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lunes, 31 de julio de 2023

La Silla de Reynaldo: UNA DELGADA BREVEDAD

 

Reynaldo Pérez Só.


Estimados Liponautas


El poeta venezolano  Reynaldo Pérez Só falleció el pasado 30 de julio. Hoy como despedida y homenaje compartimos con ustedes este texto del poeta César Seco.

Nuestras condolencias a todos los amigos y familiares de Reynaldo Pérez Só...


Adios Reynaldo...


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UNA DELGADA BREVEDAD


Sabemos por una silla sola que un hombre se ha levantado, atravesado la puerta y, es como si todo lo que suponemos en torno a él, a donde mira, se desvaneciera en los espacios en blanco de su escritura. En ese momento ya hemos entrado en la poesía de Reynaldo Pérez Só:

"esta es una silla

solo una silla

en ella

se sentó mi padre

mis hermanos

todos

mis mejores amigos

ahora

está sola

sin nadie 

una silla".


Poema de la silla del libro “Para morirnos de otro sueño”,Fotografía de Javier Téllez. Mejorada por Richard Montenegro.


Lo leímos desde acá, desde su primer libro. Lo hacíamos en un ejemplar bastante gastado que alguien había donado a la biblioteca pública donde laboramos, sólo después de muchas y prolongadas lecturas como lo evidenciaba el libro de poco espesor y corto tamaño: Para morirnos de otro sueño (1971). Lo podía llevar a casa en la chaqueta y al regreso devolverlo a la sala de lectura sólo por minutos mientras atendíamos a los usuarios, porque cuando no había uno solo en los puestos de lector, nos íbamos a la estantería de Literatura, a la sección de Poesía venezolana y extraíamos ese único ejemplar cuidando no se desprendiera la cubierta. 


Fotografía de Vasco Szinetar.



Abrirlo y leerlo en cualquier página es ya ser ese sujeto, ese hombre que pareciera uno solo o que siempre es el mismo, para a su vez, pasar, entrar o toparnos con ese paisaje entrecortado, minimalista en construcción textual y por su inclinación temática, y que no obstante se corresponde con los elementos que distinguen lo mejor de la tradición poética del país: casa, familia, elementos naturales, ríos, viento, pájaros. Sólo que, sus temas más recurrentes, irrenunciables para el poeta: la soledad, el abandono, la intemperie, son tratados sin desbordamiento metafórico alguno. Lo que podría ser dicho mediante un caudal de imagenes es expresado por Pérez Só con la sola precisión que recoge un instante:

"toco tus manos

busco tus pies 

soy tan simple dios mío".

Es como reconocer en lo invisible lo visible. Todo ha de ser librado de su apariencia, el sujeto se aparta. Para el poeta, un sapo o una vaca hablan bien adentro, antes de ser el afuera que ve. Ha pastoreado las palabras, las ha traido de vuelta a lo que son, no al significado con el que se pretende limitarlas. Igual se abre a las preguntas y a sus posibles respuestas, porque éstas son lo que las mismas preguntas encierran, el misterio. Lo insinúa apenas en Matadero (1986): "Un poema lleva a Dios". Sabemos de su formación iniciática budista y judáica, sólo que ambos pensamientos o vertientes religiosas ha sabido sopesar al momento de escribir, entre conjunciones, interpolaciones, contraposiciones y disyunciones, que le fueron allanando el camino hacia una palabra sencilla, delgada, que no simple. Es como quien entra en sí y serenamente no le diera miedo quedarse solo, pero por elección. Esa certeza de que lo breve es infinito.



en Reynaldo Pérez Só: una delgada brevedad. Ensayos para completar El Hacha Flotante. Edic. Fabula, 2017.

Fotografía: el poeta Reynaldo Pérez Só







Para morirnos de otro sueño


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Reynaldo Pérez Só. Caracas, 1945 – Valencia, 2023. Poeta, ensayista, traductor, editor, profesor y médico. Se desempeñó como Jefe del Departamento de Literatura de la Dirección de Cultura de la Universidad de Carabobo. Fue co-fundador de la revista Poesía, la cual dirigió durante varios años. Entre sus libros de poesía destacan: Para morirnos de otro sueño (1971); Tanmatra (1972); Nuevos poemas (1975); 25 Poemas (1982); Matadero (1986); Reclamo (1992); Px (1996); Solonbra (1998) y Rosae rosarum (2011). Su vida y su trayectoria literaria fueron reconocidas por el Festival Mundial de Poesía de Venezuela y el Encuentro Internacional POESIA Universidad de Carabobo. Pérez Só es Premio Nacional de Literatura (2019 – 2020).


