jueves, 30 de agosto de 2012

Un fantasma vuelve a recorrer Europa:

El Manifiesto comunista un éxito de ventas en la Feria de Madrid









  • Una edición del 'Manifiesto comunista' ilustrada por Fernando Vicente triunfa en la Feria del Libro empujada por la incertidumbre de la crisis




Una edición del Manifiesto comunista bellamente ilustrada por Fernando Vicente, y publicada por una pequeña editorial, Nórdica, se ha convertido en éxito de ventas durante la Feria del Libro de Madrid. En circunstancias diferentes de las actuales, tal vez bastaría buscar la explicación en los innumerables caprichos que, de acuerdo con los editores, deciden la suerte de los miles de títulos que aparecen cada año. La crisis, en cambio, sugiere indagar en otra dirección: aparte de entender lo que está pasando, parecería que los lectores quieren saber si existen alternativas y en qué consisten.




Los panfletos de la indignación, siempre con sus títulos conminatorios, habrían cubierto ese espacio desde que estalló la crisis y la respuesta de los Gobiernos se ajustó de forma unánime, e imperativa, a los programas defendidos por los partidos conservadores en tiempos de bonanza. Puesto que Marx y Engels redactaron una enmienda a la totalidad del sistema capitalista hoy de nuevo en crisis, puede que detrás del inesperado éxito de la reedición del Manifiesto comunista se encuentre cuando menos la curiosidad de revisar esa enmienda y dilucidar en qué aspectos podría seguir vigente y constituir una esperanza para unos países que están perdiendo casi todas.


Portada de la primera edición en 1848


El segundo congreso de la Liga Comunista, celebrado en noviembre de 1847 en Londres, encargó la redacción de un programa de acción a Marx y Engels, quienes lo dieron a la imprenta en febrero del siguiente año. Las ediciones y traducciones se multiplicaron a un ritmo vertiginoso desde entonces, algunas tan singulares como la de Bakunin al ruso en 1860, y los autores no dejaron de congratularse en cada nuevo prólogo de los muchos que redactaron para presentar el Manifiesto. “Me veo, por desgracia, en la obligación de firmar solo el prólogo a la presente edición alemana”, escribe Engels en 1883, fecha en la que se produce en sutil punto de inflexión, “Marx, el hombre al que la clase obrera de Europa y de América, considerada globalmente, debe más que a cualquier otro, Marx reposa en el cementerio de Highgate y sobre su tumba crece ya la primera hierba”.






A partir de 1883, Engels desea que “figure en el frontispicio del propio Manifiesto” el reconocimiento de que pertenece a Marx, de que es una intución “única y exclusivamente suya”, la idea de que “la historia entera ha sido una historia de luchas de clases, de luchas entre clases explotadoras y explotadas, dominadoras y dominadas”. Más allá del tributo personal al amigo, Engels viene a decir en ese prólogo que, como señaló todavía junto a Marx en el de 1872, el Manifiesto debía entenderse como un documento histórico más que como un programa político. Si en 1872 los autores hablaban de la necesidad de correcciones para ponerlo al día, una década más tarde Engels, muerto Marx, da a entender que no se cree legitimado para introducirlas por su cuenta.





La condición de documento histórico que adquiere el Manifiesto a partir de 1883 le priva sin duda de su eficacia como programa político, pero le concede, en contrapartida, el atributo necesario para su éxito, la intemporalidad. El atributo suficiente derivará del género literario al que subrepticiamente se inscribe, y que es el de los relatos escatológicos para explicar el devenir del mundo. A partir de esa intuición que Engels reconoce como “única y exclusivamente” de Marx, los fundadores del socialismo científico redactan en apenas un centenar de páginas una gigantomaquia en la que el papel eterno de los explotadores y los dominadores es interpretado por el personaje de la burguesía, a la que se le opone en el papel de los explotados y los dominados, también eterno, el del proletariado.





A lo largo del Manifiesto se asiste entonces a las vicisitudes excepcionalmente bien narradas de un enfrentamiento ancestral, que evoca por momentos las del Gilgamesh y Enkidu babilonios o las de los ángeles bíblicos y sus espadas de fuego. Los hallazgos literarios del Manifiesto son tan abundantes como en los mejores poemas épicos de la antigüedad, como cuando Marx y Engels hablan del comunismo como “un fantasma que recorre Europa” o describen la crueldad que entonces imperaba en las relaciones de trabajo, igual que sigue imperando ahora, como “aguas heladas del cálculo egoísta”. Al igual que sucede con las obras que el transcurso del tiempo ha consagrado como clásicas, qué cerca y al mismo tiempo qué lejos de lo que dicen se encuentran los lectores de las sucesivas épocas.

