lunes, 30 de diciembre de 2013

Henry Miller: "La capacidad de ser amigo de una mujer, en particular de la mujer a la que amas es, para mí, la mayor de las proezas. El amor y la amistad rara vez van de la mano. "

Al cumplir ochenta.






Estimados Amigos

El pasado 26 de diciembre fue el cumpleaños número 122 de nuestro querido amigo y hermano Henry Valentine Miller . Poca gente se atreve con 40 años y con una familia a cuestas abandonar todo e irse a vivir para encontrarse consigo mismo pero Henry estaba hecho con otra pasta y se atrevió a lanzarse al abismo inseguro de la vida verdadera. En Europa caminó, durmió, pasó hambre, aprendió, fornicó como pocos, escribió y publicó. Durante mucho tiempo sus libros fueron prohibidos por supuestamente ser apologías a la pornografía, los muy tontos censores no se percataban de que eran apologías a la vida sin barrotes. 


Los hallazgos de su aventura fueron fructíferos para él y para sus amigos, esos que crecen año a año cuando quizás por una inocente sugerencia de un amante de ese reputado pornógrafo alguien abre por vez primera un libro de Miller. Quizás la sorpresa inicial para una persona que vive bajos los empañados valores de una clase media victoriana  sea causada por la diáfana visión de la sexualidad pero la sorpresa final y constante que provocan sus libros se deben a la sinceridad. Como dicen por ahí Henry es un hombre de una sola pieza. Alguien que te habla con la franqueza de un amigo de verdad, un valor que es difícil de conseguir en la vida y en el mundo de las letras. 

Una vez conversando con una amigo, después de nuestro saludo habitual al sol en la plaza magnética, se me ocurrió preguntarle si había algún equivalente venezolano de Miller en el mundo literario nacional, mi amigo miró largo rato al cielo mientras mordía un mondadientes y me dijo:

-¿Me preguntas si existe alguien dentro del mundillo literario local que reuna saber, experiencia, humildad, un irrefrenable apetito por la vida, le gusten las mujeres y las bicicletas, sea capaz de escribir libros dedicados enteramente a sus amigos y que tenga una casa donde bellas mujeres (las palabras en cursivas pueden cambiarse por hermosos hombres) van a cuidarlo por gusto y no para lograr ser publicadas en alguna imprenta universitaria o de alguna gobernación,  mientras pasean desnudas por toda la casa. Alguien con el que puedas conseguirte en la calle,  compartir un café y que puedas hablar de literatura sin que te parezca una pedante guía de estudio mimeografiada. Y que días después de esa conversación te quede buen sabor de boca y te provoque ir a visitarlo. Alguien que te interese por el simple hecho de ser gente  de verdad. Alguien que asuma la elaboración un buen desayuno y una inspiración profunda con bizarría día a día?

-Si, a eso me refiero

Apenas terminé de decir eso y él plegó su rostro solo como puede hacerse frente a una estrella supermasiva. Por momentos pensé que iba a convertirse en un agujero de gusano. Pero en un suspiro su cara volvió a la normalidad. Ya tenía miedo de viajar sin moverme.

-Naaaa, nada que ver, solo en los cuentos de hadas criollos como Juancho y los cazabes mágicos

- Aaah ¡Pero si eso no existe!

-Por eso lo digo. En el mundo literario venezolano alguien así solo puede ser un personaje de ficción en un cuento de hadas.

Después de eso mi amigo reventaba en carcajadas y yo le seguía. 

Recuerdo como en una de esas sesiones de saludos solares mi amigo con franqueza inusitada dijo:

- Creo que Miller es un Hermano Mayor

- ¿Si? ...¿Tu crees?... ¿Vendra de Ganímedes?

- Debe venir de otro sistema solar. Su capacidad de seducción sin igual, la presencia de un ego no guerrerista, su dominio de la belleza cotidiana de la sexualidad y su capacidad para vivir de la escritura denotan su pertenencia a una sociedad miles de años mas avanzada que la nuestra.

-Eso explica muchas cosas -dije yo- Y no olvides su peculiar aptitud de hacerse mas joven con los años

-Si, no la olvido. El vino de muy lejos para enseñarnos el camino.

- Espero no le pase como a Jesucristo.

- No le pasará, seguramente tiene acceso a todos los registros históricos de los grandes maestros. Hoy no valdría la pena dejarse crucificar. Ya utiliza otros medios para difundir el mensaje por lo menos. Ya escribe directamente sus libros canónicos. Así el mensaje tendrá menos erratas a largo plazo. Quizás hasta hagan películas sobre su vida.

- ¿Y a que actor buscarían para personificarlo?

-  Por ser un Hermano Mayor supongo que al que a tu papá y a ti tanto le gusta.. Spock

-Ah, Leonard Nimoy

- Y si él no acepta quizás funcione el de Kung Fu

-David Carradine...

-Si, cualquiera de los dos calvos y con anteojos funcionaría para desperdigar la palabra

- ¿Y que nombre le pondrías a la película?

- Ah, ni idea. Mmmm quizás le pondría Henry y June y sería una biografía épica. Pero realmente no sabemos si esta sociedad estaría lista para un filme de es tipo.




Lo usual después de las conversaciones post saludo solar era el intercambio de libros canon... de Miller y de sus comentarios con la esperanza de hallar nuestro camino.

Muchos saludos solares pasaron y aún seguimos buscando el camino sin olvidar que a medida que pasan los años más jóvenes debemos ser.


 Los dejamos con las palabras de nuestro Hermano Mayor en su 122 aniversario


Deseamos disfruten de la entrada.





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"La capacidad de ser amigo de una mujer, en particular de la mujer a la que amas es, para mí, la mayor de las proezas. El amor y la amistad rara vez van de la mano. "Al cumplir ochenta. Por Henry Miller





Al cumplir ochenta

Si a los ochenta años no estás ni tullido ni inválido y gozas de buena salud, si todavía disfrutas una buena caminata y una comida sabrosa (con todo y acompañamientos), si duermes sin pastillas, si las aves y las flores, las montañas y el mar te siguen inspirando eres de lo más afortunado y deberías arrodillarte en la mañana y en la noche para darle gracias al Señor por mantenerte en forma. En cambio si eres joven pero ya tienes cansado el espíritu y estás a punto de convertirte en autómata, sería bueno que te atrevas a decir de tu jefe —en silencio, claro— “¡Al carajo con ese fulano, no es mi dueño!”. Si no te has quedado culiatornillado y si te sigue emocionando un buen trasero o un magnífico par de tetas, si todavía puedes enamorarte las veces que sea y si perdonas a tus padres por el delito de haberte traído al mundo, si te hace feliz no llegar a ningún lado y vivir al día, si puedes olvidar y perdonar y evitar volverte amargado, cascarrabias, resentido y cínico, hombre, ya vas de gane.



Lo que importa son las cosas pequeñas, no la fama ni el éxito o el dinero. La cima es muy estrecha, pero abajo hay muchos como tú que no se estorban ni se molestan. Ni por un instante se te ocurra que los genios viven felices; todo lo contrario, dan gracias por ser del montón. 


Henry Miller y su ultima esposa Hoki Tokuda

Si tuviste una buena trayectoria, como es de suponer que yo la tuve, los últimos años podrían ser los más infelices de tu vida (salvo que hayas aprendido a tragarte tus mentiras). El éxito, desde el punto de vista mundano, es la plaga del escritor que aún tiene algo que decir, pues cuando llega la época en que podría disfrutar un poquito del ocio, resulta que está más ocupado que nunca porque se ha vuelto víctima de admiradores y adeptos y de todos los que desean explotar su nombre. Aquí se enfrenta otro tipo de lucha: el problema consiste en mantenerse libre y hacer sólo lo que uno quiere. 


Henry Miller era un gran amante de las bicicletas

Con todo y una visión del mundo que es producto de una gran experiencia, con todo y una filosofía elaborada para la vida diaria, uno cae en la cuenta de que los tontos se vuelven más tontos y los pelmazos más pelmazos. De uno en uno la muerte se lleva a tus amigos o a los grandes hombres que reverenciabas; mientras más viejo, más pronto se te mueren. Al final te quedas solo y ves a tus hijos o a los hijos de tus hijos cometer los mismos errores absurdos, esos errores casi siempre lamentables que cometiste tú a su edad, y ni lo que digas ni nada de lo que hagas podrá evitarlo. Sin duda al observar a los jóvenes se termina por comprender lo idiota que uno mismo fue en su momento (y tal vez lo siga siendo).


Henry Miller y su biblioteca, noten al fondo la fotografía de Anaïs Nin

Hay algo que para mí se vuelve cada vez más claro: en lo fundamental la gente no cambia con los años. Salvo raras excepciones la gente no evoluciona ni se transforma: un roble sigue siendo un roble, un cerdo cerdo y un zopenco zopenco. Lejos de mejorar, el éxito por lo general acentúa las faltas o fracasos. No es raro que los tipos brillantes de la escuela en cierta medida dejen de serlo una vez que salen al mundo. Si en tu grupo te disgustaban ciertos chicos o si los despreciabas, después te parecerán peores convertidos en hombres de negocios, estadistas o generales de cinco estrellas. La vida nos obliga a aprender ciertas lecciones pero no necesariamente a crecer. Aquí entre nos, con dificultad cuento a una docena de individuos que logro aprender las lecciones de la vida; la gran mayoría no sabría ni su nombre si yo lo pronunciara. 


Henry Miller y Margaret Neiman 1942. Foto  Man ray

En cuanto al mundo en general, no sólo no lo veo mejor que cuando era yo un niño de ocho años sino mil veces peor. Un escritor famoso alguna vez lo resumió de este modo: “el pasado me parece horrible, el presente gris y desolado y el futuro totalmente espeluznante”. Por fortuna, no comparto este sombrío punto de vista. En primer lugar, no me interesa el futuro; en cuanto al pasado, bueno o malo, le he sacado el mayor partido; lo que me quede de futuro es producto de mi pasado. El futuro del mundo se lo dejo a los filósofos y visionarios. Lo único que tenemos todos es el presente, pero muy pocos lo vivimos alguna vez a plenitud. No soy pesimista ni optimista; para mí el mundo no es esto ni aquello sino todo al mismo tiempo y así será para cada quien en su propia medida. 


Henry Miller en París. 1969.Fotografía de C. Bavagnoli.

A los ochenta creo que soy una persona mucho más alegre que cuando tenía veinte o treinta años. Para nada querría ser adolescente otra vez: la juventud puede parecer gloriosa pero también duele sobrellevarla. Es más, lo que llamamos juventud no es tal, en mi opinión se trata más bien de algo así como una vejez prematura. 


Henry Miller en Big Sur


Con la maldición o la bendición de haber vivido una adolescencia eterna, alcancé cierta madurez pasados los treinta años, No fue sino hasta los cuarenta que comencé a sentirme joven en serio; para entonces ya estaba listo (Picasso dijo alguna vez: “uno comienza a volverse joven a los sesenta pero para entonces ya resulta demasiado tarde”). En esa época había perdido muchas ilusiones, pero por suerte mantenía el entusiasmo, la dicha de vivir y una curiosidad inagotable. Tal vez fue esa curiosidad —por todo y por cualquier cosa— lo que me convirtió en el escritor que soy. La curiosidad nunca me ha faltado y hasta el peor pelmazo me puede provocar interés (si aún tengo el ánimo de escuchar). 


Henry Miller y  Candice Thayer. Fotografía de  Bradley Smith. Tomada de la Revista Playboy correspondiente a Noviembre de 1971.
  

Con este atributo viene otro que valoro sobre todos los demás: el sentido del asombro. Sin importar qué tan limitado pueda volverse mi mundo, no me lo imagino sin mi capacidad de asombro; en cierto sentido creo que puedo definir esta capacidad como mi religión. No me pregunto de qué manera surgió la creación en que nos hallamos sumergidos, sólo la disfruto y la valoro. Rabiando por la condición de la vida y la forma en que la vivimos, ya dejé de creer que yo tengo el remedio. Quizá pueda modificar hasta cierto punto mi propia situación pero nunca la de los demás. Ni veo que nadie, en el pasado o el presente, por grande que fuera, haya podido realmente alterar la condition humaine. 


Henry Miller. Fotografía de  Arnold Newman. 1976

El mayor temor de la gente al pensar en la vejez es que será incapaz de hacer nuevos amigos, mas quien tuvo alguna vez la facultad de cultivar nuevas amistades, no la perderá por viejo que sea. En mi opinión, después del amor, la amistad es lo más valioso que nos ofrece la vida, Nunca he tenido problemas para hacer amigos; de hecho, a veces esa facilidad se ha convertido en un obstáculo. Dice el dicho: “dime con quién andas y te diré quién eres”, pero mucho he reflexionado yo qué tan cierto es esto. Toda la vida tuve amigos provenientes de mundos totalmente disímiles, tuve y sigo teniendo amistad con personas que no son nadie y debo confesar que se cuentan entre mis mejores amigos. He sido amigo de criminales y de ricos despreciables. Mis amigos me mantienen vivo, me han dado ánimo para proseguir y también, muchas veces, me han aburrido hasta las lágrimas. En lo único que insisto con todos mis amigos, sin importar su clase social o su condición, es que hablen con la verdad; si no puedo ser abierto y franco con un amigo, o él conmigo, no me interesa. 


Henry Miller y Candice Thayer. Fotografía de Bradley Smith. Tomada de la Revista Playboy correspondiente a Noviembre de 1971.


domingo, 29 de diciembre de 2013

Michael Onfray,filósofo francés:
El mundo liberal que se prepara en nuestro planeta odia la cultura, que hace retroceder a los mitos, entre ellos, la religión.





Se hace tarea difícil dar entrada a la entrevista a Michael Onfray , básicamente porque ya lo hace de forma impecable Ferney Rodríguez al motivar la entrevista que Luisa Corrandi le realiza al polémico filósofo francés Michael Onfray.

Partiendo del hecho que comulgo con la frase de Luis Buñuel  “Soy ateo, gracias a Dios” ha sido reconfortante leer la siguiente entrada. 

No abundan las manifestaciones, ni textos de proselitismo ateo, por ello la imagen que se tiene de los ateos está distorsionado. Michael es rotundo, en su opinión las religiones cristianas, musulmanas y judía detestan: a las mujeres, la sexualidad, la libertad y la inteligencia. 

El profesor francés brilla en esta entrevista, quizás por la torpeza de la entrevistadora. Llegué a pensar que las preguntas estaban pactadas, para mayor lucimiento de Onfray, pero no es así ya que se puede palpar el enfado del entrevistado ante los prejuicios e ideas preconcebidas de la entrevistadora sobre los ateos.





Deseamos que disfruten con esta entrevista:


by PacoMan


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“Las religiones viven de la angustia y del miedo de los hombres”.
Una entrevista al Filósofo Michael Onfray



Diferentes caminos han llevado a cientos de hombres y mujeres inteligentes por la opción no-religiosa. Grandes personajes fueron agnósticos como Thomas Henry Huxley, Charles Darwin, y Stephen Jay Gould, o ateos como Richard Dawkins, Carl Sagan, Steven Pinker. Un estudio llevado a cabo por Larson y Whitam en 1998 reveló que el 93% de los científicos más eminentes de los EEUU no creían en un Dios personal, y este resultado es muy similar en los científicos del Reino Unido, según otra investigación. A pesar de lo anterior en la mente de la mayoría de las gentes el adjetivo de ateo es relacionado negativamente.


Tras la publicación en 2007 de un artículo en el diario colombiano El Tiempo sobre la comunidad no creyente de Colombia (agrupada principalmente en el foro de Escépticos Colombia), se preguntó a los religiosos su opinión sobre este sector de la sociedad, a lo cual respondieron que “ellos mantenían ideas ya superadas en el siglo pasado”. Pero a pesar que los ateos son una minoría y que reciben el descrédito y el ataque de los bien financiados líderes religiosos, los ateos no son una especie social extinta. Cabe notar que la mayoría de los Premios Nobel de ciencia son ateos, al igual que la mayoría de la élite intelectual del mundo. Uno de estos intelectuales es el filósofo francés Michel Onfray.

El filósofo Michel Onfray empezó su vida de forma difícil. Nació en un hogar muy pobre, y a los diez años fue abandonado por su madre en un orfanato. A los 28 años sufrió un infarto, y más tarde dos derrames cerebrales. Onfray vive de forma sencilla y alegre. Tiene bloqueada su cuenta, para recibir solo lo que recibiría de jubilación un obrero agrícola. Ve que la vida debe llevarse de manera que pese más el ser que el tener.

Para Michel Onfray las religiones son únicamente instrumentos de dominación y de alienación. Afirma que los tres monoteísmos profesan el mismo odio a las mujeres, a la sexualidad y que detestan la libertad. Actualmente trabaja en la Universidad de Caen, Francia y es autor de 35 libros, de los cuales Tratado de ateología es uno de los más conocidos por el público hispano. A continuación se presenta un fragmento de la entrevista hecha por Luisa Corradini en Paris el 2007 para el diario argentino La Nación.