Tomado de la Revista Poesía.



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Poeta y escritor venezolano. Sus libros de poesía publicados hasta 2006 fueron reunidos y prologados por Gonzalo Ramírez en Lámpara y silencioMonte Avila Editores Hispanoamericana. Con El  viaje de los Argonautas obtuvo el premio Bienal de Poesía Ramón Palomares (2005). Ha publicado así mismo Transpoetica, ensayos, por El perro y la rana (2007). Recién ha publicado dos libros que dan continuidad a su obra poética: La playa de los ciegosEdiciones Imaginaria, y El poeta de hoy díaEdiciones Madriguera. Ha participado en diversos eventos literarios fuera y dentro del país, como el Festival Internacional de Poesía de Medellin (2006), su poesía ha sido parcialmente traducida al ingles, italiano, portugués y árabe sirio.




lunes, 18 de octubre de 2021

CARTÓGRAFO DEL ESPÍRITU:LÁMPARA Y SILENCIO DE CÉSAR SECO



CARTÓGRAFO DEL ESPÍRITU

Miguel Antonio Guevara

En la obra toda de César Seco (1959) hay una lógica de la impresión constantemente alimentada. No dejan de existir maravillas, como todo poeta despierto, alucinado, es ser que alimenta permanentemente su capacidad de asombro. Pasmado ante las fuerzas y los elementos de la naturaleza, sabe que la poesía es aliento de dragón que empaña las estrellas, dibuja una O de asombro con su boca. Saluda a la luna, reitera cantos de adoración a su redondez, desempolvando arquetipos y lunares (tanto espaciales siderales como espaciales de la tez) de esta fuente inagotable de trovadores y juglares. Escribe: "Hay una luna que en el paraíso tiembla... tantas lunas en una sola". Invoca los antepasados más sonoros y brillantes. Bailan permanentemente la espiritualidad, la enfermedad, la locura, la condición del vivir, los límites. ¿Cómo no acceder en estas páginas a las dimensiones de una tradición poética viva? Preguntándonos también qué representa una tradición poética viva, y si realmente importa, a fin de cuentas, la huidiza realidad de la palabra reside en ese diabolo conque, ayudados de una fina cuerda, los escribientes pretenden resolver el problema de la escritura y el vivir.

"Cuánto nos preparamos para esto", leitmotiv esencial en El viaje de los Argonautas, espacio que consolida el corpus de su poesía, en donde caben nuevas interrogantes, para definir si desaparece el árbol que reunido con el resto de sus hermanos se convierte en multitudinario Dios hecho barco, o eleva en el más alto mástil al ser para evitar la caída, producto del rayo que lo alcanza en la enfermedad. Es único tripulante, capitán y polizonte al mismo tiempo, hacha y trueno son recurrentes en la singladura de esta nave, alimentando su discurso de evocación espiritual en la naturaleza: "Cuánto nos preparamos para esto. /Sol ebrio del que está solo. /Invicto mar engullendo y arrojando desperdicios a la longitud de las costas,/a los parajes nublados de rocas. /obra de las aguas desprender algo/a todo navío y a nosotros/ desprendernos de todo". No pretende César Seco cuestionar y documentar todos los orígenes, sabe muy bien aquello de que la palabra que pretende definir es una trampa, y que tiene una responsabilidad góndola su verdad, resonando el dicho del poeta que duerme siempre vestido, pues nunca sabe cuando ha de salir corriendo, tras la imagen que define todas las elevaciones, junto a sus árboles personalísimos qué elevan sus brazos al cielo.

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César Seco. 



Poeta y escritor venezolano. Sus libros de poesía publicados hasta 2006 fueron reunidos y prologados por Gonzalo Ramírez en Lámpara y silencioMonte Avila Editores Hispanoamericana. Con El  viaje de los Argonautas obtuvo el premio Bienal de Poesía Ramón Palomares (2005). Ha publicado así mismo Transpoetica, ensayos, por El perro y la rana (2007). Recién ha publicado dos libros que dan continuidad a su obra poética: La playa de los ciegosEdiciones Imaginaria, y El poeta de hoy díaEdiciones Madriguera. Ha participado en diversos eventos literarios fuera y dentro del país, como el Festival Internacional de Poesía de Medellin (2006), su poesía ha sido parcialmente traducida al ingles, italiano, portugués y árabe sirio.


