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miércoles, 25 de diciembre de 2024

Atanasio Girardot: un neogranadino que dio la vida por Venezuela

 




 El Excelentísimo Presidente de la República Bolivariana de Colombia, Gustavo Petro, tuvo la formidable idea, de que el puente Las Tienditas, llamarlo en lo adelante Puente Internacional Atanasio Girardot. Dicho puente está ubicado en el Norte de Santander, a diez kilómetros del Puente Internacional Simón Bolívar, en la vía Ureña- Cúcuta.



 Manuel Atanasio Girardot Díaz, nació el 2 de mayo de 1.791, en Candelaria, Medellín, era hijo de Louis Girardot y Bressant, un rico comerciante y minero francés y de Doña Josefa Días; y fue doctorado en Jurisprudencia y Humanidades, en el Colegio "Santo Tomás", de Bogotá y muere a los 22 años, un 30 de septiembre de 1.813 en la batalla de Bárbula.



 Con la caída de la Primera República, y la firma de la Capitulación de San Mateo, el 24 de julio de 1.812; Bolívar se exilia en Curazao y de allí pasa a Nueva Granada; y en aquel momento él era. uno de los tantos oficiales dispersos por la derrota. Y esta catástrofe, le hace aflorar la dualidad de caudillo y pensador político, que plasma en su célebre Manifiesto de Cartagena, en este documento, que llama "Memoria dirigida a los ciudadanos de la Nueva Granada por un caraqueño" y , donde se identifica como "un hijo de la infeliz Caracas". Llama a los granadinos "conciudadanos", con la intención a convocarlos a la unidad. Y aunque todavía se muestra rencoroso contra Miranda por la capitulación, acepta hasta la terminología de éste, que quería llamar Colombia a la América Hispana, y proclama a Caracas "cuna de la independencia colombiana".

 Hace un análisis comparativo entre el sistema de gobierno federal contra el sistema de gobierno central: "Yo soy de sentir -dice- que mientras no centralicemos nuestros gobiernos americanos, los enemigos obtendrán las más completas ventajas; seremos indefectiblemente envueltos en los horrores de las disensiones civiles".

 Con su tío político, José Félix Ribas; el primero que se le suma a Bolívar, es Rafael Urdaneta, que estaba estudiando en Bogotá, con el grado de Sargento Mayor y exclama "Si dos hombres bastan para liberar la patria, pronto estoy para acompañar a usted". Con el grueso de la tropa neogranadina, estaban Luciano D´Elhuyar, Antonio Ricaurte y Atanasio Girardot.






 Una vez que Nariño, declara la independencia, se une a él con el grado de teniente e intervienen, con Rafael Urdaneta, en la batalla del puente Palace; donde 75 soldados vencieron 700 realistas; por ello Bolívar, lo llama "el nuevo Leonidas"

 En Nueva Granada, había un conato de guerra civil; que superado este trance; el coronel Bolívar pide servicio militar; y lo nombran: [[ Comandante del pueblecito de Barrancas, con 70 hombres apenas a sus órdenes, y subordinados a un aventurero francés llamado Pedro Labatut. Pero inmediatamente se pone en campaña y en lucha contra las partidas enemigas que dominaban el río Magdalena, comienza a aumentar y adiestrar sus fuerzas. Toma la villa de Tenerife, derrota varias guerrillas de los realistas, y en otros casos engaña a éstos o los intimida con su agresividad; limpia de enemigos el Guamal, el Banco, Tamalameque y Puerto Real de Ocaña; en el combate de Chiriguará arrebata a los vencidos cuatro embarcaciones que tenían en el río con abundantes pertrechos, y finalmente ocupa la ciudad de Ocaña. Había logrado así que todo el río Magdalena quedara dominado por sus fuerzas; en algunos días había recorrido en triunfo centenares de kilómetros y su tropa ascendía a 500 hombres. ]] (Bbtca.El Libertador, I: 383). Salva a Pamplona y toma San José de Cúcuta, derrotando al coronel Ramón Correa, que tenía 1.400 hombres. Por todo esto, el gobierno granadino le concedió título de ciudadano de La Unión y lo ascendió a General de Brigada

 Por las desuniones civiles, recelos regionales y egoismos, tuvo que esperar tres meses para recibir la autorización, para iniciar, lo que después se llamaría La Campaña Admirable .


