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lunes, 2 de noviembre de 2009

"Un viaje hacia el sur"

Un acercamiento a la FILVEN 2007

por Pedro Llanes Delgado






Pedro Llanes Delgado



En octubre de 2007 fui invitado por el Instituto Cubano del Libro y las autoridades culturales de Venezuela a la Feria de los Estados de ese país. Desde que los funcionarios de la Cámara del Libro me entregaron el pasaporte con una explicación en detalle del cronograma de trabajo, vuelos, lugares de estancia, tuve la certeza de que todo iba a salir bien. De todas formas me encontraba un poco preocupado porque viajaría fuera de delegación. Llegamos a las cinco de la tarde al Aeropuerto Internacional Simón Bolívar y los trámites de aduana fueron bastante ágiles. Afuera me estaban esperando mis guías Ángie y Carla, dos muchachas excelentes. Me hospedaron en Sabana Grande, en Caracas y al otro día me despidieron hacia el estado de Lara. A pesar de mis dos viajes anteriores a Venezuela, nunca había ido a los estados. El trayecto de la Guaira a Barquisimeto lo hice en un vuelo de Aeropostal y recuerdo que me impresionó cuando el avión descendía lentamente cerca de la periferia de la ciudad. Se veían abajo los techos brillosos de las construcciones, las elevaciones arcillosas algo desteñidas y la vegetación aquí y allá. La poetisa Wafi Salih, hija de padres árabes y su hermano Jacinto me estaban aguardando. Fueron muy amables conmigo. Me trasladaron de hotel, me condujeron por la ciudad, se encargaron de que estuviera a tiempo en las actividades, en uno de los museos del centro. Conocí allí al escritor argentino Emiliano Bustos, intercambiamos libros y direcciones y pude apreciar su poesía. Lara para mí fue el lugar donde me descansé de las tensiones de viaje. Wafi y Jacinto después de nuestros compromisos de trabajo —recitales, charlas, prensa plana, escrita— me llevaron en auto a diferentes encuentros con la memoria de Barquisimeto
 
Barquisimeto
El avión para el estado de Mérida se me escapó por embotellamiento en la vía. Wafi y Jacinto me embarcaron en ómnibus a las doce del 9 de octubre, hacía mucho calor. En Cuba abro el libro de Wafi publicado por Monte Ávila, hojeo sus páginas, es una poetisa y persona maravillosa. A las diez de la noche estábamos entrando en Mérida. La iluminación, los aludes de la montaña y la altura me daban confianza. Gonzalo Fragui, su esposa y Neida me esperaban. Me alojaron en el hotel Plaza, en el centro de la ciudad universitaria. De día examiné los alrededores, el parque con la estatua del Libertador, me pareció todo muy bello. Fragui me organizó un recital en el área de Feria a la que asistieron escritores y profesores de la Universidad de los Andes. Hablé más con Neida, la esposa de un funcionario diplomático venezolano que estudió en la Escuela Internacional Raúl Roa Kourí. Agradezco a Fragui y a ella tantas atenciones y facilidades. Mérida es limpia, hermosa, con unas calles bien trazadas y los Andes de fondo. Da la impresión de haber salido de un sueño. En Táchira las actividades se realizaron en La Grita, pequeño pueblo montañés. Respondí preguntas en un conversatorio abierto, recité para los niños de los colegios y eso me alegró. Encontré allí a Imeldo Álvarez, escritor cubano de mucha experiencia y conocí al poeta Freddy Yáñez, joven director de una revista en San Cristóbal.

  Tuvieron muchas atenciones conmigo. Al regreso a La Guaira —por San Antonio, cerca de la frontera con Colombia— ya era de noche y me esperaban como siempre Angie y Carla. Otra estancia en Sabana Grande y al otro día la vuelta a Cuba, acompañado de Victor Fowler. Doy gracias al Libro y al gobierno de Venezuela por su sistema de invitaciones e intercambios y tanta belleza de paisaje y de corazón.





jueves, 29 de octubre de 2009

Recuerdos de un viaje por la FILVEN

—o una cabeza de coporo que alguno metió en mi plato—

por Luciano Saracino.



