martes, 27 de mayo de 2014

El Deporte y lo Fantástico

Un Acercamiento en el imaginario de la ciencia ficción y la fantasía.

Por José Antonio Cordobés









Los seres humanos somos animales sociales, el juego de nuestras crías no sólo es necesario desde para el desarrollo de sus habilidades psicomotrices, sino también para sus habilidades sociales. Pasar del juego al deporte, aunque no es ni inmediato, ni instantáneo si parece evidente. No sorprende, por tanto, que los estudiosos del Deporte hayan encontrado los primeros vestigios de algo parecido a la gimnasia en China, por el 4.000 A.C., pero también se han documentado prácticas deportivas en el Antiguo Egipto, Persia y Mesoamérica con su juego de pelota a medio camino del deporte y el ritual religioso. Y rápidamente llegamos a la Grecia Clásica y dentro de sus distintos juegos; destacan los juegos  Olímpicos celebrados entre el 776 a.c. y el 394 d.c. Siguiendo la postura oficialista de la historia del deporte, damos un salto hasta el noble francés Pierre de Coubertain, creador del movimiento olimpico, concretado en los primeros juegos olímpicos de la era moderna celebrados en Grecia en 1896. Y gracias a varias revoluciones socio-económicas, entre ellas la de los medios de comunicación, desembocamos en el deporte actual. Es en este escenario y arrancando desde el siglo XX en adelante,  donde Jose Antonio Cordobés nos ubica el tratamiento que la Ciencia Ficción y la Fantasía han dado al deporte.



https://m.youtube.com/watch?v=JCzhtTjzWvU
Video Nike Juego de pelota / Mayan Ball Game


Cordobés identifica 6 categorías distintas, señalando aquella obra fantástica que fue la primera en hacerlo o su ejemplo más paradigmáticos. Me es casi imposible resistir la tentación de añadir y añadir más obras de Ciencia Ficción y Fantasía que encajan en estas categorías. 


En mi opinión la categoría más importante y más antigua (pero no por ello menos actual) es el uso del deporte como una más de las herramientas de control social. Panem et circenses , el Pan y Circo romano, tan en boga en estos días de crisis… y siempre. Pero también en sus otras vertientes, en tiempos pretéritos y actuales: el deporte como forma de ascenso social (muchas veces única). Ejemplos: los mismos gladiadores romanos para acceder a la libertad o riquezas, los deportistas-soldados del bloque comunista o los más recientes niños-futbolistas de las favelas americanas, poblados africanos o barrios marginales europeos. No puedo por menos que destacar el uso propagandístico que hicieron los regímenes fascistas de sus logros deportivos, no en vano una de las primera retransmisión televisiva fue la proclamación de Adolf Hitler del inicio de los XI juegos olímpicos celebrado en Berlín en 1936… y que tuvo una futura consecuencia inesperada, el descrito por Carl Sagan en su novela Contacto.
 

https://m.youtube.com/watch?v=V4clb83HBeU 
Deportes olímpicos en Berlín, también conocida como 11ª Olimpiada


https://m.youtube.com/watch?v=Iw6VzmAuE34 
Olympia (intro) - Leni Riefenstahl



Jesse Owens y Adolf Hitler (Juegos Olìmpicos Berlin 1936) 




 
Contact - Trailer - 1997 - subtitulado


Voy a resistir una segunda tentación: la de comentar el resto de categorías para dejarle a usted, amable lector, el placer de descubrirlas:


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El deporte en la ciencia ficción y fantasía en el siglo XX


26 de marzo de 2014



Según la wikipedia, la ciencia ficción es la denominación popular con que se conoce a uno de los géneros derivados de la literatura de ficción, junto con la literatura fantástica y la narrativa de terror. Es un género especulativo que relata acontecimientos posibles desarrollados en un marco puramente imaginario, cuya verosimilitud se fundamenta narrativamente en los campos de las ciencias físicas, naturales y sociales.

Metropolis (restoration trailer)


Este último aspecto es el que nos interesa, ¿se ha especulado sobre el deporte como fenómeno social en la ciencia ficción? La respuesta es sí. Vamos a intentar hacer un repaso de la visión del deporte a lo largo del siglo XX en este género.


