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martes, 7 de mayo de 2024

María Calcaño a Jacinto Fombona Pachano: Yo no tengo dónde sembrar mi angustia.

 




Estimados Liponautas

Hoy compartimos con ustedes una carta que María Calcaño le escribió a Jacinto Fombona Pachano. El documento lo tomamos del blog de nuestro amigo  Luis Alejandro Contreras llamado Letras contra Letras. Solo nos falta la fuente del documento.

Disfruten de la entrada.

Atentamente

La Gerencia.


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María Calcaño le escribe a Jacinto Fombona Pachano / María Calcaño, poema. Lectura.

 




Una carta plagada de gracia, ludismo, arrojo, vitalidad, una marea de vitalidad, como su poesía. 

Me eximo de agregar algunas palabras, por los momentos, pues me temo que el introito sería más largo que la propia carta. Las dejaré para un post scriptum...

¡Salud!

Luis Alejandro Contreras


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María Calcaño le escribe a Jacinto Fombona Pachano


¿Cabe el enojo en dos unidades que vivían una misma luna?


Señor Jacinto (me han dicho que usted es un santo): ¡Va a decir, es una frívola! ¡No señor!. Nada de eso. Simplemente, una pobre mujer. ¡Qué amargura para decirle esto, Jacinto, digo, señor! Bueno, le prometo ser más juiciosa. No vuelva a darse esas fugaditas al campo si no quiere verme gritar todo un día. ¡Soy muy malcriada! Por allí me dijo uno: «¡oh, malcriada infinita! ven. Te lo dice este eremita de tu corazón». Bah, ¿qué le importan a usted estas cosas? Pero soy una gran habladora y si usted me escucha… Verdad? Ya me lo dijo. Sepa usted que me estoy riendo. Yo si sé reír. Y como dice Tirso que reía Elena de Troya: «es un temblor de amor en los labios» (no me pregunta cómo soy, pues es mi lado terrible, no me quiera ver cuando ría).


Voy a decirle, a veces me pongo triste. ¡Parece usted tan feliz! ¡Parece tan tranquilo! ¡Tan asentado! inclinada sobre sus cartas estoy horas y horas. Abismada, como en la orilla de los ríos o ¡al pie de plata de las cascadas dulcísimas!, y tengo pena con usted, tan reposado, y esta intensa se le ha metido por el costado con sus vértigos y sus revoluciones. Pero, ¡qué bien lo aprecia mi corazón, Jacinto! ¡Qué bien lo quiere la melancolía de esta agitadora!


Parece ser que somos dos amigos que nos separamos, hace mucho tiempo de locuras. Lo he entretenido mucho y le pido perdón. ¿Qué preguntas? dios, ¿que cómo soy?: embuste. Usted sabe cómo soy. ¿No has tenido en tus manos mis años? Oh, silencioso de mis noches erradas. Para buscarme usted las manos, se ha refugiado en su mujer. ¡Lástima que no alcance usted estos brazos míos, salvajes y crujidos! la otra noche soñaba con usted. Era para morir de rabia. Estaba usted muy viejo. Eso fue antes de su salida para el campo. y todo se perdió: en el sueño se puso viejo de verdad. ¡Fue el diablo seguramente que nos pegó ese susto! Que me jugó esa de traérmelo a usted, Jacinto, y de llevárselo otra vez. ¡Humo de la profundidad de mi sed de visiones, sería el mejor incienso que yo podría darle!; este sueño está prohibido recordarlo por miedo a que se deshaga.


No se debe meter a Satán en estas cosas. Somos gente de Dios. Tengo muchas cosas que decir, entre todas le adelantaré esta: ¡Me hace usted falta! Soy más espontánea que usted. Tengo un deseo avaro. Unas ganas locas de hacerme llamar por usted. Una señorita que lo conoce, hablaba la otra noche de usted. Una muchacha muy inteligente. Yo la acosaba a preguntas: ¿cómo es, muy buenmozo, Mery? Es moreno, divino, chica (Me imagino que ríe usted, ¡qué bueno!). Yo ahora estoy muy seria. Me dejó en la luna. Estoy muy disgustada con ella ¡porque le tiene un fervor...! y se llevó el libro que usted me obsequió y me va a estropear todas las mariposas de este año, las más lindas y extrañas que cazamos. Soy una loca por las mariposas, ¿sabe? Tengo que advertirle que esta niña es preciosa, y me dirá usted, pero no me aclaró nada… y yo quedé como loca. Ella es de labios gruesos y los mueve ligeramente. ¿Le gustan a usted las bocas así?