Tomado de El País



Pueden descargar una versión del Manifiesto Comunista pulsando aquí




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18/09/2024

miércoles, 29 de agosto de 2012

Un análisis matemático muestra patrones comunes en los estilos narrativos según la época



¿Que tiene que ver esta imagen con el texto? Pues es un acertijo para ustedes. Envíen sus respuestas a grupolipo@gmail.com.




Por otro lado, revela que las influencias estilísticas son cada vez menores


Los libros escritos en la misma época comparten personalidad literaria, sugieren los resultados de un estudio en el que se analizaron 7.750 textos de más de medio millar de autores. Por esta razón, la literatura sería una forma de expresión cuya estructura a lo largo del tiempo, tanto en contenido como en estilo, ofrece un documento histórico de la evolución de la cultura. Por otro lado, el análisis ha revelado que las influencias estilísticas del pasado son cada vez menores, es decir, que en la literatura del siglo XX se perciben menos influencias antiguas que en la literatura anterior. SINC/T21.



Los escritores que son contemporáneos podrían tener un estilo narrativo similar, según sugieren los resultados de un estudio realizado por un equipo internacional de científicos y que ha sido publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS). 

“La literatura es una forma de expresión cuya estructura a lo largo del tiempo, tanto en contenido como en estilo, ofrece un documento histórico de la evolución de la cultura”, señala la investigación. 


Las muestras incluyen fragmentos firmados por poetas, dramaturgos, líderes militares, naturalistas, pensadores e historiadores anglosajones. El análisis tuvo en cuenta 300 palabras sin información contextual, como preposiciones, artículos y conjunciones. 

Cada vez más hay diversidad de estilos 

Todos los relatos estudiados estaban escritos en inglés. Según ha explicado a SINC Daniel N. Rockmore, matemático investigador del Darmouth College de Estados Unidos y uno de los autores de la investigación, “sería interesante investigar las mismas cuestiones en diferentes lenguas”. 

Otro de los resultados sugiere que las influencias estilísticas del pasado cada vez son menores, es decir, que en la literatura del siglo XX se perciben menos influencias antiguas que en la de sus predecesores. 

El análisis muestra que cada vez más hay diversidad de estilos por la menor influencia de obras históricas, así como el incremento del número de publicaciones. 


La metodología utilizada podría ser útil para investigar la evolución de la literatura con técnicas cuantitativas de análisis. En este estudio se ha visto como cada época tiene su propio estilo literario. 

Además, Rockmore añade que el próximo paso de su línea de investigación sería “entender la manera en que ha cambiado el estilo a lo largo del tiempo y encontrar otras métricas influyentes en la literatura”.

Referencia bibliográfica: 


Hughes, J.M.; Foti, N.J.; Krakauer, D.C.; Rockmore, D.N. “Quantitative patterns of stylistic influence in the evolution of literature”. PNAS, 30 de abril de 2012 DOI: 10.1073/pnas.1115407109




11/7/2025

martes, 28 de agosto de 2012

Nuevo golpe de Anonymous a Monsanto: #AntiSec publica bases de datos






Como parte de su continua ofensiva en contra de Monsanto, la operación Anti Sec atacó el 2 de marzo pasado  publicando una bases de datos de la oscura empresa de biotecnología estadounidense


La operación AntiSec encabezada por el grupo de hacktivistas Anonymous publicó el 2 de marzo pasado una base de datos de la empresa de biotecnología estadounidense Monsanto, famosa por sus prácticas poco leales con los agricultores locales y por su oscuro liderazgo en la industria de la modificación genética de alimentos.

Aunque esta base de datos en línea no causará grandes daños a Monsanto, miembros de Anonymous advirtieron que es parte de una continua ofensiva. Y, como reza su adagio, Monsanto debe de esperar nuevos ataques de su legión.

“Su continuo ataque al suministro de alimentación del mundo, como a la salud de quienes la consumen, ha hecho que se ganaran nuestra atención completa. Sus crímenes contra la humanidad son demasiados para nombrar en una página”, afirmó AntiSec.

Anonymous comenzó los ataques contra Monsanto en julio pasado, cuando se hizo caer al sitio de la empresa y se publicó información sobre 2.500 personas involucradas en la industria de la agricultura. Según Monsanto, el 10% de esa información correspondía a empleados de la compañía.

