sábado, 28 de diciembre de 2024

Kohei Saito: para enfrentar la crisis del cambio climático hay que disminuir el crecimiento económico bajo un sistema político comunista democrático

 



"Estoy intentando crear una nueva imagen del socialismo y el comunismo, porque si siempre pensamos que son dictaduras, la gente no piensa en alternativas a la globalización actual": el filósofo japonés que defiende el decrecimiento económico



El último libro de Kohei Saito fue best seller en Japón


Cecilia Barría


6 octubre 2024

Cuando le piden que firme su libro, a Kohei Saito le gusta estampar un sello con un dibujo en el que aparece junto a Karl Marx.


No es nada extraño dado que Saito, un filósofo japonés de 37 años que se transformó en un fenómeno en su país al vender más de 500.000 copias de su libro “El Capital en el Antropoceno”, se declara a favor del decrecimiento económico y del marxismo.


Profesor asociado de la Universidad de Tokio, Saito se ha convertido en un best-seller en su país, lo que le ha catapultado a otros países donde se ha traducido su trabajo.


Entre las ideas que plantea, y por las que ha llamado la atención en Japón, Europa y Estados Unidos, está la propuesta de que para enfrentar la crisis del cambio climático hay que decrecer (disminuir el crecimiento económico) bajo un sistema político comunista democrático.


Desde que su libro fue publicado en 2023 en Reino Unido bajo el título “Slow Down: how degrowth communism can save the Earth” (Desacelerar: cómo el decrecimiento comunista puede salvar la Tierra), se ha vuelto popular en algunos círculos de jóvenes ambientalistas europeos.


El decrecimiento no es una idea nueva, pero ha ganado tracción en la últimas décadas, y en Latinoamérica lo ha defendido el presidente de Colombia, Gustavo Petro.


La gran novedad del pensamiento de Saito es que lo vincula con el comunismo democrático, entendido como una versión de la utopía de los pensadores del siglo XIX.


Esta es la conversación que tuvo el filósofo japonés con BBC Mundo.


Sello con el que Saito firma sus libros donde aparece junto a Karl Marx.


Usted argumenta que, para enfrentar la crisis del cambio climático, es necesario terminar con el capitalismo y crear un sistema llamado decrecimiento comunista. ¿Qué es el decrecimiento comunista?


El capitalismo busca la infinita expansión del crecimiento económico, algo que no es compatible con una vida sustentable. No estamos viendo buenos avances en la solución del cambio climático. ¿Por qué? Porque no estamos cambiando el capitalismo, y ese es el problema.


Aunque estamos invirtiendo en autos eléctricos y energías renovables, el problema es que el capitalismo busca producir más. Entonces hay una contradicción interna en el argumento de que necesitamos descarbonizar más rápido, pero al mismo tiempo, necesitamos crecer más. Eso no funciona.


Mi propuesta es que hay que reducir el uso de energía, producir menos y consumir menos.


A muchos les sorprende que un filósofo joven siga defendiendo el comunismo en 2024. ¿No teme que un sistema comunista termine siendo un régimen totalitario como vimos en el pasado?


Entiendo el temor que existe frente a los regímenes autoritarios porque son parte de la historia. Pero al mismo tiempo, defiendo el comunismo porque soy de una generación más joven, supongo. Nací en 1987, así que no tengo una experiencia directa del estalinismo.


Yo crecí en la década de los 90 y los 2000 y en los últimos 30 años, el mundo ha celebrado la idea de que el capitalismo y la democracia traen más prosperidad económica en todas partes. Esa es la promesa de la globalización.


Pero ¿qué pasó en los últimos 30 años? Hemos visto más desigualdad, hay más trabajos precarios, más cambio climático, ahora tenemos guerras, genocidio, etc.


El capitalismo no ha cumplido sus promesas, por el contrario, está creando una situación más caótica, destructiva y brutal. Por eso entiendo que mi generación, e incluso las generaciones más jóvenes, están más interesadas en la idea del socialismo.


Estoy intentando crear una nueva imagen del socialismo y el comunismo, porque si siempre pensamos que el socialismo y el comunismo son dictaduras, eso favorece a los capitalistas, a las élites, entonces la gente no piensa en otras alternativas distintas a la actual globalización.


Y creo que Marx ofrece un análisis muy bueno sobre las contradicciones del capitalismo y también da una buena esperanza para un nuevo futuro, una imagen utópica de la sociedad futura y eso es algo que realmente necesitamos.


Portada libro Kohei Saito


Muchos ambientalistas que defienden el decrecimiento lo ven como un cambio necesario dentro del mundo globalizado, pero sin transformar todo el orden social reemplazando el capitalismo por el comunismo. ¿Por qué usted defiende a estas alturas de la historia el decrecimiento dentro de un sistema comunista?