Luciano Saracino. Fotografía tomada de El día del chancho


Un día me llegó un correo donde me invitaban a participar en la FILVEN de 2.007 (por más que le doy vueltas al asunto, no encuentro otra frase más concreta para comenzar este texto). Por supuesto que me alegré de inmediato: soy una de esas personas que se sienten cómodas viajando y que saben que la mejor usina de historias es aquella que no se queda quieta. 

Pensaba, por esos días de invitaciones, “seguro que me toca ir y dar una charla o dos y, con el tiempo que me queda voy a poder recorrer algún lugar de la hermosa Venezuela y…”.
Error. Grandísimo error.


Participar de la FILVEN no es un “ir y dar una charla o dos”. No. Participar en la FILVEN es un cambio de vida. Uno no es el mismo cuando regresa de una experiencia como esa. Algo quedó allá. Algo nos traemos. El tiempo, sabio, me da certeza de aquello todos los días.

En primer lugar, la feria del libro de Venezuela termina en Caracas. Es más, podría decirse que Caracas es una anécdota en dicha feria. Que lo importante sucede adentro. En el tiempo donde cientos de autores de aquí y allá recorren los rincones más remotos de esa parte de nuestra América Latina para contar, escuchar y celebrar una fiesta. “La fiesta del libro”, así la nombro cada vez que me toca hablar de la FILVEN.

Mi trayecto de viajero/contador sucedió entre los llanos y el departamento del Amazonas. Y sí había eso de “ir y dar alguna conferencia”. Pero había algo más. Algo que no me había pasado nunca y nunca volvió a pasarme.
 
Recuerdo San Fernando del Valle de Apure (lo voy a recordar para siempre, porque nunca estuve en un lugar donde me sucedieran tantas y tan hermosas vivencias) y aquella noche en que nos juntamos en la plaza a recitarnos poemas mientras los murciélagos nos pasaban, rasantes, por los rulos. No éramos solo los escritores invitados degustando nuestras artes; ahí estábamos todos. Los vecinos, los organizadores, los que pasaban por ahí… En Venezuela —al menos en los pueblos a los que me llevó la FILVEN— la gente es poeta. Y te para por la calle, como si nada, y te recita. Y esperan que vos les recites algo también. Aquella noche que les cuento nos contamos todo. Y nos regalamos libros. Y nos embriagamos de amistades. Sé que los que estuvieron presentes no lo van a olvidar porque así se manejan estas cosas. Apure y su carne en vara y sus arepas y sus zumos de caña —de los que no recuerdo el nombre pero que cada vez que tengo sed consigo el gusto de memoria— y Octavio que era un vecino que al tercer o cuarto día se convirtió en mi padre Venezolano y Sicilia que además de poeta cubano se volvió mi hermano y de todos los amigos que por ahí andan (no los nombro pero ya saben…) son un tatuaje que llevo desde entonces.

Prochilodus mariae (Coporo)

Me contaron, porque soy de esos que va pidiendo historias, que hay un pescado en aquellas zonas que lleva de nombre el coporo. Y que si uno come la cabeza de un coporo, ya no puede irse de ese lugar. Pues bien, todavía estoy pensando en qué momento incluyeron un coporo en mi plato. Quién fue aquel que ya no me dejó del todo a Buenos Aires. 
 
Almuerzo con coporo frito

Pero me estoy olvidando de algo que no quiero dejar de hacer mención (el coporo es así, lo hace a uno irse por las ramas): la GENTÍSIMA que organizaba todo aquello el año en que fui invitado. 

¿Saben ustedes lo que es recibir, de golpe, un par de centenares de escritores con sus egos y necesidades? Pues bien, en todo momento me sentí como si fuera el único visitante en toda Venezuela: bien tratado. Cuidado. Orgulloso de estar entre ellos.

Sé que no mantuve con todos los que debería un contacto epistolar como corresponde. Sirvan estas líneas como parche y disculpa. 

