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viernes, 10 de mayo de 2024

Ursula K. Le Guin: Las mentiras no son siempre agradables ni la verdad cierta

 

Le Guin pronunciando un discurso en 2014 en la Universidad de Oregon. Fotografía de Jack Liu
 



Estimados Liponautas

Hoy tenemos el gusto de compartir con ustedes una entrevista a la escritora, ya desaparecida, Ursula K. Le Guin, donde nos habla de su acercamiento en sus obras al Anarquismo.

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La Gerencia


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Baile verbal: una entrevista con Ursula K. Le Guin

Doctor Peligro

EXPEDIENTES DESCLASIFICADOS | INCLUIDO EN AGENTE PROVOCADOR Nº9

Rescatamos una maravillosa entrevista que la gran Ursula K. Le Guin concedió a un periódico revolucionario y en la que nos habla sobre imaginación, utopía, anarquismo, Virginia Woolf y eso de «escribir como una mujer»



Por Paul J. Comeau. Publicada en Fifth Estate N.º 382, primavera de 2010 


Traducción de Raquel Duato


 


El pasado 22 de enero nos dejaba una de las grandes escritoras vivas. Ursula K. Le Guin falleció en su casa de Portland (Oregón, EE. UU.) a los 88 años, dejando huérfanas a miles de almas lectoras admiradoras de su universo. Aunque es sobre todo conocida como escritora de ciencia ficción y fantasía, no se le escapaba ningún género: poesía, libros infantiles, cuentos o ensayo. Feminista y taoísta, en sus novelas aparecen a menudo ideas anarquistas, lo que la hizo especialmente popular entre el movimiento libertario.


Desde pequeña se interesó de manera especial por la mitología y las leyendas, sin duda influida por el ambiente familiar, ya que sus padres eran antropólogos. La rama dorada, de James Frazer, y las revistas de ciencia ficción de la época fueron sus lecturas predilectas.



Construimos el mundo y lo intentamos comprender con historias. La imaginación y la narración al poder para construir nuestro universo. La pequeña Ursula, tal vez sin saberlo, lo sabía, y con solo 11 años envió su primer relato a la revista Astounding Science Fiction. Fue rechazado, pero eso no fue para nada un hecho importante en el resto de su historia. 

Ursula K. Le Guin. Fotografía: William Anthony


Su obra dio un giro a las convenciones de la ciencia ficción y la fantasía. En 1966 publicó su primera novela de ciencia ficción, El mundo de Rocannon, y dos años más tarde apareció Un mago de Terramar, primer libro de una serie. En 1969 publicó La mano izquierda de la oscuridad, historia que transcurre en un planeta donde las personas no son ni hombres ni mujeres: «Eliminé el género para ver qué pasaba», dijo. El libro fue un gran éxito y el crítico Harold Bloom afirmó que Le Guin, más que Tolkien, había elevado la fantasía a la categoría de alta literatura. 

Aparte de estas, algunas de sus obras más celebradas son La rueda celeste (1971), El nombre del mundo es Bosque (1973), Los desposeídos (1974), donde investiga el sistema político como elemento portador del bien y del mal, Cuatro caminos hacia el perdón (1997) o Lavinia (2008). Fue la primera mujer galardonada con el título de Gran Maestra de la Asociación de escritores de ciencia ficción y fantasía de Estados Unidos. En 2014 le dieron la medalla por la Contribución a las Letras Estadounidenses en la ceremonia del Premio Nacional del Libro, y ella la aceptó pero en nombre de todos sus colegas escritores y escritoras de fantasía y ciencia ficción que, según argumentó, habían sido excluidos de la literatura durante mucho tiempo y apartados de los honores literarios. Generosa, icono de la literatura y eterna, como sus historias.

Fifth Estate (2011)



Aquí reproducimos la entrevista realizada por Fifth Estate a Ursula K. Le Guin donde esta habla sobre las influencias en su vida y su obra, algunas de las ideas tras su famosa novela Los desposeídos, qué es necesario hacer para cambiar la percepción del anarquismo en la imaginación popular y qué inspiró su última novela, Lavinia.

Fifth Estate (1968)




El periódico se fundó en 1965 en Detroit en medio de un clima prerrevolucionario que iría aumentando hasta el final de la década. Aunque en sus orígenes estaba muy influenciado por la contracultura de la época, fue evolucionando durante los setenta y ochenta hacia posturas claramente primitivistas, luditas y anarcosituacionistas. En 1975, se refundó el colectivo editorial, que declaró que a partir de entonces comenzaba una nueva época en Fifth Estate, por lo que en agosto se publicó el primer número de aquel año cero. Los editores se hacían llamar Eat the Rich Gang, un grupo de afinidad semisecreto formado por veteranos activistas y gente joven. Conocidos teóricos anarquistas como John Zerzan o Fred Perlman, entre muchos otros, han sido habituales colaboradores del periódico. En 2008, Marius Mason, miembro del colectivo, fue detenido y condenado a más de veinte años de prisión por terrorismo.

