jueves, 30 de septiembre de 2010

Quiero dar a mis alumnos “un vocabulario” (por lo menos)

Empieza otro año escolar en el Liceo






Algo hay que hacer… Empieza otro curso en el instituto





 ANTONIO MARTÍNEZ




Ha llegado septiembre y empieza otro curso en el instituto de Cartagena en el que doy clase. Le comentaba el otro día a un compañero que este año he tenido la sensación particularmente intensa de que el comienzo de curso ha sido una fotocopia del del año pasado, y en realidad también de otros muchos anteriores: las mismas reuniones, la misma expectación por ver el horario que nos toca a cada uno, las habituales quejas porque el nuestro no se ajusta a lo que deseábamos, los mismos comentarios de siempre (”¿cómo se presenta de puentes el calendario?”) y, por desgracia, también la misma falta de ganas y de ilusión.



Sí: falta de ganas y de ilusión. En parte, como otros muchos trabajadores que vuelven de las vacaciones veraniegas; pero también porque los profesores de instituto tenemos con frecuencia la sensación de que, ante el desastre educativo actual y la culpable pasividad de gobiernos de uno y otro signo, esto ya no hay quien lo arregle y lo único que uno puede hacer es intentar sobrevivir al naufragio con los mínimos daños posibles en su salud mental. Querríamos venir de otra manera al instituto, creer todavía que las cosas pueden ir a mejor, hacernos ilusiones sobre el futuro; pero, golpeados por la realidad, caemos en el fatalismo de quien sabe que nada verdaderamente esencial puede cambiar. El inmovilismo es demasiado poderoso: la fuerza del hábito, el anquilosamiento del sistema, la trama de hábitos anuales, suaves y rítmicos -siempre es dulce adormecerse-, que nos ayudan a sobrellevar una tarea percibida muchas veces como absurda: esforzarnos en nuestro trabajo -que lo hacemos: unos más y otros menos, claro- para que, al final, sepamos que los alumnos, en realidad, no han aprendido nada.


¿Lo sé también yo, pienso también yo que “no se puede cambiar nada”? No, en absoluto: de hecho, este año, sin que mis compañeros lo sepan, estoy intentando llevar a cabo en mis clases una pequeña revolución que, en el fondo, es muy sencilla: renunciar a que mis alumnos aprendan de memoria cualesquiera contenidos de los que suelen venir en los libros de texto y centrar mi esfuerzo, simplemente, en que asimilen el vocabulario básico de la Filosofía -mi asignatura- en la medida -y sólo en ella- en que ese vocabulario pueda contribuir a proporcionarles una cultura general realmente útil para su futuro; y, en segundo lugar, hacer lo mismo -dar ese vocabulario- respecto a otros campos de la cultura, no estrictamente pertenecientes a la materia que les imparto.  Porque, en realidad, ¿no es precisamente esto lo que un instituto debería hacer?

Acabo de escribir que quiero dar a mis alumnos “un vocabulario”, y sí, es cierto; pero, en realidad, lo que realmente pretendo va mucho más allá. Lo que voy a intentar es hacer una especie de “replantación forestal” en un territorio -el de sus mentes- devastado por una cultura sin alma, que genera un sistema educativo análogamente vacío. Hacer crecer de nuevo la vida en sus cerebros, arrasados por un sistema educativo irracional que hace años que no se pregunta qué es lo que realmente pretende conseguir (hoy en día ya nadie parece saberlo).  Poner a funcionar unos motores -sus inteligencias- que llevan años oxidados.

Lo voy a intentar, por lo menos. Y lo voy a intentar solo: sé por experiencias pasadas que mis compañeros, a los cuales aprecio sinceramente, no me seguirían si les propusiera una especie de cambio colectivo, un experimento a gran escala en nuestro instituto. Existe demasiado miedo a lo desconocido, y no les culpo por sentirlo. Tal vez siempre haya sido así: las grandes aventuras suenan en los oídos de los demás a empresas irrealizables o demasiado arriesgadas y, por tanto, al menos en un principio hay que vivirlas solo.

Sé que probablemente voy a fracasar: por las reticencias y la desgana del alumnado, por mis propios fallos y vacilaciones, por el temor a estar saliéndome demasiado de los cauces establecidos y a terminar buscándome algún tipo de problemas, al no estar dando el programa de la manera convencional. Y, sin embargo, cuando recorro los pasillos de mi instituto en los cambios de clase y contemplo esa masa amorfa de víctimas de la ESO -ignorantes, infantiles y maleducados, pero en cuyos ojos brilla pese a todo el misterio del espíritu y que, cuando se les saca una sonrisa, sonríen con tanta luz en la cara como el que más-; cuando los veo, digo, me digo que se merecen que intente dar por ellos lo mejor de mí mismo. A despecho de toda una telaraña de estupideces burocráticas y rigideces anquilosantes, con las que el sistema vigente convierte al profesor en pieza de un engranaje cuyo sentido consiste en expedir títulos y en el que es es casi imposible que se aprenda algo que merezca la pena de verdad.

 



Empieza otro curso en el instituto. ¿Uno más, como todos los otros, pese a las esperanzas iniciales de un oscuro y anónimo profesor de Filosofía?  Espero con toda mi alma que no sea así.




Tomado de El Manifiesto.com 





El viaje (Il viaggio) un poema de Eugenio Montejo y "Esto queda del día" y dos poemas más de Teófilo Tortolero



Teófilo Tortolero. Fotografía de Yuri Valecillo. Tomada del libro "Rostro y Poesía"


La siguiente nota fue modificada y actualizada el 23 de Marzo de 2014

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Estimados Amigos


Hoy le obsequiamos un poema del poeta venezolano Eugenio Montejo que fue atribido a Teófilo Tortolero (Valencia, Edo Carabobo,1936 - Nirgua, Edo Yaracuy, 1990) por Orlando Barreto en un libro póstumo que recopilaba la obra de Tortolero titulado "El libros de los Cuartetos". Ediciones La Oruga Luminosa, San Felipe,1994. 

Eugenio Montejo


Erróneamente Barreto supuso que el poema pertenecía a Teófilo Tortolero cuando lo encontró en el archivo personal del poeta fallecido aunque el poema realmente era de Eugenio Montejo. Al no realizarce la aclaratoria mucha gente gente al consultar el El Libro de los Cuartetos asume a Teófilo Tortolero  como el autor del Poema Il Viaggio. Aunque este texto había sido publicado con anterioridad.


Leamos cómo surgió el equívoco en las palabras del poeta Luis Alberto Angulo:

El poema de Eugenio Montejo fue tomado con la autorización de la señora Livia (viuda del poeta Tortolero) por el profesor y escritor Orlando Barreto del archivo personal del poeta Teófilo quien lo guardaba como original. Una costumbre de poetas fraternos de regalarse textos. Pero ese poema ya estaba publicado mucho tiempo atrás. Por cierto, al disculparme ante Eugenio por no haber advertido la errata y haberlo incluido en Rostro y poesía, poetas de la Universidad de Carabobo, le dije, "me equivoqué de autor pero no de poema". Montejo siempre dijo que los poetas eran víctimas de las erratas y es cierto, una lleva a otra y a otra. Lo importante, no obstante es el texto. El poema es: El viaje (Il viaggio)


Agradecemos a  Luis Alberto Angulo la aclaratoria de la verdadera autoría de Il Viaggio.



Richard Montenegro



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Los textos y la fotografía fueron tomados del libro Rostro y Poesía. Poetas de la Universidad de Carabobo, publicado por esta institución en 1996. La selección y notas de este libro corrieron a cargo de Luís Alberto Angulo.


Tanto la imagen como el texto presentado en esta entrada son inéditos en la red. Disfruten a continuación del  poema.



      El viaje (Il viaggio)

Dábase a oír en las cigarras
un hondo tren que con la noche
lo circuía entre sus ecos
De los vagones de la densa tiniebla
velaba el rostro ya difuso
de los viajantes muertos
Nada sabía de los rieles del aire
ni del tabletear con que los hierros
borraban en el humo
los puertos del dolido itinerario
miró tras la ventana
en la confusa sonaja de los élitros
y supo que iba a bordo frotando la ultima morada
sobre paisajes ya desiertos.
Quiso decir adiós y no hubo tiempo



Eugenio Montejo

·       
  ///

Esto queda del día:
chilló un ave en el naranjo,
se hizo un nido y otras aves chillaron

Se vació el nido, se hizo nube, quimera
testigo de plumajes

Voló el aire
con el nido quemado por el viento

Otro nido se hizo más tarde
y aves locas entraron y salieron
del naranjo

Quedó entonces el sentimiento, la opresión
de lo perdido y lo hallado
en un nido cargado de sangre y vaciado
de plumas

Quedó el patio, el naranjo y el sol
Deslizando sus patas por el corredor
Y el patio de humildes ladrillos.

·         ///

El año termina en cansancio:
Me siento envecejer y padecer
como los animales antiguos del planeta.
Mi paso es lento y torpe,
tropiezo y caigo igual que un lagarto de plomo
cubierto de espinas que hieren hacia adentro

Pero en mi lenta marcha
escarchada por el aire fiero
aún tengo deseos de besar la tierra
y untar mis lágrimas de luz fogata
de luz ceniza y piedra del día
de llevar mis pasos al mar
que lava todo engaño y toda manía triste.

·         ///

No pretender poemas eternos
Escribir en la tierra,
bajando la bóveda de versos
igual que los mansos becerros

Ahuecada el alma de los girasoles
se sabrá que en la boca está el polvo anhelante
que en las rayas de tus manos
pueden también adivinarse
las sagradas estaciones del sol

Dejar que tu corazón hormiguero
venga a lamer la lluvia
Entrada la noche. 





Teófilo Tortolero


Rostro y Poesía. Poetas de la Universidad de Carabobo, 1996



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Richard MontenegroPerteneció a la redacción de las revistas Nostromo y Ojos de perro azul; también fue parte de la plantilla de la revista universitaria de cultura Zona Tórrida de la Universidad de Carabobo. Es colaborador del blog del Grupo Li Po: http://grupolipo.blogspot.com/. Es autor del libro 13 fábulas y otros relatos, publicado por la editorial El Perro y la Rana en 2007 y 2008; es coautor de Antología terrorista del Grupo Li Po publicada por la misma editorial en 2008 , en 2014 del ebook Mundos: Dos años de Ficción Científica y en 2015 del ebook Tres años caminando juntos ambos libros editados por el Portal Ficción Científica. Sus crónicas y relatos han aparecido en publicaciones periódicas venezolanas tales como: el semanario Tiempo Universitario de la Universidad de Carabobo, la revista Letra Inversa del diario Notitarde, El Venezolano, Diario de Guayana y en el diario Ultimas Noticias Gran Valencia; en las revistas electrónicas hispanas Alfa Eridiani, Valinor y Gibralfaro, Revista de Creación Literaria y de Humanidades de la Universidad de Málaga y en portales o páginas web como la española Ficción Científica, la venezolana-argentina Escribarte y la colombiana Cosmocápsula.


miércoles, 29 de septiembre de 2010

Urgente: Se solicitan donantes de sangre de cualquier tipo para la Sra. Gertrud Saballus



Estimados Amigos

Reproducimos esta información para que aquellos a los que les sea posible presten su valiosa ayuda.


URGENTE

La Gerencia de Comunicaciones y Relaciones Institucionales del Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC) solicita donantes de sangre de cualquier tipo para la Sra. Gertrud Saballus, quien padece de dengue y es madre de nuestra compañera de labores Laura Vogel, Gerente de este departamento.

Los que puedan colaborar, favor acercarse a la Clínica Méndez Gimón ubicada en la Av. Andrés Bello, en el siguiente horario: de 8:00 am a 12:00 m y de 2:00 pm  a 4:00 pm. Los donantes deberán asistir previamente desayunados y almorzados.

Esperamos contar con tu valiosa ayuda.

Para mayor información comunicarse con Laura Vogel: (0426) 512 00 52


martes, 28 de septiembre de 2010

Del poeta Fáver Páez y de la Identidad de Sexo


Fáver Páez. Fotografía de Yuri Valecillo. Tomada del libro "Rostro y Poesía", 1996.






Ayer, cualquier ayer, estuve conversando con un amigo poeto, a quien estoy instruyendo para que navegue por sí mismo en la red, porque Fáver, mi amigo, es poeto mas no internauto.

En su casa no se respira oxígeno, sino amistad, libros y obras de arte.



Me gustaría que esta cosa que creo que denominan Identidad de Género funcionara correctamente y que Fáver, en vez de Fáver, se llamara Fávar, para que al hacer la conversión obligante al masculino, su nombre quedara en última instancia como Fávor; porque como Fáver es un camarado de altos kilates y un exégeto que se las trae, uno podría decir cada vez que él se da con todo en alguna de sus disertaciones explicativas, como lo hizo ayer para hacernos entender, a Richord Montenegro, Freddy Ordoz y a mí, que es incorrecto hablar de Identidad de Género: Gracias, Dios, por el Fávor concedido.



Identidad de Género” refiere que la diferenciación primaria entre las variables humanoides hombre-mujer (o mujer-hombre –organice usted misma… o mismo… las palabras a su gusto, por favor-), no está establecida desde una circunstancia sociológica, sino más bien biológica: la presencia en el macho del órgano biológico Pene y en la hembra del órgano biológico denominado Vagina –términos estos que desde una apreciación epistemológica adolecen a saber de flancos subjetivistas.



Hombre-Mujer, por su parte, devienen de calificativos establecidos por organizaciones sociales que han querido diferenciar ambas entidades según características que no sólo aluden al aspecto biológico-genital, sino que abordan otras implicaciones culturales como por ejemplo el tipo de actividades que suele realizar cada especie.



A Fáver, en materia de conocimientos, bien podríamos considerarlo un hombre orquesto. Para mí es poeto, intelectuol, escritor, filósofo –y además filoso-.



Fáver es un especie de terminator o atleto del verbo, un máquino de sabidurío –con ingredientes del cielo y del infierno-. Ante su intensa autoridad de barbado chamón, no es infrecuente quitarse el sombrero y elogiarle, acaso con un dejo de exageración:



“Si el poeto eres tú -como dijo el poeto- ¿Qué tengo yo que hablarte… comandanto?”



Domingo 29 de agosto de 2010


Las Acacias. Valencia. Carabobo. 


Tomado de Desde Aqui , blog de Pablo J. Fierro C.



domingo, 26 de septiembre de 2010

"Charlot cerca de Comala"

por Jesús Sansonetti




Portada de El Cinematógrafo correspondiente al número dedicado a Charles Chaplin de 1990. El diseño y la ilustración fue realizado por el artista plástico Ramon Siverio.






Estimados Amigos


Hoy le obsequiamos el siguiente poema de Jesús Sansonetti dedicado al gran Charlot. Este texto fue publicado en 1990 en El Cinematógrafo, órgano divulgativo del Cine club Ingeniería de la Universidad de Carabobo.

Esperamos disfruten del texto.


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Charlot cerca de Comala


Hombre       gran niño con bigotes
¿Con rigor de hombre?
Ya             la vida
Alegras               te acercas
te unes a la desesperanza
East Lane, Walworth
vi a los niños que jamás te habían visto
reír
enseñando la boca de dientes de leches
y dormirse arrullados por tí
cuando te automatizaste y
cuando huías con el niño, Jackie Coogan
lloré                como todos
Por primera vez vi
cuando llegaron aquellos trashumantes en un camión
a mi pueblo         cerca de Comala
con luces extrañas que salían de un carrousel
mis sueños estaban en una pared
un señor con bigoticos                un sombrero
nos eternizó la risa
el mundo no terminaba al final de mi pueblo
allá en las montañas
sino que llegaba a los sueños
                          también soy niño.



                                             Jesús Sansonetti




sábado, 25 de septiembre de 2010

La poesía de Rafael Cadenas y William Carlos Williams en el Arpa Jubilosa de la Revista Tricolor



Pulse sobre la imagen para agrandarla




Estimados Amigos



Hoy le obsequiamos otra página de "El Arpa Jubilosa", sección dedicada a la poesía en la revista para niños Tricolor. En esa ocasión los redactores de esta emblemática revista acercaron a los niños a dos autores, uno venezolano y otro norteamericano. El primero es Rafael Cadenas (Barquisimeto, Lara, Venezuela, 1930) y el otro es Williams Carlos Williams (Rutherford, EEUU, 17/09/1883 - 4/03/1963).

A continuación pueden leer los textos que están en la imagen.




Mi casa de madera
(fragmento)

Mi casa de madera está cruzada
de cocuyos. Rodéanla
arrozales y palmeras. Soplo de altamar
Zumbidos de flora fabulosa

Rafael Cadenas



Esto solo es decir

Me he comido
las ciruelas
que estaban en
la hielera,
las cuales
probablemente tu
guardabas para
el desayuno.

Pérdoname,
estaban ricas,
tan dulces
y tan heladas.

William Carlos Williams


miércoles, 22 de septiembre de 2010

Inauguración de Exposición de Freddy Ordáz: Geometría Urbana el 3 de Octubre en Espacio Chroma




El domingo 3 de octubre de 2010 a las 11:00 AM se inaugurará la Exposición de del artista plástico Freddy Ordaz, titulada GEOMETRIA URBANA, en la galería ESPACIO CHROMA  ubicada en la urbanización Agua Blanca.

Desde el 3 hasta el 31 de octubre el destacado artista plástico Freddy Ordaz, presentará su quinta exposición individual. Esta muestra es organizada por la reconocida galería ESPACIO CHROMA .

El artista Freddy Ordaz "enmarcado"


Sobre su obra, este artista de larga trayectoria, dice:  

"Mi trabajo gira alrededor sobre la ciudad agredida, donde se conjugan el pasado y el presente. 


Esta muestra mereció los siguientes comentarios del reconocido escritor José Joaquín Burgos :

“ La muestra, sin duda, enriquece el alto grado la obra de Freddy Ordaz, artista plástico hijo de esta tierra de luz y de gracia de Dios”


Dirección:
Av. 105B, # 119-15. Qta. Chroma, Urb. Agua Blanca
Valencia 2001, Venezuela


martes, 21 de septiembre de 2010

"La tortura no es arte ni cultura" Valencia y las actividades antitaurinas



Actividad del Frente Ecológico regional Aragua-Carabobo frente a la Biblioteca Manuel Feo La Cruz en el casco histórico de Valencia. Fotografía de Carlos Pacheco.




En el pasado era común ver actividades de este tipo en Valencia la de Venezuela. El movimiento ecologista era fuerte y tenía presencia en las calles. Esta fotografía es ejemplo del tipo de actividades que se realizaban en las calles de la Nueva Valencia del Rey y que llenaban de curiosidad a los transeúntes. Como extrañamos este tipo de actividades en nuestro burgo.

Los ecologistas y los frentes de defensa animal tuvieron una nueva victoria en España el 27 de julio de 2010 ; cuando lograron que se  prohibieran las corridas de toros en Cataluña. Esto generó mucha alharaca a pesar de que la primera comunidad que había abolido las corridas fue Canarias en 1991.

En Valencia, una ciudad donde los alcaldes derriban arboles como orcos, sin preocuparse por la limpieza y seguridad de nuestra urbe; pasara mucho tiempo antes de que esta actividad sea abolida.


Richard Montenegro



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Richard MontenegroPerteneció a la redacción de las revistas Nostromo y Ojos de perro azul; también fue parte de la plantilla de la revista universitaria de cultura Zona Tórrida de la Universidad de Carabobo. Es colaborador del blog del Grupo Li Po: http://grupolipo.blogspot.com/. Es autor del libro 13 fábulas y otros relatos, publicado por la editorial El Perro y la Rana en 2007 y 2008; es coautor de Antología terrorista del Grupo Li Po publicada por la misma editorial en 2008 , en 2014 del ebook Mundos: Dos años de Ficción Científica y en 2015 del ebook Tres años caminando juntos ambos libros editados por el Portal Ficción Científica. Sus crónicas y relatos han aparecido en publicaciones periódicas venezolanas tales como: el semanario Tiempo Universitario de la Universidad de Carabobo, la revista Letra Inversa del diario Notitarde, El Venezolano, Diario de Guayana y en el diario Ultimas Noticias Gran Valencia; en las revistas electrónicas hispanas Alfa Eridiani, Valinor y Gibralfaro, Revista de Creación Literaria y de Humanidades de la Universidad de Málaga y en portales o páginas web como la española Ficción Científica, la venezolana-argentina Escribarte y la colombiana Cosmocápsula.



viernes, 17 de septiembre de 2010

Apocalipsis, In memoriam, Luego del verano y Odessa:

Cuatro poemas de Gelindo Casasola



Gelindo Casasola. Fotografía de Gabriel Pilonieta




Estimados Amigos


Hoy le obsequiamos cuatro poemas de Gelindo Casasola (Udine, Italia, 1956-Mérida, Venezuela,1980). Los textos y la fotografía fueron tomados del libro Rostro y Poesía. Poetas de la Universidad de Carabobo, publicado por esta institución en 1996. La selección y notas de este libro corrieron a cargo de Luís Alberto Angulo.

Tanto la imagen como los textos presentados en esta entrada son inéditos en la red. Disfruten a continuación de los poemas:




      Apocalipsis

La cabalgata más extraña
de jinetes salpicados de mar


y de agosto
sobre la tierra asolada,
profundiza su muerte.




             In memoriam

¿Acaso has muerto en verdad Leopardi,
que el aire no sostiene pensamiento tuyo ni su deseo?

Los pinares crecen en verdor justo
hacia celeste sencillez,
tú no puedes ser menos.
Recuerdan tu gloria en el pueblo
y habla de ti como conocido.
Ignoras creerlo, ¿no es cierto?
Pero un libro tuyo abandonado en el parque
es más que un libro.


              Luego del verano


Luego del verano nos abatimos sobre la vida
sin deseo.
Para la lluvia oscura y la entrega
no es otra cosa que una resistencia
perfecta de los días.
¿Qué del verano nos recuerda la muerte
y su gravedad?
Comenzaremos entonces la migración
que termina lejos en el aire.


              Odessa


Aunque nunca estuve en Odessa
recuerdo la ciudad y su vida.
Esperar llegar a ella es inútil
porque nunca ha existido
y tan sólo sombras son sus muros
proyectados al mediodía.
Vacía es ella.

Nosotros la recordamos


Rostro y Poesía. Poetas de la Universidad de Carabobo, 1996



martes, 14 de septiembre de 2010

"Temas que eran de ciencia ficción hace cinco o seis décadas hoy forman parte de la vida cotidiana".

Entrevista a Miquel Barcelo







Por AMAIA URIZ

Miquel Barceló es catedrático de Ingeniería Aeronáutica en la Universidad Politécnica de Cataluña, doctor en Informática y diplomado en Energía Nuclear. Y es nombre de referencia para todo lector aficionado a la ciencia ficción. Editor, traductor y escritor especializado en el género, a él le debemos la colección Nova, próxima a los 150 títulos, y el acreditado Premio Internacional UPC de novela corta de ciencia ficción.

Barceló es el ejemplo de la profundidad que alcanzan algunas colecciones a las que se les ha negado el prestigio. Una literatura que "ha madurado y debe exigírsele lo mismo que a cualquier obra artística", pero sin embargo la crítica -no los lectores- le da la espalda. Tal vez por "la pereza intelectual de la mayoría de los críticos literarios".

¿Qué le llevó a convertirse en editor de literatura de ciencia ficción?

Como en tantos casos, la casualidad. Cuando el grupo Zeta adquirió Bruguera, mi amigo Carlo Frabetti (que asesoraba a Bruguera en ciencia ficción) se marchó a Madrid y, por dos caminos muy distintos, a quienes estaban montando Ediciones B les llegó mi nombre como aficionado al género y me llamaron. Y la curiosidad me impide decir no cuando me proponen algo que todavía no he hecho.

¿Por qué ese compromiso de prologar los libros que edita?

No me gano la vida como editor. Vivo ahora de mi sueldo como catedrático en la universidad y antes vivía de compartir la docencia universitaria con mi actividad como ingeniero de sistemas en una multinacional informática. Editar ciencia ficción era, ha sido y es un hobby: lo hago por gusto. Eso es todo. En mi bisoñez de cuando empecé (era el año 1986 y, a excepción de un fanzine, no había sido nunca editor...) me pareció justo contar a los lectores por qué había elegido tal novela y no otra para publicarse en "mi" colección NOVA. Al empezar era muy prudente con presentaciones de una o dos páginas, pero después me fui animando y mis presentaciones han crecido en extensión, tal vez incluso demasiado...

¿Es la ciencia ficción un género en sí mismo?

Sí, creo que sí. Aunque con la peculiaridad de que temas que eran de ciencia ficción hace cinco o seis décadas hoy forman parte de la vida cotidiana: ordenadores, teléfonos móviles, resonancias magnéticas, etc.

¿Por qué arrastra la etiqueta de clase B?

Por la escasa calidad literaria (muy pocas figuras estilísticas, por ejemplo) de la ciencia ficción de las primeras décadas del siglo XX. Pero hoy esa imagen es falsa. Me gustaría poder encontrar en muchos otros best-sellers al uso la calidad literaria y narrativa de algunos autores actuales de ciencia ficción como, por ejemplo, Dan Simmons, Joe Haldeman, Neal Stephenson, Connie Willis, Sheri S. Tepper, Greg Bear, Robert J. Sawyer, y tantos y tantos autores modernos que, aun con buenísimos temas de ciencia ficción, cuidan mucho más la forma. Otra razón es la pereza intelectual de la mayoría de los críticos literarios, pero ése es otro tema. 



¿Hasta qué punto hay que tomársela en serio?

Creo que es la narrativa que hay que tomar más en serio: nos advierte, por ejemplo, de los peligros en que podemos caer por culpa de un mal desarrollo tecnocientífico. Como define Isaac Asimov, la ciencia ficción sería esa "rama de la literatura que trata de la respuesta humana a los cambios en el nivel de la ciencia y la tecnología". Y eso nos hace hoy mucha falta.

Al fin y al cabo, el ritmo de cambio de nuestra civilización es tal que ahora sabemos que viviremos en un futuro del que sólo podemos decir con certeza que será distinto del pasado que hemos vivido y del presente que vivimos. El único aprendizaje válido que conozco para vivir en ese futuro "distinto" es entrenarnos a contemplar sus muchas posibilidades con la ayuda de la ciencia ficción.

¿Qué requisitos literarios, formales y estructurales, cumple una buena obra de ciencia ficción?

Primero que sea correcta y válida en su género narrativo: buena novela, buen poema, buena obra de teatro, buena película, etc. Hace muchas décadas, la riqueza de las ideas de la mejor ciencia ficción podía soportar una trama enclenque, unos personajes irreales y desvaídos, unas escasas figuras estilísticas. Sin embargo, eso ya no es así. La ciencia ficción ha madurado y debe exigírsele lo mismo que a cualquier obra artística. Además de ello, la ciencia ficción ha de tener su acostumbrada riqueza de ideas, preguntarse ¿qué ocurriría si...? y ahí imaginar una hipótesis de algo que todavía no es real (o que, tal vez, no lo sea nunca...) como elemento base para una especulación inteligente y coherente.

Pero si no hay una buena trama y unos personajes interesantes, no hay narración, no hay historia, sólo hay aburrimiento del lector o del espectador. Estoy convencido de que, para hacer una buena narración, hacen falta historias y personajes. La narrativa experimental siempre es una posibilidad (la ciencia ficción tiene algunos ejemplos brillantes), no obstante el grueso de la narrativa se debe basar en historias y personajes.

¿Debe ser la estructura de la obra también diferente a la realidad?

No necesariamente, aunque la ciencia ficción se presta como pocos géneros al experimentalismo literario. Que conste que es muy difícil describir un futuro "distinto" con términos actuales, que son los únicos que conoce el lector o espectador de hoy. Imaginemos que alguien hubiera escrito una narración hace 100 años usando palabras entonces sumamente "raras" como ordenador, ecografía, televisión, láser, Internet; muchos lectores no hubieran entendido demasiado de todo ello.

¿Importa más lo que se cuenta que el cómo se cuenta?

En la vieja ciencia ficción, sí. A veces era su único y gran soporte: las ideas. Pero ya he dicho que las cosas han cambiado. Hoy, al menos en la ciencia ficción, el cómo se cuenta es tan importante como lo que se cuenta. 

Clarke


¿Sus grandes autores obtienen su merecido reconocimiento de la cultura literaria?

No, simplemente no. Los críticos literarios, sabedores de que la vieja ciencia ficción de Asimov, Clarke, etc. tal vez no resistía la crítica literaria al uso, se han olvidado de la ciencia ficción. No han sabido dar muestra de inteligencia interesándose sobre sus nuevas formas y planteamientos. Una verdadera lástima, pero ellos se lo pierden.

Muchos de los autores de ciencia ficción han surgido como algunos grandes escritores del siglo XIX: con entregas en revistas. ¿Siguen siendo lanzaderas?

No. Antes las revistas publicaban relatos de larga extensión que permitían a los autores escribir tramas de un centenar de páginas, pero ahora ya no ocurre. Esas historias podían unirse después en un libro o novela en un procedimiento muy típico del género llamado "fix-up". Así nacieron clásicos indiscutibles como la Fundación, de Asimov, o Dune, de Herbert. Ahora las revistas ya no promocionan esa extensión y esas entregas en revistas han desaparecido excepto en casos especiales, como podría ser la revista estadounidense "Analog. Science Fiction and Fact" y, todo hay que decirlo, el Premio Internacional UPC de ciencia ficción que promueve la Universidad Politécnica de Cataluña.

De Julio Verne a Isaac Asimov, de Arthur C. Clarke a Don Simmons, ¿cómo ha evolucionado el género literario?

Julio Verne, allá por los años 60 del siglo XIX, quería escribir la que él llamaba la "novela de la ciencia", en la que la ciencia y la tecnología tuvieran ya el papel esencial que empezaban a jugar en la sociedad occidental. Su visión (al menos en sus primeros años) era más bien optimista, en contraposición con la visión del socialista fabiano que fue Herbert G. Wells, quien tuvo la ventaja de poder "inventar" la mayoría de los temas típicos de la ciencia ficción: el viaje en el tiempo, el viaje por el espacio, el ataque de extraterrestres, etc.

Asimov y Clarke representan la ciencia ficción típica de mediados del siglo XX, con una narrativa literariamente escasa en figuras estilísticas y en estructura novelística (los cortos capítulos habituales en Clarke son emblemáticos en este sentido), pero con una gran riqueza de ideas, que han definido lo que llamamos la "Edad de oro" de la ciencia ficción. 

Ursula K. Le Guin


En los años 70 del siglo XX, tan "movidos" en todos los aspectos, surge un movimiento para mejorar la calidad literaria de las narraciones de ciencia ficción y sus resultados son evidentes: nuevas autoras como Ursula K. Le Guin, Connie Willis o Sheri S. Tepper y nuevos enfoques como los que vienen a representar hoy autores atrevidos y de gran calidad como Dan Simmons, capaz de afrontar versiones "de ciencia ficción" de temas clásicos de la literatura universal como son los Cuentos de Canterbury de Chaucer ["Hyperion"] o la Iliada de Homero ["Ilion" y "Olympo"].

Con todo ello, la ciencia ficción ha mejorado estilísticamente sin perder su riqueza ni la capacidad de sugerencia de sus ideas. Y algunos autores "clásicos", como el mismo Isaac Asimov o Joe Haldeman, Robert Silverberg y tantos otros, mejoraron el nivel estilístico de su narrativa.

¿Cuándo aconsejaría comenzar a leer ciencia ficción?

Es más fácil si se empieza a leer de joven ya que, como todo género, la ciencia ficción tiene convenciones narrativas que conviene conocer. Por otra parte, el lector ya habituado al "mainstream" se siente un tanto desamparado cuando un buen narrador de ciencia ficción le describe un futuro, un mundo, una sociedad o unos personajes intrínsecamente distintos de los que el lector conoce. Hace falta una cierta agilidad mental y una disposición alerta de la curiosidad que aleja a lectores perezosos.

Pero, ¿hasta qué punto es necesario tener conocimientos profundos para entender las líneas argumentales o fundamentos de las teorías que se presentan?

No creo que haga falta. Si la narración es buena se centrará en personajes y tramas que, aunque movidas por temas especulativos (sobre ciencia y tecnología, pero también sobre economía, historia, sociología, psicología y un largo, larguísimo etcétera), han de mantener interés por sí mismos. Y si el narrador es bueno contará de manera adecuada (sin predicar ni dar clase) todo lo que haga falta para que un lector lego en un determinado tema pueda entender lo que haga falta para apreciar la novela.

¿Puede despertar la curiosidad por la física y las matemáticas y sus aplicaciones, como la informática y la cibertecnología?

Estoy seguro de que, al menos en algunos casos, es así. Mi padre era de los pocos que leían ciencia ficción en España en los años 50 y siempre he creído que mis estudios de ingeniería aeronáutica nacieron de esa afición casi infantil (en aquellos años, sin televisión en casa, ya empecé a leer novelas de ciencia ficción a partir de los 9 años, tras haberme "comido" casi todo Julio Verne).

En mi caso funcionó, pero que conste que me parece una ingenuidad pensar, como se hizo en la Unión Soviética en los años 50 y 60, que leer ciencia ficción protagonizada por científicos e ingenieros podía desarrollar en los jóvenes el interés por estudiar en carreras tecnocientíficas. Suelo poner el ejemplo de mi hijo que, cuando era niño, decía que estudiaría para ser como Indiana Jones el día de mañana, y ahora es bioquímico y se dedica a estudiar el cerebro humano...

¿Cuál es la principal diferencia entre la fantasía y la ciencia ficción?

Esta pregunta es difícil... En la ciencia ficción hay una cierta voluntad explicativa como hace la ciencia, mientras que la fantasía se maneja mejor en el misterio. La ciencia ficción recurre a presuntas explicaciones basadas en la tecnociencia, mientras que la fantasía recurre a la magia.

En realidad, si se piensa con un poco de detenimiento, "La guerra de la galaxias" (con la "fuerza" y todo eso) es más fantasía que ciencia ficción (pese al decorado tecnocientífico) como puede comprobar todo aquél que la compare (personajes incluidos) con Willow. Un amigo mío, el gaditano Rafael Marín, dice que todo es cuestión del decorado.

Yo pienso que la buena ciencia ficción busca especulaciones que hagan pensar mientras que la fantasía busca buenas aventuras que proporcionen antes que nada diversión. Aunque hay casos mixtos muy brillantes, como "El árbol familiar", de Sheri S. Tepper, una especie de novela ecologista de ciencia ficción con un ropaje de fantasía.

Por eso la pregunta es de difícil respuesta. Tanto como lo es definir la misma ciencia ficción.

¿La ciencia ficción debe ser creíble o posible para ser una buena ciencia ficción?

El tema en sí no tiene por qué ser creíble (por ejemplo, yo no creo que se pueda viajar en el tiempo y "Cronopaisaje", de Gregory Benford, o "Las naves del tiempo", de Stephen Baxter, son novelas excepcionales), pero si no son creíbles los personajes, la situación o la trama, la novela deja de ser creíble.

Especula con realidades coherentes y escenarios futuros, ¿cómo es la respuesta del ser humano al enfrentarse a esos nuevos escenarios, aunque sea mentalmente?

Ésa es la idea de la definición de Isaac Asimov antes citada, y de ahí el valor de la ciencia ficción como "aprendizaje del futuro".

David Brin suele decir que la ciencia ficción es, también, una profecía autoexcluyente, en el sentido de que nos advierte de peligros que nos aguardan en el futuro para que podamos evitarlos. Incluso una vez, casi haciendo broma, dijo que nuestro 1984 real no fue como el descrito en la novela de George Orwell precisamente porque Orwell nos había advertido de ese peligro en 1948, cuando escribió la novela "1984". No creo que sea para tanto, pero la idea, en general, puede tener sentido. 


George Orwell


¿Cuánto de la ciencia ficción que se ha escrito, de la buena, tiene de apocalíptico? Mantiene que "Un lógico llamado Joe", el relato de Murray Leinster, es hoy Internet. ¿Qué hay escondidas en las páginas que todavía no se ha hecho realidad, pero tiene mucho fundamento que llegue a serlo?

Tiene más atractivo narrativo un robot o una inteligencia artificial que se rebele contra los humanos (como los Terminator o como Matrix) que sí actúan sólo como nuestros compañeros-ayudantes. Por eso, y para advertir de los peligros que nos aguardan en el futuro, la ciencia ficción tiende a ser apocalíptica.

Pero también proporciona alternativas distintas nada apocalípticas (el Apocalipsis llegará si no cambiamos...) como suelen hacer hoy en día muchas narradoras que, por decirlo de manera un tanto eufemística, imaginan sociedades en las que el reparto de poder entre los géneros no esté tan sesgado como ocurre en nuestra sociedad.

¿Hasta qué punto debe prevalecer la ética actual en la presentación de un futuro? Precisamente, en "Inteligencia Artificial" se rozaba un tema: si a un robot le programan sentimientos, ¿puede un ser humano hacerle daño, aunque no sea su igual?

Si se cambia la palabra "robot" por la palabra "humano" en las Tres Leyes de la Robótica de Isaac Asimov, se obtienen tres reglas de comportamiento ético de las que sólo cabría discutir su orden de precedencia. 
El problema implícito en la pregunta reside en decidir a quién consideramos "humano". Y ese concepto ha evolucionado con el tiempo. Hace años los esclavos no eran considerados humanos, las mujeres y la gente de color no tuvieron (hasta hace muy poco) los mismos derechos que los varones blancos o los terratenientes. Los niños no tuvieron derechos hasta que se promulgaron hace unos 50 años y ahora hablamos de los derechos de los grandes simios. Posiblemente un día, si los robots o las inteligencias artificiales se comportan como humanos, no haya nada de extraño en que tengan derechos éticos y legales como los humanos.

Pero conviene recordar que todavía no somos lo suficientemente éticos con todos los humanos (todos los que viven hoy y los que van a vivir en el futuro) y que nuestro proceder socioeconómico no es equitativo ni justo: nuestro sistema de desarrollo no es hoy sostenible. La primera responsabilidad ética reside ahí. 


¿Por qué la atmósfera es siempre tan "Blade Runner", tan gris? ¿Nos tiene que dar miedo el futuro que estamos creando o proyectando?

Que conste que la película de Ridley Scott (quién siempre se negó a leer la novela original) describe un futuro muy distinto del que se ve en la novela y, además, evita hacer referencias a la religión del mercerismo (basada en la empatía), uno de los temas más interesantes de la novela original de Philip K. Dick

En la película el tono gris, la superpoblación y algunos detalles más son, básicamente, gadgets cinematográficos en favor del dramatismo. Y, tal vez, apuntarse a esa idea del futuro apocalíptico. Mucho del cine de Hollywood ("Titanic" incluido) es antitecnológico.

Y sí, para la mayoría de la gente, el futuro que se nos depara da miedo. No sabemos cómo será, lo imaginamos muy complejo y nos sentimos como si no estuviéramos preparados para poder hacerle frente.
Suerte que tenemos la ciencia ficción para ir entrenándonos como sea para poder vivir en el futuro desconocido que nos aguarda. Y siempre tenemos la gran capacidad adaptativa del ser humano y, sobre todo, pensar que el futuro lo construimos nosotros y que es nuestra responsabilidad hacerlo mejor.

El premio UPC reconoce la escritura de ciencia ficción. ¿Qué tal es el nivel? ¿Ha cambiado desde que comenzó a leer originales, allá por 1991?

Diría que el nivel es muy aceptable. Hubo unos años, cuando en Estados Unidos se publicaban novelas cortas en torno al centenar de páginas, en que concurrían escritores profesionales de todo el mundo (al premio se puede concurrir en español, catalán, inglés y francés). Ahora este tipo de participantes, aun cuando permanecen, se ha reducido, lo que permite encontrar nuevos e insospechados valores. En 2008 premió a una interesantísima novela escrita por dos españoles que trabajan al alimón uno desde Almería y el otro desde Mataró (Barcelona) gracias a Internet.

Nuestros lectores pueden ser padres y madres, profesorado que tal vez esté 'pez' en esto de la ciencia ficción... ¿Podría apuntar algunos títulos que pueden tener en cuenta para llevar a la biblioteca de un estudiante de Primaria y de otro de Secundaria?




Para jóvenes y adolescentes, lo mejor ha de seguir siendo "El juego de Ender", de Orson Scott Card, o clásicos indiscutibles como "Fundación" de Asimov, "Dune", de Herbert, o "Pórtico", de Pohl (¡cuidado!, todos dan lugar a largas series).

Pero que conste que hay que pensar en cada lector por separado. Las mujeres preocupadas por su género encontrarán maravillas en "La mano izquierda de la oscuridad", de Ursula K. Le Guin, o "La puerta al país de las mujeres", de Sheri S. Tepper. Los interesados en la informática pueden leer a Neal Stephenson ("Criptonomicón", "La era del diamante", etc.) y los interesados en la cultura se maravillarán con Dan Simmons ("Hyperion", "Ilion", "Olympo", por ejemplo). Y así, ad infinitum...

Aunque no es objeto de esta entrevista, no puedo resistir preguntarle. ¿La energía nuclear de fusión es el futuro? ¿Va a llegar?

Como se ha visto, casi todo es objeto de esta entrevista tan y tan larga (que los lectores me disculpen...). Y sí, cuando consigamos dominar la energía de fusión (la que existe en el núcleo del Sol), tendremos toda la energía que queramos. Aunque me temo que ha de ser terriblemente difícil hacerlo. Ahora la energía de fusión que manejamos es la de la Bomba "H" (de hidrógeno), una bomba de fusión que sólo sabemos hacer estallar con la energía que proporciona una bomba atómica digamos que "normal" (de las de fusión basadas en el uranio y plutonio).

Personalmente creo que, mientras tanto, podríamos empezar a plantearnos si es necesario gastar toda la energía que consumimos ¿no podríamos intentar ahorrar algo de energía?



Entrevista tomada del sitio web Eroski Consumer. puede ver la publicación origina pulsando aqui