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jueves, 10 de julio de 2025

Eduardo Liendo: La ideología es una cárcel muy poderosa

 

Eduardo Liendo en tres tiempos


jueves, 14 de septiembre de 2017


EDUARDO LIENDO: Confesiones


Bienvenidos a “Confesiones”, la sección de entrevistas con los narradores latinoamericanos que he creado con la intención de que podamos conocer un poco más de la vida de nuestros escritores, esos que con sus libros nos han regalado momentos inolvidables y hacen de nuestra existencia un paseo un poquito más amable.


Inauguramos esta serie con una entrevista muy especial, que nos permitirá descubrir más sobre el gran y querido escritor venezolano Eduardo Liendo  (Caracas, 12 de enero de 1941-Caracas, 3 de julio de 2025).


Conocí a Eduardo Liendo dos veces: la primera, sucedió cuando mi esposo y yo nos encontrábamos tomando un café con otro gran y querido amigo escritor, Armando José Sequera, en un pequeño café en la terraza de la Biblioteca Nacional de Venezuela. Conversábamos y, de pronto, Armando nos pidió un momento para saludar a un conocido, y no fue poca nuestra sorpresa cuando regresó y dijo: “¿Quieren que les presente a Eduardo Liendo?”, a lo que respondimos levantándonos de nuestros asientos sin dudar. Esa vez cruzamos un saludo y pocas palabras. Nosotros volvimos a nuestra mesa, emocionados y divertidos con las ocurrencias de nuestro acompañante.


La segunda, la que podríamos decir que cuenta como el punto de partida oficial de nuestra historia con el autor del entrañable Mago de la cara de vidrio, ocurrió uno o dos años más tarde, gracias a una buena amiga que se desempeñaba como agente literaria de Liendo, quien nos invitó a participar de la reunión de un grupo de lectura que compartiría con él impresiones sobre dos de sus libros más recientes. Fuimos y, desde entonces, no sólo tuvimos el placer de compartir un poco más con el hombre que había dado vida a libros tan queridos por nosotros como El round del olvido o el mismo Mago..., sino que se estableció entre nosotros una empatía muy especial, que ha hecho que los encuentros continúen y que podamos sentirlo, no solamente como el escritor al que admiramos, sino como a un gran amigo al que queremos muchísimo.


Eduardo Liendo es, sin duda, uno de los escritores venezolanos más importantes del siglo XX –y de lo que va del XXI-, y sus libros son referencia obligada para varias generaciones de venezolanos, que han encontrado en sus páginas ternura, humor, crítica social y el retrato de una Venezuela que ha pasado por mucho y sigue dando la pelea por ser feliz. Conversar con él es divertirse y aprender al mismo tiempo, y leer sus libros es una experiencia que nadie debería perderse. En 2014, pocos meses después de conocernos, Eduardo me prohibió hablarle de usted, por eso esta entrevista fue hecha así, hablándole de tú.


Gracias, querido Maestro, por tus palabras, por formar parte de la celebración del primer año de este blog y, sobre todo, por siempre estar.



Adriana Rodríguez: Cuéntame sobre tu infancia: sabemos que naciste en Caracas y que viviste junto a tus padres y hermanos, ¿cómo describirías esos primeros años de vida?


Eduardo Liendo: La infancia siempre estuvo allí, pero silenciosa y discreta, sin aspirar a ningún protagonismo ni relevancia en mi vida de adulto. Y después de largo tiempo, en algún momento, me fui haciendo consciente de que quizás ha sido la parte más vital de mi existencia. Nunca fui más libre que cuando jugaba en el parque el Calvario, que era entonces todo un bosque lleno de sorpresas para mí; nunca fui más valiente que cuando recorría las calles del barrio El Silencio y Caño Amarillo sin temores, a pesar de que tenía ya conciencia del peligro; nunca fui más feliz que cuando entraba al cine solo en funciones de vermut o matiné; nunca fui más hermoso que ciertos días favorables en que descubría en el espejo a un rostro cautivador; en fin, nunca fui más soñador y enamorado que a los doce años, con el amor recién amanecido. Agradezco a mis padres y a la abuela Dionisia que a pesar de nuestra pobreza me brindaran la posibilidad de ser feliz entonces. Tanto, como nunca más lo fui de modo tan auténtico. Algún incidente amargo lo ha borrado el tiempo.

Barrio El Silencio


AR: ¿Te definirías como un niño lector?


EL: Creo que sería exagerado decir que fui un niño lector en un sentido riguroso y disciplinado, pero caí bajo el embrujo de los suplementos ilustrados, recuerdo mi fanatismo por la serie española El caballero del antifaz que perseguí con obstinación. Algunos pocos libros entre los cuales recuerdo haber disfrutado de Las aventuras de Tom Sawyer. Y ya en el liceo Luis Ezpelosín la afamada Doña Bárbara. Allí me sorprendió la adolescencia.



AR: ¿En qué profesión te veías cuando eras niño? ¿O te interesó más un oficio particular?


EL: He contado con cierto humor cáustico que una profesora de Castellano y Literatura, después de rendir un examen me dijo: “Liendo, tú tienes madera”. Pero sin aclararme madera para qué, quizás ella quiso indicarme madera para carpintero, el digno y muy útil oficio de José, pero yo quise entender que era madera para hacerme escritor y desde entonces ando con esa posible confusión a cuestas. En cuanto a un oficio ideal imaginado desde niño no lo recuerdo, nunca quise ser bombero, ni piloto, ni médico; mi aspiración era mucho más modesta y concreta: deseaba llegar a tener algún día un juego de futbolín o futbolito en casa, y algo más tarde el objeto de mi ambición era ser dueño de una mesa de billar. En cuanto a vocación literaria, se manifestó tempranamente pero luego la pasión política la mantuvo a raya durante años. Pero quizás la mayor de mis frustraciones es no haber sido cantante, para lo que creo haber sido dotado. Pero esa es otra historia y como dice con cierta pesadumbre el poeta Enrique Federico Amiel: “Todo lo que es debe manifestarse y lo que nunca se ha manifestado, no era nada”.