“Han dejado a más de 9.000 pequeños agricultores sin empleo usando su enorme equipo legal para enterrarlos con sus maliciosas demandas por patentes. Continuamente han introducido productos dañinos, incluso mortales a nuestro suministro de alimentos sin advertencia, sin cuidado, todo para ganar dinero”, dijo AntiSec.

Monsanto fue una de las empresas responsables de suministrar a Estados Unidos con el Agente Naranja en la Guerra de Vietnam, el cual provocó mutaciones genéticas y defectos congénitos en la población vietnamita y en sus mismos soldados.

[CNET]

Tomado de Pijamasurf


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lunes, 27 de agosto de 2012

La organización Gherush92, consultora de la ONU, acusa a Dante de islamófobo.

La "Divina comedia" debe ser eliminada de la escuela por racista y antisemita»






«La "Divina comedia" debe ser eliminada de la escuela por racista y antisemita»


Día 14/03/2012

 

La organización Gherush92, consultora de la ONU, acusa también a Dante de islamófobo. Estudiosos italianos consideran esa petición insensata y anacrónica



Dante Alighieri, el padre de la lengua italiana, odiaba a los judíos: Era antisemita, pero además anti islámico, racista y homófobo. Dante reflejaría ese desprecio hacia esos dos pueblos y los homosexuales en la «Divina Comedia», el gran poema medieval más estudiado en la historia de la literatura, un poema clave y fundamental de la cultura italiana. Teniendo en cuenta esos contenidos, la «Divina Comedia» debería ser eliminada de los programas escolásticos.

Tan sorprendente petición la ha hecho Gherush92, una organización de investigadores y profesionales que goza de status de consultor especial en el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas y que desarrolla proyectos de educación al desarrollo, derechos humanos y resolución de conflictos.

Valentina Sereni, presidente de Gherush92, sostiene que la "Divina Comedia" presenta contenidos ofensivos y discriminatorios, tanto en la forma –el léxico- como en la sustancia, y se presenta a los estudiantes italianos sin ningún tipo de filtro o sin hacer consideraciones críticas con respecto al antisemitismo y al racismo».

Antijudío

La acusación se dirige especialmente a los cantos del Infierno XIV, XXIII, XXVIII y XXXIV. «El canto XXXIV –explica la cita organización- es una etapa obligada de estudio. El personaje y el término Judas y judío son parte integrante de la cultura cristiana: Judas (nombre del apóstol que traicionó a Jesús) es por antonomasia una persona falsa, traidora; judío es un término común despreciativo según un antiguo prejuicio antisemita que señala a alguien ávido de dinero, usurero, persona infiel, traidor. El significado negativo de judío se ha extendido después a todo el pueblo hebreo. El Judas dantesco es la representación del Judas de los Evangelios, fuente del antisemitismo».

«Estudiando la "Divina Comedia" –explica Gherush92- los jóvenes son obligados, sin filtros y explicaciones, a apreciar una obra que calumnia al pueblo hebreo».

Odio a Mahoma y homosexuales

Dante Alghieri odiaba también a Mahoma, según la citada organización: «En el canto XXVIII del Infierno, Dante describe horrendas penas que sufren quienes siembran discordias, es decir, los que en vida han causado heridas políticas, religiosas y familiares. Mahoma es representado como un cismático y el Islam como una herejía. Al Profeta se le reserva una pena atroz y con una imagen que insulta a la cultura islámica».

También los homosexuales, en el lenguaje de Dante los sodomitas, serían una categoría ofendida, según Gherush92. «No invocamos censuras –concluye Sereni-, pero quisiéramos que se reconociera que en la "Divina Comedia" hay contenidos racistas y ofensivos que deben ser explicados y conocidos. Pedimos por tanto que se elimine de los programas escolásticos o al menos que se cancelen algunas partes y se incluyan comentarios necesarios y clarificaciones».

Absurda e insensata sugerencia

Estudiosos italianos consideran insensata, anacrónica y absurda y la propuesta de Gherush92, porque si se tuvieran que extender esos criterios del «políticamente correcto» a toda la literatura del pasado, muy pocas cosas se salvarían. En Gran Bretaña, por ejemplo, se tendría que censurar «El Mercader de Venecia» de Shakespeare.


Tomado de El ABC

22/06/2024

domingo, 26 de agosto de 2012

Espacios y Obras Literarias:

Las cabañas de trabajo de 10 escritores


   

Cabaña de Knut Hamsun, entre Lillesand y Grimstad, Noruega.




Leonardo da Vinci decía que "las pequeñas habitaciones y refugios disciplinan la mente, mientras las grandes la debilitan".