30 de septiembre de 1913


 En mayo de 1.813 comienza: [[ El 14 del mismo mes se puso en marcha el ejército, con la vanguardia al mando del Coronel granadino Atanasio Girardot; cuatro días después ocuparon sus avanzadas la ciudad de Mérida (donde recibió el título de El Libertador) y el 10 de junio la de Trujillo (donde firma el Decreto de Guerra a Muerte). Una vez más centenares de kilómetros ocupados en menos de un mes. . . A fines de julio estaba en Trujillo, el 7 de agosto, entró triunfante en Caracas. Girardot había vencido a los españoles en Aguaobispo; Ribas y Urdaneta los derrotaron en Niquitao y los Horcones; y el propio Bolívar en la batalla de Taguanes, ya en la Provincia de Caracas, Monteverde corrió a refugiarse en Puerto Cabello ]] (Bbtca. El Libertador, I: 389).

 Comenta Urdaneta: "La peste de calenturas endémicas en las cercanías de Puerto Cabello, por los manglares que la rodean, y el clima húmedo y cálido: la peste, decimos, fatal sobre todo para los granadinos, diezmaba, por decirlo así las filas patrióticas.". Por esta razón, tuvieron que abandonar el sitio y retirarse a Valencia.



 Sabedor Monteverde de esta retirada, y habiendo recibido mil doscientos veteranos llegados de España. Decide atacarlos para recuperar a Valencia, y con un contingente de infantería de más de quinientos hombres, comandandos por el capitán de fragata Remigio Bobadilla que se atrinchera en El Cerrito de Bárbula, que queda en medio de la sabana del mismo nombre. Imposibilitada la caballería patriota de obrar en tales condiciones y viendo Bolívar la renuencia de Bobadilla de bajar a combatir a la parte llana; decide atacarlo que siendo derrotado, desaloja el cerrito y huye hacia Puerto Cabello. Pero con la dolorosa pérdida del coronel Atanasio Girardot, quien fue alcanzado en la frente, por una bala de fusil, cuando trataba de fijar la bandera tricolor en la altura conquistada.


Bandera de Nueva Granada


 [[ Bolívar le hizo honores excepcionales y, entre otros, que su corazón fuera llevado en triunfo a Caracas y colocado en un mausoléo que debía erigirse en la catedral ]]. El Libertador duró muy poco tiempo en Caracas, y el clero había hecho del terremoto del jueves santo (26 de marzo), un uso perverso, como que si era castigo de Dios. Así lo incluye en el Manifiesto de Cartagena; y existe carta de Bolívar dirigida al Arzobispo.

 El cadáver del coronel Girardot, recibiendo los honores de su jerarquía militar, recibió sepultura en la santa iglesia matriz, el día 30 de septiembre de 1.813; en la Catedral donde aún permanece en lugar ignorado; opinión que emite Francisco González Guinán

 Está asentado en el Libro 19 de Entierros, con fecha 13/09/1.813, que Girardot fue sepultado en la Iglesia Matriz de Valencia. Pero: "Sensible es que no haya quedado una lápida, un indicio, del lugar en que fue sepultado el cadáver de Girardot en la Iglesia Matriz de Valencia". Por esa razón de no localizar sus restos, no se ha podido cumplir con el cuarto punto del Decreto de El Libertador que ordenaba trasladarlos, a su país nativo, la ciudad de Antioquia, en la Nueva Granada. Se van a cumplir 210 años y se tiene pendiente esa deuda histórica.




 Oswaldo Feo Caballero, en su obra "Crónicas Valencianas", pág. 16: [[ El General Don Pablo Morillo . . . en 1.820 . . .comenzó la construcción de la Torre Sur de la Iglesia Catedral, que fue concluida en 1829 por contribución del Gremio de Pesadores de la ciudad ]]. De esto se concluye que Girardot no está enterrado en la Catedral, porque murió 7 años antes de que comenzaran a construir la Catedral.



 La que fungía como Iglesia Matriz para esa época fue la capilla del convento de San Buenaventura que hoy es la iglesia San Francisco, aquí se hicieron los funerales de Miguel Peña (8/Feb/1833) y dos Congresos Constituyentes, el del año 1830 y el del año 1858 (R.S. Guerra: 119). Este templo, ya existía, para el año de 1.782 que fue cuando construyeron la iglesia La Candelaria, con fecha 23/Abril/1782. Por lógica, los restos de Girardot deben estar en la iglesia San Francisco. Cuyo cráneo, debe presentar en la frente; la perforación de la bala que lo mató.

Iglesia San Francisco


 En la obra "Historia del estado Carabobo" (pág.77), trata con respecto al sitio donde murió Girardot; que no es el mismo donde hoy está la estatua, ubicada en el cerro de La Entrada, la cual se puso allí para hacerla más visible; este héroe neogradino cayó en la cima del llamado barrio El Cerrito o llamado también barrio La Luz, que si está ubicado en Bárbula. Aquí en esta cumbre quedan vestigios de muros y placas, de cal y canto, que son restos de la construcción del monumento que hizo Guzmán Blanco; y están dentro de viviendas, que irrespetuosamente construyeron en este lar sagrado.