Una de las primeras referencias la tenemos en “Metrópolis”, novela alemana de 1926 que inspiró la película del mismo nombre escrita por TheaVon Harbou, donde se describe una gran ciudad, Metrópolis, donde los obreros viven en los subterráneos, prácticamente esclavizados,dedicados a hacer funcionar las máquinas, sin ningún tipo de derecho.



En la superficie viven los dueños de los medios de producción dedicados a una vida disoluta, fiestas y… competiciones deportivas. 


En esta distopía (visión negativa del futuro) el deporte se ve como una actividad propia de clases sociales altas, dándole cierta connotación negativa.


Tenemos que avanzar hasta 1953 para encontrar otra referencia al deporte. “La séptima víctima” de Robert Sheckley, donde se vuelve a tratar el tema del deporte, sin que sea un deporte real, solo una excusa para presentar una historia.



En el futuro, para canalizar la violencia humana, se establece un deporte mortal —reglamentado por el Ministerio de Control Emocional— al cual se pueden inscribir los interesados.


Alternativamente, cada participante será asesino o víctima: en el primer caso debe eliminar a otro competidor de quien tendrá los datos elementales, en el segundo, la víctima debe defenderse sin saber quién es su potencial asesino, todo en medio del desarrollo de las rutinas cotidianas.


 
Carrera de la Muerte Año 2000 (Death Race 2000) (1975) - Trailer



 
DEATH RACE: LA CARRERA DE LA MUERTE - Trailer Español HD. 2008



La historia del deporte sangriento será una constante durante los años 60 y 70, con películas como “La carrera de la muerte del año 2000” (1975) y “Rollerball” (1975), sin embargo, ésta última tiene un planteamiento más interesante que los productos comerciales de la época. Se plantea el futuro en el año 2018, un mundo corporativo, donde el deporte de éxito es el rollerball, una mezcla de rugby y hockey. Un deporte usado por las corporaciones para que las masas acepten la idea de que la individualidad no sirve para nada, un jugador de rollerball en solitario no es nadie, necesita al equipo. Sin embargo hay un jugador que es la estrella de un equipo, tanto, que su equipo empieza a presionarlo para que se retire. En esta ocasión el deporte aparece como una herramienta para inculcar valores, los de las corporaciones, pero es una de las primeras veces que no se presenta como algo más que un divertimento sangriento.

Rollerball Official Trailer #1 - James Caan Movie (1975)



En 1988 encontramos “El jugador” de Iain M. Banks, donde se usa un  juego imaginario para subrayar aspectos sobre el racismo y el sexismo. Los Azadianos tienen tres sexos, de los cuales solo el sexo intermedio, llamado ápice tiene oportunidades para triunfar en el juego y ascender posiciones en la sociedad. La novela explica que las civilizaciones avanzadas suelen abandonar los sistemas de gobierno totalitarios mucho antes de la situación en la que se encuentra el Imperio de Azad, que ya ha invadido y colonizado una buena parte de la Pequeña Nube de Magallanes, sometiendo o destruyendo a multitud de otras civilizaciones. La explicación de este hecho es precisamente el juego de Azad, que permite a los más aptos ocupar las posiciones de responsabilidad, pero al mismo tiempo condiciona a tener una sociedad bárbara y represiva a niveles políticos, sociales, religiosos y sexuales. El deporte empieza a verse con otras connotaciones.



Durante este final de siglo el deporte toma otro papel en la ciencia ficción y la fantasía, comienza a ser un elemento básico a la hora de crear mundos e imaginar sociedades, recordemos el quidditch de las novelas de Harry Potter, que sin añadir nada a la trama es un elemento básico de la sociedad que la autora diseña.




Adelantando un poco más en el tiempo, el deporte empieza a verse como una herramienta de integración. Encontramos, entre otros, al autor de fantasía humorística Terry Pratchett, con su “Atlético invisible”, donde resume esta historia que estamos contando con el fútbol, donde al principio de la novela es un deporte muy sangriento para convertirse al final en algo que unirá a todos los personajes.


José Antonio Cordobés Montes









Economista y Administrador de la página web de ciencia ficción  ‘Ficción Científica’



 
Publicado originalmente aquí

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POST SCRÍPTUM :

24/05/2014




El fantástico, como género literario en un  principio y como medio audiovisual más recientemente, no vive ajeno a la realidad social donde están insertos sus creadores. Tampoco iba a ser menos al abordar el Deporte.