Ursula K. Le Guin. Fotografía: William Anthony

 

En Los desposeídos, el filósofo Odo afirma: «El verdadero viaje es el regreso». ¿Qué relación tiene esta afirmación con tu vida en el momento en que la escribiste y qué relación tiene con tu vida actual?


Ursula K. Le Guin: No lo sé. Por supuesto, lo que escribo tiene su origen en mi vida y trato de ser sincera respecto a mis percepciones de la vida, pero no escribo para «expresarme». Mi ficción es experiencial pero no confesional. A decir verdad, rara vez tengo alguna idea de qué «relación» tiene lo que digo en mis libros conmigo personalmente. Una afirmación como «El verdadero viaje es el regreso» no es una conclusión razonada a la que se llega tras un tiempo de reflexión. Se trata de una experiencia no verbal expresada en palabras, dando por supuesto que es una experiencia compartida, que otras personas, al leer las palabras, podrían reconocer esa experiencia.

Hay un momento en Los desposeídos en el que Shevek, el protagonista, se da cuenta o acepta que su «propia función en el organismo social» es «derruir muros». ¿Hasta qué punto tu carrera como escritora ha consistido en un esfuerzo similar al de «derruir muros»?


Bueno, he derruido algunos. Unos exclusivamente en el ámbito de la literatura (intentando lograr que los críticos y profesores dejaran de marginar la literatura de género, en particular, la de ciencia ficción y la fantástica) y otros con una mayor intención social, como la decisión de hacer que la mayoría de mis protagonistas fueran personas de color, sin decir mucho al respecto, de forma que los lectores blancos tuvieran que imaginar su piel marrón si deseaban identificarse con mis personajes. También he escrito relatos polémicos y satíricos que tratan de forma bastante directa temas como la misoginia, la homofobia, la persecución y opresión doctrinaria, etc. Todo con el objetivo de derruir muros.

Ursula en una imagen de finales de los años setenta

Mi metáfora para esto en mi obra es «dejar las puertas y ventanas abiertas». La casa que construyo en una historia tiene muros, de lo contrario no sería una casa, pero las puertas no están cerradas con llave y las ventanas no tienen las persianas bajadas. Construyo casas con muchas corrientes de aire. No es necesario el aire acondicionado porque el viento sopla en su interior y las atraviesa.

Piotr Kropotkin. Por Nadar. Fotografía coloreada


En una entrevista anterior, describiste Los desposeídos como «una novela utópica anarquista. Sus ideas proceden de la tradición anarquista pacifista, Kropotkin, etc.». ¿Podrías hablarnos un poco más sobre los antecedentes/ideas/inspiraciones de la novela?


Necesitaría muchas horas para responder. Dediqué dos años a leer. Leí todos los libros anarquistas disponibles en Portland a principios de los 70. Eran muchos porque existían varias librerías universitarias y una tienda anarquista donde había textos que pueden conseguirse fácilmente ahora, pero en esa época no. Después de tanto tiempo, diría que probablemente mis mayores influencias fueron Kropotkin y los Goodman, en especial Communitas.

 

¿La cultura de la ciudad de Shantih en El ojo de la garza se inspiró en ideas y material de referencia similares?


 Sí. Pero más concretamente en Gandhi.

Gandhi leyendo en su casa en 1946. Fotografía de Margaret Bourke-White, LIFE MAGAZINE. Fotografía coloreada



 ¿Cuándo descubriste el anarquismo? ¿Qué te atrajo hacia él?


 Tenía el germen de la historia en la cabeza pero no podía imaginar quién era mi protagonista, ese físico. Solo sabía que, de algún modo, no estaba de acuerdo con su sociedad. Empecé a leer utopías, las leí y eso me llevó hasta Gandhi. Entretanto, el debate de los biólogos sobre el altruismo frente al comportamiento egoísta me había guiado hasta los estudios de animales de Kropotkin y esto despertó en mí el deseo de leer más de Kropotkin. Quedé fascinada por toda la literatura pacifista-anarquista y me zambullí en ella. Hasta que, en un momento dado, se me ocurrió pensar: a) Nunca se ha escrito una novela utópica anarquista; b) ¡De eso trata la historia de mi físico!


