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lunes, 30 de diciembre de 2013

Henry Miller: "La capacidad de ser amigo de una mujer, en particular de la mujer a la que amas es, para mí, la mayor de las proezas. El amor y la amistad rara vez van de la mano. "

Al cumplir ochenta.






Estimados Amigos

El pasado 26 de diciembre fue el cumpleaños número 122 de nuestro querido amigo y hermano Henry Valentine Miller . Poca gente se atreve con 40 años y con una familia a cuestas abandonar todo e irse a vivir para encontrarse consigo mismo pero Henry estaba hecho con otra pasta y se atrevió a lanzarse al abismo inseguro de la vida verdadera. En Europa caminó, durmió, pasó hambre, aprendió, fornicó como pocos, escribió y publicó. Durante mucho tiempo sus libros fueron prohibidos por supuestamente ser apologías a la pornografía, los muy tontos censores no se percataban de que eran apologías a la vida sin barrotes. 


Los hallazgos de su aventura fueron fructíferos para él y para sus amigos, esos que crecen año a año cuando quizás por una inocente sugerencia de un amante de ese reputado pornógrafo alguien abre por vez primera un libro de Miller. Quizás la sorpresa inicial para una persona que vive bajos los empañados valores de una clase media victoriana  sea causada por la diáfana visión de la sexualidad pero la sorpresa final y constante que provocan sus libros se deben a la sinceridad. Como dicen por ahí Henry es un hombre de una sola pieza. Alguien que te habla con la franqueza de un amigo de verdad, un valor que es difícil de conseguir en la vida y en el mundo de las letras. 

Una vez conversando con una amigo, después de nuestro saludo habitual al sol en la plaza magnética, se me ocurrió preguntarle si había algún equivalente venezolano de Miller en el mundo literario nacional, mi amigo miró largo rato al cielo mientras mordía un mondadientes y me dijo:

-¿Me preguntas si existe alguien dentro del mundillo literario local que reuna saber, experiencia, humildad, un irrefrenable apetito por la vida, le gusten las mujeres y las bicicletas, sea capaz de escribir libros dedicados enteramente a sus amigos y que tenga una casa donde bellas mujeres (las palabras en cursivas pueden cambiarse por hermosos hombres) van a cuidarlo por gusto y no para lograr ser publicadas en alguna imprenta universitaria o de alguna gobernación,  mientras pasean desnudas por toda la casa. Alguien con el que puedas conseguirte en la calle,  compartir un café y que puedas hablar de literatura sin que te parezca una pedante guía de estudio mimeografiada. Y que días después de esa conversación te quede buen sabor de boca y te provoque ir a visitarlo. Alguien que te interese por el simple hecho de ser gente  de verdad. Alguien que asuma la elaboración un buen desayuno y una inspiración profunda con bizarría día a día?

-Si, a eso me refiero

Apenas terminé de decir eso y él plegó su rostro solo como puede hacerse frente a una estrella supermasiva. Por momentos pensé que iba a convertirse en un agujero de gusano. Pero en un suspiro su cara volvió a la normalidad. Ya tenía miedo de viajar sin moverme.

-Naaaa, nada que ver, solo en los cuentos de hadas criollos como Juancho y los cazabes mágicos

- Aaah ¡Pero si eso no existe!

-Por eso lo digo. En el mundo literario venezolano alguien así solo puede ser un personaje de ficción en un cuento de hadas.

Después de eso mi amigo reventaba en carcajadas y yo le seguía. 

Recuerdo como en una de esas sesiones de saludos solares mi amigo con franqueza inusitada dijo:

- Creo que Miller es un Hermano Mayor

- ¿Si? ...¿Tu crees?... ¿Vendra de Ganímedes?

- Debe venir de otro sistema solar. Su capacidad de seducción sin igual, la presencia de un ego no guerrerista, su dominio de la belleza cotidiana de la sexualidad y su capacidad para vivir de la escritura denotan su pertenencia a una sociedad miles de años mas avanzada que la nuestra.

-Eso explica muchas cosas -dije yo- Y no olvides su peculiar aptitud de hacerse mas joven con los años

-Si, no la olvido. El vino de muy lejos para enseñarnos el camino.

- Espero no le pase como a Jesucristo.

