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| La escritora norteamericana recibió a 'El País Semanal' en su casa de Portland (Oregón, EEUU). / Dan Tuffs (Getty Images) |
Estimados Amigos
Esperamos hayan podido llegar a esta parte de la entrada. Lo más probable es que en las Redes sociales estén torpedeando a Ursula K. Le Guin por su apreciación de Harry Potter y que colocamos como título de la entrada de hoy. Obviamente tomar esa afirmación y colocarla como cabecera de esta entrada puede catalogarse de dos maneras:
1) Sólo fue un ardid publicitario para que muchos internautas llegaran a esta entrada.
2) Esta publicación forma parte de un experimento de ingenieria social que demuestra que la gente reacciona de forma activa en las Redes sociales digitales solo cuando contrarían su opinión de alguna manera.
Independientemente de la razón por la cual se tomó esa afirmación como titular (relegando el título original) lo cierto es que desde hace unos días hemos redifundido una serie de entradas donde
algunos autores muestran su disconformidad con la labor de otros. Y la
recepción ha sido más que estupenda. En pleno siglo XXI, bajo el imperio de las redes digitales y siendo lo correcto defender la democracia atreverse a decir que no te gusta un escritor determinado (puede ser Isaac Asimov, Stephen King, J.K. Rowling o nuestro querido y para muchos sacrosanto Tolkien) se ha convertido en motivo de escarnio o burla. Una actitud digna de un profundo estudio antropológico. No importa que las personas expongan las razones de su rechazo lo importante es tratar de invalidar sus opiniones y defender a capa y espada a nuestros autores favoritos. Pero quizás no sea tan censurable esta actitud en los lectores fans cuando dentro del mundo literario los escritores pueden escupir comentarios dignos del xenomorfo de Alien, el octavo pasajero (1979) como pueden ver en estas entradas del blog:
Leer la beligerancia de los comentarios dejados en las otras entradas nos hace pensar que entre un fanático del estado Islámico (EI) y un internauta promedio la diferencia no es de esencia si no de grado y eso es sumamente preocupante.
Muchos ni siquieran llegarán a leer esta entradilla, solo se dedicarán a atacar a esta escritora o al blog cuando comenten en las diversas plataformas donde se comparta esta publicación. O tambien puede suceder que el titular no cause ningún tsunami digital y que nadie haga algún comentario malsonante, debido a la innegable calidad literaria de Ursula K. Le Guin y sólo se dediquen a compartir el enlace mientras mascullan su incorfomidad.
Pero creemos que estas opiniones en vez de ser motivo de burla, deberían convertirse en una razón para descubrir nuevos mundos. Quizás leyendo esas opiniones negativas sobre nuestros autores favoritos nos den más motivos para quererlos y también puedan convertirse en una puerta de entrada a nuevos placeres al arriesgarnos a leer los autores que ellos recomiendan.
El motivo fundamental de compartir con ustedes esta entrevista a esta magnífica escritora es el de hacerle un pequeño homenaje desde este lugar a una autora que nos ha brindado grandes momentos. Si son seguidores del mundillo de la escritura de la Ciencia Ficción ya estarán al tanto de las declaraciones de Le Guin donde afirma haber perdido su don para la escritura de ficción pero en vez de amilanarse ante este hecho comienza a dirigir un taller de escritura online. Toda una declaración de amor por la vida y por la capacidad el ser humano de hacerse más grande compartiendo su experiencia.
Quizá sí sea cierto que El nombre del mundo sea bosque, pero que no sean esas selvas que automáticamente nos llegan al cerebro, sino que sean los bosques que se forman en nuestra mente mientras escribimos o leemos esos ecosistemas portátiles que algunos llaman libros.
Y recordemos que debemos promover la biodiversidad literaria y por ello es fundamental la diversidad de opiniones así no sean de nuestro agrado para mantener sanos esos bosques que habitamos y que están formados de palabras.
Ahora tienen la vía libre para disfrutar de Ursula K. Le Guin
1) Sólo fue un ardid publicitario para que muchos internautas llegaran a esta entrada.