Y así nació Los desposeídos.



¿Cómo se ha desarrollado o cómo ha cambiado con el tiempo el anarquismo en relación con tu propia vida?


 No lo sé. Yo no puedo vivir una vida anarquista, y nunca pretendí hacerlo. Cuando leí sobre el anarquismo y me enamoré de él, era una mujer de mediana edad, un ama de casa de clase media con tres hijos y ningún deseo de ser ninguna otra cosa, siempre que pudiera escribir mis libros. ¿Qué relación tiene el anarquismo con mi vida? Solo como libertad de la mente, de la imaginación. La misma libertad que leer Lao Tzu me brindaba muchos años antes. 

Ursula fotografiada en 1988 por Marian Wood Kolisch


Con frecuencia se incluye Los desposeídos en listas de lecturas recomendadas anarquistas. Si tuvieras que crear tu propia lista de lecturas recomendadas, ¿qué obras incluirías?


Lo siento, pero estoy demasiado alejada de la literatura que conocía muy bien décadas atrás. Si intentara dar nombres, me dejaría la mitad de los más importantes. Y sin duda habrán surgido nuevos que ni siquiera conozco.  Aunque, en mi opinión, Los desposeídos es la mejor descripción de una sociedad anarquista «en la práctica», la imaginación popular sigue describiendo a los anarquistas como personas que lanzan ladrillos y bombas. 

¿Qué crees que debe hacerse para cambiar la percepción del anarquismo en la imaginación popular?


Si las personas que no lanzan ladrillos ni bombas, y no se visten de un modo extraño a propósito ni cuestionan ni atacan las ideas de los demás con agresividad, se identificaran a sí mismas, sencilla y claramente, como anarquistas, podría iniciarse entonces el cambio… De igual modo que muy, muy despacio, la percepción de las feministas como mujeres que odian a los hombres y queman sujetadores ha tenido que cambiar y desaparecer cuando mujeres corrientes, esposas, madres, abuelas, están dispuestas a identificarse como feministas. Pero es un proceso tan lento. ¡Se requiere tanto tiempo!


Solía encogérseme el corazón cuando un pequeño grupo de anarquistas autoproclamados se unían a una de las manifestaciones contrarias a la guerra o a la homofobia en Portland. Eran agresivos, hipócritas y no aceptaban la voluntad de la mayoría de los manifestantes en temas como no hacer enfadar a la policía y pedir represalias. Siempre eran ellos los que aparecían en las fotografías de los periódicos porque personificaban el estereotipo negativo.


Nos enfrentamos a algo un tanto nuevo: los medios de comunicación religiosos, de derechas y reaccionarios. Cuando «liberal» se ha convertido en una palabra que se enseña a temer a los niños, ¿cómo vas a hacer que el anarquismo sea aceptable? 


En alguna ocasión, has hablado del proceso continuo que ha supuesto para ti aprender a escribir como una mujer. Incluso describiste al narrador masculino de La mano izquierda de la oscuridad como «una extensión deliberada del autor para los lectores varones que (o eso pensaba yo en ese momento) rechazarían un personaje central andrógino, especialmente en un libro escrito por una mujer». ¿Podrías explicar qué significa «escribir como una mujer»?


Me temo que no puedo, porque cada mujer escribe como una mujer a su propio modo. De hecho, creo que somos más variadas y menos predecibles en diversos aspectos que los escritores varones. Una breve descripción de mis principales fases en el proceso sería: 


1. Leer a Virginia Woolf


2. Leer a las nuevas escritoras feministas de los años 60, 70 y posteriores.


3. Leer poesía y ficción escritas por mujeres.


4. Pensar en los motivos que me llevaron a creer que debía escribir como los hombres y sobre los temas que ellos lo hacen.


5. Pensar seriamente: si no hago eso, entonces, ¿sobre qué escribo?


6. Volver a leer a Virginia Woolf.


7. Probar suerte.


8. ¡Bien! ¡Funciona!



Imagina por un momento que estuvieras escribiendo La mano izquierda de la oscuridad hoy en día, ¿qué diferencias habría respecto a la novela que escribiste hace 40 años?


Bueno, obviamente, podría beneficiarme de los 40 años que otras personas han pasado pensando y cuestionando la construcción del género, algo de lo que no se había dicho ni una palabra cuando escribí el libro. Sería un clima tan diferente a la casi total ausencia de tales pensamientos y debate cuando escribí el libro que soy incapaz de imaginar la situación. ¿Por qué escribiría un libro así ahora? Lo importante fue escribirlo entonces.