 Pero este lugar, donde actualmente está la estatua, no es no menos histórico; según el cronista de Naguanagua, don Armando Alcántara Borges; abajo de este monumento, en la vía, fue donde en enero de 1.827, el general Páez recibió a Bolívar y al abrazarse se les enrredaron los correajes de las espadas; y la gente movió una gran piedra para marcar el sitio; y cuando fueron a instalar la estatua subieron esta piedra, que sirvió de base para colocar la estatua, en el cerro.



 Así como no se sabe del paradero de su cadáver, ocurrió con el corazón; así narra ˋArístides Rojas, en sus Crónicas de Caracas, en su huída a Oriente:[[ Previsivo andavo el prelado Coll y Prat, después de la salida de Bolívar, al sacar el corazón de Girardot del pie del Altar Mayor donde estaba enterrado, para depositarlo al lado del cementerio de la misma iglesia. ]]. 

 Ya es hora de terminar de dar lustre, al mandato de nuestro Libertador, con respecto a este héroe neogranadino, que contribuyó a nuestra Independencia.-



                           Elio Araujo Henríquez

                  C.I. 3.577.768

                    araujo_uc@yahoo.com


Visita al Monumento de Atanasio Girardot en Barbula, Carabobo,Venezuela



Enlaces Relacionados:








domingo, 24 de marzo de 2019

Los “bolivarófagos” se creen los únicos admiradores del pensamiento bolivariano: JOSÉ LUIS SALCEDO BASTARDO








JOSÉ LUIS SALCEDO BASTARDO | 3 DE MARZO DE 1965 


"Ningún venezolano se siente heredero de Guaicaipuro" 




—Doctor Salcedo: Muchos historiadores dicen que Venezuela es el país donde, sorpresivamente, existe menos culto bolivariano, ¿cierto?

—Sí, estamos en deuda con Bolívar. El culto al Libertador, en Venezuela, es realmente escaso. No creo por lo demás que en otros países de América esté más vivo que el nuestro.


—Pero el pueblo venezolano…


—Es más bien indiferente y un tanto escéptico. Hay pueblos hermanos donde existe una admiración y hasta una devoción sentimental y semi-religiosa por Bolívar. En este sentido, no tenemos “culto” al Libertador. Naturalmente que entre nosotros existen personalidades y hasta instituciones —creo incluso que de buena fe— que se han dedicado a una defensa fanática atacando lo que ellos piensan que rosa o mancilla la memoria del Libertador.


—Lo cual es admirable…


—A mi juicio es una forma elemental y desaconsejable de tratar una realidad histórica, moral y política. A algunas de estas personalidades las llegué a llamar “bolivarófagos” porque devoran a Bolívar estimándose a sí mismos los únicos admiradores del pensamiento bolivariano. Yo siempre he concebido el culto bolivariano de forma diferente. Como antecedentes de mi actitud me atrevería a citar dos nombres: Don Santiago Kev-Ayala en su Vida ejemplar de Simón Bolívar, y otro, el colombiano Indalecio Liébana Aguirre en su Bolívar.


—¿Qué debe ser entonces, para nosotros, el Libertador?

—Yo pienso que un modelo extraordinariamente actual y cuya esencia no requiere ni esa defensa fanática de carácter hasta pretender de impedir el debate o discusión sobre el hombre y su obra, sino que por el contrario admite perfectamente y hasta suscita e invita a la controversia y al debate creador.

—En la práctica: ¿considera un eufemismo político eso de “repúblicas hermanas”?

—No, es auténtico porque nuestra historia es paralela y conjunta. La constitución de nuestros pueblos es prácticamente la misma. La lengua, sobre todo, es un extraordinario vehículo unificador como también la religión, las vicisitudes y los ideales. Ello no descarta que, como buenas hermanas, haya fricciones. En todo caso nos cabe el honor y la satisfacción de que Venezuela es el único país latinoamericano que no ha tenido conflictos con sus vecinos.

—Pero siempre existe una rama clave de la educación: ¿cuál sería?

—La educación media y secundaria. Para mí el “secreto” de la cultura francesa está en su excelente bachillerato. Una buena educación media suple las fallas de la primaria y determina una exigente enseñanza universitaria. En los años de la adolescencia el joven es muy plástico y está en una hora interesante de lucidez. Si se quiere adquirir método, es el momento para la construcción de su cultura y de su personalidad. El problema principal de Venezuela es un problema de método.

—¿Cómo interpreta la frase: “Venezuela es un país joven”?

—De una manera que va más allá del simple concepto demográfico y de señalar simplemente que nuestra población mayoritaria es menor de 20 años. Venezuela comienza a existir con los mártires de la pre Independencia. Ningún venezolano de hoy se siente heredero de Guaicaipuro, ni de Diego de Losada ni del Negro Miguel. La primera vez que aparece la palabra patria, es una carta del hijo de Juan Francisco de León. En la gente del pueblo inmola cuando la Conspiración de Picornell y Gual y España comienza a existir ciertamente el venezolano.

—¿Qué consejo daría a nuestra juventud?

—Quisiera usar una frase de José Martí: “Estudiar sus virtudes e imitarlas es el único homenaje grato a las grandes naturalezas y digno de ellas”. En este sentido pienso que los fundadores de nuestra nacionalidad y en nuestros días de valores como Don Miguel de Unamuno, podrían servirnos en la tarea para la juventud que yo presumiría como la de ser autentica, como la de ser ella y no otra.

Tomado de El Nacional




martes, 24 de julio de 2018

FRANCISCO HERRERA LUQUE: BOLIVAR ERA UN MAMADOR DE GALLO




 Estimados Amigos

Aprovechando la fecha del natalicio de Simón Bolivar les hacemos llegar esta entrevista al escritor Francisco Herrera Luque, encontrada mientras hurgábamos en la red, donde comparte sus opiniones sobre el Libertador.

Esperamos disfruten de la entrada y de su montaje.

Atentamente


La Gerencia.
 

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BOLIVAR DE CARNE, HUESO Y GENIO. Entrevista a Francisco Herrera Luque.





                                                Junio 13, 2016

En 1980, Rafael Poleo y yo decidimos entrevistar por Venevisión a varios de los principales conocedores de la vida y obra del Libertador. Se aproximaba el Bicentenario de su nacimiento y por eso consideramos oportuna una nueva indagación sobre un tema esencial a la nacionalidad y de una vigencia permanente.

Las transcripciones de los programas nunca han sido publicadas, por lo cual pienso que su presencia digital es un reconocimiento a nuestros invitados y puede ser útil como una aproximación adicional a la comprensión del Bolívar de hueso, carne y genio.

Para esta nota el invitado es el bien conocido historiador Francisco Herrera Luque. (El programa salió al aire el 17.12.1980).

El amigo Luis Enrique Alcalá se ha tomado la faena de corregir numerosas fallas propias de la transcripción original.


José Rafael Revenga 

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Fotograma de "Pequeños Heroes"


José Rafael Revenga- ¿Cómo reacciona el Libertador frente al atentado en contra de su vida en septiembre de 1828 y ante otro hecho tan negativo como fue el asesinato del Mariscal Sucre en 1830?


Francisco Herrera Luque.


Francisco Herrera Luque- Sorpresivamente, el Libertador, que siempre se había mostrado tan enérgico, tuvo como reacción abandonarlo todo y perdonar a sus enemigos. Yo creo que en ese momento comienza la enfermedad del Libertador. Precisamente el libro de Oscar Beaujon, “El Libertador enfermo”, señala que esa enfermedad que se arrastraba se hace presente después de septiembre del año 28. También la muerte de Sucre desgarra al Libertador; Sucre para el Libertador es la representación del hijo que no tuvo, era su heredero en todos los sentidos. Son dos grandes golpes. Yo creo que en el Libertador se cumple la muerte biográfica y la muerte física. La muerte física sucede el 17 de diciembre, pero la muerte biográfica yo creo que comienza o se produce el 8 de mayo de 1830 cuando abandona a Bogotá y se pierde en la niebla; yo creo que ya iba muerto.

Oscar Beaujon
Rafael Poleo.- ¿Y por qué abandona a Bogotá?

FHL.- Cuando salen electos Mosquera y Caicedo Presidentes ya no tiene nada que hacer. Aquella insurrección que se produce en Bogotá, las turbas al grito de “!Longaniza! ¡Longaniza!”—incluso el vicepresidente Caicedo tiene que dormir con él esa noche— fue un momento sumamente doloroso para el Libertador. Ahora, la decadencia de toda su proyección y su vida política y el sentido de su existencia yo creo que comienza después de su retorno del Perú; ya viene resentido y en 1827, cuando está en Caracas, es sumamente triste y luego viene el suceso definitivo del año 28, de septiembre del 28.


RP.- Pero esa decadencia ¿tiene algo que ver con su estado de salud o es solamente la situación política que lo deprime?

FHL.- Es una pregunta interesante, porque muchos médicos creemos que la gente se muere cuando quiere, cuando ha perdido el sentido de su existencia.

Óleo sobre tela de la Batalla de Carabobo, mural ubicado en el Capitolio Nacional de Venezuela.


JRR.- ¿Usted cree que Bolívar había perdido el sentido de su existencia una vez lograda la liberación del Perú, la creación de Bolivia?