Lo que pasa es que el decrecimiento económico es incompatible con el capitalismo. Tenemos que compartir de una manera más equitativa y eso es el comunismo.


Necesitamos educación gratuita, salud gratuita, movilidad gratuita. Tenemos que compartir más y garantizar el acceso a los servicios básicos. Esa es mi idea de comunismo, una sociedad basada en los “comunes”, en el pueblo.


Entiendo que el comunismo tiene una mala imagen, pero lo que yo digo es que deberíamos compartir más para que todos puedan vivir más felices, para que no tengan que estar constantemente trabajando, ni produciendo dinero.


El capitalismo no es sustentable y el crecimiento no es sustentable.


Si el capitalismo no funciona, ¿por qué la alternativa tiene que ser el comunismo?, ¿no vislumbra otras opciones?


Me atrajo mucho la idea del comunismo en el siglo XIX, no en el siglo XX. En el siglo XIX había distintas ideas sobre el comunismo porque la gente buscaba utopías, buscaba cómo construir una sociedad mejor, entre ellos estaban William Morris, Peter Kropotkin, Robert Owen, y otros.


Si miras ese tipo de tradición comunista, es una tradición más democrática, más antiestado, más igualitaria, más sostenible. Son ejemplos inspiradores que vienen del comunismo del siglo XIX y yo quería recuperar algunas de esas investigaciones.


Kohei Saito.



¿Cómo usted llevaría a la práctica su teoría del decrecimiento comunista?


Soy un filósofo. Lo que he querido hacer es cambiar la imagen que tiene la gente sobre el decrecimiento y sobre el comunismo. Lo que quiero es convencer a la gente de que el capitalismo no es la etapa final absoluta de la historia, nosotros podemos crear un mundo nuevo, es decir, el capitalismo no es la respuesta definitiva.


El decrecimiento no se trata de generar pobreza, sino de crear un nuevo tipo de abundancia con servicios gratuitos como transporte, educación, internet.


Y el comunismo no se trata de estalinismo, se trata de ayudarse unos a otros, de la organización democrática de los “comunes”, de igualdad y sostenibilidad.


Desde esta perspectiva, quizás la gente comenzará a pensar que el decrecimiento comunista no es algo malo y que podría ser mejor que el capitalismo. Ese es el primer paso.


¿Pero cómo esa teoría se lleva a la práctica en la actualidad?


El paso siguiente es cómo lo implementamos. Algunos piensan que esta idea es como una especie de ciencia ficción, pero no es así.


Si queremos tener un entendimiento básico del decrecimiento comunista, hay que mirar alrededor, porque existen muchos indicios de una futura sociedad decrecentista en todas partes.


No estamos hablando del comunismo que se consigue con una revolución, no. El comunismo está en todas partes, el comunismo es el cimiento necesario para el capitalismo también, porque incluso en el capitalismo nos ayudamos los unos a los otros, nos ayudamos entre familias, entre amigos, colegas, comunidades.


Ese es el comunismo que está en todas partes, pero el capitalismo lo explota y marginaliza este tipo de actividades porque no contribuyen al crecimiento económico, al PIB (Producto Interno Bruto).


Hay muchas experiencias: acabo de visitar Copenhague, donde hay estrictas limitaciones a la altura de los edificios, todos los edificios son bastante bajos, y eso es, de alguna manera, una ciudad decreciente.


La gente de Copenhague no se da mucha cuenta de esto, pero si vienes de Nueva York o Tokio, lo ves.


Hay muchas ciudades europeas que han creado espacios donde los autos no tienen autorización para circular. En el Reino Unido están discutiendo una semana laboral de cuatro días, y todas esas medidas apuntan al decrecimiento, lo que es bueno para los humanos y el planeta.


Protesters march during the global climate strike organized by Fridays for Future in Berlin, Germany, on September 20, 2024 FUENTE DE LA IMAGEN,GETTY IMAGES

Jóvenes protestan en Berlín, Alemania, contra el cambio climático.


Esas medidas se han implementado dentro del sistema capitalista, no fuera de él...


Hay muchas semillas que no se han convertido en grandes árboles ni en bosques, porque el capitalismo está tratando de destruirlas, o si tienen éxito, el capitalismo las toma y las convierte en mercancía.


Tenemos que ser cuidadosos, tenemos que caminar de manera consciente hacia una sociedad de decrecimiento postcapitalista. Estoy muy orgulloso de ver ciudades progresistas en Europa, como Ámsterdam o Barcelona, que son compatibles con mis ideas.


¿Usted dice que esas ciudades están implementando un decrecimiento comunista? Lo pregunto porque no son ciudades que busquen activamente que sus economías entren en recesión, ni que se conviertan en una sociedad comunista...