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Miguel Antonio Guevara (1986). Escribe poesía, ensayo y narrativa. Realizó estudios de sociología del desarrollo en la Universidad de los Llanos Ezequiel Zamora. Ha publicado en poesía Pensando el poema (Ediciones Madriguera), Hay un ruido que se escurre por debajo de las puertas (SurEditores), Ese instante turbio (Fondo Editorial Unellez), y en ensayo Por la palabra (Fundación Editorial El Perro y La Rana). Además de participar en diversas antologías y compilaciones de ensayos sociopolíticos. Durante 2011-2013 llevó las columnas Ciudad de palabras (Diario La Noticia, Barinas), 7 Revoluciones (Diario De Frente, Barinas) y Por la palabra (Diario el Venezolano, Ciudad Guayana). Ha sido premiado en poesía y periodismo en Colombia, Venezuela y Suiza.

Ha conducido los programas radiales Espacio Cultural y Por Donde Pueda ambos dedicados a la promoción literaria. Colaborador asiduo en diversas publicaciones venezolanas e internacionales. Editor de la editorial alternativa El Caracol de Espuma.

Realizó animación sociocultural en comunidades a través de Cultura Corazón Adentro. Dirigió el Sistema Nacional de Imprentas (actual Sistema de Editoriales Regionales) y la Coordinación de Comunicaciones y Relaciones Institucionales de la Fundación Editorial El perro y la rana.


miércoles, 9 de septiembre de 2020

EL LAUREL Y LA PIEDRA De CÉSAR SECO: una línea apolínea





Reseñas

EL LAUREL Y LA PIEDRA: una línea apolínea

por Rafael Garrido

El Laurel y la Piedra es un libro escrito, tengo la impresión, desde una línea apolínea, en la que resalta una mirada al hombre, con la esperanza puesta en la fuerza renovadora de un mito como el de Apolo, significativo y valioso no sólo para nuestra vida psíquica, sino también para el conocimiento del hombre, porque lo que sentimos y palpamos en este libro es eso: el hombre con todas sus vicisitudes, sus límites, sus dolores y sus problemas, tanto sociales colo familiares.

El Laurel y la Piedra nos mete en un laberinto del que salimos, curiosamente, gracias a Hermes, hermano de Apolo. Para un estudioso del mito griego, como Jerome S. Bruner, este libro sería un verdadero banquete, para mí, en cambio, es un enigma, un laberinto. En "Hermes inicia a Perseo", se lee: "Si hoy te bañas en la crátera/ y el licor secreto/ te separa de tu antes,/ recuerda:/ no habrá dicha/ sino el horror de ser vencido. // Ya el fuego cumple: nada sabes. // La noche se quema en su río. / El agua se escaparnos otro fuego. // Y la orilla alcanzada / la miras en éste,/ tu igual bajando góndola tus cenizas".

Para el lector aguafiestas, este libro sería una mentira, un engaño. En su descargo, copio aquí esté argumento de Reyes: "quien reacciona ante el engaño del arte, es porque ha superado el nivel de la vulgaridad, es porque ha logrado incorporar el arte entre las demás realidades de su vida. 

¿Subordinación a la obra ajena? Entendámonos, atención a las más excelsas manifestaciones humanas, lo cual es muy distinto". Pero dejemos a Reyes tranquilo. Veremos mejor otro poema: "Qué puede un hombre cuando sobre él hace ovillo la moira./ No saberlo enciende mi cuerpo por un instante. / El cielo dibuja un árbol y el rayo lo derriba./ Nada temo. Asisto a un sueño más./ Aquí mi lago, mi asilo de vivo muerto. / Insisto en alcanzar el fruto ajeno. / Diga él, mi negligente Padre, la última palabra./ Diga, si puede, si soy en todo caso su ansiada enfermedad: / La duda".

Prescindiendo de la critica aguafiestas, la recibida siempre, como el cobrador de alquileres, recelosamente y con las puertas a medio abrir, no sé, este libro puede resultar una desgracia y tiene un nombre: Aquiles o Sisifo. Según Camus, Sisifo, se mueve en un formulo infernal del que no puede salir, en el que da vueltas mientras dure la vida. La muerta apaga el circulo, pero no lo libera: "Será / si ahora levantas/ y corres con tu miedo. / No de la noche / sino de una orilla de tu cuerpo,/ la piedra se desprende / y te persigue/ cuesta abajo./ Cae al fondo de ti, hecha polvo".

