El pasado viernes 12 de junio de 2009 a las 6:00 p.m., en el Liceo Nacional “Pedro Gual” de Valencia, en el Estado Carabobo, se dio inicio a un nuevo ciclo de actividades de la asociación LI PO con la conferencia denominada “Puntos de fuga”, a cargo del escritor y conferencista argentino Guillermo Cerceau, integrante de la misma. El evento contó con la entusiasta participación de estudiantes y profesores en las carreras de Comunicación Social, Estudios Jurídicos y Gestión Pública que imparte en dicha institución la Misión Sucre, quienes hacen vida académica en la citada institución en el turno de la noche.
Mediante un eficaz ejercicio transdisciplinario y sintético el investigador impugnó la validez del manido esquema de base cibernética que entiende la comunicación como una simple relación Emisor-Mensaje-Receptor y demostró, con argumentos de peso, la complejidad de dicho proceso humano. El enfoque de Cerceau, que privilegia tanto el carácter dialógico de la comunicación como la inabarcabilidad connotativa presente en todo mensaje, señala como indispensables para el éxito aspectos tales como la honestidad intelectual y la entereza moral de quienes participan en la comunicación, a cualquier nivel. En su opinión, allí está la clave para contrarrestar la manipulación discursiva que sufren las mayorías por parte de quienes detentan un poder de facto sobre los medios de comunicación. Ello, aunado al entendimiento cabal por el hombre de la calle de las características operativas de los medios, permitirá superar las actuales consideraciones que les atribuyen un falso carácter neutral y que por lo tanto reducen la solución del problema a una simple necesidad de adecuar la conducta de sus gestores a unos parámetros ideales de comportamiento, con pretendida validez universal.
Por último, como conclusión necesaria de este imperativo ético y frente a la falsa participación popular promovida por centenares de encuestas de dudoso origen y validez, Guillermo Cerceau destacó la necesidad de establecer un nuevo tipo de comunicación multidireccional entre los consumidores/destinatarios y los medios alternativos a su alcance como el primer paso de una verdadera apropiación cultural de los espacios de comunicación; terreno este llamado a servir como caja de resonancia indispensable de los cambios que hoy nacen desde la realidad social inmediata de los pueblos.
Yilly Arana
Guillermo Cerceau (Argentina, 1957) es investigador independiente, escritor y conferencista. Desde 1973 ha vivido fuera de su país, principalmente en Venezuela, Estados Unidos, Bélgica y Holanda.
Ha publicado varios títulos de ensayos, entre ellos Equivalencias,Teoría de las despedidas y Oculta tu rostro.
En los últimos años ha producido una serie de intervenciones-conferencias enfocadas en tres áreas:
1) La teoría de la imagen, fija o en movimiento, entre las que se encuentran Mutaciones del cuerpo femenino, Fotografía e inteligencia artificial y La imagen cinematográfica y la creación en Gilles Deleuze.
2) La dimensión social de la tecnología, que ha incluido Pensamiento algorítmico, Inteligencia artificial y control social, Interfaces para la acción colectiva.
3) La ciudad contemporánea: Las ciudades inteligentes: utopías del capital, Las ciudades sumergidas, El color como marca de identidad urbana.
Su más reciente libro es Fotografías imaginadas y otros encuadres (Caobo, 2019), una meditación personal sobre el sentido de la fotografía.
En prensa: Donde mora el hombre: propuestas para la ciudad trabajadora.



A pesar de no encontrarme allí, felicito al Grupo por haber reiniciado sus actividades con renovadas energías. En la esperanza de un futuro auspicioso y por demás interesante, su amigo José Carlos De Nóbrega.
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
ResponderEliminarEstimado Anónimo:Nuestro toque satánico nos viene por vías diversas: Rasputín Vive!, Ambrose Bierce y el mago diabólico de la serie japonesa llamado Mephisto (aturdido por el sonido del molusco y agradecido por la ingesta de chocolates).
ResponderEliminar¿Y que paso con la libertad de expresión? suprimieron mi comentario sobre el lemur
ResponderEliminar