En Walden, Henry David Thoreau da la razón a Da Vinci, cuando se refiere a la pequeña cabaña junto al lago donde viviría durante dos años y dos meses: "Con este abrigo más sustancial sobre mí, había aclarado algo mi situación en el mundo". Chozos para espíritus creativos Por alguna razón que nos devuelve a nuestro propio origen como especie, el ser humano siempre ha buscado el abrigo, aunque fuera precario, temporal u ocupado sólo esporádicamente, para plasmar su voz interior. Abundan los escritores, compositores musicales, filósofos, inventores o artesanos que forjaron su obra en diminutas cabañas y refugios, no tan diferentes que los chozos móviles de pastor usados en la Meseta Central española durante siglos. Los pequeños refugios son en ocasiones la mera habitación de una casa u apartamento. A menudo, no obstante, se trata de pequeñas cabañas de madera instaladas en el patio trasero, bosque o jardín, como reducidos espacios de juego que devuelven a sus moradores a la concentración y el flujo de ideas que recordamos de nuestra infancia.  Es, al fin y al cabo, durante la infancia cuando buena parte del juego al aire libre consiste en construir un pequeño abrigo. Una casa, fuerte, castillo, cabaña. Un lugar donde refugiarse.  

 
Cabaña de Martin Heidegger. Todtnauberg, Alemania.


El lugar de trabajo influye sobre la obra 

La frase de Leonardo da Vinci constata que el lugar donde se escribe un libro, se bosqueja una teoría filosófica o se compone una melodía influye sobre el resultado creativo; como lo hacen el estado anímico, la salud, la experiencia personal, la urgencia económica, etc. Si los espacios para crear dijeran tanto del autor como su propia obra, la pequeñez y sencillez de habitaciones y casas de retiro forjan un denominador común entre la esencia del momento de crear. Estudiando estos lugares de estudio, a menudo reducidos, simples y apartados, el creador busca el retiro infantil para que la mente esté acomodada, asentada. Un nuevo útero materno donde recogerse durante las horas de trabajo.  

Sonido interior 

 
William Butler Yeats


 El poeta irlandés William Butler Yeats describía esta necesidad en La Isla del Lago: Innisfree (leer la versión original en inglés, The Lake Isle of Innisfree). La búsqueda del sonido interior primigenio, reflejado en la naturaleza (exterior universal, conexión con el panteísmo y estoicismo): 

"ME LEVANTARÉ y partiré ahora, partiré hacia Innisfree,
Y construiré allí una pequeña cabaña, hecha de arcilla y zarzas:
Nueve surcos de judías tendré allí, y una colmena,
Y viviré solitario, entre el zumbar de las abejas.


Y encontraré allí paz, paz que gotea lentamente,
Desde los velos de la aurora hacia donde el grillo canta;
Allí la medianoche es toda un tenue brillo, y el mediodía es de un fulgor púrpura,
Y el atardecer se llena de las alas del tordo.


Me levantaré y partiré ahora; pues siempre, de noche y de día,
Escucho el apagado rumor del agua en la ribera,
Y mientras permanezco sobre la vereda, o sobre la gris acera,
Lo escucho en lo mas hondo de mi corazón."

THE LAKE ISLE OF INNISFREE


By William Butler Yeats

I will arise and go now, and go to Innisfree,
And a small cabin build there, of clay and wattles made;
Nine bean rows will I have there, a hive for the honeybee,
And live alone in the bee-loud glade. 
And I shall have some peace there, for peace comes dropping slow,
Dropping from the veils of the morning to where the cricket sings;
There midnight's all a-glimmer, and noon a purple glow,
And evening full of the linnet's wings. 


I will arise and go now, for always night and day
I hear lake water lapping with low sounds by the shore;
While I stand on the roadway, or on the pavements gray,
I hear it in the deep heart's core. 


1892


Retiros de patio trasero 

Si, como decía Da Vinci, un espacio reducido sitúa la mente en el camino correcto, a mayor simplicidad y recogimiento, mayor capacidad para resolver tareas conceptuales o artesanales, no importa la disciplina. Las cabañas o chozos para escribir o los "retiros de patio trasero" (del inglés "backyard shed") comparten una intimidad esencial, simple y áspera, como si todas persiguieran sin siquiera planteárselo los preceptos de la vida sencilla, descritos con el término estético japonés wabi-sabi (objetos o ambientes con simpleza rústica). El espacio íntimo de trabajo retorna con fuerza en la era de Internet y las comunicaciones ubicuas, cuando muchos profesionales desarrollan parte o todo su trabajo en casa o donde estiman oportuno.   

Alejarse del exceso de estímulos y recogerse 

 Pero la ventaja de tecnologías como Internet forma parte, a la vez, del aumento de uno de los riesgos del proceso creativo: lasobrecarga informativa y sus efectos, se trate de la posposición (dejarlo para luego) o del síndrome de la hoja en blanco. Otro denominador común de las cabañas para creadores es su emplazamiento, a menudo en la naturaleza, sea en un simple jardín doméstico o en un paisaje exuberante, a veces tan apartado de la civilización como los refugios de madera escandinavos, construidos con troncos de árbol y abiertos a cualquiera que requiera su uso, siempre y cuando sea respetuoso con el espacio y, tras usarlo, lo deje como lo había encontrado. De la cabaña de Henry David Thoreau a la de Richard Heinberg En *faircompanies, hemos tenido oportunidad de visitar algunos de estos espacios de creación: desde la reconstrucción de la cabaña que el escritor trascendentalista Henry David Thoreau erigió junto al lago Walden, a las apartadas afueras de Concord, Massachusetts (vídeo sobre nuestra visita); a la minicasa que el profesor y escritor Richard Heinberg ha construido, con ayuda de sus alumnos, en el patio trasero de su casa suburbana de Santa Rosa, California (vídeo sobre nuestra entrevista con Heinberg). El periodista, profesor y escritor Michael Pollan, autor de El dilema del omnívoro, publicó en 2008 A Place of My Own, donde detalla el proceso de diseño y construcción de su propia cabaña de trabajo en el patio trasero de su casa de Connecticut.  


Intimidad y pensamiento 


Como nos explicaba Richard Heinberg acerca de la pequeña cabaña construida con ayuda de sus alumnos, la de Michael Pollan tenía un mismo propósito, detalla el autor en A Place of My Own: crear con sus propias manos un lugar para leer, escribir y soñar. En su búsqueda de la cabaña de trabajo se adecue a sus necesidades creativas, invoca a Vitruvio, Thoreau, los maestros chinos del feng shui o el arquitecto Frank Lloyd Wright. "La habitación de uno mismo -escribe Pollan-: ¿hay alguien que no haya soñado alguna vez en ese lugar, que no haya invocado esas suaves palabras hasta que hubieran asumido una forma habitable?". Pollan describe en su libro cómo cualquier creador es capaz, si se lo propone, de construir un pequeño retiro donde trabajar, sea en la soledad de un entorno salvaje, o en la terraza de casa.  

Necesidad de buscar arraigo 

Cuando el coruñés Eduardo Outeiro preparaba una muestra que retratara las cabañas de artistas y filósofos, concluyó durante la investigación que las cabañas compartían "una rusticidad que responde a una necesidad de buscar arraigo, de enraizarse ante la renovación tecnológica". Ello explicaría por qué muchos programadores de aplicaciones web, escritores, dibujantes de cómic, etc., buscan espacios aparentemente reducidos y humildes para trabajar. Y "por qué Bernard Shaw, que tenía un caserón, se construye una cabaña para escribir".  

Pastores, cazadores, pescadores, buscadores de oro, escritores 

 La cabaña, según Eduardo Outeiro, armoniza el oficio de quien vive en ella, y sus usuarios tradicionales, pastores de trashumancia, cazadores, pescadores, buscadores de oro, "están ligados a estructuras muy profundas de pensamiento". 

 
Cimientos de la cabaña de Ludwig Wittgenstein en Skjolden, Noruega.


Las cabañas de trabajo influyeron sobre las obras más conocidas de los personajes mencionados por Michael Pollan en A Place of My Own, además de sobre la propia obra de Pollan. También sobre las del compositor Gustav Mahler, que poseyó hasta tres cabañas distintas, y Edvard Grieg; filósofos como Ludwig Wittgenstein y Martin Heidegger; así como el dramaturgo August Strindberg, escritores como Bernard Shaw y Virginia Woolf; el cineasta Derech Jarman, el explorador Lawrence de Arabia.


El placer de construir una casa propia 


El reciente esfuerzo de Michael Pollan y Richard Heinberg para tener una pequeña cabaña donde divagar, leer o trabajar responde, pues, a un anhelo compartido por otras mentes creativas a lo largo de la historia. Henry David Thoreau escribió la mayor parte de Walden, la vida en los bosques, mientras vivió dos años y dos meses en la cabaña que había construido junto a la laguna Walden, a 3 kilómetros (2 millas) de su casa en Concord. "Cuando escribí las páginas que siguen, o más bien la mayoría de ellas, vivía solo en los bosques, a una milla de distancia de cualquier vecino, en una casa que yo mismo había construido, a orillas de la laguna de Walden en Concord (Massachusetts), y me ganaba la vida únicamente con el trabajo de mis manos. En ella viví dos años y dos meses. Ahora soy de nuevo un morador en la vida civilizada".  

Edificar ideas 

 En el prefacio de A Place of My Own, Michael Pollan presenta su libro con unas palabras similares: "Este no es un famoso o importante edificio, pero para mí ha significado el mundo: lo construí con mis propias torpes manos, y es aquí donde escribí el libro que ahora sostienes, además de un segundo (La botánica del deseo), y un tercio de un tercero (El dilema del omnívoro)". Compilamos a continuación la cabaña de trabajo de diez escritores. Incluimos en la lista, como escritor, al explorador Thomas Edward Lawrence, por razones objetivas de peso. Al fin y al cabo, Lawrence fue todo lo que se propuso. En todos estos casos y muchos otros, mencionados y olvidados en este artículo, los pequeños refugios dieron sus frutos.  

1. Henry David Thoreau  



Preocupado por lo que creía que era una crisis moral, Thoreau abogó por la vida sencilla y la contemplación de la naturaleza como un camino para lograr la plenitud y la tranquilidad. Fue a los bosques porque quería "enfrentar sólo los hechos esenciales de la vida, y ver si podía aprender lo que ella tenía que enseñar, no fuera que cuando estuviera por morir descubriera que no había vivido (...)".  
 

 "Quise vivir profundamente y extraer toda la médula de la vida, vivir en forma tan dura y espartana como para derrotar todo lo que no fuera vida, cortar una amplia ringlera al ras del suelo, llevar la vida a un rincón y reducirla a sus menores elementos...". Para lo conseguir lo que llamó en Walden "extraer toda la médula de la vida", Thoreau se retiró al bosque junto al lago Walden, un paraje natural a 3 kilómetros de su casa en Concord, Massachusetts. Construyó con sus manos la pequeña cabaña donde viviría y trabajaría en esa época y, de la experiencia, surgiría Walden, la vida en los bosques.




 La cabaña de Thoreau, con unas dimensiones de 10 por 15 pies (13,94 metros cuadrados), era de madera con chimenea tradicional de piedra, tejado a dos aguas y dos ventanas. Contenía cama, mesa, escritorio y tres sillas. Su obra reflejó la sencillez de una vida frugal, rodeada de naturaleza, influenciada por el panteísmo y la filosofía clásica.  

2. George Bernard Shaw  
 


El escritor irlandés George Bernard Shaw trabajó durante los últimos 20 años de su vida trabajando en una diminuta y espartana cabaña de madera instalada en el jardín de su casa de Saint Albans, Hertfordshire, Inglaterra. 


Bernard Shaw instaló la choza sobre una plataforma rotatoria, de manera que pudiera orientarla hacia el sol y así aprovechar al máximo la tamizada luz natural del sur inglés. 



El ganador del Nobel de literatura en 1925 y el Óscar en 1938 permanecía tanto tiempo en la cabaña que la equipó con electricidad, teléfono y sistema de alarma.

 3. Roald Dahl  



El novelista y autor de cuentos infantiles galés de ascendencia noruega Roald Dahl, escribió libros tan influyentes como Charlie y la fábrica de chocolateJames y el melocotón giganteMatilda o Las brujas, en una pequeña casita de ladrillo, un "santuario sagrado" para el autor. 


Quentin Blake acerca de la cabaña de Dahl en The Guardian: "todo el interior estaba organizado como lugar para la escritura, así que el viejo sillón de orejeras tenía el respaldo mullido para que fuera más confortable; tenía un saco de dormir que ponía en el regazo cuando tenía frío y un taburete para descansar las piernas". 

Dahl en su cabaña

Dahl había incluso personalizado un pequeño escritorio con una barra que situaba sobre los brazos del sillón y un tubo de cartón que alteraba el ángulo de la superficie de escritura. El escritor había convertido la cabaña en su jardín en el espacio de trabajo que nadie podía violentar, donde la mente podía incluso prepararse para recuperar la curiosidad de los primeros años de vida.  


sábado, 25 de agosto de 2012

Christián Álvarez, administrador de Cuevana: “Yo nunca gané un peso con esto”





Estimados Amigos:

Hoy les dejamos esta vieja noticia que conviene analizar.

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13 de marzo de 2012


Christián Álvarez, administrador del sitio Cuevana en Chile, que hoy fue detenido por la Bridepi y luego formalizado por infracción a la Ley Propiedad Intelectual, tras lo cual quedó con arraigo nacional, se nota contrariado.