Jorge Luis Borges


En la introducción para la reedición de 1976 de La mano izquierda de la oscuridad, comentas que «la verdad nace de la imaginación». Esto me recuerda a dos afirmaciones que Kurt Vonnegut hizo en Cuna de gato: «En este libro nada es cierto», y más tarde «Todas las cosas ciertas que voy a decirles son mentiras descaradas». ¿La ficción, o todo el arte en realidad, está diciendo la verdad en forma de mentiras agradables?


Podría decirse que sí. Aunque las mentiras no son siempre agradables ni la verdad cierta. Borges tiene cosas aún más interesantes que decir sobre este tema que Vonnegut.



En tu última novela, Lavinia, el personaje que le da título es un personaje secundario sin ningún texto en el poema épico de Virgilio, La Eneida. ¿Puedes explicar un poco cómo ha sido la experiencia de crear una voz para este personaje? ¿Es cierto que aprendiste latín para leer a Virgilio en su idioma original?


Lavinia empezó a «hablarme» antes de que acabara mi muy lenta lectura de La Eneida. Me refiero a que empecé a pensar en ella: ¿Quién era? ¿Qué opinaba sobre tener que casarse con ese extranjero? ¿Cómo era su vida, la de la hija de un rey en la Edad de Bronce en esa parte de Italia? Ella hizo lo que los personajes de las novelas hacen cuando empiezan a cobrar vida en la mente de uno. Estaba ahí todo el tiempo. (Shevek, de Los desposeídos, estuvo en silencio en mi mente durante aproximadamente tres años, esperando). En cuanto le pedí a Lavinia que me hablara de sí misma, empezó a hacerlo, con su propia voz, de ahí el uso de la narración en primera persona. Me limité a escuchar y a escribir. (Vale, lo admito, también investigué un poco sobre la época).  Respecto al latín, había estudiado en el instituto y luego en la universidad, pero no lo suficiente para leer a Virgilio, que no es sencillo. Deseaba leerlo en latín. Se puede decir que es uno de esos poetas que tienes que leer en su propia lengua. Con mis más de 70 años, estaba claro que era una cuestión de ahora o nunca. Así que saqué mis viejas gramáticas y memoricé todas esas condenadas declinaciones y conjugaciones de nuevo. Mereció la pena.


Gracias por el tango, un abrazo. Ursula


Tomada de Agente Provocador



Los mundos de Úrsula K. Le Guin - Tráiler | Filmin






LIBROS_ANARQUISMO_La literatura de Ursula K. Le Guin y el anarquismo






Extractos de entrevistas sobre Ursula K. Le Guin al respecto de "La rueda del cielo"







Ursula K. Le Guin: Una pionera de la ciencia ficción y la fantasía (Documental)





domingo, 23 de mayo de 2021

Ursula K. Le Guin : Las imágenes judeocristianas como la expulsión del Paraíso, no son mi mitología








“Habría que preguntarse por qué seduce tanto la fantasía” Entrevista a Ursula Kroeber Le Guin por Sandra Chaher



“Habría que preguntarse por qué seduce tanto la fantasía”

 

En su primer reportaje para un medio argentino, la autora de la saga de Terramar define las claves de una obra que la hizo referente de la fantasía y la ciencia ficción. Frente a la vigencia del género, interroga: “¿Habrá algo equivocado en el realismo, algo se habrá perdido?”.



Por Sandra Chaher




Cuando en la segunda mitad de los años ’60, a Ursula Kroeber Le Guin le encargaron la escritura de un libro de fantasía para chicos de diez u once años era casi desconocida. Había publicado su primer libro de ciencia ficción, El mundo de Rocannon, en 1964, y empezaba a perfilarse como una narradora original, y mujer, dentro de un género casi exclusivamente masculino. Pero ese pedido que le hizo un editor se transformó en la saga de Terramar, seis libros que probablemente sean los más queridos por sus lectores y que dieron la vuelta al mundo, a este mundo. 

Un mago de Terramar, el primero, fue publicado en 1968. En 1971 salió La costa más lejana, y en 1972 Las tumbas de Atuán. Después hubo un silencio de casi veinte años hasta Tehanu, en 1990, y ahí siguieron En el otro viento y Cuentos de Terramar (no editado aún en Argentina), en 2001. La historia del archimago Ged, la ex sacerdotisa Tenar y su hija Tehanu en un archipiélago preindustrial y remoto tiene magia más allá de hechizos y sortilegios y, junto con el resto de la vasta literatura de Le Guin, la ubicaron en el podio de los grandes de la fantasía y la ciencia ficción. Editorial Planeta acaba de publicar, a través del sello Minotauro, una edición de bolsillo de los primeros cuatro libros de la saga y conjuntamente salió el quinto, En el otro viento. 

