Mostrando entradas con la etiqueta Exposiciones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Exposiciones. Mostrar todas las entradas

domingo, 23 de noviembre de 2025

Yuri Valecillo en Venezuela, Colombia, México o cualquier lado: Siempre en sentido contrario

 



"No puedes temer a los lestrigones y cíclopes porque no debes temerte a tí mismo"

Odissyas Merecugiannis


Estimados Liponautas

El pasado 19 de noviembre se inauguró una muestra de fotografía titulada "Sentido contrario" del fotógrafo venezolano Yuri Valecillo, en el Café Cinema ubicado en  Bogotá, Colombia. 




Hoy tenemos el gusto de hacerles llegar el texto de presentación del catálogo escrito por el paisano Carlos Yusti.



Disfruten de la entrada


Atentamente


La Gerencia.


*******

Yuri Valecillo: Siempre en sentido contrario



La fotografía busca, más que ser un testimonio del instante, ser un reflejo visual del tiempo que le ha tocado en suerte, para bien o para mal, al fotógrafo. No es casual que estos tiempos de cambios acelerados e inteligencia artificial galopante la foto en su sentido tradicional sea un anacronismo. Hoy cualquiera puede hacer fotos desde sus cacharros móviles y convertir un hecho intrascendente (o relevante según el caso) en tendencia en cuestión de minutos. Fotógrafos con sus cámaras tecnológicas son hoy una especie casi extinta; una singularidad por no decir una rareza en este tiempo de lo inmediato.

Un tintico en Bogotá. Fotografía de Yuri Valecillo.



Yuri Valecillo es un fotógrafo que pertenece a ese extraño grupo de cazadores del presente fragmentado en una pieza llamada foto. Yuri hace fotos donde incluye su bagaje de lecturas, su copiosa información de otros fotógrafos, sus periplos urbanos y con un sentido de la mirada educada en una estética que combina cruda belleza y metafórica realidad. No siempre hace fotos como un espectador pasivo, sino como un protagonista punzante y quisquilloso; en ocasiones como militante político y otras como un esteta que mira la suciedad metida en las uñas de la sociedad. Yuri cuando no hace fotos escribe y sus textos tienen el aroma de lo irónico para desmenuzar las contradicciones políticas del presente que parecen inundarlo todo/y a todos estos días.

Fotografía de Yuri Valecillo.



El trabajo fotográfico de Yuri ensaya, por lo general, estar en el centro de la polémica, meter baza en esos espacios de confort. Su última exposición fotográfica denominada “Sentido contrario” en los espacios de Café Cinema. En estas fotos Yuri explora la sexualidad desde esa trinchera de lucha y que no siempre es tan sacrosanta ni “normal” y que como es lógico no es aceptada en consenso. La sexualidad siempre ha sido un tabú en nuestra sociedad y existen conductas sexuales inapropiadas que se llevan a cabo en la sombra mientras una fachada luminosa se teje para no molestar a la administración y todos felices.

Fotografía de Yuri Valecillo.



Las fotografías de “Sentido contrario” captan la lucha en la calle de las minorías sexuales y que buscan una aceptación social sin prejuicios. Homosexuales, lesbianas, transexuales y un variado etcétera buscan no tanto visibilizar sus gustos sexuales, sino desenmascarar todos esos recelos prejuiciosos y denigrantes en torno a una sexualidad no admitida como normal.





Goo Goo Dolls - Iris (Español + Lyrics) // Video Oficial. Tema principal de BSO de la película Ciudad de Ángeles.


Y en eso llega lo woke, lo LGBTQ+, lo Queer con todo el barullo sensacionalista y polémico que estos movimientos han suscitado. La exposición de Yuri está lejos de ser un alegato wokista. Trata de exponer las manifestaciones, las marchas y toda esa maquinaria escenográfica que grupos sexuales en sentido contrario, por siempre hostigados y sometidos al bullying social más descamado, organizan para protestar de manera abierta y sin medias tintas.