Casi no ha dormido ni comido en horas y está incómodo por las cámaras y los micrófonos, y por las preguntas de los medios que cubren el caso en el Centro de Justicia. Debe ser porque nunca ha pisado este lugar. De hecho, no tiene antecedentes penales. Más calmado y lejos de la expectación periodística, se defendió de los hechos que se le imputan y dio su versión de lo ocurrido, no sin antes declarar su simpatía por FayerWayer.

Yo llegué (a Cuevana) por casualidad. Vi un aviso que pedía gente y yo inocentemente me metí. En ese tiempo no lo conocía nadie, casi no tenía usuarios. Nadie pensaba que iba a llegar a esto“, señaló.

Tras ser preguntado sobre la filosofía del sitio, fue categórico: “No sé, yo sólo puedo hablar por mí. Por mí puedo decir que siempre quise entregar material artístico de calidad que no estuviera disponible para la mayoría de la población ya que estamos en un país tan elitista y hacerlo sin molestar a nadie ojalá“. Y agrega: “Yo nunca gané un peso. De hecho, estoy en el boletín comercial por no pagar la universidad“.

Álvarez, que estudió licenciatura en estética en la Universidad Católica de Chile y está estudiando un magíster en historia del arte en la Universidad de Chile, empezó a subir películas a Cuevana desde mitad de 2010, como actividad paralela a sus estudios universitarios.

De los 500 millones de pesos que habría en perjuicios, según la parte acusadora (HBO), el estudiante afirma que “No tengo ni la 10 parte de eso. Le debo millones y millones a las universidades de este país“.
Y la pregunta del millón: ¿Lo seguirás haciendo? “Sí, de otra forma, obviamente“, sentencia.

¿Qué opinas de este caso por propiedad intelectual? ¿Qué piensas de HBO y del administrador de Cuevana?


Tomado de Fayer Wayer




viernes, 24 de agosto de 2012

España: 500 años de ocasiones perdidas





1 junio 2012
SÜDDEUTSCHE ZEITUNG MUNICH



La crisis bancaria actual hunde sus raíces en el pensamiento anti-económico que domina el país desde la Reconquista y el descubrimiento de América, y que han impedido el desarrollo. Una situación que la adhesión a la UE en 1986 no ha cambiado. Extractos.
¿Qué pasa con España? Todavía en los tiempos en que José María Aznar era presidente del Gobierno (entre 1996 y 2004) España era la niña prodigio del crecimiento en la UE y 150.000 millones de euros en ayudas estructurales fluyeron desde Bruselas hacia la cuarta economía del ámbito europeo.
Sin embargo, en las austeras tierras de Andalucía y Castilla se alzan, en vez de negocios florecientes, las ruinas de inversiones fallidas; allí yacen tan muertas y abandonadas como los pueblos de la época de El Cid. En una y en la otra se expresa un modelo de sociedad antieconómico que España viene conformando desde hace medio milenio.

España entró tarde en la modernidad

En la época contemporánea España vivió en un aislamiento que se impuso a sí misma y que solo acabó en los años sesenta del siglo pasado, cuando el dictador Francisco Franco abrió el país al turismo. España entró en la modernidad, pues, tarde y a trompicones, excitada y a toda prisa como un invitado que llega el último al banquete y quiere recuperar lo perdido como pueda, según escribía Juan Goytisolo en 1969 en su ensayo, válido todavía, "España y los españoles".
Con el mismo exceso de entusiasmo empezaría España veinte años después a gastar el maná que, en forma de ayudas estructurales del UE, le caía del cielo. Pero en vez de invertir en una sociedad productiva, quiso modernizarse lo más deprisa posible, y modernizarse significaba sobre todo: parecer moderno. El dinero se fue en construir, primero con tino, después, con el acicate de la política ultraliberal del suelo de Aznar, con frenesí.
La marcha triunfal de lo antieconómico había empezado, sin embargo, ya en 1492. Ese año, España no solo descubrió América; derrotó también al último reducto del dominio árabe en Granada y expulsó en los siglos siguientes a moros y a judíos. Ambos grupos se ocupaban de la artesanía y del comercio. El hidalgo cristiano aborrecía el trabajo, que le estaba prohibido por un absurdo código de honor; solo en la carrera militar veía una tarea otorgada por Dios.
Las riquezas de las colonias manaron hacia España como oro líquido. La Europa central se enriquecería con el oro de los incas mientras la nobleza española se condenaba en ruinosos latifundios.

Históricamente en contra del progreso

La Inquisición se pasó trescientos años persiguiendo como a una herejía a todo lo que oliese a productividad. Quien investigaba, se atareaba, leía, corría el riesgo de acabar en la hoguera.
Tras el fin de la Inquisición, la oposición al progreso sobrevivió en el nacionalcatolicismo. Tampoco la secularización permitió romper el caparazón. Se crearon conexiones, sin duda, pero no tropezaron con menos obstáculos. Solo aparecieron estructuras industriales en el País Vasco y en Cataluña.
Se construyó una red de ferrocarriles, pero con un ancho de vía distinto al francés, para no acercarse demasiado a Europa. Así que Europa acabaría en los Pirineos.
El siglo XIX crearía tan solo los rudimentos de una burguesía dinámica, mercantil, políticamente consciente. España sería el único país de la Tierra con un movimiento anarquista fuerte. Sobrevive todavía en los indignados de la Puerta del Sol de Madrid, a los que une su rebelión contra el capitalismo, pero sin que lleguen realmente a encontrarse.
El anarquismo triunfó en los años treinta, pero el golpista Franco los vencería en la Guerra Civil. Franco catapultó a España hacia el tiempo de la Inquisición. En pos de la calma, Franco fomentó deliberadamente el inmovilismo.
Mediante la construcción de viviendas e incentivos económicos convirtió en masa a los españoles en propietarios de inmuebles. Y puso los cimientos del boom especulativo posterior. Si bien España afrontó el cambio político tras el fin de la dictadura en 1975 con bravura y creó una sociedad tolerante, en lo económico, siguió atascada en la Edad Media.

Reformar la economía y la educación

En muchos periódicos y blogs españoles imperan todavía los gestos retóricos dirigidos al propio ombligo o las mezquinas reyertas partidistas. El pensamiento de campanario impide a los castellanos o andaluces que se les pegue algo de los productivos vascos o catalanes, mientras que estos, recíprocamente, se niegan tozudamente a compartir su capacidad con el resto del país.
A los españoles, escribe Goytisolo, les es más importante el hecho mismo de participar personalmente en una tarea que las ganancias materiales que reporte. Pero los mercados anglosajones, inscritos en la fría eficiencia protestante, no le dejan a España tiempo alguno para que eso se convierta en algo provechoso socialmente. La necesaria conversión a una educación y una investigación con un sentido práctico ha quedado ahora empantanada en la obligación de ahorrar.
Mientras Europa no se decida a derribar la frontera de los Pirineos mediante ayudas específicas que pongan en marcha la modernización de las estructuras de la economía y de la educación, España deberá buscar refugio en una característica que, según Goytisolo, siempre le ha sido un estorbo para prosperar: su conformismo.
Los españoles saben qué es soportar una crisis. Llevan quinientos años haciéndolo.

VISTO DESDE ESPAÑA

"Les hemos robado el futuro" (a nuestros hijos)


“Ahora que las vacas están escuálidas es cuando nos damos cuenta de la magnitud del desastre cuya responsabilidad recae sobre nuestras espaldas”, escribe la periodista Isabel San Sebastián en las páginas de ABC. Sobre las espaldas de “los dirigentes de los últimos treinta años y también las de quienes aceptamos, por acción u omisión, en un ominoso silencio ignorante o cómplice, el modelo que nos impusieron”, acusa directamente. Para Isabel San Sebastián,
Nos hemos comportado como si toda España nadara sobre un campo de petróleo, siendo como somos un país pobre. El crecimiento espectacular de estos años se ha basado en el crédito y los generosos donativos europeos, no en nuestra capacidad real para pagar las facturas de tanta autopista, ave, universidades y demás equipamientos espectaculares construidos para mayor gloria de los inauguradores de turno. […]
Desde Bruselas nos exigen, como condición 'sine quanon' para seguir financiándonos, que controlemos el gasto desbocado de las autonomías, porque se ha convertido en un pozo sin fondo. ¿Pero quién le pone el cascabel al gato? Estamos viendo la punta de ese monumental iceberg hediondo de latrocinio, embuste, mala gestión y corrupción que han sido las antiguas cajas de ahorros, convertidas en cuevas de Alí Babá y los cuarenta mil ladrones nombrados a dedo por todos los partidos políticos y sindicatos que han metido la mano en sus fondos. […]
Esta crisis no se resolverá en un año ni en cinco. Ha venido para quedarse, porque el daño causado a la credibilidad de esta Nación, y por ende a sus posibilidades de crecer, es inmenso. Lo que significa que les hemos robado el futuro a nuestros hijos.

Tomado de Presseurop