Otra desgracia, sin duda, es Aquiles. Lo heroico, como la vanidad, irrumpe: "Algo exacto, injusto, hace padecer mi vanidad. / Ese algo es mi nombre : Aquiles. / Soy este nombre. Soy uno y cualquiera./ Cualquiera de nuevo tras las naves. / Nada es libre de desgracia, mi nombre es la desgracia./ ¿A quién puedo llamar madre?/ ¿Qué voces derriban mi tienda?/ ¿Qué viento da vueltas en mi talón?/ Esta vez la historia no tiene principio: no es la última./ Espadas y escudos no destilan el rojo de los hombres./ El Sol ha esquivado este día./ Es de noche, nada veo. Avanzo y no me siento;/ escribo en una columna de mármol/ ¿Quien me espera? ¿Quién corre hermoso tras la muerte?/ Venceré. Soy el temor del otro".

El Laurel y la Piedra es un libro que, con sólo que nos guste, diría Reyes, ya hemos aprovechado. Leerlo es pensar en una hazaña de Hermes, hermano de Apolo, porque César Seco, poeta nacido en Coro en 1959, no sólo sigue una línea apolínea, sino que también nos engaña y se conecta con Hermes, pues ambos hermanos vehiculan fuerzas qué persisten en su afán y sentido.

revista La Oruga Luminosa números 19-20. San Felipe. Octubre, 1992.

Para visitar un blog sobre César Seco pulse aquí




César Seco (Coro. Estado Falcón. Venezuela, 1959). Poeta, ensayista y editor. Fundador de la Casa de la Poesía "Rafael José Álvarez" y de la Bienal de Literatura "Elías David Curiel". Director de la Revista OIKOS. Formó parte del grupo literario Cráter. Ha sido galardonado dos veces con el Premio Municipal de Literatura de la Alcaldía de Miranda del Estado Falcón (1993 y 2000). Con el libro El Viaje de los Argonautas y otros poemas obtuvo el Premio de Poesía Bienal de Literatura "Ramón Palomares" (Trujillo, 2005). Fue colaborador del Suplemento literario Verbigracia del Diario El Universal. Integra la redacción de la revista Poesía de la Universidad de Carabobo. Ha publicado El Laurel y la piedra (1991), Árbol sorprendido (1995). Oscuro ilumina (1999), Mantis (2004). Ha sido invitado a eventos literarios tales  como la Semana Internacional de la Poesía en Caracas (1999). I Encuentro Internacional de la Revista Poesía (Valencia, 2002), la Feria Internacional del Libro: (Mérida, 1999), (Maracaibo, 2002), Caracas (2003), el I y II Festival Mundial de Poesía (Caracas 2004, 2005) y la Feria Internacional del Libro de la Habana (Cuba, 2006).


martes, 28 de febrero de 2017

Un acercamiento al libro de poemas Universo medio





Estimados Amigos

Hoy le traemos el acercamiento que César Seco hace al más reciente libro de poemas de Hermes Várgas.
Deseamos disfruten la entrada.




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VERBUM EBRIUM*

1 Le sobran motivos a la realidad para ser olvido. Todo es nuevo hoy y mañana ya no es. Bergson y luego Proust se nos adelantaron en la sospecha. El tiempo es una búsqueda de antemano perdida. El fenómeno es implícito a la realidad desde la creación inicial, hablamos de su permanente disolución. Algunos para referirse a ello eligen el eufemismo: sustitución permanente. Aluden así al demostrativo verbo: supervivencia. Lo digital lo va dejando todo de lado, interesándole del instante sólo su puerilidad, su futileza, su violencia. Ya sabemos, más visual que escrita, más banal que trascendente. La poesía, en todo esto, conserva su cantidad rebelde.


Henri Bergson en 1878

 2 Se me invita a reseñar el libro de un poeta con quien hemos recorrido, sino iguales, rutas paralelas, celebraciones y convulsiones del tránsito. Aceptamos volver a tomar del elixir que nos elevó alguna vez, melenudos y rimbaudianos, ayer reconocibles en el verso de Affonso Ávila: "Los poetas fuman maconha en casa du poeta". Esperaba el libro impreso de mi amigo Hermes Vargas. Vea que se me dijo que la edicion era sólo digital, vea que desde esta incomodidad inicio mi lectura de 'Universo medio'. Espabilado voy a sus paginas sin poder subrayar mi asombro. El territorio ganado por él desde entonces. Su más que certero introito.