A Yuri le interesa la gente en las ciudades, la gente como alegato de lucha o abatida por las contradicciones sociales y políticas. Las personas que son un tejido de ideales y sueños en las ciudades del mundo, y sobre todo en Latinoamérica. No sin razón en una entrevista Yuri ha dicho: “En mi caso, la fotografía es la vida cotidiana. He tomado como sujeto a las grandes ciudades del mundo urbano. Me gusta la figura humana, me gusta explotar el detalle, me gusta el entorno y el contorno de la figura humana; me gusta verla como parte fundamental de la imagen que realizo. No hago paisaje, no hago paisajismo, no hago fotografía de arquitectura... Hago fotografía donde la figura humana es el centro de la imagen. Lo fundamental, en todo caso, es que me gusta hacerla y realizarla con atención y cuidado. Me gusta el movimiento social, los hombres y las mujeres, los seres humanos que luchan por causas que parecen generalmente perdidas, aunque Borges dice en algún cuento, creo que es en La forma de la espada, que los caballeros solamente luchamos por causas perdidas, seguramente, hoy diríamos, los seres humanos luchamos por causas perdidas, porque son causas que tendrán un reflejo o la consecución de su objetivo dentro de veinte o treinta años. Luchamos más allá de nosotros mismos, y la fotografía está hecha y diseñada para dejar un registro de seres que lucharon en un momento determinado, cuando las causas parecían ser imposibles”.



Para un fotógrafo como Yuri los cambios siempre efervescentes y esas causas perdidas siempre latentes y nunca postergadas son el combustible de su trabajo fotográfico. Yuri siempre viaja en sentido contrario y como el Ulises homérico sabe que los ciclopes y los monstruos de todo tipo aguardan su momento para que su viaje nunca sea cómodo ni placentero. A pesar de ello sigue en su travesía sin atarse al mástil de las convenciones y escuchando, sin medir las consecuencias, de las sirenas que embelesan con su canto para desviarnos del camino. Ya Kavafis lo había escrito en unos versos de su muy citado poema Ítaca: “No temas a los lestrigones ni a los cíclopes/ ni al colérico Poseidón, / seres tales jamás hallarás en tu camino,/ si tu pensar es elevado, si selecta/ es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo”.




Carlos Yusti










Carlos Yusti y Yuri Valecillo. Fotografía de Luis Alberto Angulo.


*****



Yuri Valecillo nació en Valencia en 1961. Desarrolla su actividad de manera continua en el diseño gráfico. Publica actualmente en más de veinte medios de Europa y América Latina, cuenta con 41 exposiciones individuales de fotografía y más de cincuenta portadas de revistas y libros, colaborador incesante en medios de Venezuela y América Latina, habla y lee francés, expositor de la Cátedra de Fotografía para la Revista Generación (México). Ha impartido cursos y talleres de fotografía en la Universidad de Carabobo (Venezuela). Coordinador de Fotografía de la revista Rino (México), Colaborador de la revista El Cotidiano (UAM), Cofundador de la Revista Generación, cuenta con varios escritos publicados.




*******



Carlos Yusti (Valencia, 1959). Es pintor y escritor. Ha publicado los libros Pocaterra y su mundo (Ediciones de la Secretaría de Cultura de Carabobo, 1991); Vírgenes necias (Fondo Editorial Predios, 1994) y De ciertos peces voladores (1997). En 1996 obtuvo el Premio de Ensayo de la Casa de Cultura “Miguel Ramón Utrera” con el libro Cuaderno de Argonauta. En el 2006 ganó la IV Bienal de Literatura “Antonio Arráiz”, en la categoría Crónica, por su libro Los sapos son príncipes y otras crónicas de ocasión. Como pintor ha realizado 40 exposiciones individuales. Fue el director editorial de las revistas impresas Fauna Urbana y Fauna Nocturna. Colabora con las publicaciones  El correo del Caroní en Guayana y  el Notitarde en Valencia y la revista Rasmia. Coordina la página web de arte y literatura Códice y Arte Literal


 Tomado de Letralia


Enlaces relacionados:












































jueves, 11 de septiembre de 2025

Invitación este 12/09/2025 a la Exposición: Orgullo de Naguanagua

 



Estimados Liponautas

Están cordialmente invitados a este evento que se inaugurará el viernes a las cinco de la tarde.

Disfruten de la exposición.


*******

Exposición:

Exposición: Orgullo de Naguanagua, en homenaje al artista, recientemente fallecido,José La Rosa.

Fecha: 12/09/2025

Hora: 5: 00 pm.

Lugar: Casa de la Cultura de Naguanagua


martes, 10 de diciembre de 2024

Yuri Valecillo,México, el Covid y las “Crónicas de la incertidumbre”

 



Una particular crónica del covid


(A propósito de la exposición fotográfica “Crónicas de la incertidumbre” de Yuri Valecillo).


