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sábado, 30 de abril de 2022

Luis Beltrán Prieto Figueroa a José Pulido: La poesía es un mensaje y el mensaje debe llegar limpio a las personas.

 

Luis Beltrán Prieto Figueroa. Fotografía tomada en el homenaje a su persona hecho por  el partido  MEP ( Movimiento electoral del pueblo) el 18 de marzo de  1982. Imagen tomada de Twitter.

Luis Beltrán Prieto Figueroa: La poesía es un mensaje y el mensaje debe llegar limpio a las personas.

Una entrevista de José Pulido.





Luis Beltrán Prieto Figueroa: 

PARA MI UN POEMA ES UNA COSA SERIA

 

José Pulido

 

 21 de enero de 1982


El gigante de ochenta años se derrumba suavemente en el sillón de su casa y sus manos, grandes como águilas, planean hasta quedarse quietas esperando una orden. Un arco azul aparece en sus ojos castaños, las cejas se volvieron blancas para complementar esta transformación, aunque el gigante sigue siendo grande, derecho. Choca sus dientes y un sonido se va convirtiendo en palabra: "escribo poemas desde la adolescencia. Aún existen varios libros que no se publicaron nunca".






 

Luis Beltrán Prieto Figueroa ha entregado su larga vida a la lucha por un ideal político, sacrificando quizás la felicidad de dedicarse por entero a la poesía y la literatura, aunque ello no le molesta en lo más mínimo. Hoy está viviendo una etapa en la cual todo lo que hace le sabe a infancia de mar, a su isla: oye el oleaje, escucha a los pescadores, los peces se mueven en su sangre y una sirena, jamás vista, canta en las grutas de su pecho. El gigante huele a colonia de vieja barbería.

 

Actualmente escribe, entre otras cosas, el poemario Islas de azul y viento.

-Los poemas míos -dice- son expresiones de vivencias interiores que me incitan a escribir. Salen, pero de la primera escritura a la última hay un trecho. A medida que va pasando el tiempo van siendo revisados y cambiados porque la autocrítica no me deja tranquilo nunca, y hay una pelea con las palabras y las formas que hacen del poema un cuerpo vivo que se defiende de las posibles agresiones que yo pueda hacerle en ese constante cambiar y revisar… para mí un poema es cosa seria.

 

Imagen tomada de La Poeteca.


Cierra los ojos y piensa un momento. Da la impresión  de que un segundo suyo es del tamaño de un minuto de los demás: así lo vive, así lo consume.

Su voz se detiene en algunas palabras y en otra avanza con rapidez. Hay palabras que disfruta de la misma manera que la boca de un niño derrite un trozo de chocolate.

 

-No tengo de la poesía un concepto ligero y circunstancial, sino que pienso, como decía Goethe que el poema puede esperar. Por eso tardé tanto tiempo en publicar versos. Mi primer libro de poemas Mural de mi ciudad se publicó cuando cumplía 73 años.


Imagen tomada de La Poeteca.



Su libro Verba mínima ha sido un libro con suerte, de acuerdo a lo que indica el doctor Prieto Figueroa: la revista italiana Spirale publicó tres poemas que figuran en esa obra.


Imagen tomada de La Poeteca.

 


-¿Por qué hay poesía que no llega a la gente? -La pregunta pasa entre dos objetos que parecen tener en ese instante algún significado: una escultura humilde y fea que mira hacia la única flor abierta en la sala de estar de la casa. Una flor magenta que parece una copa o una bailarina danzando de cabeza.

 

-Lo que pasa con la poesía -explica-  es que algunos poetas tienen como una especie de reserva espiritual y no descubren en su poesía cuánto sienten o cuánto piensan. Se conforman con decirlo para ellos o para un reducido grupo. Para mí la poesía es un mensaje y el mensaje debe llegar limpio a las personas que lo reciben. No crítico ninguna forma de expresión poética ni me abstengo de leer a los poetas herméticos, porque aún cuando cueste trabajo llegar al fondo del pensamiento de esos poetas, siempre encontramos algo nuevo o novedoso en ellos.

 

Cuenta como ejemplo que a Neruda cuando le preguntaron en una ocasión el significado de un poema respondió "cuando lo escribí yo sabía lo que decía, ahora no lo sé".

