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jueves, 9 de noviembre de 2023

José Pulido: Érika Reginato en "Catorce días en el Paraíso, mi vida" (Quattordici giorni in Paradiso, la mia vita) canta a la existencia, con la exótica honestidad de la alegría

 



Érika Reginato es una bella historia de poesía

(prólogo de Catorce días en el Paraíso, mi vida / Quattordici giorni in Paradiso, la mia vita)



José Pulido sábado 28 de octubre de 2023


Érika Reginato es una poeta que continúa ejerciendo la vida en cada uno de sus lectores. En cada verso que nos regala.

Érika Reginato es una poeta auténtica. Es más poeta que ciudadana. Es más poeta que persona. Es más poeta que mujer. ¿Les parece absurdo que afirme esto? Experimento la más serena convicción de que estoy en lo cierto, aunque no pueda explicarlo. Todo lo que adviene de poesía es tan inatrapable como un crepúsculo en el agua.


No lo expreso para retratar su intimidad. No deseo lastimarla en lo más mínimo, ni jugar con el drama que ha copado su juventud. Pero ella es poeta de un modo definitivo. Creo, inclusive, que después de pronunciar cada palabra siente la obligación de recordarla como si estuviera comenzando a vivir.





Érika es una poeta determinante, una neuralgia en cada letra. También es, de un modo hermoso y franco, un canto a la existencia, una casi exótica honestidad de la alegría. Ha escrito un libro que muestra nítidamente todo lo que ha sufrido y sin embargo lo ha titulado Catorce días en el Paraíso, mi vida (Quattordici giorni in Paradiso, la mia vita).


Érika es una poeta que continúa ejerciendo la vida en cada uno de sus lectores. En cada verso que nos regala.

Catorce días en el Paraíso, mi vida(Quattordici giorni in Paradiso, la mia vita). Érika Reginato. Poesía. Kalathos Ediciones. Madrid (España), 2023. ISBN: 978-8412671261. 222 páginas. Disponible en Amazon.


Lo digo para reconocer la poesía que florece en sus poemas, que deslíe la dureza cuando ella se queda mirando la piedra. Sus palabras son como retazos de alma infantil que de un instante al otro se tornan aves maduras por obra y gracia de la agonía, que jamás la abandona. Del drama que va y viene, que se distancia y retorna porque ella es el muelle de un sufrir. Y lo acepta. Porque ella ha visto lo que muchos otros seres humanos no hemos podido ver. Y lo escribe. A cada rato. Y lo dice. Sin mostrar cansancio. Con voz que en ocasiones es como una impertinencia, un fuera de lugar, un trozo de cristal caído desde la rotura del mejor de los cielos.


Yo la he confundido con un ángel. Es algo que dulcifica su mirada. Es algo que ennoblece cada uno de sus gestos. Quizás sugerido por ese pañuelo que cubre su cabeza como un ala que la abraza y la protege.



Érika Reginato es una bella historia de poesía. Y yo agradezco estar cerca de lo que hace. Gustosamente le rendiría homenaje a su sombra. Al eco de su voz. A la sensación de que nos interesa todo lo que ella siente. Nos interesa porque lo necesitamos. Después de conocer su voz ansiamos poder compartir sus emociones, su amor por cada amanecer.


Con el poeta Rojas Guardia Fue un respiro...una palabra y el silencio del poema después de un largo viaje en tren.17 de junio 2018



Encuentro en Génova, año 2018

La primera vez que vi a Érika Reginato fue en el año 2018. Me la presentó otra escritora venezolana residenciada en Italia: Ingrid Dussi. Érika estaba llegando a Génova para presenciar el Festival Internacional de Poesía, en cuya programación aparecía como invitado especial el poeta venezolano Armando Rojas Guardia.


Me asombró el rostro dulce y sincero de aquella muchacha que sonreía con frescura desde una silla de ruedas. Ni siquiera me imaginaba que poco tiempo después la entrevistaría. La admiraba porque supe que desde que era estudiante deseaba traducir la poesía de Giuseppe Ungaretti y logró hacerlo a pesar de todo el drama que vivió: estuvo en coma varios días.

