sábado, 30 de abril de 2011

"Encuentro de Poetas", en Homenaje a Reinaldo Pérez Só en la escuela Arturo Michelena




Reynaldo Pérez So





El Grupo Li Po tiene el agrado de invitarles  el próximo 10 de Mayo, a las 10:00am a un "Encuentro de Poetas", en Homenaje a Reinaldo Pérez Só En la Escuela de Artes Plásticas "Arturo Michelena" de la ciudad de Valencia. El evento, organizado por la plantilla directiva de la institución, es el pretexto ideal para compartir con la familia literaria valenciana y con Reynaldo Pérez.

A Continuación colocamos un extracto de la invitación que nos hizo llegar la escuela: " Están cordialmente invitados a compartir con nosotros y con el propio Reinaldo Pérez Só. Es es momento para expresarle a nuestro gran poeta el aprecio y la admiración que le hemos tenido por muchos años. Queremos que ese día, Reynaldo, se sienta acompañado de sus amigos, les esperamos. Nosotros en la escuela les brindamos esta ocasión; brindenle ustedes a Pérez Só, sus mejores palabras, y compañia. "

Escuela de Artes plásticas Arturo Michelena

Calle libertad 100- 30 entre Soublette y Carabobo, Centro de Valencia, el Socorro.





miércoles, 27 de abril de 2011

HOMENAJE AL POETA PORTUGUÉS JORGE DE AMORIM (1928-2011). LIBRERÍAS DEL SUR VALENCIA


 
El Grupo Li Po y el Grupo Literario Enriqueta Arvelo Larriva les invitan al homenaje que se le tributará al poeta portugués Jorge de Amorim (1928-2011). La conversación sobre su obra poética será coordinada por los escritores Juan Medina Figueredo y José Carlos De Nóbrega. La cita es en Librerías del Sur Valencia, el sábado 30 de abril de 2011, 10 am. Participa, sólo la poesía satisface.
 
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Jorge de Amorim, nombre poético de Manuel Alves de Oliveira (Gandra, Oporto, 30-1-1928-Bejuma, Carabobo, 13-1-2011). Poeta portugués residenciado en Venezuela durante más de cuarenta años. Ejerció la docencia en el país (educación media y enseñanza de la lengua portuguesa). Los poemas fueron tomados de Raiz da Noite, antologia poética, Venezuela (1995, Limiar Editora, Porto). Entre sus libros de poesía tenemos Anjos tristes (1956), A beleza e as lágrimas (1957), Palavras sâo coisas amadas (1960), As origens (1962), Tierra de nadie (1987, Monte Ávila Editores), O tempo e o acto (1987), Barisfera (1988), Raiz da noite (1991), Os veios da pedra (1993) y Os oráculos (2004).
 
 

lunes, 25 de abril de 2011

Las peñas literarias caraqueñas

De los Delpinistas a la nueva República del Este



Caricatura de Ugo Ramallo

De los Delpinistas a la nueva República del Este



Feriado. Revista Dominical de El Nacional. Domingo 4 de abril de 1999. Nº 823

Buenas peñas las caraqueñas

De ser grupos prestos a la defensa de alguna ideología, convicción u orientación artística, devinieron cenáculos sectoriales sin otra pretensión que la camaradería y el divertimento: su cambio de signo corrió paralelo al de la sociedad civil. Ahora, en pleno proceso de cambios profundos, podrían volver por sus fueros... pero lo que se nota en el ambiente es una interesante variedad y un apego a la nostalgia


Ilustración: Ugo Ramallo

Una peña es, esencialmente, un grupo de amigos que se reúnen cotidianamente para conversar sobre un tema específico, para conversar sobre varios temas o para dejar que alguien ilustre a la. concurrencia sobre un tema. A simple vista, no parece haber mucha diferencia entre las reuniones peñeras -y sus hermanas de sangre, las tertulias- y los miles de encuentros casuales que se producen a diario sin excusa ni concierto, con el solo fin de distraerse un poco mientras se consumen los tragos de rigor, o simplemente se conversa sin necesidad de tragos.



Sin embargo, los peñeros de corazón coinciden en que sí hay un punto clave de diferenciación: en las peñas y tertulias se crea, se produce; hay cierto dinamismo intelectual, cierto hilo conductor que obliga a interactuar a sus participantes conforme a unas reglas tácitas o explícitas. Pero, vista desde lejos, al menos en su forma, una peña -y una tertulia- difícilmente puede llegar a ser algo más de lo que parece: una cordial reunión donde se habla en voz alta, se hace catarsis y se celebra por las cosas buenas y malas de la vida.