 

Prieto se ríe y comenta: "De tal manera que el poeta tiene hasta ese privilegio, de no saber lo que significan sus propios versos".

 

-En la época actual ¿siente menos interés hacia la poesía?.

 

-No. Cada época tiene sus fórmulas y su manera de decir las cosas. El hombre siempre tiene necesidad de ponerse en contacto con el mundo que lo rodea y con las personas de ese mundo. Hay que encontrar la forma o la manera de hacerlo… no todos saben  cómo hacerlo. El manejo del idioma es muy difícil y decir lo que uno quiere es un trabajo muy serio, porque si alguna cosa es reticente es la palabra.

 

Se queda en silencio, que es un gran silencio de un segundo y prosigue porque se le ocurre que el tema tiene sus aspectos interesantes: "En Venezuela hay mucho poeta joven que escribe cosas para comunicarse con la gente de su generación. A veces forman pequeños círculos en los cuales se discute o se lee poesía… pareciera que algunos se conforman con que su grupo los entienda. El viejo refrán de que al hijo mudo la madre lo entiende parece presidir las formas expresivas. Pero mejor que ser mudo es ser hablantinoso.

 

Suelta una carcajada que conmociona su  talla de montaña, sus manos que parecen águilas se baten y la flor magenta mueve la falda de bailarina al revés.

 

Prieto Figueroa no está de acuerdo en que Venezuela no es un país de novelistas. Una novela es un cuento largo y quien es cuentista es novelista. Sostiene que el venezolano busca en el exterior lo que tiene en su casa, para aludir a la existencia en nuestro país de buenos, aunque pocos novelistas.

 

"La lucha de cada generación o de cada grupo literario por negar lo que otros hicieron gasta la energía creadora, perdiendo la literatura nacional en vez de ganar. En Venezuela se estudia muy poco la literatura venezolana, y en los trabajos que se realizan en la Escuela de Letras de la UCV se nota la ausencia de estudios penetrantes sobre la vida literaria nacional. Los jóvenes escriben sobre poetas y novelistas extranjeros porque pareciera que eso le agrega prestigio a su futura labor de escritores", expresa Luis Beltrán Prieto Figueroa.

 

En la imprenta de la ULA hay ahora un libro suyo con cuatro ensayos sobre Neruda, Paz Castillo, Luis Barrios Cruz y Andrés Eloy Blanco.


Fernando Paz Castillo.


-Yo ocuparé en la Academia de la Lengua el sillón de la letra K que correspondía a Fernando Paz Castillo: esto me satisface más que el hecho de ocupar un puesto en la Academia.

 

El trabajo que editará la ULA apareció publicado como homenaje a Paz Castillo con motivo de los 88 años del poeta, quien tres meses después de la publicación del ensayo murió.

 

-En esta etapa de su vida ¿qué le ilusiona más?

 

Aclara que no es lo que más le ilusiona, sino "más bien lo que me interesa más"

 

-En este momento yo tengo dos clases de interés: los intereses políticos por la creación de un mundo mejor, donde la libertad y la satisfacción de las grandes necesidades del hombre puedan alcanzarse en un mundo liberado de las presiones del capitalismo agobiante. Yo aspiro a la creación para Venezuela y para todos los países de América de una democracia socialista. El otro interés es el que ahora desarrollo: trabajo intensamente en la revisión y nueva redacción de mis notas de clase y en la revisión y complementación de libros de educación. Hay algunos otros trabajos de inaplazable revisión como los originales de mi libro Teoría y táctica de la educación popular en América. Este empeño mío en terminar esas obras y en revisar otras obedece a mi propósito de servir la desarrollo de la educación y cultura en Venezuela.

 

Sostiene que se empeña en suministrar a las nuevas generaciones materiales que sirvan para la discusión y para la búsqueda de una visión más acorde con el desarrollo del país, "que nos dé significación cultural en el porvenir".

 

-La lucha política me apasiona, puede decirse que es una parte del aire que respiro, pero cada día noto que las nuevas generaciones están interesadas en lo que se ha llamado la despolitización, que no es otra cosa que una vía abierta para el enriquecimiento fácil y sin ninguna clase de compromiso con el país. Despolitizarse es apartarse del mundo contemporáneo. Hay gente que tiene reservas hacia la política y los políticos porque muchos se disfrazan como políticos para facilitar su comercio en la vida pública y enriquecerse sin hacer inversiones… Otros creen que la política es una forma subrepticia  de practicar la inmovilidad, pero ética y política nacen juntas.