Ellos no usan la palabra comunista porque algunas de esas transformaciones, como decía antes, pueden ser implementadas dentro del capitalismo. Quizás piensan que es una buena transformación capitalista, pero yo creo que podemos acelerar ese tipo de transformaciones cuando reconozcamos que no son compatibles con el capitalismo.


No se trata de una revolución, y esa es una gran diferencia con el socialismo del siglo XX.


Yo no propongo una revolución, sino más bien reformas que pueden implementar cambios dentro del capitalismo, pero no es para construir un mejor capitalismo, es para ir más allá del sistema, es un reformulismo revolucionario.


¿Cuál sería el rol de los gobiernos? ¿Cómo sería esa transición democrática hacia el decrecimiento comunista?


Es muy difícil imaginar que un gobierno en Estados Unidos se convierta en un Estado amigable con el decrecimiento. Creo que hay que comenzar con los gobiernos locales, es por eso que presto atención a las cosas que están pasando en las ciudades, porque las ciudades pueden implementar muy buenas políticas de decrecimiento.


Personas en bicicleta en Ámsterdam.FUENTE DE LA IMAGEN,GETTY IMAGES

El filósofo destaca ejemplos de ciudades como Ámsterdam, Copenhague o Barcelona, porque son "compatibles" con sus ideas.



¿Y a nivel de gobiernos nacionales?


Necesitamos más ejemplos exitosos. La idea es que en el camino hacia el decrecimiento comunista los gobiernos implementen políticas más radicales sobre decrecimiento, como prohibir el uso de jets privados, crear impuestos a la riqueza o invertir en energías renovables.


No estoy negando el rol de los gobiernos centrales, pero las medidas de decrecimiento no son tan fáciles de implementar porque la gente, los consumidores, desean más crecimiento económico. Por eso es importante impulsar las decisiones a nivel local, desde abajo hacia arriba.


Pero al mismo tiempo, entiendo que el cambio climático es una crisis inmediata, que necesitamos mayores transformaciones, y que el Estado debería jugar un rol más importante.


Tenemos que planificar la transformación hacia una sociedad más descarbonizada, porque tenemos muchos desastres naturales y problemas de migración que derivan del cambio climático.


Hay que planificar cómo garantizar el acceso a la salud de todas las personas, a la electricidad, al agua.


Pero la experiencia previa muestra que a menudo la planificación se vuelve antidemocrática, entonces quisiera presentar nuevas ideas sobre cómo sería una planificación democrática en la era de la crisis climática.


En su libro usted propone ideas como que los trabajadores sean los dueños de las empresas y que los ciudadanos tengan el control de la producción de la energía local. ¿Es eso parte de la planificación que usted está pensando?


Eso también es parte de la planificación democrática. A veces los gobiernos tienen que hacer inversiones públicas, no digo que toda la producción energética debe pertenecer a los trabajadores o los ciudadanos, porque tampoco es tan eficiente. Pero pienso que se puede hacer más.


Construir más cooperativas, proveer más servicios públicos en una economía basada en cooperativas, esa es una forma en que los trabajadores pueden ser dueños de los medios de producción.

Manifestación en Glasgow, Escocia, durante la Cop 26.FUENTE DE LA IMAGEN,GETTY IMAGES

Saito critica el "capitalismo verde" y dice que las medidas ambientales que no cuestionan el sistema son "el opio del pueblo".


También en su libro usted dice que no está de acuerdo con el “capitalismo verde”, por ejemplo, con las metas de reducción de emisiones que propone las Naciones Unidas, o medidas que sean amigables con el mercado. Las llama “el opio del pueblo”. Entonces no me queda claro si propone cambios dentro del sistema o fuera del sistema, progresivos o radicales...


Yo no estoy en contra del mercado, no estoy proponiendo la abolición inmediata del dinero y el mercado. Solamente soy crítico de la ideología de mercado que dice que el mercado es siempre lo más eficiente, lo mejor.


Hemos visto mucho “greenwashing”, cuando las empresas usan las buenas ideas sobre sostenibilidad para encubrir la realidad.


En Japón, los Objetivos de Desarrollo Sustentable de Naciones Unidas son extremadamente populares, pero no están cambiando la realidad, y esa es una de las razones por las que mi libro se hizo popular en Japón.


Pero no soy crítico de esos ideales, mi punto es que a veces son incompatibles con el capitalismo, con los intereses de las élites o de las ganancias comerciales.


Tenemos que cambiar el sistema capitalista de los últimos 300 años y esto no es algo que ni la discusión dominante sobre el capitalismo verde ni los objetivos de Naciones Unidas pueden resolver.


Frente a la crisis climática, usted propone reducir el crecimiento económico en el mundo. ¿Cómo pretende reducir el crecimiento económico, que significa recesión, sin causar menos empleos, más pobreza, más hambre? Porque eso es un hecho: cada vez que hubo grandes recesiones en la historia, la gente sufre las consecuencias de manera brutal...