Sepan, por favor, que no pasa un mes sin que cierre los ojos y ahí esté yo, dando vueltas en la auténtica “fiesta del libro”

Feliz como un niño.
Contando historias.
Escuchando vida.
Coporeando.

01 de junio de 2009




martes, 27 de octubre de 2009

Emiliano Bustos,escritor argentino: " El blog no genera mucha reflexión"

Una entrevista y unos cuantos poemas del Emiliano,

junto con unos poemas de su padre Miguel Ángel Bustos



SUEÑO QUEBRADO

Sueño quebrado
levántate y anda
Marcha de mi frente
abre mi tierra.
Levanta
ruda muralla de niños
al dólar de fuego y zarpa de balas.
Vuelve
joven enamorado del agua
al mordido corazón rebelde,
abraza y besa prieto hasta la llama
pedernal de lágrimas,
mi corazón
clavado a pico de sangre
en las vigilias desnudas de mi cuerpo.


Miguel Ángel Bustos
 
de "Corazón de piel afuera" (1959)

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Esta entrevista inicialmente fue publicada por Marisol Pradas en su blog Azul Fortaleza, ahora El Grupo de Incursiones Culturales y científicas Li po tiene el placer de presentarla a todos nuestros lectores.

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" El blog no genera mucha reflexión"
Una entrevista y unos cuantos poemas del escritor argentino Emiliano Bustos,junto con unos poemas suyos y de su padre Miguel Ángel Bustos


Emiliano Bustos. Foto: Edsau Olivares
VIENTRE PROFETA SIN TIEMPO


Yo no soy de ningún siglo.
Vivo ausente del tiempo. Soy mi siglo como soy mi sexo y mi delirio.
Soy el siglo liberado de toda fecha y penumbra.

Pero cuando muera, el profeta que hay en mí se alzará como un niño sin moral y sin patria. Un niño loco con lengua de alaridos. Entonces amanecerá en el millón de
Galaxias.

Madres del futuro; cuidado; cuando muera puedo volver.
 

Entonces, ay, vientre que me aguardas, dulcísimo catedral de tinieblas.

                                                                        
                                                                                            

                                                                                    Miguel Ángel Bustos
    de "Visión de los hijos del mal" (1967)

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"La influencia de mi padre en mi propia poesía aceleró y determinó lecturas, y, probablemente, acortó caminos. En mi primer libro hay elementos que me emparentan con ciertos elementos de su poesía (puede ser lo fantástico, lo misterioso, así como también el fragmento), y, por lo demás, yo siempre establecí una relación de familiaridad, presente en citas de su obra en mis tres libros. De todos modos, las comparaciones serían inexactas, en uno y otro sentido" escribió un tiempo atrás Emiliano Bustos en la página Web La tecl@ Eñe, buscando unir su labor con la de su papá, también intelectual.



Cuatro años tenía Emiliano Bustos cuando vio a su padre, Miguel Angel, por última vez. Se lo llevaron esposado en 1976 -a dos meses del golpe- un grupo de efectivos militares para engrosar la lista de los llamados desaparecidos de la última dictadura militar argentina. De los que no se supo ni qué les sucedió.



Era periodista y escritor. Con una exitosa carrera profesional, con libros, ensayos y alrededor de 170 artículos publicados, que revelan su ímpetu y su fuerza, hoy, regresados a la luz, en el libro, producto de una recopilación minuciosa y amorosa, por parte de su hijo, poeta que vino a Valencia, invitado por la III Feria Internacional del Libro.


Miguel Ángel Bustos



¿Su madre también muere producto de la lucha por hallar a Miguel Angel Bustos? 


Su estado general no fue el mejor después de esa situación, perdió el trabajo, si bien no había listas negras puntuales donde hubieran nombres escritos, sí existía la situación de que los familiares desaparecidos eran segregados socialmente, hasta tiempo después de acabar la dictadura. Ella trabajó activamente con organizaciones de derechos humanos durante años hasta que falleció.



¿De qué forma lo marcó esta vivencia estando tan pequeño?