Ursula Le Guin vive actualmente en Portland, Estados Unidos. Desde allí contestó esta entrevista –la primera que concede a un medio argentino– por mail, tomándose su tiempo para cada respuesta. Cuando lo hizo, acababa de regresar del desierto, donde había estado una semana alejada del mundo.



Cuando le encargaron el primer libro de Terramar, a fines de los ’60, le pidieron un texto para preadolescentes. Sin embargo, sus lectores son mayoritariamente adultos. ¿Por qué cree que pasa esto? 

–En América del Norte y Gran Bretaña, los libros de Terramar son leídos por chicos de diez u once años, por adolescentes y por adultos. El editor puede referirse a ellos como libros para “adultos jóvenes”, pero es simplemente una etiqueta del mercado, no para los lectores. Los libros de fantasía en general son leídos por toda la gente a la que le gusta la fantasía: la edad del lector es insignificante. Esto es particularmente así en la tradición de la fantasía dentro de la que yo escribía cuando comencé con las historias de Terramar. Es la misma tradición en la que escribió Tolkien, llamada “fantasía heroica” o “alta fantasía”, pero que aún no fue correctamente definida ni descripta por la crítica literaria. Entre sus ancestros están los cuentos folklóricos y los mitos, las novelas épicas de la Edad Media, y Ariosto, y Tasso, y muchas fantasías del siglo XIX y demás. Esta literatura es accesible para cualquier lector. La pregunta que habría que hacerse, quizá, no es por qué la fantasía seduce tanto a niños como a adultos, sino por qué el realismo atrae sólo a los adultos. ¿Habrá algo equivocado en el realismo, algo se habrá perdido?

¿Qué es lo que más la atrae del mundo de Terramar?

–Disfruto navegar en pequeñas embarcaciones en el océano, cosa que nunca hice en este mundo. Me gusta tener la posibilidad de ver un dragón en el cielo, cosa que tampoco he hecho. También amo revisitar las islas que imaginé por primera vez hace muchos años. Y estoy agradecida de poder estar con el Maestro de las Formas en el Bosquecillo Inmanente. 



¿Qué lugar ocupan estos libros dentro de su literatura? 

–Un lugar muy importante en mi mente, seguro. He vivido con Ged y Tenar durante cuarenta años.

¿Cree que al haber sido escrita a lo largo de 30 años la saga le permitió hablar de cambios sociales y personales que ocurrieron en ese tiempo?

–Sí, absolutamente. Los tres primeros libros fueron escritos casi completamente dentro de esa tradición épica-heroica de la que hablé antes, la cual era, en ese momento, una tradición muy masculina. Dentro de ella,yo escribí, contenidamente, como un “varón honorable”. Yo tenía la intención, y la expectativa, de concluir la saga con un cuarto libro que completaría la historia de Tenar. Pero no pude hacerlo. Sabía que Tenar no había terminado sus estudios con el maestro Ogion, que se había ido, se había casado con un granjero y había tenido hijos, pero no sabía por qué había hecho eso. Por eso no pude escribir su libro. Me llevó 17 años darme cuenta cómo había sido su historia. Si en esos años yo no hubiera aprendido de las feministas, nunca habría hallado la razón por la cual Tenar rechazó el poder masculino y halló su propio poder como mujer. No pude escribir el cuarto libro hasta que no me encontré a mí misma y descubrí mi propio poder como mujer y como escritora mujer. Lo cual significa: como un ser humano completo. 



¿Podría interpretarse la vida de Ged como una reflexión sobre el poder y el amor? 

–Diré lo que se dice en Tehanu sobre el poder. ¡Pero por favor, es sólo la autora que está haciendo una conjetura! Otra gente puede leer ese libro en forma diferente y verdadera también. En Tehanu se dice que el poder de los sabios de Roke es imperfecto. Como sabio, Ged tenía todo lo que podía tener excepto una cosa: su virilidad. Los sabios de Roke eran célibes porque pensaban que su poder dependía de su castidad. Como ellos despreciaban a la mujer, despreciaban la sexualidad. Pero las mujeres de Terramar tenían ambas cosas: hechicería y sexualidad. Los hombres buscaron el equilibrio, pero lo hicieron en forma equivocada. Cuando Ged usó todo su poder para vencer a un gran mal, el gran mago se convirtió en un hombre común, ya no era un sabio. Y por lo tanto ya no había razón para permanecer célibe. Y él pudo abrir su corazón a la mujer que habría amado si hubiera podido hacerlo mucho tiempo antes. El entregó su poder y a cambio le fue dada la dulzura de su vida, cosa que nunca había conocido. Lo triste es que Ged fue engañado acerca de que no se puede tener el poder verdadero y el amor verdadero al mismo tiempo. ¡Pero finalmente tuvo primero uno y luego el otro!

