Mostrando entradas con la etiqueta Cine argentino. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cine argentino. Mostrar todas las entradas

martes, 9 de diciembre de 2025

En Venezuela está Prohibido olvidar los desmanes del Chavismo


 





Estimados Liponautas


Hoy tenenemos el gusto de compartir con ustedes un texto acerca del hecho la imposibilidad de olvidar los desmanes del chavismo escrito  por WALTER MOLINA GALDI Este escrito expresa lo verdaderamente importante que es la memoria como valor historico,  republicano y como herramienta para lograr la justicia y contruir el relato historico apegado a nuestra lacerante realidad vivida o padecida. Un aspecto muy a tomar  en cuenta frente a la posición de muchos venezolanos que ocupaban y ocupan una posición social de cierta relevancia en nuestro país que le otorgaban  al arte un  supuesto sacrosanto valor.


El Presidente Chávez con Dudamel y Abreu el 20 de febrero de 2010. Foto: Prensa Presidencial


Algo que debemos tomar muy en cuenta en esta Venezuela pisoteada, donde es común sobrevalorar cosas como el sistema de orquestas y sus epígonos y a los logros deportivos de algunos a pesar de que tengamos un montón de presos políticos y una población golpeada por innumerables necesidades y donde tenemos un 80% de pobreza en el país. Posturas que nos han generado acusaciones de promotores de odio y cosas parecidas, que generaron un aluvión de quejas y denuncias en Facebook en contra de la página del blog. Después de compartir nuestra postura vimos como mucha gente cambió la manera como recibía nuestras publicaciones. Pero nosotros no cambiaremos nuestra posición. Lo extremadamente curioso es que Facebook, una plataforma creada en un país adalid de la libre expresión se haya prestado para hacer este bulling populista. En cuanto a los venezolanos chavista estamos preparados para creerlos capaces de cualquier cosa...


Imagen creada por Guatafoc


Si hemos resistido a sus ataques físicos, resistiremos a sus ataques digitales.

 Ya viene a ser la hora de que los intelectuales en Venezuela comiencen a ser amigos verdaderos de la gente. Aunque más de uno dirá la expresión típica venezolana: Yo con mi arte tengo...


Olvidemos el lamesuelismo intelectual venezolano...


La vida digna siempre será más valiosa y rica que cualquier obra de arte...

Y el Arte definitivo es aquel que permite la forja de esa vida...


Esperamos que la lectura de la entrada los haga reflexionar...


Atentamente


La Gerencia.




Plaza Altamira, campo de batalla de protestas en Caracas

https://m.youtube.com/watch?v=fVYO90Z4Jhg&pp=ygUbcHJvdGVzdGFzIGVuIHZlbmV6dWVsYSAyMDE0


*******


No podemos olvidar


La memoria es un bien republicano que hoy, más que nunca, debe ser cuidado y cultivado. No se trata de revanchismos sino la petición de nunca olvidar lo vivido, de nunca apartar de nuestra memoria colectiva lo que ha sido y lo que es el chavismo-madurismo y los suyos”.


WALTER MOLINA GALDI | 29 NOVIEMBRE 2022


La memoria, según la RAE, es la facultad psíquica por medio de la cual se retiene y recuerda el pasado. La exposición de hechos, datos o motivos referentes a determinado asunto. Eso se refiere a la memoria individual, sin embargo, en los años ‘40 un psicólogo y sociólogo francés llamado Maurice Halbwachs escribió una serie de ensayos donde desarrolló lo que hasta hoy se conoce como la “memoria colectiva”, que en resumen ‘es el proceso social mediante el cual un determinado grupo, comunidad o sociedad reconstruye el pasado vivido y experimentado’.


En gran parte, de eso están hechas las naciones, de las memorias colectivas. Es lo que somos, y lo que somos incluye lo positivo y lo negativo. En Venezuela, durante las últimas dos décadas quienes han estado en el poder han intentado modificar esa memoria colectiva. Son expertos en ello. Siempre apelaron al pasado para poder cometer los desmanes del presente pero casualmente, hoy, cuando más memoria debe tener el venezolano, la campaña, la propaganda oficial ha cambiado: apelan al olvido.