FHL.- Bueno, como yo digo en mi artículo, Bolívar es un héroe solar. Los héroes solares mueren jóvenes. Cumplida su obra, el peligro más grande que tiene un héroe es sobrevivirse, como fue el caso de José Antonio Páez; si José Antonio Páez muere en Carabobo hubiese sido Sigfrido pero, desgraciadamente, se prolongó en el tiempo como Porfirio Díaz.

 
José Antonio Páez
RP.- Ahora, se ha especulado siempre sobre supuestas anomalías psíquicas, estructurales, en Simón Bolívar, hasta el punto de que aparte de lo que pudiera haber de congénito, por los años 40 se habló mucho y se le dio cierta carta de seriedad a una teoría según la cual el Libertador, en su vida tormentosa, había contraído una sífilis y estaría para determinada época, quién sabe para el momento… justamente para el momento en que alcanza el punto máximo de su gloria, en el estadio casi final de la sífilis, eso que llaman parálisis general progresiva que trae cosas tales como delirios de grandeza y otras formas sublimes de locura. A eso se le dio mucha seriedad médica hace algunas décadas. ¿Qué valor tiene eso hoy?

FHL.- Ninguno. Es decir, la psiquiatría no tiene nada que decir respecto de Bolívar; la respuesta la tiene la Historia. El Libertador, indiscutiblemente, como todo genio tenía una singularidad temperamental, es decir, que se sale de la norma. El Libertador cae en estado de depresiones tremendas en los momentos de euforia que no son comunes al hombre mayoritario. Ahora, Bolívar en este caso debe medirse por su obra y no por si es epiléptico, y la tesis de Carbonell no tiene ningún sentido igual que la de Lope de Mesa de que era psicótico maníaco-depresivo. Estas patografías estuvieron muy en boga hace veinte o treinta años pero en mi opinión no deben tomarse muy en serio.

Mosquera

JRR.- ¿Es su opinión o es la opinión de los psiquiatras?

FHL.- Hay bastantes psiquiatras que opinan como yo.

JRR.- ¿Y cuál era la actitud, el estado de ánimo de Simón Bolívar frente a la muerte durante los últimos meses de su vida?

FHL.- Es curioso y sorprendente. Bolívar siempre tuvo ante la muerte una actitud muy dual. En el momento en que se encuentra fracasado quiere vivir con pasión… y vive, lucha y vence. Y en los momentos de gloria se deprime. Bolívar poco antes de morirse creía que iba a vivir. Alguien expresó que era la alegría del tísico; eso es también una expresión un poco demodé. Yo sí creo que Bolívar pensaba, en su trayectoria hacia Cartagena, regresar, como en efecto sucedió: Urdaneta dio su golpe de Estado y retornó al poder. Pero cuando llega la invitación ya la enfermedad está muy avanzada… Él mismo lo dice: “Ya no puedo sostenerme en pie”.

RP.- Sobre la vida afectiva del Libertador que se ha especulado tanto, ¿no habrá un cierto exceso romántico en esa importancia que se atribuye a su relación con Manuela Sáenz? Porque hasta ese momento, y aparte de su matrimonio adolescente, no aparece ninguna mujer importante. Ya ha realizado su obra y todavía no aparece una mujer determinante en su existencia. Cuando aparece Manuela ya él es un hombre que ha culminado lo fundamental de su obra y más bien va a empezar la decadencia. ¿Fue tan importante esa relación?

FHL.-No, yo estoy de acuerdo contigo. Yo hice precisamente un último trabajo, yo no creo en ese mito del gran amor del Libertador y Manuela. Es decir, hay muchas pruebas: el Libertador, por ejemplo, cuando llega al Perú se enamora y está año y medio sin ver a Manuelita. Luego la deja en el Perú cuando él regresa a Colombia y entre su muerte y su partida de Bogotá transcurren nada menos que ocho meses…

RP: Y Manuelita está ausente…

FHL.- Y Manuelita está ausente y no era por restricciones políticas, porque Manuelita hacía y deshacía en Bogotá. Y después del golpe de Estado que da Urdaneta, que son dueños de la situación, Manuelita perfectamente ha podido regresar y si no regresa es porque el Libertador no quiere. Hay otras mujeres en la vida del Libertador muy importantes y muy silenciadas. Por ejemplo, como es el caso de Pepita Machado. Pepita Machado está presente en la vida del Libertador desde 1813 cuando él entra a Caracas—y ella es la muchacha que le pone la corona de laureles—hasta 1820. Se dice que muere tuberculosa pero no estoy seguro. Es una mujer que tiene bastante importancia y ya nadie la recuerda, era una mujer bastante intrigante. Y en cuanto a María Teresa del Toro, su primera mujer, yo creo que son los balbuceos de un adolescente y de algo edípico; esa búsqueda de la madre que se fue pronto. Es decir, si Tito Salas la pinta fea y Vicente Lecuna la debió transmitir como se veía, debió ser en mi opinión bastante insignificante. De todas maneras, yo no creo que muchas mujeres tengan importancia en la vida de Bolívar.



JRR.- Entonces, es un hombre cuya vida se desarrolla sin un mayor énfasis afectivo.

FHL.- Bueno, de acuerdo con esa singularidad temperamental de la cual te he hablado no hay gran ligazón, y eso no solamente se proyecta en la vida amorosa del Libertador, sino en los amigos también. No son casualidad, por ejemplo, los disgustos que él tiene con Miranda, con Andrés Bello. ¿Qué pasó con Andrés Bello? Y él parece que cometió lo que pudiera considerarse como un error grave cuando él cambia de amigos al llegar la gente de la Legión Británica; parece que la gente de la Legión Británica con su sabor europeo le atraía más que sus viejos camaradas criollos y los abandona…

JRR.- ¿Usted no cree que allí perdió mucho del soporte psicológico, de la vinculación psíquica con sus subordinados que, de haber permanecido esa vinculación, le hubiera servido mucho en las horas terribles después del año 26?

FHL.- Sí; al Libertador, indiscutiblemente, en los momentos de gloria como les pasa a muchos políticos, el yo personal se infla con el yo colectivo y entonces confunde una cosa con la otra y las antiguas alianzas ya no se resisten. Soublette, Córdoba mismo, infinidad de colaboradores… no hay que olvidar que Santander y Páez, a quienes estamos acostumbrados a ver como los enemigos mortales de Bolívar, fueron sus mejores colaboradores. Sin embargo, el Libertador estalla, los separa y se queda con los de la Legión Británica. En este aspecto también llama la atención lo siguiente: Bolívar era un romántico, y tú sabes bien que el Romanticismo en Hispanoamérica nunca se ha dado; es flor exótica. Es decir, aquí tenemos un realismo tremendo mientras que los compañeros de la Legión Británica, europeos, sí eran tan románticos como Bolívar. Por algo estaban aquí y habían venido por eso. Lord Byron quería venir para acá…

RP.- Eran unos girondinos…

FHL.- Sí, eran unos girondinos, claro, eran garibaldinos. Es una gente que quiere venir a Venezuela para encontrarse con esa realidad sanchopancina de un Páez o de un Pena. Yo me explico por qué fue la disyuntiva.



RP.- Fue entonces un hecho de analogía de él con aquellos europeos románticos antes que con nuestros criollos que estaban buscando al suyo.

FHL.-¡Claro! Tú te imaginas lo que significaba quitarle a los caraqueños la capital para pasarla a Bogotá para que sea “villa y corte” de un imperio amasado con sangre venezolana? Eso necesariamente tenía que provocar anticuerpos. Yo creo que el Libertador pierde la proporción en ese momento.

JRR.- Ahora, Bolívar pudo haber sido rey; él tuvo la oportunidad de convertirse en monarca y no lo hizo a pesar de ese romanticismo que tú mencionas.

FHL.- No, porque los románticos por ejemplo, cuando NapoleónNapoleón es el héroe de los románticos mientras es Primer Cónsul y entonces lo execran cuando él se corona Emperador. Entonces el Libertador… yo estoy convencido de que el Libertador admiraba profundamente a Napoleón pero para no perder su identidad lo rechaza, lo rechaza totalmente.

Napoleón Bonaparte, Primer Cónsul


JRR.- ¿Y el perdón de Santander ya no indica una debilidad, una flaqueza en el carácter, en el ánimo del Libertador… en 1828?

FHL.- Bueno, es lo que decía anteriormente: hay un desmadejamiento del Libertador en ese instante. Su primera reacción es abandonarlo todo; es decir, ya presiente la muerte, ya presiente que su labor ha concluido. Y yo por eso creo que el 17 de diciembre en vez de ser día de luto debía ser día de júbilo, porque el Libertador precisamente comienza a vivir después de su muerte. Ése es el momento realmente glorioso del Libertador. Todo el mundo quería que el Libertador se coronase, comenzando por Urdaneta y Páez, cosa que la gente muchas veces no sabe. Y aquella célebre carta de María Antonia a su hermano diciéndole que “primero Libertador…” ¡María Antonia era monárquica! Lo que pasa es que hay muchos aspectos de nuestra Historia que están silenciados. San Martín le recomienda a Bolívar que se establezca una monarquía. ¿Qué ventajas ofrecía la monarquía? La continuidad y la estabilidad. La alternabilidad republicana le da paso a los golpes de Estado, a la apetencia de los caudillos. Si nos ponemos a revisar nuestra historia nosotros hemos tenido, salvo breves interregnos, Presidentes vitalicios. Incluso José Tadeo Monagas creo que tiene las pretensiones casi de hacer una Presidencia hereditaria. Tenemos más o menos seis o siete reyes a lo largo de toda nuestra Historia. Ahora, en sus últimos días, el Libertador se pronuncia diciendo que la América Latina es ingobernable.

Retrato de José Tadeo Monagas hecho por Martín Tovar y Tovar


RP.- Si era ingobernable, ¿lo hubiese sido también bajo una monarquía?

FHL.- No me atrevería a responderte, no he reflexionado lo suficiente sobre eso, pero quizás aseguraría una mayor estabilidad, creo yo.

JRR.- ¿Cómo era Bolívar en carne y hueso, Bolívar el hombre de todos los días?

FHL.- Mira, ante todo y para evitar equívocos  porque yo tengo fama de ser tan irreverente como Rafael Poleo, debo hacer profesión de fe de mi amor al Libertador y de una profunda admiración hacia él. Pero el Libertador de verdad dista mucho de ser el Libertador en bronce. Nadie se imagina por ejemplo, que Bolívar pudiera ser, hablando en criollo, un buen mamador de gallo (bromista) lo era. Bolívar cantaba, Bolívar era afable, Bolívar montaba en cólera fácilmente y echaba chispas, soltaba bollos.

RP.- Eso que llaman un temperamento vivo.

FHL.- Un temperamento vivo y muy venezolano, muy caraqueño, muy llano, y cuando se tenía que poner solemne se ponía solemne, pero generalmente el Libertador era un hombre vivaz, nervioso, sumamente inquieto. Hablaba muy bien, era de una gran facilidad en su dicción… pero sin pedantería. Yo creo que ese Libertador con esa voz roncota y distante que lo ponen por ahí, lo aleja de nuestro pueblo.

RP.- Tenía la voz chillona…

FHL.- Tenía la voz chillona, estridente, desagradable. Bueno, muchos tribunos nuestros, Guzmán Blanco entre otros, tenían la voz chillona. Yo creo que ese Libertador en bronce lo aleja de nuestro pueblo y hay que aproximar a Bolívar. Es un consuelo para los malos estudiantes saber que el Libertador fue un pésimo estudiante hasta los 19 años. Lo más importante de Bolívar es saberse vencer. Por supuesto que es un genio, y en el genio hay factores nativos, factores de oportunidad y factores biográficos… Hay otra cosa que yo sí quisiera desvirtuar, sobre eso sí he reflexionado bastante: la historia sagrada explica que el Libertador se hace Libertador porque se le muere su primera mujer. ¡Yo no creo eso! Es propio de una novelita rosa. Si no se le muere la mujer, él sigue siendo Libertador y la pone de lado. Pero es una novelita rosa que no creo, y es lo mismo que tú me preguntabas sobre Manuelita Sáenz. Manuelita Sáenz, su adorable loca, lo divierte, hay una buena comunicación entre ellos, intelectual, carnal, afectiva…

Guzmán Blanco

RP.- Lo que eran ellos es grandes amigos aparentemente.

FHL.- Sí, amantes; eran eso, amantes, pero creer que fuera su mujer exactamente ¡no!... Él nunca tuvo una mujer de la que se pudiera decir que era su mujer. ¡Ninguna! Ahora, Manuelita sí alcanzó aparentemente tener con él una gran vinculación afectiva. ¡Eso es verdad!

JRR.- ¿Cómo preveía el Libertador los últimos años de su vida? Porque él se encuentra en Santa Marta en vísperas de un viaje a Europa donde pensaba radicarse y quizás escribir sus memorias.

FHL.- Mira, pensando en este carácter contradictorio del Libertador, no hay que olvidar que el Libertador era un hábil político, muy astuto, y los políticos profesionales -¿no es así Rafael?- no se expresan con la verdad.

RP.- A veces sería hasta inconveniente que la dijeran.

FHL.- Se posterga la verdad persiguiendo un objetivo. Es posible que haya pensado irse a Londres… Eso de que el Libertador murió en la miseria es falso; el Libertador tenía por el Congreso una renta de 10.000 pesos, además de las minas de Aroa; eso es falso que el Libertador estuviera en la miseria. El Libertador era todavía un hombre rico en ese momento… Muy generoso, muy desprendido, había perdido buena parte de su fortuna en su empresa, pero era un hombre rico.

RP.- Pero no un hombre que se había hecho rico.

JRR.- ¿Cómo fueron las relaciones entre Andrés Bello y Simón Bolívar?



FHL.- Bueno, fíjate una cosa, hay un presupuesto… Bello y Bolívar, en mi opinión, son los dos grandes y únicos genios que ha producido Venezuela, pero eran contradictorios. Bello era apolíneo y el Libertador era dionisíaco.

RP.- Tendrás que explicar qué es una cosa y otra.

 FHL.- Apolíneo es el hombre clásico, el hombre ponderado, el hombre ordenado, el hombre de la verdad armónica. El hombre dionisíaco es el hombre tomado por el pathos, por el afecto o por el cariño o por la emoción. Eso es muy importante. La afectividad es predominante. Entonces necesariamente tenían que chocar; yo no me explico por qué el Libertador se precia de haber tenido por maestro a Bello, con aquella ortografía infame que tenía en 1799. Ellos no han debido entenderse…

Simón Rodríguez

RP.- En cuanto a Simón Rodríguez… fíjate, buscando las influencias psíquicas en el Libertador en el sentido más amplio, casi pedagógico y formativo ¿Simón Rodríguez influyó tanto realmente en el Libertador?

FHL.- Yo creo que Simón Rodríguez se encuentra con el Libertador cuando él es viudo por segunda vez y le descubre todo ese mundo, el romanticismo napoleónico al que Bolívar por temperamento estaba dispuesto. Ahora, también es sorprendente que cuando el Libertador se regresa, creo que en 1807, se cortó la comunicación con Simón Rodríguez. Simón Rodríguez está de espaldas al movimiento emancipatorio hasta 1824, cuando va a buscar al Libertador en el Perú. ¿Qué pasó entre Simón Rodríguez y el Libertador?

RP.- Puede haber sido un alejamiento por la personalidad monomaníaca de Rodríguez.

FHL.- Hubo la oportunidad de que participara en la gesta de la Emancipación por parte de Rodríguez. Es decir, es inexplicable.

RP.- Pero Rodríguez si podía ser psíquicamente objetable. Rodríguez es un personaje que podía desencadenar procesos muy interesantes en el Libertador, pero él mismo era como inmanejable.

 
Úslar Pietri

FHL.- Mira, yo estoy de acuerdo con Úslar Pietri en este libro en que él trata la personalidad de Simón Rodríguez: en que es bastante injusto aquello de tratar a Simón Rodríguez como un tipo pintoresco.

RP.- Como un aventurero…

FHL.- No, era un hombre sumamente culto, con ideas muy claras, vigentes actualmente en los procesos educativos. Ahora, ¿qué es lo que pasa? No se les olvide señores que… ¡imagínense! Para aquellos generalotes de esa época hablarles como hablaba Simón Rodríguez… no podía pasar de ser un loco. Yo tengo mucho respeto por la personalidad de Sucre, por su valía humana, como estadista y como gobernante, pero yo no sé, yo no me siento muy inclinado a creer que Sucre tuviese la cultura de Simón Rodríguez; tenían que chocar, necesariamente.


Sucre

JRR.- ¿Por qué ve en Sucre el Libertador el hijo que no tuvo? ¿Había alguna afinidad, alguna empatía?


FHL.- Si, yo creo que el que más lo entendía era Sucre, y también Santander; es decir, no hay que menospreciar a Santander. Santander era un hombre sumamente culto, era un institucionalista, y el Libertador en ese momento, después de haber sido un institucionalista, se transforma en un autócrata; comienzan a chocar. Además, las separaciones entre Bolívar y su lugarteniente… Yo estoy de acuerdo, y lo he dicho, con que el Libertador no toma en cuenta que Venezuela era Venezuela y Nueva Granada era Nueva Granada, con idiosincrasias, historias, economías, totalmente diferentes. Era una bella realidad pero no era realizable.

JRR.- Irreconciliables.

FHL.- Eran realidades bastante irreconciliables. Yo creo incluso que la emancipación del Perú obedece a razones militares pero no políticas. Yo creo que la verdadera proyección nuestra, como lo ha demostrado la Historia, es hacia el Caribe más bien, que fue la política que se siguió luego.

 
Santander

RP.- Pero Bolívar iba también hacia el Caribe; él no se limitaba al país andino, el quería el país latinoamericano, quería el contrapeso frente al coloso del Norte para que no ocurriera lo que ocurrió después.

FHL.- Viendo, por ejemplo, el norte de Colombia, es muy similar al nuestro, muy proyectado hacia el Caribe todo. Y yo creo que fue a causa de Carlos III, porque si Carlos III, en vez de hacer así hace asao, hubiera dos países homogéneos, pero hizo así e hizo dos países heterogéneos para mantener el equilibrio del poder.

Carlos III





Entrevista tomada de ABRA