Festival internacional de Poesía. Con Hebe Muñoz, Erika Reginato y su madre y José Pulido. 18 de junio 2018


Érika Reginato estudió Letras en la Universidad Central de Venezuela. Su carácter dulce, apacible, la retrataba, la hacía notoria. Quienes la conocían recuerdan que a veces parecía adolorida. Mientras estudiaba sufría a causa de síntomas y dolencias cuyo origen se desconocía. Una pesada tristeza comenzó a acompañarla. Llegó a pensar que no había futuro para ella. Pero deseaba terminar los estudios, vencer esa oscuridad que se le venía encima. La alegría de vivir iba desapareciendo de manera paulatina y hubo duros momentos en los que ella creyó que “estaba por morir”.



Sus compañeras de estudio más fraternas la ayudaron a estudiar, a no dejarse vencer. Y fue entonces cuando comenzó a escribir en cuadernos lo que sentía, lo que pensaba. Escribía notas diversas.

Erika Reginato y José Pulido


En el mes de julio, estando de vacaciones, ella y sus amigas fueron a la playa. Recorrían la playa de madrugada para ver el amanecer. Y en uno de esos amaneceres se quedó sorda. El mar dejó de escucharse. Veía el movimiento angustiado de los labios de sus amigas, pero no se oían las palabras. Estaba completamente sorda. A partir de ese momento descubrieron que tenía un tumor cerebral.


El estar sorda me hizo descubrir que el silencio tiene un dolor, un ruido, una profundidad. Aquel tumor crecía en mi cerebro como una estrella en el centro del universo: hacía presión en mi cuerpo, como la galaxia que explota en miles de fragmentos microscópicos. Escuchaba sólo aquel ruido del viento que se introdujo en mi existencia.


La operaron. Entró en una oscuridad que podría significar dos cosas: la desaparición para siempre o el retorno a la luz de la vida, pero sin ninguna garantía de normalidad.


Érika Reginato estuvo en coma durante varias semanas. Una joven que estudiaba Letras, que leía incansablemente, que soñaba con realizar una obra que mostrara la creatividad de una mujer con dos países, con dos tradiciones. Y de repente se quedó en blanco. O en negro.


Como consecuencia de mi operación cerebral, perdí casi todas las funciones físicas innatas, aquel que está preprogramado por orden genético. No podía caminar ni hablar, y aprendí a escribir de nuevo; es por eso que me conmueven mis cuadernos de notas y me dan las fuerzas necesarias para seguir soñando, escalar las montañas y atravesar los Alpes. Las montañas de mi corazón.


El asunto esencial es que estando en coma pudo haber perdido todo: memoria, sensaciones, la vida incluso. Cuando despertó, no sabía quién era, había enmudecido, no podía caminar. Apenas agitaba las pestañas, sus párpados saltaban con leves pulsaciones. Capullos de mariposas. El silencio queriendo volar hacia la luz. Algo así.


Y después de todo eso, sin embargo, se sobrepuso y comenzó a dar pasos, leyó de nuevo, tradujo poetas italianos y escribió sus poemas, que cada vez eran más conmovedores y aporreadores.



He ahí lo sorprendente, lo admirable: cómo reaparece su poesía, abriéndose paso a través de cortinajes densos.



Paro las palabras son solo sonidos que viajan....



De ella surge esa poesía que es como de blancuras imposibles emergiendo de oscuridades que asustan de sólo imaginarlas; una poesía nacida para expresar una situación dolorosa y asombrosa, que sin embargo motiva un placer natural por su belleza, por su música, por su ritmo de valentía femenina. Érika habla de los ángeles, de espacios que se presienten infinitos, como de una geografía celestial, y su manera de escribirlo hace que parezca una verdad evidente, una realidad, un mundo revelado cuando el sufrimiento se transforma en una puerta completamente abierta.


¿Qué pienso de la muerte que me tocó? La oscuridad acarició mi herida en la cabeza, pero no atravesó mi ser. Pienso en el frío que se acercó un poco a mi vida y pienso que fui elegida para enfrentar y aceptar ese espacio terrible de la enfermedad. Escribo en mi libro de poesía Los elegidos: “La muerte es el aire más íntimo / arde en el corazón / canta, duerme junto a mí / siento su peso ligero (…)”.

Erika Reginato y José Pulido. Foto coloreada.


Terminaré este prólogo de un modo inusual: con un poema que le escribí a Érika después de leer su libro existencial.


Érika: ¿te parece bien que ponga este poema? Bueno: aquí va. Ya conoces el título:


El vuelo de la esperanza

Los ángeles no usan reloj

aunque les debe gustar

el átomo que sobrevive

cuando cada segundo se disuelve


Respiran tiempo

pueden oler la eternidad

y el instante del polen


—Si crees que es un huracán lo que ruge encima

no sabes lo que significa un parpadeo de las alturas—

Les debe gustar la espuma cuando sus burbujas

se revientan en ritmo encadenado

espumas de orilla, intimidad de lavadora automática

—En una batea algo de ellos se irisaba—


Desconocen el limen

todo lo saben y no dudan

observan el engurrio como frailecillos

mirando a un ornitólogo


Les inquieta el dolor

están en el deber de percibirlo

y tomar decisiones al respecto

cada segundo es un clavo en la carne agrietada

Por tu dolor que se remonta hasta nublarse

ellos bajan

—uno quiere imaginarse que ellos bajan—

por tu dolor que es un tumor herido y zaherido

como un derrame oscuro ahogando algas

ellos descienden con menos ruido

que una pelusa de algodón

llegan para alumbrar

si es que la hambrienta noche

devora pedazos del alma que era fresca


Dicen que hay un río manando ángeles

—el hálito de Dios—

de vez en cuando un ángel

hace un collar ensartando planetas

y entonces se apasionan de niebla todas las islas de la vida

una golondrina se enamora de un caballito de mar

y, en un oficio súbito, el mismo ángel se trasnocha

curándote lo triste

y se queda dormido encima de una lágrima


 


Final preconcebido

—Hola, Érika, ¿cómo estás?


Ahora que viajo con una maleta ligera, donde llevo mis libros, siento que la verdad que me acompaña es la plenitud de la vida. En la búsqueda de tranquilidad, me mudé al norte de Italia, donde ahora está mi historial médico en los archivos de mi computadora y en los registros médicos de los hospitales de Bassano del Grappa y Vicenza.


Tomada de Letralia.



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Erika Reginato

(Caracas, Venezuela, 1977). Poeta ítalo venezolana, ensayista y traductora. Se graduó en Letras de la Universidad Central de Venezuela. Publicó en Venezuela los libros de poesía: Día de San José (1999), Campo Croce. Antología poética 1999-2008 (Venezuela, 2008). Entre sus ensayos: Cuatro estaciones para Ungaretti (2004). Entre sus traducciones: Antología poética de Milo De Angelis (versión bilingüe, 2007), Caminos del agua, Antología de poetas italianos del segundo Novecientos (versión bilingüe, 2008), El bar del tiempo y otros poemas de Davide Rondoni (versión bilingüe, 2008), El trazo infinito del universo (28 poetas italianos traducidos, versión bilingüe, 2013). Ha publicado en Italia: Campocroce 2000-2007 (versión bilingüe, Archivio della Poesia del 900, 2008), Gli Eletti (Los Elegidos, versión bilingüe, 2013), Giorno di San Giuseppe (bilingüe, Raffaelli editore, 2016). Su poesía fue reconocida por la Fundación Cultural G. Arnone con el 40º Premio Internacional “Ciudad di Marineo”, Obra extranjera (Sicilia,2014). Sus poemas se encuentran en las antologías: La nuova poesia dell’America Latina (selección del poeta Loretto Rafanelli, 2015), Giovane poesia latinoamericana (selección del poeta Mario Meléndez, Raffaelli editore, 2015), El puente es la palabra (Antología de poesía de la diáspora venezolana, 101 poetas online, compilada por las poetas Eleonora Requena y Kira Kariakin con Caritas Venezuela, 2019). En el 2018 se publica en Madrid: En la costa de cacao (Sulla Costa di cacao, bilingüe, Kalathos).


Tomada de Revista Altazor



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José Pulido. Fotografía de Gabriela Pulido Simne

José Pulido

Poeta, escritor y periodista, nació en Venezuela, el 1° de noviembre de 1945.

Vive en Génova, Italia. 

En 1989 obtuvo el Segundo Premio Miguel Otero Silva de novela, Editorial Planeta. En el 2000 recibió el Premio Municipal de Literatura, Mención Poesía, por su poemario Los Poseídos. Ha publicado cinco poemarios y nueve novelas. Desde el 2018 el Papel Literario de El Nacional creó la Serie José Pulido pregunta y publica las entrevistas que ha realizado a creadores y artistas.

(Ha fundado y dirigido varios suplementos y revistas de literatura. Si se requiere información detallada sobre estas publicaciones, favor solicitarla a este  correo: jipulido777@gmail.com)

Forma parte de la Antología Por ocho centurias, XXI Encuentro de Poetas Iberoamericanos, Salamanca, España, entre otras. Ha sido invitado a festivales en Irak, Colombia, Brasil, Chile, España y Génova. Participó, en 2012, como invitado de los Encuentros de Poetas Iberoamericanos que se celebran en SalamancaEn el 2018 y en el 2019 invitado al Festival Internacional de Poesía de Génova. 

Publicaciones más recientes:

El puente es la palabra. Antología de poetas venezolanos en la diáspora.

Compilación: Kira Kariakin y Eleonora Requena, para Caritas.

Poeti Uniti per il Venezuela, Parole di Libertà  (Poetas Unidos por Venezuela, Palabras de Libertad) publicado por Borella Edizioni, evento respaldado por la Associazione culturale Orquidea de Venezuela, con sede en Milán.

Poemario Heridas espaciales y mermelada casera editado por Barralibro Editores.


sábado, 29 de agosto de 2020

Armando Rojas Guardia a Erika Reginato: La Poesía es una percepción específica de la realidad.





Armando Rojas Guardia: La Poesía es una percepción específica de la realidad.


Rojas Guardia – Génova, una ciudad para vivir


ERIKA REGINATO –



Recuerdo esta entrevista que le hice al poeta venezolano Armando Rojas Guardia (Caracas, 8 de septiembre de 1949-Ib., 9 de julio de 2020), en su visita a la ciudad de Génova como invitado en la XXIV edición del Festival Internacional de la Poesía “Palabras abiertas”, 2018.

Cerro el Ávila. En el Pico Naiguatá, el más alto, alcanza 2.765 msnm


Escribe el poeta Rojas Guardia:


Lugar común

hoy resplandece lo humilde

de tan obvio:

sólo en el silencio

descubro

que suenas


Estos son los versos que he seguido en mi recorrido. La realidad del viaje y el encuentro con los poemas que han marcado mi búsqueda poética: paisajes del alma y donde las curvas del Monte Grappa me llevan al lugar secreto de la poesía. En esta experiencia, se comienza a entender aquello que nos une al universo: la revelación toca los sentidos, toca todos los instantes de la vida.


Monte Grappa. Esta montaña alcanza los 1775 m. Imagen tomada de Wikipedia


Marco Intro en Español


Génova esta presente en la mente de muchos venezolanos, no porque sea una de las cunas probables de Cristobal Colón, si no por Marco, de los Apeninos a los Andes. Una comiquita, un anime, basado en una historia del libro Corazón de Edmondo de Amicis. La serie animada fue transmitida por el desaparecido canal televisivo RCTV.



En Caracas, nos encontrábamos en plaza Altamira para ir a la Casa de la Poesía “Pérez Bonalde, que dirigía el poeta Santos López. 




En aquel tiempo entre un taller poético y las varias ediciones de la Semana Internacional de la Poesía, pude conocer poetas importantes. Tales como el venezolano  Armando Rojas Guardia y los poetas italianos  Milo De Angelis, Roberto Mussapi, Davide Rondoni, Giuseppe Conte y Alessandro Ceni.


Plaza Francia o Altamira. Foto de Rufino Uribe. Imagen tomada de Wikipedia.

Era el tiempo en el cual estudiaba Letras en la Universidad Central de Venezuela. Luego de conocer los grandes maestros de la poesía venezolana e internacional, seguí el estudio con atención de la poesía escrita en dos idiomas a través de la traducción. 

De izquierda a derecha: Armando Rojas Guardia, Mayela Barragan, José Pulido, Hebe Muñoz y Claudio Pozzani en el panel central del Festival de Poesía de Génova. Imagen tomada de Actualy. es.


Ahora, en el exterior, la poesía venezolana es una salvación, una prioridad, y pienso que sea la causa de la búsqueda cultural que nos une: somos poetas en exilio, ahora más que nunca. Y como dijo el poeta Rojas Guardia en una entrevista: Esa es la apuesta moral y estética. Vivir poéticamente es vivir en resistencia, oponerse al horror y a la barbarie, temple psíquico y capacidad de respuesta espiritual…, repetía.


Actividad callejera del Festival Internacional de la Poesía “Palabras abiertas” en la ciudad de Génova. De traje negro el poeta José Pulido.Fotografía de Gabriela Pulido Simne.


El poeta Armando Rojas Guardia fue invitado al XXIV edición del Festival Internacional de Poesía. Palabras abiertas de Génova (2018), organizado por el poeta Claudio Pozzani, a esta ciudad encantada por el mar de la península italiana. En el Palacio Ducal, tuvimos el honor de escucharlo recitar a memoria su poema “Patria”, junto al poeta José Pulido y la poetisa Hebe Muñoz.

De izquierda a derecha: Armando Rojas Guardia, Hebe Muñoz y José Pulido. Fotografía de Gabriela Pulido Simne.


Erika Reginato: Dice Marina Tsvetayeva: cuando escribo poesía es como si algo o alguien dentro de mí quisiera ser… Aquel Ser desea preguntar ¿Cómo nace el uso de la palabra en el poeta Armando Rojas Guardia? ¿Quiénes fueron sus maestros?


Armando Rojas Guardia: Mi padre Pablo Rojas Guardia era un poeta. Su ejemplo fue crucial en mi vocación literaria. Una tía mía, mi tía Albertina, solía contar que a teniendo yo 4 años un día me preguntó: Armando, cuando seas grande, ¿vas a ser poeta? Y yo le respondí: No es que lo voy a ser, ya lo soy.

Pablo Rojas Guardia. Imagen tomada del CENAL.

Esta anécdota es inexplicable sin la sombra bienestar del ejemplo paterno.

Marina Tsvetayeva, 1925. Fotografía de  Pyotr Ivanovich Shumov (1872-1936) . Libro: Marina Tsvetayeva Selected Poems. M. L. 1965. Imagen tomada de Wikipedia.

ER: Pienso que la poesía nace como una explosión. Es la suma de silencios y sonidos. ¿Qué es la poesía para Armando Rojas Guardia?


ARG: La poesía es pensamiento analógico y símbolo estructurado rítmicamente. Al ser pensamiento, un tipo-otro de pensamiento no es un mero impulso irracional: es una percepción específica de la realidad. De ella da cuenta el poema.


ER: Las lecturas de poesía que recorremos desde el principio de nuestra inquietud, siempre nos dejan trazos en nuestro trabajo creativo. ¿Quiénes son sus maestros?


ARG: Maestros tengo varios: Dante, Eliot, Ezra Pound y en Venezuela Rafael Cadenas. Me atraen imperiosamente la dicción y el fraseo de la poesía de Eugenio Montejo.


