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domingo, 28 de septiembre de 2025

La Ciencia en América Latina se hace con las uñas

 

Efraín Rincón e Ignacio Galán, creadores de Shots de Ciencias, en Envigado (Colombia) CHELO CAMACHO











Shots de ciencia: “En América Latina hay un síndrome del impostor científico”


Este grupo de periodistas y biólogos colombianos reflexionan sobre grandes incógnitas y dudas del día a día a través de las redes sociales. Uno de los objetivos, dicen, es resaltar la ciencia ‘made in’ el sur global



NOOR MAHTANI


Medellín - 24 SEPT. 2024 - 00:00 VET



¿Es el talco cancerígeno? ¿Por qué lloramos al cortar cebolla? ¿Podemos escuchar la temperatura? ¿Por qué duran tanto los tatuajes? ¿Los animales pasan por duelos? Estas son algunas de las preguntas que se hicieron (y respondieron) Efraín Rincón e Ignacio Galán, las caras visibles del equipo de Shots de ciencia, un grupo de colombianos curiosos que se propusieron democratizar el contenido científico a través de las redes sociales y hablar de las investigaciones made in el sur global. Junto a Esteban Pardo, que trabaja desde Alemania, acumulan más de 230.000 seguidores en Instagram y 190.000 en Tiktok. “La gente asocia la ciencia con la materia más aburrida de la escuela”, dice Galán. “Pero puede ser algo divertido”. “Es rico de consumir, de ahí el nombre. No sólo porque el contenido es cortico, sino porque puede ser placentero”, añade Rincón. “Prometo que lo de shots (chupitos, en español) no es por hacerle apología al alcohol”.



Para sus seguidores, la diversión es una de las claves del éxito del proyecto. En vídeos de menos de dos minutos se condensan horas de estudio, lecturas de papers académicos, apuntes de las clases de la carrera de Biología que ambos cursaron, mucho dinamismo y el humor de dos treintañeros que tienen un pie en la biblioteca y otro en la calle. Su trabajo es mitad estudio y mitad dudas en una tarde con amigos tomando cerveza. “Quisiéramos mostrar que no hay que separar tan radicalmente el entretenimiento de la educación”, zanja Galán. “Hay muchas brechas que hacen que no nos acerquemos a la ciencia. La primera es el idioma, porque las investigaciones suelen estar hechas en inglés”, narra Rincón. “Más allá de traducir este contenido, quisimos poner en contexto social, geopolítico y económico la ciencia que se produce en Occidente”.



Todo empezó en la universidad. Rincón estaba preparando su trabajo final de maestría cuando se le ocurrió crear un proyecto piloto de cuatro capítulos para un podcast de divulgación científica. Pardo se encargó de crear el jingle del programa y en el día de la sustentación hicieron un programa en vivo y dieron por inaugurado lo que pensaron que sólo quedaría en un pasatiempo. “Cinco años después, mucha gente nos pregunta, ¿pero ustedes viven de eso?”, explica Rincón. “Y sí, nos ha costado mucho, pero ya sí. Las únicas salidas de las carreras científicas no son la investigación o la docencia. En este campo hay mucho aún por hacer, sobre todo desde América Latina”. Para este biólogo, la asignatura pendiente en la región es dejar de mirar tanto hacia el norte. “Aquí hay un síndrome del impostor científico de no creérsela. Parece que todo pasa en Estados Unidos y, si no se publica allá, no está pasando. Y no, en América Latina se hace ciencia con las uñas”.





Para ambos, la historia de Shots de Ciencia demuestra “lo difícil que es emprender”: “La primera pregunta que nos hacíamos era: ¿podremos tener estabilidad económica? Hay mucha gente con ideas geniales que no se atreven por miedo a que no salga”, cuenta. Si bien empezaron a sostenerse gracias a las becas que iban consiguiendo, hoy el modelo de negocio está sustentado en contenido patrocinado. Sin embargo, la principal exigencia para los contratistas es la independencia editorial. “Si una empresa de tecnología quiere que hablemos de inteligencia artificial, le damos. 

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Pero nunca vamos a recomendar un producto. Y las fuentes las elegimos nosotros”, señala Rincón, quien recuerda cómo les llegó una propuesta de L’Oréal en la que les pedían que hablaran del “brillo intenso” del pelo. “Nos pareció muy loco. Les preguntamos: ‘¿cómo que brillo intenso? ¿Tienes alguna evidencia científica al respecto?’”, cuenta entre risas. “Somos un medio de comunicación y necesitamos sustentarnos, sí, pero no podemos vender la independencia por plata”.


Para este joven de 31 años el trabajo que hacen tiene una vocación social y política para atajar la desinformación. Para ello, cuentan, no hace falta creer a pies juntillas todo lo que dice la ciencia. “Nosotros la desafiamos, como el periodismo lo hace con el poder”, cuenta. “No vinimos a creer en la ciencia como verdad absoluta, nos lo cuestionamos todo el rato”. Aunque se han convertido en un referente de la divulgación científica en Colombia, aún andan explorando sobre formatos, narrativas y formas de llegar a la audiencia. “Nos parece una chimba [genial] tanto el poder hablar de personas de América Latina que están con investigaciones del putas, como ir al Catatumbo a ver cómo lidian los campesinos con los cultivos de coca, como venir a Medellín a grabar un capítulo sobre el amor”, dice.


A finales de agosto fueron invitados por la Caja de compensación de Antioquia (Comfama) para resolver otra pregunta. ¿Qué le pasa a nuestro cerebro y a nuestro cuerpo cuando nos enamoramos? En esta grabación en vivo incluyeron contenidos pregrabados e interacciones con el público y ahondaron en la neurología, la psicología y la fisiología animal. “Es muy interesante ver cómo el amor juega un rol muy importante en los animales. La más obvia es la reproducción, pero también para que colaboren y establezcan estructuras sociales en las que unos se ayudan con otros”, narra Galán.


En este capítulo grabado en Envigado, cerca de la capital de Antioquia, intentaron descifrar cómo el amor se relaciona con la virtud, filosóficamente hablando. “Muy pocas personas se atreverían a decir que el adicto está enamorado de su sustancia, pero neuro biológicamente, los procesos son muy similares”, añade. “Intentamos abrir el debate a las preguntas que nos hacemos todos en cualquier parche con amigos”.






“Necesitamos más diversidad”

El perfil a quien hablan es muy variado. Jóvenes entre 18 y 35 años, principalmente en América Latina. Muchos son simplemente mentes curiosas que no necesariamente vienen del campo de la ciencia, muchos otros son científicos y otros tantos tienen posiciones negacionistas muy radicales. “Entre los seguidores hay mucha teoría conspiranoica que piensan que las farmacéuticas controlan el mundo sin matices o que no existe el cambio climático”, narra Rincón. “Pero también nos llegan profesores que dicen que usan nuestro contenido en clase o chicos que nos dicen que estudiarán una carrera de ciencias después de conocer nuestro trabajo. Es hermoso ver que el contenido abre debates y conversación”.


El siguiente movimiento, reconoce, es aumentar la diversidad de voces en el proyecto, fundado y dirigido por hombres. “Necesitamos mucha más diversidad. Por un lado, porque reconocemos que vivimos en una sociedad machista. Y, segundo, porque necesitamos la diversidad en la mirada para tener una mayor creatividad”. Esta es, cuenta, una demanda de la propia audiencia. “Hay muchas seguidoras que nos sugieren hablar de temas sobre las mujeres, como el de la endometriosis que hizo una amiga nuestra. Sabemos que la ciencia ha ignorado a las mujeres y hay un campo muy grande del que hablar al respecto. Ojalá el próximo año podamos. La idea es seguir creciendo”.






https://elpais.com/america-futura/2024-09-24/shots-de-ciencia-en-america-latina-hay-un-sindrome-del-impostor-cientifico.html




 

martes, 24 de agosto de 2021

Los Himnos rojos de Jorge Luis Borges.

 


Joven soldado del ejército rojo en la ilustración de estilo de cartel. Imagen tomada de Publicdomainvectors.org




Jorge Luis Borges

Los himnos rojos


RUSIA

La trinchera avanzada es en la estepa un barco al abordaje

con gallardetes de hurras

mediodías estallan en los ojos

Bajo estandartes de silencio pasan las muchedumbres

y el sol crucificado en los ponientes

se pluraliza en la vocinglería

                                            de las torres del Kremlin

El mar vendrá nadando a esos ejércitos

que envolverán los torsos

en todas las praderas del continente

En el cuerno salvaje de un arco iris clamaremos su gesta

bayonetas

que portan en la punta las mañanas.


1


Este Borges, como los otros, se niega a él mismo. Se oculta desde todos los años del pasado, recogido por la curiosidad, por traviesos arqueólogos, como dice la nota introductoria a este libro extraño, desconocido, raro. Así, desde sus páginas, Borges comenzaba a buscarse en su propio laberinto.


Este es el libro de la metáfora, el libro del giro analógico donde dos imágenes se pelean para conseguir una sombra alargada. Libro renegado, por las cojeras que todo libro inicial pueda contener. Áridos poemas de la equivocada secta ultraísta, diría Borges. Pero, como siempre, hay quienes guardan en baúles y cajones lo que otros desechan. Guillermo de Torres, Marcos R. Barnatán y Carlos Meneses hicieron de las suyas. Ahora, en este formato, Borges se ve más lejano, como un vértigo que tiene en la distancia las imágenes, los reflejos, los recargamientos que el Borges del más cercano presente rechazó. Un disgusto elegante forzaba sus respuestas cuando era abordado acerca de aquellos poemas que ahora se hacen libro en Los himnos rojos (La Liebre Libre).


Jorge Luis Borges a los 21 años. Imagen tomada de Borges todo el año.


El mismo autor de Ficciones, en una nota aparecida el 23 de enero de 1927 en La Nación de Buenos Aires, titulada “La fruición literaria”, dice: “...Ahora es vulgarísima tarea la de hacer metáforas; sustituir tragar por quemar, no es un canje muy provechoso...”. La referencia se centra en la oración “El incendio, con feroces mandíbulas, devora el campo”.


 CATEDRAL

Las olas de rodillas

       los músculos del viento

                         las torres  verticales como goitos

                                  la catedral colgada de un lucero

la catedral que es una inmensa parva

           con espigas de rezos

                          Lejos

                                              Lejos

los mástiles hilvanaban horizontes

      y en las playas ingenuas

                    las olas nuevas cantan los maitines

La catedral es un avión de piedra

         que puja por romper las mil amarras

                         que lo encarcelan

la catedral sonora como un aplauso

         o como un beso.





2


¿A quién pueden atrapar ejemplos como éstos?: 

Son jirones vagos que gotean isócronos 

del cielo raso. 

Es la lectura lenta de la sangre. 

Gusto salobre: texto de alargada torpeza, de imágenes pobres fuera de cualquier antología personal borgeana.


Imagen tomada de Borges todo el año.


Jorge Luis Borges miraba mal estos poemas. Y tenía razón: El viento es la bandera que se enreda en las lanzas..., huida del ultraísmo y de esa forma de no inmortalizarlos.


El propósito ha sido publicar estos poemas para mostrar al público los inicios de este extraordinario escritor, para que no haya pérdida de la totalidad. Ubicados entre 1919 y 1922, aparecieron en las revistas Grecia, Ultra, Tablero, Baleares y Cosmópolis.

Imagen tomada de editorial Renacimiento.


Al calor de la fama, del deslumbramiento universal, estos trabajos del narrador y poeta argentino seguramente causarán —y siguen causando— en los lectores diferentes reacciones. Ideales —los textos— para los que laboran en excavaciones literarias.

 Imagen tomada de Monografias.com



 POEMA

La estrella

                   que huyó de tu garganta madura

no es más que un eco del formidable poema,

Alguien lo rima

en la orquesta monstruosa de tus nervios.

Alguien lo escribe

sobre la tela gris de tus días

y en el sopor de las alcobas pesadas

dolorosa, pueril, absurdamente.

Apenas dibujado el último rasgo

hace jirones de la obra

y su desnuda noche

                                    en el obaje del silencio se posa.

Cajita negra para el violín que se ha roto.


Imagen tomada de caracteristicas.co


3


El Borges de este inusual libro —por tratarse de este autor, pese al común tropiezo juvenil— no conocía aún a Emmanuel Swedenborg. No sabía de la doctrina de las correspondencias. De una cultura que posteriormente lo convertiría en el más agudo y penetrante pensador de este convulsionado siglo. O del más odiado o amado.


Curiosidad, plato para los buscadores de textos olvidados.


HIMNO DEL MAR

                                      Para Adriano del Valle

Yo he ansiado un himno del Mar con ritmos

(amplios como como las olas que gritan;

Del Mar cuando el sol en sus aguas cual bandera

(escarlata flamea;

Del Mar cuando besa los pechos dorados de vírgenes

(playas que aguardan sedientas;

Del Mar al aullar sus mesnadas, al lanzar sus blasfemias

(los vientos,

Cuando brilla en las aguas de acero la luna bruñida y

(sangrienta;

Del Mar cuando vierte sobre él su tristeza sin fondo

La Copa de Estrellas

Hoy he bajado de la montaña al valle

y del valle hasta el mar.

El camino fue largo como un beso.

Los almendros lanzaban madejas azuladas de sombra

(sobre la carretera

Y, al terminar el valle, el sol

Gritó  rubios  Golcondas  sobre tu glauca selva

¡Mar!

¡Hermano, Padre, Amado…!

Entro al jardín enorme de tus aguas y nado lejos

(de la tierra.

Las olas vienen con cimera frágil de espuma,

En fuga hacia el fracaso, Hacia la cosa,

con sus picachos rojos,

con sus casas geométricas,

con sus palmeras de juguete,

que ahora se han vuelto lívidos y absurdos como

(recuerdos

                                                       yertos! 

Yo estoy contigo, Mar. Y mi cuerpo tendido como

(un arco

lucha contra tus músculos raudos. Sólo tú existes.

Mi alma desecha todo su pasado

Como en nórdico cielo que se deshoja en copos

                                     errantes!

Oh instante de plenitud magnífica;

Antes de conocerte, Mar hermano,

Largamente he vagado por errantes calles azules

(con oriflamas de faroles

Y en la sagrada media noche yo he tejido guirnaldas

De besos sobre carnes y labios que se ofrendaban,

Solemnes de silencio,

En una floración,

En una floración

Sangrienta…

Pero ahora yo hago don de los vientos

De todas esas cosas pretéritas,

pretéritas… Sólo tú existes.

Atlético y desnudo. Sólo este fresco aliento y

(estas olas,

y las Copas Azules, y el milagro de las Copas Azules.

(Yo he amado un Himno del Mar con ritmos

(amplios como las olas jadeantes).

Ansío aún créate un poema

Con la cadencia adánica de tu oleaje,

Con un salino y primeral aliento,

Con el trueno de las anclas sonoras ante Thulés

(ebrias de luz y lepra,

Con voces marineras, luces y ecos

De grietas abismales

Donde tus raudas manos monjiles acarician

(constantemente a los muertos…

Un himno…

Constelado de imágenes rojas, lumínicas.

Oh mar! Oh mito! Oh sol! Oh largo lecho!

Y sé por qué te amo. Sé que somos muy viejos,

Que ambos nos conocemos desde siglos.

Sé que en tus aguas venerandas y rientes ardió

(la aurora de la Vida.

(En la ceniza de una tarde terciaria vibre por

(primera vez en tu seno),

Oh proteico, yo he salido de ti.

¡Ambos encadenados y nómadas

Ambos con una sed intensa de estrellas;

Ambos con esperanza y desengaños;

Ambos, aire, luz, fuerza, obscuridades;

Ambos con nuestro vasto deseo y ambos con

(nuestra grande miseria!


Imagen tomada de soypielroja.


Tomado de Letralia.



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Alberto Hernández. Fotografía de Alberto H. Cobo.


Alberto Hernández, es poeta, narrador y periodista, Fue secretario de redacción del diario El Periodiquito. Es egresado del Pedagógico de Maracay con estudios de postgrado de Literatura Latinoamericana en la Universidad Simón Bolívar. Es fundador de la revista literaria Umbra y colabora además en revistas y periódicos nacionales y extranjeros. Ha publicado un importante número de poemarios: La mofa del musgo (1980), Última instancia (1985) ; Párpado de insolación (1989),  Ojos de afuera (1989) ganadora del 1r Premio del II Concurso Literario Ipasme; Nortes ( 1991), ; Intentos y el exilio(1996), libro ganador del Premio II Bienal Nueva Esparta; Bestias de superficie (1998) premio de Poesía del Ateneo de El Tigre y diario Antorcha 1992 y traducido al idioma árabe por Abdul Zagbour en 2005; Poética del desatino (2001); En boca ajena. Antología poética 1980-2001 (México, 2001);Tierra de la que soy, Universidad de Nueva York (2002). Nortes/ Norths (Universidad de Nueva York, 2002); El poema de la ciudad (2003). Ha escrito también cuentos como Fragmentos de la misma memoria (1994); Cortoletraje (1999) y Virginidades y otros desafíos.  (Universidad de Nueva York, 2000); cuenta también con libros de ensayo literario y crónicas. Publica un blog llamado Puertas de Galina. Parte de su obra ha sido traducida al árabe, italiano, portugués e inglés. 



Enlaces relacionados:
























































Actualizada el 14/03/2023


viernes, 21 de mayo de 2021

¿Un solo espacio? La cultura escrita en las dos orillas del español








¿Un solo espacio? La cultura escrita en las dos orillas



JOSÉ ANTONIO MILLAN 27 NOV 2010




Los hispanohablantes somos unos 450 millones. Podría pensarse que constituimos un espacio abierto a la circulación de todo tipo de obras, pero la verdad es que hay numerosos compartimentos estancos. Vamos a explorarlo en los medios escritos.

Comencemos por los libros

España produce al año unos 70.000 títulos. Muchos se venden en Hispanoamérica o en países con población hispanohablante, aunque esta exportación ha disminuido recientemente. Los receptores más importantes son: México, Argentina, Estados Unidos y Colombia, según la Federación de Editores de España.
La América hispanohablante (con diez veces la población española) edita grosso modo tantos libros al año como España, sobre todo en Argentina, Colombia y México. La edición americana está marcada por nuestro país: en 2006 una cuarta parte de los libros editados en América era de autores españoles, según CERLALC, mientras que a la inversa es posible que no lleguen ni al 3%. Una de las razones es que abundan las filiales americanas de grupos españoles: Océano y Santillana tienen editoriales en casi todos los países americanos. Hay también, con menor peso global, editoriales de la otra orilla actuando en España: el mexicano Fondo de Cultura Económica, la colombiana Norma o la argentina Katz Editores.
Los intercambios son también desiguales: el 20% de las importaciones de libros que realizó Latinoamérica durante el año 2008 fueron de origen español, mientras que las exportaciones de estos países a España fueron de apenas un 2%.
Ahora se habla mucho de libros digitales, pero hay que recordar que aunque Internet no tiene fronteras, los derechos de autor que adquieren las editoriales, sí. La versión en e-book de una novela sólo podrá venderse en España, o sólo en México, o cualquier otra restricción geográfica. Los 4.000 libros que este año comercializará la distribuidora de libros digitales Libranda, que agrupa importantes editoriales españolas, están dirigidos a su mercado local, aunque en el futuro planea distribuir también con licencia americana.


¿Qué libros en español son los que realmente pueden ser leídos sin fronteras?

 (aparte, claro está, de las copias no autorizadas que circulan por la Red): las obras libres de derechos que contienen sitios como Google Libros (http://books.google.es/), en número desconocido, o la Biblioteca Digital Hispánica (http://www.bne.es/es/Catalogos/BibliotecaDigital/), con 14.000. Un caso destacable es la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes (http://www.cervantesvirtual.com/), con 60.000 libros, incluidos importantes fondos hispanoamericanos. Pues bien: el 64% de sus visitas proviene de Latinoamérica.

El mundo de las revistas culturales es peculiar.

Sus canales han sido la suscripción (decreciente, sobre todo por problemas del correo) o la venta en librerías, ambos en peligro. ARCE (http://www.arce.es/), la asociación de revistas culturales de España, reúne 110 cabeceras de todos los temas. La mayoría tiene además versión, sobre todo parcial, en la web. En América también hay destacadas revistas: las mexicanas Artes de México (un lujo de edición) o Replicante(trimestral hasta 2009, y ahora sólo en la web y con un número anual en papel). En Colombia El Malpensante y Número; y en Perú, Etiqueta Negra. Argentina tiene Otra ParteLa Mujer de mi Vida, y el veterano Diario de Poesía, un tabloide de venta en quioscos. Pero la sensación general es que son un medio en retroceso.
La única revista en papel que se edita en ambas orillas de la lengua es Letras Libres, fundada en México en 1999, con edición española desde 2001. Publica en su web los contenidos de ambas ediciones.




¿Funciona bien el intercambio de autores entre ambas orillas? 
Manuel Ortuño, presidente de la asociación ARCE, opina: “No hay estudios, pero tengo la impresión de que hay muchísimos más latinoamericanos publicando en revistas españolas que a la inversa”.
Sí: cuesta vender revistas en América, pero la venta electrónica (de bites, no de átomos) puede ser la solución: la mitad de las revistas de ARCE están a la venta para todo el mundo en http://www.quioscocultural.com. Dado que las revistas suelen encargar los artículos que publican, sus derechos digitales no tienen por qué tener límites geográficos.
Como hemos ido viendo, muchas de las revistas están también disponibles gratis en la web. Una trayectoria típica es la revista que empieza en papel, pasa a estar también en la web y, por último, a estar sólo en la web. Este es el caso de La Factoría (http://www.revistalafactoria.eu/), revista catalana de pensamiento social, fundada en 1996. En 1997 empezó a colgar sus contenidos en Internet y desde 2008 es totalmente digital. En su etapa de papel tenía ligeramente más suscripciones en España que en América, y la proporción se ha mantenido en la web: 50% de visitas desde España y 40% desde América.
Hay excelentes revistas gratuitas puramente digitales, como Revista Digital Universitaria (http://www.revista.unam.mx/), mexicana, mensual, que existe desde 2002, con temas monográficos: el último, Filosofía del Renacimiento. Otras son la española Narrativas (http://www.revistanarrativas.com/), trimestral, activa desde 2006, dedicada a la ficción española y latinoamericana, o la argentina mensual Otro Cielo (http://www.otrocielo.com/), nacida este mismo año. Ambas están editadas en PDF.

¿Cuántas revistas puramente digitales habrá? 

Itinerario, Directorio Cultural de Hispanoamérica(http://www.letralia.com/itin/) lista unas 300, tanto americanas como españolas, que se podrían considerar como culturales. Muchas no serían revistas desde un punto de vista legal: por ejemplo, carecen de ISSN, identificador internacional para estas publicaciones. Son webs o blogs con pretensiones de cierta periodicidad. Pero si uno introduce en Google la expresión “revista digital” o “revista on line” se topará en total con 348.000 resultados para España y 310.000 de países hispanohablantes. En un muestreo, más de la mitad son páginas webs autodefinidas como “revistas”. Los países más activos en la web parecen ser España, Argentina, y a mucha distancia México y Chile.
Además, existen sitios webs y blogs colectivos en español que no se autoconsideran revistas, pero ofrecen periódicamente obras y reflexiones sobre la cultura. Sólo una minoría de ellas son de gran calidad, pero ¿cuál es el porcentaje de excelencia entre los contenidos de un quiosco de los libros editados? Y una pregunta interesante es: ¿quién lee estos sitios?, ¿público hispanohablante de cualquier país? Lamentablemente, creo que no: están confinados a sus comunidades de origen. A la espera del estudio serio que merecen, se observa que estos blogs argentinos, mexicanos o españoles presentan comentarios (que son, muchas veces, la única pista sobre sus lectores) sólo con los rasgos lingüísticos de su entorno. Google, puerta de acceso a cualquier tema, que antes nos devolvía resultados de todas las esquinas de la web, cada vez es más local en sus búsquedas, y eso nos priva del placer de la serendipia, del hallazgo casual de una perla escrita en cualquier región de nuestra lengua.


Tomado de El País