2) Esta publicación forma parte de un experimento de ingenieria social que demuestra que la gente reacciona de forma activa en las Redes sociales digitales solo cuando contrarían su opinión de alguna manera.
- Las Guerras literarias.
Los destructivos comentarios que los escritores dirigen a sus colegas.
- Las Guerras literarias.
Leer la beligerancia de los comentarios dejados en las otras entradas nos hace pensar que entre un fanático del estado Islámico (EI) y un internauta promedio la diferencia no es de esencia si no de grado y eso es sumamente preocupante.
Muchos ni siquieran llegarán a leer esta entradilla, solo se dedicarán a atacar a esta escritora o al blog cuando comenten en las diversas plataformas donde se comparta esta publicación. O tambien puede suceder que el titular no cause ningún tsunami digital y que nadie haga algún comentario malsonante, debido a la innegable calidad literaria de Ursula K. Le Guin y sólo se dediquen a compartir el enlace mientras mascullan su incorfomidad.
Pero creemos que estas opiniones en vez de ser motivo de burla, deberían convertirse en una razón para descubrir nuevos mundos. Quizás leyendo esas opiniones negativas sobre nuestros autores favoritos nos den más motivos para quererlos y también puedan convertirse en una puerta de entrada a nuevos placeres al arriesgarnos a leer los autores que ellos recomiendan.
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| Isaac Asimov |
El motivo fundamental de compartir con ustedes esta entrevista a esta magnífica escritora es el de hacerle un pequeño homenaje desde este lugar a una autora que nos ha brindado grandes momentos. Si son seguidores del mundillo de la escritura de la Ciencia Ficción ya estarán al tanto de las declaraciones de Le Guin donde afirma haber perdido su don para la escritura de ficción pero en vez de amilanarse ante este hecho comienza a dirigir un taller de escritura online. Toda una declaración de amor por la vida y por la capacidad el ser humano de hacerse más grande compartiendo su experiencia.
Quizá sí sea cierto que El nombre del mundo sea bosque, pero que no sean esas selvas que automáticamente nos llegan al cerebro, sino que sean los bosques que se forman en nuestra mente mientras escribimos o leemos esos ecosistemas portátiles que algunos llaman libros.
Y recordemos que debemos promover la biodiversidad literaria y por ello es fundamental la diversidad de opiniones así no sean de nuestro agrado para mantener sanos esos bosques que habitamos y que están formados de palabras.
Ahora tienen la vía libre para disfrutar de Ursula K. Le Guin
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Harry Potter me parece convencional y predecible.
Una entrevista a Ursula K. Le Guin
“La ciencia ficción es una gran metáfora de la vida”
La octogenaria autora norteamericana, una Swift contemporánea, ha abordado con maestría la diferencia de sexos, la ecología, los peligros del poder o los sistemas políticos. Pero desde mundos fantásticos.
Jacinto Antón
28 OCT 2012
Portland (Oregón)
no es Gueden, ni Terramar, ni Anarres, ni ninguno de los otros mundos
imaginados por Ursula K. Le Guin, pero hay que ver lo lejos que está
para una visita rápida. Cuando llego a la puerta de la casa de la gran
dama de la ciencia ficción en las afueras de la ciudad tras un viaje de
9.000 kilómetros y 17 horas, me siento tan extranjero, extraño,
solitario y melancólico como uno de sus viajeros siderales. Falta aún un
rato para la hora de la cita, así que deambulo por la calle flanqueada
de bosques en busca de pájaros con mi pequeño catalejo, lo que no deja
de crear alguna alarma en el tranquilo vecindario. En fin, como dice Le
Guin, un extraño es una curiosidad; dos, una invasión. Hacía calor en el
downtown de Portland, pero aquí arriba se ha levantado un
airecito frío y al cabo de un rato estoy temblando: parece muy adecuado
para visitar a la creadora del planeta Invierno.
Le Guin (Berkeley, California, Estados Unidos, 1929) es la indiscutible reina y decana de la ciencia ficción y la fantasía, además de un referente en la literatura más allá de cualquier género. Entre sus novelas, que abordan a la vez de manera apasionante y reflexiva temas como la diferencia de sexos, la ecología, los prejuicios, los peligros del poder o los sistemas políticos, siempre en otros mundos que nos espejan, se cuentan títulos antológicos que han fascinado a millones de lectores como La mano izquierda de la oscuridad, Los desposeídos, El nombre del mundo es bosque o Un mago de Terramar. Es imposible describir la conmoción que provocan esas historias, llenas de extraña belleza, sentimientos delicados como hebras de plata, sueños y advertencias. La escritora, en parte una Swift contemporánea, es autora además de cuentos, ensayos, poesía, libros infantiles y de fotografía, y un amplísimo reguero de artículos y críticas. De su influencia baste decir que su adolescente mago es un claro precedente de Harry Potter y que es imposible ver Avatar sin pensar en alguna de sus novelas. Ahora se publica en España (RBA) un volumen con tres de sus novelas más conocidas, El mundo de Rocannon, El planeta del exilio y Ciudad de ilusiones, agrupadas bajo el título Mundos de exilio e ilusión.
Le Guin (Berkeley, California, Estados Unidos, 1929) es la indiscutible reina y decana de la ciencia ficción y la fantasía, además de un referente en la literatura más allá de cualquier género. Entre sus novelas, que abordan a la vez de manera apasionante y reflexiva temas como la diferencia de sexos, la ecología, los prejuicios, los peligros del poder o los sistemas políticos, siempre en otros mundos que nos espejan, se cuentan títulos antológicos que han fascinado a millones de lectores como La mano izquierda de la oscuridad, Los desposeídos, El nombre del mundo es bosque o Un mago de Terramar. Es imposible describir la conmoción que provocan esas historias, llenas de extraña belleza, sentimientos delicados como hebras de plata, sueños y advertencias. La escritora, en parte una Swift contemporánea, es autora además de cuentos, ensayos, poesía, libros infantiles y de fotografía, y un amplísimo reguero de artículos y críticas. De su influencia baste decir que su adolescente mago es un claro precedente de Harry Potter y que es imposible ver Avatar sin pensar en alguna de sus novelas. Ahora se publica en España (RBA) un volumen con tres de sus novelas más conocidas, El mundo de Rocannon, El planeta del exilio y Ciudad de ilusiones, agrupadas bajo el título Mundos de exilio e ilusión.
A sus 83 años recién cumplidos (el pasado día 21 de octubre), dotada de
una mente privilegiada, Ursula K. Le Guin, pionera del feminismo
moderno, continúa siendo una activa intelectual, con una opinión
respetada sobre cualquier asunto y que, por ejemplo, ha encabezado una
protesta contra Google por el uso de material con derechos de autor que
se pone en la Red sin permiso. Cuando me decido a llamar a la puerta,
acude la propia escritora a abrir. El pelo corto a lo chico, como lo ha
llevado siempre, le da un curioso aire juvenil y hasta travieso. Pasamos
a un saloncito decorado con sobrio buen gusto y en el que dominan la
penumbra y una atmósfera de paz casi monacal. Se respira una ordenada
armonía que me hace pensar en el interés de Le Guin por el taoísmo.
“Tendrá que ser té, no tengo café”, dice antes de encaminarse a la
cocina y dejarme solo con el gato, un cobby joven y travieso llamado Pard. Regresa con una taza con la imagen de Virginia Woolf (!) y se sienta frente a mí en un sillón.
Ese cartel de la entrada, acerca de cuidar que no se escape el gato…
Es por los coyotes, son peligrosos para él. ¡Esto es el Oeste americano!
Eso me recuerda lo de la serpiente de cascabel con la que se enfrentó una vez.
Sí, he visto muchas e incluso las he comido fritas, pero esa fue muy especial. Ocurrió en el valle de Napa, en el viejo rancho de la familia. Estaba en una mecedora en el porche y oí el ruido de los cascabeles. Estuvimos mirándonos largo rato como si fuéramos los únicos seres en el mundo. Hubo algo muy intenso entre nosotros. De contacto entre especies alienígenas. Mi marido, Charles, me ayudó luego a llevarla lejos, sin matarla.
No se lo va a creer, pero ¿sabe qué he visto en los árboles de enfrente?: un ave de presa que me ha parecido un cernícalo americano (‘Falco sparverius’), un gavilán, el apodo de Ged, el protagonista de ‘Un mago de Terramar’; parece un buen augurio para el encuentro.
Imagino que sería más bien un halcón de cola roja, en propiedad un busardo, un águila; hay muchos por aquí.
¿Colibríes?
Claro. ¿No tenéis en Europa? ¿No? Qué pena. ¿Sabes qué hay maravilloso en las Rocosas?: las luciérnagas voladoras. Hay seres tan extraordinarios en el mundo… Una vez monté en una alpaca. Parecen de otro planeta. Y he estado en Australia, ¡eso sí es diferente! Aparte de ver pájaros, ¿has visto algo de Portland?
He pasado un buen rato en Powell’s.
¡Nuestra gran librería! ¡Una opción estupenda!
Refugiarse en una librería es como disponer del ‘ansible’, ese instrumento que inventó en sus novelas y que permitía comunicarse instantáneamente entre mundos. En el viaje, en el que he tenido mucho tiempo, he releído ‘La mano izquierda de la oscuridad’. Hay tanto que no recordaba…
A mí me encanta releer, lo que leímos hace 10 años es ahora un libro nuevo, diferente.
Me ha conmovido cuánto hay sobre la amistad.
Filosofía, amistad, traición y fidelidad… amor.
Y en la segunda parte, el viaje por los parajes helados del planeta Invierno, tirando de un trineo, recuerda las expediciones polares.
Me encantan los relatos de los exploradores. Pensaba en Shackleton y Scott cuando lo escribí. Amundsen en cambio no me parece muy interesante, pero los ingleses eran muy buenos escritores. Por eso hice que mi planeta fuera así de frío. Para narrar una aventura parecida. Hay que conocer los hechos para escribir, aunque sea una fantasía, me gustan los hechos en mis novelas.
Los paisajes, terrestres y extraterrestres, tienen una gran presencia en su obra.
Seguro, son una de las bases de mi narrativa. Empezando por California, donde crecí, y Oregón, donde vivo desde 1958.
Oregón parece hermoso.
Interminablemente hermoso.
¿Ha estado en España?
No, y cómo lo siento. Entonces estaba Franco y no quisimos visitarla. Mi hija mayor vive en Madrid.
¿Sabe? En realidad no es la primera vez que nos vemos. Hace dos años estuve aquí, en Portland, y tras una larga cola usted me dedicó ‘La mano izquierda de la oscuridad’ en una firma de libros en Powell’s. Vine entonces para entrevistar a Jane Auel, la autora de ‘El clan del oso cavernario’. Ya es curioso que las dos grandes novelistas de Portland escriban una del futuro y la otra de la prehistoria.
La conozco. Tiene mucho éxito. Creo que en realidad no le gusta mucho escribir. Lo que le gusta es documentarse y estar en contacto con los científicos, sentirse uno de ellos, ir a las cuevas, esas cosas.
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| Ray Bradbury. Imagen tomada de aquí |
Se nos ha muerto Ray Bradbury.
Era un hombre muy dulce, y genial. Sin enemigos, lo que es mucho decir cuando tienes éxito y vives en Los Ángeles. Solo nos encontramos brevemente, pero lo quería mucho. Adoro las Crónicas marcianas, no hay nada igual en la ciencia ficción, me mostró lo que se podía hacer en el género, y Fahrenheit 451 es una parábola perfecta. Otros libros no, demasiado sentimentales para mí.











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