LOS TIEMPOS IDOS

Sobre la existencia de una cultura peñera en Caracas, y sobre sus aportes a la otra cultura -la oficial- no queda ninguna duda; sobre el fenómeno como globalidad no se ha hablado lo suficiente, pero sobre determinadas peñas y tertulias en particular ya se ha dicho y escrito bastante. Fueron peñas -llamadas "literarias" para aclarar cuál era el orden del día, de todos los días- las que dieron origen y razón de ser a grupos como Viernes, Sardio, La Tabla Redonda, El Techo de la Ballena, En Haa, Cal. Prácticamente ninguna de las publicaciones emblemáticas de la literatura de los años 60 y 70 se eximió de tener su acta de nacimiento en una tertulia o en una serie de reuniones cuya dinámica guarda por lo general similares características: hay una reunión, casi siempre informal, en la que primero se escuchan las ideas iniciales, después se confrontan, se enriquecen; luego se unen todas, se suprimen las disidencias y el producto de todo esto solía ser un manifiesto que le daba vida y nombre al nuevo engendro literario o artístico.



Más atrás en el tiempo, Arístides Rojas se encargó de reseñar para la posteridad las incidencias de las tertulias musicales en Blandín, a finales del siglo pasado; se sabe de las reuniones efectuadas en el Pasaje Centenario, a las cuales era asiduo Juan Antonio Pérez Bonalde, y de las tertulias clandestinas que los miembros de la Generación del 28 realizaban en la plaza de la Misericordia, hoy Parque Carabobo. Por boca -más bien por pluma- de Aquiles Nazoa se sabe del Culto de Osiris, especie de secta mitad solemne, mitad escatológica, que tuvo su base de operaciones desde finales del siglo XIX hasta 1936 en la esquina de Manduca.



Jesús Sanoja Hernández entregó un buen resumen de lo que significaron para el humor crítico espectáculos-movimientos como La Delpiniada y La Sacrada -responsables de las más crueles e inteligentes parodias y provocaciones contra los entonces presidentes de la República Antonio Guzmán Blanco y Cipriano Castro, respectivamente-,además de dejar constancia de la existencia, hace un siglo y un poco menos, de grupos como el Dharma, y una serie de clubes y sociedades de pintoresca variedad y cuya enumeración sería bastante extensa: la Juventud Restauradora, la Juventud Liberal, el Centro Espiritista y el Club Cosmos, entre otros.

Hay antecedentes, hay herencia, hay pedigrí. La decantación de todas esas manifestaciones, que debieron paralizarse por fuerza de los acontecimientos en la década de los 50, resurgió con fuerza en los 60 -ya se esbozó con qué resultados- en forma de nuevos grupos, algunos más contestatarios que otros. Poco después, y al margen de la lucha guerrillera, al borde más bien de los 70, hizo acto de aparición la República del Este, de la mano de David Alizo, Adriano González León, Mary Ferrero, Orlando Araujo, Víctor El Chino Valera Mora, Caupolicán Ovalles, Ludovico Silva, Elias Vallés y otros personajes de menor o mayor renombre. La experiencia corrió con suerte, pues todavía hoy se la considera una de las cumbres de la cultura del café y la barra, y recientemente se ha realizado un intento por revivirla. Las sesiones serán ahora en el restaurant Maute Grill de Las Mercedes, y la dinámica, cuentan sus promotores, será la misma de hace más de dos décadas: conversa, intercambio de ideas y libación.

Pero ¿qué ha quedado en el paisaje después de tanto recorrido? ¿Dónde están los peñeros de ahora, y qué función cumplen o han dejado de cumplir?


sábado, 23 de abril de 2011

Soneto a Greta Garbo

por Carlos Edmundo de Ory





Hoy le obsequiamos un poema del escritor español Carlos Edmundo de Ory


Soneto a Greta Garbo


Greta Garbo.




Abreme las dos puertas de tu casa


quiero besar tu boca que me deja


adivinar el aire cuando pasa


tu corazón envuelto en una abeja.



O bien decirme puedes qué te pasa


pálido rododendro triste y vieja


bajo la luna que te pone lasa


mientras te llueve el mundo en una oreja.



Sin duda como sueles llorar lloras.


Sin duda te desnudas a la luna.


Sin duda de costumbres te adormeces.



Quiero besar tu boca en esas horas


muertas que te mueres tu también de una


supuración de amor algunas veces.