Enrique Federico Amiel


AR: ¿Qué fue primero: la escritura o la lectura?, y ¿Qué te apasiona más hoy en día?


EL: Escritura y lectura son complementarias, para mí no existe una sin la otra, llega un momento en que se escribe con todas las lecturas que se han hecho, incluso inconscientemente.


AR: Menciona cinco autores irrenunciables o, al menos, si no irrenunciables, sí elementales o importantes en tu vida personal o como escritor.


EL: Lecturas de gran intensidad realizadas en el destiempo de la prisión: Juan Cristóbal (Romain Rolland). El lobo estepario (Herman Hesse). Rojo y negro (Stendhal). Ana Karenina (León Tolstoi). Canto a mi mismo (Walt Whitman).


AR: ¿Hay algún género que, a la hora de leer, prefieras sobre los otros?


EL: En términos específicamente literarios y en un sentido general me alineo con la novela, por su capacidad de transformación formal y su plasticidad y avidez para nutrirse de los elementos característicos de los otros géneros. Pero, de mi parte, no corresponde a una postura dogmática, de hecho el género ensayístico me ha proporcionado muchas gratificaciones como lector, por ejemplo: El laberinto de la soledad. Octavio Paz. Confieso que he vivido. Pablo Neruda. El segundo sexo. Simone de Beauvoir. La verdad de las mentiras. Mario Vargas Llosa. El tiempo hendido: acercamiento a la vida y obra de Antonia Palacios. Roberto Martínez Bachrich.


AR: Además de narrativa, ¿hay algún otro género que te guste (o que te gustaría) escribir?


EL: Todos los géneros literarios me resultan tentadores, de hecho, he incursionado brevemente en el periodismo de opinión (Papel literario. Tal cual). Mantengo un libreto teatral inédito: Las máscaras de Prudencio. Publiqué un libro de reflexión En torno al oficio de escritor (Lugar Común 2014 -Bruguera 2016) y cometí un atrevimiento poético que data de los años 70 (El visitante que nunca llegó) -permanece inédito, pero aun no he tenido el ánimo suficiente para destruirlo.

Deyna Castellanos


AR: Muchos escritores son apasionados de otras cosas además de la literatura: algunos son fanáticos del béisbol (como Paul Auster), a otros les gusta el submarinismo, a Hemingway la caza. ¿Qué otras cosas te apasionan aparte de la literatura?


EL: Me gusta el beisbol, pero me he convertido en un espectador (televidente) oportunista que solo ve las series finales, todavía sigo en la prensa deportiva las hazañas de nuestros brillantes peloteros, a lo que se agregan triunfos extraordinarios de la Vinotinto Sub- 20 y el de nuestras muchachas futbolistas en la Sub-17 con su estrella goleadora Deyna Castellanos y más recientemente aun el de nuestra campeona mundial de salto triple Yulimar Rojas y el magnífico salto, casi vuelo con pértiga, de Robeilys Peinado para ganar una de bronce que es un diamante para el gentilicio. Ese gentilicio venezolano tan aboyado en nuestros días.


AR: ¿Hubo alguna persona o hecho que resultasen decisivos para tu vocación de escritor?


EL: Creo que mi vocación se fue gestando muy lentamente, desde el gusto y regusto por ciertas palabras nuevas en la niñez, hasta hoy cuando puedo decir con cierto desenfado que escribo porque no me queda más remedio.


AR: Cuéntame sobre tus influencias literarias, si las hay.


EL: Siempre he pensado e incluso escrito, que la originalidad no es otra cosa que una mezcla de múltiples influencias, algunas de ellas indirectas e inconscientes.


AR: ¿Cuál es el libro que más has disfrutado escribir, o que te ha proporcionado más elementos y experiencia para entender y dominar el oficio como escritor?


EL: Pienso, y he experimentado, que escribir un libro supone adentrarse en muy diferentes momentos emocionales donde el disfrute es quizás solo uno de ellos. También el autor puede sufrir desánimos, frustraciones, arrecheras, complacencias y otros sentimientos intensos en el transcurso de una narración. Sobre todo, si es una novela larga. Creo que el “disfrute “se manifestaría sobre todo al final si la obra parece lograda. En este sentido la novela que más disfruté fue cuando El mago de la cara de vidrio fue aceptada y publicada. Quería decir que podía hacerlo, que con esfuerzo sería escritor. Es el pequeño libro que me dio identidad de escritor, como una partida de nacimiento.



AR: ¿Cuál es el libro que más has disfrutado leer?


EL: Para mí ese libro fue Juan Cristóbal de Romain Rolland, que leí en medio de una larga huelga de hambre de presos políticos en la isla de Tacarigua, es una obra de más de mil páginas y logramos salvarla del vandalismo de los guardias , yo debía tener entonces 21 o 22 años. Lo leí bajo la fascinación de la maravillosa historia que me hizo olvidar los padecimientos del hambre durante muchos días. Cuando años después mi vida retornó a la normalidad, solicité la obra en una biblioteca pública. Leí unas cuantas páginas y comprendí que la magia no se repetiría de un modo tan intenso. Me quedé entonces con el recuerdo de aquella lectura tan insólita como un hermoso sueño. Y mi agradecimiento al magnífico autor de la misma.


AR: ¿Hay algún tema o tópico literario que te obsesione? ¿Por qué?


EL: Considerando mi trabajo literario retrospectivamente, puedo apreciar una recurrencia en el tema de la otredad y más específicamente en la presencia del doble. Ser uno y múltiple. Ser el otro.


AR: ¿En qué otra época de la historia de la humanidad te habría gustado vivir?


EL: Me hubiese gustado vivir en una sociedad más libre y más dispuesta a ser feliz. Pero ante el maravilloso hecho de vivir solo queda el estado de gratitud, por haber nacido y aun continuar existiendo, de modo que acepto “las cartas que me han sido dadas” y trataré de jugar con ellas la mejor partida posible. Ser de otro lugar y tiempo solo es factible en términos de imaginación. Es lo que hago en algunas de mis ficciones.


AR: Una palabra que te desagrade.


EL: Ciertas palabras soeces que prefiero no repetir y menos escribir.



AR: Una palabra que te guste mucho.


EL: Hay muchas, pero escribo con cierta frecuencia la palabra ensoñación. Sin duda, me gusta ensoñar.


AR: ¿Hay alguna frase que puedas recordar,, que consideres tu máxima o lema?


EL: Por lo que me iluminan en determinadas circunstancias:


1- “La casualidad cuenta mucho en nuestras vidas, porque vivimos por casualidad”. Séneca.


2- “En mi vida he padecido muchas catástrofes que nunca se produjeron”. Marck Twain.


3- Una, modestamente, de mi propia cosecha: “La ideología es una cárcel muy poderosa”. E. L.


AR: Cuéntame si tienes un ritual de escritura, o cómo es la rutina cuando estás en el proceso de creación de un libro.


EL: He dedicado unas cuantas horas a investigar el tema del oficio del escritor, y sin considerarme un experto en el asunto he sistematizado lo fundamental de mi experiencia al respecto en un breve libro titulado En torno al oficio de escritor (Editorial Lugar Común 2014- Ediciones B Bruguera 2016).


AR: ¿Hay algún sueño literario que todavía no se haya cumplido?


EL: Escribir una gran novela. ¿Podré lograrlo? La ilusión es quizás lo último que se pierde.

Enrique Bernardo Núñez


AR: ¿Cómo te gustaría ser recordado por tus lectores?


EL: Decía el magnífico escritor venezolano Enrique Bernardo Núñez que” la mejor biografía es la propia obra y el mayor homenaje que podemos rendir a un escritor es leerlo”. Humildemente, y sin ninguna pretensión, me acojo a este veredicto del tiempo.


AR: ¿A qué le teme Eduardo Liendo?


EL: Tengo algunos temores, varios independientes de mi voluntad, pero hago lo posible por no dejarme dominar por ellos. Creo que ese es el fundamento de todo valor.


AR: Si tuvieras que vivir el destino de algún personaje literario (tuyo o de otro autor), ¿cuál escogerías? ¿Por qué?


EL: Quizás el escape fantástico de Temístocles Peralta, el hombre mosca, al final de mi novela Las kuitas del hombre mosca. Una prueba de que la imaginación no puede ser encarcelada.




https://leamoscuentosycronicas.blogspot.com/2017/09/eduardo-liendo-confesiones.html






Eduardo Liendo (Versión Original) por César Cortez Rivas
559 visualizaciones  25 dic 2019




miércoles, 21 de abril de 2021

Göbekli Tepe. En busca de Adan y Eva



Cuatro de los pilares descubiertos en el yacimiento arqueológico de Göbekli Tepe (Turquía).
(DAI ORIENT-ABTEILUNG)
 

MATTHIAS SCHULZ

10 JUN 2006


Los arqueólogos han encontrado indicios de que el relato bíblico está basado en leyendas con un trasfondo real. Geólogos y expertos climáticos creen que el paraíso era un lugar real y que el Antiguo Testamento contiene la guía que nos lleva hasta él.

En su libro ’Legend’, el investigador británico
David Rohl sitúa el jardín de las delicias de Adán y Eva en el norte de Irán, cerca del lago Urmía. En una colina pelada en Urfa se apiñaban varios templos en la cumbre; se han calificado como ejemplar único con la energía de un Stonehenge.

Las investigaciones abren nuevas perspectivas sobre
la historia bíblica de la Creación, tantas veces alabada por su claridad, profundidad y belleza.

Los arqueólogos han descubierto en el este de Turquía vestigios de una "era dorada" de la
Edad de Piedra de 11.000 años de antigüedad. Cazadores de gacelas erigieron allí inmensos templos dedicados a las serpientes y vivieron como en el jardín del Edén. Los expertos sospechan que Adán existió realmente y que en la parábola del pecado original hay un fondo de verdad.
"Y el Señor plantó un jardín en Edén, mirando al Este, y puso al hombre dentro".
Así de inocentemente comenzó la historia. Con Adán y Eva apaciblemente sentados en medio de un parque, rodeados de árboles "de aspecto seductor". Es el principio de todos los tiempos.

La historia de la Creación ha tenido una repercusión inmensa; es uno de los textos esenciales de la cristiandad. Los celtas tuvieron Avalon, el jardín de los manzanos; los griegos, la isla de los bienaventurados. Pero sólo en el Edén se llegaron a enredar pecaminosamente el sexo y el espíritu. El texto de la parábola del paraíso no ocupa más de 50 líneas en la Biblia. Pero, ¿qué significa realmente?

Recientemente se ha abierto un sorprendente debate en torno a este tema. Geólogos y expertos climáticos, que no son proclives a dejarse impresionar por el carácter revelado del "documento divino", creen que el paraíso tiene coordenadas, que era un lugar real y que el Antiguo Testamento contiene la guía que nos lleva hasta él. Sobre todo, los investigadores del Neolítico (del 12000 al 4000 antes de Cristo) sospechan que la narración del primer libro de Moisés (Génesis) tiene un fundamento real.

Más fascinante aún es la hipótesis del investigador británico David Rohl. En su éxito de ventas Legend [todavía no ha salido la edición española], sitúa el jardín de las delicias de Adán en el norte de Irán, cerca del lago Urmía.

Rohl basa su búsqueda en los capítulos segundo y tercero del Génesis, que hablan del jardín del Edén casi como si fuera un destino vacacional terrenal. Se mencionan puntos cardinales, así como regiones colindantes. Cuatro ríos nacen en el paraíso. Dos de ellos son el Éufrates y el Tigris, así que el curso de ambos delimita el pasillo geográfico donde Rohl lleva a cabo su búsqueda.

Y parece que está siguiendo una pista de lo más prometedora: precisamente en el curso superior del Éufrates y el Tigris, allí donde según la Biblia Adán trilló por primera vez el grano de su cosecha, es donde se ha estipulado que tuvo origen la agricultura.

Fue en la región suavemente empinada que precede a las cordilleras de Tauro y Zagros, en la zona fronteriza entre Irán, Irak y Turquía, donde tuvo lugar esta revolución cultural hace unos 11.000 años. El Homo sapiens, hasta entonces nómada y cazador, dejó a un lado las armas de caza.
 
 

El primer granero

Los biólogos del Instituto Max Planck para la Investigación de Cultivos de Colonia (Alemania) han localizado el lugar exacto donde dio comienzo esta transformación y, por tanto, donde estuvo emplazado el primer granero de la humanidad. Han comparado la genética de 68 tipos de escanda moderna y han logrado retrotraerlos a una planta originaria común.

Este vegetal silvestre crece todavía en las laderas del volcán apagado de Karacadag (ver el mapa abajo). Si Adán fue realmente el primero en comer platos cocinados con harina, tuvo que hacerlo en este lugar.

Pero la historia del pecado original también coincide en los detalles con los hechos reales. Excavaciones en Siria y en Turquía muestran los pasos que siguió el proceso de sedentarización:
- En torno al año 10000 antes de Cristo, los pueblos cazadores de la media luna fértil todavía vivían en medio de una naturaleza exuberante. Por todas partes crecía abundante hierba y había inmensos rebaños de animales.

- Alrededor de 7500 antes de Cristo, las reservas de caza se agotaron. Sólo entonces, obligados por el hambre, los hombres se agruparon en pueblos y dio comienzo la ímproba tarea del cultivo de la tierra.
Los comienzos de la cría de animales también fueron difíciles. Si bien es cierto que resultaba muy fácil capturar ovejas y cabras, estos animales salvajes sufrían una verdadera conmoción como consecuencia de la vida en cautividad. Casi todos quedaban estériles.

La comparación de los esqueletos de los cazadores de la Edad de Piedra con los de los primeros campesinos arroja los siguientes resultados:
- Los primeros granjeros trabajaban más duro, padecían enfermedades con más frecuencia y morían antes.

- Los campesinos del pueblo primigenio de Nevali Çori (en torno a 8500 antes de Cristo) atestiguan las fatigas que trajo consigo esta nueva forma de vida. Su esmalte dental era muy malo y tenían flatulencias. Porque comían, sobre todo, guisantes y lentejas.
En comparación, ¡qué bella había sido la antigua vida de cazadores! Libre, sin ataduras y repleta de aventuras. En aquel entonces las gacelas y los asnos salvajes recorrían la verde campiña de la alta Mesopotamia.
"Eran rebaños de 100.000 cabezas o más", explica el paleozoólogo Joris Peters.
Cuando estas inmensas manadas cruzaban los vados poco profundos del Éufrates, las hordas de la Edad de Piedra se preparaban para librar la gran batalla. Los últimos hallazgos demuestran que en el año 12000 antes de Cristo los nómadas ya erigían asentamientos permanentes (eran depósitos para guardar carne que secaban y salaban allí).
 
 

Una vida paradisíaca

Pero en el montañoso norte de Mesopotamia, la cuna de los cereales, allí donde está ubicada también la franja de terreno donde busca Rohl, se han hecho todavía más descubrimientos. Esta zona alberga el templo más antiguo del mundo. Se trata de maravillosas construcciones megalíticas y vestigios de una "era dorada" de la Edad de Piedra, prácticamente desconocida hasta ahora.

El lugar que despierta mayor asombro es una colina pelada cercana a Urfa. Antaño se apiñaban en su cumbre varios templos. Se han desenterrado cuatro y se han detectado otros 16. Han salido a la luz una serie de pilares de piedra decorados con arañas, leones y ciempiés. Entre los escombros se divisa la estatua de un jabalí y una cabeza humana de gran tamaño.

El director de las excavaciones del monumental Göbekli Tepe (Monte Ombligo), Klaus Schmidt, califica este conjunto de "ejemplar único" con la "energía arquitectónica de un Stonehenge". El pilar más pesado, de 50 toneladas, está en una cantera cercana.

Schmidt cree que este lugar alcanzará pronto fama mundial. Porque lo asombroso es su antigüedad: este recinto sagrado fue erigido hace unos 11.000 años por cazadores y recolectores. Es un lugar primigenio, como el paraíso.
"Hasta ahora se pensaba que los únicos que habían construido templos y asentamientos permanentes habían sido los campesinos sedentarios", explica el experto.
Pero es que además hicieron falta de 300 a 500 canteros para levantar este tétrico Vaticano.

Los trabajadores arrancaron de la roca estelas y postes totémicos. En este lugar vivían los sacerdotes. En los templos circulares ardían fogatas. En la época en que aquí se celebraban cultos sacrificiales, aún no había un solo pueblo campesino en todo el planeta Tierra.


Schmidt presenta en un libro detalles sobre la misteriosa cultura del pueblo cazador de Göbekli Tepe. Aquello era el país de Jauja y sus gentes bien podrían haber sido los padrinos de Adán y Eva.

En torno al 9000 antes de Cristo, cuando surgió este santuario, por fin volvían a soplar vientos templados en Eurasia después de más de 100.000 años de era glacial. Se anunciaba el deshielo. En la alta Mesopotamia todo germinaba y grandes áreas del paisaje comenzaban a florecer.

El pueblo de Göbekli cazaba sobre todo gacelas; bien organizados en grupos de cientos de personas, encauzaban rebaños enteros hacia los vados del Éufrates o hacia trampas en forma de V de kilómetros de largo. De este modo se apoderaban de una sola vez de toneladas de carne y pieles. Al mismo tiempo, estos ingeniosos cazadores inventaron el primer muesli energético.
 
Bajo la beneficiosa influencia del clima suave posterior a la era glacial, crecieron en esta zona grandes campos de cereales silvestres. Expertos en el "control extenso del paisaje", en palabras de Schmidt, estos cazadores se limitaron a cerrar el paso a los prados de grano y a protegerlos de los "bocados de los animales".

Después sólo tenían que recoger la cosecha. Así que este pueblo de la Edad de Piedra conseguía sin mucho esfuerzo el cereal.

Esta tierra de la dicha neolítica muestra un parecido asombroso con la patria de Adán y Eva. Es verdad que los poetas y pintores gustan de interpretar el Paraíso Terrenal como una selva virgen de naturaleza salvaje en la que los primeros seres humanos se limitaban a holgazanear. Pero lo cierto es que en el parque divino también se trabajaba, aunque eso sí, relajadamente. En el Génesis 2:15 se dice literalmente que Adán recibió el encargo de "cultivar y conservar" el Edén. Tenía que cuidar de los árboles y las plantas, como los pioneros del cultivo del cereal de Göbekli Tepe.

¿Resuena aquí un eco de tiempos pasados? ¿No será la parábola de la Biblia una noticia difusa procedente de la "era dorada" de la Edad de Piedra? Lo más desconcertante de todo es una plaquita de esteatita que se ha hallado entre los guijarros de este santuario montano. Mide unos cuatro centímetros de alto y tiene pinta de ser una placa identificativa. Lleva grabados dos símbolos: un árbol y una serpiente.

Pero hay más paralelismos todavía. En la búsqueda del jardín del Edén muchas de las pistas apuntan a la alta Mesopotamia:
- En el paraíso de la Biblia burbujean fuentes de agua; en la cordillera de Tauro nacen más de una docena de ríos.

- Según Ezequiel 28:14, el jardín del Edén estaba emplazado en un monte sagrado, como el Göbekli Tepe.

- La gruta del nacimiento de Abraham se encuentra en la ciudad de Urfa, apenas a dos kilómetros de distancia de este monte sacro prehistórico
.
Cada vez se tienen más indicios de que el paisaje en torno a Urfa era un centro religioso "con gran peso mitológico" (Schmidt), un epicentro del desarrollo de la civilización. Ya en la fase precerámica del Neolítico se veneraba la gruta de Abraham como fuente sagrada. Allí ha aparecido la estatua de gran tamaño más antigua del mundo. Mide casi dos metros de alto y procede probablemente del décimo milenio antes de Cristo. (click imagen abajo)

Hombre de Urfa. Imagen tomada de Wikipedia.



Un planteamiento como éste, por osado que pueda parecer, abre una nueva perspectiva sobre el que probablemente sea el fragmento más influyente del Antiguo Testamento, tantas veces alabado por su claridad, profundidad y belleza.
"Entonces el Señor Dios modeló al hombre de arcilla del suelo, sopló en su nariz aliento de vida...", nos cuenta el narrador.
Este proceso mágico presenta claras analogías con el modelado de la arcilla. En Nevali Çori, a tan sólo 50 kilómetros de Göbekli Tepe, han aparecido por vez primera un gran número de figuras de arcilla cuyo origen se remonta en torno a 8500 antes de Cristo.

Hubo que esperar al siglo XIX para pasar página. En aquel entonces los primeros arqueólogos se adentraron con ímpetu en Mesopotamia y se toparon con vestigios de una brillante cultura antigua. En las ruinas de Babilonia, Nínive y Asur, las primeras capitales de Oriente, se descubrieron las verdaderas raíces de la Biblia.



Los arqueólogos sacaron a la luz minotauros de piedra, los Karibu. Aparecían representados en placas como guardianes del Árbol de la Vida, como los querubines de la Biblia. Incluso se encontró un ángel primigenio. Se trata de un hombrecillo barbudo con cuatro alas que llama la atención en un sello cilíndrico de 3.500 años de antigüedad.

Estos descubrimientos conmocionaron a muchos cristianos. El Antiguo Testamento había perdido su carácter de texto revelado. Ya no era la palabra divina que desciende entre nubes, como expuso el asiriólogo Friedrich Delitzsch en una conferencia en el año 1902. Moisés había sido más bien un "diligente copista".

 
 


Los pioneros del Génesis


Incluso los modelos de Adán y Eva parecen emerger de las ruinas de Oriente. Un sello de rollo de 4.000 años de antigüedad (que se encuentra en el Museo Británico de Londres) muestra dos personas sentadas junto al Árbol de la Vida de siete ramas. Detrás de la mujer se enrosca una serpiente. Según Delitzsch, estamos ante los dos pioneros del Génesis.

Aunque hoy en día sabemos que el "sello de Adán y Eva" representa a una pareja de héroes, existen, no obstante, claros indicios que apuntan a que la leyenda de la primera pareja de seres humanos también procede de Oriente.

"Sello de Adán y Eva" Imagen tomada de Lo Verdadero no siempre es lo mas verosimil.



Hoy en día los científicos saben que en torno a 4000 antes de Cristo surgieron las primeras ciudades en el curso inferior del Éufrates. Hubo más de 20 grandes asentamientos, habitados por reyes, sacerdotes y astrónomos que hacían el catastro del cielo desde lo alto de enorme torres escalonadas. Aquí se inventó la cerveza, la escritura, la rueda y el primer laxante.

Y de nuevo aparece en primer plano el peculiar Göbekli Tepe, esa inmensa y polvorienta colina de los dioses, sede de una religión aún no descifrada. Sólo se ha excavado el 5% de este santuario. Schmidt comenzará la próxima campaña en septiembre. Antes es imposible, hace demasiado calor. Cuando se visitan hoy las cumbres peladas de las montañas del sureste de Turquía resulta difícil creer que allí hubiera alguna vez bosques ribereños y pistachos. Pero así es.
 
Los cazadores de Göbekli Tepe habitaron hace 11.000 años un suave paisaje cubierto de pastizales, semejante a un jardín. La tala de árboles y la sobrecarga del suelo que trajo consigo la agricultura transformó este terreno en un infierno polvoriento y desolador.
 


 

Uruk, la ciudad más grande del planeta en 3000 antes de Cristo

Los judíos mantuvieron relaciones con estas bullentes metrópolis primigenias. Aquí vivió Abraham antes de marchar a la tierra prometida. La tribu israelita de Benjamín estuvo asentada largo tiempo en el curso superior del Éufrates.

En aquel entonces, las coplas callejeras y las leyendas resonaban en las estrechas callejuelas de las ciudades de adobe mesopotámicas. Muchos de sus relatos eran informes sobre acontecimientos reales. Gilgamés existió en realidad, al igual que Enmerkar, otro héroe.

Pero los sumerios también cantaban una y otra vez a su antigua patria. No está del todo claro cuál es el origen de este pueblo fundador. Pero de lo que no cabe duda es de que estas gentes habían llegado desde el montañoso Norte. Procedían de la antigua cuna de la agricultura.

Y también mantenían contactos comerciales con aquel mundo montañoso. Se sabe que hacia el 3000 antes de Cristo, los primeros señores de la que fuera la mayor ciudad del planeta, Uruk, enviaban caravanas de burros cargados de alimentos en dirección a Zagros. A cambio recibían metales y piedras preciosas.

Todo el que se adentraba detrás de las siete montañas, tal y como refieren los textos de escritura cuneiforme, llegaba a un país de verdes valles que se iba encaramando hacia cumbres cada vez más puntiagudas. El nevado monte Ararat ya era considerado trono de los dioses en la Edad de Piedra.




También es muy probable que la leyenda del diluvio esté basada en una catástrofe natural real que se desencadenó donde el Éufrates serpentea a través de estrechas gargantas de roca y cañones.




Tomado de Biblioteca Pléyades


El Pais 

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lunes, 23 de marzo de 2015

Fahrenheit 2801: la temperatura a la que comienza el olvido mientras puedas pagarlo





Ray Douglas Bradbury en 1975 (Waukegan, Illinois, 22 de agosto de 1920 - Los Ángeles, California, 5 de junio de 2012



Es un lugar común decir que el venezolano no tiene memoria y que no aprecia o guarda respeto por aquellos lugares que sirvieron de punto de apoyo para la realización de cualquier labor humana que transcendiera más allá del recuerdo familiar inmediato. Y en Valencia, la de VenezuelaNuestra Señora de la Anunciación de la Nueva Valencia del Rey es aún más lugar común decir que el valenciano no tiene memoria alguna, razón por la cual el patrimonio arquitectónico,  artístico o bibliográfico desaparece año tras año. El 25 de marzo de 2015 celebraremos una vez más el cumpleaños de Valencia, la de Venezuela



Por tradición se celebra el día de fundación el correspondiente al de Nuestra señora de la Anunciación ya que aparece en el escudo de la ciudad. Son 460 años ya que la ciudad se fundó en 1555, 460 años que ahora parecen grilletes que aprisionan nuestra ciudad con problemas y con la indeferencia de los gobernantes y habitantes. Practicamente lo único que permanece de esos años fundacionales de Valencia es la planta reticular que más o menos ha sido respetada ( ¿pero por cuanto tiempo?).

Plano de la ciudad de Valencia, la de Venezuela en 1878 realizado por Ernesto Luis Branger


Una pérfida noción de progreso y el abandono del casco central de la ciudad por las rancias familias valencianas a partir del decenio de los 50 del siglo XX provocó la llegada de nuevos propietarios ajenos a la historia local. Y a ellos poco les importó el valor de esas viejas casonas que fueron convertidas en tiendas y posteriormente demolidas para erigir edificios modernos ante la impávida mirada de la municipalidad y de las familias adineradas de la ciudad. A la valencianidad no les importó que borraran la memoria física del burgo. 

Edgardo Parra


Recientemente podemos citar como amputaciones de la memoria de la ciudad la horrorosa restauración de la Plaza Bolívar hecha por el Alcalde Edgardo Parra, mejor conocido como Edgardo mataenanos, y sus secuaces (eso incluye a los miembros del Concejo municipal). Una muestra del mal gusto y la trapacería de aquellas personas que por su investidura deberían haber protegido la plaza mayor de esta urbe. Y los más doloroso fue ver cómo en una ciudad llena de "intelectuales y artistas" ninguno de ellos alzó la voz de protesta y condena ante la deplorable acción de la alcaldía.


De izquierda a derecha. Guillermo Vizcaya y Márcos Meléndez cabezas rectoras de FUNDACULTURA e INDUVAL respectivamente durante la administración de Edgardo Parra


¿En dónde estaban los timones de INDUVAL ( Instituto de Desarrollo Urbano del Centro de Valencia) y de FUNDACULTURA (Fundación para la Cultura de Valencia) cuando se cometió este crimen histórico y arquitectónico? 

Seguramente cobrando sus 30 monedas de plata mensuales.


Valencia en 1932


Deseamos que este año, y los que vienen,  Valencia sea mejor tratada por sus gobernantes y habitantes a la espera de que alguna vez podamos cruzarnos en la calle mientras caminamos con un Ciudadano. Los ciudadanos (esa entelequia que pertenece a la Ciencia ficción dura) son los únicos hombres nuevos que necesitamos en esta ciudad y país.

Hotel Carabobo en 1952


En Venezuela ante el descontento y la impotencia siempre solemos recurrir al ejemplo dado por un país extranjero. Siempre es posible escuchar expresiones como la siguiente:




La peregrina. Réplica de la Estatua de la Libertad cuando estuvo ubicada en la avenida Bolívar frente al actual Rectorado de la Universidad de Carabobo

"Esto solo pasa aquí, en Estados Unidos o Europa protegen el patrimonio y su memoria nacional."



Una vista del centro de Valencia en 1977

Pero esto no es siempre así. Recientemente nos enteramos de la demolición en la ciudad de Los Ángeles de la casa donde vivió los último cincuenta y cuatro años de su vida el escritor estadounidense Ray Bradbury. 


Fachada de la desaparecida casa de Bradbury


Bradbury es un escritor que siempre supo valorar el peso de los recuerdos en sus obras. Un escritor que defendió siempre la posibilidad de cambiar nuestro presente y futuro a través de la imaginacion y de la lectura. Mostrándonos los peligros de la simplificación de nuestros intereses y recuerdos por medio de los medios masivos de comunicación y por el abandono paulatino de los libros. Cualquier persona sabrá que nos referimos al libro Fahrenheit 451 que nos muestra un futuro donde los bomberos se dedican a incendiar libros y su recuerdo.


Bradbury es un escritor exquisito pero de alcance masivo, leído por gente de a pie y sesudos literatos. Alguien que logró el reconocimiento de los medios masivos de comunicación manteniendo su independencia frente a ellos. Un autor que ganó el privilegio de que la municipalidad designara a Fahrenheit 451 como su libro dilecto. Toda esta serie de hechos nos hace preguntarnos: 




  • ¿Por qué si la casa de Bradbury ya estaba catalogada en el plan que viene realizando para determinar que hay de valor en Los Ángeles, la la municipalidad permitió la demolición de la casa?

  • ¿Por qué no se les ocurrió adquirirla y convertirla en museo?

  • ¿Por qué la familia Bradbury no impulsó esta iniciativa?


Grandes preguntas que merecen una respuesta y que quizás el tiempo nos permita disfrutar.

Thom Mayne


Lo triste del caso es que la casa fue demolida por Thom Mayne un arquitecto reconocido por haber ganado el premio Pritzkert en 2005 y por haber diseñado el edificio vaguardista del Federal Building de San Francisco. Mayne echó abajo la casa por ser demasiado común, por ser excesivamente convencional. Sería más que interesante constatar que tipos de casa son necesarias para elaborar una obra duradera, coherente y poco convencional ya que Bradbury pudo componer historias  con esas características en una casa del montón hecha de madera, aislante térmico, malla de gallinero y cemento.

Federal Building de San Francisco

Solo podemos sacar sobreseguro que la sensibilidad en un aspecto, en este caso el arquitectónico, no te garantiza la capacidad para sopesar el valor histórico de una edificación. En otras palabras el que sean muy capaz en un campo no te exime de la estupidez. Supuestamente Mayne tratará de cubrir su falta ante la comunidad de Lo Ángeles contruyendo un muro perimetral alrededor de su nueva casa donde aparecerán representadas las obras de Bradbury. Esto solo demuestra la escasa comprension de Mayne del trabajo de Bradbury. ¿Cómo puede pensar que ese muro podrá servir de homenaje al escritor de El peatón, que siempre buscó crear escalas para saltar los muros de la ignorancia o arietes para derribarlos.

Ray Bradbury en 1966

Un gran malestar nos invadió al ver la casa de Ray Bradbury destruida. Casi todo nuestro imaginario fue creado alrededor  de  las fotografías de Bradbury en su caverna de creación  ubicadas en el sótano de la desaparecida vivienda.


Thom Mayne podrá ser un arquitecto reconocido y adinerado (la casa fue vendida por millón y medio de dólares). Pero claramente demostró su poca empatia histórica y social con su entorno al demoler esta edificación. Como dice el viejo Francisco de Quevedo: Poderoso caballero es don dinero, por eso el estado y los ciudadanos tienen la responsabilidad para que el dinero ocupe su respectivo lugar y no se convierta en un medio para atropellar nuestra memoria colectiva.

Ray Bradbury en su estudio en 1977


Quizás en un futuro más cercano que lejano donde no existan ya los edificios de Thom Mayne porque ya habrán llegado las lluvias suaves exista aún una placa en el lugar donde estuvo  la casa de Bradbury que dirá:



Cansado y bizarro caminante aquí estuvo la casa de Ray Bradbury, un templo de creación y vida, que fue demolida por un bárbaro con dinero llamado Thom Mayne. Viajero recuerda guardar tus recuerdos y los de los tuyos porque será el mayor regalo para tus hijos.


Y así Thom Mayne sera recordado con un émulo de Eróstrasto el destructor del Templo de Artemisa en Éfeso.

La casa de Ray Bradbury ya no existe pero el forjó algo más duradero que el bronce y por muchos años sus palabras seguirán llenando de placer y de sueños las mentes de los lectores por venir. Y para los que aún caminamos en esta franja media del mundo solo debemos recordar sus palabras:

Sean ustedes mismos y enamorense de lo que quieren.





Ray Bradbury en 2008.Fotografía Dan Tuffs/Getty Images


Nota:

2800 grados Fahrenheit es la temperatura de fusión del ladrillo.

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Destruyen la casa de Ray Bradbury




El autor de Fahrenheit 451 vivió y trabajó ahí durante 54 años; la demolición causó consternación en el círculo literario de Los Ángeles

Cartel de la película El carnaval de las tinieblas.



Fue la casa donde Ray Bradbury escribió "La feria de las tinieblas" y su demolición causó consternación en el mundo literario y entre quienes promueven la preservación de los monumentos históricos de la ciudad.


El Carnaval de las tinieblas trailer ingles 1983



La casa amarilla con grandes ventanas en saliente donde el escritor vivió y trabajó durante 54 años no fue el primer monumento histórico demolido en Los Ángeles. El Hotel Ambassador, donde fue asesinado Robert Kennedy en 1968, por ejemplo, alberga hoy una escuela pública.



Robert Kennedy

Pero de todos modos, en una ciudad en la que nada parece durar demasiado, la destrucción de la casa de Bradbury resultó inesperada, en parte porque el individuo que la tiró es uno de los arquitectos más prominentes de Los Ángeles y porque la ciudad está enfrascada en lo que las autoridades describen como el estudio de los monumentos históricos más ambicioso jamás hecho por urbe alguna.




Cuando se termine el año que viene, se habrán catalogado los 880 mil edificios de la ciudad, dándole a los planificadores urbanos una mejor idea de lo que es importante. "Estamos cada vez en mejores condiciones de saber cuáles son nuestros recursos históricos y dónde se encuentran", comentó Ken Bernstein, director de la Oficina de Recursos Históricos de la ciudad.



Cartel de la película para televisión El árbol, de las brujas


Irónicamente, la casa de Bradbury, ubicada en un barrio tranquilo de clase alta llamado Cheviot Hills, era una de las estructuras que ya habían sido catalogadas, pero de todos modos su importancia histórica fue ignorada.




Ello no debería sorprender, según el arquitecto Ken Breisch, de la Universidad del Sur de California (University of Southern California).




Si bien se encontraba en un barrio donde vivieron por años Lucille Ball, Jonah Hill, el ex gobernador estatal Pete Wilson y otras personalidades, la casa de Bradbury parecía una del montón, igual que la mayoría de las viviendas construidas en California en la década de 1930.



Ray Bradbury en su estudio en 1985

"Los planificadores no hubieran sabido que esta era una casa que había pertenecido a Ray Bradbury. Para ellos no hubiera significado nada de todos modos", sostuvo Breisch. "No es fácil identificar propiedades asociadas con ciertos individuos o con episodios importantes, como sucede con una propiedad con una arquitectura relevante".





Ray Bradbury, fragmento de una entrevista 1974



De todos modos, agregó, no debió haber sido demolida.

 



"Ray Bradbury es probablemente uno de los autores más importantes y más populares que han trabajado en Los Ángeles", manifestó, añadiendo que hay abundantes precedentes que justifican preservar la casa de alguien importante.




En el 2008, por ejemplo, luego de meses de agrios debates, la ciudad declaró monumento histórico el modesto bungalow de Hollywood donde alguna vez vivió el poeta Charles Bukowski, a pesar de que estaba en muy mal estado.


Charles Bukowski

La vivienda sigue de pie, junto a más de mil edificios declarados monumentos históricos, que van desde San Fernando Rey, construida en 1797, y varias otras misiones españolas de California, hasta el Chateau Marmont, el hotel de la calle Sunset Strip donde murió John Belushi de una sobredosis de drogas en 1982.






Ray Bradbury en Los siete locos


La casa de Bradbury probablemente estuvo a pocos días ser incluida en esa lista.





El actual propietario de la vivienda, Thom Mayne, consiguió un permiso de demolición el 5 de enero, según Bernstein. Siete días después entró en vigor una nueva ordenanza municipal que requiere que toda persona que quiera demoler un edificio de más de 45 años notifique primero a las autoridades municipales y a los vecinos.

Una notificación de ese tipo, indicó Bernstein, seguramente hubiera generado una vista pública en la que los admiradores de Bradbury hubieran podido pedir que se preservase la casa.




No fue posible entrevistar a Mayne para este despacho, pero el hombre dijo al portal de la editorial Melville House que le pareció que se trataba de una vivienda "ordinaria". Las condenas que recibió lo tomaron por sorpresa. "Tal vez soy medio inocente, pero ha sido algo muy molesto", agregó el hombre, quien recibió el Premio Pritzker, máximo honor en el campo de la arquitectura.




Mayne, quien diseñó notables edificios modernistas como el Federal Building de San Francisco, dijo que planea homenajear a Bradbury con un muro alrededor de su nueva vivienda que listará sus obras.




Si bien Bradbury escribió su libro más famoso, Fahrenheit 451, antes de instalarse en Cheviot Hills, todo lo que publicó desde fines de los años 50 hasta su muerte en el 2012 lo compuso en la oficina que instaló en el sótano de esa casa, de acuerdo con Jonathan Eller, director del Centro de Estudios de Ray Bradbury de Indianápolis.



La familia Bradbury en 1958. de izquierda a derecha , Bettina, 3, Ray, Ramona, 7, Susan, 8, y Marguerite

Breisch se muestra reticente a criticar a Mayne por demoler la casa de Bradbury, pero dice que el arquitecto no parece haber analizado bien lo que hizo.




Interior de la casa de Bradbury


Al mismo tiempo, indicó, "la demolición de la casa de Bradbury puso el tema sobre el tapete en Los Ángeles".

"Creo que está empezando un nuevo debate y que la gente le prestará más atención a estas cosas en el futuro".

sc 


Tomado de  El Universal




Breves biografías, grandes autores: Ray Bradbury






Varias de las imágenes fueron tomadas de los siguientes lugares:

Ray Bradbury's house, sold for $1.76 million, is being torn down

 

Ray Bradbury's house of fantastical stories is yours for $1.5m 

 


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Richard MontenegroPerteneció a la redacción de las revistas Nostromo y Ojos de perro azul; también fue parte de la plantilla de la revista universitaria de cultura Zona Tórrida de la Universidad de Carabobo. Es colaborador del blog del Grupo Li Pohttp://grupolipo.blogspot.com/. Es autor del libro 13 fábulas y otros relatos, publicado por la editorial El Perro y la Rana en 2007 y 2008; es coautor de Antología terrorista del Grupo Li Po publicada por la misma editorial en 2008 , en 2014 del ebook Mundos: Dos años de Ficción Científica y en 2015 del ebook Tres años caminando juntos ambos libros editados por el Portal Ficción Científica. Sus crónicas y relatos han aparecido en publicaciones periódicas venezolanas tales como: el semanario Tiempo Universitario de la Universidad de Carabobo, la revista Letra Inversa del diario Notitarde, El Venezolano, Diario de Guayana y en el diario Ultimas Noticias Gran Valencia; en las revistas tangibles y electrónicas hispanas Fantastic-Films NeutrónAlfa Eridiani, Valinor, miNaturaTiempos OscurosGibralfaro, Revista de Creación Literaria y de Humanidades de la Universidad de Málaga y en la revista cubana digital Korad y en portales o páginas web como la española Ficción Científica, la venezolana-argentina Escribarte y la colombiana Cosmocápsula.

 
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Actualizada el 01/12/2023

07/02/2026