Mostrando entradas con la etiqueta Historieta. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Historieta. Mostrar todas las entradas

domingo, 8 de marzo de 2026

Eziongeber Chino Álvarez: Cuanto aprendí con Educando a papá, esa comiquita dominguera del Últimas Noticias

 





Estimados  Liponautas

Hoy compartimos un texto que le dedicó el escritor Eziongeber Chino Álvarez a esa longeva comiquita llamada Educando a papá. Ahora no solo necesitamos educar a papá, debemos educar a la mamá, a los hijos y a todos nosotros en realidad. Y pensar que el "nacionalista" y chavista Últimas noticias publicó durante mucho tiempo esta tira cómica imperial. 

Esperamos disfruten de la entrada.

Atentamente

La Gerencia.


*******


Educando a papá


20/06/2022


EZIONGEBER ÁLVAREZ


«Fue después de la plegaria, cuando los hombres regresaban a sus chozas para desayunar, que Omoro corrió, excitado y sonriente, para darles la noticia del nacimiento de su primogénito, a quien llamó Kunta Kinte»


Raíces, de Alex Haley.


Imagen tomada de aquí






Sí, hablo de la comic aquella que salía creo que en la revista semanal del diario «Últimas Noticias» hace muchos años aquí en Venezuela. 

Imagen tomada de aquí


En Latinoamérica, Pancho y Ramona eran también muy conocidos y por eso no abundaré en ponderaciones: Pancho (Trifón en Argentina), un señor de mediopelo como los demás papás del barrio, repentinamente se hizo multimillonario, pero no atendía de ninguna manera la rogante petición de su esposa, Ramona (Sisebuta en Argentina), de mudarse de allí para seguir trepando socialmente. No qué va. Pancho era bebedor y desadaptado y entonces es que uno empezaba a comprender las peripecias de esta familia, que con sus altas y bajas, estuvieron echándole ganas en muchos diarios del mundo desde 1913 hasta el año 2000, que fue cuando cesaron las publicaciones en forma definitiva de «Bringing Up, Father», así llamadas en EEUU y «Pequeñas delicias de la vida conyugal», como fueron conocidas en Argentina.


 Un día, echaremos el cuento de la importancia de las caricaturas en los periódicos del mundo, pero mientras tanto: «Educando a papá». Un nombre extraño para cualquier comiquita. Importante para mí, destacar este título en referencia a mi viejo.




Lo primero que hay que entender, es que los padres venimos al mundo como hijos, pero tal prodigio no cuenta demasiado ni te garantiza nada. Qué va. Llegamos como hijos y nos vamos como abuelos o como bisabuelos, si es que Dios nos mira con ojos de piedad y nos regala un poco más de tiempo en esta vaina. De ahí en adelante no habría nada más que agregar, de no ser por el hecho de que ¡ey! los padres arribamos desprovistos de Manuales Operativos, y aunque los hubiera, cada hijo precisa de atenciones puntuales que acaso no sean necesarias con su hermano. En una palabra, el oficio de padre es muy raro y no hay reglamento posible. «Nadie se ha tomado la molestia de escribir algo decente en términos de crianza general», decía el Napo, quiero decir, mi papá. «Nadie, salvo el Dr. Benjamin Spock o el señor Freinet», repetía echando fuegos como un águila dragante. Pero no había atisbo de dudas: Mi papá, al igual que Pancho (o Trifón) precisaba de ser educado en muchas cosas, pensábamos nosotros en el fondo de nuestras conversaciones de litera y madrugada. Inconcebible que todo lo que bailara, lo llevara a ritmo de pasodoble. 

Benito QuirósMis Dos Amores



O que siempre escuchara puro Benito Quirós y Francisco Mata. Horrible. También estaban sus brotes coléricos y su afán de que todo en casa marchara perfectamente y en total observancia a las indiscutibles normas emanadas de sí mismo. 



Aparte, mi papá, de joven, era de los tipos que metía en la cava de la maleta del carro sus angustias semanales y se iba regando flores por todo el camino real al abrigo de un frasco de Buchanan’s, llegando después a la casa bien zarataco. Eso hizo durante algún tiempo, pero ¿me pondré a señalar los tantos errores del viejo? No alcanzarían las palabras. Serían muchos. Tantos, que no he contado con la suerte de desprenderme de algunos que heredé y que todavía me acompañan cual si fueran garrapatas.



Una vez, la primera que conversamos «de hombre a hombre», papá me confesó que no sabía cómo ser papá, porque él perdió al suyo a los tres años de edad. ¡Vergación! La tal revelación conmovió cimientos y desde mis ojos de niño, comencé a entender lo inentendible: después de todo y allende los temores y demonios que se guardaba en el alma, mi viejo era un tipo corajudo que se imponía por encima de sus limitaciones y era capaz de amar. Una proeza. Y más que eso que llaman proveedor palacasa, El Napo llegó a ser mi mejor amigo. Lo mismo me enseñó en qué consiste un chubasco, que a cuadrarme con el palo de escoba en el torneo de chapitas de la cuadra. Su presencia en mi vida la veo en mi propio caminar y en el de mis hijos y también la veo en ese sentarme a escribir por el simple hecho de disfrutarlo. Compartimos muchos años en incompleta armonía. Nuestras disputas fueron legendarias. 

Benito QuirósImagen tomada de aquí

Tuvimos problemas, muchas veces propiciados por mí, pero al final de sus días, ambos nos vimos precisados a reacomodar nuestros dolores y a seguir en esa extraña aventura de amarnos en la bulla del silencio de dos manos entrelazadas, la de él y la mía. Y aunque es muy cierto que no existe la sopa de pollo para el alma, coño mano, extraño la sonrisa de mi padre. Y sus chistes malos. Y su perpetuo olor a Jean-Marie Farina.

Colonia Jean Marie Farina


 Y sus maneras de darle la vuelta al «Cantar de los Cantares», al que consideraba un libro erótico de muy alta factura. Échale bolas. La última vez que nos vimos en franca conversación «de hombre a hombre» mi papá, un venezolano orgulloso y hecho a sí mismo, ya no estaba. Vamos, que un cáncer más la diabetes, lo mantenían amarrado a los más íntimos pliegues de la inconciencia y aún así y a pesar de la tragedia tuvo arrestos para pedirme que buscara la Biblia, de forma y manera, que me tocó precisamente a mí, leer jipeando en voz alta y ya de camino al hospital donde murió, aquello de 1ra de Corintios 13-13: «El Amor, todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera y todo lo soporta».



Educando a papáDespués de todo y a pesar de la misma vida, si te enseñan que amar y amarte es lo más grande, hay que concluir que hay gentes que no necesitan de manuales para aclarar secretos de esos que después de muchos años se revelan cualquier madrugada como esta, en que aparte de saberme orgulloso hijo de mi padre, también me reconozco como orgulloso padre de mis hijos. Vivencias distintas. Personas distintas. Amores distintos, pero que al propio tiempo son muy parecidos y eso ya es un misterio muy grande.


Mi aventura como padre se inició, como es costumbre en mi familia, a los coñazos. Y cometiendo pifias. Cagándola, porque celebrar los miaos me llevó par de semanas. Uno se imagina muchas cosas antes de ser padre, pero nadie te prepara para el gran momento: tu primer hijo. Aquí va agarrando forma el epígrafe con Kunta. Le dije al panadero. Al señor de la quincalla. A la mujer barrendera, que me regaló su más hermosa sonrisa:


-Ay, mijo, lo que te espera es Enea- seguramente pensó. Bah.



El mundo tenía que saber que me convertí en padre, uno bien asustado por cierto. Uno sin bitácora y lleno de inconsistencias y otras pendejadas. Uno que aún no entiende del todo de qué van estos misterios que comportan el vivir, pero que se afirma no en lo que sabe, sino en lo que va sintiendo, porque llenarse de información puede esperar, pero el amor que quita el frío y las angustias, ése no tiene paciencia. Lo que uno tiene que entender es que lo más grande en esta vida es el amor, porque a través de él llega la comprensión y la empatía. Y el respeto por el otro. Tengo un varón. Es abogado como yo. Tiene ideas y un proyecto muy suyo al que seguramente le echará bolas como ya lo hizo su abuelo y como he venido haciendo yo. Y tengo una hija preciosa. Brillante. Y se parece tanto a mí que me asusta. Un día sucederá. Les pediré a mis hijos que busquen la Biblia. Les exigiré a duras penas, que me lean 1ra. de Corintios 13, para que agarren el pulso de lo que en trance de irme, ya puedo ir asegurando. Y muchos años después, en medio de la madrugada, uno de ellos se levantará con su bebé en los brazos y me verá en la lluvia a través de la ventana. Y entenderá por sí mismo y con todas sus letras el gran asunto: «El amor todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, y todo lo soporta». Sí, sí. Somos ineducables. No tenemos remedio. Pero lo que dejamos sembrado es mucho más importante.




https://actualy.es/educando-a-papa-por-eziongeber-alvarez


*******



El Chino Álvarez, como se le conoce en los medios literarios y las redes sociales es un narrador venezolano que se decanta por la veta del humorismo en la escritura. Más allá de eso, por una parte escribe crónicas memoriosas y por la otra, hace una fuerte crítica política que involucra todas las dictaduras. Y lo hace con inteligente desparpajo. Ahora, en "Humor en tiempos de crisis", explora la comunicación directa con un espectador de quién se pide compromiso, a través del discurso, como en los viejos tiempos en que la oralidad y lo teatral servían para soliviantar las conciencias. El Chino mezcla en sus crónicas el lenguaje típicamente urbano y mayormente caraqueño que resalta la calidad de sus reflexiones, cuyas referencias tocan la historia, la filosofía y la política en tono dicharachero. La risa viene a ser en su caso un vehículo. Eziongeber Chino Álvarez es un escritor y humorista venezolano nacido en Caracas, en 1964. Abogado de profesión, ha dedicado gran parte de su vida al cultivo de la lectura y la escritura, en especial de crónicas y relatos. La mayor parte de sus publicaciones se encuentran en Facebook. En los últimos tiempos, ha incursionado en publicaciones especializadas como Letralia y Actualy.es. Su primer libro es "El País de los Turpiales", publicado por Editorial Ítaca, que es su propio proyecto editorial. La segunda edición fue publicada por FB Libros. Tiene en preparación otros dos libros de crónicas, “Resistencias” y “El Cuarto de lo Imposible”. Además, está escribiendo una novela, “Malandro Viejo” En su blog eziongeberalvarezarias.blogspot.com se encuentran muchas de sus obras e información sobre el autor.


Tomada de Escritores.

JOSÉ PULIDO Y LA VELOCIDAD INVISIBLE.





domingo, 7 de diciembre de 2025

«La historia del guerrero y de la cautiva de Borges en Viñetas»

 



Estimados Liponautas


Hoy tenemos el gusto de hacerles llegar una de las adaptaciones al formato historieta de unos de los relatos del escritor argentino Jorge Luis Borges. Como todos saben somos aficionados al noveno arte razón por la cual decidimos compartir nuestro hallazgo con ustedes.


Imagen tomada de aquí




Disfruten de la lectura de la historieta.


Atentamente


La Gerencia


*******



Jorge Luís Borges, 125 velitas y una historieta como regalo


24 AGOSTO, 2024 LUIS ALBERTO941


Con diversas actividades se recordará hoy, 24 de agosto, el 125º aniversario del nacimiento de Jorge Luís Borges. Nos sumamos al festejo reproduciendo la versión en historieta del cuento «La historia del guerrero y de la cautiva» adaptado por Norberto Buscaglia con dibujos de Alfredo Flores, trabajo publicado en el Nº 22 de la revista Fierro en junio de 1986











«La historia del guerrero y de la cautiva» fue una de las once adaptaciones de grandes obras de autores argentinos (Lugones, Arlt, Puig y Cortazar, entre otros) publicadas en la revista Fierro dentro de la serie «La Argentina en pedazos», título también del volumen recopilatorio publicado años después por Ediciones de la Urraca con una introducción de Ricardo Piglia. Alberto y Enrique Breccia, Carlos Roume, Crist y Solano López fueron algunos de los dibujantes que las ilustraron.





En este cuento Borges traza un paralelo entre los destinos de Droctulft, un guerrero bárbaro que deslumbrado por la grandeza del imperio romano cambia de bando, y el de una mujer inglesa que ha vivido muchos años cautiva de los indios y que decide volver a las tolderías, historia esta que según Borges refería su abuela, también inglesa.






Respecto a adaptaciones de cuentos de Borges en historietas pueden mencionarse las de «Hombre de la esquina rosada» con dibujos de Carlos Magallanes y «El jardín de senderos que se bifurcan» ilustrado por Daniel Haupt, ambas en Intervalo Super Anual, en septiembre y abril de 1985 respectivamente y disponibles en columberos.blogspot.com







Y como cierre esta caricatura de Borges que dibujamos hace ya más de medio siglo…




…sepan disculpar.


Imágenes tomadas del Archivo Histórico de Revistas Argentinas – http://www.ahira.com.ar


https://luisalberto941.wordpress.com/2024/08/24/jorge-luis-borges-125-velitas-y-una-historieta-como-regalo/


Enlaces relacionados:

































































jueves, 4 de diciembre de 2025

El jardín de los senderos que se bifurcan en viñetas

 




Estimados Liponautas


Hoy tenemos el gusto de hacerles llegar una de las adaptaciones al formato historieta de unos de los relatos del escritor argentino Jorge Luis Borges. Como todos saben somos aficionados al noveno arte razón por la cual decidimos compartir nuestro hallazgo con ustedes. Disfruten de la obra del jardinero de la biblioteca de Babel.


Imagen tomada de aquí




Disfruten de la lectura de la historieta.


Atentamente


La Gerencia


*******



Publicado en la revista Intervalo Super Anual N° 22 impresa el 09 de Abril de 1985, con guion de Pedro M. Mazzino y dibujos de Daniel Haupt.


Adaptación del cuento de Jorge Luis Borges perteneciente al libro "Ficciones" (1944).




Descarga: (Pedro M. Mazzino - Daniel Haupt) - El jardín de los senderos que se bifurcan


http://columberos.blogspot.com/2024/06/adaptacion-literaria-el-jardin-de-los.html


Enlaces relacionados:



































































domingo, 30 de noviembre de 2025

El hombre de la esquina rosada en viñetas



Estimados Liponautas


Hoy tenemos el gusto de hacerles llegar una de las adaptaciones al formato historieta de unos de los relatos del escritor argentino Jorge Luis Borges. Como todos saben somos aficionados al noveno arte razón por la cual decidimos compartir nuestro hallazgo con ustedes.




Disfruten de la lectura de la historieta.


Atentamente


La Gerencia


*******


 Publicado en revista Intervalo Super Anual, Nº 23, el 19 de septiembre de 1985. Adaptación de un cuento de Jorge Luis Borges perteneciente al libro "Historia Universal de la Infamia", publicado por Emecé Editores S. A., por José Luis Arévalo, con dibujos de Carlos Alberto Magallanes.


*Escaneado por Diego_S




Rosendo Juárez, al que

llamaban el Pegador, era

el hombre de la Lujanera.

Bailarín de los que

provocan rueda y, según

se comenta, imbatible

en cosas donde

tallaran cuchillos.