 Es una marca que queda siempre en todos los aspectos..., es difícil de evadir esa situación y de que todo lo demás no tenga alguna reminiscencia de eso. De todos modos, la vida, por supuesto, sigue y hay otras cosas... Por eso este libro, Miguel Angel Bustos, prosa (1960-1976), fue una forma de recuperar un legado que estaba perdido en hemerotecas, en archivos.
Leopoldo Marechal



El año que viene publicaremos la poesía completa de mi padre quien perteneció a la generación de poetas argentinos del 60', que junto con la generación del 22', de Jorge Luis Borges y Leopoldo Marechal, fue quizás la más importante del siglo XX, a nivel literario y poético, en Argentina.


  ¿Hacer este libro le liberó del dolor y la ausencia? 


Sí. Es una forma de trabajar con la recuperación de la memoria. En Argentina a partir del gobierno, particularmente, de Néstor Kirchner hubo un trabajo importante en ese sentido, de darle un espacio importante a los organismos de derechos humanos y la recuperación de todo lo que sucedió durante el proceso; las consecuencias.



Por ejemplo, en el centro clandestino mas emblemático, de detención, que hubo en la ciudad de Buenos Aires, la Escuela de Mecánica de la Armada, enclavado en plena capital, se entregó, ahora, el edificio, para hacer allí el Museo de la Memoria.



¿ De qué trata "Trizas al Cielo", su primer libro publicado? 


Es un libro de poemas breves, cargados de imágenes, más simbólicos. Tienen un aire surrealista. Fui modificando en libros posteriores el estilo, poemas más largos; más narrativos.




¿Qué está sucediendo en su país en materia literaria? 


En Argentina, en Buenos Aires, hay bastante nivel tanto de lectura como de escritura. Un trabajo importante de recuperación del lenguaje poético, a partir de las dos últimas décadas. Mucho movimiento, publicación de revistas; antologías, mucho movimiento en páginas Web.



Ha habido un cambio cualitativo importante en relación a otros momentos, particularmente el periodo de la dictadura, cuando se paralizó la producción artística en todos los ámbitos.


¿Qué impresión de la cultura venezolana tiene? 

A Venezuela llegué apenas hace unos días. Lo que veo y me llama mucho la atención, muy gratamente, es la relación que se está dando entre la gente y las actividades de la Feria Internacional del Libro, pues a partir de su descentralización, hace un par de años, por lo que me explicaron, que se salió de Caracas, que se haga en tantos lugares del interior de Venezuela, me parece fabuloso.


¿No es así en Argentina?

 Comparativamente hablando, la feria del libro sólo se hace en Buenos Aires.






¿Cuánto le aporta o cuánto le resta Internet a la literatura?


 Los aportes son indudables. Allá hay mucha discusión con el tema del blog, supongo que aquí también, porque el blog es una forma de literatura bastante fácil. Cualquiera arma uno.



¿Con mucha independencia? 


Sí, que no genera ninguna clase de reflexión. Se supone que cualquiera baja cualquier cosa y se supone que eso es literatura y no siempre es así. Sucede como con todo, habrá quien hace bien las cosas y quien no... pero no lo veo como tan positivo.



¿Qué le recomienda a la juventud interesada en aprender? 


Que lean. Eso es fundamental. En Buenos Aires hay mucha lectura sobre los libros, de crítica, pero no tanta lectura directa sobre los libros. Se lee sobre Vallejo no los libros de él que, lamentablemente, no son tan leídos.



¿Qué proyecto tiene para el año que viene? 


Va a salir un nuevo libro mío que se llama "Chita" y por lo pronto voy a seguir escribiendo.



¿Por qué su libro tiene el nombre del guepardo?


 A mi siempre me gustaron los felinos. Siempre tuve gatos. Mi padre era un amante de los gatos. La literatura tiene una tradición de los gatos. Son poemas de la época de mi primer libro. Lo escogí como imagen, en realidad.



