coloniera de Tovar (Caracas, Fundación Ludovico Silva, 2001); Segunda edición, 2003. Alonso e Isabel (2006). Niebla de pasiones Editorial Planeta, Autores Españoles e Iberoamericanos (2007). Rosas y duraznos (2011). Buitres en la sabana (2015). Chichiriviche ¿Primer pueblo fundado en Tierra firme? (Mérida, Editorial La Escarcha azul,2000).Tributo  de sangre. Saga Familiar (Ayuntamiento de Candelaria. Culturalias. Santa Cruz de Tenerife)

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YOYIANA AHUMADA LICEA. 


Yoyiana Ahumada Licea es Magister Literae. Periodista, guionista de televisión, dramaturga, poeta, locutora, docente universitaria y actriz. Ha publicado el libro de poesía (poedramas) ‘Polvo de hormiga hembra’, 2013. Autora y directora de los cortos, ‘El ángel de Bucaramanga’,' No llames a las bala's, 'Niño Jesús ven a esta casa', 2021 (Proyecto #Telacuentoyo, para la plataforma informativa El Pitazo). Es autora de los espectáculos, 'Cabrujas: la voz que resuena', 'Cabrujas por siempre,' 2011-2012; 'Cabrujas: el estruendo de la memoria', 2018;' Venezuela: la obra inconclusa de José Ignacio Cabrujas', (Ebook-2012). Ha publicado, 'Portugal y Venezuela: 20 testimonios, 2011'. De igual manera, tiene publicado el ensayo: 'Alucinados, visionarios e irreverentes, la idea escénica en Venezuela en los 70, 2001'. Compiladora de' El mundo según Cabrujas', 2009. Ha publicado, 'Poesía venezolana en voz alta', 2019; A'ntología poética de funcionarte' 2018; '102 poetas Jamming', 2014;' Aproximación a nuestra cultura', 2008; Ha realizado guiones para telenovelas. Es coautora de la revista,' Brevilla'. Es colaboradora para las revistas, diarios y portales, como: 'Standupoetry,' 'La parada poética', 'poemame'. 'comaliciagallegospoeta.blogspot.com' Se ha especializado en la obra del dramaturgo venezolano, José Ignacio Cabrujas. En la actualidad es profesora de las cátedras de Literatura española I y II, en la Escuela de Idiomas Modernos de la Universidad Central de Venezuela. Forma parte del equipo de radio del programa, 'Librería Sónica', y es miembro de la Asociación Venezolana de Crítica Teatral, y del Círculo de Escritores de Venezuela.


Tomada de Astorga Redacción.



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