José Antonio describe 6 categorías de la visión del deporte desde el género Fantástico:

1.- Visión distópica: actividad de la clase alta
2.- Deporte Mortal.
3.- Deporte Sangriento. Ejemplo arquetípico la película: Rollerball
4.- Control Social.
5.- Elemento definidor del mundo fantástico creado
6.- Herramienta de integración social.

Existe un orden cronológico en estas percepciones del deporte, una evolución temporal.

Si bien es cierto que la concepción del como vehículo de Control Social siempre ha existido y siguen existiendo, como ya se ha comentado en la entradilla, las otras categorías han tenido su momento histórico de apogeo y, o ya han desaparecido, o simplemente tienen una presencia testimonial en nuestra sociedad actual.

Así, la primera etapa del deporte es el Deporte Sangriento; luchas, sin reglas ni jueces… en algunos momentos y algunos lugares (Roma clásica) se convierte en Deporte Mortal, luego ambas concepciones han coexistido. La sofisticación, el apogeo de religiones “humanistas”, eliminan la vertiente de Deporte Mortal y suavizan el Deporte Sangriento. Los deportistas son “profesionales” compiten por la bolsa ofrecida por los organizadores que cobran entrada a los espectadores y/o comisión de las apuestas que se cruzan sobre el resultado de la contienda deportiva.

Y a todo esto llega la Edad Moderna (a Occidente, claro); con sus revoluciones burguesas (pero lejos todavía del inicio del sufragismo femenino), la emancipación de las Américas, la revolución industrial (que culmina hacia 1840 con EE.UU. y buena parte de Europa Occidental industrializada), una revolución en el transporte (el uso masivo de motores de vapor e incipientemente de gasolina), cambio demográfico (con su consabido crecimiento en la población), el inicio de la producción en serie. Y dentro de este contexto de modernización  Pierre de Coubertain trae a colación su olimpismo. Los proletarios, clase social creciente y que inicia su lucha, distan mucho de poder practicar la mayoría de glamorosos deportes reservados a las élites. Estamos en la épcoa de la visión distópica del deporte.

Y llegamos al siglo XX y su Revolución Rusa: el proletario se abre hueco a codazos; revoluciones, sindicatos pujantes, se reduce la jornada laboral, y se incrementa el sueldo. Los burgueses comienzan a mirar con aprensión a sus trabajadores, estos exigen su espacio: en la cultura, en el ocio, en la vía pública, en la política y como no podía ser menos en el deporte. Sirva de epítome del profundo y desgarrado lamento que exhala una burguesía que se ve desplazada y ve perder su hegemonía, el ensayo La rebelión de las masas (1929) del Ortega y Gasset. Este movimiento pone fin a la visión distópica, el deporte y su práctica se generaliza, poco a poco.



El posterior auge de los totalitarismos y el consecuente uso del deporte como una más de sus herramientas propagandistas, supone el disparo de salida para la concepción del deporte como Elemento definidor de la sociedad. Los logros deportivos se consideran victorias de la forma de organización social frente a sus antagonistas. El deporte se convierte en un espejo donde los ciudadanos se miran para reforzar su concepto de pertenencia a su estado-nación.

Y pasa el tiempo y cae el muro de Berlín, el comunismo deja de ser una alternativa creíble de organización social, el capitalismo gana esta larga guerra fría. Se inicia la liquidación del Estado de Bienestar: la última barrera y más efectiva a la expansión del comunismo. Por fin el desarrollo económico (la industrialización) se expande fuera de Occidente. El progreso técnico permite la expansión del consumismo, la revolución de los medios de comunicación  (internet) nos lleva a la actual globalización: el mundo es uno. Simultáneamente se producen los mayores desplazamientos masivos de población hacia los países ricos, por causas económicas, políticas, religiosas….

El Joven, como concepto, como cliente, como símbolo se erige en la estrella global. La sociedad adapta los valores asociados a la juventud y los adultos nos convertimos en eternos Peter Pan. El deporte, íntimamente ligada a la juventud, deviene en preponderante, la mercancía principal que se transmite instantáneamente y constantemente al planeta globalizado.