Poesía erótica castellana. Selección de Jesús García Sánchez y Marcos Ricardo Barnatán. Circulo de Lectores, S.A. 1975. ISBN 84-226-0722-0.



lunes, 18 de abril de 2011

LA ODISEA LÚDICA DE RICHARD MONTENEGRO

Un acercamiento al libro 13 fábulas y otros relatos

por José Carlos De Nóbrega







LA ODISEA LÚDICA DE RICHARD MONTENEGRO


José Carlos De Nóbrega 





En la ciudad de Valencia de San Simeón el estilita, encaramado nuestro patrón en el monolito de la Plaza Mayor, nos topamos con voces que profesan su devoción por la literatura y la mitología griega clásica: Teodoro Láscaris, por supuesto, heredero del trono de Grecia quien nos enseñó su gran filosofía en la U.C.; Alejandro Oliveros, por vía de su persistente trabajo poético y ensayístico; o Pedro Téllez, en sus comentarios añadidos y reseñas bibliográficas que tienen como pretexto conversar sobre la relectura placentera de los clásicos. Muy a pesar de las dificultades que suponen el trabajo editorial en América Latina, hallamos al fin en los estantes de Librerías del Sur Valencia, el pequeño volumen de cuentos 13 fábulas y otros relatos de Richard Montenegro.

Es un honor presentar este libro primerizo por partida triple: Es el primero de nuestro amigo Richard como autor; el primer título que inaugura la Imprenta Regional Carabobo; y mi primera experiencia como editor. Como dato curioso, presenta dos ediciones: la primera de agosto de 2007 equivalente, según reza la última página, a 500 ejemplares; la segunda de enero de 2008, corregida si se quiere, montante el tiraje en 250 ejemplares. Nos importa hablar de la obra y el autor, no de las peripecias relativas a la primera edición, dignas más bien de las disparatadas crónicas de Martín Romaña.

Las trece fábulas, a las que hace referencia el título, constituyen el motivo central de esta colección narrativa: Una aproximación lúdica y muy venezolana de la mitología griega, harto afortunada como se puede comprobar, distante de –por ejemplo- la pésima imitación de Rubén Darío atribuida a poetas pavosos y advenedizos –aquí los cisnes níveos mutan en pájaros de papel marché- o el desafortunado acercamiento de Marcel al mito órfico y, peor aún, a la idiosincracia y la cultura de Brasil en el film Orfeo Negro. El tono funde la comedia, la poesía y la cita textual inteligente y oportuna: La apertura muestra la cornamenta de un Menelao escarnecido por el pueblo, en tanto desquite político del oprobio esclavista al que es sometido por la nomenclatura del clan guerrero de turno. Las verduras que la turba le arroja al cornudo monarca, nos retrotrae aquella escena de Novecento de Bernardo Bertolucci, en la que los campesinos le arrojan estiércol de caballo a los opresores. La quinta fábula nos refiere el suplicio y el despecho de Orfeo, sin importar que la locación sea un mercado de pulgas del libro auspiciado por una casa que hasta las sombras vende, pues como se sabe a esta academia se le fundieron los fusibles hace mucho tiempo. Entonces, la recreación poética del mito, equivalente a su multiplicidad de lecturas, no desdice la necesaria crítica cultural que ha de merecer un medio mezquino, tonto y definitivamente ágrafo como el nuestro (muy a pesar de los DTA* en nuestras universidades e instituciones culturales): “Fue inútil, Eurídice y la cultura permanecen en el infierno”. Otra de las fábulas de nuestra preferencia se refiere a Odiseo o Ulises, viejo guerrero reconocido por su perro Argos sin importar la Jodisea que los separó durante años: “Había vuelto, él había vuelto. Con su mirada nublada busca los ojos de su amado y suspira por última vez. Y así Argos descansó por última vez en los brazos del rey de Ítaca”. El suspense implícito en esta séptima fábula pareciera remedar el Cantar de los Cantares de Salomón, las jarchas e, incluso, la relación paradójica entre perros y seres humanos –lindante con lo que llamamos el atajaperro- patente en la película Amores Perros de González Iñárritu. Por otra parte, Alejandro Oliveros nos refiere un Ulises que quiere arrojarse convulso a la mar, evadiendo así la mustia vida sedentaria en una Ítaca de oropel: “Cuánto no daría, sin embargo, por / hacerme de nuevo a la mar, alistar / el resbaloso leño y encontrarme / con el cuerpo desnudo de Calipso, / o, en la noche arenosa de Cumboto, / abrevar de Circe en sus blancos senos”. En ambos casos, sin importar las particularidades de cada quien, sólo nos resta compartir el influjo benévolo y placentero de Homero en nuestras lecturas y los garabatos que desparramamos en el papel o la pantalla de cristal líquido.