“No ha sido ‘un mal gobierno’, ha sido una tiranía que condenó a millones de venezolanos al hambre, a la miseria y a crímenes de lesa humanidad que ahora mismo, en La Haya, están siendo investigados”


Al momento de escribir este texto, van casi 24 años desde que el chavismo-madurismo (porque ahora se pelean entre ellos) llegó al poder. Hablamos, pues, de una generación entera, y más. Y lo que ha sucedido, desde luego, no ha sido poco. Y aunque podría confundirse con una pesadilla, lamentablemente ha sido muy real; y eso no puede ser olvidado por más propaganda que “la nueva clase” (Milovan Ðilas dixit) lleve a cabo, y que reúne a los corruptos del chavismo y a lo peor de la élite de los tiempos democráticos.


No podemos olvidar que Venezuela era una democracia antes del chavismo. Sumamente imperfecta, sí, pero democracia, y que Hugo Chávez bajo un autoritarismo populista (de acuerdo con el concepto de la profesora Pippa Norris) acabó con todo eso, abriendo la puerta a lo que hoy vivimos.


No podemos olvidar “el millardito” que el presidente Chávez le pidió al Banco Central de Venezuela (en realidad fue una exigencia) que, como la Justicia y el resto de los Poderes Públicos, terminaría perdiendo su autonomía.

Franklin Brito.


No podemos olvidar lo que le hicieron a la jueza María Lourdes Afiuni. Tampoco lo que le hicieron a Franklin Brito quien murió porque así lo decidió Hugo Chávez. Brito hizo seis huelgas de hambre porque le robaron sus tierras. Él entendió lo que, para su momento, pocos entendieron. Fueron más de cinco millones de hectáreas productivas expropiadas, la gran mayoría están ociosas mientras la pobreza, que cuando llegó el chavismo rondaba el 40%, llegó a tocar el 90%. ¡Revolución!

No podemos olvidar a los jóvenes asesinados en las protestas de 2014, 2016, 2017, y 2019. Y no solo a ellos, las víctimas fatales, sino a los que seguimos aquí, vivos, pero con cada recuerdo bien fresco en la memoria. Y los familiares. Y los amigos. Y los defensores de derechos humanos que, a estas alturas, saben de memoria cada nombre de esos inocentes que perdieron la vida a manos de unos esbirros que hoy siguen libres, porque no ha habido justicia.



No podemos olvidar lo que ha ocurrido y sigue ocurriendo en El Helicoide y en cada calabozo venezolano. Algunos de ellos clandestinos. ¿Cómo podría alguien olvidar una tortura?, ¿cómo podría alguien olvidar una amenaza de muerte? Ahora mismo son casi 300 los presos políticos, a ellos no podemos olvidarlos.




No podemos olvidar que desde el año 2017 esta tiranía indolente decidió suspender el Programa de Procura de Órganos del Hospital J.M. de los Ríos, causando la muerte de más de 70 niños y jóvenes. Fue una decisión política. ¿Cómo podríamos olvidar eso?, ¿cómo podríamos, simplemente, mirar a otro lado?


No podemos olvidar que quienes hoy están en el poder, diseñaron una Emergencia Humanitaria Compleja que obligó a millones de venezolanos a buscar, literalmente, sobrevivir comiendo mangos y yuca. ¿Se acuerdan cuando entre los años 2015 y 2017 había gente que moría por comer yuca amarga, pues era de los pocos alimentos que los venezolanos podían conseguir? No había sanciones para ese entonces, por cierto, vinieron justo después. Porque estas no son las causantes de ningún mal en Venezuela.


No podemos olvidar, por supuesto, la forma en la que esta tiranía rompió a un país, generando la segunda mayor crisis migratoria en el mundo, solo por detrás de la ucraniana que hoy vive una invasión. De acuerdo con datos de la Plataforma de Coordinación Interagencial para Refugiados y Migrantes de Venezuela (R4V), hoy son 7.134.032 de migrantes y refugiados venezolanos en el mundo. Un país fuera de un país. Y a pesar de lo que dice la propaganda oficialista, no solo los venezolanos no están regresando (esto también lo confirma la Encovi 2022), sino que siguen saliendo cientos y cientos cada día. Muchos de ellos atravesando ese infierno llamado la selva del Darién.