Usted afirma que no fue el orfanato lo que lo convenció de que Dios no existe porque a los diez años ya lo sabía. Sin embargo, suele decir también que los adultos que creen en Dios se equivocan. ¿Qué tenía usted a los diez años que un adulto -incluso analfabeto- no tenga a los cuarenta? ¿No es un poco pretencioso de su parte?

No veo por qué debería ser pretencioso o qué es lo que yo tendría de más. Yo no hablo en esos términos. Son los suyos y es su propio juicio de valor. Para ser claro: creí en Dios mientras creía en el Papá Noel. A partir de cierta edad, todo eso me pareció irracional, sin sentido. Eso no quiere decir que fuera un superhombre o un genio precoz. Probablemente solo se trate de temperamento, de carácter inadaptado a las fábulas.



Usted escribe “los monoteísmos detestan la inteligencia”. Pero entonces, ¿qué hacer con todos los genios de Occidente que practicaron alguna de las tres religiones del Libro?

Yo hablo de “monoteísmos” y no de “monoteístas”. El monoteísmo es una ideología que, en sus principios, detesta que la gente piense o reflexione y prefiere que obedezca y que se someta a la Ley, a la palabra de Dios y a sus Mandamientos. Que hay monoteístas inteligentes, no esperé su pregunta para saberlo. Y tampoco he dudado de la inteligencia de ciertos monoteístas cuando son inteligentes.

Dejemos a un lado la Iglesia como institución e incluso la Biblia. ¿Cómo sabe usted que, en verdad, Dios no existe? Podría perfectamente existir. ¿Cómo saberlo? ¿No cree que aceptar la duda sería una actitud más filosófica?

La duda no es filosófica, es metodológica y prepara el terreno a la solución filosófica. En otras palabras, se duda un momento en un movimiento que debe concluir en una certeza. Descartes solo utilizó la duda de esa forma. Conformarse con la duda es detenerse a mitad de camino. Además, la duda es una deshonestidad intelectual. Aquellos que reivindican la duda no tienen problemas en reivindicar la certeza de esa duda. La coherencia del escéptico debería llevarlo hasta a dejar de hablar. Un filósofo tiene la obligación de hacer llegar su pensamiento a algún lado. En todo caso, aquellos que afirman algo (por ejemplo, la existencia de Dios) son quienes deben demostrarlo. De lo contrario, bastaría con afirmar cualquier cosa (que los unicornios existen, por ejemplo), pedir a su interlocutor que pruebe que lo que uno dice es una necedad y, frente a su incapacidad para demostrarlo, concluir que lo que se está diciendo es verdad. De esa forma se podría afirmar que las mesas giran solas, que los platos voladores existen, que los horóscopos dicen la verdad. 



Usted critica a “los hombres que se embriagan de ilusiones”. ¿Está mal? ¿Y si eso les permite ser menos infelices? Usted escribe: “El camino de la verdad filosófica es largo y difícil”. Pero hay muchísima gente que nunca tendrá la posibilidad de hacer ese camino. ¿Por qué negarles su propia forma de consuelo a aquellos que creen en algo superior?

Prefiero una verdad que duele a una mentira que calma. Pero cada uno puede preferir el opio de la ilusión a la realidad. Yo le reprocho a la ilusión enemistarnos con la única certeza que tenemos: la vida es aquí, aquí y ahora. Las religiones nos invitan a vivir en la expiación, con el pretexto de que vivir como si uno estuviera muerto aquí nos abrirá la vida eterna una vez muertos. Yo consagro gran parte de mi tiempo -sobre todo cuando creo universidades populares abiertas a todos-, a ofrecer una alternativa filosófica a la propuesta religiosa. Creo que es necesario popularizar la filosofía para reconciliar al hombre consigo mismo, con su cuerpo, su vida, los otros y el mundo, sin que tenga que pasar por todas esas ficciones religiosas.


sábado, 28 de diciembre de 2013

De la sombra a la luz y vuelta a la oscuridad.

Una entrevista a Anne Rice hecha por Alejandro Serrano



Anne Rice llevando un rosario


De la sombra a la luz y vuelta a la oscuridad




Apreciados amigos hoy les traemos una intensa entrevista de 2009 a Anne Rice , la responsable de la reactivación de la figura del Vampiro. 