El problema es que cuando hablamos de crecimiento, solo miramos el PIB. El PIB puede crecer con las guerras, o privatizando el sistema de salud, por ejemplo.


Entiendo que si no hay crecimiento, eso lleva a una recesión, desempleo, etcétera. Mi punto es que el decrecimiento no es eso. El decrecimiento no sólo se trata de disminuir la economía, se trata de abandonar el PIB como la única medida de progreso o prosperidad.


Deberíamos centrarnos más en la sostenibilidad, en el bienestar, en la igualdad. Así, no podemos considerar la guerra o la privatización de los recursos como progreso.


"Pienso que el decrecimiento no es algo necesario para los países latinoamericanos", dice Saito.



Sin embargo, el decrecimiento económico sí implica disminuir el tamaño de la economía y sí afecta a la gente...


Se trata de distinguir qué es esencial para la gente y qué no es esencial. Creo que podemos estar mucho mejor con un PIB más pequeño.


En Estados Unidos y los países europeos mucha gente murió durante el covid, siendo EE.UU. es el país más rico del mundo. Eso significa que el PIB en Estados Unidos es desperdiciado. Más PIB no salva más vidas.


Hoy tenemos miedo a caer en una recesión porque todo el sistema está diseñado en torno al crecimiento constante, pero podemos cambiar eso.


Podemos cambiar el sistema, cambiar la manera en que pagamos el arriendo, los intereses, las ganancias financieras y transformar gradualmente este sistema basado en el supuesto de que con el crecimiento eterno podemos tener una mejor sociedad.


Pero está consciente de que un PIB más bajo, un PIB negativo, va a causar sufrimiento de todas maneras, especialmente entre la gente más vulnerable...


Eso también es verdad. Realmente tenemos que buscar otra cosa que no sea el PIB.


Es muy poco probable que en América Latina los movimientos ambientalistas defiendan el comunismo. ¿Cree usted que su propuesta puede encontrar eco en un continente donde gobiernos que se han autodefinido como comunistas o socialistas, como Cuba, Nicaragua, o Venezuela, han sido denunciados por violar los derechos humanos y son criticados por sus prácticas no democráticas?


Bueno, pero también la región tuvo a [Jair] Bolsonaro [en Brasil], que dañó gravemente a la Amazonía, y ahora Argentina tiene a [Javier] Milei que está dañando la economía.


En otros países latinoamericanos, como Bolivia, Brasil, Colombia, hay líderes políticos más socialistas, de izquierda, progresistas, que están regresando al poder.


América Latina tiene una situación geopolítica muy difícil y hay países como Estados Unidos o China que están mirando a la región, porque es rica en sus recursos naturales, pero ha sido empobrecida por una larga historia de colonización.


Activistas ambientales marchan frente a una planta deTesla en Gruenheide, al sureste de Berlín, el 11 de mayo de 2024, para protestar contra los planes de la compañía de talar los árboles para ampliar la fábrica.FUENTE DE LA IMAGEN,GETTY IMAGES

Activistas ambientales protestan en Gruenheide, Alemania, con pancartas que dicen "comunismo para el futuro", o "comunismo climático ahora".

¿Y en ese contexto usted recomienda el decrecimiento para América latina?


Pienso que el decrecimiento no es algo necesario para los países latinoamericanos porque Latinoamérica está claramente subdesarrollada por su larga historia de colonización.


En cambio, los países europeos, Estados Unidos o Japón son países sobredesarrollados por la relación desigual que existe entre el norte global y el sur global.


Mi propuesta básica de decrecimiento es una solución para los problemas del norte global, donde los países sobreconsumen, sobreproducen, destruyendo el planeta.


Entiendo que el decrecimiento puede tener una mala imagen en países de África, China, India, o en Brasil. Entiendo que estos países a menudo necesitan más infraestructura, más desarrollo y por eso es que el norte global necesita reducir rápidamente el exceso de producción y consumo por el bien del sur global.


También entiendo que el término comunismo puede tener una mala imagen en Latinoamérica. Pero el comunismo, o el socialismo, no se trata de crear algún tipo de dictadura. Espero que la gente también reconozca que el orden capitalista en los países latinoamericanos en el pasado también provocó muchos problemas.


El filósofo Kohei Saito: "el comunismo puede ser muy atractivo para el futuro"





领风者 The Leader Вождь (Karl Marx Anime)- Opening




https://www.bbc.com/mundo/articles/cr54344ee0zo




viernes, 27 de diciembre de 2024

AMIGA KRINA BER

 



Las mujeres, especialmente las que tenemos pasión por la escritura, tenemos una manera de relacionarnos más cercana, más vital. 

Por eso disfrutamos los encuentros abrazados por la palabra y por el vino.

En los últimos tiempos Marisol, Krina, Cesia y mi persona conformamos una cofradía, cuyo último encuentro fue en el cumple sueños de Marisol Marrero.



