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viernes, 8 de diciembre de 2023

ASTRONOMÍA: Una vía para conocer el pensamiento de Dios


Imagen tomada de Enciclopedia Humanidades.

Estimados Liponautas

Seguimos rescatando viejos textos de nuestro amigo Richard Montenegro redactados cuando existía el GRUPO ECO-ANTROPOLÓGICO G.E.A. Hoy compartimos con ustedes este texto que sirvió de soporte para una serie de micros radiales dedicados a la astronomía  que fueron transmitidos hace mucho tiempo en una radioemisora ya desaparecida hace mucho tiempo, algunas malas lenguas afirman que recibieron ayuda de Marconi. Lamentablemente no pudimos rescatar el audio del programa. 

Esperamos disfruten de la entrada

Atentamente

La Gerencia


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Capitulo 1

Cuando el vertiginoso desenvolvimiento de la vida nos atiborra de soberbia biliosa y de una prosaica visión del mundo y en las noches cuando volvemos de estudiar o trabajar con el peso de la sociedad a cuestas, a veces después de comer o de bañarnos salimos al jardín, al balcón o quizás subimos la colina mas cercana y sin razón aparente alzamos la vista al cielo y observamos el mayor espectáculo de la creación nos pueda dar, nuestro pequeño barrio, miles de millones de estrellas que conforman nuestra galaxia: La Vía Láctea, la única que nos es dada a ver a simple vista. Tal visión serena e inunda de perplejidad a cualquiera y por supuesto surgen las preguntas:¿Que son esos cuerpos?, ¿están diseminados al azar?, ¿habrá leyes que rijan su comportamiento?.Precisamente ese es el campo de estudio de la Astronomía, una ciencia que prácticamente nació al surgir la humanidad. A lo largo de esta serie de programas trataremos de dar a conocer mas al publico esta ciencia y su historia desde los observatorios de piedra hasta los mas modernos telescopios y radiotelescopios, y de como cada época tiene una forma de ver el universo.

Ahora daremos inicio a nuestro recorrido histórico precisamente cuatro mil años antes de Cristo. Las mismas preguntas que nos hacemos hoy nosotros acerca del cielo, con mayor razón se las haría el hombre de de esa fase tan temprana de la humanidad. En la soledad de la noche el hombre comenzó a observar y se dio cuenta de que cada noche las estrellas salían en el mismo orden. Vio como ciertos grupos de estrellas le recordaron las siluetas de figuras conocidas y así nacieron las constelaciones. Cuando la escritura apareció ya los astros tenían nombre, sobre todo esos cinco errantes que luego denominaríamos planetas y que hoy llamamos Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno. Para los viajeros las estrellas eran guías que le indicaban el camino. Para los pueblos agricultores las fases lunares y el trayecto anual del rutilante Sol le decían cuando sembrar, cosechar o cuando iba a llover. Como podemos ver esta primitiva astronomía era eminentemente utilitaria pero lo realmente importante de ella es que con sus observaciones del ciclo de crecimiento y de decrecimiento de la luna y de su revolución se originó la noción empírica y elemental del mes, compuesto por cuatro semanas justo el mismo numero de fases de la luna y la primitiva idea del año formado por doce lunaciones. Esto básicamente fue utilizado para predecir eventos importantes relacionados con la agricultura, como sequías, inundaciones o lluvias.

Pero las aplicaciones practicas de estos conocimientos empíricos no son tan importantes por esto, sino porque sentaron las bases de todo el proceso científico posterior desde la geometría pitagórica, pasando por la física einsteniana hasta la teoría de fuerzas magno-unificadas. al vez no le parecerán muy importantes estas primitivas observaciones, pero podemos afirmar sin temor a equivocarnos que si hace cuatro mil años antes de Cristo alguien no se hubiese puesto a preguntar ciertas cosas acerca del cielo y de la Tierra, probablemente no hubiesen existido Galileo, Newton, ni Einstein. Colón no hubiese llegado a América, ni el hombre a la luna, y hoy usted estaría escuchando este programa ni yo narrándolo porque el mundo sería muy diferente y porque probablemente usted ni yo estaríamos aquí.

FIN


Próximo capitulo

"La alborada de la civilización"

GRUPO ECO-ANTROPOLÓGICO G.E.A


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Richard MontenegroPerteneció a la redacción de las revistas Nostromo y Ojos de perro azul; también fue parte de la plantilla de la revista universitaria de cultura Zona Tórrida de la Universidad de Carabobo. Es colaborador del blog del Grupo Li Pohttp://grupolipo.blogspot.com/. Es autor del libro 13 fábulas y otros relatos, publicado por la editorial El Perro y la Rana en 2007 y 2008; es coautor de Antología terrorista del Grupo Li Po publicada por la misma editorial en 2008 , en 2014 del ebook Mundos: Dos años de Ficción Científica y en 2015 del ebook Tres años caminando juntos ambos libros editados por el Portal Ficción Científica. Sus crónicas y relatos han aparecido en publicaciones periódicas venezolanas tales como: el semanario Tiempo Universitario de la Universidad de Carabobo, la revista Letra Inversa del diario Notitarde, El Venezolano, Diario de Guayana y en el diario Ultimas Noticias Gran Valencia; en las revistas tangibles y electrónicas hispanas Fantastic-Films NeutrónAlfa Eridiani, Valinor, miNaturaTiempos OscurosGibralfaro, Revista de Creación Literaria y de Humanidades de la Universidad de Málaga y en la revista cubana digital Korad y en portales o páginas web como la española Ficción Científica, la venezolana-argentina Escribarte y la colombiana Cosmocápsula.





miércoles, 7 de abril de 2021

Los primeros astrónomos fueron mujeres




El gran novelista y divulgador científico Isaac Asimov decía que "la Luna y sus fases dieron al hombre su primer calendario". La afirmación es totalmente cierta, aunque quizás hoy el maestro hubiese podido especificar un poco más: fueron en realidad las mujeres, según apuntan todos los indicios, las primeras 'sapiens' interesadas en ayudarse de los astros para medir matemáticamente el tiempo e intentar así ordenar -dominar- la vida.

De todos los orbes que giran en el firmamento, no es de extrañar que la Luna fuese la elegida por nuestros ancestros para inspirar sus primeros calendarios: el satélite terrestre es muy fácil de observar a simple vista, cambia de aspecto todos los días y sus ciclos permiten prever –aunque no con total exactitud- la llegada de una nueva estación, algo que los humanos de la Prehistoria debían tener muy en cuenta si no querían poner en riesgo sus vidas.

Aún hoy, cuando no dependemos del movimiento de los astros para dividir el tiempo, la medida del mes -es decir, de una luna- sigue siendo muy útil: la usamos para cobrar nóminas, pagar facturas e hipotecas, planear cuánto nos va a llevar concluir un trabajo o incluso poner límite a nuestras vacaciones. Tal y como rezaba un antiguo texto hebreo, "la Luna fue hecha para que contásemos los días".

Los primeros calendarios que se han encontrado hasta la fecha datan del Paleolítico superior, y fueron fabricados a partir de huesos de animales, mediante incisiones que marcan el paso de las fases lunares. El más antiguo que se conoce es el hueso Lebombo, fabricado hace unos 37.000 años y descubierto a principios de la década de los 70 en Swazilandia, un pequeño país al sur de África donde la esperanza de vida apenas supera los 40 años debido a la lacra del sida.




Se trata de un peroné de babuino con 29 incisiones, no muy distinto de los calendarios de palo que aún usan los bosquimanos de Namibia, una cultura milenaria cuya esperanza de vida rozaba hace poco los 90 años y que en la actualidad está a punto de extinguirse.


Otro objeto similar, con más de 20.000 años de edad, es el hueso de Isturitz, que fue hallado en Dordoña, Francia, y presenta calendarios lunares de cuatro y cinco meses. Fue en esa misma región donde el geólogo francés Louis Larlet encontró los primeros restos del Homo sapiens arcaico u hombre de Cromagnon, en 1868. Allí se encuentra la cueva de Lascaux, donde, junto a sus célebres pinturas rupestres, aún pueden contemplarse una serie de símbolos que parecen ser calendarios lunares.

Según identíficó el doctor Michael Rappenglueck durante un estudio de la Universidad de Munich, allí están representados tanto un ciclo lunar de 29 días como un año lunar compuesto por 13 ciclos. Ambos fueron impresos sobre las paredes de la gruta hace unos 15.000 años.


Aquellos cromañones "eran conscientes de los ritmos de la naturaleza porque su vida dependía de ellos", según dedujo el mencionado investigador tras su descubrimiento, publicado en el año 2000. Otro objeto que maravilla a los expertos es el hueso de Ishango, aparecido en los años 60 en el lago Edwards, Zaire, donde alguien representó un calendario lunar de seis meses hace poco menos de 25.000 años. Este primitivo almanaque, que se conserva en el Real Museo de Ciencias Naturales de Bélgica, se construyó a partir del peroné de un babuino, al igual que el hueso Lebombo.

Un calendario menstrual

Estos utensilios y otros similares muestran que el 'Homo sapiens' ya había adquirido en la Edad de Piedra el sentido del paso tiempo y había encontrado un método preciso y cuantitativo para medirlo. Se trata, por tanto, de los primeros objetos matemáticos que se conocen.


De hecho, al principio se pensó que el hueso de Ishango, de unos 10 centímetros de longitud y repleto de marcas a ambos lados, era una especie de calculadora prehistórica con la que el hombre del paleolítico se ayudaba a multiplicar. Un posterior análisis microscópico del hueso reveló que el patrón de incisiones se correspondía también con un calendario lunar de seis meses. Quizás fuera ambas cosas a la vez, e incluso otra más: un calendario del ciclo menstrual de la mujer durante medio año.

Joven Mujer Himba. Imagen tomada de Depositphotos




Del Paleolítico superior también datan las primeras manifestaciones artísticas que se conocen, entre ellas las estatuillas dedicadas a deidades femeninas, como la Venus de Willendorf o la Venus de Laussel. Estas esculturas prehistóricas muestran una auténtica devoción por la fertilidad femenina: atributos como los pechos y las caderas son desproporcionadamente grandes, y en su tiempo estuvieron cubiertas por un tinte rojo cobrizo, que representaba la menstruación.

Ya que el ciclo de la Luna y el de la ovulación duran lo mismo, es lógico pensar que, además de usarse como calendarios, estos instrumentos servían a las mujeres de la Edad de Piedra para llevar la cuenta de su menstruación. Por eso mismo, los primeros instrumentos que creó el 'Homo sapiens' para medir el tiempo debieron ser también objetos de una gran carga simbólica y religiosa, que reflejaban a la perfección la cualidad más idolatrada por las sociedades paleolíticas: la fertilidad.

La Luna y la fertilidad eran inseparables para el hombre primitivo, como muestra el hecho de que la Venus de Laussel, una figura de 44 centímetros tallada en roca caliza hace 25.000 años, sostenga en su mano un cuerno de bisonte con 13 incisiones, que muy posiblemente representan las 13 lunas del año (según el tipo de calendario, el número de lunas oscila entre 12 y 13, al igual que los días de los que se compone un ciclo lunar varían entre 28 y 30).

Los primeros matemáticos fueron mujeres

Todo ello ha llevado a varios expertos a postular que las primeras personas en pensar matemáticamente debieron ser mujeres. En el paleolítico, las sociedades humanas eran cazadoras-recolectoras, lo que significa que el hombre salía a cazar mientras la mujer se encargaba de recoger los alimentos que brotaban naturalmente de la tierra –aún no existía la agricultura. Los calendarios lunares tenían, entonces, dos funciones principales: medir los periodos de ovulación y determinar el momento de maduración de distintos frutos y vegetales.


Ambos cometidos apuntan a que las creadoras de estos primitivos ingenios fueron nuestras abuelas del Paleolítico. Así lo explica la etnomatemática estadounidense Claudia Zaslavsky: "¿Quién, salvo una mujer pendiente de sus ciclos, iba a necesitar un calendario lunar? Cuando le pregunté esto a algún colega con intereses matemáticos similares, me sugerió que los primeros agricultores podrían haber realizado dichos registros. Sin embargo, fue lo bastante rápido como para añadir que, probablemente, los primeros agricultores fueron también mujeres. Que descubrieron los cultivos mientras los hombres cazaban fuera".


El matemático John Kellermeier añade al argumento la dimensión religiosa que tenían la fertilidad y la menstruación en el Paleolítico. "Los calendarios lunares no habrían sido sólo métodos de medir el tiempo, sino que también reflejaban la resonancia entre las fases de la Luna y los ciclos sagrados de la menstruación. Esta evidencia apunta a la conclusión de que la menstruación de las mujeres dio lugar a las primeras matemáticas. Y también sugiere que las mujeres fueron las primeras matemáticas". Lo que las convierte, de paso, en las primeras astrónomas.


Joven Mujer Himba. Imagen tomada de Pinterest.



Decía Albert Einstein, quizás exagerando un poco, que lo más importante de una teoría científica es que tuviera belleza. La hipótesis de Zaslavsky y Kellermeier, imposible de comprobar empíricamente, sin duda la tiene: las primeras sociedades matemáticas estuvieron compuestas por mujeres del Paleolítico, trasuntos carnales de las fértiles y orondas divinidades veneradas en aquel periodo. Contemplar los astros era para ellas tan sólo un modo de saber en qué día vivían, así que se reunían bajo la luz de la Luna para echar cuentas, anticiparse al germinar de los frutos y planificar la llegada al mundo de nuevos -aunque primitivos- 'sapiens'


Tomado de El Mundo.
 
 

sábado, 13 de julio de 2019

Invitación a la Exposición conmemorativa 50 aniversario del Apolo 11 desde este jueves 18 Julio 2019 al Sabado 20 Julio 2019 (Todo el dia) en el Colegio de Ingenieros de Valencia




Estimados Amigos

El Grupo Li Po, la Asociación Carabobeña de Astronomía, la Sociedad Astronómica UC,  AsoVAC y el Centro de ingenieros del Estado Carabobo  los invitan cordialmente  a la Exposición conmemorativa 50 aniversario del Apolo 11 este  jueves  18 Julio 2019 al  Sabado 20 Julio 2019 (Todo el dia) en el Colegio de Ingenieros de Valencia –  Dr. Nelson Falcon -  Ing Alcides Ortega  – Sociedad Astronómica U.C.




Micro Charlas y proyección de documentales alusivos a la llegada del hombre a la luna y el Programa Apolo (En las Tardes). 


 


La actividad se realizará en el Salón Blanco del Colegio de Ingenieros.




Actualizada el 29/01/2024


Enlaces relacionados:
























































































































Actualizada el 27/02/2024

jueves, 4 de julio de 2019

Concurso de Pintura Rápida al Aire Libre: "50 Aniversario de la Llegada del Hombre a la Luna"




Celebrando el  50 Aniversario de la Llegada del Hombre a la luna . 

El CEVAC en conjunto con la Fundación Cultural @f_cultyvalor y la Asociación Carabobeña Astronomía @astroaca2018 esta preparándonos para darle significado a la llegada del hombre a la luna, la misión considerada como uno de los momentos más trascendentales de la historia de la humanidad. Compartimos la agenda para recordar ese 21 de Julio de 1969, cuando  Neil Armstrong se convirtió en el primer ser humano en pisar la superficie del satélite terrestre. Las actividades comienzan el 13 de julio con un Concurso de Pintura Rápida y finalizará el 19 de julio cuando la misión del Apolo 11  marcó un hito en el avance de la ciencia y la tecnología.


Este concurso se regirá por las siguientes bases.

Artículo 1. El concurso de Pintura Rápida al Aire libre 50 Aniversario de la Llegada del Apolo 11 a la Luna, se celebrara el día sábado 13 de julio de 2019.
Hora: 9 am hasta las 4 pm.


Lugar: Casa de la Cultura “ALDEMARO ROMERO” del Municipio San Diego. Estado Carabobo.

La Participación será abierta y constara de las siguientes categorías:
Categoría Apolo Infantil: Niños desde 7 años hasta 12 años de edad.


Categoría Apolo Juvenil: Adolescentes desde 13 años hasta 18 años de edad.


Categoría Apolo Adulto: Adultos de 19 años de edad en adelante.

Articulo 2 El soporte permitido es madera, lienzo o cartón en medidas comprendidas entre mínimo 30 cms x 40 cms. Y máximo 1 mt x 80 cms. La técnica es libre.
La preinscripción se hará desde el día de la publicación del flyer hasta el día 12/07/2019 a través del siguiente correo electrónico concursoapolo11@gmail.com, suministrando los siguientes datos: 


-Nombres y apellidos.


-Edad.

-Cedula de Identidad.

-Correo electrónico.

-Teléfono de Contacto

La Fecha de Inscripción será el día sábado 13/07/2019.
En el momento de la inscripción se le sellara el soporte, como requisito indispensable para la participación en el concurso.
Articulo. 3 El tema único para todas las categorías es “La llegada del hombre a la luna”.
Articulo. 4 El jurado estará conformado por tres artistas plásticos calificados.
El jurado se reunirá posterior a la jornada, para seleccionar las obras a ser expuestas desde el día 15/07/2019 hasta el 20/07/2019.
El día viernes 19/07/2019, el jurado dará a conocer los ganadores en cada una de las categorías y será publicado en las siguientes cuentas de Instagram de las instituciones organizadoras:


@f_cultyvalor

@astroaca2018

@cevacarabobo

Articulo. 5 Se establece un único premio para cada categoría. Todas las obras premiadas tienen carácter adquisitivo y pasarán a formar parte del Patrimonio Artístico de las Instituciones organizadoras.


Enlaces relacionados:
























































































































Actualizada el 27/02/2024