domingo, 14 de octubre de 2018

“EL APOCALIPSIS SEGÚN JUAN LISCANO”




Crónicas del Olvido


“EL APOCALIPSIS SEGÚN JUAN LISCANO”



**Alberto Hernández**

1.-

En mayo de 1987 salió al mercado venezolano el título “El apocalipsis según Juan Liscano”, publicado por Seleven, C.A., un trabajo en el que la labor periodística de Arlette Machado logró despejar ante los lectores al poeta y ensayista venezolano, muchas de sus vivencias, tanto las personales, íntimas y amorosas como las intelectuales. Se trata de una indagatoria que da luces sobre la Venezuela que le tocó vivir y la vida que el país alcanzó a fraguar en él a través de otros protagonistas y sus búsquedas. 


Arlette Machado y Juan Liscano. Fotografía de Vasco Szinetar


Larga entrevista, pasión de un hombre por la existencia plena, pero también pasión de quien lo entrevistó, de quien pasó horas frente a él y logró quitarle parte de sus máscaras, de las tantas personas que fue Juan Liscano Velutini, el hombre de los libros, de la política, de las costumbres, el folklore y angustias que su país sufrió y supo superar a duras penas. 



Preguntas y respuestas que convidan al lector a seguir hurgando, investigando en el mundo de uno de los intelectuales más renombrados de nuestra contemporaneidad.

Preguntas y respuestas que nos preguntan y responden. Interrogantes que nos involucran como parte de esa existencia a través de su poesía, sus estudios de autores venezolanos y su preocupación por el destino de su tierra.

El autor de “Espiritualidad y literatura: una relación tormentosa” se recorre él mismo en la voz que le ofrece a Machado y que luego se vacía en páginas para que quienes lo abordemos también sepamos quiénes somos.

2.-

El libro está dividido en dos partes: “Una vida” y “De poesía, ensayo, crítica…o del oficio de escritor”.

En la presentación, Arlette Machado confiesa: “Cuatro años estuve sumergida en el universo espiritual de Juan Liscano. Cuatro años fueron de constante reto y fascinación compartida. Un acercamiento inusual en el mundo intelectual venezolano es el resultado. Un acercamiento que se alimentó en una sólida amistad, y en la discusión ininterrumpida…”

Machado califica con una lista de adjetivos y frases al autor de “Cármenes” y “Rómulo Gallegos y su tiempo”: 

Ético, apasionado, impaciente, delirante. Egocéntrico, pero no ególatra. Político impolítico. Enamorado de la Mujer, caballero medieval, sensual, erótico. Bebedor, bailarín incansable”. También: “Profeta apocalíptico, visionario escéptico, utopista de “el hombre nuevo”. Generoso o implacable. Ángel o demonio: así es Juan Liscano”.

Y así lo veremos en estas páginas. Tal como lo dibuja Arlette Machado.

3.-

En “Una vida” Liscano habla de su infancia en Caracas, “entre el erotismo y el desarraigo”. Su viaje a Europa y su “regreso a la patria”. Su reconocimiento en un país que antes no se imaginaba: “el folklore. Habla de sus amores, las mujeres, las “féminas”, su “lucha contra la dictadura” de Pérez Jiménez y la llegada de la democracia. Su papel como intelectual y su “compromiso crítico”.

En las primeras líneas le dice a la entrevistadora:

El recuerdo tiene para mí un carácter contradictorio. Estoy consciente de que el pasado forma parte de nuestro presente, que lo arrastramos. Estoy consciente de la importancia que tiene el pasado, inclusive desde un punto de vista de alta espiritualidad, porque se considera que la cadena de las reencarnaciones sólo se puede romper en la medida en que se vaya superando la vida actual, en que se corrijan errores cometidos”.

En esas palabras se resume casi toda la existencia de este hombre: su tiempo vital, su manera de ser, su sinceridad, su fe religiosa y el mundo que gira a su alrededor: sus yerros, sus pecados.

Por eso reafirma: “El tiempo es fundamentalmente tiempo, tiempo es sufrimiento, acondicionamiento”.

La segunda parte es la estación del creador, del pensador, la del poeta. Aquí habla de la poesía y su poética, de mitología, de la comprensión del mundo, de su apocalipsis en el que desnuda:

Machado plantea:

Ud. a veces pareciera que cree ser un visionario con la capacidad de predecir el desastre que se avecina. Ud. ya sabía cómo iba a ser el apocalipsis. Quisiera advertir de ella a la humanidad, pero como tiene la certeza de que no va a ser escuchado se llena de desesperanza y pesimismo.

Liscano reflexiona:

Me parece correcto ese planteamiento. No tengo nada que añadir, salvo lo siguiente: Esa visión apocalíptica no es gratuita, no se debe a neurastenia, ni a negatividad, porque yo he sido optimista y amo la vida. Pero después de la bomba atómica y ante las posibilidades de una guerra nuclear, ante el desastre ecológico y lo que significa la erosión provocada por la sobrepoblación, ante la contaminación creciente, ante el totalitarismo de la tecnología quiero alertar a mis semejantes, porque todos deberíamos estar unidos en objetivos concretos para evitar una catástrofe atómica y una catástrofe ecológica”.

4.-

Este es un libro del que se pueden decir muchas cosas. Pero se impone que quienes desean saber más de él lo rastreen y lo lean para comprender a un protagonista de nuestro siglo veinte poético, intelectual, sociológico, cultural y político como lo fue Juan Liscano.

En estos tiempos duros, de totalitarismos políticos en nuestro patio, este libro sería una excelente oportunidad para poder entender lo que nos ocurre, y por qué nos ocurre. Es una mirada desde el pasado para comprender este dislocado presente, este día a día apocalíptico.


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Alberto Hernández. Fotografía de Alberto H. Cobo.


Alberto Hernández

Nació en Calabozo, estado Guárico, el 25 de octubre de 1952. Poeta, narrador y periodista. Se desempeña como secretario de redacción del diario “El Periodiquito” de la ciudad de Maracay, estado Aragua

Fundador de la revista literaria Umbra, es miembro del consejo editorial de la revista Poesía de la Universidad de Carabobo y colaborador de publicaciones locales y  extranjeras. Su obra literaria ha sido reconocida en importantes concursos nacionales. En el año 2000 recibió el Premio “Juan Beroes” por toda su obra literaria.

En Venezuela ha publicado sus trabajos en la Revista Nacional de Cultura, Imagen, Solar, Poda, et al. Miembro del consejo editorial de la revista Poesía de la Universidad de CaraboboIntegrante de “Crear en Salamanca”, página digital de la ciudad castellana. Igualmente, en Cervantesmileshighcity de la ciudad de DenverEstados Unidos. Y en diferentes blog nacionales e internacionales.



En 2018 fue reconocido en la XVII Edición del Premio Anual Transgenérico de la Fundación para la Cultura Urbana por su novela “El nervio poético”.




Ha publicado los poemarios La mofa del musgo (1980), Amazonia (1981), Última instancia (1989), Párpado de insolación (1989), Ojos de afuera (1989), Bestias de superficie (1993), Nortes (1994) e Intentos y el exilio (1996). Además ha publicado el ensayo Nueva crítica de teatro venezolano (1981), el libro de cuentos Fragmentos de la misma memoria (1994) y el libro de crónicas Valles de Aragua, la comarca visible (1999).  Stravagnza (Italia 2012), 70 poemas burgueses (Caracas 2014), Ropaje (Cancún, México. 2012), Los ejercicios de la ofensa (Estados Unidos. 2010)
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