- No le pasará, seguramente tiene acceso a todos los registros históricos de los grandes maestros. Hoy no valdría la pena dejarse crucificar. Ya utiliza otros medios para difundir el mensaje por lo menos. Ya escribe directamente sus libros canónicos. Así el mensaje tendrá menos erratas a largo plazo. Quizás hasta hagan películas sobre su vida.

- ¿Y a que actor buscarían para personificarlo?

-  Por ser un Hermano Mayor supongo que al que a tu papá y a ti tanto le gusta.. Spock

-Ah, Leonard Nimoy

- Y si él no acepta quizás funcione el de Kung Fu

-David Carradine...

-Si, cualquiera de los dos calvos y con anteojos funcionaría para desperdigar la palabra

- ¿Y que nombre le pondrías a la película?

- Ah, ni idea. Mmmm quizás le pondría Henry y June y sería una biografía épica. Pero realmente no sabemos si esta sociedad estaría lista para un filme de es tipo.




Lo usual después de las conversaciones post saludo solar era el intercambio de libros canon... de Miller y de sus comentarios con la esperanza de hallar nuestro camino.

Muchos saludos solares pasaron y aún seguimos buscando el camino sin olvidar que a medida que pasan los años más jóvenes debemos ser.


 Los dejamos con las palabras de nuestro Hermano Mayor en su 122 aniversario


Deseamos disfruten de la entrada.





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"La capacidad de ser amigo de una mujer, en particular de la mujer a la que amas es, para mí, la mayor de las proezas. El amor y la amistad rara vez van de la mano. "Al cumplir ochenta. Por Henry Miller





Al cumplir ochenta

Si a los ochenta años no estás ni tullido ni inválido y gozas de buena salud, si todavía disfrutas una buena caminata y una comida sabrosa (con todo y acompañamientos), si duermes sin pastillas, si las aves y las flores, las montañas y el mar te siguen inspirando eres de lo más afortunado y deberías arrodillarte en la mañana y en la noche para darle gracias al Señor por mantenerte en forma. En cambio si eres joven pero ya tienes cansado el espíritu y estás a punto de convertirte en autómata, sería bueno que te atrevas a decir de tu jefe —en silencio, claro— “¡Al carajo con ese fulano, no es mi dueño!”. Si no te has quedado culiatornillado y si te sigue emocionando un buen trasero o un magnífico par de tetas, si todavía puedes enamorarte las veces que sea y si perdonas a tus padres por el delito de haberte traído al mundo, si te hace feliz no llegar a ningún lado y vivir al día, si puedes olvidar y perdonar y evitar volverte amargado, cascarrabias, resentido y cínico, hombre, ya vas de gane.



Lo que importa son las cosas pequeñas, no la fama ni el éxito o el dinero. La cima es muy estrecha, pero abajo hay muchos como tú que no se estorban ni se molestan. Ni por un instante se te ocurra que los genios viven felices; todo lo contrario, dan gracias por ser del montón. 


Henry Miller y su ultima esposa Hoki Tokuda

Si tuviste una buena trayectoria, como es de suponer que yo la tuve, los últimos años podrían ser los más infelices de tu vida (salvo que hayas aprendido a tragarte tus mentiras). El éxito, desde el punto de vista mundano, es la plaga del escritor que aún tiene algo que decir, pues cuando llega la época en que podría disfrutar un poquito del ocio, resulta que está más ocupado que nunca porque se ha vuelto víctima de admiradores y adeptos y de todos los que desean explotar su nombre. Aquí se enfrenta otro tipo de lucha: el problema consiste en mantenerse libre y hacer sólo lo que uno quiere. 


Henry Miller era un gran amante de las bicicletas

Con todo y una visión del mundo que es producto de una gran experiencia, con todo y una filosofía elaborada para la vida diaria, uno cae en la cuenta de que los tontos se vuelven más tontos y los pelmazos más pelmazos. De uno en uno la muerte se lleva a tus amigos o a los grandes hombres que reverenciabas; mientras más viejo, más pronto se te mueren. Al final te quedas solo y ves a tus hijos o a los hijos de tus hijos cometer los mismos errores absurdos, esos errores casi siempre lamentables que cometiste tú a su edad, y ni lo que digas ni nada de lo que hagas podrá evitarlo. Sin duda al observar a los jóvenes se termina por comprender lo idiota que uno mismo fue en su momento (y tal vez lo siga siendo).


Henry Miller y su biblioteca, noten al fondo la fotografía de Anaïs Nin

Hay algo que para mí se vuelve cada vez más claro: en lo fundamental la gente no cambia con los años. Salvo raras excepciones la gente no evoluciona ni se transforma: un roble sigue siendo un roble, un cerdo cerdo y un zopenco zopenco. Lejos de mejorar, el éxito por lo general acentúa las faltas o fracasos. No es raro que los tipos brillantes de la escuela en cierta medida dejen de serlo una vez que salen al mundo. Si en tu grupo te disgustaban ciertos chicos o si los despreciabas, después te parecerán peores convertidos en hombres de negocios, estadistas o generales de cinco estrellas. La vida nos obliga a aprender ciertas lecciones pero no necesariamente a crecer. Aquí entre nos, con dificultad cuento a una docena de individuos que logro aprender las lecciones de la vida; la gran mayoría no sabría ni su nombre si yo lo pronunciara. 


Henry Miller y Margaret Neiman 1942. Foto  Man ray

En cuanto al mundo en general, no sólo no lo veo mejor que cuando era yo un niño de ocho años sino mil veces peor. Un escritor famoso alguna vez lo resumió de este modo: “el pasado me parece horrible, el presente gris y desolado y el futuro totalmente espeluznante”. Por fortuna, no comparto este sombrío punto de vista. En primer lugar, no me interesa el futuro; en cuanto al pasado, bueno o malo, le he sacado el mayor partido; lo que me quede de futuro es producto de mi pasado. El futuro del mundo se lo dejo a los filósofos y visionarios. Lo único que tenemos todos es el presente, pero muy pocos lo vivimos alguna vez a plenitud. No soy pesimista ni optimista; para mí el mundo no es esto ni aquello sino todo al mismo tiempo y así será para cada quien en su propia medida. 


Henry Miller en París. 1969.Fotografía de C. Bavagnoli.

A los ochenta creo que soy una persona mucho más alegre que cuando tenía veinte o treinta años. Para nada querría ser adolescente otra vez: la juventud puede parecer gloriosa pero también duele sobrellevarla. Es más, lo que llamamos juventud no es tal, en mi opinión se trata más bien de algo así como una vejez prematura. 


Henry Miller en Big Sur


Con la maldición o la bendición de haber vivido una adolescencia eterna, alcancé cierta madurez pasados los treinta años, No fue sino hasta los cuarenta que comencé a sentirme joven en serio; para entonces ya estaba listo (Picasso dijo alguna vez: “uno comienza a volverse joven a los sesenta pero para entonces ya resulta demasiado tarde”). En esa época había perdido muchas ilusiones, pero por suerte mantenía el entusiasmo, la dicha de vivir y una curiosidad inagotable. Tal vez fue esa curiosidad —por todo y por cualquier cosa— lo que me convirtió en el escritor que soy. La curiosidad nunca me ha faltado y hasta el peor pelmazo me puede provocar interés (si aún tengo el ánimo de escuchar). 


Henry Miller y  Candice Thayer. Fotografía de  Bradley Smith. Tomada de la Revista Playboy correspondiente a Noviembre de 1971.
  

Con este atributo viene otro que valoro sobre todos los demás: el sentido del asombro. Sin importar qué tan limitado pueda volverse mi mundo, no me lo imagino sin mi capacidad de asombro; en cierto sentido creo que puedo definir esta capacidad como mi religión. No me pregunto de qué manera surgió la creación en que nos hallamos sumergidos, sólo la disfruto y la valoro. Rabiando por la condición de la vida y la forma en que la vivimos, ya dejé de creer que yo tengo el remedio. Quizá pueda modificar hasta cierto punto mi propia situación pero nunca la de los demás. Ni veo que nadie, en el pasado o el presente, por grande que fuera, haya podido realmente alterar la condition humaine


Henry Miller. Fotografía de  Arnold Newman. 1976

El mayor temor de la gente al pensar en la vejez es que será incapaz de hacer nuevos amigos, mas quien tuvo alguna vez la facultad de cultivar nuevas amistades, no la perderá por viejo que sea. En mi opinión, después del amor, la amistad es lo más valioso que nos ofrece la vida, Nunca he tenido problemas para hacer amigos; de hecho, a veces esa facilidad se ha convertido en un obstáculo. Dice el dicho: “dime con quién andas y te diré quién eres”, pero mucho he reflexionado yo qué tan cierto es esto. Toda la vida tuve amigos provenientes de mundos totalmente disímiles, tuve y sigo teniendo amistad con personas que no son nadie y debo confesar que se cuentan entre mis mejores amigos. He sido amigo de criminales y de ricos despreciables. Mis amigos me mantienen vivo, me han dado ánimo para proseguir y también, muchas veces, me han aburrido hasta las lágrimas. En lo único que insisto con todos mis amigos, sin importar su clase social o su condición, es que hablen con la verdad; si no puedo ser abierto y franco con un amigo, o él conmigo, no me interesa. 


Henry Miller y Candice Thayer. Fotografía de Bradley Smith. Tomada de la Revista Playboy correspondiente a Noviembre de 1971.


lunes, 9 de diciembre de 2013

"EL HOMBRE ACTUAL ES ESCLAVO ABÚLICO DEL DINERO Y DE LA MÁQUINAl.”,

por Hermann Hesse


La portada del 'Der Spiegel', dedicada al 50º aniversario de la muerte de Hermann Hesse.


Estimados Amigos

Hoy le obsequiamos estos pensamientos de Hermann Hesse (Calw, Baden-Wurtemberg, Alemania, 2 de julio de 1877 – Montagnola, Cantón del Tesino, Suiza, 9 de agosto de 1962) uno de los escritores alemanes más populares en Venezuela. Cualquiera que se haya acercado a sus obras se ha sentido inevitablemente conectado con este bardo europeo.

"Los conocimientos intelectuales son papel.” es una afirmación polémica que hace Hesse en el texto que podrán leer a continuación y es un pensamiento que más de una vez nosotros nos hemos hecho en algún momento de la vida (y seguramente ustedes también). Más ahora cuando la red permite el acceso a la información de manera instantánea inundándonos de datos pero no de sabiduría. Ahora quizás debamos decir que  "Los conocimientos son papel y bytes".


Deseamos disfruten de la entrada.






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“Que bien y mal, belleza y fealdad y todas las parejas de opuestos se pueden resolver en una unidad es una verdad esotérica, secreta, sólo accesible a los consagrados (y también a ellos se les vuelve a escapar a menudo), pero no esotérica, no comprensible y saludable para todos. Es la sabiduría de Lao Tse cuando desprecia las virtudes y las buenas obras. Pero también Lao Tse se hubiera cuidado mucho de ofrecer esta sabiduría al pueblo. La sabiduría no es comunicable. La sabiduría que un sabio intenta comunicar suena siempre a locura. El tiempo pasa y la sabiduría permanece. Cambia de formas y de ritos, pero en todos los tiempos reposa sobre el mismo fundamento: la incorporación del hombre a la naturaleza, al ritmo cósmico. Podrán llegar tiempos inquietos que reclamen una y otra vez la emancipación del hombre de ese orden, pero esa seudoliberación siempre conduce a la esclavitud, igual que el hombre actual, muy emancipado, es esclavo abúlico del dinero y de la máquina. No tengo ningún arma defensiva contra las inteligencias agudas ni contra la técnica intelectual superejercitada, y menos aún poseo armas para la réplica y el ataque. Pero tengo cierta intuición para saber si detrás de las palabras y escritos de un hombre hay alguna convicción. Con esta ingenua varita consigo superar mis encuentros con las filosofías de nuestro tiempo. Los conocimientos intelectuales son papel.”

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A la mera razón el mundo siempre se le antoja de dos dimensiones.

Saber es acción. Saber es vivencia. No perdura. Su duración es el instante.



TODA VIVENCIA ES OCULTISMO, MIENTRAS QUE TODA CONSTATACIÓN SIN VALOR VIVENCIAL ES CIENTÍFICA

Quien hace del pensar lo esencial puede llegar lejos por ese camino, pero ha confundido el suelo con el agua, y algún día se ahogará.

Este sería el verdadero contenido de la historia de mi vida: sustituir la torpe invisibilidad bajo la capa mágica por la invisibilidad del sabio, que, conociendo, permanece constantemente desconocido.

El hombre al que contemplo con temor, con esperanza, con codicia, con intenciones y exigencias, no es hombre, sino un espejo turbio de mi voluntad. Le miro, consciente o inconsciente, con un sinfín de preguntas agobiantes y capciosas: ¿Es accesible o es orgulloso? ¿Me aprecia? ¿Se le puede sablear? ¿Entiende algo de arte? A la mayoría de las personas que tratamos las vemos a través de miles de preguntas de esta especie, y pasamos por conocedores del hombre y psicólogos cuando en su aspecto, apariencia y comportamiento logramos interpretar aquello que sirve o repugna a nuestras intenciones. Pero esta actitud es pobre, y en este tipo de conocimiento del alma supera el labrador, el mercachifle o cualquier abogaducho a la mayoría de los políticos y sabios.

Toda vivencia es ocultismo, mientras que toda constatación sin valor vivencial es científica.

Claridad y verdad son palabras que a menudo oímos nombrar juntas como si significaran lo mismo. ¡Y, sin embargo, nombran cosas tan distintas! ¡Raras, muy raras veces es clara la verdad, y más raro aún es que la claridad sea verdad! La verdad es casi siempre complicada, oscura y equívoca; cada palabra, y especialmente la palabra “clara”, la violenta. La “claridad” es siempre violencia; es un intento violento de simplificar lo multiforme, de hacer que lo natural parezca inteligible; más aún, razonable. La claridad es la virtud de las sentencias. Las sentencias son bellas, valiosas; son pedagógicas, ingeniosas, instructivas -pero verdad no son nunca. Pues de cada sentencia también su contrario es verdadero.

El razonable se enamora fácilmente de sistemas. Siempre tiende a desconfiar de sus instintos.

El razonable siempre se siente inseguro ante la naturaleza y ante el arte. Tan pronto los mira con gesto despreciativo como los supervalora de un modo supersticioso. El es quien paga millones por obras de arte antiguas o instala reservas de pájaros, animales de rapiña o indios.

El razonable cree poseer en sí mismo el “sentido” del mundo y de su vida. La apariencia de orden y de sometimiento a una finalidad que tiene la vida ordenada de un modo razonable la transfiere al mundo y a la Historia. Por eso cree en el progreso. Ve que hoy día el hombre puede disparar y viajar con mayor rapidez que antes, y no quiere ni puede ver que este progreso contrasta con miles de retrocesos. Cree que el hombre de hoy está más evolucionado y es superior a Confucio, Sócrates o Jesús, porque el hombre de hoy ha perfeccionado ciertas capacidades técnicas.

Que bien y mal, belleza y fealdad y todas las parejas de opuestos se pueden resolver en una unidad es una verdad esotérica, secreta, sólo accesible a los consagrados (y también a ellos se les vuelve a escapar a menudo), pero no esotérica, no comprensible y saludable para todos. Es la sabiduría de Lao Tse cuando desprecia las virtudes y las buenas obras. Pero también Lao Tse se hubiera cuidado mucho de ofrecer esta sabiduría al pueblo.



EL HOMBRE ACTUAL, MUY EMANCIPADO DEL ORDEN CÓSMICO, ES ESCLAVO ABÚLICO DEL DINERO Y DE LA MÁQUINA

El tiempo pasa y la sabiduría permanece. Cambia de formas y de ritos, pero en todos los tiempos reposa sobre el mismo fundamento: la incorporación del hombre a la naturaleza, al ritmo cósmico. Podrán llegar tiempos inquietos que reclamen una y otra vez la emancipación del hombre de ese orden, pero esa seudoliberación siempre conduce a la esclavitud, igual que el hombre actual, muy emancipado, es esclavo abúlico del dinero y de la máquina.

Nada era, nada será; todo es, todo tiene esencia y presente.

El saber se puede comunicar; en cambio, la sabiduría, no. Cabe hallarla, cabe vivirla, cabe estar lleno de ella; pero decirla y enseñarla no se puede. Una verdad sólo permite que la pronuncien y la envuelvan en palabras cuando es unilateral. Unilateral es todo lo que puede ser pensado con pensamientos y expresado con palabras. Carece de totalidad, de redondez, de unidad. En cambio, el mundo, lo seyente a nuestro alrededor y en nuestro interior, nunca es unilateral.

Las cosas que vemos son las mismas que están en nosotros. No hay más realidad que la que tenemos en nosotros. Por eso la mayoría de los hombres viven de manera tan irreal, porque consideran las imágenes externas como si fueran la realidad y, en cambio, no dejan que se manifieste su propio mundo interior. Se puede ser feliz así, pero cuando se conoce la otra posibilidad no cabe ya la elección de seguir el sendero de la mayoría.

Toda ciencia es, entre otras cosas, un ordenar, un simplificar, un hacer digerible lo que el espíritu no puede digerir. Creemos haber descubierto ciertas leyes en la Historia e intentamos tenerlas en cuenta al buscar la verdad histórica.

Ahora bien: admito que el estudioso de la Historia arrastra consigo la creencia infantil, conmovedora al máximo, en el poder ordenador de nuestro espíritu; pero además, y pese a ello, debe tener respeto a la incomprensible verdad, realidad y unicidad del acaecer. Dedicarse a la Historia supone, por tanto, el conocimiento previo de que se intenta realizar algo imposible y, no obstante, necesario e importante. Dedicarse a la Historia es: abandonarse en manos del caos y conservar, sin embargo, la fe en el orden y en el sentido.

Una verdad de veras, auténtica, debe soportar el que se la invierta. Lo contrario de lo verdadero también tiene que poder ser cierto. Pues toda verdad es una fórmula abreviada para mirar el mundo desde un polo determinado, y no hay polo sin su opuesto.

No me opongo a la fundamentación y a la interpretación, sino sólo a que el comportamiento racional ahogue y oprima al comportamiento ingenuo.

No son las palabras lo que importa. Cualquier palabra puede significar igual de bien su contrario. Cuando hablan los profesores esto no se nota nunca; sus palabras son siempre tan tranquilizadoramente unívocas, dan siempre la impresión engañosa de que hay un saber firme que puede comunicarse con palabras.


Carta que Elisabeth Goller escribió en 1908 desde la ciudad checa de Budweis a Hermann Hesse. (nb.admin.ch)

LA SABIDURÍA NO ES COMUNICABLE; CUANDO UN SABIO LO INTENTA SUENA SIEMPRE A LOCURA

Los conocimientos intelectuales son papel.

Confianza sólo tiene quien habla de lo experimentado.

Las sentencias fueron todas verdades y conocimientos esenciales en la mente del primero que las pensó, pero en boca del primer mono de repetición y perezoso mental que las cita se convierten en tonterías y equívocos.

La sabiduría no es comunicable. La sabiduría que un sabio intenta comunicar suena siempre a locura.

Después del ansia de experiencia el hombre quizá no tenga otra ansia más fuerte que la de olvidar.

Lo esencial para nosotros lo vivimos, independientemente de todo lo externo, sólo en nuestro interior. Cómo las irradiaciones interiores se proyecten hacia fuera, qué tipo de mitos, peligros, deleites, dioses y diablos nos inventemos, carece objetivamente de importancia.

La cosa más sencilla se vuelve inmediatamente complicada e incomprensible al hablar de ella.

Entre la naturaleza y el espíritu no existe ninguna armonía, y el mundo no constituye una unidad para el individuo situado frente a él; el intento de buscar esa armonía y esa unidad exigidas, pese a todo, por cierto anhelo íntimo del hombre es irremisiblemente trágico, tan pronto como inicia esta empresa un hombre de verdadera talla y potencia.

Así como el genio piadoso y el razonable se conocen perfectamente el uno al otro, se aman y se atraen mutuamente, así también la máxima experiencia espiritual de que somos capaces los hombres es siempre una reconciliación de la razón y el respeto, un reconocer como iguales las parejas opuestas.

No tengo ningún arma defensiva contra las inteligencias agudas ni contra la técnica intelectual superejercitada, y menos aún poseo armas para la réplica y el ataque. Pero tengo cierta intuición para saber si detrás de las palabras y escritos de un hombre hay alguna convicción. Con esta ingenua varita consigo superar mis encuentros con las filosofías de nuestro tiempo.

A todo hay que concederle atención, pues todo se puede interpretar.

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HERMANN HESSE, Saber y Consciencia. Lecturas para minutos, 1. Pensamientos extraídos de sus libros y cartas. Alianza Editorial, 1975. Selección de Volker Michels. Traductor: Asunción Silván. FD, 12/04/2009.

Tomado de Filosofía Digital



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Richard MontenegroPerteneció a la redacción de las revistas Nostromo y Ojos de perro azul; también fue parte de la plantilla de la revista universitaria de cultura Zona Tórrida de la Universidad de Carabobo. Es colaborador del blog del Grupo Li Pohttp://grupolipo.blogspot.com/. Es autor del libro 13 fábulas y otros relatos, publicado por la editorial El Perro y la Rana en 2007 y 2008; es coautor de Antología terrorista del Grupo Li Po publicada por la misma editorial en 2008 , en 2014 del ebook Mundos: Dos años de Ficción Científica y en 2015 del ebook Tres años caminando juntos ambos libros editados por el Portal Ficción Científica. Sus crónicas y relatos han aparecido en publicaciones periódicas venezolanas tales como: el semanario Tiempo Universitario de la Universidad de Carabobo, la revista Letra Inversa del diario Notitarde, El Venezolano, Diario de Guayana y en el diario Ultimas Noticias Gran Valencia; en las revistas tangibles y electrónicas hispanas Fantastic-Films NeutrónAlfa Eridiani, Valinor, miNaturaTiempos OscurosGibralfaro, Revista de Creación Literaria y de Humanidades de la Universidad de Málaga y en la revista cubana digital Korad y en portales o páginas web como la española Ficción Científica, la venezolana-argentina Escribarte y la colombiana Cosmocápsula.


14/03/2026


domingo, 8 de diciembre de 2013

Robert Crumb , historietista estadounidense: «Ser políticamente incorrecto suele implicar ser crítico, cuestionar lo que nos rodea»




Estimados Amigos


Hoy le presentamos esta breve entrevista realizada al genial Robert Crumb, el historietista underground estadounidense por excelencia, por lo menos así pensamos en este país tan dado a mantenernos aislados de la vida cultural mundial. Crumb cuya obra se caracteriza por los fuertes contrastes entre la tinta y papel, a mi particularmente a veces tanto negro sobre blanco me producía dolor de cabeza, generalmente toca temas muy alejados de las historietas mainstream como la sátira política, su vida,  sus problemas con las mujeres y la música.  Quizá su obra más conocida en Venezuela sea El gato Fritz.


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Richard Montenegro



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 «Ser políticamente incorrecto suele implicar ser crítico, cuestionar lo que nos rodea»
 Una entrevista al historietista estadounidense Robert Crumb 


  07/10/2013 




  • Padre del cómic underground y creador del gato Fritz, recibió anoche 6 de octubre de 2013 el premio honorífico del festival La Risa de Bilbao




Si tuviéramos que seleccionar los nombres de cinco artistas indispensables de la historia del cómic, Robert Crumb (Filadelfia, 1943), indiscutiblemente, estaría entre los elegidos. Es el mayor representante de la historieta en su vertiente más independiente, padre del gato Fritz, Mr. Natural, Mr. Snoid y tantos otros personajes ácidos y entrañables. Rey del tebeo underground, símbolo de la contracultura americana de finales de los 60, la obra de Crumb atrae a todo tipo de lectores. «Hay gente que toma mi trabajo demasiado en serio», suele recalcar. «Y cuanto más en serio me toman, más dinero gano».

–Ha recibido un premio a toda su carrera que otorga un festival dedicado a la literatura y el arte, no al cómic directamente. ¿Cómo lo ve?


–Estoy muy agradecido. Además, viene con una dotación económica, ¿qué más puedo pedir? No soy rico pero no me va nada mal…



–Tras publicar su última gran obra, «Génesis» (2009), comentó que había acabado extenuado. Incluso se le pasó por la cabeza dejar de dibujar…


–Seguí dibujando, pero no he vuelto a meterme en un proyecto tan grande desde entonces. Sigo siendo popular, afortunadamente, y hay personas que me hacen encargos más sencillos.


–La lió con su traslación del Antiguo Testamento a las viñetas, y eso que no cambió ni una coma del texto original.


–Fui respetuoso, pero algunos creen que la Biblia es intocable. No busqué la parodia, quise plasmar el texto fielmente. Es imposible no ofender a aquellos que quieren ser ofendidos.





–Suele comentar que es un tipo espiritual, que no duda de la existencia de Dios, simplemente no sabe quién es…


–Es cierto. Me suelo definir como una persona gnóstica. El gnóstico tiende a pensar que hay un orden más grande en el universo que no somos capaces de entender. El gnóstico busca y no cree hasta que lo encuentra. Todo cobra más sentido y es más beneficioso. Ya no me preocupa tanto la muerte, es terrible vivir angustiado pensando en ella.


–¿Cómo es su manera de trabajar frente a la hoja en blanco?


–Es imposible de describir. La parte técnica empieza con el lápiz. Tardo mucho más en dibujar ahora, pero es más espontáneo. Más lento el proceso, pero menos encorsetado. Creo que mi dibujo ha mejorado con el tiempo, como siguen mejorando mis capacidades técnicas. Más exacto, más soltura… 



–¿Qué es para usted el underground?


–Meterte en problemas. Significa hacer cosas en contra del sistema. Es algo que no siempre aprecia la gente, es para una minoría. Ser políticamente incorrecto suele implicar ser crítico, cuestionar lo que nos rodea. Ahora nos venden un humor muy descafeinado.



–Es considerado uno de los nombres esenciales de la historia del cómic. ¿Imaginó algo así en sus comienzos?


–Cuando tenía trece años quería ser un dibujante de cómics profesional, pero pronto asumí que iba a tener que vivir de dibujar tebeos mainstream. No había alternativas en esa época. A los 18 años me fui convirtiendo en un outsider, una persona alienada más de la sociedad, y ya no me veía trabajando en la industria. Empecé a dibujar para el disfrute personal, sin pensar en el aspecto comercial. A finales de los sesenta, cuando el movimiento hippie y el underground empezaron, y comenzaron a publicarme dibujos e historietas, mis cómics llegaron a las personas que seguían esa tendencia, por lo que empecé a dibujar para esa gente, en tiradas cortas que vendían lo suficiente para que yo pudiera vivir de ello.



–Trabajaba con libertad...


–¡Total! Dibujaba sin limitación de ningún tipo, nadie me decía que no podía dibujar algo. Me parecía un milagro. Mis seguidores nunca fueron tantos… Tampoco me estaba haciendo rico. En los 80 y 90 ya podía vivir bien, incluso comprarme una casa en el sur de Francia. Y es cierto que no llego solo al lector habitual de cómics. Esta gente tiende más a leer historias de superhéroes, pero hay siempre una minoría que busca cómics más interesantes. Hay cómics menos comerciales que tienen su nicho, pero nadie se hace rico dibujando ese tipo de cómics. Son verdaderos entusiastas.


–Se dibuja a sí mismo en muchas de sus historietas. ¿Le resulta una manera ideal para expresarse?


–La mejor manera de expresar las ideas de uno es ser honesto y directo. A veces no sabes cómo poner tus ideas y tus expresiones en la boca de otro personaje. 



–El humor siempre ha estado presente en su obra. ¿Esencial para que pese menos la vida?


–El humor es muy importante. No podría ser serio en nada de lo que hago. Incluso si dibujara versiones de textos de Sartre, le sacaría la sutil ironía que tiene detrás de su obra. 


–Es célebre su frase «I’m an outsider. I will always be an outsider». ¿Sigue pensando así?


–Siempre me he considerado un tipo extraño, hay algo en mi sistema nervioso que lo hace raro. No estoy loco, pero sí ando en el límite.


–¿Por qué dejó América?
 

América está cada vez peor, pero fue más por la insistencia de mi mujer. Al final la dejé que se saliera con la suya y acabé despertando en Francia. Me gusta este país. La gente es más humana.

 Tomado de ABC





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Richard MontenegroPerteneció a la redacción de las revistas Nostromo y Ojos de perro azul; también fue parte de la plantilla de la revista universitaria de cultura Zona Tórrida de la Universidad de Carabobo. Es colaborador del blog del Grupo Li Pohttp://grupolipo.blogspot.com/. Es autor del libro 13 fábulas y otros relatos, publicado por la editorial El Perro y la Rana en 2007 y 2008; es coautor de Antología terrorista del Grupo Li Po publicada por la misma editorial en 2008 , en 2014 del ebook Mundos: Dos años de Ficción Científica y en 2015 del ebook Tres años caminando juntos ambos libros editados por el Portal Ficción Científica. Sus crónicas y relatos han aparecido en publicaciones periódicas venezolanas tales como: el semanario Tiempo Universitario de la Universidad de Carabobo, la revista Letra Inversa del diario Notitarde, El Venezolano, Diario de Guayana y en el diario Ultimas Noticias Gran Valencia; en las revistas tangibles y electrónicas hispanas Fantastic-Films NeutrónAlfa Eridiani, Valinor, miNaturaTiempos OscurosGibralfaro, Revista de Creación Literaria y de Humanidades de la Universidad de Málaga y en la revista cubana digital Korad y en portales o páginas web como la española Ficción Científica, la venezolana-argentina Escribarte y la colombiana Cosmocápsula.


14/03/2026
25/06/2024