Carlos Yusti


San Martino del Carso

Valloncello dell' Albero Isolato, 27 de agosto de 1916


De estas casas

no ha quedado

más que algún

fragmento de muro


De tantos

que me querían

no ha quedado

ni siquiera eso


Pero en el corazón

ninguna cruz falta


Es mi corazón

el pueblo más devastado


Giuseppe Ungaretti - San Martino del Carso
2535 visualizaciones  19 ene 2022




El World Press Photo del año 2024 ha seleccionado la foto hecha por el fotoperiodista palestino Mohammed Salem. En la fotografía una mujer abraza a una niña que acaba de fallecer en la Franja de Gaza. No se muestra ni el rostro de la mujer ni el de la niña. La mujer, cuyo rostro, el espectador no puede ver, ya que está oculto por su brazo, viste un atuendo largo de color azul y un velo marrón que le cubre el cabello, mientras el cuerpo y la cabeza de la niña que la mujer rodea con un abrazo, están envueltos en una tela blanca, señal dolorosa de que ya no está con vida.


Una mujer palestina abraza el cuerpo de su sobrina
Mohammed Salem, Palestina, Reuters
Muestra a Inas Abu Maamar (36) sosteniendo el cuerpo de su sobrina Saly (5), que fue asesinada, junto con su madre y su hermana, cuando un misil israelí alcanzó su vivienda en Jan Yunis, Gaza.



La foto me recuerda un verso del poema “San Martino de Carso”, de Giuseppe Ungaretti: “Mi corazón es el país más devastado”Ambos condesan una crónica de ese horror doloroso que desata toda guerra.


Susan Sontag


Susan Sontag escribió: “Todas las fotografías son memento mori. Hacer una fotografía es participar de la mortalidad, vulnerabilidad, mutabilidad de otra persona o cosa. Precisamente porque seccionan un momento y lo congelan, todas las fotografías atestiguan la despiadada disolución del tiempo”. Pero es también una forma de capturar un instante que se volverá historia; es como una crónica del tiempo que discurre inexorable con su gloriosa (o terrible) carga de acontecimientos.



Esta exposición de Yuri Valecillo “Crónicas de la incertidumbre” (que se exhibe en la SAQ gallery, dirigida por Sebastián Monjarás) busca ser algo así como una crónica del día a día de la pandemia del covid-19. No son fotos que retratan el doloroso espanto de la pandemia; mucho menos el horror vacui del encierro y la soledad por cuarentena. Las fotografías van al encuentro del individuo común quien, a pesar de todas las contingencias que la pandemia impone, sale a la calle a buscar el sustento ensayando así una doble supervivencia. Todo desde esa perspectiva de la incertidumbre y ganándole otro día al contagio o a la muerte.

Yuri sale a la calle y va registrando con su cámara la realidad cernida por la pandemia y los actores (o actrices) principales de sus fotografías son músicos callejeros, vendedores ambulantes, caleteros, dueños de pequeños negocios, limpiabotas, estudiantes en protesta, etc. En suma, gente que necesita trabajar y la cual dándole la espalda a la ciudad desolada y a los titulares de los periódicos reportando los contagios o los decesos a causa de la pandemia.


De izquierda a derecha los poetas Mario Rey, Jorge Jurado, Jocabeth Ochoa, Yuri Valecillo, Mario Guzmán(poeta), Pascual Borzell Iglesias (Fotográfo).


Luego de un tiempo y disipada la niebla desquiciada de la pandemia el fotógrafo tropezó con un dilema. ¿Cómo presentarlas para una exposición? Yuri estuvo cavilando por meses hasta que encontró la solución. Algunas fotos irían acompañadas por la primera plana de algún periódico, detallando el macabro balance de la pandemia.

Como fotógrafo Yuri intenta ir en sentido contrario. Detesta que lo incluyan en ese bando de los artistas de la fotografía.



No por falsa modestia, sino que está como más a sus aires en esa trinchera de los fotoperiodistas. No sin gran acierto Roland Barthes escribió: “La sociedad se empeña en hacer sentar cabeza a la Fotografía, en templar la demencia que amenaza sin cesar con estallar en el rostro de quien la mira. Para ello tiene a su disposición dos medios. El primero consiste en hacer de la Fotografía un arte, pues ningún arte es demente. De ahí la insistencia del fotógrafo en rivalizar con el artista, sometiéndose a la retórica del cuadro y a su modo sublimado de exposición.



La Fotografía puede ser efectivamente un arte: cuando no hay en ella ya demencia alguna, cuando su noema es olvidado y por consiguiente su esencia no actúa más sobre mí (…) El otro medio para hacer sentar cabeza a la Fotografía consiste en generalizarla, en gregarizarla, en trivializarla hasta el punto de que no haya frente a ella otra imagen con relación a la cual pueda acentuar su excepcionalidad, su escándalo, su demencia”.