En Tehanu y En el otro viento aparecen temas muy actuales: el maltrato de niños, la integración de las personas diversas, el aspecto espiritual de la vida. ¿Podría decirse que su literatura, aun siendo de fantasía y ciencia ficción, está muy vinculada al momento histórico en que escribe?

–¡Oh, sí, ojalá eso sea así! Yo escribo en el terreno de la fantasía y la ciencia ficción que se dirige al momento histórico en el que se las escribe, y son también una expresión del mismo. Don Quijote, por ejemplo, al ser una obra puramente de la imaginación, una fantasía, es la expresión de su momento histórico, así como de la eterna naturaleza humana.



Otro tema central en la saga es el lenguaje. Usted habla de un “lenguaje verdadero, el lenguaje de la creación”, que le da sentido a las cosas. ¿Podría inferirse que el uso banal del lenguaje tiene consecuencias similares a la expulsión del Paraíso, en el sentido de pérdida de un estado de gracia?

–Frente a imágenes judeocristianas como la expulsión del Paraíso, yo siento que me retraigo, me retiro. Esa no es mi mitología. La idea de un lenguaje equivalente a la realidad, de eso se habla en el libro, no tiene nada que ver con un Edén perdido o un Dios celoso. ¡Nada de eso! Tiene que ver con los vínculos y relaciones de los que habla el lenguaje. Tiene que ver con la narración, la poesía, la magia, el arte. 

¿Habrá una nueva novela sobre Terramar?

–No lo sé. Como ve, nunca he sabido qué sucederá después. ¿No llamé acaso a Tehanu “el último libro de Terramar”? ¡Y después escribí dos más!



Estuvo una vez en Argentina casi de incógnito. ¿Cuándo fue?

–Fui con mi marido en 1997. Viajamos hasta allí en avión para tomar un crucero que nos llevó a Tierra del Fuego y la Patagonia argentina y chilena. Fue uno de los grandes viajes de mi vida. Estuvimos sólo un día en Buenos Aires. Diana Bellessi nos trajo mucha comida y un oso azul de juguete para que nos acompañara en el viaje. ¡Nos comimos todo pero todavía tengo el oso!


Tomado de Página 12


URSULA K. LE GUIN | Maestra de la Literatura



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14/05/2024

domingo, 6 de enero de 2019

Ursula K Leguin: creo que los dragones de mi Terramar son más bonitos, admiro la noble forma en que los dragones de Goro Miyazaki doblan las alas




Estimados Liponautas

Hoy compartimos con ustedes este material tomado de   Las Doce Moradas del Viento.

Disfruten de la entrada.


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Una primera impresión sobre "Gedo Senki", la película de Terramar realizada por Goro Miyazaki para el Estudio Ghibli. Escrito para mis fans de Japón que me escriben sobre la película, y para los fans de cualquier otra parte que puedan sentir curiosidad sobre ello.

Nota Preliminar:

Muy pocos autores tienen algún control sobre el uso que se hace de sus libros por parte de un estudio cinematográfico. La regla general es que, una vez que se firma el contrato, el autor de los libros no existe. Etiquetas como "consultor creativo" no significan nada. Por favor no mantengan a ningún escritor excepto al guionista responsable de cualquier cosa en una película. No le preguntes al autor del libro "¿Por qué ellos ...?". Ella también se lo pregunta.




Historia Breve:

Hace unos veinte años, el Sr. Hayao Miyazaki me escribió expresando su interés en realizar una película de animación basada en los (por entonces sólo tres) libros de Terramar. Yo no conocía su trabajo. Sólo conocía la animación de tipo-Disney, y no me gustaba. Dije que no.

Seis o siete años después, mi amiga Vonda N. McIntyre me habló de Mi Vecino Totoro y la vimos juntas. Me convertí en una fan de Miyazaki al momento y para siempre. Le considero un genio del mismo calibre que Kurosawa o Fellini.
Algunos años después, cuando supe que la maravillosa traductora japonés de los últimos libros de Terramar, la Sra. Masako Shimizu, conocía al Sr. Hayao Miyazaki, le pedí que le dijera que, si aún seguía interesado en Terramar, le invitaría a hablar con él sobre una película.