No sabe cómo me tiene usted de contenta, de feliz. Me ha dado una cosa, me lo ha anunciado usted. Para lucir los paisajes de los adivinos. ¿No me adivina ahora usted? ¿Recuerda su maliciosa carta de buena suerte? ¡Qué de cosas me trajo, dios mío! Buenas. Entre todas, un gato negro, tan pequeño que me cabe en los senos. Él no sabe nada, es inocente. Si llegara a saber dónde se acuesta. También me trajo mi abate (no vaya a pensar en el Padre Villalobos: Éste es un bruto. tiene nueve queridas.) Mi abate es lindo. No sé a quién quiero más, si a él o al gato. Éste me araña, pero sus uñas no van cazadas a daño. ¡Cómo sabe divertir en la noche terrible a los insectos! a los gatos lascivos y agazapado, con los ojos como filos de las charcas de colores, interrogando, diminutos…


En la navaja loca de los plenilunios mi gato me sigue, me enseña a decir buenas palabras. ¿Por qué cuando estoy escuchándolo a usted no se me quita de las piernas y me restriega, y me hace cosquillas, y me pone en un estado diabólico, algo juguetona, para usted, mi querido amiguito?


Usted es bueno y no le gustan estas cosas, ¿me perdona este rato? ¿Verdad que somos muy amigos, Jacinto? Bueno, ¿me va a decir la verdad? ¿No se confesó usted después de mandarme la última carta?


Voy a decirle una cosa. No debería, pero allá va: he llegado a imaginar que esa carta no era de usted. Por qué, no sé. La leí más de mil veces. Comparé letras y letras. Y al fin como que llego a creer que sí fue de usted. Sólo puedo decir que me hizo reír mucho, mucho. Se burla usted, ¿no? a veces reímos de felicidad. Yo no duermo mucho. Paso las noches desveladas, siempre leyendo, escribiendo. Pero esa noche, le juro que dormí como mi señor marido: ¿trajo opio su carta? ¿Usted no duerme mucho? Yo odio la gente que vive para dormir y que duerme la siesta, en la mañana, más que avergonzada, me habría cortado de buena gana los párpados, como en el origen del drama japonés.


¡Qué mañana de sol la que precedió a esta carta! Aún no ha llegado la que usted me anuncia. Pareciera que no la ha escrito. Yo le escribiré al recibirla, para comunicarle qué vamos a resolver. También hablaré de la portada. Nunca me ha gustado. Yo sé dibujar. ¿Verdad que ya estoy muy compuesta? ¿Muy obediente? Pero usted sí es verdad que sabe ponerse serio (¡el muy cruel!). Yo no tengo dónde sembrar mi angustia. ¡Ya verá usted las flores más extrañas, las más dolorosas! Aquellas que pondrían mi voz en diamante. ¡Cubriendo lágrimas en los hoyuelos de las piedras!


María Calcaño.


Tomada de Letras contra Letras


martes, 3 de octubre de 2023

Andrés Eloy Blanco a María Calcaño: Usted es una gran poeta y un admirable y tierno corazón de diablo

 

María Calcaño (1906-1956)


Cosmos

Una gran desnudez:

mi cuerpo

y la noche...


Pero sueño el el alba!


Alba: 

abertura de sangre

y de alas.


Y el pájaro,

dueño del bosque

con un trino...


La vida

es montón de tierra fértil!


El hombre

y yo

somos la quimera.


Dios

en su grave verdad.


Y sobre nosotros,

como una maldición,

esta sombra monstruosa...


María Calcaño 

1935 Alas Fatales


Andrés Eloy Blanco (1896-1955)


María Calcaño publica sus  Alas Fatales en Chile en 1935Este libro fue publicado en Chile gracias a que Héctor Cuenca,presidente del estado Zulia, la pone en contacto con Pablo Neruda. 

Andrés Eloy Blanco después de leer el libro de la poetisa zuliana , le escribió impresionado esta carta a la novel escritora reconociéndola como una poeta a cabalidad y preguntándole cosas cómo  por qué imprimió su libro en Chile y su edad. Blanco le llevaba 10 años a la poetisa que había nacido en 1906. La muerte los alcanzó con poca diferencia a ambos. Andrés Eloy Blanco moriría en México el 21 de mayo de 1955 y María Calcaño abandonaría estas tierras el 23 de diciembre de 1956 en Caracas. Calcaño como escritora fue ignorada en Venezuela hasta hace poco tiempoA pesar de que tuvo vínculos con importantes escritores como Olga LuzardoJacinto Fombona Pachano, José Rafael Pocaterra y  Andrés Eloy Blanco y que su talento  fue reconocido por literatos como Pablo Rojas Guardia, Óscar Rojas Jiménez, Vicente Gerbasi, Juan Liscano y Eduardo López BustamanteEl Status quo social y cultural vigente para la época no le perdonó su gallardía al tocar temas eróticos. Socialmente hablando le hubiese resultado  mejor componer un Himno para la Virgen de ChiquinquiráNosotros  creemos  que aún el Status quo no la perdona a pesar de que la biblioteca pública del Zulia desde 1995 lleva su nombre. ¿Cuantos venezolanos conocen la obra de Calcaño? Pocos, muy pocos si la comparamos con repercusión de otros autores en el mundo literario local.

 Biblioteca pública del Zulia. La torre del fondo no forma parte de la biblioteca.
Imagen tomada de Facebook.


Con mucho gusto compartimos esta carta con todos los lectores asiduos a este blog.


Disfruten de la entrada


Atentamente


La Gerencia



Admirada María Calcaño:


    Estuve unos días fuera de Caracas y es hoy cuando puedo escribirle. Excúseme.

    Se abre el libro, y se enciende como yesquero. Se cierra, se apaga, pero queda uno chamuscado.

     Todos los poemas del libro me gustan. Todos. Es usted terriblemente poeta, y es intrépida y honda:"hasta no saberle el tamaño". ¿Vive usted en Maracaibo definitivamente?. ¿Cómo fue eso de publicar en Chile?. Yo quisiera saber cosas de usted, María. ¿Quiere contarme como recibieron su libro?

¿Y que edad dice usted que tiene?

     Lo que se de usted es que es una gran poeta y un admirable y tierno corazón de diablo. Y que hace arder las manos. Le admira mucho su agradecido:


Andrés Eloy Blanco


Mi dirección: quinta San Luis, El Paraíso, Caracas.



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Richard MontenegroPerteneció a la redacción de las revistas Nostromo y Ojos de perro azul; también fue parte de la plantilla de la revista universitaria de cultura Zona Tórrida de la Universidad de Carabobo. Es colaborador del blog del Grupo Li Pohttp://grupolipo.blogspot.com/. Es autor del libro 13 fábulas y otros relatos, publicado por la editorial El Perro y la Rana en 2007 y 2008; es coautor de Antología terrorista del Grupo Li Po publicada por la misma editorial en 2008 , en 2014 del ebook Mundos: Dos años de Ficción Científica y en 2015 del ebook Tres años caminando juntos ambos libros editados por el Portal Ficción Científica. Sus crónicas y relatos han aparecido en publicaciones periódicas venezolanas tales como: el semanario Tiempo Universitario de la Universidad de Carabobo, la revista Letra Inversa del diario Notitarde, El Venezolano, Diario de Guayana y en el diario Ultimas Noticias Gran Valencia; en las revistas tangibles y electrónicas hispanas Fantastic-Films NeutrónAlfa Eridiani, Valinor, miNaturaTiempos OscurosGibralfaro, Revista de Creación Literaria y de Humanidades de la Universidad de Málaga y en la revista cubana digital Korad y en portales o páginas web como la española Ficción Científica, la venezolana-argentina Escribarte y la colombiana Cosmocápsula.





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domingo, 18 de abril de 2021

MARÍA CALCAÑO, la aviadora no la poetisa: “ Yo siempre quise volar”






Estimados Liponautas


Es muy común ver en las redes digitales la imagen que acompaña esta entrada como el retrato de la poetisa zuliana María Calcaño (María José Francisca del Carmen Calcaño Ortega. Maracaibo, 12 de diciembre de 1906-ibíd. 1956) .Pero tal acreditación no es cierta, esta imagen es el retrato de María Calcaño (María Asunción Calcaño Ruiz. Ciudad Bolívar, 1906 – Caracas,1992) la primera aviadora venezolana certificada con licencia.La poca información de ambos personajes  hacía que con frecuencia fuesen confundidos. Cuando se publicó está entrada María Calcaño, la aviadora solo tenía entrada en Wikipedia en la versión en inglés. En la actualización de esta entrada hoy 06/05/2024 descubrimos que María Calcaño, la aviadora tiene entrada de Wikipedia en español . Más aún siendo el título del primer poemario de la poetisa "Alas Fatales" (1935). La aviadora consiguió su licencia en 1939. A pesar de compartir nombres la diferencia en la vida de ambas Calcaños es brutal. Mary Calcaño, la aviadora llevó una vida bastante cómoda, el dinero aceita el engranaje social y disminuye el el desgaste, a diferencia de María Calcaño, la poetisa que fue otorgada en matrimonio a los 14 años, fue madre de 6 hijos y al publicar su primer libro fue rechazada por la sociedad venezolana de la época por las características de la poesía expuesta en su poemario.

María Calcaño, la poetisa

El rechazo que sufrió María Calcaño, la poetisa explica la ausencia en el diario El Nacional de una entrevista como la que le hicieron a su tocaya guayanesa. Seguramente Miguel Otero Silva y su combo no eran tan abiertos para aceptar una autora tan arrolladora como Calcaño.

Desde el momento que supe de las existencia de estas dos Marías, he creído que María, la poetisa siempre voló más alto que María , la aviadora.





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MARÍA CALCAÑO



MARÍA CALCAÑO | 12 DE ENERO DE 1949

 “Desde niña supe que quería volar” 


Desde que la mujer fue liberada de sus ancestrales cadenas en la primera guerra mundial hemos visto cómo ella toma parte activa en la vida y desempeña cargos que hasta entonces estuvieron encomendados a la pericia e inteligencia del hombre. Pero cuando en realidad el mundo comenzó a asombrarse del espíritu de responsabilidad y cooperación de la mujer fue en la última guerra mundial, cuando ella se decidió por labores que le estaban vedadas. Entonces, la mujer no se contentó con ocupar el puesto vacante por el compañero en la fábrica o en el campo, sino que tomó un día el volante y se elevó hasta las nubes, como sucedió en la Unión Soviética, o se dispuso a montar guardia para avisar a la población civil la llegada de los bombarderos nazis como ocurrió en Gran Bretaña, o se fue a las fábricas de los aviones para aumentar la producción de los cazas, como en Estados Unidos. Incluso, las mujeres llevaron los aviones hasta el frente de batalla con riesgo inminente de sus vidas. Y vimos surgir las heroínas del aire como Marina Raskowa, muerta en el cumplimiento del deber en el frente de batalla ruso y a Amelia Earhart, que halló el fin de su vida en un vuelo sobre el Pacífico.

Marina Mikhailovna Raskova en traje de vuelo. Imagen tomada de Wikipedia



De allí, de aquellas famosas mujeres que se vieron envueltas en la conflagración mundial más espantosa que conoce la historia de la humanidad, surgió un espíritu de superación de la mujer en el mundo. En nuestro país también se han registrado casos de mujeres valerosas que en plena guerra han colaborado con las democracias y en contra del nazi-fascismo desde un avión piloteado por ellas mismas. ¿Quiénes son estas mujeres?

–No, no conocemos a María Asunción Calcaño –nos dijo una voz a través del aparato telefónico de la Casa Stubins.

–Ella tiene otro nombre, nos informo un amigo. Se casó con un americano y se llama Mary Keeler. Es la primera aviadora venezolana, con un magnífico récord de viajes sin accidentes.

–Señorita, por favor, Mary Keeler.

Y la misma voz nos puso en contacto con María Asunción Calcaño.

–Ven ahora que estoy más desocupada. Por la tarde estoy muy atareada con la correspondencia, nos pidió.

Y allá nos fuimos. Dos escaleras y una oficina muy aireada y muy vasta. Tras su escritorio encontramos a la dinámica Mary Keeler que selecciona la correspondencia. Reímos de la equivocación. Hablamos de los viejos tiempos, de los viejos amigos y entramos en materia.

–Yo me gradué de piloto aviador en noviembre de 1939 en Estados Unidos. Fui la primera mujer aviadora venezolana. Después se graduó Anita Branger, que está volando en Perú, y Carolina Molinari. Cuando llegué a Caracas me uní a un grupo de pilotos para fundar la Escuela de Aviación. El grupo estaba formado por los civiles Guillermo Pacanins, Alberto Yanes, Harry Gibson, Guillermo Ochoa, John Stubins y yo. Practicábamos servicios aéreos en La Carlota. Entonces se graduaron varios pilotos. Entre ellos estaban estudiando Carmencita Madriz y Nelly Zing de Villegas, pero no llegaron a graduarse. La escuela está ahora en Maracaibo y su instructora es Patricia Grant.

Anita Branger



–¿Asisten algunas mujeres?

–Solamente dos americanas –contesta decepcionada.

–¿Por qué estudiaste aviación?

–No sé. Yo siempre quise volar. Me imagino que lo tenía en la sangre.

Mary sonríe un poco dudosa y continúa:

–Cuando tenía 14 años hice una excursión a los castillitos, en el camino de La Guairá. Allí me quedé asombrada ante el paisaje de Caracas, y exclame: “Algún día volaré sobre Caracas en un avión piloteado por mí”. Todos mis compañeros se rieron. ¿Sería el subconsciente? Pero lo que recuerdo es que empecé a estudiar en Estados Unidos y en tres meses me gradué. Compré un avión y lo traje a Venezuela. Aquí volé por todo mi país
.
–¿Qué sensación experimentas cuando vuelas?

–Reposo, tranquilidad, felicidad, ¡que no es poco!

–¿Has tenido accidentes?

–Una vez se me rompió una hélice en el aire y aterricé en el campo sana y salva. A la media hora estaba volando otra vez, pero el susto fue después que llegué y registré el motor, cuando me di cuenta que estaba desprendido y he podido matarme. ¡Suerte! – dice emocionada–. Ese y muchos otros accidentes menores confirmaron mi teoría de que moriré en mi cama y no en el aire.

MARÍA CALCAÑO. 
Imagen tomada de Pioneros



–¿Conoces a aviadoras de importancia?

–Yo conocí a Amelia Earhart, gran aviadora desaparecida en el Pacífico; a Louise Taden, ganadora del premio de velocidades en las carreras de Cleveland, y a Ruth Nicols, que posee muchos récords y premios. En California existe un templo de aviadores donde hay un muro de bronce con las alas de los aviadores más famosos. Por Venezuela están las alas de Jorge Marcano y Mary Keeler. Pero lo más divertido fue lo que me pasó en un pueblecito de Venezuela. Íbamos en avión a una ternera, y yo me perdí en la ruta. Aterricé en un lugar donde había un ranchito. La campesina corrió desesperada hacia el esposo y le grito: “Hermenegildo, ¡llegó un pájaro con una bruja!”. Cuando le pedimos la dirección, nos dijo: “Po’ay pa’bajo”. Y llegamos directamente, –concluye Mary riendo de la ocurrencia.



Louise Taden.Imagen tomada de Pinterest




Tomado de El Nacional


MARIA CALCAÑO.. Por Emiliano Faría. En tú Canal Cultural, El Zulia Tv.
127 visualizaciones  18 oct 2022



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Richard MontenegroPerteneció a la redacción de las revistas Nostromo y Ojos de perro azul; también fue parte de la plantilla de la revista universitaria de cultura Zona Tórrida de la Universidad de Carabobo. Es colaborador del blog del Grupo Li Pohttp://grupolipo.blogspot.com/. Es autor del libro 13 fábulas y otros relatos, publicado por la editorial El Perro y la Rana en 2007 y 2008; es coautor de Antología terrorista del Grupo Li Po publicada por la misma editorial en 2008 , en 2014 del ebook Mundos: Dos años de Ficción Científica y en 2015 del ebook Tres años caminando juntos ambos libros editados por el Portal Ficción Científica. Sus crónicas y relatos han aparecido en publicaciones periódicas venezolanas tales como: el semanario Tiempo Universitario de la Universidad de Carabobo, la revista Letra Inversa del diario Notitarde, El Venezolano, Diario de Guayana y en el diario Ultimas Noticias Gran Valencia; en las revistas tangibles y electrónicas hispanas Fantastic-Films NeutrónAlfa Eridiani, Valinor, miNaturaTiempos OscurosGibralfaro, Revista de Creación Literaria y de Humanidades de la Universidad de Málaga y en la revista cubana digital Korad y en portales o páginas web como la española Ficción Científica, la venezolana-argentina Escribarte y la colombiana Cosmocápsula.





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