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Emiliano Bustos


Emiliano Bustos, poeta y dibujante, nació en Buenos Aires en mayo de 1972. Estudió dibujo con Hermenegildo Sábat (ilustró Las Fábulas Fantásticas de Ambrose Bierce (Errepar, 2000); y teatro con Alejandra Boero.


Fue actor de la obra "El tren de las cuatro y treinta", representada en varias oportunidades durante 1993/94 en el auditorio de la Facultad de Psicología de Buenos Aires, en el marco del cierre de la investigación -llevada a cabo por el Movimiento Solidario de Salud Mental, y apoyada por organismos internacionales de Derechos humanos- sobre las "consecuencias psicosociales en niños y jóvenes latinoamericanos, afectados por la violencia institucionalizada y la guerra" en Argentina, Chile, Guatemala y El Salvador.




Poemas suyos fueron incluidos en un volumen colectivo titulado El lenguaje de un gesto (1993). Publicó Trizas al cielo (1997), mediante un subsidio a la creación de la Fundación Antorchas, Falada (2001) y 56 poemas (2005).



En 1998 le fue otorgada la beca de la Fundación Antorchas para participar de un Taller Pluridisciplinario de Experimentación Escénica, coordinado por el director teatral Rubén Szchumacher, del cual participaron escritores, artistas visuales, músicos y directores teatrales.





Desde 2001 realiza investigaciones literarias ("Literatura y censura en el período 1976/1983"; "Poesía argentina desde los 80' hasta la actualidad") como becario del Centro Cultural de la Cooperación de Buenos Aires. Poemas y artículos suyos fueron publicados en revistas de Buenos Aires, como Diario de Poesía, Hablar de Poesía y Tres Puntos.



Participó de los volúmenes colectivos Por Tuñón (Ediciones del CCC, 2005) y Tres décadas de poesía argentina, 1976-2006 (Libros del Rojas, 2006). Compiló y prologó la obra en prosa de Miguel Angel Bustos (Ediciones del CCC, 2007).



En 2005/06 escribió los textos de catálogo de la Línea Joven de Artes Plásticas del Fondo Cultura BA. Participó del VIII Festival Internacional de Poesía de Rosario (2000), del II Festival Latinoamericano (Salida al mar, 2005) y de las Lecturas de Primavera en Buenos Aires (2006)  


(Notitarde, 06/10/2007, Confabulario).-



Marisol Pradas 



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Poemas de Emiliano Bustos


Memoria de la alegría

Ruidos de patos,
pensamientos de garza,
paz de oso,
claridad de cuervo,
chasquido de pantera.
Hago fondo en el tocado de hormigas del búho.
Como si en el fondo de todos mis sueños
gritara un tiburón desde los montes,
rasgando las ovejas.
Sus dentelladas, llora por ver las palabras.
Como yo,
trocando desnudo voces para la rata.




Estrella pop

Ah, otra vez tu educación siniestra.
Tu blog en el éter. “Eva Perón estrella
pop”. Si Evita viviera sería montonera.
Para que evacue al loco doctor
regalémosle otra k.
Todos los muertos
que lleva esa mujer, y los millones
debajo del ministerio, la renuncia,
la soledad del General, los embalsamadores,
los vampiros; todos tus muertos quisieron

guerra. Para que evacue al loco doctor
regalémosle otra k.
Idus de marzo, tu misión
Casio es tapar en el árbol al alumno,
qué risa el bosque, que se incendie talado;
orgullos de hierro me acompañan,
ortivas que juegan conmigo en los pasillos
de la facultad, átomos en la madreselva.
"Evita estrella pop”, y nosotros, que olfateamos
a los imberbes dentro y fuera del bosque,
podemos, sin la derecha subiendo de los pelos
a la izquierda, aterrizar. El éter es un buen lugar,
el éter piensa, el éter invade. Escribo mi blog
para que las piernas del efebo no lleguen al río,
escribo para que el dorado palo de las sensaciones
no manche el andén. Evita capitana,
Evita compañera, todos tus muertos no alteran
mi tesis: tu pelo, tu look, tu escala mundial,
súbitamente arden de concepto y el crimen
de todo concepto es su catálogo.
Juan Duarte calavera no chilla.
Yo sé que el ritmo de mis alumnos mulato
crecerá; como nazi, como nuncio
de la marina carreteo sobre los cabecitas;
como el éter de mi blog. “Evita estrella pop”, tantos
jóvenes no me salen de la boca sino del orto,
y yo, alerta
como siempre, educando matarife,
como mi éter entrando por una oreja
y saliendo plumas de gorriones bellos,
felices, analmaltrechos.
Evita estrella nos dejaste la luz,
ni vencedores ni vencidos
¡dormidos!