Pero la globalización tiene efectos colaterales indeseados: el crecimiento de la brecha entre ricos y pobres (el concepto, la clase social, de proletariado es otra baja más de la caída del Muro… y no precisamente el de Pink Floyd). Hoy un chaval de una favela puede ver en directo los goles que su paisano, convertido en estrella, mete en la final de la Champions, aunque posiblemente él sufrirá desnutrición leve, no finalizará su escolarización y morirá antes de los 18 años en una reyerta relacionada con el trapicheo de drogas. En este contexto, los gobiernos se enfrentan a problemas de marginalidad, de creación de ghettos dentro de las grandes ciudades, importantes y persistentes disturbios de descontentos… Una estrategia para combatir esta desafección pasa por usar el deporte como una herramienta de integración social. Ejemplos la selección francesa de fútbol, la selección de rugby surafricana para unir a blancos y negros baja una misma bandera. (Aunque yo personalmente, sigo pensando que la mejor forma de hacer grupo es pasarlas putas. Los 12 del patíbulo.)




Sin duda la humanidad seguirá cambiando y la concepción que se tenga del deporte, como parte de la humanidad, también cambiará. Y ese cambio en lo relacionado con el deporte, servirá de inspiración a un escritor/creador de Ciencia Ficción para su nueva obra.

by PacoMan

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by PacoMan


En 1968 nace. Reside en Málaga desde hace más de tres lustros.


Economista y de vocación docente. En la actualidad, trabaja de Director Técnico.



Aficionado a la Ciencia Ficción desde antes de nacer. Muy de vez en cuando, sube post a su maltratado blog.



Y colabora con el blog de Grupo Li Po






Actualizada el 20/07/2025
17/12/2022


viernes, 23 de mayo de 2014

El Museo de los Sueños

en La Gaceta Lunar




Estimados Amigos

Una caracteristica que nos hermana como especie, ademas de la capacidad de matarnos entre nosotros, es la capacidad de soñar. Nadie puede negar que ha soñado alguna vez. Los sueños varían tanto en textura como sabor y a pesar de su aparicion constante en las cabezas de todos nosotros, lo que la convierte en una actividad verdaderamente democratica, para la mayoria de la gente es algo en extremo fastidioso escuchar los sueños de los demas. 

Nosotros podemos asegurar que los sueños ( y los dolares) mueven nuestro mundo, y muchas veces nuestra vida cotidiana, lamentablemente,  es el producto de los buenos sueños de guerreros y estadistas que con mucho ahinco quisieron hacer realidad y terminaron conformando nuestra pesadilla actual. Los sueños de unos son las pesadillas de otros.

Hoy tenemos el gusto de compartir con ustedes otro episodio de ese inolvidable programa de radio venezolano llamado La Gaceta Lunar donde se hace un acercamiento al Museo de los Sueños.









Enlaces Relacionados:


La Biblioteca Maldita en La Gaceta Lunar 
 
 

Los Laberintos Secretos del Tarot en La Gaceta Lunar

 

La Gaceta Lunar: Historia de las Supersticiones

 

Sacrificios Humanos en La Gaceta Lunar

Lugares Imposibles en La Gaceta Lunar

 


"Charles Baudelaire o los peligros de la poesía" en La Gaceta Lunar


El legendario Necronomicón en La Gaceta Lunar

 


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Richard Montenegro. Perteneció a la redacción de las revistas Nostromo y Ojos de perro azul; también fue parte de la plantilla de la revista universitaria de cultura Zona Tórrida de la Universidad de Carabobo. Es colaborador del blog del Grupo Li Po: http://grupolipo.blogspot.com/. Es autor del libro 13 fábulas y otros relatos, publicado por la editorial El Perro y la Rana en 2007 y 2008; es coautor de Antología terrorista del Grupo Li Po publicada por la misma editorial en 2008 , en 2014 del ebook Mundos: Dos años de Ficción Científica y en 2015 del ebook Tres años caminando juntos ambos libros editados por el Portal Ficción Científica. Sus crónicas y relatos han aparecido en publicaciones periódicas venezolanas tales como: el semanario Tiempo Universitario de la Universidad de Carabobo, la revista Letra Inversa del diario Notitarde, El Venezolano, Diario de Guayana y en el diario Ultimas Noticias Gran Valencia; en las revistas electrónicas hispanas Alfa Eridiani, Valinor y Gibralfaro, Revista de Creación Literaria y de Humanidades de la Universidad de Málaga y en portales o páginas web como la española Ficción Científica, la venezolana-argentina Escribarte y la colombiana Cosmocápsula.


lunes, 19 de mayo de 2014

CRÓNICA DE UNA MUERTE ANUNCIADA …

EL ASESINATO DE LA LITERATURA (CON L MAYÚSCULA)