Affonso Ávila

3 Un poema de largo aliento y otros de trueque entre la realidad de vivir y la de soñar. Conciencia sorbida y asumida, tomada cual trago que se vuelven muchos hasta devenir en lúcida resaca escrita entrevista/entreoída en el poema. Trago tras trago, trasegar, pasar a través de cada imagen cada fragmento de vida develado y revelado en poesía. 'Borracho al dente' es ese poema debido al tránsito. El poeta procuró no lo abortara la inmediatez, lo tuvo en la mesa de la espera, cual copa o vaso aguardando por decir fehaciente la necesidad de vivir y beber su recorrido: alma, carne, espíritu. Celebración y ofrenda. Beberes de ciudadano. La construcción sostenida del poema pide degustación. Contiene en sus bajadas y subidas de tono, en su aceleración rítmica, en sus vaivenes expresivos, en su circundante reiteración, los niveles de la pea, como nombramos aqui a la ebriedad. A remo suelto, secuencial, borracho barco en flotación discursea desenfadado, se pasea, se detiene y se funde en el tiempo que él mismo funda en contenido, en los amigos, en la determinación histórica, en lo universal y en lo local, en los gustos y placeres, en la literatura vuelta vida y no al contrario, en las alucinaciones de los espejeantes abismos. 'Borracho al dente', es de esos poemas donde uno puede decir, desprejuiciado, que el poeta se las jugó todas, y que se trata de un poema definitivo en su obra, un poema que cierra y abre una puerta en su hacer escritural: 

"La dipsomania no es propia de todo el mundo,

le es ajena a quien no dinamita el espíritu;

la amargura de los restos no importa". 

Advierte, dejando claro que la confesión no le es ajena, pero así mismo, que no es mera defensa de la condición, sino una dignificación celebratoria de la inclinación báquica. No de un licor en especial sino de todos los preparados, inventados y bebidos en su alquimia etílica. No sólo de borrachera suya, sino de que ésta lo es en tanto es compartida con la de otros, sus congéneres, círculo o barra, del equilibrista nocturno que es.

4 El poeta nos traslada a la mesa tal escuchas de la noche bohemia. Nos trae a sus vueltas por lugares donde el insomnio es sinónimo de niebla, donde las palabras se untan a la lengua gramatical del sexo. La noche de los elixires y substancias se acoda a la pared de un baño oloroso a vida callejera. El poeta despliega en su libro poemas que señalan: -He aquí una poética, una poética a pesar de mí (me parece escucharlo) una hermenéutica en que mis pasos calcan las palabras que por seguirme me dicen y, por qué no, me desdicen: ellas, las que me transfiguran en sujeto de mi habla, por ello esa confrontación y fundición de substantivos y adjetivos, ese interés por devolver a las palabras su ser abierto, múltiple, derivativo, nunca limitado a significado-. El poeta sabe que es parte de su tarea liberar las esclusas limitantes del lenguaje con su lenguaje.

5 En la construcción de Universo medio apreciamos una poética del ensamblaje. Poemas emitidos unos a expensas del silencio del que se zafa la voz del poeta en su anhelo de distinto decir, y otros llegando desde el fondo de una filialidad sonora y lingüística (el poeta es traductor del portugués). En un poema, 'Latonero:, lo que señalamos se hace presente:

 "Un poeta se abre paso

entre escombros de valijas disecadas".

El poema transcurre en imágenes/versos aparentemente disociados, todo se desajusta, tiempo y lugar se deforman o se cojuntan en una misma duración expresiva. Para Hermes Vargas lo vital no es el verso bien cincelado que sustraiga la atención lectora y no la suelte, no, porque su búsqueda no es la belleza por la belleza misma. Vargas, obra como el artista visual que también es, sabe él que la belleza emergerá del corazón del objeto, no de su superficie, y en su corazón está él con todo su ser. Así, en sus poemas, la armazón se sostiene en el caos hasta esplender en unidad de conjunto: llegado al cierre, siempre abierto, el poema va a encontrar continuidad en otro. Digamos, hay en 'Universo medio' una propuesta de lectura no convencional: el poema no está en lo que dice sino en lo que proyecta y es capaz de devolver a la vida, desalineándo de la literatura al sujeto, el poeta abandona el decorado literario del libro y podemos seguir su sombra caminando por los aledaños de la urbe, sea Caracas o sea Mérida.

6 En 'Universo medio', apreciamos algo que, si bien es reiterativo en la poesía urbana venezolana de los últimos tiempos, sobretodo a partir de Víctor Valera Mora, que tuvo continuidad en William Osuna y así mismo en las propuestas iniciales de Tráfico y Guaire, en la poesía de Vargas se manifiesta de manera distinta: la relación amor-odio del poeta con la ciudad. Como lectores asiduos de su obra sabemos que esto, Hermes Vargas lo ha venido explorando desde 'Aghadir' (1994), para luego profundizarlo en 'Trasegar' (2005). y que en 'Universo medio' (2017), con una convicción mayor, sostiene: la ciudad no está afuera, no es paisaje ni escenario, sino lugar de transformación, adentro. En principio de exilio y extrañamiento, y ahora de encuentro y reconocimiento de una ciudadanía poética que se manifiesta en una verba, una lengua entre el placer y la condena, entre el desafuero y el desenfado. El poeta baja de los edificios del alma para ascender a la montaña del espíritu, no sin ponerse a riesgo, ser ese mismo riesgo, apartado de la complacencia, rebelde con causa éticamente etílica, poética al principio de todo principio, estoico.


Reynaldo Perez Só

7 Si bien la modorra convencional de cierta poesía venezolana, la más promocionada, la debemos a varios factores, uno indiscutible es la excesiva reverencia de los poetas que van surgiendo a los que les han precedido, no tanto a sus personas sino a sus modos poéticos. En 1990 cuando Vargas hace su aparición junto a otros poetas que Miguel Marcotigriano registra en su libro 'Las voces de la hidra' o la revista Kalathos anuncia como una nueva generacion, la poesía breve, especificamente la proveniente de Reynaldo Perez Só o Luis Alberto Crespo, hacia estragos, es decir la imitatio parecía negar toda propuesta de riesgo, porque sólo le hacía afrenta cierta poesía de inclinación sesentista u otra demorada en los viejos maestros. Pocos fueron los poetas de esa generación que eligieron transitar caminos diferentes y obtuvieron en pago la indiferencia, pocos fueron los lectores que se detuvieron en sus libros. Me pregunto si esta indiferencia lejos de perjudicarlos los ha beneficiado, pues ha permitido a sus escrituras evolucionar dentro de sí mismas, no siguiendo la ruta impuesta desde la crítica académica o la reseña acordada desde una cofradía. Es en este caso donde ubico al poeta Hermes Vargas y este libro nos asegura que ha salido bien librado, que ha encontrado su propio "le lieu et la formule", porque de ella no estuvo desprovisto: fidelidad a sí mismo. Coraje, digamos con él.


Universo medio, Hermes Vargas. FUNDECEM, 2016.*


  Universo Medio by Tarik1492 on Scribd


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César Seco. 


Poeta y escritor venezolano. Sus libros de poesía publicados hasta 2006 fueron reunidos y prologados por Gonzalo Ramírez en Lámpara y silencioMonte Avila Editores Hispanoamericana. Con El  viaje de los Argonautas obtuvo el premio Bienal de Poesía Ramón Palomares (2005). Ha publicado así mismo Transpoetica, ensayos, por El perro y la rana (2007). Recién ha publicado dos libros que dan continuidad a su obra poética: La playa de los ciegosEdiciones Imaginaria, y El poeta de hoy díaEdiciones Madriguera. Ha participado en diversos eventos literarios fuera y dentro del país, como el Festival Internacional de Poesía de Medellin (2006), su poesía ha sido parcialmente traducida al ingles, italiano, portugués y árabe sirio.


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Hermes Várgas. Foto Pablo Krisch
Poeta, ensayista, pintor, editor y promotor cultural. Realizó estudios en la Escuela de artes plásticas Cristóbal Rojas de Caracas. Co- Fundador del taller de artes gráficas Xuhé. Ha participado en varias colectivas de Pintura tales como casa Bosset, Alcaldía de Santos Marquina. Traductor de la poesía de Joao Cabral de Mello Neto, Manuel Bandeira, Mario Quintana, Felipe Fortuna, Affonso Ávila, Thiago de Mello. Participó en los talleres de poesía del CELARG-impartidos por Ida Gramcko y Alfredo Silva Estrada. Autor de los poemarios Aghadir  y Trasegar; de los ensayos Lo agreste en la poesía de Joao Cabral de Mello Neto y Rafael José Álvarez; De la Enfermedad sagrada a la creación poética; Alfredo Silva Estrada: El Acercamiento de las Imágenes en la Palabra Poética; Bajo la Grúa sobre el andamio de la Poesía de Simón Petit. Traducción de La Importancia del Acto de Leer del escritor brasileño Paulo Freire. Su trabajo literario se registra en antologías nacionales e internacionales. Colaborador de las revistas Prisma (Colombia), Carmín (Argentina),  Sol a Sol (Francia), Imagen (Venezuela) y Solar (Venezuela), Oikos (Venezuela),  Común Presencia (Colombia) y la revista digital La Comuna de Bello. Representante por Venezuela de la revista digital Con-Fabulación de Colombia. Participó en el Encuentro de Escritores Venezolanos de la Cátedra José Antonio Ramos Sucre de la Universidad de Salamanca.

miércoles, 8 de febrero de 2017

Raúl Gómez Jattin: “Y YO TAN LÚCIDO QUE HASTA LOCO FUÍ”





Nació en Cartagena el 31 de mayo de 1945. Su infancia transcurrió en Cereté, una pequeña población de costa Atlántica colombiana. Murió el 23 de mayo de 1997.

Su obra literaria fue reconocida y celebrada fuera de Colombia despues de 1980. Esto lo refrendan sus libros Poemas (1980), Retratos (1986), Amanecer en el Valle del Sinú (1083-1986), Del Amor (1982-1987), Hijos del Tiempo (1989) y Esplendor de la mariposa (1993), al que se le une como testimonio de una vida de azogë y rayo: El libro de la locura, publicado postumamente en el año 2000. Entre los rasgos que distinguen su obra se podría nombrar, según el cronista y crítico mexicano Carlos Monsivais, quien citando a Heriberto Fiorillo, a partir del texto de investigación de éste, Arde Raúl.

Dice que en la obra de Gómez Jattin, -no hay distancias significativas entre el Yo de los poemas y el Yo de la realidad, enfrentado al acoso y la tragedia-. Señala y sugiere Monsivais que, en “un festín de incoherencia y desesperación”, “la belleza trágica de sus poemas, no deja de estar detrás la idendidad que éstos le conceden”. Sin duda, su arma certera contra la misma locura, que lo hizo vagar por las calles, vivir de lo que le daban o arrebataba a los transeúntes, o dormir en aceras o banquetas de plaza, no haciéndose el loco, sino (arrebatado ya de este mundo, y de su cuerda locura material), “vuelto loco de sí mismo y de lo que le tocó vivir”. 

Desde Venezuela, el poeta César Seco, nos remite un poema suyo como post-presentación, el cual anexamos a una breve selección poética.  



El Dios que adora

Soy un dios en mi pueblo y mi valle
No porque me adoren  Sino porque yo lo hago
Porque me inclino ante quien me regala
unas granadillas o sonrisas de su heredad
O porque voy donde sus abitantes recios
a mendigar una moneda o una camisa y me la dan
Porque vigilo el cielo con ojos de gavilán
y lo nombro en ms versos  Porque soy solo
Porque dormí siete meses en una mecedora
y cinco en las aceras de una ciudad
Porque a la riqueza miro de perfil
más no con odio  Porque Amo a quien ama
Porque sé cultivar naranjos y vegetales
aún en la canícula  Porque tengo un compadre
a quien le bauticé todos los hijos y el matrimonio
Porque no soy bueno de una manera conocida
Porque no defendí al capital siendo abogado
Porque amo los pájaros y la lluvia y su intemperie
que me lava el alma  Porque nací en mayo
Porque sé dar una trompada al amigo ladrón
Porque mi madre me abandonó cuando precisamente
más la necesitaba  Porque cuando estoy enfermo
voy al hospital de carida  Porque sobre todo
respeto sólo al que lo hace conmigo  Al que trabaja
cada día un pan amargo y solitario y disputado
como estos versos míos que le robo a la muerte




Pequeña Elegía

Ya para qué seguir siendo árbol
si el verano de dos años
me arrancó las hojas y las flores
Ya para qué seguir siendo ábol
si el viento no canta en mi follaje
si mis pájaros migraron a otros lugares
Ya para qué seguir siendo árbol
sin habitantes
a no ser esos ahorcados que penden
de mis ramas
como frutas podridas en otoño



Deslumbramiento por el deseo

Instantáneo relámpago
tu aparición
Te asomas súbitamente
en un vértigo de fuego y música
por donde dsapareces

Deslumbras mis ojos
y quedas en el aire


De lo que soy

En este cuerpo
en el cual la vida ya anochece
vivo yo
Vientre blando y cabeza calva
Pocos dientes
Y yo adentro
como un condenado
Estoy adentro y estoy enamorado
y estoy viejo
Descifro mi dolor con la poesía
y el resultado es especialmente doloroso
voces que anuncian: ahí vienen tus angustias
voces quebradas: pasaron ya tus días

La poesía es la única compañera
acostúmbrate a sus cuchillos
que es la única



Lola Jattin

“Para Alejandro Obregón”

Más   allá de la noche que titila en la infancia
Más allá incluso de mi primer recuerdo
Está Lola -mi madre- frente a un escaparate
empolvándose el rostro y arreglándose el pelo
Tiene ya treinta años de ser hermosa y fuerte
y está enamorada de Joaquín Pablo -mi viejo-
No sabe que en su vientre me oculto para cuando
necesite su fuerte vida la fuerza de la mía
Más allá de estas lágrimas que corren en mi cara
de su dolor inmenso como una puñalada
está Lola -la muerta- aún vibrante y viva
sentada en un balcón mirando los luceros
cuando la brisa de la ciénaga le desarregla
el pelo y ella se lo vuelve a peinar
con algo de pereza y placer concertados
Más allá de este instante que pasó y no vuelve
estoy yo oculto en el fluir de un tiempo
que me lleva muy lejos y que ahora presiento
Más allá de este verso que me mata en secreto
está la vejez -la muerte- el tiempo inacabable
cuando los dos recuerdos: el de mi madre y el mío
sean sólo un recuerdo solo: este verso


Retrato

Si quieres saber del Raúl
que habita estas prisiones
lee estos duros versos
nacidos de la desolación
Poemas amargos
Poemas simples y soñados
crecidos como crece la hierba
entre el pavimento de las calles


RAÚL GÓMEZ JATTIN
(Cartagena, 1945-1997)

1.
Ahí va el muchacho al que se le pudrió
la guayaba en la cabeza.Hombre consumido
a trozos por si mismo,con un pie en la luna
y otro pateando el polvo triste de las calles.
Raúl, iracunda loca haciendo mofas en la plaza
a un pueblo ignorante y de moral sobreentendida.
¡Que van a saber de la locura y su vecina
la muerte! Menos de que el olor a mierda
empegostada que llevas en el pantalón
corto tijerado es el mismo aroma azufrado
del infierno. Raúl, marihuano y buen amigo,
porque bueno fuiste, ¿quién lo duda?,
pero no en el sentido que otros dicen serlo
y no lo son. Buenos sí, tus amigos comadres
que le dieron a tu delirio un tazón de sopa
y usadas camisas como te gustaban
-del colorido de un puño de mariposas
de mayo-. Tú más que nadie llegó a saberlo:
el amor castiga no con desamor sino con más amor.
La adolescencia es algo que se sabe perdido,
ya no vuelve pero se espera,  porque amor
penetrado fue detrás de la puerta,
hundido el clavo tímido de los once años
en el caliente hoyo de una gallina. Tú el iniciado
en la púbica pelambre de una burra.

2.
El infame tiempo siempre quiso robar a esto
las palabras y seducido por la arboleda deVillon,
insistías noche a noche a dejarlo -más que
palabras o simple letra- en poesía.
Vivir por siete años en una hamaca es dormir
lo más cerquita del aire. Ahí va el puta pana
Raúl de Cereté, temido y burlado bajo la lluvia
de semen que lo arrastra; rabioso respondes
a pedradas a la grosera risa de los muchachos
de la escuela. Raúl y su cara embadurnada de
lágrimas de orine. Sábes tú bello loco enamorado
que toda lastimadura de la calle duele, pero
sólo sangran las del alma. La que más duele
es la que hace la hojilla del desprecio: una madre
a la que nunca perdonaste el adulterio y dar a luz
a un niño que nunca llegó a ser grande, ahogado
en ron blanco, espabilado por el humo de la yerba,
bazuko y doña coca para que en el abismo
no se fueran las palabras a juntar con la seductora voz
del diablo, neurótica y amargada, disfrazada de
Belleza, con el silencio sí, de Dios, que lo dice
todo y sólo pide atención y oído abierto al instante.
Fuiste tan genial que tu burla propia fue saber
volverte loco para guardar tu corazón de la maldad,
tu corazón escupido y apaleado. Peligroso para otros
a los que perdonas  porque no saben lo que hacen
con quien a falta de cruz se echa en el pavimento
con el brazo doblado sirviéndole de almohada,
esperando que el río de los sueños lo acompañe
en el viaje. Ahí va el poeta que ya no teme a la muerte.
Tú mismo pasando al lado tuyo. ¿Qué más te puede
pasar?
Está en un poema tuyo que tu vida corrobora




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César Seco. 


Poeta y escritor venezolano. Sus libros de poesía publicados hasta 2006 fueron reunidos y prologados por Gonzalo Ramírez en Lámpara y silencioMonte Avila Editores Hispanoamericana. Con El  viaje de los Argonautas obtuvo el premio Bienal de Poesía Ramón Palomares (2005). Ha publicado así mismo Transpoetica, ensayos, por El perro y la rana (2007). Recién ha publicado dos libros que dan continuidad a su obra poética: La playa de los ciegosEdiciones Imaginaria, y El poeta de hoy díaEdiciones Madriguera. Ha participado en diversos eventos literarios fuera y dentro del país, como el Festival Internacional de Poesía de Medellin (2006), su poesía ha sido parcialmente traducida al ingles, italiano, portugués y árabe sirio.