Krina estaba feliz porque no tenía que manejar y se podía beber todo lo que quisiera. Estuvimos sentadas casi toda la noche en un mismo sofá, conversando sobre sus cuentos de amor.

Su partida repentina nos deja a todas desoladas, en el asombro de la muerte, siempre cruel, siempre inoportuna.

Quedan las páginas publicadas, la ternura de su acento extranjero, y la calidez de la amistad.

En su honor celebro la vida, celebro las mujeres escritoras, celebro la amistad.


Lidia Salas.


 17 de diciembre del 2024.






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Lidia Salas. Poeta y ensayista. Nació en la ciudad de Barranquilla, Colombia. Ha vivido en Venezuela por más de 40 años. Posee doble nacionalidad, colombo-venezolana.

Licenciada en  Filología e Idiomas de la Universidad del Atlántico. (Colombia)  Obtuvo su maestría en Literatura venezolana en la  Universidad Central de Venezuela.

Autora de los siguientes poemarios: Arañando el silencio. Finalista del 1º Concurso de Poesía Libre de la Universidad de Córdoba. (Colombia) Ediciones Puesto de Combate. Bogotá. Colombia. 1984 Mambo  Café Ediciones Círculo de Escritores de Venezuela. Caracas.1994. Mención de honor del Concurso de Poesía del Ateneo “Casa de Aguas” (Venezuela) Venturosa. Premio Único del VII Concurso Nacional de IPASME. Caracas, Venezuela. 1995.  Luna de Tarot Ediciones Círculo de Escritores de Venezuela. Caracas. 2000. Este poemario fue llevado al teatro en la Semana del Poesía en Escena en Caracas.. Coautora con Elena Vera de la antología Quaterni Deni 1988. Katharsis. Editorial Lector Cómplice. Caracas. 2013. Ciudad de Azul y Vientos,  libro digital    (Amazon) Edición impresa: Editorial Lector Cómplice. Caracas, 2016. Autora de las siguientes plaquettes: Sedas de otoño (2006)  e  Itinerario Fugaz. (2007) Edición de la Universidad Nacional  Abierta. .Su poema “Hechizo de isla” fue finalista  en el III premio Internacional de Poesía Amorosa en Palma de Mallorca. España. Publicado en la Antología del Círculo de Bellas Artes de la misma ciudad. 2005.

Muestra de su obra ha aparecido en las siguientes  antologías: Poetas en Abril. (1985.)  Quienes   escriben   en  Venezuela. Diccionario    abreviado  de  escritores venezolanos (2004).  El hilo de la voz (2004). Antología poética (Ediciones Círculo de Escritores de Venezuela.  Caracas. 2005). Antología del Octavo Encuentro Internacional de Escritoras (2008)  La mirada Femenina  (Universidad Metropolitana. Publicaciones Arbitradas. Caracas.2008.) Sus ensayos han sido publicados por revistas nacionales e internacionales como  A la Mar de la Universidad de California. USA. Ateneo y Caracola. Y en periódicos tales como El  Nacional, Ultimas Noticias. (Caracas) El Impulso (Barquisimeto) y Frontera (Mérida).



Enlaces relacionados:



jueves, 26 de diciembre de 2024

José Pulido a Isaac González: En un país donde los autores no se leen entre ellos, solo en la poesía puedo ser totalmente sincero





Un poema que escribí en el 2020. 


POEMA MUY SENTIDO PARA ANNE CARSON


La mujer de Antonio camina así

La mujer de Antonio está cansada de caminar así

Antes decían que nadie se cansaba tanto

como un buey, castrado para arar y engordar

era esclavo y comida

un triste modo de acompañar al sol naciente

quizás por eso repetían

¿adónde irá el buey que no are?

y ya lo respondieron: a la carnicería

carne de buey enlatada, rápidas frituras 

lento y triste manjar

Hablo de esto para recordar

a una mujer cuya voz es una

devolución de los instantes que nunca hemos vivido

Los viejos ríos que se pudren nuevos

te llevarán como poemas desbordados

hacia el puente de Paul Celan

y no: no desearás el puente de tu prójimo

aunque sí las palabras

de una mujer cuya poesía tiene 

el valor redoblado de un río: la poeta Anne Carson

a quien podría comparar con el faro de Alejandría

con la Biblioteca de Alejandría

con un libro de Homero escondido debajo 

de la almohada de Alejandro Magno

su cara es totalmente burlona y pensativa

mascarón de proa, nave cargada 

de intensa y bella extravagancia

Cuando sean huérfanos sus libros verterán

polen de poesía

y los pichones del dolor la invocarán gritando:

¡Madre!

y hasta los suicidas desistirán

porque la poeta Anne Carson escribe así:

“Ya sabes dicen que un carnicero zen hace un solo corte preciso 

y el buey entero se derrumba como un puzle”




EMPRENDIMIENTO

José Pulido: “Para mí lo importante es hacer una obra que se sostenga en el tiempo”

El novelista, cuentista y sobre todo poeta fue reconocido con el Premio Internacional de Excelencia Verbumlandiart de Poesía y Literatura de la Asociación Cultural VerbumlandiArtAps por su dedicación a promover la cultura a través de la literatura. A poco de cumplir 80 años, el autor aragüeño tiene entre sus planes publicar dos antologías y dos novelas y, sobre todo, seguir escribiendo y leyendo

Por Isaac González Mendoza (@IsaacGMendoza)

Noviembre 24, 2024


José Pulido cumple 80 años en 2025 | Gabriela Pulido Simne


Jose Pulido





José Pulido, narrador, poeta, periodista y lector empedernido, no podría estar en un lugar mejor: Génova, en Italia, una ciudad repleta de historias que puede caminar por horas acompañado de su esposa, la periodista Petruska Simme. En esos paseos encuentra de repente lugares en los que estuvieron Gustave Flaubert, Lord Byron o Mary Shelley. Génova está llena de mucha literatura que también alimenta la suya, que va de la novela, el cuento o la crónica a la entrevista y, sobre todo, la poesía, a la que dedica la mayor parte de su tiempo.

Génova. Imagen tomada de Italia.It

De 79 años de edad y nacido en Villa de Cura, estado Aragua, en 1945, Pulido ha sido reconocido con el Premio Internacional de Excelencia Verbumlandiart de Poesía y Literatura de la Asociación Cultural VerbumlandiArtAps, una organización abocada a promover la cultura en Italia. El escritor venezolano, subrayó la institución, fue premiado por su dedicación a promover internacionalmente la cultura a través la literatura.


Junto a Pulido fueron reconocidos hombres y mujeres de Estado o dedicados a la salud y la seguridad (), como el ministro de Medio Ambiente y Seguridad Energética, Gilberto Pichetto Fratin; Elena Lucchini, consejera de Familia, Solidaridad Social, Discapacidad e Igualdad de Oportunidades, o la senadora Vincenza Rando, presidenta del Comité de Cultura de la Legalidad y vicepresidenta nacional de la asociación Libera.


José Pulido y Petruvska Simne. Fotografía es de Fernando David.


El significado del premio es que ha sido una sorpresa porque están tomando en cuenta lo que haces. Lo que más hago en Italia es asistir a los recitales a los que me invitan. Me han invitado cuatro años, casi seguidos, al Festival Internacional de Poesía de Génova, que es muy importante. Todos los premios Nobel han estado ahí”, recordó el escritor, que en 2022 obtuvo una mención honorífica del Premio Internacional de Poesía Sor Juana Inés de la Cruz.

Festival internacional de poesía de Génova, acto en la calle. José Pulido es el primero a la derecha.


Otros muchos reconocimientos ha recibido el poeta en sus casi 80 años de vida, como su ingreso en 2023 a la Academia Venezolana de la Lengua por el estado Aragua, el segundo premio Miguel Otero Silva de Novela en 1989, el Premio Municipal de Literatura, Mención Poesía, en 2000, y ha estado en incontables festivales. Para él, sin embargo, lo importante es hacer una obra buena que se sostenga en el tiempo. Si a alguien le gusta, se sentirá alegre y lo agradecerá. “Lo demás es como la ñapa. Son consecuencias que se agradecen. Realmente lo único que hago desde los siete años que llevo en Génova es escribir”.

José Pulido es disciplinado. Se levanta temprano, hace ejercicio, prepara café, conversa con su esposa y se sienta a escribir. Hace poco asistió a una suerte de retiro espiritual, de viernes a lunes, y se llevó una libreta en la que hizo sus apuntes. Pero lo habitual es que las rutinas de trabajo comiencen a las 8:00 am y se extiendan hasta las 9:00 pm. Luego deja el texto y busca una buena película para verla con Petruska Simme.

"Petra y yo tenemos cincuenta años de casados. La conocí cuando estaba a punto de salir del liceo. Yo era reportero y ella dirigente estudiantil. Ella es de la colonia serbia-yugoeslava que llegó a Valencia. Los serbios de Valencia era muy discretos. La guerra los llevó a Venezuela. Mi esposa es la penúltima de los hermanos, casi la menor. Todos están vivos. Pero sus padres murieron hace varios años".

José Pulido y su esposa, la periodista Petruska Simme

Se siente en plena libertad. A veces hace uno que otro trabajo, pero está más aliviado, lejos de ese José Pulido que fue periodista o jefe en periódicos como El Nacional, El Diario de Caracas o El Universal. Ahora puede darle todo su tiempo a la poesía que tanto ama: “Mi fortaleza siempre fue la poesía. Lo que ocurre es que siempre fui muy solitario en Venezuela, tanto en poesía como en narrativa. Nunca estuve en grupos realmente, entonces me costaba mucho que leyeran mis poemas. La poesía es lo que me ocupa más porque puedo ser totalmente sincero. No es que no sea sincero con lo otro, sino que puedo serlo totalmente y hacer lo que quiero”.

Vicente Gerbasi en 1952.


Con la novela, explica, a veces no se puede liberar por completo de la necesidad de complacer. No le pasa con la poesía, con la que tiene entre sus proyectos actuales un homenaje a poetas y escritores venezolanos, como Rafael Cadenas, Ramón Palomares o Vicente Gerbasi. “En Venezuela una de las características negativas era que muchas veces entre los mismos autores no se leían, ni siquiera entre amigos. Eso me pareció un poco negativo. Hay que prestarse atención”.


José Pulido. Fotografía: Gabriela Pulido Simne.


También adelanta que en Italia se publicará una antología de su poesía, otra en Nueva York y tiene dos novelas por publicar, una inédita y otra en la que ha estado trabajando desde hace siete años. La primera se titula El susurro en el oído, que fue finalista en el Premio Extraordinario de Narrativa Policial en Homenaje a Francisco García Pavón, en España, y surgió del poemario con el que ganó la mención del Sor Juana Inés de la Cruz, En la sombra sin fondo, y la segunda se llama provisionalmente El tribunal de marfil.


Una de las características de la escritura de Pulido es cómo mezcla poesía, narrativa, crónica y referencias tanto de la literatura y el arte como de la cultura popular. Lo hace tanto en su trabajo literario como en el periodismo. Él explicó que cuando está escribiendo siempre le salta una imagen o una ocurrencia que tiene que ver con su propia existencia y se siente obligado a ponerla. “Casi no me puedo dominar. Como cuando la gente tiene una enfermedad y dice malas palabras de repente. Uno no puede dominar eso”.




LA MUJER DE ANTONIO - Trío Matamoros


Pone como ejemplo su poema “Poema muy sentido para Anne Carson”, que escribió en 2020 y compartió recientemente en Facebook e Instagram, redes en las que habitualmente publica poesía. El texto comienza con una referencia a la canción “La mujer de Antonio” del grupo de "trova" (nunca ha escuchado este trío)  cubano Trío Matamoros,  a medio camino menciona el puente desde el que se suicidó Paul Celan y cierra con un homenaje a Carson:


Cuando sean huérfanos sus libros / verterán / polen de poesía / y los pichones del dolor la invocarán gritando: / ¡Madre! / y hasta los suicidas desistirán / porque la poeta Anne Carson escribe / así: / ‘Ya sabes dicen que un carnicero zen / hace un solo corte preciso / y el buey entero se derrumba como / un puzle”.

Anne Carson. La fotografía es tomada del Blog La Tribu



Tales juegos son notables igualmente en sus entrevistas, en las que, a pesar de que debía entregar lo más rápido posible por la premura del periodismo, Pulido pudo contar historias que mezclaban la visión del entrevistado, su contexto, el ambiente de la conversación y la reflexión. La más popular, dice, es aquella que le hizo a Julio Cortázar para El Nacional cuando estuvo en Venezuela en 1982, dos años antes de morir, con su esposa, la escritora y traductora Carol Dunlop, que falleció ese mismo año. La conversación, en la que estaban también Jacobo Borges y su esposa, la artista Diana Carvallo, tiene un inicio de antología:


Una mosca dulcera, saltona y caprichosa quiere recorrerlo y se agarra con sus patitas a la superficie marrón de los zapatos. Luego avanza como alpinista por la larga pierna de un bluyín viejo, se ciega con el resplandor de una guayabera blanca y vuela hasta el hombro. Parece indecisa ante la barba, el cabello largo y medio despeinado. La cara de gladiador está allá arriba, la frente sobresaliente como un leve casco que se arruga y los ojos, dos peces azules suspendidos e inmóviles, pero atentos, están también en la cima. La mosca se decide, revolotea y en ese instante Julio Cortázar lanza un torbellino de humo de tabaco y la aventura llega a su final”.

Cortazar y Carol Dunlop


Pero fueron varias las que publicó con ese tono, la mayoría en El Nacional y otras en El Diario de Caracas y El Universal. Recordó con especial aprecio las que le hizo a Gabriel García Márquez, con quien se divirtió mucho; Arthur Miller, que le pidió que no le preguntara por Marilyn Monroe y sin embargo lo hizo; Yevgueni Yevtushenko, símbolo de la desaparecida Unión Soviética; el célebre espía Joan Pujol, que se escondió en Venezuela después de operar contra los nazis, o Franco Zeffirelli, con quien desayunó y habló más de dos horas.



Algunas de ellas fueron publicadas recientemente en el Papel Literario en la serie José Pulido pregunta. Para el poeta fue una sorpresa que algunos colegas de su generación leyeran ahora, gracias al suplemento cultural de El Nacional, esas entrevistas porque cuando aparecieron por primera vez hubo quienes consideraron que no eran textos periodísticos. “Es más, antes (de El Nacional) había trabajado en otro periódico y hacía lo mismo. Cuando algún jefe de redacción o en el periódico me reclamaba, me iba. ¡Chao, pescao! Ni siquiera cobraba prestaciones. Yo escribo como quiero escribir, si me aceptan, magnífico. En El Nacional me gustó mucho porque Miguel Otero Silva dijo ‘déjenlo que escriba como quiera”.

Miguel Otero Silva


El Nacional me permitió esa libertad. Luego salí y me fui a El Diario de Caracas, donde estaban colaboradores como (José Ignacio) Cabrujas o Manuel Caballero, mi gran amigo, mi lector, pues, y después me fui a El Universal, donde hice algunas, muy pocas, más bien dirigí el equipo. El Nacional me dio esa libertad porque era el periódico proyectado a la cultura y la difusión de conocimiento”, añadió.

Imagen tomada de X



Para Pulido esas entrevistas fueron como unos laboratorios en medio de su obsesión por el lenguaje. Admite que cometió muchos errores, pero estaba aprendiendo a manejar esa capacidad humana para comunicarse que, subraya, ha salvado civilizaciones. “Las palabras te traen historias de civilizaciones perdidas. Traen mensajes desde muy lejos. Son más espirituales que cualquier cosa, más que una religión, quizás por eso los que escribían libros sagrados todos decían primero fue el verbo. Esa obsesión me ayudó a establecer en todas partes un laboratorio”.


José Pulido con el poeta italiano Claudio Pozzani | Victoria Pulido Simme

Con Petruska Simme, desde su noviazgo, comparte constantemente lecturas. Hoy día mucho más porque, aunque le encanta el libro de papel, no tiene complejos para leer un PDF. Espera seguir haciéndolo el año que viene cuando cumpla 80 años, así como espera seguir escribiendo y publicando.


“Estoy preparado para dos cosas: seguir escribiendo o morirme (ríe). Uno está en tercera base y quien batea es Babe Ruth. Me preparo con ganas de las cosas que van a ocurrir, como esa antología. Sé que al salir (de Italia) tendré la oportunidad de ir a Salamanca (España) y  leer poemas en un recital. Aquí en el festival (de Génova) aún no les he dicho para presentarla, pero sé que me dirán que sí y aceptaré las invitaciones que pueda”, expresó el escritor, que estuvo recientemente nueve días hospitalizado.


Con Venezuela, a la que no viene desde 2017, está siempre conectado, tanto en grupos de WhatsApp con escritores y periodistas como en sus redes sociales, sobre todo Facebook. “Cuando puedo hago alguna entrevista. Diferentes a las de antes porque no tengo a la persona enfrente, pero es a poetas o narradores y las mando a Salamanca o salen en Venezuela, en Letralia” (Y no nos nombra).

José Pulido.Octubre 19, 2023
Lectura realizada en el Instituto Fray Luis de León, Salamanca, España

Lo hago porque a veces noto que hay amigos creadores que están decaídos, y digo, bueno si puedo ayudarlos a que aparezcan, lo hago. Con la situación del mundo y sobre todo Venezuela, uno tiene que tratar aunque sea de saludar a la gente. La gente necesita sentir que no está sola”, agregó.


Si bien reconoce que le hace falta Venezuela, afirma que no volvería ni siquiera con pasaporte. Le molesta, explica, que la delincuencia se haya vuelto parte del Estado y que sea tan difícil salir sin el miedo a ser robado, secuestrado o asesinado. “Me molesta más que la cosa económica. No es que eso no le afecte a uno. Pero que un policía o militar, que deberían cuidarte, te chantajee y te diga que se va a llevar a tu hijo es algo horrible. Un país así prefiero no tenerlo. Me molestan las dictaduras, mucho”.


La Concha Acústica de Bello Monte esperando el retorno de Rolando Peña,  de José Pulido y de todos aquellos que huyeron de una realidad que machaca, quizá debamos decir machuca para darle color local, el respirar junto con la llegada de un presente promisorio para Venezuela.

En Génova, sin embargo, encuentra lugares que lo trasladan a Caracas, en particular Bello Monte, donde vivió más de 30 años. Descubre calles parecidas o personas que le recuerdan a algún amigo o familiar venezolano. “Eso me duele. Pero a esta edad no me puedo devolver. ¿Cuándo y cómo? Nosotros somos sobrevivientes. No nos quejamos tampoco. Pero fue un tiempo difícil”.


«Marco: de los Apeninos a los Andes» (Entrada en español) [CC]




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26/04/2026