Se agregan al volumen tres relatos más: “Mediterráneo”, “Génesis” y “La Conejera”, los cuales no rompen con esta compulsiva profesión de contar y conmover al lector y al oidor (aconsejamos su lectura en voz alta). Nos complace “La Conejera”, una aproximación poética y nostálgica no sólo de la infancia, sino también del arte de narrar vinculado al goce y a la encrucijada de hablas que aún nos maravilla. Los cetáceos van a la par de la bitácora de Jasón y los Argonautas, en un periplo perpetuo en pos del Vellocino de Oro.

Valencia de San Desiderio, 19 y 21 de febrero de 2011.

 * Doctor tapa amarilla



Tomado de Salmos Compulsivos

Enlaces relacionados:

viernes, 15 de abril de 2011

Exposición "Encuentros" en la Hermandad gallega del 17 al 30 de Abril de 2011









El Grupo Li Po, la junta directiva de la Hermandad Gallega de Valencia y la Secretaría de Cultura tienen el gusto de invitarle a visitar :



“Encuentros

 Exposición de artes plásticas de las obras de:  


Ana Yudith Hernández


María Virginia González


Carlos Sarmiento 


Aula Creativa de la HGV

Sábado 17 al 30 de abril de 2011

Entrada libre.



Inauguración 17-04-2011- 7 p m


jueves, 14 de abril de 2011

No hay un escritor en este país que lo haga como yo

Una entrevista al escritor venezolano Argenis Rodríguez 25 años después





Estimados y mudos internautas 

Hoy le obsequiamos esta entrevista al escritor Argenis Rodríguez (Santa María de Ipire, Estado Guárico, 1935 - San Juan de Los Morros, Estado Guárico, 2002) que la desaparecida revista Feriado del diario El Nacional publicó en 1999 tres años antes de que acabara con su vida.




Richard Montenegro

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Con odio y con frenesí

Argenis Rodríguez 25 años después



Revista Feriado. 04 de julio de 1999. Nº 836

Jorge Roberto Duque

Fotografía: William Dumont

Está en proceso de producción la segunda parte de un libro que estremeció a la izquierda, a la política y a la intelectualidad venezolana de los años 70. Su autor, un exguerrillero, desempleado y escritor de furiosa pluma, dice que seguirá en lo mismo hurgando llagas, lanzando anatemas sin compasión “hasta que me muera o me maten”. Para tenerlo en cuenta.

Aquel libro, Escrito con odio, publicado por la editorial Fuentes cuando todavía el mundo se dividía entre comunistas y capitalistas, y cuando todavía los escritores venezolanos se desvelaban con la posibilidad de ser tardíos representantes del boom de la novela latinoamericana, barría literalmente el piso con algunos nombres prominentes de las letras y la política. Uno a uno fueron recibiendo su respectiva descarga de denuestos, no con la prosa elegante del que insulta sin nombrar al desti­natario, sino con los aspavientos furiosos y directos del mecánico o pulpero metedor de chismes, varios personajes con nombre y apellido: allí llevaron plomo verbal Caupolicán Ovalles, Jesús Sanoja Hernández, Teodoro y Luben Petkoff, Douglas Bravo, Pompeyo Márquez, Ramón Bravo, Lucila Velásquez, Adriano González León y Arturo Uslar Pietri, entre otros. Y lo más interesante de todo es que la mayoría de los aludidos fueron sus amigos antes -y algunos después- de la publicación del final del explosivo libro-testimonio-panfleto, cuyo párrafo final guarda proporción con la intensidad del resto de las páginas: "Venezuela es del cabrón, del chulo, del ladrón, del que traiciona; es de la cantidad de chulos y cabrones, Venezuela es del cabrón, del cabrón, del cabrón...". El libro ha agotado 14 ediciones, más unas cuantas reimpresiones ilegales. Hay alguna gente que debería estar preocupada en este momento. Porque Argenis Rodríguez acaba de desperezarse de un largo trasnocho existencial con intento de suicidio incluido -en su muñeca puede verse, blanquecina y terrible, la marca del hojillazo que se infligió en 1990, en un momento borrascoso de su larga depresión- y acaba de entregar un libro cuyo título lo anuncia todo: Escrito con odio (II). La primera frase del libro marca la pauta de lo que sigue: Soy malo, infínitamente malo, pero cuánto no daría por ser peor. Suenan las campanas: Argenis Rodríguez ha regresado a las guerrillas de tinta y papel.


