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miércoles, 25 de septiembre de 2024

El Árbol Peregrino de Vytautas Subacius

 



Estimados Liponautas

Hoy tenemos el agrado de compartir con ustedes el libro EL ÁRBOL PEREGRINO , un poemario  de Vytautas Subacius. Ahora podrán leer el prólogo del Dr. Miguel Herrera Estraño

El libro pueden leerlo o descargarlo gratis.




Prólogo


 Escribir el prólogo para la publicación de un poeta no es una tarea fácil para alguien como yo, sin experiencia en rimas, métricas y recursos estilísticos, a quien le agrada y complace escribir como afición, pero resulta un hermoso desafío que no es posible eludir, sobre todo si es una sorpresiva y honrosa solicitud de alguien que no conocemos personalmente sino mediante la referencia de sus colegas y múltiples ahijados, más de una docena de promociones de su Facultad de Ciencias de la Salud, quienes le felicitan y se enorgullecen de él como uno de sus maestros en la profesión hipocrática, tanto en el área de la clínica médica como por su disciplina y productividad para escribir y publicar poemas en las redes sociales, donde establecimos el primer contacto y allí comenzó a tejerse una amistosa red, algo así como la conformación de una especie de holograma.

Cuando en el 2020 comencé a leer sus poemas, una época de pandemia viral en Italia y en la gran parte del mundo, me atreví con esa audacia de quien descubre un área que no practica habitualmente, a realizar algún que otro comentario a la producción poética del profesor Vytautas Subacius, atraído por su transparencia y apertura en interesantes temas de contenido humano, social y ecológico, con sus matices, intencionalidades y tonalidades, que me condujeron a identificarme con el tema de la inmigración o cambio de país, por el estado de deterioro de un territorio de inmensos recursos humanos y naturales desaprovechados por la ingenuidad y capacidad de autoengaño de muchos de sus habitantes, como por ejemplo elegir emocionalmente administradores que desconocían hasta el significado de dicho término y que tenían muy bien encubiertas sus conductas de transgresores de las reglas de convivencia social, auto denominados “revolucionarios”: fachada para encantamiento de masas desposeídas y que buscaban, por supuesto desde mi perspectiva, tan solo como coartada, detener el progreso de las múltiples corruptelas populistas en curso creciente para el inicio del milenio, solo para superarlas. 


En el momento que escribo este honroso encargo para el “récipe poético” que publica el colega clínico, docente y amigo Vytautas, en el país donde ambos egresamos de nuestra Alma Mater, la Universidad de Carabobo. país que en la actualidad atraviesa una profunda y existencial crisis que parece definitoria, una etapa compleja de incertidumbres y arbitrariedades que se niega a desaparecer y dar paso a otra más deseable, armoniosa y democrática que pugna por aparecer y acabar con el injusto peregrinar de millones de habitantes en diáspora, tal como lo anticipa, cuasi proféticamente el inspirado y afortunado título que nuestro amigo poeta ofrece para la reflexión, el deleite y mensaje de buen vivir, acompañado de una polisémica expresión poética, para el espíritu de sus muchos lectores.


¿Y qué significa el árbol peregrino?, una metáfora vegetal de una vida de devoción, de viajar en cumplimiento de una búsqueda cuasi religiosa hacia un sitio de culto, algo así como “el camino de Santiago” o de una forma errante de viajar sin un destino fijo, extraño o exótico, voluntariamente o por fuerzas circunstanciales.


Me propongo expresar aquí tres vertientes: primero, la imagen que refleja el profesional creador quien me concede este honroso privilegio; segundo, pergeñar algunas ideas extraídas de mi percepción subjetiva de media docena de los 54 poemas seleccionados por el autor, y por último, un intento de concebir el retrato de un vivir apasionado y con propósito definido que me impresiona en esta reveladora obra. 


Sin conocer personalmente a Vytautas, emergió en mí una corriente de empatía generada por la admiración, reconocimiento y afecto que recibe de sus múltiples amigos, alumnos y colegas, característico de alguien que no parece buscarlo sino de quien descubre y agradece los merecidos elogios de su obra poética y mucho más por ser quien es para aquellos que le conocen íntimamente al haber compartido las vivencias de su exitoso actuar profesional tanto en cardiología como en docencia, investigación y cultura universitaria. 


Conozco al profesor Subacius por su trayectoria académica universitaria, por sus labores de investigación, por sus publicaciones y por su prolífico compromiso cultural, su disciplinada incursión en el teatro y la poesía universitarias, su participación en los encuentros internacionales de poesía en la sede de la UC. Se que nació en una fronteriza población lituana, Vosiunai, limítrofe con Bielorrusia y que emigró a Venezuela con sus padres para vivir en el sur de Valencia, como lo refleja en uno de sus poemas.


 ¿Cómo lo describiría?, una persona de tendencia independiente, sociable y agradecida que rinde culto a la amistad, que no es proclive a reunirse con cierto tipo de personas que carecen de valores positivos como lo revela en su poema Yo no marcho con ustedes y que sus numerosos ahijados de promoción en la Facultad de Ciencias de la Salud nos muestran su excepcional brillantez en la docencia universitaria y nos deja una profunda huella de su calidad humana.


Además, tengo la fortuna de conocer a muchos de sus amigos y colegas quienes podrían dar Fe, mejor que yo, de sus excepcionales cualidades personales y profesionales.


¿Qué percibo en una pequeña selección de sus poemas? 


En A la sombra de un árbol se muestra la aparición de diversas emociones, sentimientos, vivencias y experiencias mediante la metáfora del árbol y su localización en dos mundos diferentes, el destierro, el amor, la soledad, desilusiones, el desamparo, el encierro como coraza defensiva y el consejo paterno de transformar realidades.


…cierro los ojos y vienen a mi encuentro otros tiempos,

grandes amores también desilusiones.


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Mi padre, cual inefable sabio de Lemuria

me transporta a mundos olvidados con cipreses y abedules


*******


De pronto mi soledad se puebla de breves paraísos,

aparece la luz perdida,

aquella que aún en lo más profundo de las grutas resplandece,

la que me ayudó a cerrar puerta y abrir ventanas

evitar el extravío en el encierro y escudarme contra engaños.


 *******


El velo se despeja, trae consuelo a mi errancia,

apacigua el desencuentro y torna soportable el destierro.

Abro los ojos, el árbol cuya sombra me ampara no es bucare ni samán.


Otoño en Coventry. Aquí parece resurgir la sensación de pérdida, del no retorno del destierro, la percepción de la “tierra arrasada”, la preocupación ecológica interviene creativamente en el proceso de elaboración del duelo, la mezclada de la lluvia con las  lágrimas, el resplandor otoñal y la metáfora del verdor vegetal.


prosigo, me integro en la colorida sinfonía otoñal,

observo con deleite la danza ocre de las hojas, en su despedida del follaje

para alfombrar mi caminería


*******


Regreso a la otra realidad a la cual sin querer pertenezco


 *******


Invita a purgar el alma mediante la compasión.


En Sueños, el poeta ensaya una categorización que atrae mi atención como Psiquiatra, al que le entusiasmaba analizarlos con satisfactorios aciertos en algunos momentos particulares de la práctica psicoterapéutica. En este poema se reflejan sentimientos de pérdida, otros de felicidad y buenos augurios. Se recuerda mejor aquello que evoca sentimientos profundos.


Hay sueños que al abrir los ojos se desvanecen,

 sueños que nada dicen, exhalan silencios,

despertar en blanco sensación de perdida.

Hay sueños reveladores, irradian madrugadas con sonrisas en los labios

Hay sueños melancólicos, premoniciones de días tristes, de soledad


***


Hay sueños nítidos, recuerdo de amores que marcaron


 ***


Renazco de viejas cenizas siendo el mismo y sin embargo otro


***


Hoy despierto y siento que hay paz en mi alma,

                        la realidad es otra

                                                   “y los sueños, sueños son”



Calles muestra el recorrido habitual de diversas calles con los sentimientos, experiencias, inquietudes y reflexiones que pueden quedar en el pavimento, angustias, alegrías, fracasos y éxitos. Una invitación a la libertad sin expresión de temores.


Cada quien espectador de su propia vida y del entorno

                              cómodos en la paradoja,

                   sin desear mando ni ser mandados,

                                no ser líder ni guiado,

            sin genuflexiones ni ciega obediencia

                                  Con el alma libre

        sin temor a la noche ni a lo que ella esconde.


Árbol. La metáfora inspiradora del texto que ocupa nuestra atención, una descripción de todos los beneficios y acompañamientos que le ofrece el árbol al ser humano y al cual el autor le incorpora la única función que no puede realizar del todo, “ser peregrino” como el ser humano, por necesitar de sus raíces y de un terreno distinto para cada especie, lo que impide  que muchos no puedan ser trasplantados. Este peregrinar complementario lo asumen en el poema las nubes.


Finaliza con el símbolo del madero, cruz del eterno médico de cuerpo y alma, el eterno peregrino de los creyentes.


El alma del árbol nos brinda afecto,

extiende sus ramas en fraterno abrazo,

cobijo solitario,

protección contra la locura que nace del asfalto

consuelo por las pérdidas sufridas

en el holocausto de valores y conciencia dormida.

Junto a sus raíces están nuestras raíces,

sus ramas son nuestras ramas

arraigados ambos estamos en la tierra que nos nutre,

con la mirada vuelta hacia nubes peregrinas.

*******


Hay quienes en su infinita ignorancia

abusan del bosque donde tu habitas,

te hacen mercancía para rebozar sus insaciables arcas.

Son los que Jesús expulsó del templo.

También fuiste utilizado para segar vidas;

una veloz saeta.

ramas para cumplir sentencias,

la cruz para aquel que vino a redimirnos.

Pero de eso fuiste inocente.


*******


renaces una y otra vez

con fulgor verdoso en primavera.


Si regreso. Son las preguntas sin respuesta del reencuentro, de la esperanza, del mito del eterno retorno, la esperanza que alberga el peregrino, ese anhelado deseo que se explicita en los momentos del encuentro consigo mismo, con nuestra Esencia.


Volar o morir me dije

como aquella pequeña ave migratoria

que atraviesa el océano

sin saber que no regresará.

Si regreso

¿hallaré las mismas calles?

¿Qué respuestas darán a mis preguntas?

¿Quién me dará la bienvenida?

 *******

 los que habitaron mis ausencias?

los del sentir universitario?

los vencidos por la esperanza vana?

Serán las ramas secas

con pájaros sin nido las que me saludarán?

Seré el hijo pródigo que vuelve

o tan solo una sombra de lo allá vivido?


*******


Las distancias cobran un precio establecido,

caducan los boletos de retorno

y solo un eco del intento

queda dando vueltas.


Para no alargar más este prólogo, solo deseaba que la tercera vertiente, el retrato de la concepción de un vivir apasionado y con propósito, pudiese ser diseñada como una especie de muestra de investigación cualitativa, para lo cual me hubiera gustado utilizar un recurso como el “Atlas Ti”, pero para no exceder el espacio del que dispongo, realizaré una breve síntesis de las categorías temáticas y el análisis de los poemas relacionándolos con las vivencias del autor utilizando, para la categorización de los tópicos de este nutritivo y original poemario, el esquema de los cuatro cuadrantes propuestos por el filósofo Ken Wilber como herramienta integral de análisis de los fenómenos humanos desde perspectivas múltiples, representando dimensiones de la realidad y asociándolos con los niveles Lógicos de Bateson y Dilts, dos instrumentos de mi interés didáctico.


En el Cuadrante superior derecho u Objetivo (Exterior-individual): de nivel Entorno o

Conductual: A la sombra de un árbol, en un café, Mallorca, Otoño en Coventry, En Coventry, Sombra, Lluvia, Calles, Siempre en un café, Puertas, Caminería, Música, Cuarentena, Diciembre, Camposanto, Errancia, el viejo café, Amor I, Amor II.


En el Cuadrante superior izquierdo o Subjetivo: Interior-individual) de nivel Capacidades, Creencias: Sueños, Soledad, mi Ítaca, Tiempo, Otredad, Flor, Ciudad de Noche, Árbol, Al encuentro del otro, Fui joven, Al final del camino, Regresan, Puentes, Vigilia, Mi Credo, Amanecer, Huellas, Soliloquio, Dualidad crepuscular, Intemperie, Dos caminos, Si regreso, Recuerdos, Amor IV.


Cuadrante inferior Izquierdo o Cultural (Interior colectivo): nivel Identidad, Valores: Crecí en el sur de la ciudad, Yo no marcho con ustedes, Liturgia.


Cuadrante Inferior derecho o Social (exterior colectivo) nivel Espiritual: El amor fue nuestro aliado, Eva Lucia, Sarah, Amor III.


Dr. Miguel S. Herrera Estraño*



*El Dr. Miguel S. Herrera Estraño es Médico Cirujano egresado de la Universidad de Carabobo en 1968 (Promoción V). Psiquiatra en el Centro de Salud Mental del Estado Miranda y Docente universitario (jubilado) de Psicopatología y Clínica Psiquiátrica en la Universidad de Carabobo, sede Aragua. Life Coach desde 2009. Doctorado en Patología Existencial e Intervención en Crisis en la Universidad Autónoma de Madrid, 2010






Vytautas Subacius. Ensayista. Fundador del Teatro Universitario de la Universidad de Carabobo.

Profesor y médico cardiólogo. Perteneció a la redacción de la revista Poesía del departamento de literatura de la Dirección de Cultura de la Universidad de Carabobo. Fue miembro del comité del Encuentro internacional de Poesia Universidad de Carabobo. (EIPUC)




El Arbol Peregrino by Dimitri Lipo



jueves, 22 de agosto de 2024

JOSÉ PULIDO: LA VOZ DE ADHELY RIVERO VIENE CON MÚSICA SOLEMNE

 



Un poeta que se nutre de la tierra, del paisaje, del río, la sabana, el horizonte inalcanzable, la vastedad con el cielo por techo y sus nobles criaturas. Sus versos son lluvia, viento, morichal; nacen de la geografía, del arraigo, la familia, el viejo con colores de nostalgia. En la urbe no se siente del todo cómodo confinado al asfalto, el concreto y los altos edificios que ocultan el sol, “las calles que agotan la vida” y donde “el amor ya no es un puerto seguro”. “A dónde vamos después de tanto llano” se pregunta. Recurre a la memoria como acto sacramental y escribe con cierta melancolía:

“lejos de los árboles 
que en la infancia daban sombra”

Poeta de alma libre y lenguaje claro, diáfano, conversacional que busca y encuentra la magia, la belleza en los quehaceres cotidianos.
Sí, una poesía terrena, 𝘭lárica.

Vytautas Subacius.

04-06-2026𝘳

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¿Qué es geografía? Y usted responde lógicamente: Es el arte de escuchar cantando a una paraulata sabanera sin que se te salgan las lágrimas.



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INMENSIDAD Y CERCANÍA

EN LA VOZ DE ADHELY RIVERO

 

José Pulido

 

Su voz no necesita afinamiento: viene con música solemne.

Quienes lo han leído saben que estoy hablando del poeta Adhely Rivero.

Quienes no lo han leído deberían buscar sus poemas en cuya estructura la geografía se torna gramática y esa gramática comienza a deletrear situaciones para que el alma escuche, hasta el punto de parecer una clase donde a usted le preguntan ¿Qué es geografía? Y usted responde lógicamente: Es el arte de escuchar cantando a una paraulata sabanera sin que se te salgan las lágrimas.


Canto de la paraulata llanera




Adhely Rivero aprendió a tocar el paisaje con las mismas palabras que el paisaje le dio. Como el aire que el llano le entrega a las aves para que vuelen flotando en paz, así el llano le otorgó su ritmo de levedades íntimas cargadas de olores y sonidos, de inmensidad y cercanía.

He estado leyendo la antología titulada Dios se está poniendo viejo (40 años de poesía) y no he podido apartarme de toda esa placenta conversada que atrapa el alma a sabiendas de que en la gente nuestra, en la tierra nuestra, en la naturaleza nuestra, hay un espíritu cantor que convierte a Dios en canción. Un espíritu capaz de materializarse de repente en una frase sencilla, emanada de ancestro en ancestro hasta florecer en boca materna, paterna, fraterna.

Los seres familiares del poeta Adhely Rivero representan lo que realmente somos, lo desamparados que somos, lo amparadores que somos, el amor sencillo inocente que hemos sido cuando Dios se presentía menor de edad.

 

Paul Valéry contó algo que ya es muy conocido pero que vale la pena recordar aquí:

Degas dijo un día a Mallarmé: “Su oficio es infernal. No consigo hacer lo que quiero y sin embargo estoy lleno de ideas…”. Y Mallarmé le respondió: “No es con las ideas, mi querido Degas, con lo que se hacen los versos. Es con las palabras”.

Pero esas palabras, esas frases íntimas que llamaba sus ideas, todas esas intenciones y esas percepciones del espíritu, todo eso hace los versos.

Hay entonces otra cosa, una modificación, una transformación, brusca o no, espontánea o no, laboriosa o no, que se interpone necesariamente entre ese pensamiento productor de ideas, esa actividad y esa multiplicidad de preguntas y de resoluciones interiores; y luego, esos discursos tan diferentes de los discursos ordinarios que son los versos, que están extrañamente ordenados, que no responden a ninguna necesidad, si no es la necesidad que deben crear ellos mismos; que nunca hablan más que de cosas ausentes o de cosas profundamente y secretamente sentidas; extraños discursos, que parecen hechos por otro personaje que el que los dice, y dirigirse a otro que el que los escucha. En suma, es un lenguaje dentro de un lenguaje”. (Libro: Teoría poética y estética)

 

He traído a colación lo de Paul Valéry porque la poesía de Adhely Rivero es precisamente lo que debería ser, gracias a que toca las almas y se va, toca las almas y remonta vuelo: un lenguaje dentro de un lenguaje. Cada poema de Adhely se queda dentro del lector, no quiere irse y el lector lo adopta de inmediato sin que tenga necesidad de hacerlo. Pero es que al leer un poema de Adhely Rivero se acepta de una vez por todas que deseamos seguir escuchando lo que dice. Porque forma parte de nuestro pasado y de nuestro presente. Su poesía es familia de nuestro espíritu. Su poesía es tan nuestra que al leerla se la quitamos.

En el llano vas a todas partes como si avanzaras rumbo a la nada. Es un universo vibrátil. Ningún movimiento escapa a los sentidos. El horizonte muestra quién viene y quién va. Nidos y refugios son evidentes, nunca están demasiado escondidos. Se escuchan la paloma maraquera, el deslizamiento de la macaurel, la quietud de la garza. El viento y el repicar de los cascos han estado allí desde hace mucho tiempo marcando un ritmo que el ser humano copia y perfecciona. El sol tiempla los tambores invisibles. La naturaleza es como una orquesta sinfónica, donde la esencialidad del arpa predomina con su melancolía bailable. Todo se parece al arpa. La finura y lo rústico.

Todo eso y más renace y surge en la voz de Adhely.

Lo cotidiano jamás desaparece. Lo verdadero jamás desaparece. La belleza encontrada por Adhely Rivero mejora toda la cotidianidad que nos rodea.

 

En el poema titulado desarmado, Adhely dice:

 

A la ciudad se debe entrar desarmado.

Nadie portará un doble corazón

con los ojos en el pecho.

El amor ya no es un puerto seguro.

 

Y en el poema que titula Hoja de vida escribe estos versos:

 

 

Tengo planes de hacerte feliz,

busco recursos para dos

en la economía salvaje.

La presunción

es construir un espacio

para la felicidad cotidiana,

una vida común, gente de bien.

Hoy encontré una verdad precaria:

vivir juntos no es la solución.

No estoy con la familia,

se pelean a muerte.       

Voy a quedarme en la poesía

para ver si podemos vivir,

tú en tu hogar

y yo residente del mundo.

Si no lees poesía

no tendrás felicidad en el amor

ni paz en el alma.

 

La poesía como refugio. La poesía que vislumbró desde la infancia escuchando a sus mayores, observando el comportamiento de la naturaleza. El sonido y el ritmo que entraron a su torrente sanguíneo y lo convirtieron en una prolongación del lugar, esa matriz ardiente. Enamoramiento de garzas y lagunas, tristeza en el amor.

El llano es una caja de resonancia y todo lo que transcurre encima de la llanura es una vibración de cuerdas que ejecutan su musicalidad: la brisa, los ventarrones, el aguacero, las ramas, las palmas, los ríos y las lagunas, los insectos, los animales de mata y de ribera, de sabana y de esteros; el hombre y el ganado se juntan en una cantata cotidiana. Adhely Rivero ha sido engendrado por esa naturaleza, gracias a Dios por un poeta así.

La soledad que abruma de repente es el ritmo, es la percusión. La soledad que encuentra cuerdas finas y cuerdas gruesas en la escritura del poeta. Tintineo y bordoneo. Un sonido así en aquella tosquedad. Monedas rebotando en un corredor, vidrios quebrándose en el botiquín, corazón acelerado, eco encajonado. Prima y bordón. Adhely Rivero nació con un corazón de arpa, con unos ojos de gavilán escudriñando almas. Debo decir y afirmar, sin exageración alguna que esta poesía genera pájaros, crujidos de monte, gotas de aguacero. Como lector de poesía lo he sentido profundamente. Inclusive: me ha llegado y me ha perturbado el temblor de los músculos de los caballos y el olor del mastranto que surca los tiempos infantiles del poeta. Músculos de poeta todas esas palabras que ha vertido.

 

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Vytautas Subacius. Ensayista. Fundador del Teatro Universitario de la Universidad de Carabobo.

Profesor y médico cardiólogo. Perteneció a la redacción de la revista Poesía del departamento de literatura de la Dirección de Cultura de la Universidad de Carabobo. Fue miembro del comité del Encuentro internacional de Poesia Universidad de Carabobo. (EIPUC)


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Adhely Rivero nació en Arismendiestado Barinas,  Venezuela en 1954. Está residenciado en Valencia desde 1970. Licenciado en Educación mención Lengua y Literatura por la Universidad de Carabobo. Fue Jefe del Departamento de Literatura de la Dirección de Cultura de la Universidad de Carabobo, donde dirigió la Revista Poesía y coordinó el Encuentro Internacional Poesía de Universidad de Carabobo. Ha obtenido varios premios por su trabajo poético, entre ellos el Premio de Poesía Facultad de Ciencias de la Educación (dos años consecutivos) U. C. Premio ‘Miguel José Sanz’ de la Facultad de Derecho de la Universidad de Carabobo. Premio de Poesía de la Universidad de Carabobo. Premio de Poesía Universidad ‘Rómulo Gallegos’. Premio de Poesía ‘Cecilio Chío Zubillaga’ de Carora. Premio Único de Poesía 40 Aniversarios de la Reapertura de la Universidad de Carabobo. Ha publicado los libros: 15 Poemas (1984); En sol de sed (1990); Los poemas de Arismendi (1996); Tierras de Gadín (1999); Los Poemas del Viejo (2002); Antología Poética (2003); Medio Siglo, La Vida Entera (2005); Half a Century, The Entire Life, (2009): versión al Inglés de Sam Hamill y Esteban Moore. Poemas (Antología editada en Costa Rica) (2009): Compañera (2012). Poesíe Caré, Poemas queridos (2016), Versión al italiano de Emilio Coco, publicado en Colombia. Está representado en varias antologías nacionales y en la antología italiana La Flor de la Poesía Latinoamericana de hoy, tomo I, II, editada en Italia, 2016. Ha participado en diversos e importantes Festivales de poesía a nivel nacional e internacional, entre ellos, el Festival Internacional de Poesía de Medellín, Colombia, en 2007 y 2016. Festival Internacional de Poesía Al-Mutanabi en Suiza. 2008. Festival Internacional de Poesía de Bogotá, Festival Internacional de Poesía del Mundo Latino, México. Festival Internacional de Poesía de los llanos Colombo-Venezolano en Yopal, Colombia. Feria Internacional del Libro de Bogotá, Colombia, Feria Internacional del Libro de Caracas, Venezuela. Festival Internacional de Poesía de Venezuela. Festival Internacional de poesía de los llanos colombo-venezolano en Arauca, Colombia. Encuentro Internacional Poesía Universidad de Carabobo, Feria Internacional del Libro Universidad de Carabobo, Valencia, Venezuela. Bienal Internacional de Literatura “Mariano Picón Salas”, Mérida, Venezuela. Sus poemas han sido traducidos al inglés, portugués, italiano, alemán, francés y árabe. La revista POESIA le rindió homenaje en su número 156.


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José Pulido. Fotografía de Gabriela Pulido Simne

José Pulido

Poeta, escritor y periodista, nació en Venezuela, el 1° de noviembre de 1945.

Vive en Génova, Italia. 

En 1989 obtuvo el Segundo Premio Miguel Otero Silva de novela, Editorial Planeta. En el 2000 recibió el Premio Municipal de Literatura, Mención Poesía, por su poemario Los Poseídos. Ha publicado cinco poemarios y nueve novelas. Desde el 2018 el Papel Literario de El Nacional creó la Serie José Pulido pregunta y publica las entrevistas que ha realizado a creadores y artistas.

(Ha fundado y dirigido varios suplementos y revistas de literatura. Si se requiere información detallada sobre estas publicaciones, favor solicitarla a este  correo: jipulido777@gmail.com)

Forma parte de la Antología Por ocho centurias, XXI Encuentro de Poetas Iberoamericanos, Salamanca, España, entre otras. Ha sido invitado a festivales en Irak, Colombia, Brasil, Chile, España y Génova. Participó, en 2012, como invitado de los Encuentros de Poetas Iberoamericanos que se celebran en SalamancaEn el 2018 y en el 2019 invitado al Festival Internacional de Poesía de Génova. 

Publicaciones más recientes:

El puente es la palabra. Antología de poetas venezolanos en la diáspora.

Compilación: Kira Kariakin y Eleonora Requena, para Caritas.

Poeti Uniti per il Venezuela, Parole di Libertà  (Poetas Unidos por Venezuela, Palabras de Libertad) publicado por Borella Edizioni, evento respaldado por la Associazione culturale Orquidea de Venezuela, con sede en Milán.

Poemario Heridas espaciales y mermelada casera editado por Barralibro Editores






sábado, 13 de julio de 2024

HISTORIA DE LA HUMANIDAD. V ESTÁSIMO CUARTO, un poema molesto


 


Saludos queridos amigos, éste es mi último poema, es probable que no sea de su agrado, como a muchos de mis otros lectores. Lo escribí precisamente con esa intención, para que no guste, para ser la piedra que molesta en el zapato. Harto de tanto falso optimismo de los que publican en las redes, los discípulos de Leibniz que nos indilgan frases como éstas: “Vivimos en el mejor de los mundos posibles” “la vida es bella”. Y sí, la vida puede que sea bella para algunos, mas no para muchos otros, tal vez la mayoría: “Los condenados de la tierra”, los oprimidos, explotados, los pobres, los que han perdido las esperanzas. Se que es un poema molesto, políticamente incorrecto y creo que Facebook me lo está medio censurando. Es una bofetada para aquellos que se dicen felices pero van al psicólogo o al psiquiatra y consumen publicaciones de autoayuda, son como aquellos tres monitos clásicos negados a ver la realidad que los circunda. Yo me cuadro con Cioran, Kafka, Voltaire, Schopenhauer sin miedo a mirar el abismo, sin matizarlo, sin eufemismos; con todos aquellos que no creen en la resurrección individual, estoy seguro que si hay otra vida después, en ella no seré Vytautas Subacius. Un abrazo bien grande queridos amigos.




𝐇𝐈𝐒𝐓𝐎𝐑𝐈𝐀 𝐃𝐄 𝐋𝐀 𝐇𝐔𝐌𝐀𝐍𝐈𝐃𝐀𝐃. 𝐕

 𝐄𝐒𝐓Á𝐒𝐈𝐌𝐎 𝐂𝐔𝐀𝐑𝐓𝐎

     “𝑳𝒐 𝒒𝒖𝒆 𝒍𝒍𝒂𝒎𝒂𝒏 𝒉𝒊𝒔𝒕𝒐𝒓𝒊𝒂 

      𝒏𝒐 𝒆𝒔 𝒂𝒍𝒈𝒐 𝒅𝒆 𝒍𝒐 𝒒𝒖𝒆 𝒑𝒐𝒅𝒂𝒎𝒐𝒔 

      𝒑𝒓𝒆𝒄𝒊𝒔𝒂𝒎𝒆𝒏𝒕𝒆 𝒆𝒏𝒗𝒂𝒏𝒆𝒄𝒆𝒓𝒏𝒐𝒔”

                             𝐖.𝐇.  𝐀𝐮𝐝𝐞𝐧. 