CRÓNICA DE LA MUERTE DE LA LITERATURA… LITERATURA CON L MAYÚSCULA

Hoy tenemos el grato placer de traerles un reciente artículo de Lluis Alemany, nacido con la voluntad de ser polémico, con el objetivo de generar debate y abrir una reflexión: Cuando lo que leíamos era literatura. Título que me ha evocado directamente a la canción de Loquillo: Cuando fuimos los mejores e incluso la película protagonizada por Mel Gibson en 2002: Cuando éramos soldados. Y la evocación no es gratuita, los tres comparten un regusto (añoranza) por el pasado que huele a no llevar bien hacerse mayor… vamos no encajar bien envejecer.




El artículo aborda los interesantes intersticios de la moribunda industria editorial (incapaz de enfrentarse exitosamente a la infinita competencia por cubrir el Ocio), su relación amor-odio con los Best Seller y el desprecio secular a la literatura popular, nombre actual para el mismo fenómeno que él de los Folletines o los más recientes en el tiempo bolsilibros. La entrada se nutre de esa idea ampliamente extendida, ese prejuicio, que defiende que leer Mazurca para dos muertos del Premio Nobel de Literatura Camilo José Cela es más elevado culturalmente (y me atrevería a añadir que moralmente) que leer el último Best Seller de Dan Brown… vamos que tras leer a Cela: seremos más cultos, mejores ciudadanos que si lo leemos el Código Da Vinci. Ese mismo prejuicio que juzga superior escuchar el Anillo del nibelungo que las composiciones de Aldemaro Romero por ejemplo; su aleccionadora canción Hablaré catalán… si, incluso si no se entiende el idioma natal de Angela Merkel.



El eterno prejuicio de la Cultura con C mayúscula sobre la cultura con c minúscula. La primera subvencionada por los políticos y consumida por élites intelectuales (a la que los políticos pretenden pertenecer… élites intelectuales que obtienen su renta de esta industria cultural subvencionada; pura endogamia). La segunda, creada por una industria sin subvenciones… una industria con las mismas virtudes y defectos que las industrias que nos proveen de alimentos, de motocicletas y zapatos.



Les dejo en buenas manos, les dejo con la crónica de una muerte anunciada… la de las ventas de la Literatura… literatura con L mayúscula.


by PacoMan


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Cuando lo que leíamos era literatura


  • Eco, Yourcenar, Cela, Rushdie... ¿Qué ha ocurrido para que los autores de calidad hayan desaparecido en las últimas tres décadas de las listas de libros más vendidos? 
  • Los editores reconocen que la novela ha perdido peso en un mundo multimedia 


E.L. James, Dan Brown, Joël Dicker, Hiromi Shinya, Javier Sierra, Julia Navarro e Ildefonso Falcones. Si tienen algún amigo que escriba crítica literaria, pregúntenle por sus libros, cuántos de ellos han leído. Después, pueden teclear la alineación en su buscador de internet y esperar respuesta: James, Brown, Dicker y compañía fueron los autores de los libros más vendidos de 2013 según un informe de la consultora Nielsen.


J. R. R. Tolkien


Tampoco hay por qué escandalizarse a estas alturas. Machado ya andaba con aquello del necio que confunde el valor y el precio hace un siglo. Más interesante es aprenderse la lista y, a continuación, buscar en internet los libros más vendidos en España hace 30 años. Cualquier semana al azar de 1984. El diario ABC elaboraba en esa época una lista con la información de 56 librerías de toda España. Umberto Eco, Tolkien, Vázquez Montalbán, Michael Ende, Salman Rushdie, Marguerite Yourcenar, Vázquez Figueroa, Sánchez Dragó, Camilo José Cela y Miguel Delibes encabezaban la clasificación una semana de septiembre de hace tres décadas tomada al azar. Qué nivelazo, ¿no?


Umberto Eco



¿Qué ha pasado aquí? ¿En qué momento desaparecieron los escritores 'nobles' de las listas de los autores más vendidos? ¿Por qué ocurrió así? ¿Ha sucedido sólo en España o ha pasado en todos los países? ¿Nos entristecemos por ellos? ¿Por nosotros? ¿O mejor llevarlo con calma?

Antonio Machado



La primera en contestar es Deborah Blackman, decana, o casi, de la edición en el mercado del 'best seller' en España. En su casa, Plaza&Janes, celebran esta primavera los 25 años que han cumplido 'Los pilares de la tierra' de Ken Follett, uno de los nudos de esta historia. "Creo recordar que comprar los derechos fue relativamente sencillo. Follett ya era conocido, escribía 'thrillers' con cierto éxito pero, por eso mismo, hubo gente que se desentendió del libro. 'Si ya hace bien lo que hace, para qué se mete en novela histórica', era lo que se decía entonces". Era la época de 'El nombre de la Rosa', ¿verdad? "Sí, claro, era la época de las novelas históricas. Pero él dice que no seguía la moda, que ésa era su fascinación desde siempre. Entonces, los tiempos eran más largos, se tardaba un año entre la traducción, la impresión y tal. De modo que cuando llegamos a las librerías, 'Los pilares de la Tierra' ya se había convertido en el gran 'best seller' de ese momento en todo el mundo".




Orhan Pamuk



Por cierto, ¿le gustan las palabras 'best seller'? ¿Las emplea a menudo? "Me da pena que se usen con un significado de desprestigio, de poca calidad. En esencia, 'best seller' significa popular, no mal hecho. Hay novelas con pretensiones literarias muy altas pero que son muy dudosas. Y hay novelas sencillas, directas y fáciles de leer que conmueven a cualquier lector, también al exigente. En español intento no usar lo de best seller, porque se le da ese significado de mal hecho. En inglés sí, es otra cosa, porque existe un sentido de la literatura popular muy fuerte en el mundo anglosajón".
Y cuando ve la lista de Eco, Rushdie y Yourcenar, ¿qué se le viene a la cabeza? "No sé qué decirle... Vázquez Figueroa ya era un autor que escribía para entretener, Los otros son más complejos", explica Blackman. "Tampoco sé qué decirle sobre aquellas listas, se hacían un poco como se podía, con información que a veces estaba sesgada. A lo mejor, los libreros nombraban a los autores que veían con más cariño... Hasta hace 10 años que llegaron los estudios de Nielsen, no tuvimos datos más profesionales". ¿Y? "A veces veo las listas del Reino Unido y suelen ser peores que las de España.Algunas semanas no, pero casi siempre".


Mark Strand
Ernest Folch, director editorial de Ediciones B, sí que encuentra significativas las listas de hace 30 años, por poco rigurosas que fueran. "¿Qué qué pienso? Que hay un proceso muy real que no ha pasado sólo en España, es global. Primero: que las cosas se han puesto difíciles para la literatura sin género. La novela que no es histórica, ni negra ni romántica, lo que llamamos la novela literaria, lo tiene cada vez más difícil para encontrar a sus lectores, porque el público pide información concreta. No sé, quizá nos gustaría a todos que no fuera así, que Auster y Marías siguiesen vendiendo como hace 20 años, pero es un fenómeno que se da en todo el mundo. En Francia, Marc Levy vende más que Daniel Pennac y eso era impensable en otra época".

"La velocidad y el alcance"

¿Y cuándo se dio el cambio? "Le diría que en el momento de la explosión del 'El Código Da Vinci', hace 12 años, que es cuando el público adquiere la percepción de que hay un género que es el que le atrae. Un poco antes había ocurrido lo mismo para el mercado infantil con el primer 'Harry Potter'".



Lo que tuvo de especial esa explosión frente a otros momentos de euforia como el de 'Los pilares de la Tierra' o 'El nombre de la rosa' fue, según Folch, "la velocidad y el alcance. Lo del 'El código' ocurrió muy deprisa y en todo el mundo a la vez. Antes, los 'best sellers' se construían acompasadamente, se iban calentando poco a poco, había países en los que funcionaban y países en los que no... Después, entramos en la era de los lanzamientos simultáneos, de la urgencia. Y eso va en contra de la literatura más compleja que, como todos los productos complejos, necesita su tiempo".