Un juvenil Eugenio Montejo. Fotografia de Héctor López Orihuela. Tomada del libro Rostro y Poesía del año 1995. 


ER: Un estudiante busca entre los libros algún sentimiento en común con el escritor, un sentimiento en ese inquietante momento desconocido en el cual descubre su vocación o la tantea. ¿Qué le puede sugerir un poeta mayor a un joven poeta?


ARG: A un joven poeta le diría que insista en la tarea empecinada de escribir, a pesar de las vacilaciones y las dudas: tenacidad y empeño, que se traducen en inagotable y paciente capacidad de reelaborar y corregir.


Armando Rojas Guardia. Foto: Vasco Szinetar.


ER: Esta es una ciudad de mar, un puerto de anclaje en la península itálica, escribe el poeta Ungaretti. De visita en el marco del Festival Internacional de Poesía de Génova. Palabras abiertas. ¿Cómo se siente un poeta venezolano en las calles de esta ciudad?


ARG: Creo que ya estoy enamorándome de Génova. Es una ciudad para vivir en ella: majestuosa, pulcra, repleta de rincones hermosísimos y entrañables. No todas las ciudades que uno conoce merecen esas palabras que ahora repito a conciencia: Génova es una ciudad para vivir en ella.

Grupo literario Tráfico. De izquierda a derecha: Rafael Castillo Zapata, Alberto Márquez, Igor Barreto, Yolanda Pantin, Armando Rojas Guardia y Miguel Márquez. Foto: Vasco Szinetar.
Imagen tomada de Pinterest.



ER: ¿El nombre del compositor de música clásica que le gusta? ¿Y, de la música del siglo XX?


ARG: Músico muerto: Juan Sebastián Bach, y músico vivo Joan Manuel Serrat.


Joan Miró.  Signos y constelaciones enamorados de una mujer ( En catalán: Xifrats i Constellacions, en l'Amor amb una dona ). Imagen tomada de HA 


ER: ¿Qué pintor italiano del renacimiento le gusta? y ¿qué pintor contemporáneo prefiere?


ARG: Pintor italiano del renacimiento: Caravaggio, y pintor contemporáneo: Joan Miró.


Nina Simone en 1965Fotografía de Ron Kroon. Imagen tomada de Wikipedia.


ER: Y para terminar, ¿me puede decir su canción preferida?


ARG: Una canción cuyo título se me olvida ahora pero que me conmueve hasta las lágrimas cuando la escucho en la voz de Nina Simone: su leit-motiv, su estribillo consiste en la repetición, obviamente en inglés, de estas palabras: «No tengo…»


Ain’t got no / I got life

Ain’t got no home, ain’t got no schoes, / Ain’t got no money, ain’t got no class,

Ain’t got no friends, ain’t got no schoolin’, / Ain’t got no wear, ain’t got no job,

Ain’t got no man… / I got my hair, i got my head …

I got my brais, I got my ears, / I got my eyes, I got my nose, /

I got my mouth, I got my smile…


Ain't Got No, I Got Life - Nina Simone cantando en vivo en Londres, 1968.


Nina Simone termina su canción con la misma humildad que nos revela el poeta, cantando en silencio lo que no posee y aquello de lo cual se adueña en su totalidad… sus sentidos y su intimidad con la palabra que sabe descifrar.





POEMA DE LA LLEGADA


Cuando tú vienes

tú el vacío el nada el ya.

el que yo no sé su nombre

ni interesa

cuando tu vienes

me siento perder voz

me seco de palabras

sueno

simplemente

como tú

sin queja sin golpe

sin crujidos

sueno como tú

Cuando tú vienes

tengo prisa

por decir

por llamarte de algún modo

por nombrarme

a mi también

para al fín reconocerme

en tu presencia

me abalanzo precipito

sacudo la quietud

mancho lo limpio

todo es tan vacío tan gota

inaprehensible

tan exactamente nada

tan silencio

 