     “𝑵𝒖𝒏𝒄𝒂 𝒇𝒖𝒆 𝒄ó𝒎𝒐𝒅𝒐 𝒑𝒓𝒆𝒈𝒖𝒏𝒕𝒂𝒓𝒏𝒐𝒔 

      𝒑𝒐𝒓𝒒𝒖é 𝒍𝒂 𝒂𝒇𝒓𝒆𝒏𝒕𝒂, 𝒑𝒐𝒓𝒒𝒖é 𝒆𝒍 𝒄𝒐𝒎𝒃𝒂𝒕𝒆” 

                             𝐂é𝐬𝐚𝐫 𝐒𝐞𝐜𝐨

Arde Troya, 

          forja de héroes 

                    ceniza de héroes.

Fuerza ejercida por el hombre

                      sobre el hombre.

Ira desbordada

                     Furia desatada.

Hierve adentro la violencia, 

brota hacia afuera como lava fulgurante. 

Tantas muertes innecesarias.

                  TANTAS 

    lanzadas al Hades.

Batalla tras batalla 

frente a los muros de Ilión.

Reluce el bronce de las armaduras, 

                   ciega la vista, 

                       encandila la mirada.

Avanzan escuadrones 

   entre densa polvareda,

          retumba la tierra, 

              gime aplastada inundada por la sangre.

cubierta de cadáveres pestilentes 

hollados por los tanques,

campos arropados con amapolas

                      ROJAS.

Se alzan estandartes con el león rampante, 

     águilas bicéfalas, 

          la cruz gamada, 

la hoz y el martillo

            estandartes del encono, 

                    de inquina.

Marchan falanges con camisas pardas, 

con camisas negras, 

          rojas y azules. 

Flamean las banderas 

          con la media luna, 

la cruz en el pecho.

Rostros deformados, 

Rechinar de dientes,

Rabia en la mirada, 

Enronquecidas voces por la

furia implacable.

Avanzan los heraldos de la muerte. 

Siempre se inventa un pretexto 

para iniciar la guerra:

                RAPTO

que no fue tal rapto; 

Helena marchó con Paris sin oponerse. 

¿El motivo verdadero?

               SAQUEO.

Riquezas

          Esclavos   

                    Poder.                  

La mujer botín de guerra; 

            raptada, 

                      violada. 

             SIEMPRE. 

Muere Héctor a manos de Aquiles,

habló la lanza. 

También Aquiles muere 

y con él se va su iracundia. 

No hay perdón en el corazón 

          de los guerreros, 

          no hay compasión, 

          solo venganza, 

          ansias de matar, 

          sed de sangre, 

          el gemir del moribundo.

Tú mueres para yo seguir viviendo.

Aunque el vencido clame 

por favor la vida, 

abrazado a las rodillas del vencedor.

“𝑯𝒂𝒛𝒎𝒆 𝒑𝒓𝒊𝒔𝒊𝒐𝒏𝒆𝒓𝒐, 𝒓𝒆𝒄𝒊𝒃𝒊𝒓á𝒔 𝒅𝒊𝒈𝒏𝒐 𝒓𝒆𝒔𝒄𝒂𝒕𝒆” (1)

Una lanza perfora su pecho a la voz de mando: 

¡𝑸𝒖𝒆 𝒏𝒊𝒏𝒈𝒖𝒏𝒐 𝒔𝒆 𝒍𝒊𝒃𝒆𝒓𝒆 𝒅𝒆 𝒍𝒂 𝒎𝒖𝒆𝒓𝒕𝒆! 

¡𝑷𝒆𝒓𝒆𝒛𝒄𝒂𝒏 𝒕𝒐𝒅𝒐𝒔 𝒍𝒐𝒔 𝒅𝒆 𝑰𝒍𝒊ó𝒏! (2)

Así es la guerra, 

así está hecha y así seguirá siendo

          SIEMPRE.

                    SEXO Y VIOLENCIA.

Cuando se declara la guerra, 

abrazarla es obligación,

se esté o no de acuerdo

 𝑨𝒒𝒖𝒆𝒍 𝒒𝒖𝒆 𝒔𝒆 𝒒𝒖𝒆𝒅𝒆 𝒋𝒖𝒏𝒕𝒐 𝒂 𝒍𝒂𝒔 𝒄𝒐𝒓𝒗𝒂𝒔 𝒏𝒂𝒗𝒆s 

𝒍𝒆𝒋𝒐𝒔 𝒅𝒆 𝒍𝒂 𝒃𝒂𝒕𝒂𝒍𝒍𝒂, 𝒏𝒐 𝒔𝒆 𝒍𝒊𝒃𝒓𝒂𝒓á

𝒅𝒆 𝒍𝒐𝒔 𝒑𝒆𝒓𝒓𝒐𝒔 𝒚 𝒅𝒆 𝒍𝒂𝒔 𝒂𝒗𝒆𝒔 𝒅𝒆 𝒓𝒂𝒑𝒊ñ𝒂. (3)

El desertor severamente castigado, 

          prisión o muerte. 

𝑴𝒐𝒉𝒂𝒎𝒎𝒂𝒅 𝑨𝒍𝒊 se niega ir a Vietnam,

matar a quienes ningún mal le han hecho:

“¿And shoot them for what?

They never called me n*gger

They didn´t put no dogs on me”

Declarado desertor por el Gran Jurado Federal,

despojado de su título de campeón mundial, 

cinco años de prisión y una multa excesiva.

LA GUERRA NO ACEPTA NEGATIVAS. 

Está codificada en nuestros genes.

𝑨𝒃𝒆𝒓 𝒏𝒂𝒕ü𝒓𝒍𝒊𝒄𝒉 '𝒕𝒐𝒗á𝒓𝒊𝒔𝒄𝒉',

Los vencedores son aclamados, 

los vencidos mueren o sobreviven 

con el látigo sobre su desnuda espalda, 

collar en el cuello, 

brazos con cadenas unidas a los remos, 

despojados de sus sueños 

        en trabajos envilecidos, 

             animales de carga, 

             muertos en vida, 

             sombras aturdidas 

sin expresión en los ojos 

detrás de alambres de espino. 

¿Y la PAZ?

               Ilusión,                     

Evocación de un baño caliente, 

Tálamo solitario que aguarda, 

Los hijos,

La prédica de un profeta sin cumplirse:

No abrazará espada la nación contra nación, 

ni se adiestrarán más para la guerra. (4) 

La palabra del profeta y del poeta

nada puede para evitar o parar la guerra. 

No lo pudo "Give Peace a Chance" de Lennon. 

Ni las proclamas 

Todos los hombres son hermanos, 

Que reine la concordia, 

Que se apacigüen los rencores, 

Paz en la tierra entre los hombres de buena voluntad.

Voces clamando en el desierto. 

Los nobles deseos nada cambian.

¡Mientras el hombre exista, 

nunca habrá paz definitiva!

La tierra gira y nada cambia, 

el mundo vive como antes,

      la maldad no duerme, 

      el crimen no descansa, 

      el hombre explota al hombre, 

         lo esclaviza, 

         lo tortura, 

         lo compra y lo vende 

como si fuese una vulgar mercancía.

Nuestro mundo es un mundo peligroso, 

extraño y oscuro, de crueldad indecible.

Con depredadores esperando su presa.

𝑯𝒆 𝒔𝒆𝒕𝒔 𝒇𝒂𝒄𝒊𝒏𝒈 𝒕𝒉𝒆 𝒅𝒐𝒐𝒓 𝒘𝒊𝒕𝒉 𝒂 𝒓𝒊𝒇𝒍𝒆 

𝒂𝒏𝒅 𝒔𝒊𝒙 𝒔𝒉𝒖𝒕𝒕𝒆𝒓 𝒊𝒏 𝒉𝒊𝒔 𝒉𝒐𝒍𝒔𝒕𝒆𝒓 (5)

Brotan los 𝑺𝒄𝒉𝒂𝒅𝒆𝒇𝒓𝒆𝒖𝒏𝒅𝒆 como bulbos infectados 

al son de las desgracias ajenas. 

El placer de presenciar la violencia: 

   cristianos devorados por los leones, 

   gladiadores enfrentados hasta la muerte, 

   multitudes disfrutando frente al cadalso 

      las ejecuciones, 

      quema de brujas, 

      de herejes.

Complicada trama difícil de destejer.

El que fue sometido ahora somete, 

el que fue dañado ahora daña.

La serpiente muerde su cola.

Hemos abandonado las cavernas,

pera ellas todavía nos retienen. 

Seguimos danzando en torno a la hoguera 

cuando suenan los tambores del asfalto.

          La violencia persiste 

aún en los cortos períodos de paz.

Cambia de nombre: 

          POLITICA

Largas cadenas televisivas vomitando odio. 

          HIJOS 

            DE 

   INMIGRANTES 

            DE 

       MI*RDA, 

        FUERA 

Luce la pancarta en manos de una mujer oficialista.

          DEPORTE: 

 𝑮𝒖𝒆𝒓𝒓𝒂 𝒔𝒊𝒏 𝒅𝒊𝒔𝒑𝒂𝒓𝒐𝒔 (6)


(1) ILIADA, CANTO VI, 46

(2) ILIADA, CANTO VI, 55

(3) ILIADA, CANTO II, 390

(4) ISAÍAS 2:4

(5) Louis L´Amour, BORDEN CHANTRY

(6) George Orwell, THE SPORTING SPITIT 1949.






Vytautas Subacius. Ensayista. Fundador del Teatro Universitario de la Universidad de Carabobo.

Profesor y médico cardiólogo. Perteneció a la redacción de la revista Poesía del departamento de literatura de la Dirección de Cultura de la Universidad de Carabobo. Fue miembro del comité del Encuentro internacional de Poesia Universidad de Carabobo. (EIPUC)