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lunes, 29 de julio de 2024

Ida Gramcko en el Programa "Entrelíneas": Yo ya no creo en la inspiración, ni en el inconsciente. El poema es un trabajo consciente

 


Estimados Liponautas

Hoy tenemos el gusto de compartir con ustedes esta entrevista realizada a Ida Gramcko (1924-1994) por el programa televisivo Entrelíneas, conducido por Antonio López Ortega. En el programa podrán disfrutar del respaldo a una exposición homenaje al Premio Nacional de Literatura 1977 Ida Gramcko hecha por la Biblioteca Nacional. Esta exposición homenaje fue hecha en 1990, por lo que deducimos que el programa fue transmitido en septiembre de 1990


Entrelíneas, fue un programa producido por el Instituto Autónomo Biblioteca Nacional y hecho en el Centro Au.diovisual de la Universidad Nacional Abierta. Fue transmitido por VTV y la Televisora Nacional Canal 5 de 1988 a 1992. Semanalmente se emitía un episodio (aproximadamente 216 episodios totales) y era un programa dedicado al mundo del libro.

Ahora copiaremos la manía de otro portal cultural venezolano que  colocan hasta el nombre de la fotocopiadora que usaron.  Y nos haremos autobombo por la magnífica labor que venimos haciendo desde hace años.Toda la labor de transcripción, montaje y selección de fotogramas ha sido hecha, como siempre se ha hecho, por nosotros. Y no podemos negar que somos muy buenos haciendo lo que hacemos...


Entrelíneas. Plantilla:


Instituto autónomo Biblioteca Nacional


Conducción:

Antonio López Ortega.


Producción ejecutiva:

Mercedes Coello

Luna Benitez


Consejo asesor:

Virginia Betancourt

Gustavo Luis Carrera


Consejo de programación:

Antonio López Ortega.

Francisco Pereira

Norma Arocha

Mercedes Coello


Dirección general:

Annabella Maso


Dirección de arte:

Nela Ochoa


Dirección de Campo:

Carlos Camacho

Carlos Rojas


Dirección de estudio:

Carlos Rojas


Dirección técnica: 

Castillo Rizo



Producción:

Alberto Márquez


Asistente de arte:

Oscar Ikatti


Post-produccion:

Alberto Cova


Cámara:

Salvador García

Vinicio Morales

Federico Roig


Asistentes de cámara:

Harold Barreto

Bernardo Caripe


Iluminación:

Eduardo Alvarado

Víctor Echeverría

Jaime Hermoso


Sonido:

Néstor Díaz

Héctor Márquez

Orlando Márquez


Música original de Miguel Noya


El programa fue hecho  en el Centro Audiovisual de la Universidad Nacional Abierta.


Disfruten de la grabación.


Atentamente


La gerencia


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Programa Entrelíneas ~ Homenaje a Ida Gramcko





Muy buenas noches amigos de entre líneas la Biblioteca nacional viene desarrollando desde hace ya bastante tiempo un programa de celebración a los Premios Nacionales de literatura. Ya van en lo que serían los dos últimos años aproximadamente 10 entregas de este interesante premio. En este mes de octubre y con con una inauguración a partir del mes de septiembre se dedicó la exposición a Ida Gramcko, una de nuestras escritoras más sobresalientes y también diría yo, más desconocidas, más periféricas . 

A través de una presentación del poeta Alfredo Chacón y también de Víctor Pereira, se compiló un excelente catálogo con una cronología, con una bibliografía y también con documentos iconográficos de Ida.


Con motivo pues de este nuevo evento, nos desplazamos hasta su casa, hasta su estudio, hasta su lugar habitual, su lugar íntimo. El lugar de una escritora perseverante, tenaz que no ha cesado de escribir y que se ha desenvuelto con igual Libertad en el campo de la poesía, del ensayo, del teatro e incluso de la reflexión del pensamiento. Veamos pues los de Ida, en su estricta intimidad, en su casa, sobre la poesía y sobre el acontecer poético.



En primer término yo, agradezco enormemente este homenaje a la gran creadora de la Biblioteca Nacional Virginia Betancoutr, a Eduardo Liendo y a los que hicieron la presentación como Alfredo Chacón y Víctor Pereira. Pero siento que este homenaje principalmente o esencialmente me compromete más no solo con mi propio oficio que es la creación, sino precisamente con la receptividad de los lectores, de los que me han leído y tendrán la paciencia de seguirme leyendo. En ese sentido pues me compromete el homenaje que me hace la Biblioteca 

Básicamente es otorgar sentido a la vida y otorgar sensibilidad a la vida. Porque fíjate bien, Hablando nosotros diariamente hemos ido degradando el vocabulario. Yo me acuerdo que el profesor Rosenblat, decía que nuestro lenguaje cotidiano era una degradación del canto.

El hombre empezó por cantar, por danzar a sus ídolos en lo primitivo. Es decir hay que renovar, limpiar, despejar de nuevo el idioma. Y en este sentido yo, digo también que es el lenguaje original del Hombre porque lo primero que hubo en esto que llamamos mundo fue el canto y la danza y los ritos primitivos. Entonces lo primero que hizo el hombre fue cantar. Entonces en ese sentido yo creo que tenemos que renovar un poco retomar la actitud original y volver a fundar las cosas, volver a crear el mundo. Claro que no en un sentido geográfico. Crear el mundo como diálogo, como comunicación. Crear el mundo significativo. Precisamente yo creo que ocupa el lugar de La Rebeldía, de la subversión. Aquel lugar al que no convence lo tecnológico. Yo no tengo nada contra la técnica y creo que debe utilizarse pero la poesía vuelve por los fueros de la de la humanidad, de la sensibilidad, de la imaginación. Yo, por ejemplo soy una gran lectora de buena ciencia ficción y todo lo que es tecnológico. En ese sentido me atrae mucho pero creo que la posición del hombre básicamente es de humanización, de rescate de los valores más profundos. Porque fíjate que hoy en día con lo tecnológico el consumidor es el que está en primer lugar. Cualquier cosita nueva que aparece que sea muy curiosa y muy divertida y muy juguetona dispara el deseo de comprar, el afán de comprar es completamente casi neurótico. Entonces claro habría que retomar la la la las ideas del hombre, las sensaciones del hombre ante objetos más más generales o más frescos o más o menos en ese sentido menos maquinales, menos mecánicos. Entonces sí creo que la poesía y todo el arte en general tiene digamos indirectamente la función de revivir un mundo como el primer mundo, como el jardín del Edén en donde todo se nombraba por primera vez.


Claro que no lo podemos hacer exactamente como lo hacían los primitivos, porque somos personas que usamos teléfonos, tenemos televisor pero puede el artista retomar en un momento dado esa actitud primigenia de descubrimiento, de asombro ante las cosas. 




Después de estos interesantes comentarios es importante ver la mención, oír mejor dicho la mención de los organizadores de esta exposición. Veamos pues la intervención de Eduardo Liendo, escritor y novelista reconocido quien fue el responsable por Biblioteca Nacional de la Organización de esta exposición 



Hay materiales muy diversos. En primer lugar están expuestos todos sus libros, algunos son prácticamente curiosidades porque no se han reeditados desde hace algunos años.

Esta es una muestra hemerográfica muy interesante porque están trabajos periodísticos de Ida Gramcko desde la década del 40. Ida además de ser una extraordinaria poeta tiene la calificación de ser una de las primeras reporteras que ha tenido este país. Y algunos de esos reportajes como el que ella hizo sobre Teresa de la Parra, la gran escritora nuestra. A Juan Liscano le hizo un extraordinario reportaje, a Manuel Segundo Sánchez, a Aquiles Nazoa. Como les decía no son cosas recientes sino trabajos, artículos de la década del 40 y del 50. Esa labor en ella ha sido ininterrumpida. Después hay un registro fotográfico muy amplio de la vida, de la existencia de la poeta Ida Gramcko que es una mujer excepcional. Porque Ida Gramckco es uno de esos seres humanos que tienen un proceso muy interesante de autoconstrucción.

Ida Gramcko es una mujer que no fue tempranamente a la escuela. Ella confiesa que prácticamente aprendió a leer leyendo los avisos de los letreros en las calles de la ciudad. Ella es una autodidacta, fundamentalmente, hasta cierto momento de su vida. Es posteriormente, después de su su juventud cuando ella hace la libre escolaridad de la escuela y del bachillerato, se inscribe en la universidad, adquiere la licenciatura en filosofía, pasa a ser docente de la universidad. Creo que da filosofía del arte y mitología en la Universidad Central y entonces es como otra parte de su vida 


Yo me di cuenta de que en muchos aspectos la gente cree que la obra de arte es una improvisación y creen todavía en la inspiración, en el trance y en el rapto. Yo creo que un creador es básicamente, no un Bohemio, sino un obrero y tiene por lo tanto que trabajar y que luchar mucho. Entonces haber estudiado desde el sexto grado, estudié en libre escolaridad y luego filosofía bueno fue una vía para entrar en conocimiento de una serie de autores que yo, en esa época conocía pero no muy a fondo. Entonces me preparé pues en ese sentido y creo que cada día estoy en el mismo temple preparándome, creo que básicamente el artista debe ser una persona enterada no solo de los de los libros o de los filósofos y de los pensadores. Sino de todos los problemas que hay en el mundo. 




Habría que agregar a esto que Ida fue también una de las primeras diplomáticas  mujeres. Incluso no solamente en Venezuela sino en el Continente. Fue agregado de negocios de Venezuela en Moscú en los años 40 y además es una escritora polígrafa, tiene obra teatral, tiene obra ensayística, todo su trabajo periodístico que es sumamente interesante y su obra poética que según la crítica es la que más la califica como creadora 



Tuve la gran oportunidad de conocer era al poeta venezolano francés Roberto Ganzo, que es considerado en Francia como un gran poeta y él en verdad me abrió muchos Horizontes en ese sentido poético. Él tradujo mi libro La Vara mágica al francés. Luego en Moscú, el que era el jefe de la editorial del estado que se llamaba Fedor Kelin, que era un Ruso blanco que se quedó con la revolución. Era un visitante asiduo a mi apartamento, a mi hotel y él también me tradujo al ruso La vara mágica y me pidió una obra de teatro para títeres o muñecos para niños  y yo se la hice. No sé qué pasó con eso porque vino La dictadura, yo me vine apresuradamente y las cosas quedaron. Así no que volví a saber de él. Era un tipo cultísimo que hablaba español perfectamente. Esas dos experiencias fueron muy positivas Pero además el contacto con lo que eran los bailes populares, las danzas populares soviéticas, el teatro para niños, el teatro para títeres donde montaban cuentos de hadas de una manera extraordinaria. Todo eso me sirvió de acicate también para escribir lo que hice posteriormente.



Por último a manera de complemento final, vamos a vamos a ver qué dice la crítica. Alfredo Chacón reconocido poeta e investigador literario y quien conociera a Ida Gramcko en su juventud. Un conocimiento que fue aparentemente determinante. Igualmente una de sus contemporáneas Elizabeth Shön quien compartió con ella los primeros albores de esta vocación. Veamos sus comentarios:



 Es verdad yo la conozco muy íntimamente y tan íntimamente que La tempestad (durante la filamación de la participación de Shön se desató un aguacero. Nota del editor)nos ha ayudado de fondo porque a ida uno de los músicos que más la conmueve es Wagner, y cuando usted público escuche los truenos piense que es la tempestad de Wagner, que no es otra cosa. Porque las dos, los dos son muy afines y no solamente en el sentido de que ella le gusta. Sino que Ida en su poesía es muy wagneriana porque ella es muy fuerte, muy cargada, muy exuberante como es Wagner. Así que no les asuste que esto ocurra. 


Richard Wagner - Ride of The Valkyries


Yo conocí a Ida desde muy niña y a mí una de las cosas que más me gustaba era verla caminar. Porque cuando ella iba por la calle, ella no caminaba, ella flotaba. Ella iba así como que la llevara el viento y indudablemente que es un fenómeno como poeta. Es un fenómeno y creo que es un fenómeno mundial, porque no es nada más que en América, es en el mundo entero. Ella nació siendo poeta y eso le trae como consecuencia que se diferencie tanto de los demás poetas. Porque los demás poetas buscan el lenguaje, luchan con el lenguaje, a veces hasta tienen un brollo, vamos a decirlo en estas palabras, con el lenguaje, Ida no.  Ida cuando tenía 4 años, ella se sentaba en su cama y llamaba a su mamá y le decía mamá, mamá búscame un lápiz porque tengo una cosa aquí, en la cabeza que quiero decir, que quiero decir, que quiero decir. Entonces su mamá venía y ella le dictaba el poema porque ella no sabía escribir. Quiere decir que para ella el lenguaje vino con ella. No fue adquirido, no fue buscado sino está en ella y como yo no he visto en ningún otro poeta 



Yo empecé a aprender a leer en los letreros de las calles. O sea que cuando llegué a un colegio de monjas donde no estuve sino un año, que ya fui muy pequeña ya yo sabía leer y escribir. Y hay una anécdota muy hermosa Que muchísimos años después yo estaba en Caracas, una mujer, una persona me dijo que yo había escrito en el pizarrón del colegio uno de mis primeros poemas, el poema decía: 

en esa mata de verdosas hojas 

como un alma blanca surge 

un lirio encantador 

es como tu niña y guirnalda 

donde en el monte que floreció 


Eso era poemas además escritos con letra manuscritas. Entonces yo estoy escribiendo desde que tengo prácticamente 3 años y claro ya mi desenvolvimiento posterior porque no tuve sino un año en ese colegio fue completamente de autodidacta, hasta que vine a estudiar ya entrada en años 




Y lo más asombroso de su obra es que lleva una unidad interior increíble. Es como un solo río y de ese río se desbordan cascadas, se desbordan arroyos, se desbordan piedras, se desbordan sombras, es algo verdaderamente único. Por ejemplo en Umbral, ella creo que umbral lo hizo cuando tenía 13 años de edad 12 años de edad, una especie de Mozart. Ella dice así:


No, no no puede ser ni puedo tampoco ser 

yo misma hasta que no haya saboreado toda,

toda la hiel amarga y el alcíbar


esto en una criatura de 12 años en Puerto Cabello es un fenómeno. Porque Puerto Cabello en aquella época, era una cosa de ignorancia sobre lo que era la poética, sobre incluso sobre lo que eran los problemas humanos. Y ya esa edad Ida lo estaba dando. Después en  La vara mágica que es un libro bellísimo. (Truenos) no no se preocupen que este es Wagner que nos está acompañando Hay un poema que se llama La Cenicienta ella dice algo que la Define totalmente,Define totalmente su obra y al definir su obra se define ella también, porque nunca el escritor o el artista está separada de su obra 


porque la vida siempre es ser algo

ser la rosa o la Fuente ser la casa o el árbol


 y asombra que después que ella hace cantidades de libros entre los cuales se cuenta a "Poemas" que uno de los libros fundamentales de la literatura universal ella dice que: el alma es un poético proyecto.  Es decir, ella tiene la sensación de que para ser poeta no se requiere de eso que llamamos inspiración, sino que hay un desarrollo, hay incluso una voluntad, hay una incluso también una predisposición para llevar a cabo todo lo que está por dentro y por eso es que ella pone: Es un poético proyecto.



Si, se trata pues de lo paradojal que pudiera haber entre lo reflexivo y lo sensible. Es decir yo, no creo que lo que básicamente importe en un ensayo sea lo racional sino lo consciente. Hay que diferenciar razón de consciencia. Hay una toma de conciencia de ciertos problemas de arte o una toma de conciencia de una visión del mundo determinada que uno va a dar. Entonces eso que podríamos llamar lucidez o conciencia también yo creo que es necesario para la poesía. Porque si la poesía es básicamente sensibilidad, imaginación e intuición también creo que ya es el momento en que el autor tome conciencia de lo que está haciendo. Yo no creo ya en inspiración, ni en raptos y ahora ni en eso que está tan de moda que es el inconsciente. Todo el mundo dice: Yo no tuve la culpa porque eso fue el inconsciente. Evidentemente que el inconsciente aportó material, pero el trabajo posterior, que es el del poema es un trabajo consciente 


Por una parte Ida fue desde muy joven una reportera, fue una reportera fundadora del diario El Nacional. Ycomo tal rindió una labor enorme no solamente sobre figuras de la vida literaria y cultural sino sobre figuras de la vida nacional en general. Cuya relectura a través de una edición suficientemente bien concebida y realizada sería espléndida. Ida ha sido desde siempre desde ese momento una brillante articulista en varias secciones de la prensa venezolana sobre todo del Nacional durante largos y continuos años. Allí hay un seguimiento atento, demorado y realmente inteligente. Además volcado en una escritura de una espléndida calidad estilística todo lo que ha sido la cultura venezolana desde los años desde los fines de los años 40 en adelante, sobre todo los años 50, sobre todo fines de los años 40 y años 50.

Además Ida es una pensadora de la poesía como decía, cuya obra en ese sentido debe ser también reunida para que pueda ser vista como tal. 

Otra fase importantísima de la vida literaria de Ida es la de dramaturgo. Ida Gramcko fue uno de los autores que irrumpió en el teatro venezolano en los años 50 y además a través de una forma muy poco usual del teatro hispánico en general contemporáneo como es el teatro en verso 



Yo empecé, es decir ya desde que Fedor Kelin me pidió la obra yo usé un cuento de Hadas, "La hija de Juan Palomo" un cuento español para hacerlo en teatro. No sé si lo hicieron en títeres o lo hicieron teatro para niños.  Y luego yo cuando vine a Venezuela empecé a tomar en cuenta leyendas venezolanas: Belén Silvera, posteriormente María Lionza, La mujer del catei, La Rubiera que también es una leyenda e hice obras de teatro basadas en el mito pues venezolano y claro todo eso contribuyó no a despertarme porque a mí ya me interesaba mucho ese aspecto que llaman popular porque arte es arte en cualquier aspecto pero en verdad fue un incentivo muy grande 



Lo que ocurre con Ida, es que hoy en día me da la impresión que este tipo de poesía, que es una poesía que tiende a buscar y a ahondar en lo que es la vida, en lo que es el pensamiento, en lo que es el amor, en lo que es la muerte sobre todo. Es una poesía que pareciera no llegarle a a las personas y yo creo que verdaderamente lo que necesita hoy el hombre en este día,  es casualmente investigar, indagar esos temas. Porque son los temas fundamentales de él mismo, no son abstracciones, son fundamentos de él mismo.   Ida funda en el mundo un un universo poético, quizás uno de los más grandes universos poéticos que tiene nuestra América y lo que a mí  me duele, es que hoy en día Ida no tenga el mismo lugar que que tiene un Vicente Huidrobo, un Pablo Neruda, un César Vallejo porque ella está dentro de esa categoría



En cada uno de los géneros sí se encuentran necesidades distintas de expresión. Porque. por ejemplo. a mí me parece que la poesía es un fenómeno mucho más sintético, mucho más condensado que la prosa que se extiende y se despliega. Es decir, en el teatro tú puedes utilizar, es lo que se utiliza personajes y los personajes con su drama particular singular. O sea hay un despliegue un desarrollo digamos de vida más figurativa y lo mismo sucede con la prosa. Claro que un ensayo también hay pensarlo mucho meditarlo y condensarlo Pero no es lo mismo trabajar en poesía, que en un artículo o que en un teatro, no. Hay un elemento humano que se da menos, más desplegado, menos sintetizado en esos otros géneros 



Recordemos pues una vez más la exposición dedicada a Ida Gramcko, nuestro premio Nacional de literatura 1976, dentro de la serie de exposiciones bibliográficas, hemerográficas, sonoras y fotográficas  de premios nacionales de literatura. Esta exposición, estará abierta a público durante todo el mes de octubre en la propia sede de Biblioteca Nacional, de bolsa a San Francisco.

Y ya que estamos situados en el campo de la poesía y del ensayo hagamos algunos comentarios editoriales de las últimas novedad que hemos recibido. Monte Ávila Editores dentro de su colección pensamiento filosófico ha editado dos libros uno de Heidegger, Martin Heidegger, poeta y mejor dicho filósofo fundamental de este siglo: Shelen y la libertad humana y por otro lado también en esta colección pensamiento filosófico Dieter Henrich Hegel en su contexto, otra traducción en este caso llevada por Jorge Díaz

Las uvas del racimo de Javier Sologuren, el poeta peruano en esta hermosa colección Tierra Firme. Sologuren establece acá toda su obra de traducción de poetas algunos bastante desconocidos. Como su mismo nombre lo indica Las uvas del racimo viene a ser una Selección rigurosa del trabajo de traducción llevado a cabo por Sologuren desde muchísimos años, otro poeta fundamental de Perú

La edición en Fondo de Cultura, también en la colección Tierra Firme, del Alfabeto del mundo de Eugenio Montejo, uno de nuestros poetas más fundamentales. Cabe decir que Montejo José Balza y algunos otros más son de los pocos autores y que habría mencionar también a Juan Nuño son de los pocos autores venezolanos publicados por la editorial mexicana.

También la Antología de la poesía hispanoamericana, la contraparte podemos decir del libro de Julio Ortega, esta vez abordada por Juan Gustavo Cobo Borda con una selección, un prólogo Y por supuesto las notas bibliográficas.

La muerte del estratega compendio de narraciones, prosas y ensayos de Álvaro Mutis en Fondo de Cultura económica uno de los poetas colombianos fundamentales residenciados ya desde hace un tiempo en México y de los más importantes también  en España, donde Mutis ha tenido una resonancia tremenda en los últimos años

Vamos a darles pues las gracias a ustedes por su asistencia y e los esperamos muy cordialmente el próximo viernes en este mismo espacio Entrelíneas a esta misma hora y por este mismo canal. Muchísimas gracias por su atención, muy buenas noches y hasta la semana que viene




Enlaces relacionados:





 
 





















lunes, 15 de junio de 2015

EN EL “SER AL DECIR” DE ALFREDO CHACÓN




Amigos de LiPo, tenemos el gusto de publicar hoy en nuestra página el acertado análisis que el escritor Alberto Hernandez hizo sobre el libro "Ser al Decir" de Alfredo Chacón, recientemente  editado por Oscar Todtman.

Ambos autores son relevantes en nuestra literatura, por lo que se hace imperativa la lectura de este análisis y posteriormente del libro de Chacón.

En él se hace un recorrido por la obra de siete escritores notables de nuestro continente,  Lezama Lima, Haroldo Campos, Octavio Paz, Ida Gramcko, Tomás Segovia, Rafael Cadenas y Alfredo Silva Estrada, desde una perspectiva que se ubica en un espacio anterior a la palabra y al que ésta define: el ser de cada creador.

Deseamos nuestra referencia sirva de impulso para que esta  visión de estos escritores y de nuestra literatura complete la comprensión y el disfrute de su aporte vital.


Graciela Bonnet



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Alberto Hernández

1.-

 

En medio de esta profanación, que es mi engorrosa lectura de “Ser al Decir”, de Alfredo Chacón, estudio publicado por Oscar Todtmann Editores, Caracas, 2014, voy y vengo entre las páginas, ayudado por el silencio de la madrugada. Pero también asediado por los signos. Sí. Navego entre palabras, entre sonidos que me empujan a tratar de descifrarme entre tantas ideas: “El pensamiento de la poesía en siete poetas latinoamericanos”. Una aventura intelectual que revela la porfía investigadora del poeta Alfredo Chacón
Se trata de un libro de difícil lectura. Me cuento entre quienes se sienten náufragos en medio de la densidad de un texto que filosofa y obliga a tantear en las sombras. Mi ser se agobia y me cuesta decir. Pero el riesgo, como todo riesgo, admite tropezar y ajustarse al vacío entre tantos abismos. Y así la poesía, ese asunto que extravía, que hace perder el paso hasta la caída. Los huesos rotos de algunas palabras. El Ser (el mío) hecho añicos. Y la lengua partida y mucho no poder Decir.
En este tomo Alfredo Chacón deja correr parte de lo que es: un Ser que Dice para llegar a los nombres que anuncia como estudio: José Lezama Lima, Octavio Paz, Ida Gramcko, Tomás Segovia, Haroldo de Campos, Rafael Cadenas y Alfredo Silva estrada. 



2.-
Chacón se mueve entre dos aguas: al enunciar “el sentido sustantivo de “ser” humano” como en el adjetivo de “ser “humano”. Promuevo una idea con la intención de terminar mi entrada en los poetas antes mencionado. Chacón trata el ser desde lo que califica. Ser no determina humano. Sólo Ser. Pero cuando allana ese camino y alude “humano”, Dice. Completa el juego: Ser un humano indica que piensa. Pensar apunta al hecho de que es humano. Adjetivo y sustantivo se valen para precisar que existe una reflexión en el enunciado “Ser humano”: enunciado adjetivo/sustantivo-sustantivo/adjetivo. De allí que humano-ser, por otro lado, sería una nueva opción: humano igualado a ser. Ser y humano, complementarios. 
Y así Ser al Decir deviene pensamiento, relato, texto, voz, narrativa, correlato, tentación, poema, poesía, ensayo, silencio. Un damero ontológico. Ser algo, en este caso, alguien, es ser humano, por tanto, capaz de hablar, de Decir, que podría ser distinto de hablar.


3.-
¿Qué pasa entonces con la poesía? ¿No es acaso Ser? ¿No es acaso Decir y, en consecuencia, no es acaso humana? En su libro “La poesía como pensamiento” (La rama dorada/ Huerga y Fierro Editores, Madrid/ Murcia, 2003), Miguel Casado afirma que “La postura antidogmática se niega a establecer jerarquía, tampoco quiere excluir con lo uno lo otro, pero poesía y filosofía aparecen como dos caras distintas de la misma cosa –el derecho, el revés- y por ello no pueden mostrarse simultáneamente”. ¿Cabe esta afirmación en el tema que se está tocando? Sí y no. Por un lado, la poesía se revela lenguaje inventado, creativo. El de la filosofía, reflexivo. Por el otro, hoy día los géneros han vaciado sus bolsillos y tanto poesía como filosofía se dan la mano. Dejar de decir que el nacimiento de la filosofía tuvo su asiento en iluminaciones verbales, no es ningún yerro. No se excluyen, así Ser y Decir. De modo que el Ser lo es cuando dice. Y Decir es mostrar Ser, en este caso, humano. Que no hay otro.
¿Qué nos quiere decir Chacón cuando escribe “…las líneas escritas por estos poetas en su pensamiento de la poesía, fuera de su poema pero siempre desvividos por el anhelo de merecerla como su ley tácita, y de mantenerse al tanto de sí mismos a la vez como sus súbditos y veladores”? La madrugada, lo que queda de ella, me inclina a pensar en el silencio. Vertebro la proposición del autor del libro que me escuece: la respuesta: hay un alguien fuera del poema que no dice, que se somete a una norma diferente, no advertida, a la que lo afana cuando es Ser para el poema. Un poeta es el “vigilante” de su obra, pero también su servidor. La poesía, que no es poema (pensemos en Octavio Paz), desdice de lo que no oculta. Entonces, un poco más adelante, Chacón lo avisa: “Es decir, una lectura abocada a comprender sus proposiciones acerca del advenimiento del poema y de su inscripción en la lengua, en la página, y en la memoria…”. El poeta Dice, Escribe y crea Cultura. Esos tres elementos hacen el Ser que existe al Decir. 

 
Alfredo Silva Estrada

 
4.-
Cuando Alfredo Chacón llega a la puerta de Lezama no deja de tocar sus ensayos. Se trata de una poética nada fácil de entrarle. Se trata de laberintos que el mismo poeta ha elaborado, construido, porque elabora una teoría para que el lector pueda descifrar la salida. Digamos, Ser lector es Decir pensamiento: para leer es preciso ir más allá de la simple ironía, del mero regodeo: Lezama Lima es más exigente. Así lo añade nuestro autor: “…para Lezama Lima es falso todo supuesto acercamiento a la poesía que junto con el deseo no admita la imprescindible dificultad de una promesa, el requisito para leer con provecho sus ensayos es mantener siempre vivo el contacto con la riqueza fluyente que en ellos se depara. Quiere decir, entre otras cosas, no abordarlos por los caminos vacíos de la lógica, los innobles del sectarismo  estético o los resecos de la impostura magisterial; pero eso sí, sin que esto signifique que ante ellos se deba prescindir del buen uso de la razón poética”. 
Queda en el ambiente de estas páginas este verso (podado, pero con “su pulpa semántica”) del poeta cubano: “la poesía”/ “es”/ “disolver nuestro cuerpo para que llegue a ser forma”.
Luego de repasar varios textos de Octavio Paz, el segundo poeta estudiado, Alfredo Chacón concluye junto con el mexicano que “Lo que somos, se corresponde palmo a palmo con lo que es la poesía; y esta correspondencia le confiere al poeta el honor y el deber de su tarea”. Entonces cita a Paz para conferirle Decir al poeta estudiado: “La libertad del hombre se funda  y radica en no ser más que posibilidad. Realizar esa posibilidad es ser, crearse a sí mismo. El poeta revela al hombre creándolo. Entre nacer y morir hay nuestro existir, a lo largo del cual entrevemos que nuestra condición original, si es un desamparo y un abandono, también es la posibilidad de una conquista: la de nuestro propio ser”. Muerte e inmortalidad, tema trabajado por Juan David García Bacca.

Un descanso para ver salir el sol. Apenas llueve. El cielo se abre en luz y agua. Mientras tanto, el libro de Chacón me mira desde su encendida portada. Y me llama: el tercer poeta que ha merecido la atención del escritor venezolano es la también venezolana Ida Gramcko. De ella, Chacón se expresa así: “La conciliación entre continuidad y cambio, y entre ciertos extremos de la experiencia personal que en otros casos serían disyuntivos, fue un rasgo preeminente de la existencia de Ida Gramcko”. Es decir, la nacida en Puerto Cabello luchó para no perder el ritmo de su vida en el tránsito de mudanzas y pérdidas. La poesía de esta mujer ahonda en lo humano, en lo dolorosamente humano, en su Ser, que es el Decir de su vida. De esta primera mirada de Chacón se desprende otra: “Desde que hubo símbolo, hubo dualidad”: éstas son las primeras palabras de ´Poética’. Ellas marcan a la vez el punto de partida y la meta de su reflexión, ya que si para Ida Gramcko el símbolo es inseparable de la dualidad es porque todo lo que existe no es más que “trasfondo escondido”. Persona y poesía se hacen una sola imagen, un solo instante, un solo Ser, un solo Decir. Uno sin el otro es imposible. El poeta elabora símbolos, se convierte en uno de ellos. Y a la vez, se dice ellos, hasta la “salvación” o hasta el naufragio.

Ida Gramcko (11/10/1924 - 2/5/1994)

5.-
El poema se dice y se expande. Es también Ser al decirse. Es humano. En esta inflexión Chacón se encuentra con Tomás Segovia. Se pasea por su “Poética y Profética” para poder desanudar los símbolos en los que el poema se ampara: “Al escoger el tema de la significación como su objetivo principal en el debate teórico, Tomás Segovia opta por un modo de conocer decididamente opuesto al de la regimentación doctrinaria, que con todas las ínfulas de un racionalismo engreído evade los fueros del sujeto y propicia una imbricación confusa de realidad y subjetividad”. La dualidad se vierte opaca: el poeta navega por aguas poco seguras: es poeta y profeta. Dice y es Ser, pero se expone en demasía. Esa apuesta también forma parte del Ser al Decir lo que no es y podría ser.
La montaña que miro en horas tempranas del día se debate entre el sol y una lanuda tradición de nubes que caen sobre el mar que no logro ver pero sí imaginar detrás del muro natural del Henri Pittier. Me vuelvo al libro de Alfredo Chacón y leo: “…las deliberaciones concretistas de Haroldo de Campos no tienen un origen ni un destino puramente especulativos; no consisten en reflexiones y asimilaciones exclusivamente teóricas o históricas. Es en el terreno de la creación y la comunión poética misma donde se consolida el impulso que a ellas les garantiza el derecho a la existencia y las somete a la prueba de la contemplación y la lectura”. Se ha paseado el estudio por los trabajos de traducción, ensayos y poéticas enlazadas a un ritmo en el que el Campos no deja cabo suelto. Su trabajo es un todo en el Ser que Dice y desarrolla en una obra densa sobre estética y poesía.


Rafael Cadenas aparece en estas páginas. Es el Cadenas Ser, el Cadenas que Dice y construye ideas poéticas pero también ensayísticas. Es el Cadenas redondo: poética y pensamiento auscultador de la realidad. De él, Chacón perfila: “Así pues, para el poeta Rafael Cadenas lo primero es el misterio de la vida en su dimensión más verídica aunque más inadvertida y maltratada; más digna de compenetrada cercanía, pero más desatendida por el sentimiento, el quehacer y el pensamiento. Para él es allí donde surge “el problema que nos parece principal hoy”, es decir: ¿por qué toda personalidad, aunque tenga éxito, cualquiera que sea éste, fracasa siempre en un plano más profundo?” Se entiende sin más que la respuesta tiene que ser buscada en la hechura misma de la realidad tal como hoy en día ella nos hace y nos deshace mientras nosotros del mismo modo le correspondemos”.

Cadenas, por lo anterior, ha desarrollado una poesía aforística, cercana a la filosofía, a la mirada que lo hace real, a la mirada que a veces lo borra. Cadenas es un buscador de realidad, dela realidad que lo sumerge en unos versos desnudos, reveladores de pocas imágenes. La poesía de Cadenas es puro pensamiento. 

Para cerrar con candado seguro la casa de estas páginas, Alfredo Chacón lo hace con otro poeta venezolano, Alfredo Silva Estrada.

La poesía de Silva Estrada era para muchos un discurso extraño. Se trataba de una lectura cuya resonancia estaba en otros ámbitos. No se trataba del paisaje diario de algunos  autores de la tradición. No se trataba de la ciudad. No se trataba del hombre común que advierte la presencia de la lluvia.La poética de Silva Estrada va más allá: se centra también en el pensar profundo para luego Decir y sentirse un Ser que se debate entre el silencio y la lejanía de otros ambientes poéticos. Una poesía del vivir. Él mismo tituló uno de sus trabajos “La palabra transmutada. La poesía como existencia”. Y desde allí, o desde antes, desde el instante en que se supo poeta, comenzó a labrar palabras con la intención de hincar hondo, en lo oscuro, en una suerte de vibración metálica. 

Chacón expresa de él: “De manera que el pensamiento poético de Silva Estrada, al tener siempre como centro de atención a la poesía y al poema, y dirigirse en todo momento al poeta como ser responsable ante el Ser, surge y se sostiene sin desvío frente a las entidades esencialesque, en sus términos y en los de la opción filosófica en que este pensamiento se inscribe, vienen a ser la existencia y su consentimiento, el lenguaje, el Ser, y el poeta”. 

Es decir, Silva Estrada era un poeta dedicado a la vida en poesía, en permanente observación del lenguaje, del Ser que lo arropaba verbalmente. 

Octavio Paz
6.-

Una segunda parte de este tomo, que lleva el título del libro, nos conduce por otros senderos. Habla del “sentir que somos”, de modo que no se hace responsable de las carencias de los lectores que no tengan imaginación, que no se mantengan a flote sobre las ideas, los que podrían perder el aliento y parte del tiempo sumergidos, digo yo, en una caverna llena de murciélagos. 

Sentir ser, según Chacón, nos conduce a oír, luego a leer. De modo que esta tríada confirma el esfuerzo del pensar para decir y luego intelectualizar lo contenido en el Ser. Se es para mostrar. Y la mejor manera de este existir es crear. Vivir creando, sentir creando. Voz, fonación, audición: somos animales que oímos y hablamos. Los otros, los que miramos con desdén, sólo oyen, balan, chillan, cantan, no escriben poesía, pero son objeto de ella. Como la cosa, el objeto frío. El ser que siente podría constituirse en servidor de esos “seres” o trastos inferiores. Esta reflexión, ajena  a las de Chacón, me permite asirme de aquella imagen que nuestro autor deja trazada: “la belleza que no piensa”. 

Varias ideas saltan de un lado a otro. Poemas que bajan el telón de esta obra de Alfredo Chacón. Obra que a mí, como lector dedicado a la contemplación de las estrellas, hace resentir en su más blando interior. Este libro, difícil y tramado, es también una manera de liberarnos de ciertas pesadumbres. Un libro para pensarlo. Un libro que lo piensa a uno como curioso. Un libro pensante. 


Alfredo Chacón: Lenguaje y pensamiento en Ser al Decir



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Alberto Hernández



Nació en Calabozo, estado Guárico, el 25 de octubre de 1952. Poeta, narrador y periodista. Se desempeña como secretario de redacción del diario “El Periodiquito” de la ciudad de Maracay, estado Aragua. 



Fundador de la revista literaria Umbra, es miembro del consejo editorial de la revista Poesía de la Universidad de Carabobo y colaborador de publicaciones locales y  extranjeras. Su obra literaria ha sido reconocida en importantes concursos nacionales. En el año 2000 recibió el Premio “Juan Beroes” por toda su obra literaria.




Ha publicado los poemarios La mofa del musgo (1980), Amazonia (1981), Última instancia (1989), Párpado de insolación (1989), Ojos de afuera (1989), Bestias de superficie (1993), Nortes (1994) e Intentos y el exilio (1996). Además ha publicado el ensayo Nueva crítica de teatro venezolano (1981), el libro de cuentos Fragmentos de la misma memoria (1994) y el libro de crónicas Valles de Aragua, la comarca visible (1999).  Recientemente ha publicado «Poética del desatino» y «El sollozo absurdo».




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Graciela Bonnet


 Nació en Córdoba, Argentina, en 1958. Es Licenciada en Letras por la Universidad Central de Venezuela (1984). Ha trabajado 25 años como correctora de pruebas y supervisora de ediciones por contrato para todas las editoriales venezolanas, entre ellas Monte Avila, Planeta, Biblioteca Ayacucho, ediciones de la Casa de la Poesía, Pomaire, Eclepsidra, Santillana, Editorial Pequeña Venecia, La Liebre Libre. Experiencia de tres años como redactora free lance para una editorial de libros de autoayuda. Escritora fantasma (sin firma) realizó investigaciones para crear libros, novelas, tesis y monografías.Es dibujante amateur. En 1997 el grupo editorial Eclepsidra publicó su poemario "En Caso de que Todo Falle." En 2013 editorial Lector Cómplice editó "Libretas Doradas, Lápices de Carbón" En el año 2000 participó del encuentro de Mujeres Poetas en Cereté, Colombia.





Actualizada el 15/12/2023



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