Episodios colectivos

Un obrero cae de Notre Dame.
Ve Paris y su familia: la Edad
Media. Un sol magnífico. Huele
a podredumbre y a ciudad sin
química. Toda la Edad Media
y tal vez el versero Villon. Sería
poético decir que cincelaba gár-
golas. Trabajar al nivel de la épo-
ca, una escobilla, unas herramientas;
la presión de los gremios. Las gran-
des piedras atraídas por el catoli-
cismo. Todos los homenajes y el
derroche de siglos, la leyenda es-
meralda de las campanas y la ocu-
pación nazi, quedan afuera del
que cae de Notre Dame; ni siquie-
ra América. Tal vez cuando dio
el primer trompo en el aire caye-
ron sus herramientas, más rápido
que él; si las tenía. Mientras es-
cribo estas líneas obreros se caen
todo el tiempo de las torres de
Caballito que ahora, por acción
de los vecinos, tienden a menguar.
En su mayoría inmigrantes, no
construyen leyendas para el cielo,
aunque, en el aire, los retoma la
Edad Media en un hilo laboral
diabólico, idéntico a sí mismo.





poema a la intemperie

Ayer me di cuenta:
quiero desprenderme de un lugar sagrado.
Bajó de un pequeño formato la información,
embebida en la marea
de tantas noticias espirituales,
que lucran en la inmensa luz,
en el circo de la monotonía,
segundos y hasta minutos de tiraje creativo.
¡Qué extraña risa!
Hoy me río del increíble amuleto
que deja de escribir este poema.



Sí triste

En cada mesa me sentaba,
cortando mis manos con el borde,
mi mano derecha casi siemrpe.
Ese lujo de dibujar sobre mi carne.
El papel de la muerte lo hago yo,
y cada día es más claro lo mío
En el lugar de mi corazón
pondría un finísimo ala-delta
sin poder de vuelo:
su dulcísimo deseo: asaltar a la rata,
que es lo único que ve.
Papiro de la vanguardia


Las rayas negras y amarillas

de la abeja que me atacó,

fueron caminadas siglos atrás

por trenes y trenes de la Malasia.

No son rayas,

son durmientes,

y no es un tren,

es licor,

y no es atrás,

es suspenso.

25/06/2024

domingo, 25 de octubre de 2009

"Esperando el triunfo de las mejores capacidades del ser humano"

Esperando a Oestertheld

Entrevista al escritor venezolano Richard Montenegro

Parte II/II

por Emiliano Bustos




Hector Germán Oesterheld

-Durante la Feria, ofreciste un conversatorio sobre El Eternauta, la mítica historieta argentina creada por Héctor Oesterheld. Además, tenés una relación importante con el cómic. ¿Es así?

Sí. Fue un panel. Fue muy emotivo. Al finalizar, mucha gente del evento que no sabía quién era Oesterheld nos pidió que les remitieramos a sus correos la escena de Félido Saborido en la que aparecen los personajes creados por Héctor reclamando una respuesta de su paradero. Por otra parte, en el grupo tenemos una línea de investigación acerca del cómic ya que nos interesa explorar sus posibilidades como lenguaje complejo y sugerente. Por lo menos dos generaciones han sido fuertemente influenciadas por su estética y nos parece interesante explorar su potencial como vehículo de cultura. Por esta razón cuando solicitaron nuestra participación en la FILVEN, enterándonos que el país invitado era Argentina y que se harían acercamientos a autores como Jorge L. Borges, Julio Cortazar y Héctor Murena decidimos escoger a este autor fundamental dentro del Noveno Arte en Íberoamérica y el mundo para mostrarle al publico asistente que existe mas de una manera de hacer literatura.