Y todo esto pasó mientras al país ingresó más de un billón de dólares. Ni en los 40 años de democracia, es decir, casi en el doble de tiempo ingresaron sumas cercanas a ese monto. Se lo robaron todo, y el resto lo usaron para sus propagandas internacionales y para crear el mayor sistema de control social que haya visto la región.


No se puede olvidar nada de eso porque lo estamos viviendo ahora mismo. No pasó. No “fue”. No es “lo que ocurrió”. Es el ahora. Y no va a dejar de ser así hasta que haya democracia, y exigirlo es el deber de todos los venezolanos que anhelamos la libertad. Lograrlo, además, debe incluir un proceso de reparación dentro de la justicia transicional que debe existir.


Argentina, 1985 | Tráiler oficial

https://m.youtube.com/watch?v=EDK2FtU5oxg


Hubo ocasiones en la historia donde se intentó apelar al olvido para evitar condenas. Cuando Raúl Alfonsín decidió juzgar a los militares en Argentina, parte del peronismo abogaba por no hacerlo, por “amnistiar”. Por fortuna y mucha valentía, no ocurrió así. Pero en aquel momento la democracia ya había vuelto; ahora en Venezuela quieren que se olvide no solo lo que ha ocurrido sino lo que sigue sucediendo. Quieren que el grito del torturado no se oiga; que el hambre de los ancianos no importe; que la salud de los niños sin medicina no duela. A eso es lo que algunos, como Maite Delgado, y otros en redes sociales llaman seguir adelante sin politizar”.




Tal vez esta tribuna sea una gota en el océano, pero la memoria es un bien republicano que hoy, más que nunca, debe ser cuidado y cultivado. No se trata de revanchismos sino la petición de nunca olvidar lo vivido, de nunca apartar de nuestra memoria colectiva lo que ha sido y lo que es el chavismo-madurismo y los suyos. Porque no, no ha sido “un mal gobierno”, ha sido una tiranía que condenó a millones de venezolanos al hambre, a la miseria y a crímenes de lesa humanidad que ahora mismo, en La Haya, están siendo  investigados.


No podemos olvidar, ni ahora ni nunca.



*Politólogo de la Universidad Central de Venezuela.

@WalterVMG


Memoria: voces de las víctimas de violaciones de derechos humanos en Venezuela
322 Visualizaciones desde el 4 oct de 2022 hasta la fecha de publicación de la entrada.


https://laldea.site/2022/11/29/no-podemos-olvidar/



Enlaces relacionados:


En Venezuela está Prohibido olvidar los desmanes del Chavismo




La Gracia más preciada: la Paz




215 plátanos Maduros




Igor Barreto:El Régimen chavista, una mezcla entre el maoísmo y el modelo soviético, convirtió a los ciudadanos venezolanos en desechos




MUJERES POR LA PATRIA LIBRE



LA BALADA DEL PRESO INSOMNE



“Balada del preso insomne”, por Leoncio Martínez




El quincuagésimo cuarto aniversario de la revista Poesía y sus homenajes



Violeta Rojo: Todavía no hemos visto desaparecer El miedo, pero Venezuela volverá a ser Altamira.



Mario Briceño Iragorry: 2024 Y LA USURPACIÓN DEL VOTO POPULAR




El poeta Armando Rojas Guardia a Yoyiana Ahumada Licea: La poesía en Venezuela tiene el empeño y la tarea contracultural de oponerse a la barbarie.




JUAN CARLOS MÉNDEZ GUÉDEZ a Rafael Arráiz Lucca: Creo que los militares venezolanos deberían tener mayor participación política de que la que tienen.




La Cuba sin mascarilla



Jaime Ballestas, “El hombre más malo del mundo” a José Pulido: Venezuela fue devorada por hienas



Boves, Castro y Chávez: LOS ANTIHÉROES por Pedro Berroeta



¡Dios santo, cómo aprendí lavando pocetas, Nicolás!