-¿Con quién se mete esta vez? Ya no hay comunistas en el panorama.

-Bueno, lee el libro. Yo no tengo por qué estar anunciando a quién menciono. Es verdad que ya no hay comunistas, pero en el país siguen pasando cosas indignas.

-¿Se ha reconciliado con alguna de las personas que abofeteó en el primer libro, o en la primera parte del libro? La gente de la República del Este, por ejemplo, ha vuelto a reunirse...

-Me he encontrado con algunos por ahí; cuando me ven dicen: "¡Coño, Argenis!", y se asustan todos.

-Pero Caupolicán Ovalles ha dicho que usted lo abordó para pedirle disculpas después de llamarlo chulo, cabrón y traidor en el libro.

-Eso es mentira. Yo no le pido disculpas a nadie. Y ese tipo de problemas no se arreglan con palabras sino a tiros o a trompadas. A todos los desafié, con algunos me caí a golpes. Pero todos tenían el libro y lo comentaban. Algunos querían que publicara otro libro y los nombrara otra vez, ¿no ves que los hice famosos, y hasta cargos les daban por haber sido insultados por mí? Hay dos libros que me han dado de comer: Escrito con odio y Relajo con energía. Este último lo publicó De Armas y agotó cuatro ediciones en un mes. Pero un día fue Morales Bello a su oficina, lo amenazó y le puso una pistola en el pecho; entonces ya no lo reeditaron más.

-¿A usted lo han amenazado de muerte?

-Bueno, cada vez que sacaba un libro me amenazaban. Cuando publiqué La amante del presidente, que es la historia de Cecilia Matos, los adecos me andaban buscando para matarme. Otros me veían por ahí y lo que hacían era brindarme caña. Una vez un tipo llamado Néstor Tablante Garrido me sacó un arma en la librería El Gusano de Luz. Yo le dije: "Mira, es mejor que guardes eso, porque se te va a escapar un tiro y te vas a malograr esas bolas que nunca has usado".



martes, 12 de abril de 2011

Desnuda.

Un poema de Roque Dalton






Estimado amigos

Hoy le traemos este texto del desafortunado poeta salvadoreño Roque Dalton (1935-1975).

Esperamos que disfruten del poema.

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Desnuda

Christy Turlington. Fotografía de Francesco Scavullo (1921-2004). 1991





Amo tu desnudez

porque desnuda me bebes con los poros,

como hace el agua cuando entre sus paredes me sumerjo.



Tu desnudez derriba con su calor los límites,

me abre todas las puertas para que te adivine,

me toma de la mano como un niño perdido

que en ti dejara quietas su edad y sus preguntas.



Tu piel dulce y salobre que respiro y que sorbo

pasa a ser mi universo, el credo que se nutre;

la aromática lámpara que alzó estando ciego

cuando junto a las sombras los deseos me ladran.



Cuando te me desnudas con los ojos cerrados

cabes en una copa vecina de mi lengua,

cabes entre mis manos como el pan necesario,

cabes bajo mi cuerpo más cabal que su sombra.



El día en que te mueras te enterrare desnuda

para que limpio sea tu reparto en la tierra,

para poder besarte la piel en los caminos,

trenzarte en cada río los cabellos dispersos.



El día en que te mueras te enterraré desnuda,

como cuando naciste de nuevo entre mis piernas.

 
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El texto fue tomado del libro:
 
Poesía erótica castellana. Selección de Jesús García Sánchez y Marcos Ricardo Barnatán. Circulo de Lectores, S.A. 1975. ISBN 84-226-0722-0.



domingo, 10 de abril de 2011

José Alberto Gutiérrez: Un hombre con visión que levantó cinco bibliotecas desde la basura



José Alberto Gutiérrez, bibliotecario colombiano, trabaja como chofer de un camión recolector en Bogotá. En diez años salvó doce mil libros.

POR PATRICIA KOLESNOCOV - pkolesnicov@clarin.com


El tipo va por la noche de Bogotá manejando un camión de basura, como siempre. Baja, con sus ayudantes, vuelcan los tachos grandes y entre todo –hay de todo– encuentra una cajita. Hya muchas cajitas, pero levanta ésta, rompe la tapa, pispea: Ana Karenina , dicen las letras, la novela de Tolstoi. El tipo toma una decisión rápida. Mete la cajita en el camión, se la lleva a su casa. Cuando la abre, hay ahí muchos libros más. Al otro día, o al siguiente, o al otro, ve más libros en la calle. “Entonces comienzo a notar que los bogotanos botaban los libros a la basura”, dice ahora, abriendo un poco los ojos. Pero no está en el camión, está en el salón para invitados especiales de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, en México. El tipo se llama José Alberto Gutiérrez y desde entonces –el año 2000– hasta ahora, calcula haber rescatado de la basura unos 12.000 libros. Con los que armó cinco bibliotecas. 