Cuando tú vienes

abro ensancho acojo

me dilato

no sé decir

sino que abro

inútiles clausuras

Tú en el canto

tú el silbo el suave el que no pesas

vuelves hilos levísimos

mis nudos

me desatas

 

Cuando tú vienes

nada dices

y me dices

Nada pides

Qué vas a ser tú el implacable

el exterminador, el Enemigo

Nada pides

eres

Sólo oigo como eres

sólo oigo como soy

y quiero

ser

así eso que escucho

me abandono

 

Cuando tú vienes

hay una exacta coincidencia

te miro

en lo profundo

de aquello que deseo

qué mentira

qué imposible

qué estúpido

querer lo que no quieres

querer lo que no quiero

y entonces

ya no es sino la paz

la precisa ubicación

el ser escueto

 

Cuando tú vienes

no has venido

estás ya desde siempre


PATRIA


Alguna vez amamos, o dijimos amar,

la terquedad sombría de tu fuerza.

La voz del padre enronquecía

al evocar calabozos, muchedumbres,

hombres desnudos vadeando el pantano,

llanto de mujer, un hijo

y más arriba (¿dónde arriba?)

el trapo contumaz de una bandera.


Supimos, lenta y vagamente,

que lo imposible te buscaba

extraviándote los pies

-aquellos pies de Hilda obsesionaron

a mis ojos de niño: su corteza

terrosa, vegetal, desconcertada

sobre la pulitura del granito.

 

Tal vez una tarde, entre los campos,

la música te deletreó de pronto

al lado de algún bosque, una colina,

un lago triste que se te parece:

la misma terquedad al revelarte

ávida no precisamente de nosotros

(los efímeros, los quizá, los transeúntes)

sino de tu pátina absurda de grandeza

-esos sueños opulentos de la historia

que son más bien su horror, su pesadilla.

 

Ahora que te conoces vil, prostibularia,

porque tanta voluntad ecuestre

se apeó bajo el sol a regatear

y el héroe mercadeó con su bronce

y el oro solemne del sarcófago

adornó dentaduras, fijó réditos,

y no hay toga ni charretera ni sotana

que te oculten cuadrúpeda, obsequiosa

por treinta monedas ancestrales,

yo me atrevo a cubrir tu desnudez.

No es verdad que te vendiste. Tú anhelabas

dilapidarte brusca, totalmente:

un lujoso imposible.

Lo sabías,

siempre lo has sabido y como siempre

aras en el mar. Te concibieron

con voluntad precisa de fracaso.

 

Cómo afirmar, pasito, que hoy te quedas

en la dificultad de sonreírte

levantando los hombros, desganado,

y diciéndote con sorna, con ternura,

mañana sí tal vez. Quizá mañana…


551 Visualizaciones desde el 10 jul de 2020 hasta el 9 de jul de 2025
Armando Rojas Guardia recitando el poema Patria.


Nota: Armando Rojas Guardia, (1949-9/7/2020). Era filosofo, poeta, ensayista. Su trabajo reconocido internacionalmente fue traducido a diversos idiomas. Fue uno de los fundadores del grupo Tráfico (1981). Entre sus libros publicado en Venezuela: Del mismo amor ardiendo (1979), Poemas de quebrada de la virgen (1985), Yo que supe de la vieja herida (1985), Hacia la noche viva (1989), La nada vigilante (1994), El esplendor y la espera (2000), Patria (2008), Mapa del desalojo (2014). Entre sus ensayos: El Dios de la intemperie (1985), El calidoscopio de Hermes, (1989), Diario merideño (1992), Crónica de la memoria (1999), La otra locura (2017), El deseo y el infinito (diarios 2015-2017) y Proserpina (2015). Premio del Consejo Nacional de Cultura de Venezuela (1986-1996). Premio de ensayos de la Bienal Mariano Picón Salas (1997). Miembro de la Academia del idioma español, (2016-2020).




Erika Reginato, poeta ítalo-venezolana. Reside en Italia.


Twitter de  Erika Reginato.


Tomada de Actualy.es



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