Kafka, la calle y la policía



MANIFIESTO DE AMANTES DE LA CIENCIA FICCIÓN EN VENEZUELA CON MOTIVO DE LOS RECIENTES HECHOS OCURRIDOS EN EL PAÍS DESDE EL MES DE ABRIL DE 2017



Yuri Valecillo y la cacería de brujas en la escenografía de las ciudades



El Plan revolucionario de lectura en Venezuela fue un gran fracaso avalado por muchos escritores

ESCRITORES CON PIEL DE LECTORES/ Richard Montenegro



La Gran Fiesta de los Libros. Por Luis Britto García



CRÓNICAS INVERTIDAS SOBRE PARAÍSOS ARTIFICIALES.

UNA RESEÑA DEL LIBRO "FANTASMAS" DE LUIS LAYA.

Por José Carlos De Nóbrega



William Osuna, poeta venezolano: Ofrecemos un reto: imponerle la paz con canto y poesía en nuestro idioma y en otras lenguas a un sector de la derecha fascista venezolana.



Don Pedro Berroeta, escritor venezolano: "Aquí lo que ha faltado es gobernar con el ejemplo. Ha faltado austeridad".



domingo, 16 de noviembre de 2025

Jorge Luis Borges:Lugones o Banchs eran mejores que yo.




Estimados Liponautas

Hoy compartimos con ustedes esta entrevista a Jorge Luis Borges, tomada del portal Borges todo el año.


Esperamos disfruten de la entrada.


Atentamente


La Gerencia.


*******





Jorge Luis Borges: Veinte preguntas notables [Revista Siete Días, 1976, Borges responde a Pinky, Raúl Lavié, Tato Bores, Vinicius de Moraes, Jorge Schussheim, Edmundo Rivero, Antonio Carrizo y otros]





PINKY


—Las respuestas chocantes que a veces suele dar usted a los periodistas ¿reflejan lo que realmente piensa o dice esas cosas por simple divertimento?


—Debo admitir que siempre actúo ingenuamente y los resultados suelen escandalizar. Precisamente, en los Estados Unidos tuve varias entrevistas y en todas noté que había una reverencia por los negros. Entonces les expresé mi asombro porque no descubría los motivos de tal actitud. Les dije que todo el mundo sabe que los diálogos de Platón, que la Biblia, que Shakespeare, que la obra de Víctor Hugo han sido escritas por los negros y, por lo tanto, para qué insistir, cuando los negros han reducido a la esclavitud a los blancos durante mucho tiempo. Era preciso, pues, reconocer su superioridad.



VICENTE FORTE


—¿Por qué en sus obras los imagineros no son figuras argentinas?


—No creo haber empleado nunca la palabra imaginero. Hay viejas mitologías de origen germano, por ejemplo, que me son muy queridas, por eso usé muchos de sus elementos en mis obras. Por otra parte, cuando yo, muchos años atrás, insistía en los compadritos y las esquinas rosadas, no hacia más que pintoresquismo; en cambio, en cuentos más recientes como La muerte y la brújula, donde no me esforcé por lograr ningún sabor local, la presencia de Buenos Aires, aunque encubierta, no se puede obviar.


—De todos los pintores que conoció en su vida, cuál es el que más recuerda?


—He conocido muchas personas en mi larga vida y sólo ante tres he sentido le presencia del genio: el español Rafael Cansinos Assens que podía saludar al sol en veinte idiomas y que ha realizado la mejor traducción que existe de Las mil y una noches, Macedonio Fernández y el pintor Xul Solar, un hombre algo extravagante y un genio múltiple.




RAÚL LAVIÉ


—¿Cuál era la deshabitada calle del Once en que se encontró con Macedonio Fernández?


—En realidad, yo lo encontré en la confitería La Perla del Once, en Jujuy y Rivadavia. Era un hombre de genio, Macedonio. Yo creo que no conocí a ninguna persona que me haya impresionado tanto como Macedonio Fernández, pero no me refiero a sus escritos. Macedonio no le daba importancia a lo que escribía. Jamás corrigió pruebas, a mi me dijo que él escribía para ayudarle a pensar.


—¿Por qué no lo quiere a Piazzolla?


—Porque yo he trabajado con él y me he dado cuenta de que no tiene oído. En él se conjugan su sordera musical y poética.