Se lo ve incómodo en estos sillones, que hace un rato antes gastaron Paulo Lins, el autor de Ciudad de Dios y Jean Marie Gustave Le Clezio, Premio Nobel de Literatura, por ejemplo. Se sienta casi en la punta, sostiene apenas la Coca que le trae el mozo, la apoya en la mesita, no sabe qué cara poner para las fotos.
Es que no está acostumbrado a esto, Gutiérrez. A los aplausos, las palmadas, las entrevistas. A que le pregunten tanto por él, de dónde salió esta locura que terminó con el primer piso de su casa –donde Luz Mery, su mujer, tenía el tallercito de costura y la venta de cierres, botones, encajes para una sábana dominguera– convertido en biblioteca abierta al barrio.

“Como no hubo quién me vendiera ese cuento del estudio y no crecí en un ambiente así como de mucho estudioso, entonces fue cuando decidí seguir trabajando”, dice Gutiérrez. Bajito, lo dice, con suave tono colombiano. Y puede ser romántico pensar que la fuerza de las palabras –así se llama su biblioteca, “La fuerza de las palabras”– puso los libros de manera mágica delante de este bogotano del barrio de Nueva Gloria con sólo tercer grado de primaria terminado, niño albañil, adulto chofer de camión de basura.



sábado, 9 de abril de 2011

La reconciliación con el silencio: Rafael Humberto Ramos Giugni por Julio Rafael Silva




Rafael Humberto Ramos Giugn. Fotografía de Hector López Orihuela. Tomada del libro "Rostro y Poesía"


Estimados Internautas

Hoy le traemos este texto de Julio Rafael Silva sobre el poeta Rafael Humberto Ramos Giugni

Esperamos lo disfruten.
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La reconciliación con el silencio: Rafael Humberto Ramos Giugni


Julio R. Silva Sánchez




La primera vez que conversé con Rafael Humberto Ramos Giugni finalizaba la memorable década del sesenta. Allí estaba aquella tarde, acodado displicentemente en la barra del cafetín de la Facultad de Ingeniería, cuando le entregué la nota a través de la cual su hermano Ángel me presentaba. Mientras sorbía el tercer marroncito de la jornada, me sugería con su proverbial sencillez que lo acompañase en la lectura de aquel hermoso libro: “El origen de la obra de arte”, desde donde Martín Heidegger nos preguntaba: “¿Qué es la proximidad, que falta pese a la reducción de las más largas distancias a separaciones mínimas?, ¿qué es, que resulta rechazada por el incesante apartar los alejamientos?, ¿qué es, que con su faltar ausenta la lejanía?” Lectura premonitoria, porque ese “apartar los alejamientos”, ese “ausentar la lejanía” parece ser un rasgo definitorio del quehacer poético y existencial de este singular bardo carabobeño, quien se ausentara de estos predios en travesía irreversible hace exactamente un año.



Música, amistad y poesía


Comenzaríamos entonces una amistad que se prolongaría en el tiempo, con largas conversaciones y lecturas de textos, matizadas por las sinfonías de Mahler, los cappricci y divertimentos de Paganini, las sonatas de Beethoven… toda esa hermosa música que el poeta personalmente seleccionaba en sus cubículos del Centro (después Dirección) Cultural de la Facultad de Ingeniería, oasis ineludible al cual acudíamos los estudiantes universitarios de entonces, un tanto cansados de la diatriba política y los insufribles discursos electoreros.


En aquellos textos de Ramos Giugni, leídos - con su acompasada voz de tenor - para un exiguo y expectante auditorio (algunas veces nos acompañaban Luis Azócar Granadillo, César Peña Vigas, Aldo Materán…), las palabras instauran la cotidianidad, estructuran el contrapeso de las pulsiones del poeta y conciertan su espacio de insólita significación:



“De nuevo mi sombra vuelve a reunirse
 aceptaré sus acusaciones
 mezquindades que oigo pacientemente
 y acribilla a golpes mi pesadumbre corrosiva.
 En el iris languidece la tarde
 y con ella se concreta la sentencia.
 Espero que mi verdugo corra el velo se descubra
 y enseñe su perfil de muerte
 a mi ego altivo.”



viernes, 8 de abril de 2011

Invitación a la exposición de artesanos de Valencia, San Diego y Naguanagua





El grupo Li Po tiene el agrado de invitarles  a la exposición: Artesanos de Valencia, San Diego y Naguanagua. Les esperamos en la apertura, que se realizará el lunes 11 de abril de 2011, a las 10:00 a.m., en la Tienda y Galería Valencia de la Fundación Red de Arte.

Centro Comercial y Profesional Camoruco. Av. Bolívar Norte, frente a Farmatodo. Valencia, Estado Carabobo.


miércoles, 6 de abril de 2011

PRESENTACIÓN DE LOS LIBROS DE POESÍA "27F Memoria, Poesía y Revolución" y "Postal de Sequía".



El Grupo Li Po  le invitan a la presentación de los libros "27F Memoria, Poesía y Revolución" (compilación de Luis Ernesto Gómez y Luis Delgado Arria) y "Postal de Sequía" de Freddy Ñáñez, la cual estará a cargo de José Carlos De Nóbrega. Lugar: Librerías del Sur Valencia, Primer Nivel del C.C. Camoruco, Avenida Bolívar Norte. Hora: 10 am.
 
 
 

martes, 5 de abril de 2011

Invitación al XXX aniversario de la agrupación musical Aires da Terra



Invitación

El grupo Li po tiene el gusto de invitarles al siguiente evento:
 
Encuentro XXX Aniversario de la agrupación musical folclórica Aires da Terra

Con la actuación de las agrupaciones folclóricas deMaracaibo, Pto. La Cruz, Valencia y Caracas.

Lugar: Hermandad Gallega de Valencia. Salón de Usos Múltiples.
 
Sábado, 09-04-2011 a las 7 p m



Entrada libre 



lunes, 4 de abril de 2011

"Fui seducida y, además, no fui violada. No guardo ningún rencor hacia aquel incidente".

Señas para una llama.

Una entrevista a Isabel Allende



Estimados Lectores

Hoy le obsequiamos esta vieja entrevista que publicó la revista dominical Feriado del diario El Nacional en 1999.

Esperamos sea de su agrado.


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Señas para una llama



Revista Feriado. 4 de abril de 1999. Nº 823



Superadas las adversidades por el fallecimiento de su hija, haciéndose acompañar por los espíritus y con una nueva epopeya literaria recién publicada, la escritora chilena radicada en la localidad de San Rafael, California, vuelve a desbordar sus emociones. Fiel creyente del destino, Allende celebra la humillación de Pinochet ante los ojos del mundo y mira con preocupación la realidad actual de su país de origen. Arde la mecha de la novelista más leída de América Latina

Edmundo Bracho (Exclusiva para Feriado) Fotografías: Ramón L Suárez




Y de arriba hacia abajo siempre arderá la vela. Así nos recuerda el bardo Van Morrison la manera cómo se consume la cera una vez que la mecha se enciende. La vela que Isabel Allende guarda sobre su escritorio, sin embargo, ardió desde el vientre. Ni arriba, ni abajo. En el mero centro. "Soy parte de un grupo de mujeres que nos reunimos a orar. Rezamos básicamente por la gente que está enferma. Durante la primera reunión que tuvimos después de que murió mi hija Paula, en 1992, pusimos velas nuevas delante de cada una. Me sentía muy mal tras la muerte de Paula y recé con mis compañeras para tratar de soportar aquel dolor. Entonces sentí una presencia ardiente en mi vientre, un fuego en el medio de mi cuerpo. Luego nos sentamos a meditar y me dijeron que mirara mi vela. Estaba ardiendo por la mitad, y ahí se fue cavando un hueco. La vela no se dobló ni se quebró, dejaba un hueco en su centro. Yo dije que aquello debía tener una explicación científica, pero mis compañeras me señalaron que aquello no era coincidencia: era justo mi vela, era justo la primera oración después de la muerte de Paula. Era una señal, me decían: 'Por qué no lo tomas como una señal de que tu hija está contigo'. Desde entonces tengo esa vela aquí conmigo, para recordar que hay cosas muy misteriosas, muy extrañas; que si estoy atenta a esos signos particulares, me siento acompañada por los espíritus".



Allende, la más leída de todos los escritores latinoamericanos en estos momentos, podría hace una década sostener el credo de su homologa Isak Dinesen, cuando ésta apuntaba que todas las penas y agonías pueden hacerse soportables cuando sobre ellas se escribe. Quizá el lastre de una tiranía política que deshizo familias enteras en su Chile natal podría exorcizarse a través de la narración. Ese podría ser el caso de La casa de los espíritus, obra que la encumbró internacionalmente, o De amor y de sombra.



Pero cuando su hija Paula cae en estado de coma a finales de 1991, a los 27 años de edad, para morir un año después, el aguerrido estoicismo que caracterizaba a la autora, si bien la llevó a redactar líneas notables en el biográfico título Paula, no pudo sostenerla en pie hasta años después. A la inconmensurable Dinesen, escandinava para más señas, nunca se le corrió de entre sus dedos la vida de una hija a quien velara, en estado vegetativo, noche tras noche, durante más de un año. Allende escribiría Paula. Pero con ello no terminaba de ahogar el dolor. Más que buscar proverbios de supervivencia danesa, Allende se fortalecía acompañándose de espíritus, muchos en forma de retratos. Hay más sobre su escritorio.



CABALA Y ENTEREZA


También la mesa es muestrario de la foto de Omaira Sánchez, imagen de una niña reclamada por la furia volcánica del Nevado del Ruiz durante la tragedia de Armero, Colombia, en 1987. Aquella instantánea le dio la vuelta al mundo en un circo massmediático, que luego la olvidaría. Para Allende es una presencia constante ante la fatalidad, ante la adversidad. "Esa niña atrapada en el lodo es como mi hija atrapada en su cuerpo, años después. Paula estaba como Omaira: atrapada en una situación sin salida. La única salida posible era la muerte". Era la entereza de Paula, la de Omaira, la que la escritora necesitaría par salir del bloqueo creativo que, dice, sucedió a la publicación de las memorias del largo adiós a su hija.


-¿Cómo salió de ese limbo de silencio literario?


-Luego de la muerte de Paula, pasé dos años sin saber qué hacer. Y entonces me di un tema, como lo haría un periodista. Soy periodista por vocación y por entrenamiento. Un tema opuesto a la idea de la muerte. Así escribí Afrodita. Después de eso me sentí desbloqueada. Inmediatamente, el 8 de enero de 1998, me senté a escribir Hija de la fortuna, libro que ya tenía pensado desde que terminé de escribir El plano infinito, en 1991, y para el cual había estado investigando. La escritura salió muy rápida. Lo hice en seis meses, trabajando diez horas diarias. Volví a tomar el tema de Hija de la fortuna el 8 de enero del 92. Inicio todos mis libros en esa fecha.


-¿Es por una razón cabalística?


-Hay algo de eso, pero también lo hago por disciplina.


-De una carga abiertamente erotómana, Afrodita aparece a la venta pocas semanas antes de la salida del medicamento Viagra. ¿Fue estrategia de mercadeo?


-Noo, ¡ja, ja! Todo lo contrario. Aunque si el libro sale después del lanzamiento del Viagra, no lo compra nadie.



LAS CARTAS ECHADAS


Para muchos, Hija de la fortuna es la novela más ambiciosa de Allende. Nuevamente nos devela la bitácora íntima de una heroína. Su nombre es Eliza Sommers. Nutriendo una quimera pasional, deja el puerto chileno de Valparaíso, en 1869, para seguirle los pasos inquietos a su amante, Joaquín Murieta, hasta los territorios de aquella California de la fiebre del oro. "Ella lo deja todo -señala la autora- y lo desafía todo por lo que ella cree que es el amor". A la postre no encuentra la correspondencia amorosa, la fantasía se transmuta en el encuentro de su propia libertad, o lo que es igual, en el descubrimiento de sí misma.


-¿Hay algo autobiográfico en ese itinerario sentimental, en ese viaje hacía sí misma de Eliza, que es el nudo de Hija de la fortuna?


-No es autobiográfico el argumento, pero es cierto que la novela es un viaje en el tiempo, en el espacio, en el amor... Pero, sobre todo, es un viaje interior. Eliza empieza como una muchacha provinciana; encerrada en una casa, en un corsé; educada para ser una señorita. Igual como me enseñaron a mí. No en un corsé, en una faja. Ella sale de ese mundo para lanzarse a uno completamente masculino, que era el de California del siglo pasado. Tiene que masculinizarse para poder triunfar en esa arena. Comienza a vestirse como hombre, a adoptar actitudes hombrunas, y cuando se siente ella misma, libre y fuerte, vuelve a la ropa femenina, ya sin el corsé. Es como una me táfora del feminismo, de lo que le ha pasado a nuestra generación de mujeres.