miércoles, 12 de octubre de 2016

Trepando la legendaria y cósmica Rama de Arthur C. Clarke

Una Reseña de Cita con Rama



La personal visión de Joan Antoni Fernández de Cita con Rama

Estimados Amigos

Hoy, miércoles de estrenos cinematográficos en Venezuela, tenemos el gusto de compartir con ustedes este acercamiento que hace nuestro amigo PacoMan a la novela Cita con Rama del legendario Arthur C. Clarke




Muchos recuerdan a Clarke por los satélites geoestacionarios aunque la mayoría lo recordará por 2001:Una odisea Espacial, tanto la película como la novela.  Nuestro primer acercamiento a Arthur C. Clarke se dio al devorar ese magnifico cuento llamado Los 9 mil millones de nombres de Dios que está incluido en el libro El Retorno de los Brujos de Louis Pauwells y Jacques Bergier. Afortunadamente en la biblioteca de la casa estaba la colección de la Biblioteca Básica Salvat de 1969 donde estaba incluida la novela 2001. Una Odisea espacial, que ademas traía fotogramas de la película, y varias antologías de relatos que incluían cuentos de Clarke con las que pudimos saciar nuestro apetito. Esa edición de Una Odisea Espacial la prestamos y ahora vaga como Frank Poole por el espacio a la espera de que la encontremos. 



Nuestra pila de tareas acumuladas es inmensa y colocamos una tarea más en la pila después de leer la esta magnífica reseña. Ya tenemos el libro así que aunque no será a ciegas pronto tendremos nuestra Cita con Rama.

Deseamos disfruten de la entrada.


Richard Montenegro


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Una Reseña de Cita con Rama

Leer preferentemente escuchando a Mike Olfield particularmente el LP The Songs of the Distant Earth (1994) inspirados en la lectura de la novela de Clarke Cánticos de la lejana Tierra (Songs of Distant Earth, 1986).

Lea esta reseña mientras escucha este video musical de Mike Oldfield



A principios de Septiembre de 2016 el amigo y escritor malagueño Alejandro Gastroguer comunicó en Facebook que iba a releer este clásico de la ciencia ficción de Arthur C. (Charles) Clarke escrito en 1972. Instantáneamente me animé a releerla. Recuerdo perfectamente el inmenso disfrute que me produjo leerlo por primera vez en la década de los ochentas.




En 1968 se estrena la película 2001: Una odisea del espacio (2001: A Space Odyssey, 1968, StanleyKubrick) con el propio Clarke participando en el guion junto a Kubrick, su éxito mundial convierte a Clarke en el escritor de Ciencia Ficción más famoso del mundo superando a Isaac Asimov y Robert A. Heilein. Cita con Rama (Rendezvous with Rama) es su siguiente novela que los aficionados estaban esperando como agua de Mayo. Clarke la escribe con 65 años y alcanza con ella su cúspide creativa, de popularidad (Cita con Rama es la novela más premiada de la historia hasta ese momento) y de éxito comercial. Tras la cima le siguieron novelas menores, donde sólo cabe destacar la ya citada Cánticos de la lejana Tierra (Distant Earth, 1986) escrita a sus 79 años que inspiró a Mike Oldfiel el LP que debería estar escuchando mientras lee esta reseña. En el resto de los 80’s y 90’s prestó su nombre para que Gentry Lee hiciera dos secuelas de Rama, Paul Press creara la saga Venus Prime y hasta su muerte en 2008 han sido muchos los que bajo una supuesta colaboración han usado el nombre de Clarke, como reclamo comercial de sus obras. También Asimov sucumbió a esta “name explotation”. Sin embargo su obra maestra la escribió en 1953 con 36 años: El fin de la infancia (Childhood’s End). En palabras de Miquel Barceló[1], hablando sobre sus primeras novelas:

“… Su ciencia ficción, aunque basada en la ciencia, hace gala también de un gran humanismo filosófico. …”


Sin embargo Cita de Rama, abandona cualquier tipo de humanismo y según las palabras de Alberto Cairo hace una novela dónde:

“… Y todo gira en torno al único personaje relevante: el propio Rama. …”
O como afirma Sergio Mars:

“… Los personajes, por ejemplo, actúan como meros observadores. …”
Miquel Barceló apostilla:

“… El contenido filosófico y en cierta forma transcendental que componen el gran atractivo de sus primeras novelas se pierde en las de los últimos años, en las que tal vez domina en exceso la voluntad de una pretendida verosimilitud científica. …”


Clarke dentro del emblemático Discovery
Efectivamente los personajes de la novela son meros robots y las cuatro pinceladas que Clarke les da para dotarlos de profundidad psicológica chirrían en exceso. Apunta algunas cuestiones que con treinta años menos habría desarrollado, pero aquí meramente esboza. Por ejemplo la Quinta Iglesia de Cristo Cosmonauta, realmente siento interés por conocer el dogma de las cuatro primeras…

Y sin embargo es un clásico eterno. ¿Cómo es eso posible? Mars lo describe perfectamente:

“… es sin duda uno de los clásicos indiscutibles de la ciencia ficción, y no por erigirse en el pináculo del resurgir hard neocampbelliano de los años setenta (…) sino por encarnar, mejor que ninguna otra novela antes o después, esa esquiva propiedad, tan socorrida y tan difícil de describir, que viene a definirse como “sentimiento de maravilla”. …”
En palabras de Alberto Cairo:

“… Esto abre las puertas al sentido de la maravilla de una forma que pocas veces ha sido alcanzado en la literatura de ficción. …”
Y las de Miquel Barceló:

“… Cita con Rama es una novela que atrae e interesa, uno de los ejemplos más logrados de lo que se ha dado en llamar “el sentido de la maravilla” en la ciencia ficción. …”
¡Ay! El “sentido de la maravilla” cuánto se disfruta y cómo cuesta encontrarlo. Clarke lo borda, sus descripciones son ligeras y “supuestamente” verosímiles. Treinta años después de su primera lectura me sigue produciendo esa misma sensación de gustoso vértigo enfrentarme a la enormidad de Rama. ¡Qué ensoñaciones! ¡Qué inspirador! ¡Qué magnificencia!




Cita con Rama se tradujo rápidamente al castellano, no en vano tras el éxito de 2001 todos esperaban lo nuevo de Clarke. La editorial argentina Emecé la publicó en 1974 con traducción de Aurora C. de Merlo. En 1976 Ultramar la edita en España en su colección Bestseller, sobre la traducción de Aurora, Francisco Torres Oliver realiza modificaciones. En 1979 Ultramar la edita en su indispensable colección Grandes Éxitos Bolsillo con una nueva traducción de A. Gámez, esta fue la edición que yo leí. Esta misma traducción la vuelve a editar Ultramar en su colección Estelar en 1989. Finalmente en 2006 Edhasa la edita en su colección Nebulae (3º época) y para ello toma la primera traducción de Aurora C. de Merlo.

En esta relectura yo he cambiado, pero el libro no. El magister dixit no luce como tres décadas atrás, mi pensamiento crítico se ha aguzado y mis gustos literarios han madurado.

Al principio de la novela, cuando Clarke está construyendo la reputación del exobiólogo Carliste Perera como el más inteligente y resolutivo de los hombres, que gestionan el Centro de Mando humano encargado de investigar Rama. En ese momento la información recabada de Rama es casi nula y despreciable para los asuntos que ahora se tratarán, sin embargo afirma:

“… Para nuestra concepción de las medidas, Rama es enorme. Y sin embargo sigue siendo un planeta muy diminuto. Mis cálculos, basados en la filtración a través de la corteza y algunas suposiciones razonables respecto al índice del desarrollo biológico indican que su ecología sólo pudo sobrevivir durante, aproximadamente, mil años. A lo sumo le concedería diez mil. …”
¿Filtraciones? ¿Qué filtraciones ni que niño muerto? Perera es exobiologo de una humanidad que no ha contactado con ninguna otra forma de vida. Aún no conocen nada sobre la biología o ecología de Rama pero ya se permite el gusto de realizar supuestos razonables sobre ellas. Pero soy generoso, acepto todo lo anterior a pesar de los pesares. El maestro aplica los valores razonables a las variables y resuelve el modelo y obtiene una predicción: 1.000 años. Como es un modelo estocástico es lógico que presente margen de error. Para entendernos es como una encuesta electoral. Y vaya si presenta un margen de error: de 10.000 años ¡10 veces el resultado! Con un margen de error así, en las pasadas elecciones españolas UPyD (sin representación en el parlamento) pudo perfectamente haberlas ganado. ¿Se imaginan que Clarke para sus cálculos de órbita geoestacionaria se permitiera un error de 10 veces el resultado presentado? Clarke será un gran físico pero a  clases de estadística no fue.

Otra perla:

“… Hay razones fundamentales para que las técnicas de hibernación sólo produzcan efecto durante unos pocos siglos, y debemos recordar que en este caso nos enfrentamos con espacios de tiempo infinitamente largos. …”


Admitiendo que haya razones fundamentales para la limitación temporal de la hibernación en la biología terrícola. No hay supuesto razonable que permita extrapolar esos resultados a otra tipo de biología… sobre todo cuando ni tan siquiera se conoce nada de ella. Y de una tecnología más avanzada que pueda superar esas limitaciones ya ni hablamos. ¿Se pudo imaginar Leonardo Da Vinci que al final los hombres si conseguirían volar?


Leonardo Da Vinci

Pero hay más. El comandante Norton de la nave espacial Endeavour, al mando de las investigaciones de campo sobre Rama y “protagonista-héroe de la novela” hablando de sus conocimientos sobre el explorador inglés James Cook:

“… Era por entonces quizá la principal autoridad mundial sobre el más grande explorador de todos los tiempos, y sabía de memoria pasajes enteros de los Journals. …”


Una réplica del famoso barco Endeavour
Obviamente Endeavour también era el nombre del barco de James Cook en su primer viaje. Norton, gracias a este conocimiento se permitirá preguntarse: ¿Que habría hecho Cook en mi lugar? En mi humilde opinión el chauvinismo inglés que destila Clarke es achacable a su edad y al deterioro neuronal que debía sufrir tras tanta inmersión submarina. Dicen que su gran afición al submarinismo es la causa de que residiese en Colombo, la capital de Sri Lanka (isla de Ceilan), otras voces menos amables opinan que el motivo real, es la mayor tolerancia de sus autoridades antes las prácticas pedófilas de algunos occidentales. En honor a la verdad el propio Clarke reconoció sus prácticas pedófilas días antes de ser nombrado Sir por la corona británica.  En cualquier caso la afirmación sobre Cook se realiza en 2130 con más de medio sistema solar colonizado. Sin querer ahondar en la desfachatez de la afirmación, citaré únicamente la entrada que Wikipedia dedica a James Cook (1728-1779).

“… Realizó tres viajes por el océano Pacífico, durante los cuales se describieron con precisión grandes áreas, y muchas islas y costas fueron documentadas por primera vez en mapas europeos, aunque parece ser que se documentó en archivos, cartas y mapas españoles preexistentes.
James Cook

Sus mayores logros fueron la reclamación para el Reino de Gran Bretaña de la costa este de Australia, descubierta por los españoles en el siglo XVI; las islas Hawái, descubiertas por el español Álvaro de Saavedra en 1527 y la circunnavegación y cartografía de Terranova y Nueva Zelanda. …”
Clarke en 1972 no era el que fue. En Rama no había nada que se pudiese usar como herramienta y recordemos que la Endeavour es una de las nave del Proyecto Vigilancia Espacial que surcan el espacio del sistema solar. Sin embargo en sus bodegas se transporta bidones de combustible. ¿Cómo? Pues sí:

“… Se trataba de una pequeña balsa construida con seis bidones de combustible unidos por un armazón de metal ligero. …”
El transbordador espacial Endeavour

Balsa que usaron para cruzar el Mar Cilíndrico de Rama. Ya me puedo imaginar a Norton, ese remedo de Cook, gritando a sus hombres:

-Viertan más combustible en el motor, usen más bidones, ¡tenemos que abandonar la Tierra!


Arthur C. Clarke recibiendo el premio Hugo del prsidente del consejo administrativo Dave Kyle en la  Worldcon de 1956  

Es cierto que en 1945, Clarke, inventa el concepto de satélite geo-estacionario para comunicaciones, y que en 1965 se lanzó el primero. Pero ante tamaños precedentes de perspicacia y sapiencia que el abuelito Clarke vierte en su novela, ponga bajo sospecha y estricta cuarentena las decenas de cálculos físicos, químicos y astronómicos que se vierten en la novela. Sospecho que la misma verosimilitud que adorna sus modelos proyectivos exobiológicos es la que adorna a todos los demás.





Concluyo, está segunda lectura ha ocasionado la caída de un mito, la del propio Clarke. Quizás tendría que haber hecho caso de la canción: El blues de la soledad (1988) compuesta por Joaquín Sabina y Antonio García de Diego y cantada por Miguel Ríos:

“… Al lugar donde has sido feliz, es mejor que no trates nunca de regresar. …”.

Arthur C. Clarke recibiendo la Beca Internacional Marconi por su trabajo de ingeniería en 1982

Pero a pesar de todo, no quisiera dejar de recomendar su lectura. Por ser el mejor ejemplo de sentido de la maravilla que conozco y por lo que dice Sergio Mars:

“… El ser humano (es decir, los astronautas), en medio de tanta inmensidad descubren el verdadero significado del término “alienígena”. …”


Sólo conozco una novela previa a Cita con Rama que genera esa misma sensación “alienígena”: Picnic al borde del camino (Пикник на обочине - Picnic na obóchine, 1971) de Arkadi y Boris Strugatski.
by PacoMan










[1] He utilizado tres obras de críticas literarias de Ciencia Ficción para revestir de objetividad (subjetividad compartida) mis comentarios sobre la novela. Escogí a Barceló por ser, quizás, la más importante hasta ese momento y en mi opinión hasta hoy día. Barceló, Miquel (1990) Ciencia Ficción: Guía de Lectura, nº 28 Nova Ciencia Ficción. Ediciones B. Las citas que aparecen en el texto están sacadas de las páginas 206 y 207. En mi opinión la actualización de esta guía publicada en 2015 es prescindible. En los noventas el Fandom patrio estaba “dominado” por el prozine BEM y Barceló estaba en ese grupo. En Madrid se gesta un grupo importante de aficionados que se aglutinan en la Tertulia de Madrid (TerMa) que acabará “dominando” el fandom unos años después. Lógicamente ambos grupo acabaron enfrentados. El segundo libro que escojo está escrito por los principales “capitanes” del grupo madrieño. Varios Autores (2001) Las 100 mejores novelas de ciencia ficción del siglo XX Colección Solaris Ficción, 19. La Factoria de Ideas. Cita con Rama fue reseñada por Alberto Cairo. Las citas que aparecen en el texto están sacadas de las páginas 148. Finalmente escogí la más reciente y en principio no adscrita a ninguna corriente del Fandom: Mars, Sergio (2013) La 100cia ficción de Rescepto. Cápside Editorial. Las citas que aparecen en el texto están tomadas de las páginas 302 a 305.


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Richard MontenegroPerteneció a la redacción de las revistas Nostromo y Ojos de perro azul; también fue parte de la plantilla de la revista universitaria de cultura Zona Tórrida de la Universidad de Carabobo. Es colaborador del blog del Grupo Li Po: http://grupolipo.blogspot.com/. Es autor del libro 13 fábulas y otros relatos, publicado por la editorial El Perro y la Rana en 2007 y 2008; es coautor de Antología terrorista del Grupo Li Po publicada por la misma editorial en 2008 , en 2014 del ebook Mundos: Dos años de Ficción Científica y en 2015 del ebook Tres años caminando juntos ambos libros editados por el Portal Ficción Científica. Sus crónicas y relatos han aparecido en publicaciones periódicas venezolanas tales como: el semanario Tiempo Universitario de la Universidad de Carabobo, la revista Letra Inversa del diario Notitarde, El Venezolano, Diario de Guayana y en el diario Ultimas Noticias Gran Valencia; en las revistas electrónicas hispanas Alfa Eridiani, Valinor y Gibralfaro, Revista de Creación Literaria y de Humanidades de la Universidad de Málaga y en portales o páginas web como la española Ficción Científica, la venezolana-argentina Escribarte y la colombiana Cosmocápsula.


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by PacoMan 

En 1968 nace. Reside en Málaga desde hace más de tres lustros.

Economista y de vocación docente. En la actualidad, trabaja de Director Técnico.


Aficionado a la Ciencia Ficción desde antes de nacer. Muy de vez en cuando, sube post a su maltratado blog.

Y colabora con el blog de Grupo Li Po





2 comentarios:

  1. Gracias por esta impecable presentación.

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  2. Excelente reseña.

    Por supuesto comparto tu apreciación respecto de la endeblez de los personajes, que no son más que meros títeres en un escenario fabuloso por otra parte. Es por ello que, de regreso a ella después de tantos años, "Cita con Rama" no me ha parecido tan redonda como antaño.

    Pero todo lo doy por bueno gracias al "sentido de la maravilla" del que hablas y que es lo más sobresaliente de la obra. Que la vida de Arthur sea más o menos discutible, y alguna de sus apreciaciones históricas aún más, se antoja poca cosa frente a la importancia de Rama, de sus descripciones.

    Un saludo desde la Casa Deshabitada.

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