TATO BORES


—¿Qué va a decir el día en que finalmente le den el Premio Nobel?


—Ya hay una tradición de que no lo gane. Yo nací el 24 de agosto de 1899 y, desde entonces, no me han dado el Premio Nobel. Durante estos 77 años la tradición se ha mantenido firme. Inclusive en este momento, en que respondo, no lo estoy recibiendo. ¿Por qué causa va a quebrarse eso? ¿Por la ley de gravedad? Los factores que determinan la elección son extraños. Fíjese si no en el caso del poeta bengalí Rabindanath Tagore: sospecho que es más lindo, que es más sorprendente elegir a una persona con turbante, vestido de celeste y con una larga barba blanca. Es un éxito de lo pintoresco, de lo inesperado, creo que el mismo elegido debió estar muy escandalizado: sabía muy bien que lo que escribió no era para tanto.





VINICIUS DE MORAES


—¿Su obra refleja su vida o es toda ficción?


—Yo diría que es todo autobiográfico. No puedo crear personajes como lo hace Dickens. El único personaje soy yo. En todo caso, me imagino situaciones de otros. Diría que la mía, es una obra muy íntima: estoy convencido de que sólo lo íntimo tiene fuerza estética. Y aún cuando escriba ficciones, mas allá de la geografía, más allá de la historia, en la medida en que es posible alejarse de ambas, soy un narrador íntimo.





JORGE MONTES


—¿Es cierto que usted declaró que no le gusta Gardel porque tenía la cara parecida a la de Perón?


—No recuerdo haber visto retratos de Gardel, pero lo conocí. Fue en un cinematógrafo donde daban La ley del hampa de von Stemberg, tras la función, actuaba Gardel pero como a Pepe Mastronardi y a mí nos había gustado mucho la cinta, nos fuimos de la sala. A mí, personalmente, no me gustaba ese cantante y tengo entendido que al propio Gardel no le gustaba el tango, pero sus amigos lo llevaron a eso. El decía que no podía cantar algo que no sintiera, pero sin embargo, allí estaba la fama esperándolo.



—¿Cómo justifica usted que en un cuento suyo aparecido en una revista femenina, un lumpen no pronuncie una sola palabra en lunfardo?



—Lo injustificable es que lo haya publicado. Pero debo advertirle que los malevos no usan lunfardo, esa es una característica del sainete. Yo me he criado en Villa Luro entre malevos y no he tenido tiempo de estudiar lunfardo.




BROCCOLI


—¿Vería con agrado que así como ocurrió en el cine, sus cuentos fueran adaptados para la televisión?


—Lamentablemente, algún cuento mío fue llevado al cine. Pero lo hizo una persona que se llamaba Torre... Torre Nilsson, pero no le salió muy bien. También algunos se sorprenden cuando les digo que en la película Invasión no tuve nada que ver. Yo le permití a Hugo Santiago que pusiera mi nombre porque el joven no quería aparecer como guionista y director a la vez, pero le anticipé a Santiago que yo no podía creer en su argumento. Otra experiencia nefasta fue con El muerto, que está basado en un cuento mío (Para verla pulse aquí), pero yo no tengo nada que ver con el texto del guión, ni siquiera lo vi. Sé que incurrieron en una sarta de disparates: la historia se desarrolla en una estancia cimarrona, en el norte de la República Oriental sobre la frontera con Brasil y ahí aparecen gauchos jugando al billar. Yo, que conozco esas estancias porque pasé la noche en una de ellas, recuerdo que dormí en catres y que no había ningún billar por ahí. Yo no querría que hicieran nada mío en televisión, aunque no soy quien maneja esos asuntos, sino la editorial que tiene mis derechos. No me gusta la televisión, además, si se hiciera algo en ese medio, sería para aprovechar la propaganda previa. Ocurriría lo mismo que cuando trasladan novelas al cinematógrafo. Por eso yo prefiero que usen mis argumentos, pero sin poner mi nombre, ni el del cuento. A mí no me preocupa que me plagien ni tampoco voy a hacer ningún juicio si lo hacen.