 

Prieto murmura un instante después: "Siempre habrá gente corrompida. No en vano Moisés, en el decálogo, prohibía el robo pero analizando ese decálogo, llegamos a la conclusión de que estaba hecho para la defensa de los intereses de la casta dominante, que en ese momento eran los criadores y agricultores, por eso el robo de ganado acarreaba la pena de muerte".

 

-¿Sigue sin creer en Dios, sin verlo?

 

-He visto a un hombre por ahí que se llama Dios.

 

Se pone de pie hasta arriba, riéndose. Había dicho en un momento de su conversación que la reforma del Código Civil no cambiará la posición del hombre hacia la mujer a menos que haya un cambio cultural.

 

Su figura oscurece la puerta abierta e iluminada de la casa. Dice adiós con una mano de vuelo pesado. Se queda con una sonrisa que es sostenida por un oleaje de sonidos: "ajajajaj" y que no se borra, se oculta, mientras el gigante con el cerebro joven va a sus papeles, a construir con palabras ese país que tanto desea desde que sus ojos eran castaños y que alguna generación habrá de disfrutar alguna vez.

 

Parece sonar entre sus dientes la palabra que tanto mastica su espiritualidad:


-Porvenir…

 

 

Diario El Nacional. Cuerpo C. Página 22. Caracas 21 de enero de 1982.

 

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José Pulido. Fotografía de Gabriela Pulido Simne


José Pulido:

Poeta, escritor y periodista, nació en Venezuela, el 1° de noviembre de 1945.

Vive en Génova, Italia. 

En 1989 obtuvo el Segundo Premio Miguel Otero Silva de novela, Editorial Planeta. En el 2000 recibió el Premio Municipal de Literatura, Mención Poesía, por su poemario Los Poseídos. Ha publicado cinco poemarios y nueve novelas. Desde el 2018 el Papel Literario de El Nacional creó la Serie José Pulido pregunta y publica las entrevistas que ha realizado a creadores y artistas.

(Ha fundado y dirigido varios suplementos y revistas de literatura. Si se requiere información detallada sobre estas publicaciones, favor solicitarla a este  correo: jipulido777@gmail.com)

Forma parte de la Antología Por ocho centurias, XXI Encuentro de Poetas Iberoamericanos, Salamanca, España, entre otras. Ha sido invitado a festivales en Irak, Colombia, Brasil, Chile, España y Génova. Participó, en 2012, como invitado de los Encuentros de Poetas Iberoamericanos que se celebran en Salamanca. En el 2018 y en el 2019 invitado al Festival Internacional de Poesía de Génova. 

Publicaciones más recientes:

El puente es la palabra. Antología de poetas venezolanos en la diáspora.

Compilación: Kira Kariakin y Eleonora Requena, para Caritas.

Poeti Uniti per il Venezuela, Parole di Libertà  (Poetas Unidos por Venezuela, Palabras de Libertad) publicado por Borella Edizioni, evento respaldado por la Associazione culturale Orquidea de Venezuela, con sede en Milán.

Poemario Heridas espaciales y mermelada casera editado por Barralibro Editores.


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viernes, 28 de febrero de 2020

LUIS BELTRÁN PIETRO FIGUEROA, escritor, docente y político venezolano "Ahora han creado un organismo con el objeto de controlar las autoridades universitarias... "








Estimados Amigos

Hoy compartimos con ustedes la opinion de LUIS BELTRÁN PIETRO FIGUEROA sobre la actual Ley de Universidades de Venezuela y algunos otros aspectos relacionados.

Esperamos disfruten de la entrada.


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"Ahora han creado un organismo con el objeto de controlar las autoridades universitarias... " Entrevista al escritor, docente y político venezolano  LUIS BELTRÁN PIETRO FIGUEROA




LUIS BELTRÁN PIETRO FIGUEROA | 16 DE SEPTIEMBRE DE 1970 


"El político verdadero es un educador del pueblo"

Por Gilberto Alcalá



Para el doctor Prieto, tal como está el sistema educativo, los gastos que se destinen a él se pierden. “Los muchachos no tienen destino… no saben a donde ir”.

—¿Tiene una evaluación del sistema educacional del país?



—Sigue planteada la diversificación de la enseñanza para lograr un mejor aprovechamiento y la modernización del sistema educacional. Tal como está la situación, desde la primaria y la secundaria no hay sino un solo callejón: la universidad.



—El Gobierno hizo algunos arreglos de diversificación, un reciente decreto.



—Pero eso no significa nada. Tampoco el Gobierno sabe a dónde ir en materia educativa. Se decreta, pero ¿dónde están las escuelas para cumplir el programa que quieren hacer?



Al preguntarle cómo se modernizaría el sistema, sostiene que la enseñanza en primaria tiene que dejar de ser alfabetizadora solamente para comenzar a impartir conocimientos que vayan formando hombres útiles al país. También cree que en secundaria se debe hacer la diversificación a través de escuelas que preparen al joven en profesiones de acuerdo con las necesidades del país. Eso rebaja indudablemente la gran afluencia de jóvenes que van a buscar una carrera a la universidad, porque el estudiante en secundaria ha conseguido una especialidad básica para ir al mercado de empleo.


—¿Por qué no significa nada el sistema decretado por el Gobierno?

—Porque son medidas desacertadas, porque lo que hicieron no se reduce sino a un cambio de nombres. Le ponen nombres nuevos a cosas viejas.

Y en su concepto, el educacional tiene que estar adaptado a las necesidades de desarrollo del país. Cita como ejemplo que en Estados Unidos hay 6.000 profesionales clasificados, “mientras aquí nadie es capaz de saber cuáles son las verdaderas necesidades de profesionales que tiene el país”. Las escuelas, los liceos y las universidades se siguen rigiendo por los sistemas tradicionales.

—¿Por qué no hemos logrado estructurar un buen sistema educacional en función del progreso del país?

—Porque no se ha aplicado una ley cónsona con lo que requiere la nación.

—¿Qué piensa del criterio de la educación privada?

—La educación privada quiere que la reforma sirva para fomentar el negocio de la educación, y yo sostengo que la educación no es un negocio sino un servicio público. La escuela privada debe ser colaboradora de la escuela pública y ajustarse a sus requerimientos.

—De acuerdo con su tesis de la reforma integral, ¿cómo califica la reforma a la Ley de Universidades recientemente promulgada?

—Se trata de una reforma montada en el aire. No va al fondo del problema universitario. El problema no está en el nombramiento del rector ni en la forma como se debe elegir ese rector. Es un problema de organización de fondo: de sus escuelas, de sus facultades. Nuestras universidades tienen una organización colonial, especialmente copiada de la universidad francesa.

Es una universidad napoleónica –expresa con énfasis–, ya en el centro del jardín. Una universidad con facultades, escuelas e institutos separados. No hay unidad, de lo que menos tiene es de unidad y de universalidad.

Y se detiene un poco para agregar: “Esta ley no arregla nada. Sólo tiene que ver con el nombramiento de las autoridades y con la creación del Consejo Nacional de Universidades”.

—Por cierto, se dice que ese organismo fue ideado por usted hace mucho tiempo.

—Sí, lo ideé yo, pero distinto. Propuse un consejo de elección universitaria para coordinar las dos universidades existentes: la Central y la de Los Andes. Y no era un consejo por imposición, sino por elección. Y era un órgano de la universidad, no un establecimiento por encima de la universidad. Ahora han creado un organismo con el objeto de controlar las autoridades universitarias; no tiene que ver con el funcionamiento de la universidad; son facultades de fiscal y hasta judiciales. En resumen, sin la reforma general no se puede hacer reforma universitaria.

—Definitivamente, en su criterio, la ley va contra la autonomía.

—No solamente contra la autonomía, sino contra la universidad como institución. Se quiere desprestigiar la universidad nacional para crear las privadas y poner los instrumentos de la enseñanza a favor de la oligarquía.

—¿En cuál de los campos se ha sentido usted más realizado: como educador o como político?

—Para mí las dos cosas están íntimamente ligadas. La política también es una forma de hacer magisterio. El político verdadero es también un educador del pueblo.

—¿A pesar de las críticas fuertes que le hacen a los políticos en el sentido de que confunden a las colectividades asumiendo hoy una posición y otra mañana?

—Sí, porque los que se hacen acreedores a esas críticas no son precisamente políticos, y es porque no todos los que ejercen la política son políticos.

—¿Cuáles son las condiciones que debe llenar un político?

—Son varias, pero especialmente la moral. Se puede ejercer la política como se ejerce el comercio, por ejemplo, sin ser comerciante y, hay algunos que ejercen la política siendo comerciantes.








































































































































































































21/06/2024

jueves, 30 de mayo de 2013

"Daniel Navea Acevedo, un hombre bueno y sabio, autor del libro Abajo Cadenas" por Luis Beltrán Prieto Figueroa








Estimados Amigos

Hoy compartimos con ustedes este texto escrito por Luis Beltrán Prieto Figueroa, donde hace una semblanza sobre ese gran maestro chileno Daniel Navea Acevedo, autor del libro de alfabetización Abajo Cadenas. Que mejor título para un libro que arranca de la mirada esa particular ceguera de aquellos que no saben leer y que convierte en oscuridad esa conversación silenciosa que nos brinda la lectura. Es un momento para recordar a todas aquellas personas que dieron su grano de arena en el mejoramiento de esta Tierra de Gracia


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Gloria al Bravo Pueblo, himno de la República Bolivariana de Venezuela

 

Coro
¡Gloria al bravo pueblo!
que el yugo lanzó
la Ley respetando
la virtud y honor (bis)
I
¡Abajo cadenas!
Gritaba el señor (bis)
y el pobre en su
choza libertad pidió
a este santo nombre
temblo de pavor
el vil egoismo
que otra vez triunfo (bis)
II
¡Gritemos con brío!
¡muera la opresión! (bis)
compatriotas fieles,
la fuerza es la unión;
y desde el Empíreo
el Supremo Autor,
un sublime aliento
al pueblo infundió (bis)
III
Unida con lazos
que el cielo formó, (bis)
la América toda
existe en nación;
y si el despotismo
levanta la voz,
seguid el ejemplo
que Caracas dió (bis)

 


DANIEL NAVEA ACEVEDO, .


Al escoger el nombre de Daniel Navea para una Biblioteca destinada a los maestros, el Banco del Libro ha elegido el de mayor significación y prestancia para instituciones de esta clase.

Daniel Navea, además de gran lector, era un hombre para el cual el libro constituía un instrumento de trabajo, puesto al servicio de la formación, del entrenamiento, de la orientación de los maestros y de los niños. Tuvo tanta fe en los libros que no solamente lo leía sino que los escribía, la más importante forma de servir a las ideas, que tomarán forma en la imprenta y se difundirán mediante los servicios de distribución, haciéndolas accesibles al gran público.

Conocí a Daniel Navea hace veintiocho años, cuando Venezuela, fenecida la dictadura de Gómez, iniciaba un proceso de renovación política, cultural e ideológica en general. Vino una misión de maestros chilenos y la fuimos a recibir al puerto de La Guaira.

Daniel Navea era representante del grupo de maestros de primaria. El Profesor Oscar Vera representaba a los maestros de Escuela Secundarias y de Universidades de la Misión. Juntos emprendimos una tarea. Con nosotros formaban grupo los chilenos Manuel Mandujano, Salvador Fuentes Vega y el destacado educador boliviano Carlos Beltrán Morales, muerto también en esta tierra en 1949. Los cinco, hermanados en ideales, nos consagramos a una misma labor renovadora. De la muerte de Beltrán Morales tuve noticias en la Cárcel Modelo de Caracas, a donde me había conducido la dictadura de los diez años para cobrarme el delito de amar y luchar por la libertad y por el bienestar de mi pueblo. De la muerte de Daniel Navea fui testigo. Me la anunció un turbulento río que se arremolinaba alrededor de un puente caído y se llevaba fervor y esperanza, arrastraba hacia el mar los esfuerzos de un grupo de maestros que trabajaba laboriosamente por hacer prosperar, mejorar la educación en Venezuela.

Entre esos maestros estaba Daniel Navea. Había ido conmigo en el mismo automóvil. La noche anterior estuvimos trabajando hasta las tres y media de la mañana. ¿Qué hacíamos? Discutíamos la Tesis de la renovación educativa en Venezuela, en lo que se denomina "Declaración Educativa de Guayana", aprobada el lunes 24 de agosto, por la XIX Convención Nacional del Magisterio, después del desgraciado acontecimiento del Salto de La Llovizna.

Hacíamos algo más, pensábamos para el futuro, en su sentido más amplio. porque pensábamos para los niños, en los cuales el hombre adulto pone ideas y esperanzas que se realizarán en la medida en que hagamos a estas personas capaces de poner en práctica lo que pensamos y lo que soñamos para ellos. Discutíamos las cosas que hace el Banco del Libro; sobre una nueva edición, con formato diferente, del libro "Abajo Cadenas", que escribiera en 1947 Daniel Navea para la alfabetización de los adultos venezolanos. Ese libro, escrito por insinuación mía, se publicó en edición experimental para ser utilizado en las campañas intensivas de alfabetización realizadas en Aragua, Margarita y Yaracuy con excelentes resultados. En esas campañas, al lado del Ministro, que las dirigía personalmente, estaba siempre Daniel Navea. tomando notas, corrigiendo, insinuando, orientando la labor que se realizaba en los Centros de Alfabetización. Porque cuando había algo que hacer, Daniel Navea se sentía obligado a meter las manos. Simbólica manera de expresar la ayuda prestada, porque las manos de Daniel Navea no eran muy hábiles para los quehaceres materiales, incluso su mano derecha había sufrido fractura en uno de esos días de trabajo en el campo con los maestros. Su gran instrumento de trabajo era el pensamiento, sus claras y precisas ideas que ponía generoso al servicio de sus colegas. Sólo quienes le conocimos a fondo podemos valorar el caudal de energías espirituales que hemos perdido con la muerte de Daniel Navea. Su desbordante mentalidad, puesta al servicio de los demás para un fructífero aprovechamiento se sumaba al quehacer de los otros. Sabía que la tarea de la educación es un quehacer colectivo y su voz, sus ideas, sus proyectos eran cifras en ese esfuerzo totalizador.


En Chile, la Escuela Renovada le debe a Daniel Navea gran parte de su impulso, de su orientación general. Es invalorable lo que Daniel Navea aportó al trabajo de renovación de la Educación en Chile.

La Circular Nº 49, sobre "Orientaciones socio-educativas para las Escuelas Primarias de Chile", firmada por el Director General de Educación Primaria es obra de Daniel Navea, cuyos originales, en su cursada letra de calígrafo, se conservan en su archivo. Esa circular, dictada en los días de la Segunda Guerra Mundial, cuando se combatía por la libertad, pone el acento sobre una educación dirigida a formar la conciencia del hombre libre, para crear actitudes democráticas de cooperación y de servicio público, tan necesarias en nuestros pueblos, ensimismados en sus egoístas estructuras de intereses clasistas.


Los instrumentos de renovación de las escuelas experimentales, donde trabajaba personalmente con los maestros, son obra de Daniel Navea. El Liceo renovado le debe esfuerzos y consejos, pues Daniel Navea trabajó como miembro del Organismo Orientador de los Liceos Renovadores y, a la par de sus colegas, trabajó en esos liceos para vitalizar la tradicionales e inoperantes estructuras del liceo clásico, deterioradas por el tiempo y por el exceso agobiador de su intelectualismo.

Daniel Navea salió de Chile para servir a la Educación en América. Lo encontramos en Argentina, al lado de los maestros americanos y españoles, fundando la Internacional del Magisterio Americano; luego en Venezuela trabajando con los maestros y ayudando a la creación de la Federación Venezolana de Maestros; laboró en México, en Salvador, en Honduras. A todas partes llevaba cálido entusiasmo, fe de maestro y deseos de servir.

La escuela salvadoreña le debe a Daniel Navea la mayor parte de sus estructuras renovadoras. El trabajó allí fervorosamente al lado de ese gran educador y entusiasta político salvadoreño, doctor Reinaldo Galindo Pohl, Ministro de Cultura, que contrató sus servicios. Navea redactó los instrumentos necesarios para el cambio, promovió la investigación pedagógica, el planeamiento educativo y formuló las bases de la Escuela Normal Superior de El Salvador.

A El Salvador lo fui a buscar cuando UNESCO me transfirió de Costa Rica para Honduras, con el mismo cargo de Jefe de Misión. Le ofrecí un trabajo a mi lado, como asesor en educación primaria de dicha Misión, que aceptó, y se vino a trabajar conmigo. Juntos recorrimos Honduras, pueblo por pueblo, ciudad por ciudad, realizando la más extensa e intensiva investigación educativa hasta entonces cumplida en nuestro países. Conversamos con los maestros, con los funcionarios con los comerciantes, con los estudiantes, con el pueblo en sus sindicatos, recogiendo informaciones, ordenadas y tabuladas luego. Junto con nosotros trabajaba, como miembros de la Misión, la Profesora Luz Vieira Méndez, hoy Presidente del Consejo Nacional de Educación de Argentina*, y el Profesor José R. Almea. Durante dos años y medios trabajamos doce a cartoces horas diarias, aun en días feriados, pero la labor fue rendidora. Terminada la investigación, formulamos el plan de realizaciones, elaboramos los instrumentos de trabajo, organizamos la Escuela Superior del Profesorado "Francisco Morazán", redactamos el instrumento para el cambio de la estructura de la administración municipal de la educación para transformarla en una administración nacional, el escalafón de servicio de los maestros; nos entregamos al entrenamiento en servicio de supervisores, directores y profesores sin título; propusimos las escuelas normales asociadas, promovidas por la UNESCO; organizamos y realizamos cursos centroamericanos de entrenamiento de profesores de Ciencias Naturales y de Física y Matemáticas. Las escuelas experimentales que allí funcionaban fueron reorganizadas. Redactamos las bases para la nueva Ley de Educación entre otros muchos trabajos. Era una labor de equipo coordinada y eficaz. Cualquiera de nosotros exponía las ideas, sugería las tareas. La discusión aclaraba y complementaba, y la obra iba sugiriendo de la comunión de pensamientos y esfuerzos, a los cuales se sumaban los consejos, la insinuaciones, las ideas de los educadores hondureños que nos prestaban colaboración, entre ellos el Profesor Rafael Bardales, eficaz Director de Educación Secundaria, gran animador y sereno ejecutor de la obra surgida de esa conjunción de voluntades.

No hubo tarea en la que no estuviese presente la acuciosa actividad de Daniel Navea, y no hay generosidad con un muerto en estas palabras, sino reconocimiento de los méritos efectivos de un educador que no conoció el reposo.

Daniel Navea unía a su acervo de ideas una tenacidad, una voluntad de realización. Se preocupaba cuando las gentes hablaban y no actuaban. No le gustaban las palabras sólo en el papel, sino las ideas en marcha. Terciaba ardosamente en la discusión, y cuando estaba convencido de una idea la defendía con calor, pero, como todo buen educador, sabía rectificar cuando llegaba al convencimiento de que había equivocado el camino.




Resonante fue en Chile la discusión sobre métodos de enseñanza de la lectura. El Profesor Domingo Valenzuela, para entonces Director de la Escuela Normal Superior "José Abelardo Nuñez", sostenía el valor del método de la frase normal. Daniel Navea, sin negar los valores de ese método, se afiliaba a la idea del uso del método de la palabra normal, método global y analítico también, que era el más difundido entre los maestros y, por tanto, ofrecía mayores posibilidades de aplicación. Pero no quiso quedarse en la simple discusión, sino que escribió un manual para enseñar a los maestros la mejor manera de poner en práctica ese método, que explicaba en sus clases de didáctica y en los Cursos de Verano de la Universidad de Chile, en las cuales tenía siempre un número de alumnos dos o tres veces mayor que el profesor de más arraigado prestigio.

En la discusiones sobre la enseñanza de las matemáticas elementales sostenía que los fracasos de los alumnos se debía a deficiencia de la enseñanza porque, como lo afirmaba Diderot, "es más fácil aprender matemáticas que aprender a leer". Para corregir las deficiencias de la enseñanza de las matemáticas elementales, Daniel Navea escribió también un libro sobre la materia.

Y cada vez que había un problema, que se discutían ideas, Daniel Navea aportaba las suyas. Frente a las escuelas renovadoras o escuelas europeas, encargadas de aplicar métodos para promover la actividad de los alumnos, Daniel puso en práctica en Chile la Escuela Experimental Renovadora y la Escuela Experimental de Trabajo, ocupadas en resolver problemas sociales de los alumnos y de las comunidades. No funcionan esas escuelas en barrios de gente acomodada, sino en los barrios de escasos recursos, donde viven los trabajadores. El esfuerzo y la sensibilidad social de Daniel Navea hicieron posible el funcionamiento de esas escuelas en Chile. Siguiendo ese ejemplo, en 1948 quise fundar aquí en Caracas, en la barriada de El Calvario, una escuela para limpiabotas, vendedores de periódicos y para esos muchachos que deambulaban en la noche sin tener donde dormir, una escuela que fuese, al mismo tiempo, taller y hogar: Ese plan acaso se encuentra en los archivos del Ministerio; una copia se conserva en mis propios archivos. Posiblemente algún día se pueda poner en marcha tal escuela con el nombre de Daniel Navea.

Era Daniel Navea profesor de grandes recursos. Desempeñó las cátedras de Didáctica General y Especial, de Pedagogía, de Organización Escolar y de otras materias ligadas al quehacer educativo. Sus alumnos le distinguían y apreciaban grandemente. Dejó gran cantidad de material inédito y de su actividad al frente de la Misión de la UNESCO en Venezuela, quedan en Eduplán numerosos informes y colaboraciones valiosas.

¿Qué otras cosas pueden decirse de este maestro que no se hayan dicho ya de los grandes maestros? Que era un hombre en el cual la idea del servicio estaba por encima de las ideas del beneficio; que era un educador para el cual la actividad enderezada a realizar obra útil para los demás tenía prelación, incluso sobre las tareas para ganarse la vida. Lo vimos entregado noche y día a escribir, en esa letra menuda, regular y hermosa con que expresaba sus pensamientos, llenaba hojas y hojas; discutía cuanto pensaba porque tenía el asentimiento de que no hay ideas que valgan la pena si no tienen el asentimiento de otras voluntades, de otros entendimientos, de otras inteligencias; por eso los escritos acostumbrados a llamarlo con una expresión que aprendimos en la UNESCO; "papeles de trabajo", que tenían valor después de la discusión en la cual se borra una parte y se agrega otra. Después de este laborioso trabajo de quitar aquí y poner allá, le oí decir muchas veces: "Me lo cambiaron todo, pero ahora está mejor": Su pensamiento se había enriquecido con el pensamiento de los demás. Así trabajaba Daniel Navea.



La Biblioteca consagrada a su homenaje es el permanente recuerdo de la obra de este hombre bueno y sabio. De él podría decirse con un viejo maestro venezolano, que "el bueno y el sabio son una misma cosa".

Está bien que los maestros de Venezuela nos adelantemos a rendirle este homenaje sencillo, pero cordial y sincero. Ya en otros países y en el suyo propio comenzaron a reconocerle en la gran significación que tuvo. A este efecto, una profesora chilena, ligada entrañablemente a la obra de Daniel Navea, me escribía hace poco diciéndome que en Chile no le entendieron. Acaso con su muerte comiencen a comprender su mensaje y, como a Gabriela, le serán consagradas escuelas, calles y plazas. La muerte aviva las conciencias que habían permanecidos indiferentes para el recuerdo y para la cultura de Chile.

No quiero decir como la profesora chilena. En Venezuela sentíamos por Daniel Navea un afecto entrañable. Los maestros lo querían como a un compañero y nunca hicimos diferencia entre él y el mejor de los maestros venezolanos. Conmigo estuvo en muchas partes, trabajamos juntos en varios países y lugares. Lo que hizo en Venezuela es tan valioso como lo que pudiera haber hecho por ella cualquiera de los buenos venezolanos. Por eso la consagración de esta Biblioteca pedagógica a su nombre es también motivo para el recuerdo permanente por lo que nos dejó y un ejemplo para lo que tenemos que hacer nosotros mismos.




* La profesora Vieira Méndez renunció a su cargo después del derrocamiento del Presidente Constitucional de Argentina, doctor Arturo Illía, y tornó al servicio de la UNESCO. Ahora desempeña el cargo de Directora de la Oficina que esa Institución Internacinal sostiene en Santiago de Chile para toda la América.





LUIS B.  PRIETO FIGUEROA, 




En: Maestros de América. Ediciones de la Presidencia de la República. Caracas, 1975