Descargar:  (Arévalo - Magallanes) - Hombre de la esquina rosada



http://columberos.blogspot.com/2020/04/adaptacion-literaria-hombre-de-la.html



Enlaces relacionados:



































































lunes, 30 de diciembre de 2024

María Elena Morán,Laura Guarisco y Arianna de Sousa-García: Volver al nido cuando atrás queda la Tierra

 





VENEZOLANOS EN EL EXTERIOR



‘Atrás queda la Tierra’, ‘Nido’ y ‘Volver a cuándo’: las mujeres tejen el gran relato de la diáspora venezolana que atraviesa América Latina

Arianna de Sousa-García, Laura Guarisco y María Elena Morán abordan desde distintos géneros el éxodo masivo en tres celebrados libros


EL PAÍS


Santiago Torrado


Bogotá - NOV 16, 2024 - 22:59 EST

Ilustraciones del libro 'Nido' (Planeta, 2023) de Laura Guarisco.





País mío, quisiera llevarte una flor sorprendente”. Cuando abre los ojos, la periodista y escritora Arianna de Sousa-García suele recordar el mar después de repetir ese verso del poeta Rafael Cadenas, que ha convertido en una oración. Su natal Venezuela es lo primero en lo que piensa todos los días, asegura por teléfono desde la librería en la que trabaja en Santiago de Chile, donde se exilió hace ya casi nueve años. Hace unos meses publicó Atrás queda la tierra (Seix Barral, 2024), una novela de no ficción salpicada de poesía, que es también el crudo testimonio de una madre que huye de un país en ruinas para salvar de ese colapso a su hijo que acaba de nacer.


Siempre pensé que sería algo momentáneo. Ahora que lo pienso, creo que todos cuando nos vamos creemos que lo será y al final termina siendo la vida. Esta es la vida”, escribe en su novela, escrita como una carta a su hijo. “Nuestro éxodo, masivo y sonoro como es, ha sido fácilmente ignorado e incluso condenado por casi todos nuestros hermanos soberanos de la li-ber-tad a pesar de ser el más grande que ha vivido este hemisferio en los últimos cincuenta años”.




Los niños son protagonistas del libro, tanto los que sufren la crisis sin fin de la República Bolivariana como los que han migrado. “Siempre tuve muy presente que lo que quería contar tenía que ver con la infancia en la diáspora venezolana”, esos pequeños que casi siempre están acompañados de sus madres, dice de Sousa-García.Al final, es una generación de mujeres cargando en sus hombros el futuro del país, que además está desperdigado”, apunta. En su último año en Venezuela tuvo que cubrir como periodista las muertes de bebés recién nacidos, pues con los apagones y sin plantas de electricidad, los hospitales se quedaban sin oxígeno. Eso la marcó. “Se supone que esta era la revolución para nosotros, para nuestros hijos, para nuestro bienestar, para ese ‘hombre nuevo’, y al final solo se tradujo en hambre y en muerte”.


En ese entramado literario que ha contado el colapso de Venezuela desde la llegada al poder de Hugo Chávez ahora irrumpe la diáspora que se ha desbordado tanto a sus vecinos como al resto de América Latina. Más de siete millones de personas han salido empujadas por la crisis política, social y económica durante el Gobierno de Nicolás Maduro, ahora agravada por el fraude electoral con el que pretende juramentarse para un nuevo periodo a partir del 10 de enero.


Atrás queda la tierra se suma a otros dos libros que hacen memoria colectiva sobre la migración desde distintos géneros: Nido (Planeta Cómic, 2024), de Laura Guarisco, y Volver a cuando (Siruela, 2023), de María Elena Morán. Sus autoras, originarias de distintas ciudades de Venezuela, vuelcan en la ficción sus propias experiencias como migrantes, también en distintos destinos de Sudamérica. Tres acentos distintos, por origen y destino. A De Sousa-García (Puerto La Cruz, 36 años) la precedieron la ilustradora Guarisco (Caracas, 33 años), que se afincó en Medellín, en la vecina Colombia; y la escritora y guionista Morán (Maracaibo, 38 años), quien vive en São Paulo, la mega urbe brasileña.


Desde la camiseta vinotinto de la selección de fútbol hasta la maleta con los colores de la bandera que tantos venezolanos llevan a cuestas, la nostalgia tiñe las viñetas de Nido. Ángel, el protagonista, cruza la frontera expulsado por la escasez, la hiperinflación y la violenta represión de las protestas contra el régimen de Maduro para encontrar un hogar en Medellín, como la propia autora. El cómic hace eco de los viajeros que atraviesan páramos y montañas, en autobús, a pie o haciendo autoestop, para buscar oportunidades en alguna ciudad colombiana.


Guarisquin, como también es conocida, acaba de ganar la primera edición del Premio Nacional de Nóvela Gráfica, que el Ministerio de las Culturas de Colombia creó con ocasión del centenario del cómic en el país. Ese trabajo “se convierte en un registro histórico de nuestro tiempo”, valoró el jurado del que es por mucho el principal país de acogida, con casi tres millones de venezolanos. “Yo siempre he considerado Colombia una extensión de mi casa, entonces me conmoví mucho cuando supe la noticia por todo lo simbólico que hay detrás”, relata Guarisco, que tiene tatuado en el brazo izquierdo la silueta de El Ávila, el cerro tutelar de Caracas, y en el derecho la reinita migratoria, el ave que usa como analogía en Nido.

Ilustraciones del libro 'Nido' (Planeta, 2023) de Laura Guarisco.


Toda la carga emocional del éxodo también está presente desde la primera línea de Volver a cuándo, que ganó el Premio Café Gijón. Morán se propuso escribir “una novela de izquierda que le doliera a la izquierda” para lidiar con la desilusión que le produjeron sus tres lutos, por la muerte de su padre, por la revolución y por su país. Esa trepidante ficción, en la que una madre migrante deja a su hija de 12 años al cuidado de una abuela viuda en Maracaibo, y un padre ausente reaparece, se pasea por distintas geografías de la diáspora venezolana, como las fronteras con Brasil y con Colombia, pero también los límites entre México y Estados Unidos. “Me interesa pensar las estrategias narrativas para la empatía”, explica Morán al reivindicar que la ficción logra acceder de otras maneras al lector.


Volver a cuándo comienza con la escena de la hija abandonada que se resiste a pasar al teléfono para hablar con su madre, Nina, la protagonista, que se encuentra en Pacaraima, un municipio brasileño sobre la frontera con Venezuela, a unos 2.500 kilómetros de distancia. En medio de la discusión, esa madre recién emigrada comienza a oler a chamuscado y escucha el grito de sus compañeros de viaje: “¡coño, nos están quemando!”. Ese intento por incendiar un campamento lleno de niños y adolescentes en espera de refugio ocurrió en la vida real en agosto de 2018, y se funde con la ficción novelada.

En Chile abrieron una investigación por ataque a campamento de migrantes venezolanos




El fuego xenófobo también arde en Atrás queda la tierra. El 25 de septiembre de 2021, unas seis mil personas marcharon en el norte de Chile contra la migración, en una manifestación custodiada por carabineros que destruyó e incendió carpas de familias venezolanas recién llegadas, sus colchones y sus ropas, al grito de “¡Chile para los chilenos!”. “Y ahí, en medio de todo, ese cochecito ardiendo mientras flameaba la bandera chilena, y nosotros que tanto solíamos amar este país, viéndolo todo por televisión, pensando en toda la gratitud que sentimos alguna vez”, escribe de Sousa-García.


Nos componemos del viaje, somos el viaje. Así ha sido desde siempre”, se lee al final de Atrás queda la tierra. “Nos movemos para continuar la historia, para no apagarnos, para que nuestra familia subsista sin importar bajo qué bandera porque venimos de la noche pero no vamos hacia ella, vamos hacia el aire, vamos hacia la luz estruendosa del sol”.



https://elpais.com/america-colombia/2024-11-17/atras-queda-la-tierra-nido-y-volver-a-cuando-las-mujeres-tejen-el-gran-relato-de-la-diaspora-venezolana-que-atraviesa-america-latina.html



Enlaces relacionados: