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martes, 14 de julio de 2020

Se fue Blas Perozo Naveda.


Blas Perozo Naveda. Imagen tomada de Poetas Siglo Veintiuno.


El pasado lunes 13 de julio de 2020 en la ciudad de Maracaibo  muere a los 77 años de edad  El poeta venezolano Blas Perozo Naveda. Quien también  se desempeñó como periodista, narrador, ensayista y  docente. En  1989 su labor poética fue reconocida  con el Premio Nacional del Poesía. Ahora compartimos con ustedes unas breves palabras que el poeta José Pulido compartió en las redes sociales digitales a raíz de la partida de Perozo Naveda.


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Otro hermoso poeta que se va, pero igual que todos los poetas luminosos, deja su poesía para que sepan cómo percibió su espíritu esta tierra, este lugar, estos sentimientos. Blas Perozo Naveda acarició el idioma y le sacó chispas de alegría.


José Pulido.

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ESO QUE LLAMAN TEORÍA POÉTICA ES MENTIRA



Yo digo
y acuso a los intelectuales
de derecha y de izquierda
de mi ciudad
a unos porque tienen miedo
de decir
vos
que te caés
del tarantín
María Bonita
acordate de Acapulco
en público
porque en secreto
en los bares del centro de la ciudad
en la placita del buen maestro
sí lo decían
Yo digo y acuso
a los poetas
malditos rabiosos y malditos bajo cuerda
de mi ciudad
a unos porque tienen miedo
de decir
amor mioturostroqueridonosabeguar-
darunsecretodeamor
y
teseguiréhastaelfindeestemundo
en público
en la linealidad de esa cuerda
que
se abre
qués la palabra del poema
yo los acuso
a ellos más que a nadie
a los más jóvenes poetas de mi ciudad
porque siguen teniendo miedo
de la palabra que han dicho a diario
porque tienen miedo a la noción del ridículo
a la chabacanería
al floklore
y sobre todo
porque
todavía
tiemblan
ante esta ciudad llamada Maracaibo.

Blas Perozo Naveda.

Date por muerto que sois hombre perdido, 1973.


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José Pulido. Fotografía de Gabriela Pulido Simne.

José Pulido:

Poeta, escritor y periodista, nació en Venezuela, el 1° de noviembre de 1945.

Vive en Génova, Italia. 


En 1989 obtuvo el Segundo Premio Miguel Otero Silva de novela, Editorial Planeta. En el 2000 recibió el Premio Municipal de LiteraturaMención Poesía, por su poemario Los Poseídos. Ha publicado cinco poemarios y nueve novelas.



domingo, 12 de julio de 2020

LAS “AUTOELEGÍAS” Y “ESTRATEGIAS FATALES” EN LA POESÍA DE LUIS PEROZO CERVANTES






Crónicas del Olvido


“ESTRATEGIAS FATALES” / “AUTOELEGÍAS”



**Alberto Hernández**


1.-


Dos libros de Luis Perozo Cervantes se arriman a mi lectura. Dos libros editados en la tierra zuliana. Dos instancias que se añaden a otras que han sido parte de su camino por la poesía. Se trata de “Estrategias fatales” y “Autoelegías”, ambos publicados por Sultana del Lago Editores en el año 2018, y donde se muestra la médula creativa de este insistente autor que muchas veces ha convocado al país poético a acompañarlo en su travesía literaria en su tierra occidental a través de encuentros, talleres y publicaciones.



El yo poético de Perozo Cervantes está instalado en su emergencia vital. Unida a quien está a su lado como una presencia insistente. Un yo que se revisa, se reclama y reclama, que es cuerpo y palabra. Significado devenido en angustia pero también en el reposo que podría albergar el deseo. Su voz confirma que nombra para ser nombrado y para ser deseado, amado o sacudido por la queja cotidiana. Desde su intimidad refleja el poema, lo advierte siempre sin ningún tipo de adorno que precipite descuido. 



Es un poeta de una mirada nerviosa, cardíaca, tensional. Y busca estar en el cuerpo del otro que lo asiente. El amor, esa vibración arbitraria, es el núcleo de su decir y porfía poética. 



Debo confesar que no soy muy dado a consumir poemas de amor. Creo en los poemas amorosos, que son todos: los que contienen sombras, luces, angustias, pasiones desbocadas, dolores, muerte, etc. En algún otro lugar he expresado que le temo a los poemas de amor.



En estos de Luis Perozo Cervantes hay otro tipo de amor: el cuerpo aspira a ser amado o rechazado, olvidado, consustanciado con la lejanía o con el deseo. Algunos se me aproximan para expresar:



“Debes estar en la boca / es tu lugar de nacimiento// toda la necesidad acumulada/ un puente, que comunica mi sed// es la boca lo posible/ en ella, transformas el clima de lo amado”.



Este texto pertenece a “Estrategias fatales”, volumen cuyos poemas aparecen desde el número 50 al número uno. Poemas contados al revés para descontar el tiempo agregado a su sometimiento, a la “necesidad” de ser ese, el que ama, el que está en el amor y tiene cuerpo en la mujer que lo sostiene, que lo atiende y lo suma a su verbo diario.



2.-



He tomado en préstamos algunos poemas del primer libro para atar los cabos de este nervio poético del inquieto poeta zuliano. Y me llega a éste otro:



“Esto que nos sobra, podría

llamarse adiós

para ponerle nombre
no hay muchas opciones

Esto que nos queda
apenas un ensayo de corazón”.


Me concentro en los textos alejados de lo que podría llamar poemas de amor. Repito, me inclino por los poemas amorosos. Poemas de Silva Estrada, Montejo, Cadenas, Pantin, Nicanor Parra, Juarroz, Salvador Tenreiro, Néstor Mendoza, Jacqueline Goldberg, José Pulido, Antonio Colinas, Borges, Ida Vitale, Valera Mora, Harry Almela, Adalber Salas Hernández…poemas todos, todos los poemas son amorosos, desde los más crípticos o cerebrales hasta los más abiertos o edulcorados son poemas amorosos. Se puede escribir con mucha ira y en su radio verbal hay “un” amor, el de la escritura, vértebra de los autores mencionados, como en otros que también forman parte de mis gustos. Poemas o textos eróticos o abiertamente sexuales, como los de Anaïs Nin o Erica Jong; suicidas como los de Ann Sexton, Alfonsina Storni o Miyó Vestrini, son poemas amorosos. Un poema de amor basado en el deseo podría corromperse si el “discurso” es inapropiado. Por esa razón los de Sabines se han convertido en sanación y festividad. Que no los de Neruda, empalagosos. ¿Por qué alguien se suicida o deja de amar? Me atrevo a afirmar que ocurre por convicción amorosa. Se odia porque se ha amado o se ama. Pero eso es tema para otra oportunidad, para otro momento. La escritura es un pacto del poeta con la pasión. Es un pacto amoroso con el idioma, con la poesía.


Mientras tanto, Luis Perozo canta:



“Este miedo/ de no esperarte/ para que llegues/ Si te haces unánime, si te/ haces exánime/ si no te haces nada, / sólo miedo, / sólo sombra”.


Aquí la poesía deslumbra desde la soledad, desde la ausencia, la distancia entre un sujeto y otro. El juego entre “unánime” y “exánime” amplía las posibilidades del lector. Dos significados cuyos significantes ambulan por la imaginación de quien aborda estos versos.




3.-



También podría esperar respuestas de quienes practican los poemas de amor y los llevan a la calle, a la cama o a los sueños. Bien, el sujeto amante o amado no necesariamente es un amoroso. Sexo y erotismo, ya desplegados por Henry Miller, entre otros, se sacuden la piel y se erizan. Vaya, una digresión. 



Cuerpo de carne y poema vacilan. O se ayuntan.


Pero leamos éste cuyo final contiene todo el poema:


“Así mismo, si no te haces/ con la misma expectativa te beso/ (porque besarte no es otra contraposición) / con estos labios que/ te sueñan/ con estas manos que/ dibujan en tu espalda// con este pecho que ensucia el tuyo”.



Esa línea: “con este pecho que ensucia el tuyo”, contiene todo el “peso” significante. Su belleza va más allá del hecho carnal. Es un hecho verbal.



Voy a cerrar este primer libro con estos dos versos:



“Pongamos las íes en su punto/ volver nunca es suficiente para no morir”. Ahí está el poema.



4.-



Libro blanco o a cuerpo desnudo este “Autoelegías”. El título conduce a celebrarse desde un lugar previsto por el mismo significado de “auto” y “elegías”. La voz del poeta se conmemora desde la muerte, desde el silencio, desde la ausencia. O quiere decir desde lo que podría ser el futuro. Queda el misterio, queda la gracia de la poesía en medio de la duda, lo que nos ayuda a pensar que la poesía es eso, duda, tentación quebradiza, alucinación, realidad creativa, etc. (Ponga usted, amigo lector, su granito de arena).



Desde estos tributos, el del Padre:



“Quedarme ha sido difícil/ me sostiene una despedida velada/ un entierro que me ancla/ mi padre// nunca he vuelto a visitar su tumba/ aunque me pertenezca// soy su adiós sin descendencia/ y debo cuidarlo/ ¿de qué otra forma puedo pagar sus abrazos?// infinito, aun de mi yo cobarde// me sostengo, sí/ no puedo de pie una sombra/ huir sería como detenerme/ le camino y soy mi propio hijo/ una condición extraña del perdón// el beso en los labios que jamás le di”.



Ese “soy mi propio hijo”: el padre que no está, el que el poeta recuerda desde “su” muerte, desde la vida que deposita en la muerte del padre. 


Luis Perozo Cervantes. Imagen tomada de Festival de Poesía de Maracaibo.




Sigue el yo –a la manera ramosucreana y con la cercanía de Cadenas al inicio del texto- como canto a sí mismo, al autor que se descubre en la elegía que habrá de ser desde el poema, adición pública de una privacidad confiada:



“ARTE POÉTICA

I
Pertenezco a una sanidad absoluta: / impostergable y lúcida// a la que quiero atarte// volverte ciudadano de la memoria/ patrimonio de un decir de adentro/ nudo de cosidas palabras// 



II



La cama, donde estoy yermo/ es tu cama/ donde me siembro es tu patio/ donde me complazco con ventiscas de sol/ este vasto silencio en que me muevo/ fue tuyo antes que mis ojos supieran verte/ soy un intento de sostenerlo todo/ -pero no me engaño, en otro/ alguna vez, legaré mis cosas_ aunque sea, pues sentirme interminable/ para momentos/contener ese arrastre, tu partida/ una excusa que eternice mis deseos/ y haga de ese tiempo/ un rosal escondido de mañanas”.



La muerte, ese sinsonte que no termina de bajar de una rama. Ese insecto que no se va del pensamiento, que puede ser canción o silencio, espera, esa metáfora sin fin, en la voz genética del autor:



“Sí, Padre, / temo morir del mismo corazón que tú”,

y un rato más tarde:

NO HE MUERTO AÚN


por mi tentación invisible a ser postrero// dejar algo, sino en semillas/ cielos arados//alguna veta de espuma/ que venza la muerte de mi padre”.



La enfermedad, tema recurrente en algunos escritores, encuentra muelle también en este zuliano cuyos padecimientos orgánicos forman parte de su vigilia cotidiana, puesto que él lo ha manifestado muchas veces:


“DEMASIADOS DOLORES PARA SER SÁBADO


la salud me quiere decir algo feo// he dejado hablar antes a mis miedos/ punto de cruz encima de mi corazón// disuelto, ya en el misterio, suspiro/ han pasado llamando mi nombre// otro Luis de mis adentros/ ha hecho el simulacro//soy mis deseos// en la duplicidad he muerto”.


(***)

Otros libros lo amparan: “Poemas de silencio”, “Creencias del columpio”, “Vos por siempre”, “A puro despecho”, “Noche electoral”, “Pomas para el Nuevo Orden Mundial”. Y un ensayo titulado “¿Cómo piensa la literatura?”, entre otros.


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Alberto Hernández. Fotografía de Alberto H. Cobo.


Alberto Hernández, es poeta, narrador y periodista, Fue secretario de redacción del diario El Periodiquito. Es egresado del Pedagógico de Maracay con estudios de postgrado de Literatura Latinoamericana en la Universidad Simón Bolívar. Es fundador de la revista literaria Umbra y colabora además en revistas y periódicos nacionales y extranjeros. Ha publicado un importante número de poemarios: La mofa del musgo (1980), Última instancia (1985) ; Párpado de insolación (1989),  Ojos de afuera (1989) ganadora del 1r Premio del II Concurso Literario Ipasme; Nortes ( 1991), ; Intentos y el exilio(1996), libro ganador del Premio II Bienal Nueva Esparta; Bestias de superficie (1998) premio de Poesía del Ateneo de El Tigre y diario Antorcha 1992 y traducido al idioma árabe por Abdul Zagbour en 2005; Poética del desatino (2001); En boca ajena. Antología poética 1980-2001 (México, 2001);Tierra de la que soy, Universidad de Nueva York (2002). Nortes/ Norths (Universidad de Nueva York, 2002); El poema de la ciudad (2003). Ha escrito también cuentos como Fragmentos de la misma memoria (1994); Cortoletraje (1999) y Virginidades y otros desafíos.  (Universidad de Nueva York, 2000); cuenta también con libros de ensayo literario y crónicas. Publica un blog llamado Puertas de Gallina. Parte de su obra ha sido traducida al árabe, italiano, portugués e inglés. 


lunes, 13 de junio de 2016

"Nadie escribe para guardar lo que escribe en una gaveta. Quien escribe espera el reconocimiento, la gloria."

Entrevista a Rafael Simón Hurtado, Premio Nacional de Literatura “Rafael María Baralt”



Hurtado: "Ahora mi vínculo con Maracaibo es académico y literario. Al fondo la Basílica de Nuestra Señora de Chiquinquirá en Maracaibo. Estado Zulia


Estimados amigos

El Grupo Li Po fiel divulgador del talento valenciano tiene el gusto de compartir hoy con ustedes esta entrevista realizada por Daniel Mejías Rodríguez a nuestro amigo y cómplice de travesuras literarias Rafael Simón Hurtado con motivo de haber ganado el Premio Nacional de Literatura “Rafael María Baralt” en la mención narrativa con el cuento “La arrogancia fantasma del escritor invisible”.

¡¡Felicitaciones Rafael!!

Deseamos disfruten de la entrada.

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Rafael Simón Hurtado, Premio Nacional de Literatura “Rafael María Baralt”

Leyendas a pie de imagen, croquis para una ciudad

“Todo acto de creación es un acto de vanidad”

(Especial. Daniel Mejías Rodríguez)

El escritor y periodista Rafael Simón Hurtado regresa nuevamente a Maracaibo, y lo hace esta vez para recibir el Primer Premio Nacional de Literatura que otorga la Universidad Nacional Experimental “Rafael María Baralt”. El veredicto del jurado le otorgó el primer premio en la mención narrativa al cuento “La arrogancia fantasma del escritor invisible”, en un certamen de convocatoria nacional.

El acto de entrega de los premios estuvo presidido por la profesora Victoria Martínez Carvajal, Secretaria de la UNERMB; el profesor Johan Manuel Méndez Reyes, Vicerrector Académico, el profesor Ricardo Rodríguez Ball, coordinador del premio Nacional de Literatura Rafael María Baralt, y los miembros del jurado, la presidenta de la Casa de la Poesía del Zulia, Graciela Rivas y el poeta Julio Jiménez.

A Rafael Simón Hurtado lo conocemos de los estudios de periodismo en la Universidad Católica “Cecilio Acosta”.


Laberinto de papel. Número 2


¿Qué significa volver a Maracaibo a recoger esta vez un “título literario”?

-“Significa que ahora mi vínculo con Maracaibo es académico y literario”.

Rafael Simón Hurtado vive en Valencia, estado Carabobo. Allí ha desarrollado una intensa actividad cultural.

Trabajó en la Universidad de Carabobo, en donde fundó y dirigió publicaciones como Muestras sin retoques, página cultural del semanario oficial de la universidad Tiempo Universitario; La iguana de tinta, publicación periódica de la Feria Internacional del libro de la UC; y Laberinto de papel, Saberes compartidos y A ciencia cierta, publicaciones de divulgación cultural y científica, por cuyo trabajo obtuvo en 2008 el Premio Nacional de Periodismo Científico.

Ha publicado “Todo el Tiempo en la memoria”, libro de cuentos; y las crónicas literarias “Leyendas a pie de imagen, croquis para una ciudad”.


Todo el Tiempo en la memoria

En 1990 y 1992 fue galardonado con el Premio Municipal de Literatura “Ciudad Valencia”, y ha recibido de la Universidad de Carabobo los premios de periodismo “Jesús Moreno”, en 2009, y “Pedro Lira”, en 2011.

Recientemente ha integrado las ediciones especiales “Gente que hace escuela”, que patrocina Banesco y Artesanogroup, en donde se resalta el trabajo de personas y organizaciones que han dedicado sus mayores energías al desarrollo de Venezuela, y que reúne, en palabras de su compilador el escritor Antonio López Ortega, “lo mejor del periodismo que se puede hacer hoy en nuestro país”.

Rafael María Baralt Pérez (Maracaibo, 3 de julio de 1810 - Madrid, España, 4 de enero de 1860)


¿Qué importancia tiene el Premio Nacional de Literatura “Rafael María Baralt”?

“Los concursos literarios, más allá del premio en dinero que se recibe, son importantes en cuanto son potenciales espacios de proyección de nuestro trabajo. Un certamen literario, respaldado por una decisión avalada por una institución imparcial y un jurado debidamente calificado, le conceden a nuestra labor visibilidad y respeto. Cuando se escribe, -además de las propias satisfacciones personales como escritores-, también buscamos lectores, así como la edición y publicación de nuestros textos. De allí que creo que el Premio Nacional de Literatura “Rafael María Baralt”, que contempla la publicación de las obras, es una excelente y amplia oportunidad para la difusión de nuestra labor de creación”.


Gente que hace escuela


¿Crees que el país cuenta con suficientes actividades de este tipo?

“Creo que hay muy buenos concursos literarios, pero tengo la impresión de que cada vez son menos, y el país está ansioso por este tipo de iniciativas. En la actualidad son pocos los certámenes que se mantienen con la debida promoción y respaldo institucional, mientras que hay una gran demanda de escritores jóvenes que buscan la forma de canalizar sus inquietudes literarias. De allí la importancia de extender por diversos ámbitos y niveles, experiencias como la que se organiza desde el estado Zulia; con la que se puede convocar y atraer el talento de escritores noveles y de autores con más experiencia, para juntarlos y ponerlos de cara a los lectores del país”.


Revista A Ciencia Cierta. Número 9


¿Quién es el escritor “arrogante e invisible” del cuento ganador del Premio Nacional de Literatura “Rafael María Baralt”?

“En primer lugar, debo decir que “La arrogancia fantasma del escritor invisible” forma parte de un libro de cuentos, hasta ahora, inédito, que tiene por título el nombre del cuento premiado. La historia narra algunos episodios de la vida de Sylvio Marchandet, un “escritor invisible”, un escribidor que, bajo el nombre de otra persona, y con su consentimiento -en este caso del presidente de un país de ficción-, escribe sus discursos”.

“El personaje es un hombre de una gran cultura, un escritor brillante, pero dueño de una timidez patológica, que sólo consigue superar a través de la escritura. Es tal  su padecimiento de anonimato, que sólo acepta la posibilidad del reconocimiento de su trabajo mediante una persona interpuesta, otro autor.”


La Iguana de tinta. Noviembre 2009


¿Hay en la escritura del cuento la confesión de algunos “fantasmas personales”?

“Sabes bien que en todo trabajo de ficción siempre hay elementos tomados en préstamo de la vida real. Ocurre que cuentos y novelas pueden tener como punto de arranque episodios de nuestra propia vida. Y este caso no es la excepción. Claro, el texto no es estrictamente autobiográfico, pero reconozco, por ejemplo, que en alguna ocasión he sido un “escritor invisible”. En todo caso, más allá de lo meramente anecdótico, la historia me sirve para profundizar en algunos fantasmas presentes en la vida de todo creador literario: el deseo de reconocimiento y la arrogancia, con su reverso, el anonimato y la falsa modestia. Todo acto de creación, -que se aplica no sólo a los escritores-, es un acto de vanidad. Quien escribe, -y lo hace bien, por supuesto-, espera el reconocimiento, la fama, la gloria, trascender con su obra en el tiempo. Nadie escribe para guardar lo que escribe en una gaveta. También corren por la narración muchos guiños a los lectores sobre autores e historias conocidas; los correlatos sobre la ética, o su ausencia, y el espectro del plagio, ese antiguo pecado humano en su modalidad conocida, y en otras que el propio personaje se inventa, como la del “plagio invertido” que consiste en usar nombres de autores inexistentes fabricados también por su imaginación”.


Revista Laberinto de Papel Nº 4. 2006.


Conviven en ti paralelamente el periodismo y la literatura. De hecho, en la Universidad de Carabobo ejerciste durante casi veinte años el periodismo cultural. ¿Cómo se relacionan ambas corrientes de escritura y pensamiento en tu trabajo?

“Ya lo he dicho antes: mi entrada al periodismo se produjo por la puerta de la literatura. Al cabo de los años ambos oficios y profesiones han aprendido a vivir y a convivir en una relación inevitable y necesaria. El periodismo cultural que he desarrollado en la Universidad de Carabobo en diferentes publicaciones, han tomado en préstamo recursos de la literatura. La emoción de lo real que, por ejemplo, impregna la obra literaria, en entrevistas y reportajes, ha potenciado la verosimilitud de la historia que he debido contar en un determinado momento para el periódico o la revista. Otro tanto ocurre con la literatura, en donde el periodismo ha venido a aportarle nuevos elementos a mis escritos de ficción. Admito haber partido, como fuente de inspiración, de noticias periodísticas concretas. Los sucesos que se describen en algunos de mis cuentos son reales, pero, presentados como relatos de ficción. Esto obviamente no es nuevo en literatura. La novedad es la historia.”

La página Muestra sin retoques correspondiente al 9 de julio de 2012


¿En este momento hacia dónde va tu trabajo?

Trabajé en la Universidad de Carabobo hasta mi jubilación. En ese período me desempeñé fundamentalmente en cargos relacionados con la promoción cultural. El mayor esfuerzo estuvo orientado a la labor periodística, en el llamado periodismo institucional, en las áreas culturales y científicas, en la fundación y dirección de revistas y periódicos como Laberinto de Papel, La iguana de Tinta, Saberes compartidos, A Ciencia Cierta, y la coordinación durante 17 años de la página cultural Muestras sin retoques, de Tiempo Universitario, que abrió espacios plurales de comunicación a los creadores. Ahora estoy más concentrado en mi propio trabajo de creación literaria, en su escritura y, sobre todo, en su publicación”.

Revista Saberes Compartidos

 
Para leer el libro "La Arrogancia Fantasma" pulse aquí

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La Arrogancia Fantasma (Versión Web)-5 by Dimitri Lipo on Scribd


Rafael Simón Hurtado

Escritor y periodista venezolano. Licenciado en comunicación social egresado de la Universidad Católica Cecilio Acosta (Maracaibo, Zulia). Ha obtenido el Premio Municipal de Literatura Ciudad de Valencia (años 1990 y 1992), el Premio Nacional de Periodismo Científico (2008),  el Premio de Periodismo “Jesús Moreno” (Universidad de Carabobo, 2009) y el Premio Nacional de Literatura “Rafael María Baralt" (2016). Ha publicado el libro de cuentos Todo el tiempo en la memoria y las crónicas literarias “Leyendas a pie de imagen, croquis para una ciudad”. Fue editor-director de la revista cultural Laberinto de Papel y de las publicaciones de divulgación científica Saberes Compartidos y A Ciencia Cierta, todas de la Universidad de Carabobo. 

Ficha tomada de Letralia.

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Actualizada el 29/10/2023