INVASIÓN de Hugo Santiago [trailer]

https://m.youtube.com/watch?v=SDHV6PJAdSU


TOQUINHO



—¿Qué prevalece en el acto de la creación: lo emocional o lo racional?


—Yo creo que se trata de dos hechos sucesivos; se empieza por lo emocional. Ocurre que aparece la posibilidad de un poema, un cuento o lo que fuera y uno lo concreta cuando en esa reacción interviene lo intelectual. Sin embargo, hay dos teorías opuestas: la clásica, de la musa y la inspiración, y la de Poe (y es raro que un poeta de su genio la formulara) que habla de la concepción estética de la composición. Yo disiento con eso. Todo poema construido intelectualmente, se resiente en forma notable. Si yo me tomara como ejemplo, podría descubrir con humildad que al comienzo se puede ver el espíritu de la musa, incorporándose luego lo intelectual. Coincido con Oscar Wilde cuando dice que si no fuera por las formas clásicas del verso, estaríamos a merced del genio.




JORGE SCHUSSHEIM


—¿Tiene intención de dejar alguno de sus libros sin firmar para que dentro de unos 10 años sea casi un incunable, una reliquia de museo?


—Esto es algo que afirmo con frecuencia; he firmado tantos de mis ejemplares que el día que me muera, va a tener gran valor el libro que aparezca sin mi firma. Estoy convencido de que algunos intentarán borrarla para que su texto no se venda tan barato.





EDMUNDO RIVERO


—¿Cree que la inspiración está hermanada con las vivencias?


—Como toda mi obra es autobiográfica la inspiración nace, entonces, a partir de una serie de vivencias intransferibles.



—¿Cómo ve a Buenos Aires desde el punto de vista de sus expresiones culturales?



—Ahora las manifestaciones culturales son más numerosas, pero probablemente antes fueran más sólidas. Yo creo, por ejemplo, que Lugones o Banchs eran mejores que yo. ¿No le parece?


Enrique Banchs



CARLOS GARAYCOCHEA


—¿Qué es lo que haría primero sí volviera a ser niño? 



—No puedo imaginarme otro tipo de vida para mi que ésta que llevo. Sin embargo, en ocasiones se me ocurre que podría hacer algo mejor de lo que hice, pero esto es absurdo a los setenta y siete años.


—¿En qué objeto le gustaría reencarnarse? 


—No me gustaría reencarnarme en nada. El día que ocurra, quiero morir íntegramente, en cuerpo y alma.




ANTONIO CARRIZO


—¿Por qué borró de su biblioteca El tamaño de mi esperanza?



—Porque era muy malo, era un remedo del Lunario sentimental de Lugones. Prefiero olvidarlo. Permití que se publicaran mis obras completas para omitir El tamaño de mi esperanza y las Inquisiciones, dos títulos que prefiero no recordar.


—¿Por qué, habiendo sido siempre un poeta medido, austero, que hasta abominó del tango por considerarlo sentimentalista, en sus últimos poemas se muestra sentimental y confidente?


—Los años me han dado cierta impunidad. Tengo una clara imagen de lo que soy y es por ello que sospecho que puedo hacer cualquier cosa y eso no modificará lo que piensen de mí. Debo agregar no obstante, que el tango canción, mejor dicho, la milonga de hace muchos años, me gustaba bastante.




ADOLFO PÉREZ ZELASCHI


—¿Usted se considera un hombre inteligente?



—Conozco muchas personas más inteligentes que yo, pero nombrarlas no significaría para ellas ningún halago.


En revista Siete Días Ilustrados. Año X, Nº 483

Buenos Aires, del 17 al 23 de setiembre de 1976

Imagen y texto digitales ©Mágicas Ruinas



https://borgestodoelanio.blogspot.com/2017/07/jorge-luis-borges-veinte-preguntas.html


Enlaces relacionados:




































































jueves, 21 de junio de 2018

Alejandro Finisterre, poeta, editor, anarquista e inventor del metegol o futbolito de mesa.







Estimados Liponautas




Hace pocos días dio inicio el mundial Rusia 2018 asi que nos parece pertinente compartir con ustedes este texto encontrado en la red.

Esperamos lo disfruten.



*******

Alejandro Finisterre, el poeta anarquista que inventó el metegol o futbolito de mesa. 