Georges Simenon
La tercera respuesta llega de Ymelda Navajo, directora de La Esfera de los Libros (parte del Grupo Unidad Editorial, al que también pertenece EL MUNDO), que ya estaba en este negocio en septiembre de 1984. "Estaba en Planeta, creo, pero ni siquiera estoy segura. Y sí que tenía en la cabeza que los 'best sellers', en esa época, eran otra cosa, pero la verdad es que impresiona ver una lista así". ¿Qué ha pasado? "Dos cosas, sobre todo: primero, la concentración de sellos editoriales en todo el mundo a finales de los 80, principios de los 90. No lo critico, la concentración es inevitable para sobrevivir, pero fueron desapareciendo las editoriales independientes, que eran las que hacían los descubrimientos. Con los grupos grandes llegan los adelantos millonarios, las operaciones de marketing y la necesidad de apostar sobre seguro, de ser más conservadores".
Y después: "La aparición de la mass media, de una diversidad de oferta con la que tenemos que competir y que crea un nuevo lector que tiene más que ver con las mitomanías y el fenómeno de los fans que con lo que considerábamos la cultura. El lector literario sobrevive, pero la relación que tiene con la literatura es menos intensa", explica Navajo. Para que nos entendamos: un buen 'javier marías' de esta época vende la mitad de lo que vendía un buen 'javier marías' en 1990. "'Las sombras de Grey' pueden vender tantos ejemplares como los que vendió en su momento El nombre de la Rosa. Pero es un lector distinto, el fenómeno es otro".
¿Se ha vuelto más difícil este negocio? "Bueno... Siempre ha habido sorpresas. Lo de Umberto Eco nadie lo habría adivinado y en eso está la gracia", contesta Blackkman. "Todos los intentos de hacer ciencia de esta profesión han fracasado y eso es lo que la hace maravillosa: hay margen para la sorpresa, que un libro pequeño gane a un lanzamiento grande...", explica Folch. "Sólo con marketing no puedes construir un éxito, sigues necesitando un buen texto".
¿Y los hay? ¿Diría que los 'thrillers' que llegan hoy a sus manos son peores que las novelas clásicas de John le Carré? Eso por nombrar a un autor del que todos estamos dispuestos a hablar bien en voz alta... "Pues es un ejemplo interesante", responde Folch, "porque a Le Carré, al principio, se le consideraba un autor comercial no muy interesante. Y lo mismo con Simenon. ¡Si le hubieran dicho a Simenon que íbamos a pensar en él como un autor de culto! Todos tenemos que tener cuidado con eso de que cualquier tiempo pasado fue mejor".


El boom de la literatura popular

Su colega Blackman también relativiza: "El cambio más importante que he vivido en este negocio consiste en que los escritores españoles se han apuntado a hacer literatura popular. Fíjese en la lista: está Vázquez Figueroa, que fue el único escritor español comercial durante mucho tiempo. Hay autores extranjeros y hay autores españoles de tipo literario. Carlos Ruiz Zafón, María Dueñas, Javier Sierra, Ildefonso Falcones... Hay un tipo de escritor español que quiere vender mucho que hoy existe y entonces no".
Hay una última voz que se apunta al debate: Jacobo Siruela es el editor de Atalanta y algo así como un disidente del mercado del 'best seller', ventitantos años después de ponerle el sello de Siruela a 'El mundo de Sofía' de Jostein Gaarder. Desde su rincón en L'Empordá, mira los problemas del mercado con desdén. "En realidad, desconozco el mundo de los 'best sellers' nunca me ha interesado y he procurado actuar al margen de él. Aunque algunos libros del fondo de Siruela se han vendido muy bien, los auténticos 'best sellers' siempre vinieron de la colección infantil-juvenil".
"Vivimos inmersos en el reino de la cantidad. Hoy en día la calidad, si no cuenta con un buen número de lectores, es relegada a los márgenes. Los medios fomentan esto; y además las cosas solo interesan en la medida en que son noticia. Los muertos dejan de leerse porque dejan de ser noticia y de ser promocionados. Es terrible. Yo abogo por una sociedad que rinda tributo a lo pequeño: pequeñas empresas, autores de culto, redes interactivas con los lectores, frente a emporios anónimos, autores de grandes cifras y publicidad a raudales. Esto es perfectamente posible en la actualidad y transformaría el uniforme panorama. El reino de la cantidad es nuestro becerro de oro".





Lluis Alemany


Tomado de El Mundo

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by PacoMan


En 1968 nace. Reside en Málaga desde hace más de tres lustros.


Economista y de vocación docente. En la actualidad, trabaja de Director Técnico.

Aficionado a la Ciencia Ficción desde antes de nacer. Muy de vez en cuando, sube post a su maltratado blog.

Y colabora con el blog de Grupo Li Po


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20/06/2025