Público asistente a la exposición.


Yuri busca en sus fotos que la demencia siga fraguando su decidida conmoción y avive alguna chispa en el espectador.


El fotógrafo Yuri Valecillo. Foto de Pascual Borzelli Iglesias



Hoy con todos esos adminículos tecnológicos cualquiera puede hacer fotos y como asevera Susan Sontag se ha transformado en una diversión tan rutinaria como el sexo o el baile.



Pero la foto que se detiene con paciencia y pasión en lo cotidiano, buscando esa estética del asombro, de lo mágico a pesar de crudeza, es una opción que es cultivada por una minoría de fotógrafos que todavía piensan que la demencia sigue intacta, acechante, y se puede encuadra en un instante.

Esta exposición de Yuri “Crónicas de la incertidumbre” condensa un poco su estilo; esa manera de interrogar a la realidad, de buscarle una estética sin afeites ni maquillaje.



Durante la pandemia todo fue jugar en esa ruleta de lo incierto. Sobrevivir y no dejarse doblegar por todos los apremios que conlleva la cuarentena es una experiencia poco agradable. Creo que en el fondo estas fotos de Yuri son una crónica particular/visual de la pandemia. No hay patetismo y si hay solo gente expuesta en su lucha silenciosa contra la pandemia. En las fotos la heroicidad está como velada, pero está allí como latido, como disposición a resistir, a sobreponerse al horror y valorar la vida como un don preciado que bien vale muchos y nuevos amaneceres.

Sebastián Monjarás y Yuri Valecillo durante la apertura de la muestra fotográfica.


*******

Carlos Yusti y Yuri Valecillo. Fotografía de Luis Alberto Angulo.

*******


Yuri Valecillo nació en Valencia en 1960. Desarrolla su actividad de manera continua en el diseño gráfico. Publica actualmente en más de veinte medios de Europa y América Latina, cuenta con 41 exposiciones individuales de fotografía y más de cincuenta portadas de revistas y libros, colaborador incesante en medios de Venezuela y América Latina, habla y lee francés, expositor de la Cátedra de Fotografía para la Revista Generación (México). Ha impartido cursos y talleres de fotografía en la Universidad de Carabobo (Venezuela). Coordinador de Fotografía de la revista Rino (México), Colaborador de la revista El Cotidiano (UAM), Cofundador de la Revista Generación, cuenta con varios escritos publicados.


*******


Carlos Yusti

(Valencia, Venezuela, 1959) es pintor, editor y escritor. Como editor, fue cofundador de la revista Zikeh y del grupo literario Animales Krakers en Valencia; formó parte del equipo de la revista cultural Predios y fungió como director de editorial de las revistas impresas Fauna Urbana y Fauna Nocturna. En la web ha coordinado las páginas Arteliteral. Como escritor ha publicado los libros Pocaterra y su mundo (1991), Vírgenes necias (1994), Cuaderno de argonauta (1996), De ciertos peces voladores (1997), Los sapos son príncipes y otras crónicas de ocasión (2006), Dentro de la metáfora: absurdos y paradojas del universo literario (2007), Para evocar el olvido y otros ensayos inoportunos (2007) y Poéticas del ojo (escritos sobre arte). En 1996 obtuvo el Premio de Ensayo de la Casa de Cultura “Miguel Ramón Utrera” con el libro Cuaderno de Argonauta. En el 2006 ganó la IV Bienal de Literatura “Antonio Arráiz”, en la categoría Crónica, por su libro Los sapos son príncipes y otras crónicas de ocasión. Como pintor ha realizado 40 exposiciones individuales. 



Enlaces relacionados:










































25/04/2026

lunes, 23 de septiembre de 2024

Carlos Yusti, En Modo Inventario: Una exposición de pinturas, collages y libros de artista el 26 de septiembre en la UCAB-Guayana

 



Carlos Yusti: ¿Escritor o pintor?

 

Carlos Yusti es un ser humano que hay que descubrirlo todos los días.

Carlos escribió el 26 de mayo de 2024 en Letralia, en sus Notas Desabrochadas, que: «conocidos y amigos se sorprenden cuando descubren que yo pinto; sin embargo, yo me sorprendo de que escriba». A mí, con Carlos, me pasó todo lo contrario. Yo conocí primero al Carlos pintor y quedé maravillado con sus cuadros. Mi sorpresa fue cuando descubrí que también escribía.

Fue en una exhibición colectiva que pude apreciar por primera vez una obra de Yusti. El cuadro atrajo de inmediato mi atención. Se llamaba Homenaje a Matisse. Era intenso y captaba toda la esencia del pintor homenajeado; representaba una odalisca recostada en un diván, clásico y conservador, como las primeras pinturas de un artista que, hoy, en el tiempo, se puede apreciar como la génesis de las futuras figuras femeninas que caracterizan la temática de sus cuadros. Le siguieron sus conocidas jineteras, la de medias azules mi favorita, y las otras mujeres que pueblan la obra intensamente colorida de Carlos.

Tiempo después, descubrí al Carlos escritor. Fue con ocasión de un homenaje al Quijote de Cervantes en la conmemoración del cuarto centenario de su aparición, que hizo la Universidad Católica Andrés Bello de Guayana en el año 2005. Esta publicación se intituló Lecturas venezolanas del Quijote. Varios autores participaron con sus escritos, el de Carlos se llamaba Otras magias del Quijote. Confieso que fui sorprendido con aquel escrito tan bueno, tanto en su contenido como en su forma. Valga la acotación que yo también participé con un escrito en esa publicación.

Ingenuamente lo felicité por sus habilidades de escritor sin saber que para ese entonces ya tenía en su haber varias publicaciones, Vírgenes necias, De ciertos peces voladores, Pocaterra y su mundo, incluso premiadas. Así descubrí al escritor.


Un libro de excepción sobre las artes visuales de aquí y de allá


Quizás lo mejor para comprender esta doble faceta de Yusti es recurrir a su libro Poéticas del ojo: una mirada impertinente acerca de las artes visuales (1999-2008), allí cuenta que «Pasé, durante mi infancia, largas horas en el jardín. Qué hacía. Nada. Mirar a las hormigas. Mi madre preocupada, y percatándose que eso de inmiscuirse en la vida privada de las hormigas no tenía futuro alguno, decidió enviarme a la escuela»; y concluye que, ante el dilema planteado en este escrito, «por ese motivo cuando alguno me inquiere y pregunta: ¿pintor?, ni de vaina. ¿escritor? Menos. A lo sumo malabarista de lo literario que se parapetea detrás de las frases hechas y las acomoda en el papel (o en la pantalla de la computadora) según convenga: ‘Mientras más observo a los hombres, más quiero a las hormigas’ y en ese plan». Creo que el mismo Carlos, en sus propios términos, da la respuesta a la pregunta inicial de esta semblanza.

Sin embargo, no podría finalizar este escrito sin destacar otra faceta del escritor-pintor y es su vocación a trabajar el aspecto lúdico de los niños, estimulando su creatividad sintiendo y divirtiéndose creando collages y libros. El trabajo de Carlos y su esposa Ana María en los colegios es encomiable. Sé que trabajan con muy pocos recursos, pero con grandes resultados.

Ambos tienen años llevando talleres a los niños de Guayana donde les enseñan a pintar, hacer collages, hacer libros, a crear juegos, a despertar su creatividad; niños que han tenido la suerte de poder disfrutar esas enseñanzas de los Yusti. Ese aspecto es, en mi opinión, el de mayor proyección que lleva Carlos Yusti, ese gran artista, en el corazón.

 

Alfredo Rivas Lairet


*******


Carlos Yusti en Barcelona, con la estatua de Colon al fondo, al final de la Rambla donde desemboca en el puerto.



Carlos Yusti (Valencia, 1959). Es pintor y escritor. Ha publicado los libros Pocaterra y su mundo (Ediciones de la Secretaría de Cultura de Carabobo, 1991); Vírgenes necias (Fondo Editorial Predios, 1994) y De ciertos peces voladores (1997). En 1996 obtuvo el Premio de Ensayo de la Casa de Cultura “Miguel Ramón Utrera” con el libro Cuaderno de Argonauta. En el 2006 ganó la IV Bienal de Literatura “Antonio Arráiz”, en la categoría Crónica, por su libro Los sapos son príncipes y otras crónicas de ocasión. Como pintor ha realizado 40 exposiciones individuales. Fue el director editorial de las revistas impresas Fauna Urbana y Fauna Nocturna. Colabora con las publicaciones  El correo del Caroní en Guayana y  el Notitarde en Valencia y la revista Rasmia. Coordinó la página web de arte y literatura Códice y Arte Literal. Actualmente es coeditor de la revista digital Cárcava
















































23/06/2025


Enlaces relacionados: