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jueves, 28 de noviembre de 2013

Brillante académico de la Universidad de Edimburgo demuestra que no existe fundamento económico para las guerras.



 
Universidad de Edimburgo. Old College diseñado por Robert Adam


Pero antes leamos una reseña que motivó el trabajo del profesor escocés









Los conflictos, claves en el desarrollo de las civilizaciones



Peter Turchin (University of Connecticut) es un científico especializado en biología de poblaciones y cliodinámica –modelización matemática y análisis estadístico de la dinámica de las sociedades históricas–.




En un artículo recién publicado (ver [2]), él y su equipo presentan un modelo matemático que está bien correlacionado con los datos históricos sobre el desarrollo y la difusión de las sociedades complejas a gran escala –corresponde a la zona roja en los territorios verdes estudiados en la imagen de arriba–.


Mesopotamia



La simulación del equipo de Turchin se ejecuta desde el año 1.500 AC hasta el 1.500 DE, con lo que se incluye el crecimiento de sociedades como las de Mesopotamia o el Antiguo Egipto, y reproduce las tendencias históricas con un 65% de exactitud


Antiguo Egipto



El objetivo del estudio es aplicar el análisis matemático en el campo de la historia para determinar cuáles son los factores más influyentes en la propagación de los estados humanos y de las poblaciones. ¿Por qué las sociedades complejas se desarrollan y se extienden en algunas regiones pero no en otras?



En este estudio, el equipo de Turchin ha descubierto que los conflictos entre sociedades y el desarrollo de la tecnología militar por motivos bélicos son los elementos más importantes a la hora de predecir qué estados podrían desarrollarse y expandirse sobre el mapa.

La TV no puede dejar de mostrar formas muy humanas de resolver conflictos. Aquí tienen la patada Kirk


El equipo se  ha inspirado en una teoría llamada de selección en varios niveles (ver [1]), que predice que la competencia entre los diferentes grupos es el principal motor de la evolución de sociedades complejas a gran escala. Para incorporar esta visión en su modelo, los investigadores dividieron África y Eurasia por medio de un retículo en cuadrados etiquetados con algunas variables ambientales –tipo de hábitat, altitud, presencia de agricultura en el año 1.500 AC, etc.–. A continuación, incorporaron la tecnología militar en cuadrados adyacentes a las praderas de Asia central,  teniendo en cuenta la domesticación de los caballos –la tecnología militar dominante de la época–, lugar en el que probablemente comenzó.