Mantuve una agradable correspondencia con el Sr. Toshio Suzuki del Estudio Ghibli. En nuestras cartas, insistí en lo poco inteligente que sería realizar cambios radicales a la historia o los personajes, pues muchos lectores conocen muy bien los libros, en Japón o en cualquier otra parte. Para mantener la libertad de imaginación que él debía tener realizando esta película, sugerí que el Sr. Miyazaki podría utilizar el período de diez o quince años entre los dos primeros libros: No sabemos qué hizo Ged durante esos años, además de convertirse en Archimago, y el Sr. Miyazaki podría hacer con él lo que quisiera. (No hay ningún otro cineasta a quien yo le haya hecho una proposición semejante)

En agosto de 2005, el Sr. Toshio Suzuki del Estudio Ghibli vino con el Sr. Hayao Miyazaki a hablar conmigo y con mi hijo (que es quien controla ahora los derechos de Terramar). Tuvimos una muy placentera visita en mi casa.




Se nos explicó que el Sr. Hayao deseaba retirarse de la realización de películas, y que la familia y el estudio querían que el hijo del Sr. Hayao, Goro, que jamás había realizado ni una sola película, hiciera ésta. Nos sentimos muy decepcionados, y también preocupados, pero se nos dio la impresión, de hecho se nos aseguró, que el proyecto siempre estaría sujeto a la aprobación del Sr. Hayao. Con estos términos, firmamos el acuerdo.

Por ese entonces, el trabajo en la película ya había comenzado: se nos entregó como regalo una copia del poster con el dragón y el chico, y también un boceto de Hortburgo del Sr. Hayao, y la versión final realizada por los artistas del estudio.

El trabajo en la película se realizó extremadamente rápido a partir de entonces. Pronto nos dimos cuenta de que el Sr. Hayao no estaba tomando parte en la realización de la película en absoluto.

Recibí una carta muy emotiva de él, y después otra del Sr. Goro. Les respondí lo mejor que pude.

Siento mucho que el enfado y la decepción entraran a formar parte de la realización de la película en ambos lados del Océano Pacífico.

Me han dicho que el Sr. Hayao no se ha retirado después de todo, sino que está ahora realizando otra película. Esto ha acrecentado mi decepción. Espero poder dejar eso atrás.




La Película.

Como mi hijo y yo no podíamos ir a Tokio para la presentación de la película, el Estudio Ghibli tuvo la amabilidad de enviarnos una copia y ofrecernos una proyección privada en un teatro de la ciudad el domingo 6 de agosto de 2006. Fue un evento feliz. Vinieron muchos amigos con sus hijos. Era entretenido conocer las respuestas de los niños. Algunos más jóvenes se sintieron asustados o confusos, pero a los niños más mayores les gustó.

Tras la proyección fuimos a cenar a la casa de mi hijo. La perrita Elinor se comportó con gran decoro, mientras que el Sr. Toshio Suzuki hizo el pino sobre el césped.




El Sr. Goro Miyazaki me preguntó justo cuando nos íbamos, "¿Le gustó la película?". No era una pregunta fácil de responder, bajo las circunstancias. Le dije: "Sí. No es mi libro. Es su película. Es una buena película".




No me di cuenta de que estaba hablando para nadie más que para él y la poca gente que nos rodeaba. Hubiera preferido que una respuesta privada a una pregunta privada no se hubiera hecho pública. Lo menciono aquí únicamente porque el Sr. Goro lo ha mencionado en su blog.


Tales from Earthsea - Trailer


Así pues, con el espíritu de que todo se haga público siempre durante quince minutos, ofreceré un informe más completo de mi primera impresión sobre esta película:

Gran parte de ella era preciosa. Algunos flecos se cortaron, de todos modos, en la animación de esta película realizada tan rápidamente. No tiene la delicada precisión de "Totoro" o la poderosa y espléndida riqueza de detalles de "El Viaje de Chihiro". Las imágenes son efectivas pero a menudo demasiado convencionales.

Gran parte fue emocionante. La emoción se mantenía con violencia, hasta un grado que encuentro realmente infiel al espíritu de los libros.





Buena parte fue, creo, incoherente. Esto podría ser porque yo seguía intentando encontrar y seguir la historia de mis libros mientras veía una historia totalmente diferente, representada confusamente por gente con los mismos nombres que en mi historia, pero con temperamentos, historias y destinos totalmente diferentes.

Por supuesto que una película no debería intentar seguir una novela exactamente - son artes diferentes, dos formas de narración muy distintas. Es posible que tengan que realizarse cambios radicales. Pero es razonable esperar cierta fidelidad sobre los personajes y la historia en general en una película de la que su título y su historia se dicen que están basados en libros que llevan impresos desde hace 40 años.




Tanto los cineastas americanos como los japoneses han tratado estos libros como minas desde las que extraer los nombres y algunos pocos conceptos, sacando partes y detalles fuera de contexto, y reemplazando la/s historia/s por una trama totalmente diferente, que carece de coherencia y consistencia. Me maravilla la falta de respeto que se muestra no sólo a los libros sino también a los lectores.




Creo que los "mensajes" de las películas parecen un poco rudos, aunque a menudo estén citados bastante aproximadamente de los libros, las aseveraciones sobre la vida y la muerte, el equilibrio, etc., no siguen a los personajes y la acción como lo hacen en los libros. Aunque la intención sea buena, no están implícitos en la historia y los personajes. No se los han "ganado". Así que aparecen como sermoneados. Hay algunos detalles sentenciosos en los tres primeros libros de Terramar, pero no creo que destaquen de forma tan desgastada.




El sentido moral de los libros aparece de forma confusa en la película. Por ejemplo: El asesinato del padre de Arren en la película carece de motivo alguno, es arbitrario: la explicación de que lo ha realizado una sombra oscura o un alter-ego llega tarde, y no convence. ¿Por qué se divide el chico en dos? No nos dan ninguna pista. La idea surge de Un Mago de Terramar, pero en ese libro sabemos cómo una sombra termina persiguiendo a Ged, y sabemos por qué, y al final, sabemos quién es la sombra. Nuestra oscuridad interior no puede apartarse enarbolando una espada mágica.




Pero en la película, el mal se ha externalizado de forma cómoda en un villano, el mago Kumo/Araña, al que simplemente se puede asesinar, resolviendo todos los problemas.




En la fantasía moderna (literaria o gubernamental), matar a la gente es la solución habitual a la llamada guerra entre el bien y el mal. Mis libros no están concebidos en términos de una guerra semejante, y no ofrecen respuestas simples a preguntas simplistas.

Aunque creo que los dragones de mi Terramar son más bonitos, admiro la noble forma en que los dragones de Goro doblan las alas. Los animales de su imaginación se muestran con mucha ternura - me encantaron las expresivas orejas del caballo-llama. Me gustaron mucho las escenas abrevando a los animales y demás, que le dan a la película una calma terrenal y práctica - un sabio cambio de ritmo del constante conflicto y "acción". En ellos, al menos, reconocí mi Terramar.




El tema del color:

Mi propósito al hacer que la mayoría de la gente de Terramar sea de color, y que los blancos sean un grupo de gente marginal e incluso atrasada, fue por supuesto un propósito moralista, dirigido a los lectores americanos y europeos. Los héroes de fantasía de la tradición europea son convencionalmente blancos - o lo ha sido universalmente hasta 1968 - y la oscuridad de la piel a menudo se asocia con el mal. Cambiando lo esperado, una novelista puede socavar un prejuicio.




Los realizadores de la televisión americana, jactándose de que eran "daltónicos" redujeron la población de color de Terramar a uno y medio. Los he maldecido por blanquear Terramar, y no les perdono por ello.



Este tema es diferente en Japón. No puedo tratar el tema de la raza en Japón porque conozco muy poco sobre el tema. Pero sé que una película de anime abofetea las casi inmutables convenciones de su género. La mayoría de las personas en las películas de anime parecen - al ojo americano/europeo - blancas. Me han dicho que la audiencia japonesa los percibe de forma diferente. Me han dicho que ellos podrían percibir a este Ged como de un color más oscuro del que yo veo. Eso espero. La mayoría de los personajes me parecen blancos, pero hay al menos una pequeña variación de bronces y beiges. Y el pelo rubio de Tenar y sus ojos azules están bien, pues pertenece a una minoría de las islas Kargas.




¿Cuándo podremos ver "Gedo Senki" o "Cuentos de Terramar" en América?

Cuando el contrato con la gente de televisión por su película y los derechos caduquen: No antes de 2009. ¡Ay! Son como el perro del hortelano.



Nota: La versión que vimos estaba subtitulada, no doblada. El Estudio Ghibli realiza un doblaje excelente, pero me encantó escuchar las voces japonesas por una vez. La cálida voz de Ged, con un tono oscuro, era particularmente apropiada. Y espero que la maravillosa canción de Therru se mantenga en su forma original cuando se doble la película.

Tomado de  Las Doce Moradas del Viento.


 
Teru's Song (照るの歌/Teru no Uta) - Aoi Teshima (手嶌葵) || lyrics『Kanji, Romaji, English』Thảoo 长大


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21/05/2024