Cartel del año 1983 del dibujante Felix Saborido

-¿Cuál es, según tu criterio, la situación de la literatura actual en Venezuela?

Hay autores establecidos de innegable calidad y con las nuevas políticas editoriales del estado, la paulatina apertura de las editoriales extranjeras afincadas en el país a autores nacionales y con la labor de las fundaciones culturales privadas el ambiente literario esta abonado para la eclosión de talentos desconocidos o poco conocidos. Las condiciones para un florecimiento literario están dadas. Ahora el tiempo se encargara de separar el grano de la paja.



-¿En qué medida los últimos hechos (Reforma Constitucional, y “congelamiento” de relaciones con España y Colombia luego de los dichos del Rey de España y del Presidente Colombiano Álvaro Uribe) influyen en la intelectualidad valenciana?

Me la pones difícil porque, precisamente, uno de los aspectos que caracteriza a la actividad cultural de nuestra ciudad es su fragmentariedad, su eventualidad. Por eso, diagnosticar cuándo se produce una respuesta de eso que calificas como “la intelectualidad valenciana” frente a tales hechos, o ante cualesquiera otros de similar naturaleza, es -al menos desde el punto de vista orgánico-, poco menos que imposible. Que nosotros sepamos hasta ahora no ha sido publicado ningún tipo de remitido o de carta abierta; ni tampoco ha sido transmitido por radio o por televisión alguna manifestación de los entes culturales tradicionalmente llamados a fijar una posición más o menos calificada al respecto, como las Universidades o las distintas Academias; quienes, por otra parte -todo hay que decirlo- son por lo general bastante proclives a opinar en otras áreas de la vida pública. Por nuestra parte, en cada una de las intervenciones que hace el grupo siempre exponemos –debidamente contextualizado- nuestro punto de vista respecto de la situación estructural que hace posible la ocurrencia de eventos como los que tú señalas

-¿Y cuál es esa opinión?

Una que nos parece evidente: El enfrentamiento que existe entre varios factores de poder supranacionales que actúan conforme a sus propias reglas, por una parte; y, por la otra, las distintas formas de agrupaciones humanas que por los momentos están representadas en esa figura política casi inoperante denominada “Estado-Nación”.

-¿Y en qué acabará ese enfrentamiento que señalás?

Esperemos que en el triunfo de las mejores capacidades del ser humano. Por el bien de todos.



Un puñetazo al internauta eventual.

El futuro de la literatura.

Entrevista al escritor venezolano Richard Montenegro

Parte I/II

por Emiliano Bustos


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Richard MontenegroPerteneció a la redacción de las revistas Nostromo y Ojos de perro azul; también fue parte de la plantilla de la revista universitaria de cultura Zona Tórrida de la Universidad de Carabobo. Es colaborador del blog del Grupo Li Po: http://grupolipo.blogspot.com/. Es autor del libro 13 fábulas y otros relatos, publicado por la editorial El Perro y la Rana en 2007 y 2008; es coautor de Antología terrorista del Grupo Li Po publicada por la misma editorial en 2008 , en 2014 del ebook Mundos: Dos años de Ficción Científica y en 2015 del ebook Tres años caminando juntos ambos libros editados por el Portal Ficción Científica. Sus crónicas y relatos han aparecido en publicaciones periódicas venezolanas tales como: el semanario Tiempo Universitario de la Universidad de Carabobo, la revista Letra Inversa del diario Notitarde, El Venezolano, Diario de Guayana y en el diario Ultimas Noticias Gran Valencia; en las revistas electrónicas hispanas Alfa Eridiani, Valinor y Gibralfaro, Revista de Creación Literaria y de Humanidades de la Universidad de Málaga y en portales o páginas web como la española Ficción Científica, la venezolana-argentina Escribarte y la colombiana Cosmocápsula.