Estamos frente a la reina del terror, siendo su saga más exitosa la de las Crónicas Vampíricas, que se inicia con Entrevista con el Vampiro 
en 1977. Pero el gran salto en popularidad se produce en 1994 cuando el director Neil Jordan la lleva al cine  con Tom Cruise como Lestat, el gran protagonista. 

Cartel del filme "Entrevista con el vampiro". Dirigida por Neil Jordan en 1994



En 1998, a los 57 años, Anne sufre un coma diabético, abandona su ateísmo y abraza el catolicismo repudiado durante suetapa universitaria. En 2003 deja de escribir terror y comienza a escribir novelas cristianas, con menor éxito que sus sagas oscuras.


Sin embargo el principado de la luz dura poco, el 28 de Julio de 2010 con 69 años, hace publico su abandono del cristianismo:



“…  Para aquellos a quienes les importe y entiendo si a usted no le importa, hoy dejo de ser cristiana, estoy fuera. Sigo comprometida con Cristo, como siempre, pero no sigo siendo "cristiana" o siendo parte de la cristiandad. Es simplemente imposible para mí pertenecer a este grupo pendenciero, hostil, discutidor y merecidamente infame. Por 10 años lo intenté... fallé, estoy fuera. Mi conciencia no me permite seguir [...]. En el nombre de Cristo, me niego a ser anti-gay, me niego a ser anti-feminista, me niego a ser anti-control de la natalidad, me niego a ser anti-demócrata, me niego a ser anti-humanismo secular, me niego a ser anti-ciencia, me niego a ser anti-vida. En el nombre de Cristo, dejo el cristianismo y el ser cristiana. Amén.  …”


Tomado de Wikipedia que a su vez lo toma de la revisa “The Advocate”



Tras el descenso a los infiernos, como un ángel caído, vuelve a escribir terror, en 2012 publica El Don del lobo  y en Octubre del 2013 se ha editado The Wolves of Mindwinter .



"Cuando la fe en Dios volvió a mi, cambié. No quiero volver a escribir sobre miseria y desesperación."



Deseamos que disfruten con las respuestas que Anne Rice da sobre su obra y su intensa vida.

by PacoMan



Anne Rice on Twilight and True Blood.

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Alejandro Serrano    

22/07/2009




La conocida autora de una de las más famosas sagas vampíricas nos habla de su pasada trayectoria y de sus planes de futuro en el terreno literario.



Anne Rice es una personalidad controvertida, un fenómeno de masas cuyo talento literario es innegable, y cuya visión del terror resulta, cuanto menos, revolucionaria y muy acorde con los tiempos que vivimos. Subyugada por los vampiros, y decidida a dar a su tradicional mundo de tinieblas un enfoque distinto, Rice sorprendió al mundo con el alumbramiento de una saga larga y compleja, que evoluciona incluso para poner contra las cuerdas constantemente sus fundamentos, traicionándose a si misma una y otra vez, tan sólo para asegurarnos que no hay nada que podamos dar por sentado, en lo que podamos confiar.


En tiempos como estos, en los que fenómenos mediáticos como “Crepúsculo”, de Stephenie Meyer, irrumpen en escena con atronadoras campanas, quizá debiéramos acudir a la verdadera fuente de toda esa plétora de terror actualizado a la sensualidad sin complejos que demanda nuestra sociedad liberada, la propia Anne Rice. Si bien ella no inventó el género vampírico, desde luego, sí puso las bases para una nueva interpretación, de la que se han aprovechado otros autores con menos talento. Nacida en Nueva Orleans en 1941, y con la alegre fatalidad de su Luisiana natal a cuestas, la autora que nos ocupa conjuga talento narrativo con visión creativa, en lo que ella llama “thriller metafísico” y otros suelen denominar “género gótico”. Conceptos como la muerte, el poder, el alma y su finalidad, la inmortalidad, el amor y la historia humana se entremezclan en sus obras fantásticas.

En 1998, Anne recobró la fe católica y eligió otro tipo de temas como marco para sus novelas, y comenzó a documentarse con vistas a la publicación de una serie de novelas sobre la vida de Jesucristo en la Tierra. Hace tiempo que en Fantasymundo teníamos ganas de hablar con esta autora tan conocida como controvertida, y por fin lo hemos conseguido. Como es habitual, bajo el texto en castellano tenéis la versión en inglés del diálogo que mantuvimos con Anne Rice. Si estáis interesados en sus obras, podéis leer varios artículos en Fantasymundo, sobre su saga vampírica y Las Brujas de Mayfair.




Las Brujas de May fair




Alejandro Serrano: Antes de comenzar, me gustaría agradecerle esta oportunidad de conversar con usted, imagino que es una persona ocupada y mucha gente desea entrevistarla. Es una de nuestras referencias en la literatura de terror. ¿Cómo se lleva el día a día de la fama? ¿hay muchos fans deseando invadir su privacidad, como nosotros hacemos?

Anne Rice: No encuentro complicado vivir siendo reconocida. Vivo como una eremita en una tranquila comunidad de California, y la mayoría de la gente que veo todos los días no saben que soy escritora. Me comunico con mis lectores por correo electrónico, en internet, en Facebook, me gusta esta forma de comunicación. Soy una persona a quien le gusta mantener su privacidad en su propia casa.



Anne Rice llevando un elegante traje negro


Alejandro Serrano: ¿Cómo decidió dedicar su vida a la escritura, una profesión habitualmente desagradecida? ¿Cómo era Anne Rice antes de convertirse en un éxito editorial, y cómo ha cambiado durante todo este tiempo?

Anne Rice: Todavía estudiaba en el colegio cuando decidí ser escritora. Sabía que asumía un gran riesgo al hacerlo, pero creía en mi misma, y solo era feliz cuando escribía. Así que lo dejé todo para convertirme en escritora. Mi marido me apoyó en esta decisión, creía en mi talento, así que tenía seguridad emocional. Naturalmente, convertirme en una escritora publicada me cambió. Escribí algo sobre esto en un libro titulado “Called Out of Darkness”. Allí explicaba que antes de que me publicasen fui conocida durante mucho tiempo como la mujer de mi marido.

Tras el éxito, fui vista como una persona de pleno derecho. Me gustó aquello, por supuesto, me encantó el respeto. Siempre he sido una persona muy intensa, y me encantó ser reconocida por mi trabajo.





"He encontrado muchos prejuicios contra mis libros sobre Jesucristo"


Alejandro Serrano: Los temas que normalmente escoge para sus libros tienen significado humano y social. El ser humano es complejo y multifacético, y eso se refleja en muchos de sus personajes. Sus libros parecen ser muy realistas, aún cuando describe criaturas o extraños lugares que no existen en este mundo o están lejos en el tiempo. ¿Qué le inspiró para escribir su saga vampírica, la de las Brujas de Mayfair o, más recientemente, “El mesías: el niño judío” o “El mesías: camino a Caná”?


"Escribí mis libros sobre Jesucristo porque la fe me colmaba..."

 Anne Rice: Me siento impulsada a escribir, a convertir en real la vida emocional de mis personajes. Hago uso de una gran cantidad de detalles e intento colocar al lector en un camino que le permita entender el mundo en que éstos viven, aún cuando se trate de personajes fantásticos como vampiros y brujas. No sé exactamente que me motiva para escribir sobre estos temas. Me siento obligada a hacerlo y no analizo los porqués. Obviamente, veo a los vampiros como una metáfora de la soledad que habita en todos nosotros, de lo marginado, lo inaceptable. Y siento que escribir desde el punto de vista de un vampiro me permite explorar mi propia miseria y desesperación. Cuando la fe en Dios volvió a mi, cambié. No quiero volver a escribir sobre miseria y desesperación.

Escribí mis libros sobre Jesucristo porque la fe me colmaba y quería convertirle en real para aquellos que no piensan en Él o no le aceptan. Me entusiasmó mucho hacerlo. Y continúo trabajando en estos libros. La nueva entrega, “Angel Time”, es otro gran reto que adoro asumir.


"Volví a la Iglesia Católica porque sentí la fe en Dios de nuevo, y esta era la iglesia en la que me crié"

Alejandro Serrano: Tras muchos años conocida como una referencia en el mundo vampírico, ¿cómo se siente al comenzar una nueva fase con una figura tan bíblica y llena de significado para muchos como Jesucristo? ¿Qué siente cuando escribe sobre él y cómo lo hace? Las fuentes existentes sobre él son muy escasas y a menudo tendenciosas.