Alejandro Finisterre, inventor del metegol, el inspirado poeta anarquista que nos permite ser niños para siempre.


FABIÁN MAURI




Madrid, 1936. Alejandro Campos Ramírez, un joven gallego oriundo de un pueblo llamado Finisterre -del latín finis terrae, el fin de la tierra- deambula por las calles de la ciudad y presiente que sus deseos tal vez estén a punto de cumplirse. Alguna vez soñó con ser un gran arquitecto y sólo llegó a trabajar de albañil, pero su verdadera vocación es la poesía. Consigue un empleo que lo hace feliz y de alguna manera lo acerca a ese universo bohemio de los artistas que admira: cadete en una imprenta. Se considera un idealista práctico, una especie de anarquista pacífico que aspira vivir, algún día, en un mundo en el que los hombres no necesiten ser gobernados por ninguna autoridad. En esa ensoñación se solazaba, cuando estalló en España la Guerra Civil.



Una bomba cayó sobre la casa en que vivía y quedó atrapado bajo los escombros. Malherido, fue traslado a un hospital en el que convaleció, cojo y con problemas respiratorios, durante un largo tiempo. Allí fueron llegando refugiados de guerra, mujeres y muchos niños mutilados que hicieron que su sensibilidad de poeta se activara. Años más tarde, en 2004, le contó a un periodista del diario La Vanguardia de Barcelona el episodio de su vida por el cual hoy lo recordamos.



“Era el año 1937. Me gustaba el fútbol, pero yo estaba cojo y no podía jugar… Y, sobre todo, me dolía ver a aquellos niños cojitos, tan tristes porque no podían jugar al balón con los otros niños… Y pensé: si existe el tenis de mesa, ¡también puede existir el fútbol de mesa! Conseguí unas barras de acero y un carpintero vasco refugiado allí, Javier Altuna, me torneó los muñecos en madera. La caja de la mesa la hizo con madera de pino, creo, y la pelota con buen corcho catalán, aglomerado. Eso permitía buen control de la bola, detenerla, imprimir efectos…”



Con todo acierto, el periodista catalán Víctor Amela observó que inventar un juego que logre neutralizar por un momento la ignominia de la guerra es como componer un poema con espacio y tiempo.



No fue el futbolín -así llaman al metegol en España-  la única invención sensible del poeta: en una ocasión, enamorado de una pianista, pergeñó para ella un artefacto que permitía pasar las pentagramadas hojas de las partituras con sólo accionar un pedal.



Al finalizar la guerra, huyendo del franquismo, Alejandro se exilia en Francia. Más tarde sufre cuatro años de cautiverio en Marruecos y una vez liberado emprende su aventura americana y cruza el Atlántico. En Ecuador funda una revista de “poesía universal”. Vive un tiempo en Guatemala, donde perfecciona su futbolín y dobla la apuesta con un baloncesto de mesa, sin gran suceso. En México participa de la intensa actividad intelectual de la ciudad capital, se encuentra con su referente, el poeta español León Felipe, y se convierte en su albacea. Regresa a España en los años setenta. Ya es un exitoso editor y se hace llamar Alejandro Finisterre, fin de la tierra, principio de su vida.



Siempre le restó importancia al hecho de haber sido el creador del mundialmente difundido juego del metegol: “Bah…, de no inventarlo yo, lo hubiese inventado otro…” Consideraba -como Jean Cocteau- que “La poesía siempre es necesaria, no sé para qué, pero es necesaria”.



Murió en 2007, cuando los niños del mundo ya reemplazaban su invento por la Play. El poeta lo celebraba. “Yo creo en el progreso: hay un impulso humano hacia la felicidad, la paz, la justicia y el amor, ¡y ese mundo un día llegará!”



Nosotros, que junto a tantas otras generaciones fuimos beneficiarios directos de ese espléndido juego del metegol, fruto de la imaginación y la sensibilidad de aquel poeta, deberíamos prometer en su homenaje cada vez que juguemos, respetar y hacer respetar por siempre aquella regla -que más que regla es una obligación moral- de que no vale molinete.

Tomado de Un Caño






Enlaces relacionados: